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Archivo de la categoría "Alimentación"

Jueves, 23 de septiembre de 2021

Registra balanza comercial agroalimentaria de México
superávit de cuatro mil 959 millones de dólares en enero-julio

  • Los productos mexicanos con mayor demanda en el extranjero fueron cerveza, con tres mil 166 millones de dólares; tequila y mezcal, mil 776 millones de dólares y aguacate, mil 695 millones de dólares.

    Por séptimo año consecutivo, al mes de julio se obtuvo superávit comercial, el cual se ubicó como el cuarto mayor saldo positivo desde 1995, derivado de 25 mil 981 millones de dólares de exportaciones y 21 mil 022 millones de dólares de importaciones.

    De acuerdo con cifras del Banco de México, la dependencia federal resaltó que la dinámica que presentan las exportaciones de bienes agroalimentarios permite al país obtener divisas que superan a las conseguidas por la venta de productos petroleros (10 mil 418 millones de dólares) y turismo extranjero (15 mil 941 millones de dólares).

    En los primeros siete meses del año, el comercio total agroalimentario de México con sus socios comerciales alcanzó 47 mil 002 millones de dólares. El 55.28 por ciento correspondió a ventas realizadas por nuestro país.

    En lo referente a la balanza agropecuaria y pesquera para el periodo enero-julio de 2021, presentó un saldo positivo de mil 508 millones de dólares, con ventas por 11 mil 951 millones de dólares y compras al exterior por 10 mil 444 millones de dólares, pese a un aumento en estas últimas.

    En el rubro de productos agroindustriales, las exportaciones alcanzaron 14 mil 029 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron un total de 10 mil 578 millones de dólares, resultando así un superávit comercial de tres mil 452 millones de dólares en dicho periodo.

    Agricultura señaló que, en dicho periodo, las hortalizas, bebidas y frutas fueron los principales grupos de exportación, ya que concentraron más de 76.4 por ciento del total, con el 25.1, 26.6 y 24.7 por ciento de participación, respectivamente.

    De manera específica, los productos agropecuarios y pesqueros con mayor demanda en el extranjero fueron: flores y capullos para adornos, las cuales se incrementaron en 90.41 por ciento, miel natural de abeja, con alza de 75.26 por ciento; crustáceos, excepto camarón congelado 63.36 por ciento; cítricos, 59.63 por ciento y pescado fresco o refrigerado excepto filete, con 44.68 por ciento.

    En cuanto a productos agroindustriales, aumentaron las exportaciones mexicanas de aceite de soya 184.63 por ciento; carne y despojos de aves de corral 179.88 por ciento; sopas, potajes o caldos 60.01 por ciento; de tequila y mezcal en 41.90 por ciento y aguas y refrescos subieron 40.68 por ciento.

    En términos de valor, refirió, los productos nacionales con mayor demanda en el extranjero fueron la cerveza, con tres mil 166 millones de dólares; tequila y mezcal, con mil 776 millones de dólares y aguacate, mil 695 millones de dólares.

    La Secretaría anotó que en enero-julio, más del 57 por ciento de las importaciones del país se concentraron en cuatro grupos: cereales; semillas y frutos oleaginosos; cárnicos; y lácteos y demás productos de origen animal.

    Fuente: SAGARPA 22 de septiembre de 2021

  • Miércoles, 22 de septiembre de 2021

     

    La alimentación de los niños pequeños no ha mejorado en la última
    década y “podría empeorar aún mucho más” con la COVID-19

  • Durante el periodo crucial en el que los niños comienzan a realizar la transición hacia los alimentos sólidos, solo 1 de cada 3 recibe una alimentación lo suficientemente variada como para poder crecer adecuadamente

    Según un nuevo informe publicado por UNICEF, los niños y niñas menores de 2 años no reciben los alimentos o nutrientes que necesitan para prosperar y crecer de manera adecuada, y esta situación provoca daños irreversibles en su desarrollo.

    ¿Una alimentación para el fracaso? La crisis de la alimentación infantil en los primeros años de vida, un informe publicado en vísperas de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas, que se celebra esta semana, advierte que el aumento de la pobreza, la desigualdad, los conflictos, las catástrofes relacionadas con el clima y las emergencias de salud, como la pandemia de COVID-19, están contribuyendo a provocar una crisis nutricional entre los niños de corta edad que apenas ha dado señales de mejora en los últimos diez años.

    En un análisis realizado en 91 países, el informe concluye que sólo la mitad de los niños de entre 6 y 23 meses se alimentan diariamente con el número mínimo de comidas recomendado, mientras que sólo una tercera parte consume el número mínimo de grupos de alimentos que necesitan para desarrollarse. Un análisis más detallado de 50 países con datos de tendencias disponibles indica que estas pautas, que revelan una alimentación deficiente, han persistido a lo largo de la última década.

    Los niños pueden sufrir las secuelas de una alimentación y unas prácticas alimentarias deficientes durante el resto de sus vidas. Una ingesta insuficiente de los nutrientes que se encuentran en las verduras, las frutas, los huevos, el pescado y la carne, todos ellos necesarios para apoyar el crecimiento a una edad temprana, agravan el peligro que corren los niños y las niñas de sufrir deficiencias en su desarrollo cerebral y su aprendizaje. También aumentan la vulnerabilidad de su sistema inmunológico y la posibilidad de padecer infecciones que podrían provocarles la muerte.

    A nivel mundial, UNICEF calcula que más de la mitad de los niños menores de 5 años con emaciación –unos 23 millones de niños– son menores de 2 años, mientras que la prevalencia del retraso del crecimiento aumenta rápidamente entre los 6 meses y los dos años, ya que la alimentación de los niños no se ajusta a sus crecientes necesidades en materia de nutrición.

    Según el informe, los niños de entre 6 y 23 meses que viven en zonas rurales o en hogares pobres tienen muchas más probabilidades de recibir una alimentación deficiente en comparación con sus pares urbanos o más ricos. En 2020, por ejemplo, la proporción de niños alimentados con el número mínimo de grupos de alimentos recomendados era dos veces mayor en las zonas urbanas (39%) que en las rurales (23%).

    Para ofrecer alimentos nutritivos, sanos y asequibles a todos los niños, el informe hace un llamamiento a los gobiernos, los donantes, las organizaciones de la sociedad civil y los actores del desarrollo para que trabajen conjuntamente en la transformación de los sistemas de alimentación, salud y protección social, tomando varias medidas esenciales.

    El informe señala que el progreso es posible mediante la inversión. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, casi dos tercios (62%) de los niños de 6 a 23 meses se alimentan con un régimen alimenticio mínimamente diverso, mientras que en África Oriental y Meridional (24%), África Occidental y Central (21%) y Asia Meridional (19%), menos de uno de cada cuatro niños pequeños recibe una alimentación mínimamente diversa. Es necesario invertir en todas las regiones para garantizar que todos los niños se beneficien de un régimen alimentario variado que les permita prevenir todas las formas de malnutrición y crecer, desarrollarse y aprender hasta alcanzar su máximo potencial.

    Fuente: UNICEF 22 de septiembre de 2021

  • Martes, 21 de septiembre de 2021

    Hartos: es hora de repensar los sistemas alimentarios

  • Cómo cambiar la forma en que comemos puede contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    La comida es mucho más que lo que ponemos en nuestro cuerpo. A nivel humano, es una parte profundamente importante de nuestra cultura e historia, ligada a nuestro sentido de identidad, familia y comunidad. En perspectiva, se trata de ver la comida como parte de un “sistema”: la forma en que cultivamos, producimos y distribuimos se vuelve logístico, geopolítico, global y profundamente entrelazado con el cambio climático.

    Los subsidios agrícolas son una gran parte del problema. Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP por sus siglas en inglés) revela que de los US$ 540.000 millones gastados en subvenciones, la gran mayoría de ellos (el 87%) provoca distorsiones de precios y fomenta prácticas que dañan el medio ambiente y benefician de forma desproporcionada a los grandes productores a expensas de los pequeños agricultores.

    La COVID-19 ha demostrado lo que ya sabemos que está mal en las cadenas alimentarias modernas: son inestables, insostenibles e injustas.

    El Programa Mundial de Alimentos (WFP por sus siglas en inglés) estima que el número de personas que padecen hambre aumentó en 161 millones entre 2019 y 2020, hasta 811 millones. El hambre aguda está en su punto más alto en cinco años.

    El Índice de Precios de los Productos Básicos Agrícolas es el más alto desde 2013 y en junio de este año había aumentado un 33% más que en enero de 2020.

    El Banco Mundial pronostica que el impacto de la COVID-19 en las cadenas alimentarias continuará en 2022 y podría revertir el aumento de años de vida humana. Sin embargo, incluso antes de la pandemia, el cambio climático, los peligros naturales y los conflictos planteaban graves amenazas para la seguridad alimentaria.

    Mientras los pobres luchan, los países ricos producen y desperdician cada vez más, dependiendo de una agricultura destructiva impulsada por el deseo de más productos animales. Esto, a su vez, está destruyendo las tierras restantes que todavía están vírgenes.

    Sin una nutrición adecuada, una agricultura sostenible y un trato justo para todas aquellas personas que producen, cosechan y distribuyen alimentos, no puede haber prosperidad, paz, justicia o igualdad.

    Para alcanzar los ODS y la Agenda 2030, la forma en que producimos los alimentos y los tipos de alimentos que comemos también debe cambiar.

    Los sistemas alimentarios agrícolas tienen un papel fundamental para acabar con la pobreza, erradicar el hambre y reducir las desigualdades.

    El PNUD trabaja a todos los niveles de producción de alimentos y con familias y agricultores de todo el mundo para eliminar los eslabones innecesarios de la cadena y garantizar que los alimentos nutritivos lleguen a quienes más los necesitan.

    Nuestra red SDG Impact Accelerator está trabajando para cambiar la forma en que pensamos y practicamos la agricultura. La agricultura digital y la agricultura de precisión permiten acceder a datos concretos a tiempo real a través de sensores, GPS y medidores de flujo, lo que permite a los agricultores mejorar la calidad y la productividad del suelo.

    Fuente: PNUD 20 de septiembre de 2021

  • Martes, 21 de septiembre de 2021

    La FAO y el CIRAD se unen para promover
    la producción sostenible de frutas y verduras

  • Una nueva publicación ofrece un panorama de los retos y oportunidades para los pequeños agricultores

    La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD) han presentado una importante publicación en apoyo del Año Internacional de las Frutas y Verduras 2021.

    Las frutas y verduras, ricas en vitaminas, minerales y fibra, son vitales para una dieta nutritiva, y el sector contribuye a incrementar la diversidad biológica y mejorar los medios de vida. Sin embargo, se enfrenta a numerosos problemas en la producción, el transporte y el comercio que resultan en precios elevados, haciendo que las frutas y verduras sean inaccesibles para muchas personas, en especial en los países de ingresos bajos y medianos.

    Las frutas y verduras son productos altamente perecederos, lo que puede dar lugar a pérdidas y desperdicio, y dado que muchas se consumen crudas o sin cocinar, pueden suponer también un riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos. Además, un manejo inadecuado de las plagas y enfermedades de los cultivos puede provocar riesgos para la inocuidad de los alimentos y el comercio, debido a la contaminación por plaguicidas o la introducción de plagas.

    La nueva publicación, Frutas y verduras: oportunidades y desafíos para la agricultura sostenible a pequeña escala, ofrece orientación a los pequeños agricultores a la hora de iniciar o ampliar la producción de frutas y verduras.

    Disponible en formato impreso y en línea, el libro ilustra opciones prácticas para garantizar una producción sostenible, cadenas de valor estables y mercados dinámicos, y ofrece recomendaciones sobre cómo los responsables políticos pueden crear un entorno propicio para apoyar la transformación del sistema alimentario para un sector frutícola y hortícola próspero en su país o región.

    El libro es el resultado de tres años de esfuerzo coordinados por la FAO y el CIRAD, con contribuciones de más de 200 expertos destacados.

    La gran diversidad de especies cultivadas de frutas y verduras y sus variedades ofrecen numerosas oportunidades para que los pequeños agricultores produzcan cultivos nutritivos y de alto valor en su entorno rural, periurbano y urbano, utilizando superficies de tierra relativamente pequeñas.

    La liberalización del mercado y el crecimiento del comercio internacional han creado oportunidades de exportación para el sector hortícola en muchos países. Paralelamente, la rápida urbanización y el crecimiento de los ingresos han conducido a un mayor consumo de productos hortícolas, ampliando así las oportunidades para los pequeños productores y otras partes interesadas en estos sistemas alimentarios. Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), es prioritario empoderar a los pequeños agricultores de los países de ingresos bajos y medianos para que aumenten su producción de frutas y verduras seguras y nutritivas de forma que protejan el medio ambiente, generen ingresos y creen equidad social.

    La obra está basada en experiencias prácticas y probadas y destaca 14 estudios de casos de todo el mundo. Entre ellos figuran: la técnica de injerto aplicada a las hortalizas en Viet Nam para prevenir la marchitez bacteriana y lograr tolerancia a la inundación en los tomates; sistemas agroforestales exitosos en la región amazónica del Brasil; el uso de técnicas biológicas para controlar la mosca de la fruta en la isla de Reunión; y la adquisición y ordenación de macrodatos para ayudar a los pequeños productores de mango en Senegal.

    Los retos que plantea el carácter perecedero de las frutas y verduras se abordan en el libro con ejemplos de tecnologías apropiadas para la producción y ordenación poscosecha de frutas y verduras inocuas y de primera calidad. Éstas, a su vez, ofrecen oportunidades para nuevas empresas no agrícolas y trabajo decente para los servicios de asesoramiento, técnicos y de comercialización, y contribuyen a reducir las pérdidas alimentarias.

    Fuente: FAO 20 de septiembre de 2021

  • Lunes, 13 de septiembre de 2021

    Valor de la canasta alimentaria, agosto 2021

    El valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta alimentaria) urbana pasó de $1,702.28 (agosto de 2020) a $1,828.54 (agosto de 2021), incrementó 7.4%, mientras que el valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta alimentaria) rural pasó de $1,299.30 (agosto de 2020) a $1,399.36 (agosto de 2021), incrementó 7.7%.

    Respecto a la variación mensual, el valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta alimentaria) urbana pasó de $1,810.09 (julio de 2021) a $1,828.54 (agosto de 2021), incrementó 1.0%, mientras que el valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta alimentaria) rural pasó de $1,383.84 (julio de 2021) a $1,399.36 (agosto de 2021), incrementó 1.1%.

    Fuente: CONEVAL 13 septiembre de 2021

    Viernes, 10 de septiembre de 2021

    La FAO exhorta a enfocarse más en atajar
    las crisis alimentarias antes de que estallen

  • Actuar antes de verse sacudidos por las perturbaciones y no una vez desencadenada la catástrofe constituye un enfoque humanitario más eficaz en función de los costos, señala el organismo en un acto de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

    Los adelantos en el campo tecnológico y de los datos ya nos permiten prever muchas catástrofes antes de que se desaten y causen sufrimiento a los seres humanos, pero, ante el aumento de las amenazas contra la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha instado a intensificar masivamente el uso de estas herramientas.

    En los últimos cinco años, el número de personas afectadas por una crisis alimentaria ha continuado aumentando, hasta alcanzar los 155 millones de personas en 55 países en 2020. Actualmente, más de 41 millones de personas se enfrentan a situaciones de emergencia por inseguridad alimentaria, corriendo así el riesgo de padecer hambruna o condiciones similares a menos que reciban asistencia inmediata para sobrevivir.

    No obstante, pese al aumento de la financiación con fines humanitarios destinada al sector alimentario, de 6 200 millones de USD a casi 8 000 millones de USD entre 2016 y 2019, esta sigue siendo claramente insuficiente, a pesar de que está ampliamente demostrado que la acción preventiva para ayudar a las comunidades rurales vulnerables a fortalecer su resiliencia ante las catástrofes resulta mucho más eficaz en función de los costos que prestar asistencia con posterioridad.

    Con el apoyo de los asociados que aportan recursos, la FAO había invertido 250 millones de USD en la adopción de medidas preventivas entre 2020 y 2021. Entre ellas figuran la intervención temprana para contener el grave recrudecimiento de la plaga de langostas del desierto, que se alimentan de cultivos y pastos, en África oriental, en el marco de una campaña de lucha que ha permitido salvaguardar la seguridad alimentaria de 40 millones de personas y evitar pérdidas por valor de casi 2 000 millones de USD.

    La acción preventiva, que puede adoptar muchas formas y tener diverso alcance, es de carácter extremadamente urgente y se fundamenta en las previsiones.

    Abarca desde las transferencias monetarias que permiten a las personas protegerse a sí mismas y a sus animales hasta la asistencia a los pescadores para que pongan a buen recaudo sus embarcaciones y artes cuando se avecina una tormenta, así como los equipos de horticultura doméstica con el fin de ayudar a las familias en zonas de guerra a producir alimentos más cerca del hogar antes de que se produzca una escalada del conflicto.

    Independientemente del contexto, todas las medidas preventivas tienen la misma finalidad: proteger a los agricultores, pescadores y cuidadores de ganado vulnerables, para que no se queden sin sustento y puedan seguir alimentándose tanto a sí mismos como a sus familias.

    Fuente: FAO 10 de septiembre de 2021

  • Jueves, 9 de septiembre de 2021

    Balanzas disponibilidad-consumo
    de productos agropecuarios estratégicos

    Información sobre oferta y demanda de trece productos estratégicos del sector primario: arroz, maíz blanco y amarillo, frijol, trigo cristalino y panificable, sorgo grano, azúcar, carne de ave, carne de bovino, carne de porcino, leche de bovino y huevo para plato.

    Maíz Amarillo

    La oferta nacional de maíz amarillo en el ciclo 2020/21, en agosto de 2021, se prevé sea 0.14% prácticamente sin cambio en comparación con el ciclo anterior. Los componentes de la oferta, inventario inicial y producción podrían tener disminuciones de 3.3 y 7.7% respectivamente, compulsados con el ciclo 2019/20; en contraparte, se estima que las importaciones incrementen 2.5 por ciento.

    Al cierre del ciclo 2020/21, se prevén aumentos en: consumo humano (23.1%), autoconsumo (22.1%), consumo pecuario (4.7%), industria almidonera (1.9%), semillas para siembra (13.3%), incluso las mermas (3.5%). El inventario final del grano se calcula en 2 millones 675 mil toneladas; 25.7% menos respecto del periodo anterior. A consumo pecuario se destina 78.1%, en tanto que las importaciones participan con 71.5% de la oferta nacional.

    A julio de 2021, el precio de la variedad de maíz amarillo pagado al productor, fue de 5mil 270 pesos por tonelada; 38.7% más en términos interanuales. En comparación con el mes previo, el precio reportó un incremento de 13.8 por ciento.

    Maíz Blanco

    El estimado de agosto de 2021, para el cierre del ciclo de mercado 2020/21, prevé que en México la oferta de maíz blanco sea de 27 millones 092 mil toneladas; 1.5% menor respecto del ciclo 2019/20, determinado por una producción nacional e importaciones que se calcula aumenten 4.0 y 30.8%, respectivamente, lo cual no compensa la caída de 46.5% en el inventario inicial.

    La estimación para el término del ciclo 2020/21, indica que el consumo humano más el autoconsumo del cereal, serán de 18 millones 614 mil toneladas, en tanto que, las exportaciones llegarán a 486 mil toneladas. El inventario final se calcula en 2 millones 318 mil toneladas, 31.3% mayor versus el ciclo de mercado anterior. El consumo humano participa con 54.5% de la demanda nacional y la producción aportará 90.5% de la oferta total.

    A julio de 2021, el precio pagado al productor de maíz blanco, fue de 5 mil 230 pesos por tonelada; 29.8% mayor en comparación con el mismo mes de 2020. La tortilla se cotizó en 17.64 pesos por kilogramo, lo cual indica un incremento de 14.8% comparado con el año anterior. En comparativo mensual, el precio de la tortilla y al mayoreo del grano, presentan aumentos de 2.0% y 2.6%, respectivamente, y el precio medio rural bajo 12.2%.

    Sorgo

    Para el cierre del ciclo 2020/21 se estima una disminución en la oferta de sorgo a nivel nacional de 7.7% vs el ciclo previo, debido a la reducción de 86.9% en las importaciones, que no se compensa con el aumento de 1.5% en la producción y de 5.6% en el inventario inicial.

    Para el cierre del ciclo 2020/2021 se espera que la demanda se reduzca 6.9%. En la estimación se tiene que el consumo con fines industriales sea de 4.3 millones de toneladas; el inventario final se calcula en 636 mil toneladas; disminuye 12.9% comparado con el ciclo anterior. La producción nacional, tiene una mayor participación en la oferta del sorgo con 84.4%, y en la demanda nacional el consumo industrial aporta 93.4 por ciento.

    El precio medio rural del sorgo en México, julio 2021, fue de 5 mil 300 pesos por tonelada; incremento interanual de 55.9%. El precio del alimento balanceado aumentó 7.6%, ofertándose en 5 mil 840 pesos por tonelada. En comparativo mensual, el precio al productor y el costo del alimento balanceado se incrementaron 3.9% y 0.5%, respectivamente.

    Trigo cristalino

    La estimación para el ciclo comercial 2021/2022, con cifras a agosto de 2021, considera que la oferta disponible de trigo cristalino se incremente 29.1% frente al ciclo previo, debido principalmente al aumento de 49.5% en la producción.

    Para el ciclo 2021/2022 se espera que el consumo humano constituya 46.4% de la demanda total (sin incluir el inventario final), mientras que las exportaciones podrían aportar 34.4% de la misma, en tanto que las contribuciones del consumo pecuario y semilla para siembra son menores. El inventario final podría quedar en 316 mil toneladas, significaría un incremento de poco más del doble respecto al similar del ciclo previo.

    En julio de 2021, el precio medio rural se incrementó 13% en comparación con el mismo mes de 2020, llegó a 5 mil 750 pesos por tonelada, mientras que el precio al mayoreo, de sémola o semolina, aumentó 5.9%, al pasar de 9 mil 130 a 9 mil 670 pesos por tonelada. El precio al consumidor de sopa de pasta se incrementó 16.7% con respecto al mismo mes del año anterior, pasando de 30.57 a 35.69 pesos por kilogramo.

    Trigo panificable

    Para el cierre del ciclo 2021/2022 se estima que la oferta total de trigo panificable incremente 172 mil toneladas respecto del ciclo previo, lo cual equivale a un aumento de 2.4%. En el inventario inicial y la producción nacional, se prevé un decremento de 122 mil (12.6%) y 243 mil toneladas (13.7%), respectivamente, con un incremento esperado en las importaciones de 537 mil toneladas (12.0%).

    Para el ciclo 2021/2022 se espera que la demanda se incremente 2.7%, la participación del consumo humano será de 98.1% de la demanda total, mientras que el volumen para consumo pecuario y semilla para siembra permanecen sin modificaciones, comparado con el ciclo previo. El inventario final se estima en 844 mil toneladas. Se prevé que la tasa de autosuficiencia pase de 28.3 a 23.4 por ciento al comparar con el ciclo anterior.

    . En julio de 2021, el precio medio rural se incrementó 12.4% en comparación con el mismo mes de 2020, alcanzó 5 mil 620 pesos por tonelada, mientras que el precio de la harina de trigo al mayoreo se cotizó en 8,850 pesos por cada mil kilos, con un aumento de 11.2% en su comparativo anual; en tanto que el precio de la harina de trigo pagada por el consumidor, fue de 20.84 pesos por kilo, 22% más que el del año anterior.

    Arroz pulido

    Para el cierre del ciclo 2020/2021, se estima un incremento en la oferta de arroz pulido a nivel nacional de 21.7% en comparación con el ciclo previo, debido al incremento en la producción y las importaciones en 13.8% y 32.5%, respectivamente, aunque el inventario inicial disminuyó 33.6 por ciento.

    . Para el ciclo 2020/2021, se espera que la demanda se incremente 18.4 por ciento. Se prevé que las exportaciones y el consumo humano aumenten a 22 mil (57.1%) y un millón 120 mil toneladas (18.1%), respectivamente, y el autoconsumo no presenta modificaciones, se ubica en 6 mil toneladas.

    En julio de 2021, el precio al consumidor y el precio medio rural presentaron reducciones interanuales; el medio rural alcanzó 4 mil 990 pesos por tonelada y el del consumidor 32 mil 510, con reducciones de 0.2% y 3%, respectivamente.

    Fuente: SIAP 06 de septiembre de 2021

    Lunes, 6 de septiembre de 2021

    Perspectivas de la Agricultura y del Desarrollo Rural en las
    Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe 2021-2022

  • La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) presentaron el informe “Perspectivas de la Agricultura y del Desarrollo Rural en las Américas, una mirada hacia América Latina y el Caribe”.

    La salida de la crisis sanitaria, económica y social causada por la pandemia de Covid-19 es una oportunidad para transformar el modelo de desarrollo de América Latina y el Caribe y construir sistemas agroalimentarios que desarrollen resiliencia a riesgos futuros.

    Así lo sostiene la novena edición del informe Perspectivas de la Agricultura y del Desarrollo Rural en las Américas, una mirada hacia América Latina y el Caribe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), elaborado en forma interdisciplinaria por más de 30 técnicos de las instituciones.

    El documento subraya que las acciones transformadoras a largo plazo deben llevarse adelante junto al proceso de recuperación inmediata y con un abordaje simultáneo de las problemáticas sanitaria, económica y climática.

    Uno de los temas prioritarios es acelerar la digitalización de la agricultura, que puede contribuir a la construcción de sistemas agroalimentarios más prósperos, sostenibles, resilientes e inclusivos en la región, durante la transición del período pospandemia.

    El documento señala que la reducción de 7% en el PIB regional en 2020 ha sido la mayor caída de la actividad económica en 120 años en América Latina y el Caribe. La pobreza y la pobreza extrema alcanzaron niveles que no se observaron en la región durante los últimos 12 y 20 años, respectivamente.

    El informe señala que la digitalización de la agricultura en América Latina y el Caribe es incipiente, pero comienza a acelerarse y va a ser inevitable. Su aprovechamiento es todavía bajo y desigual debido a diversas barreras, por lo que este es el momento de potenciar la revolución digital de los sistemas agroalimentarios, para avanzar en su transformación en un escenario de recuperación pospandémica.

    La brecha entre la ciudad y el campo es uno de los datos de la realidad que se debe corregir. Mientras el 71% de la población urbana cuenta con servicios de conectividad significativa, en poblaciones rurales este porcentaje baja al 36,8%.

    El informe consigna que el sector agroalimentario ha demostrado ser más resiliente que el resto de los sectores económicos a los desafíos sanitarios, logísticos y financieros que planteó la pandemia, lo que se evidenció en las tendencias de crecimiento del valor de la producción y el comercio regionales. De hecho, datos preliminares para 16 países de la región en 2020 indican que el conjunto de las actividades de agricultura, ganadería, caza y pesca creció, o tuvo una caída menor que el PIB total, y, por otro lado, las exportaciones agroalimentarias de América Latina y el Caribe aumentaron 2,7% en 2020 con respecto a 2019, mientras las exportaciones totales cayeron 9,1%.

    También se plantea en el documento cómo llevar adelante programas de fomento en un escenario de escasez de recursos fiscales como el que podría darse en los próximos años. Se señala que las actividades vinculadas a la agricultura y la alimentación deben estar preferentemente basadas en soluciones endógenas y de bajo costo, que potencien los recursos propios de los agricultores, sus familias y comunidades. La crisis es también una oportunidad para repensar la agenda de financiamiento para el desarrollo e impulsar un proceso de reconstrucción sostenible e igualitario.

    Fuente: CEPAL 3 de septiembre de 2021

  • Lunes, 6 de septiembre de 2021

    Aumentan 28.3 por ciento exportaciones mexicanas
    de cítricos y sus derivados entre enero y julio de 2021

  • Las exportaciones mexicanas de este grupo de frutas representan 78.22 por ciento de las importaciones de cítricos de Estados Unidos, siendo este el principal mercado objetivo.

    Al séptimo mes del año, las exportaciones de cítricos y sus derivados aumentaron 28.3 por ciento, al alcanzar un valor total de 912.3 millones de dólares, por arriba de los 711 millones de dólares de igual lapso de 2020.

    Con base en datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), detalló que el principal destino de las ventas al exterior de las frutas cítricas mexicanas – naranja, mandarina, toronja y limón, principalmente- es Estados Unidos, además de Países Bajos, Japón, Alemania y Reino Unido.

    Las exportaciones de jugo de naranja crecieron 36 por ciento en el periodo enero-julio, al totalizar 278.5 millones de dólares, mientras que en igual lapso del año pasado sumaron 204.8 millones de dólares.

    México es el segundo exportador mundial de limón, con 17.7 por ciento del valor de las ventas mundiales, mientras que la naranja es el cultivo perenne con la mayor superficie sembrada, y nuestro país es el cuarto productor mundial de toronja.

    Las exportaciones mexicanas de este grupo de frutas representan 78.22 por ciento de las importaciones de cítricos de Estados Unidos, siendo este el principal mercado objetivo.

    Lo que ha hecho que se cultiven en todo el mundo es su delicioso sabor y sus propiedades curativas, pues además de los frutos, las flores y hojas tienen usos en la medicina y en la cocina.

    Fuente: SAGARPA 04 de septiembre de 2021

  • Lunes, 6 de septiembre de 2021

    Crecerá 15 por ciento la producción
    de arroz en el año comercial 2021

  • El arroz es un cereal rico en carbohidratos, no contiene colesterol, y proporciona 20 por ciento del suministro de energía alimentaria del mundo.

    La producción de arroz pulido en México crecerá 15 por ciento este año comercial, con un volumen estimado de 192 mil toneladas, y que al sumar las importaciones se garantiza la disponibilidad de este grano en el mercado nacional.

    Con base en cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la dependencia federal recordó que en el año comercial 2020, la producción de este tipo de grano cerró en 167 mil toneladas.

    Estimó que la disponibilidad de arroz pulido (grano descascarado) a nivel nacional aumentará 26.4 por ciento para el ciclo de mercado 2020/2021, en comparación con el ciclo previo. Esta estimación considera una oferta nacional 0.1 por ciento mayor a la prevista en el mes previo.

    Reportó que al cierre de junio el avance en la producción se ubicó en 47 mil 924 toneladas del ciclo otoño-invierno 2020/2021, lapso en el que los primeros tres lugares de superficie sembrada los ocupan Campeche, Nayarit y Tamaulipas.

    Se prevé que las exportaciones y el consumo humano se ubiquen en 30 mil toneladas (114.3 por ciento más) y un millón 129 mil toneladas (alza de 19.1 por ciento). El autoconsumo no presenta modificaciones, se ubica en seis mil toneladas.

    El arroz es el alimento básico predominante para 17 países de Asia y el Pacífico, nueve de América y ocho de África.

    Fuente: SAGARPA 03 de septiembre de 2021

  • Viernes, 3 de septiembre de 2021

    Balanzas disponibilidad-consumo
    de productos agropecuarios estratégicos

    Información sobre oferta y demanda de trece productos estratégicos del sector primario: arroz, maíz blanco y amarillo, frijol, trigo cristalino y panificable, sorgo grano, azúcar, carne de ave, carne de bovino, carne de porcino, leche de bovino y huevo para plato.

    Maíz Amarillo

    La oferta nacional de maíz amarillo en el ciclo 2020/21, en agosto de 2021, se prevé sea 0.14% prácticamente sin cambio en comparación con el ciclo anterior. Los componentes de la oferta, inventario inicial y producción podrían tener disminuciones de 3.3 y 7.7% respectivamente, compulsados con el ciclo 2019/20; en contraparte, se estima que las importaciones incrementen 2.5 por ciento.

    Al cierre del ciclo 2020/21, se prevén aumentos en: consumo humano (23.1%), autoconsumo (22.1%), consumo pecuario (4.7%), industria almidonera (1.9%), semillas para siembra (13.3%), incluso las mermas (3.5%). El inventario final del grano se calcula en 2 millones 675 mil toneladas; 25.7% menos respecto del periodo anterior. A consumo pecuario se destina 78.1%, en tanto que las importaciones participan con 71.5% de la oferta nacional.

    A julio de 2021, elprecio de la variedad de maíz amarillo pagado al productor, fue de 5mil 270 pesos por tonelada; 38.7% más en términos interanuales. En comparación con el mes previo, el precio reportó un incremento de 13.8 por ciento.

    Maíz Blanco

    El estimado de agosto de 2021, para el cierre del ciclo de mercado 2020/21, prevé que en México la oferta de maíz blanco sea de 27 millones 092 mil toneladas; 1.5% menor respecto del ciclo 2019/20, determinado por una producción nacional e importaciones que se calcula aumenten 4.0 y 30.8%, respectivamente, lo cual no compensa la caída de 46.5% en el inventario inicial.

    La estimación para el término del ciclo 2020/21, indica que el consumo humano más el autoconsumo del cereal, serán de 18 millones 614 mil toneladas, en tanto que, las exportaciones llegarán a 486 mil toneladas. El inventario final se calcula en 2 millones 318 mil toneladas, 31.3% mayor versus el ciclo de mercado anterior. El consumo humano participa con 54.5% de la demanda nacional y la producción aportará 90.5% de la oferta total.

    A julio de 2021, el precio pagado al productor de maíz blanco, fue de 5 mil 230 pesos por tonelada; 29.8% mayor en comparación con el mismo mes de 2020. La tortilla se cotizó en 17.64 pesos por kilogramo, lo cual indica un incremento de 14.8% comparado con el año anterior. En comparativo mensual, el precio de la tortilla y al mayoreo del grano, presentan aumentos de 2.0% y 2.6%, respectivamente, y el precio medio rural bajo 12.2%.

    Sorgo

    Para el cierre del ciclo 2020/21 se estima una disminución en la oferta de sorgo a nivel nacional de 7.7% vs el ciclo previo, debido a la reducción de 86.9% en las importaciones, que no se compensa con el aumento de 1.5% en la producción y de 5.6% en el inventario inicial.

    Para el cierre del ciclo 2020/2021 se espera que la demanda se reduzca 6.9%. En la estimación se tiene que el consumo con fines industriales sea de 4.3 millones de toneladas; el inventario final se calcula en 636 mil toneladas; disminuye 12.9% comparado con el ciclo anterior. La producción nacional, tiene una mayor participación en la oferta del sorgo con 84.4%, y en la demanda nacional el consumo industrial aporta 93.4 por ciento.

    El precio medio rural del sorgo en México, julio 2021, fue de 5 mil 300 pesos por tonelada; incremento interanual de 55.9%. El precio del alimento balanceado aumentó 7.6%, ofertándose en 5 mil 840 pesos por tonelada. En comparativo mensual, el precio al productor y el costo del alimento balanceado se incrementaron 3.9% y 0.5%, respectivamente.

    Trigo cristalino

    La estimación para el ciclo comercial 2021/2022, con cifras a agosto de 2021, considera que la oferta disponible de trigo cristalino se incremente 29.1% frente al ciclo previo, debido principalmente al aumento de 49.5% en la producción.

    Para el ciclo 2021/2022 se espera que el consumo humano constituya 46.4% de la demanda total (sin incluir el inventario final), mientras que las exportaciones podrían aportar 34.4% de la misma, en tanto que las contribuciones del consumo pecuario y semilla para siembra son menores. El inventario final podría quedar en 316 mil toneladas, significaría un incremento de poco más del doble respecto al similar del ciclo previo.

    En julio de 2021, el precio medio rural se incrementó 13% en comparación con el mismo mes de 2020, llegó a 5 mil 750 pesos por tonelada, mientras que el precio al mayoreo, de sémola o semolina, aumentó 5.9%, al pasar de 9 mil 130 a 9 mil 670 pesos por tonelada. El precio al consumidor de sopa de pasta se incrementó 16.7% con respecto al mismo mes del año anterior, pasando de 30.57 a 35.69 pesos por kilogramo.

    Trigo panificable

    Para el cierre del ciclo 2021/2022 se estima que la oferta total de trigo panificable incremente 172 mil toneladas respecto del ciclo previo, lo cual equivale a un aumento de 2.4%. En el inventario inicial y la producción nacional, se prevé un decremento de 122 mil (12.6%) y 243 mil toneladas (13.7%), respectivamente, con un incremento esperado en las importaciones de 537 mil toneladas (12.0%).

    Para el ciclo 2021/2022 se espera que la demanda se incremente 2.7%, la participación del consumo humano será de 98.1% de la demanda total, mientras que el volumen para consumo pecuario y semilla para siembra permanecen sin modificaciones, comparado con el ciclo previo. El inventario final se estima en 844 mil toneladas. Se prevé que la tasa de autosuficiencia pase de 28.3 a 23.4 por ciento al comparar con el ciclo anterior.

    . En julio de 2021, el precio medio rural se incrementó 12.4% en comparación con el mismo mes de 2020, alcanzó 5 mil 620 pesos por tonelada, mientras que el precio de la harina de trigo al mayoreo se cotizó en 8,850 pesos por cada mil kilos, con un aumento de 11.2% en su comparativo anual; en tanto que el precio de la harina de trigo pagada por el consumidor, fue de 20.84 pesos por kilo, 22% más que el del año anterior.

    Fuente: SIAP 02 de septiembre de 2021

    Jueves, 2 de septiembre de 2021

    Día Nacional del Cacao y el Chocolate

  • La planta del cacao provee múltiples servicios ambientales, ya que cultivada a la sombra favorece el desarrollo de gran cantidad de plantas, animales y hongos.

    Entre las cosas placenteras que la vida nos regala está sin duda el chocolate. En su mayoría, las personas disfrutamos el sabor de este alimento a cualquier hora del día y en cualquiera de sus presentaciones.

    El chocolate se obtiene de la semilla del cacao. El árbol del cacao (Theobroma cacao) está presente en los bosques húmedos tropicales con clima cálido y a una altitud de hasta 500 metros sobre el nivel del mar. Mide de cuatro a ocho metros de altura pero en condiciones silvestres puede alcanzar hasta los 10 metros si crece bajo buena sombra.

    El cacao es una planta domesticada por los antiguos mexicanos, con alta importancia cultural y económica, principalmente para la producción de chocolate. De acuerdo con el documento Planeación Agrícola Nacional 2017-2030 de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el consumo per cápita del cacao es de 0.5 kg, el cual representa 0.6% del gasto realizado en alimentos, bebidas y tabaco por las familias mexicanas.

    El cacao tenía un gran valor para los pueblos de Mesoamérica que lo consideraban un regalo de los dioses. Su fruto equivalía simbólicamente al corazón humano, y el chocolate representaba la sangre que circula por nuestro cuerpo. Se empleaba ceremonialmente en bodas entre miembros de la realeza, acompañaba a los difuntos en su tránsito al inframundo, y se le preparaba para celebrar victorias militares o la conclusión exitosa de expediciones comerciales.

    En 2018, el Senado de la República estableció el 2 de septiembre como Día Nacional del Cacao y el Chocolate con el fin de generar un mecanismo permanente de difusión cultural, gastronómica y turística para estos alimentos, que incentive directa o indirectamente la producción de cacao nacional, y favorezca la elevación de los niveles de ingreso del sector campesino.

    México es el precursor del cacao que se cultiva en el mundo con una producción de aproximadamente 29,000 toneladas al año en manos de casi 40,000 productores, de los cuales el 10% están distribuidos en todo el país y el 90% pertenecen a Tabasco.

    De acuerdo con cifras de 2019 del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), dicho estado contribuye con el 68%del volumen de producción nacional (18, 327 toneladas anuales) y es el productor principal, seguido de Chiapas y Guerrero.

    En el Día Nacional del Cacao y el Chocolate te compartimos algunos datos de interés:

  • Nutriólogos y endocrinólogos aconsejan tomar a la semana entre dos y tres raciones de chocolate de 30 g.

  • Cuanto más cacao tiene el chocolate, aporta más beneficios a la salud.

  • Es mejor optar por el chocolate negro (conocido también como oscuro o amargo), con un contenido de cacao del 70% y bajo contenido en azúcar.

  • El chocolate negro contiene antioxidantes, como polifenoles, flavonoides (en especial proantocianidina) y catequinas, entre otros, que pueden mejorar el flujo sanguíneo y disminuir la presión arterial.

  • Contiene también cafeína y teobromina, sustancias que estimulan el sistema nervioso, lo que nos ayuda a mantenernos alerta y con una mejor función cerebral a corto plazo.

  • En su manteca natural hay ácido oleico, grasa monoinsaturada como la del aceite de oliva, y es fuente de omega 3.

    Fuente: SEMARNAT 02 de septiembre de 2021

  • Jueves, 2 de septiembre de 2021

    Precios al consumidor

  • La inflación anual de la OCDE se recupera hasta el 4,1% en julio de 2021

    La inflación interanual en el área de la OCDE aumentó a 4.2% en julio de 2021, en comparación con 4.0% en junio.

    La inflación en la zona del euro (2,2% en julio) se mantuvo significativamente más baja que en el área de la OCDE en su conjunto, y especialmente que en los Estados Unidos (5,4%).

    Los precios de la energía en el área de la OCDE aumentaron a un ritmo más rápido en julio que en junio.

    Su inflación alcanzó el 17,4% en julio, en comparación con el 16,9% de junio. La inflación de los precios de los alimentos también aumentó bruscamente hasta el 3,1%, en comparación con el 1,9% de junio.

    La inflación anual de la OCDE, excluidos los alimentos y la energía, se mantuvo estable en el 3,1% en julio.

    Fuente: OECD 02 de septiembre de 2021

  • Jueves, 2 de septiembre de 2021

    Los precios mundiales de los productos
    alimenticios repuntan en agosto

  • El azúcar, el trigo y el aceite de palma empujan al alza el índice de precios de los alimentos de la FAO.

    Los precios mundiales de los productos alimenticios repuntaron con rapidez en agosto tras dos meses consecutivos de descenso, impulsados por aumentos considerables en las cotizaciones internacionales del azúcar, el trigo y los aceites vegetales, según ha comunicado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

    El índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en agosto en un promedio de 127,4 puntos, es decir, un 3,1 % más que en julio y un 32,9 % más que en el mismo mes de 2020. El índice refleja la variación mensual de los precios internacionales de los productos alimenticios más comercializados.

    El índice de precios del azúcar de la FAO subió un 9,6 % desde julio, debido a la preocupación por el daño causado por las heladas a los cultivos del Brasil, el mayor exportador de azúcar del mundo. Las buenas perspectivas acerca de la producción en la India y la Unión Europea (UE), así como el descenso de los precios del petróleo y el debilitamiento del real brasileño, mitigaron el aumento.

    El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO aumentó un 6,7 % en agosto, cuando los precios internacionales del aceite de palma volvieron a alcanzar sus máximos históricos debido a la extendida preocupación por una producción por debajo de su potencial y la consiguiente reducción de las existencias en Malasia. También subieron las cotizaciones de los aceites de colza y girasol.

    El índice de precios de los cereales de la FAO registró en agosto un promedio superior en un 3,4 % al de julio. Los precios mundiales del trigo aumentaron bruscamente un 8,8 % a raíz de las expectativas de reducción de las cosechas en varios de los principales países exportadores. Por el contrario, los precios del maíz bajaron un 0,9 % a causa de la mejora de las perspectivas acerca de la producción en la Argentina, Ucrania y la UE, que compensó los pronósticos de disminución de la producción en el Brasil y los Estados Unidos de América. Los precios internacionales del arroz continuaron su trayectoria descendente.

    El índice de precios de la carne de la FAO subió ligeramente en agosto, ya que las compras cuantiosas de China respaldaron los precios de las carnes de bovino y ovino y la sólida demanda de importaciones en Asia oriental y Oriente Medio impulsó los precios de la carne de aves de corral. Por el contrario, los precios de la carne de cerdo cayeron a causa del descenso continuo de las compras de China y la débil demanda interna en Europa.

    El índice de precios de los productos lácteos de la FAO descendió ligeramente desde julio, debido a la disminución de las cotizaciones internacionales de las leches en polvo provocada por la debilidad de la demanda mundial de importaciones y el aumento estacional de las disponibilidades exportables en Oceanía, lo que compensó con creces la subida de los precios de la mantequilla y el queso.

    Se prevé que la producción mundial de cereales en 2021 alcanzará los 2 788 millones de toneladas, cifra que supera en un 0,7 % la del año anterior, aunque se encuentra por debajo de las expectativas de julio, de acuerdo con la nueva Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales.

    Actualmente, la FAO pronostica que la utilización mundial de cereales en 2021/22 aumentará un 1,4 % respecto del ejercicio comercial anterior, ubicándose en 2 809 millones de toneladas, gracias al fuerte incremento de su uso como pienso y al aumento de su consumo como alimento. El pronóstico de julio sobre las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas de 2022 se ha rebajado a 809 millones de toneladas, lo cual supone una caída del 0,9 % respecto de sus niveles de apertura. Las existencias mundiales de arroz van camino de alcanzar el segundo nivel más elevado de todos los tiempos, mientras que se prevé que el tiempo seco provocará una disminución de las existencias de trigo, las cuales se ubicarán al final del ejercicio en el nivel más bajo registrado en ocho años en los Estados Unidos de América y caerán al nivel más bajo en 40 años en el Canadá. En conjunto, se prevé que la relación entre las existencias y la utilización de cereales a escala mundial ascenderá al 28,1 %, coeficiente inferior al nivel del 29,9 % de 2021/22, “pero aun así indicativo de un nivel relativamente desahogado de la oferta desde una perspectiva histórica”, según la FAO.

    Los pronósticos actuales indican que el comercio mundial de cereales disminuirá en 2021/22, con una contracción del 1,3 %, ubicándose en 466 millones de toneladas, ya que los descensos previstos en relación con el trigo y los cereales secundarios contrarrestarán el aumento del comercio mundial de arroz.

    Fuente: FAO 02 de septiembre de 2021

  • Jueves, 2 de septiembre de 2021

    México es ya octavo global en envíos de agroproductos

  • Con exportaciones por 41,000 millones de dólares el año pasado, nuestro país superó a Argentina y a la India, con lo que consiguió avanzar en el ranking en el que se ubicó por primera vez en el 2010.

    México se convirtió en el octavo mayor exportador de productos agroalimentarios del mundo en 2020, avanzando dos posiciones respecto a 2019, informó la Organización Mundial de Comercio (OMC).

    Las exportaciones mexicanas de estos productos totalizaron 41,000 millones de dólares en el año pasado, un alza interanual de 4 por ciento.

    México apareció por primera vez en la lista de los 10 principales exportadores de productos agroalimentarios en 2018, en el décimo lugar, la misma posición que retuvo en 2019.

    A estas alturas del año pasado, se reportó la entrada de 22,821 millones de dólares.

    El dinamismo de México puede verse en dos periodos. El más largo: del total de las exportaciones agroalimentarias del mundo en 2010, la participación de México era de 1.4%; mientras que en 2020 esa porción escaló a 2.3 por ciento.

    La segunda forma es con las cifras más recientes. Sólo las exportaciones agropecuarias y pesqueras sumaron 11,951 millones de dólares de enero a julio de 2021, un avance de 5.2% frente al mismo periodo del año anterior.

    Junto con Canadá, México es uno de los mayores socios comerciales agrícolas de los Estados Unidos. Los principales productos agrícolas exportados en 2020 fueron hortalizas, frutas y bebidas, que representan más de 61% del total de las exportaciones agrícolas.

    El sector agrícola (incluyendo ganadería, pesca, silvicultura y caza) representó 3.6% del PIB total de México en 2020, en comparación con 3.2% del PIB en 2019. La producción agrícola durante 2020 aumentó 1.9 por ciento.

    Alrededor de 12.7% de la población económicamente activa de México estaba empleada en la industria agrícola al 31 de diciembre de 2020.

    Los datos de la OMC difieren un tanto en comparación con los de la Secretaría de Agricultura de México. Estos últimos indican que las exportaciones agroalimentarias de México fueron de 39,525 millones de dólares en 2020, lo que representó 9.7% del total de las ventas externas de productos del país en ese mismo año. Esa proporción se han incrementado en la última década, desde un mínimo de 6.1% en 2010.

    La cerveza encabezó el año pasado la lista de los productos agroalimentarios de México más exportados, con 4,685 millones de dólares. Luego quedaron: el aguacate (2,936 millones), el tequila y el mezcal (2,442 millones), el jitomate (2,418 millones) y el pimiento (1,472 millones).

    Fuente:EL ECONOMISTA 02 de septiembre de 2021

  • Miércoles, 1 de septiembre de 2021

    Análisis del Producto Interno Bruto

    Comportamiento trimestral real del valor agregado de los bienes y servicios finales del sector primario, el cual contiene un análisis comparativo con los avances de siembras y cosechas y de la producción pecuaria.

    Durante el segundo trimestre de 2021, el Producto Interno Bruto (PIB) del Sector Agroalimentario, en términos reales, presentó un crecimiento anual de 8.4 por ciento.

    En tanto, el PIB Nacional registró incremento de 19.6%, con cifras originales y de 19.5% con desestacionalizadas, en comparativo anual; tal aumento debe considerarse en el contexto de la pandemia mundial de COVID-19.

    Con cifras tradicionales, el Sector Primario creció 6.7% frente al segundo trimestre de 2020. Con cifras desestacionalizadas presenta un incremento de 6.8%. Así, las actividades primarias son determinantes en la recuperación de la industria de alimentos, bebidas y tabaco.

    La industria de alimentos, bebidas y tabaco, con cifras originales, aumentó 9.7%, en el lapso referido, luego de la fuerte caída de 8.2% en segundo trimestre de 2020.

    Sector Agroalimentario

    El PIB del sector agroalimentario (primario más alimentos, bebidas y tabaco) aumentó 8.4% en relación con el mismo trimestre del año anterior, mientras que el PIB nacional aumentó 19.6%, esto se derivó principalmente del crecimiento del subsector agrícola, cuyo PIB fue 7.5% mayor, el subsector pecuario subió 2.9%, y la industria de alimentos, bebidas y tabaco aumentó 9.7 por ciento.

    Comportamiento del PIB por subsector

    Con base en el Índice de Volumen Físico Agropecuario (IVF Agropec), elaborado por el SIAP, durante el segundo trimestre de 2021 el valor de la producción agrícola y pecuaria, en términos reales aumentó 0.8% respecto del mismo periodo de 2020.

    Sector Agroalimentario

    Con cifras tradicionales, el Sector Primario creció 4.8% frente al cuarto trimestre
    de 2019, es el tercer mayor crecimiento para un periodo similar, en 2012 fue de 8.0% y en 2016 de 5.4%. Con cifras desestacionalizadas presentó un incremento de 4.9%, es el cuarto incremento, para mismo trimestre, desde 2006 cuando se incrementó 10.9%. Así, las actividades primarias son determinantes en la recuperación de la industria de alimentos, bebidas y tabaco.

    La industria de alimentos, bebidas y tabaco, con cifras originales, disminuyó 0.1%,
    en el lapso aludido, luego de caídas más fuertes en el segundo y tercer trimestre.

    Sector Agroalimentario

    El PIB del sector agroalimentario (primario más alimentos, bebidas y tabaco) aumentó 2.0% en relación con el mismo trimestre del año anterior, mientras que el PIB nacional disminuyó 4.3%, esto se derivó principalmente del crecimiento del subsector agrícola, cuyo PIB fue 7.3% mayor, el subsector pecuario 1.9% y la industria de alimentos, bebidas y tabaco que disminuyó 0.1 por ciento.

    Comportamiento del PIB por subsector

    Con base en el Índice de Volumen Físico Agropecuario (IVF Agropec), elaborado por el SIAP, durante el cuarto trimestre de 2020, el valor de la producción agrícola y pecuaria, en términos reales, se incrementó 2.8% respecto al mismo periodo de 2019

    Subsector Agrícola

    En términos reales, la producción agrícola, al segundo trimestre de 2021, disminuyó 0.8%. En tanto que, en volumen, se lograron 50.7 millones de toneladas, 8.5% menos que el registrado el mismo trimestre de 2020.

    Los cultivos que presentaron comportamiento positivo en su cosecha, comparados con el mismo trimestre del año anterior fueron: trigo grano (11.0%), jitomate (22.1%), cebada grano (17.3%), naranja (9.4%), mango (4.9%) y plátano (4.0%).

    Los cultivos cíclicos y perenes con mayor crecimiento, en valor real, fueron: trigo grano (11.1%), jitomate (20.5%), pepino (21.0%), aguacate (32.3%), uva (17.0%) y mango (3.7%).

    Por el contrario, los principales cultivos que registraron comportamiento negativo en su producción, comparado con el mismo periodo de 2020 son: maíz grano (5.7%), avena forrajera (9.7%), sorgo grano (69.6%), caña de azúcar (15.0%), alfalfa verde (9.0%) y agave (5.2%).

    Los cultivos en los que se obtuvo un menor valor en términos reales, en comparación con el mismo periodo de 2020, fueron maíz grano (5.5%), papa (4.6%), chile verde (4.9%), caña de azúcar (15.1%), alfalfa verde (6.6%) y limón (11.3%).

    Subsector Pecuario

    En cuanto a los bienes pecuarios, la producción de carne en canal aumentó 3.0%, explicado por un comportamiento positivo en la producción de carne en canal de porcino (4.4%), bovino (3.0%) y ave (2.4%). La oferta de huevo fue de cuatro mil 685 toneladas más (0.6%), en comparación con el segundo trimestre de 2021. El precio promedio por kilogramo de huevo pagado por el consumidor, en el segundo trimestre de 2021, fue de 36.86 pesos que representa un decremento interanual de 8.4% en comparación con el precio promedio del mismo trimestre del año anterior.

    En términos reales (obtenidos a partir del IVF Agropec del SIAP) el valor de los productos pecuarios se incrementó 2.8% comparado con el mismo trimestre de 2020, impulsado por el aumento del valor real de la carne de porcino (5.1%), bovino (2.9%), ave (2.6%), leche de bovino (2.5%) y huevo (0.8%).

    Subsector de la industria de alimentos y bebidas

    La producción de la industria de alimentos, bebidas y tabaco, aumentó 9.7% en relación con el mismo trimestre de 2020, en tanto que las industrias manufactureras incrementaron 36.7%, mientras que el subsector agrícola y pecuario crecieron 7.5 y 2.9%, respectivamente. La rama económica que más impactó en su crecimiento fue la “Elaboración de azúcares, chocolates, dulces y similares”, que creció 20.4% y constituyó 4.8% del total del subsector. La rama “Conservación de frutas, verduras y alimentos preparados”, que participó con 3.4% del subsector, registró un incremento de 8.8%, la rama “Otras industrias alimentarias” y “Molienda de granos y de semillas y obtención de aceites y grasas” aumentaron 6.1 y 4.7%, respectivamente.

    Fuente: SIAP 31 de agosto de 2021

    Martes, 31 de agosto de 2021

    Conociendo la Industria del Chocolate y la Confitería

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares A.C. (ASCHOCO) dan a conocer el documento Conociendo la industria del chocolate y la confitería, mismo que forma parte de la Colección de estudios sectoriales y regionales del INEGI.

    Este documento ofrece un panorama económico de las actividades productivas, el empleo, los salarios, las cadenas productivas, la inflación y el comercio exterior de la industria del chocolate y la confitería.

    Algunos aspectos relevantes de la industria
    del chocolate y la confitería en México son:

  • La producción bruta de la industria del chocolate y la confitería aumentó a una tasa promedio anual de 8.2% en términos reales entre 2013 y 2018.

  • Debido al impacto de la crisis sanitaria por la Covid-19, en el chocolate y productos de chocolate, en la confitería y en las industrias manufactureras se observan severas caídas del valor de la producción en abril y mayo de 2020, y después de esos meses se presenta una recuperación. En particular, para el chocolate y productos de chocolate la caída fue menor a la que presentó la confitería.

  • El Personal ocupado en la industria del chocolate y confitería aumentó de 49 242 personas en 2013 a 56 999 personas en 2018. Ahora bien, es importante mencionar que en la actividad del chocolate y productos de chocolate labora un porcentaje mayor de mujeres que de hombres en comparación con el total de la economía y las industrias manufactureras, a diferencia de la actividad de la confitería donde el porcentaje de hombres es un poco mayor que de mujeres.

  • Por otra parte, según el destino de la producción de la industria del chocolate y confitería 75.7% corresponde al consumo privado y 24.3% a las exportaciones.

  • Por lo que respecta al comercio exterior, México se encuentra dentro de los principales países exportadores de algunos productos de chocolate, sus preparados (bloques, tabletas, barras y demás preparaciones) y de confitería en el mundo. Además, ocupa el primer lugar en las exportaciones mundiales de cacao en polvo con adición de azúcar u otro edulcorante y también el primer lugar en las exportaciones de chicles y demás gomas de mascar, incluso recubierto de azúcar.

    Fuente: INEGI 31 de agosto de 2021

  • Jueves, 26 de agosto de 2021

    Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC)

    Cifras durante primera quincena de agosto de 2021

    A tasa anual, primera quincena de agosto 2021 vs misma de 2020, el subíndice de alimentos, bebidas y tabaco, que representa 30% del INPC, aumentó 7.2%, y es mayor al registrado en 2018 y 2019, cuando fue de 3.1% y 4.3%, en ese orden, pero menor al observado en 2020, cuando fue de 7.3%, y es superior al registrado para el INPC general que aumentó 5.6% (en 2020 la variación anual del INPC general fue de 4.0% y el promedio de los últimos cinco años es de 4.9%).

    El precio promedio de las gasolinas se incrementó, la de alto octanaje aumentó 16.5%, mientras que la de bajo octanaje fue 9.4% mayor, en tanto el gas doméstico natural registró un incremento de 8.6% y el gas doméstico LP de 13.7 por ciento. Respecto al mes anterior, se registró una disminución importante, de 14.3% en el gas LP.

    En la composición del INPC, los 34 productos agrícolas registrados representan 5.1%, mientras que los seis pecuarios considerados significan 6.6 por ciento. Los productos agrícolas con mayor participación en el índice son: jitomate, “papa y otros tubérculos”, frijol y manzana.

    El INPC (primera quincena de agosto 2021 vs misma de 2020) indica decrementos en el precio de “papa y otros tubérculos” de 3.5% y en frijol de 1.8%, mientras que jitomate aumentó 6.3% y manzana incrementa 28.0 por ciento.

    En julio de 2021, la menor disponibilidad de jitomate, es factor para el aumento en el precio de la hortaliza, en el mes referido se cosecharon 199 mil 391 toneladas, que refiere 18.3% menos que las generadas en julio del año anterior (244 mil 131). Zacatecas aporta 22.6% a la cosecha nacional y disminuye su producción 41.2%, mientras que San Luis Potosí que contribuye con 14.1% a la oferta del país, disminuye su producción 53.8 por ciento.

    La disminución de la cotización de papa se debe a que la producción obtenida en julio 2021, fue de 128 mil 425 toneladas, lo que significa un aumento de 32.2% comparado con mismo mes del año anterior (97 mil 108 toneladas). En el séptimo mes del año, Sonora aumentó su producción 44.8% comparado con julio de 2021 que refiere 25 mil 253 toneladas más.

    Por su parte, la producción de limón fue de 326 mil 903 toneladas, que representa un aumento de 33.0% comparado con julio del año pasado (245 mil 819 toneladas), lo que contribuyó a la disminución del precio por la mayor oferta nacional del cítrico.

    En el caso de aguacate, la producción de julio 2021, disminuyó 17.4%, significa 35 mil 805 toneladas menos respecto del mismo mes del año anterior, lo que es un factor para el aumento en el precio de la fruta.

    Por lo que refiere a productos pecuarios, los de mayor consumo en el país registraron incrementos en sus cotizaciones: carne de cerdo 18.5%, carne de pollo 14.4%, carne de res 11.1%, “leche pasteurizada y fresca” 6.6%, y huevo aumentó 3.0 por ciento.

    Al cierre de julio 2021, el precio promedio pagado al productor de huevo se ubicó en 21.98 pesos por kilo, 1.1% mayor en comparación con mismo mes de 2020.

    La estimación de producción de huevo 2021, proyecta que se alcanzarán 3.1 millones de toneladas de la proteína, 0.6% más comparado con lo generado el año anterior. Además, se espera que la producción de carne de pollo en canal alcance 3.7 millones de toneladas en el país, 2.6% mayor a la obtenida en 2020.

    El precio de leche, pagado en la zona de producción, fue de siete pesos por litro, 3.1% mayor al de julio de 2020. El precio de carne de pollo en canal fue de 35.26 pesos por kilo, 1.3% mayor al del mismo mes del año pasado. El precio de carne en canal de bovino fue de 71.09 pesos por kilo, 1.5% mayor al compararse con similar mes de 2020, cuando alcanzó 70.05 pesos por kilogramo. El precio de carne de cerdo en canal es de 46.40 pesos por kilogramo, que refiere incremento de 2.6% respecto de julio de 2020, cuando se cotizó en 45.23 pesos por kilogramo.

    En conjunto la carne de res, pollo, cerdo y huevo tienen una participación de 5.0% en el INPC.

    Fuente: SIAP 25 de agosto de 2021

    Miércoles, 25 de agosto de 2021

    La seguridad alimentaria y la COVID-19

    Cada vez más países se enfrentan a crecientes niveles de inseguridad alimentaria grave, que echan por tierra años de avances de desarrollo. Incluso antes de que la COVID-19 redujera los ingresos e interrumpiera las cadenas de suministro, el hambre crónica y el hambre aguda estaban aumentando por diversos factores, como los conflictos, las condiciones socioeconómicas, los peligros naturales, el cambio climático y las plagas.

    El índice de precios de los productos básicos agrícolas se mantuvo cercano al nivel máximo registrado desde 2013, y el 16 de julio de 2021 era aproximadamente un 30 % más alto que en enero de 2020. Los precios del maíz, el trigo y el arroz superaban en alrededor del 43 %, el 12 % y el 10 %, respectivamente, los de enero de 2020. Las alzas reflejan la fuerte demanda, junto con la incertidumbre respecto del clima, las condiciones macroeconómicas y las alteraciones de la oferta relacionadas con la COVID-19, aun cuando las perspectivas de la producción mundial de los cereales más importantes siguen siendo buenas.

    Los principales riesgos para la seguridad alimentaria se plantean a nivel nacional: los mayores precios minoristas, combinados con la disminución de los ingresos, implica que más y más hogares están reduciendo la cantidad y la calidad de su consumo de alimentos.

    Numerosos países están experimentando una elevada inflación de precios de los alimentos a nivel minorista, lo que obedece a la persistencia de las alteraciones de la oferta derivadas de las medidas de distanciamiento social impuestas debido a la COVID-19, las devaluaciones monetarias y otros factores. El alza del precio de los alimentos afecta más a la población de los países de ingreso bajo y mediano, que gasta en alimentos un porcentaje mayor de sus ingresos que la de los países de ingreso alto.

    Según encuestas telefónicas rápidas realizadas por el Banco Mundial en 48 países, un número considerable de personas se está quedando sin alimentos o está reduciendo su consumo. La disminución de la ingesta de calorías y la nutrición deficiente amenazan los avances obtenidos en materia de salud y reducción de la pobreza, y podrían tener efectos duraderos en el desarrollo cognitivo de los niños pequeños. Entre 720 millones y 811 millones de personas padecieron hambre en el mundo en 2020, de acuerdo con el informe de las Naciones Unidas El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (i). Si se toma en cuenta el valor medio de las proyecciones (768 millones), se desprende que alrededor de 118 millones de personas más que en 2019 sufrían hambre crónica en 2020. Al utilizar otro indicador que refleja el acceso a alimentos suficientes a lo largo del año, se llega a la conclusión de que casi 2370 millones de personas (el 30 % de la población mundial) carecieron de acceso a alimentos suficientes en 2020, lo que representa un aumento de 320 millones en apenas un año.

    El hambre presentaba una tendencia al alza incluso antes de la pandemia de COVID-19, que intensificó los efectos de los fenómenos climáticos extremos, los conflictos y otras crisis que ya menoscababan las oportunidades económicas.

    A nivel de los países, el Grupo Banco Mundial trabaja con los Gobiernos y los asociados internacionales para vigilar de cerca las cadenas nacionales de suministro alimentario y agrícola, analizar de qué forma la pérdida de empleo y de ingresos está afectando la capacidad de las personas para comprar alimentos, y asegurar que los sistemas alimentarios continúen funcionando pese a las dificultades que plantea la COVID-19.

    Fuente: UNCTAD 24 de agosto de 2021

    Lunes, 23 de agosto de 2021

    CONEVAL presenta información referente a la
    pobreza laboral al segundo trimestre de 2021

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), estima los datos referentes a la pobreza laboral a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). En 2020, debido a la contingencia sanitaria, se interrumpió la recolección de la información de la ENOE durante el segundo trimestre de 2020. De esta forma, INEGI incorporó dos estrategias de levantamiento en el marco del mismo diseño conceptual, estadístico y metodológico de la ENOE tradicional, con la finalidad de contar con información relevante para monitorear la situación de la ocupación y empleo en el periodo de contingencia de la COVID-19.1,2,3 De manera que, a partir de septiembre de 2020, el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo denominada Nueva Edición(ENOEN).

    El poder adquisitivo del ingreso laboral real per cápita tuvo un aumento de 2.9% entre el primer trimestre 2021 y el segundo trimestre 2021, al pasar de $1,827.39 a $1,879.53. Este cambio trimestral del ingreso laboral representa un incremento de $52.15 pesos respecto al primer trimestre de 2021.

    En cuanto al tercer trimestre de 2020, el poder adquisitivo del ingreso laboral real per cápita del segundo trimestre 2021 presentó un aumento de 11.7%; sin embargo, este aún se encuentra por debajo del que se reportó en el primer trimestre de 2020, previo a la crisis sanitaria derivada del virus SARS-CoV-2 (COVID-19), cuando se ubicó en $1,919.84 pesos.

    En el segundo trimestre 2021, en promedio, las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) rural y urbana, es decir, el valor monetario de las canastas alimentarias, mostraron un incremento trimestral de 3.2% y 2.6%, respectivamente, ambos aumentos son superiores a la inflación trimestral promedio que fue de 1.4%. Cabe señalar que estos aumentos son los más altos desde el primer trimestre 2020.

    El porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria disminuyó de forma trimestral al pasar de 39.4% en el primer trimestre de 2021 a 38.5% en el segundo trimestre de 2021. Entre los factores que explican esta disminución se encuentra el incremento trimestral de 2.9% en el ingreso laboral real, el aumento en la masa salarial de 3.1% y de los ocupados (4.9%) durante el mismo periodo.

    La recuperación paulatina de la economía mexicana también se refleja en el registro de ocupados en el IMSS. Este comportamiento se observa a partir del tercer trimestre 2020 donde se mostró una recuperación de las plazas registradas. De tal forma que, entre el primer y segundo trimestre de 2021, el número de trabajadores permanentes y eventuales en el IMSS reflejó una recuperación de 149,671 empleos (0.7%), donde los trabajadores permanentes presentaron un aumento de 195,676 empleos (1.1%), mientras que, en los trabajadores eventuales se dio una disminución de 46,005 empleos (-1.6%). De manera similar, se registró este comportamiento en las plazas tanto para hombres (0.5%) como para las mujeres (1.2%).

    Entre el primer trimestre de 2021 y segundo trimestre de 2021 se observa un aumento de la pobreza laboral para las personas ocupadas según su situación de formalidad: informales y formales. Durante este periodo, el porcentaje de ocupados informales con un ingreso laboral promedio por debajo de la canasta alimentaria pasó de 19.8% a 21.2%. Por otro lado, el porcentaje de trabajadores formales en esta situación se mantuvo aproximadamente en los mismos niveles, alrededor del 0.9% entre los mismos periodos. Asimismo, se observó una disminución de 0.3% y 1.2% en el ingreso laboral real promedio tanto de los trabajadores informales y los formales, respectivamente.

    Entre el primer y el segundo trimestre de 2021, se observa un aumento en el número de trabajadores subordinados y remunerados al pasar de 36.6 millones a 38.1 millones. Este aumento representa la incorporación al mercado laboral como trabajadores subordinados y remunerados de 1.5 millones de personas. En el caso de empleadores, trabajadores por cuenta propia y trabajadores sin pago, durante estos trimestres se observa un aumento de 98.6 mil, 559.6 mil y 249.5 mil trabajadores, respectivamente.

    En cuanto a la relación de dependientes económicos, que indica el promedio del número de dependientes económicos que hay en los hogares por cada residente ocupado, entre el primer trimestre de 2021 y el segundo trimestre de 2021 se observa que esta relación disminuyó en 5.7%, al pasar de 1.5 a 1.4, respectivamente.

    Respecto al total de los desocupados según la clasificación de los antecedentes laborales, del primer al segundo trimestre de 2021 hubo una disminución de 5.6 puntos porcentuales en el porcentaje de personas que perdieron o terminaron su empleo anterior (es decir, pasó de 67.6% a 62.1% en cada trimestre).

    En relación con el tiempo de las personas que se encuentran desempleadas, entre el primer trimestre de 2021 y el segundo trimestre de 2021, hubo una disminución de 1.9 puntos porcentuales en la población que permaneció más de un mes y hasta tres meses desempleado (de 32.0% a 30.1%, respectivamente); mientras que, en la población de más de tres meses hasta seis meses, se presentó un incremento de 5.6 puntos porcentuales en el mismo periodo (11.0% a 16.6%). De igual manera, se observa una disminución en las personas con una duración de desempleo de más de seis meses hasta un año, de 4.8 puntos porcentuales, al pasar de 10.2% a 5.4% entre el primer y segundo trimestre de 2021, respectivamente.

    Entre el primer trimestre de 2021 y el segundo trimestre de 2021, el número de trabajadores domésticos con alguna remuneración aumentó en 5.2%, al pasar de 2.0 a 2.1 millones de personas. Este incremento derivó en una mayor incorporación de trabajadores del hogar para ambos sexos, aunque los hombres presentaron un mayor aumento, en comparación con las mujeres (11.4% y 4.6% respectivamente).

    Del total de trabajadores del hogar remunerados en el segundo trimestre de 2021, 16.2% se encontraban en situación de pobreza laboral, es decir, su ingreso laboral fue inferior al valor monetario de la canasta alimentaria; esto representa un aumento de 2.0 puntos porcentuales con respecto al primer trimestre 2021.

    Este aumento fue provocado por la caída del 12.5% del ingreso promedio real de los trabajadores domésticos hombres. De manera contraria, las mujeres presentaron un incremento de 2.2%; sin embargo, la brecha salarial entre hombres y mujeres se mantiene en $995.69 pesos reales.

    Entre el primer trimestre de 2021 y el segundo trimestre de 2021, se observó un aumento real del ingreso laboral per cápita en los hogares en todos los quintiles de ingresos. Estos incrementos se concentran principalmente en el primer quintil, es decir, en el 20.0% de la población de menores ingresos, ya que se observa que su ingreso laboral real per cápita promedio pasó de $92.69 a $118.78 pesos reales entre el primer y el segundo trimestre de 2021, lo cual corresponde a un incremento trimestral de 28.1%. Por otra parte, el ingreso laboral per cápita promedio del resto de la población mostró una recuperación de menor magnitud. Por ejemplo, el 20.0% de la población con mayores ingresos (quinto quintil) presentó un aumento trimestral de 1.6% en este periodo.

    la población ocupada con ingreso laboral menor al salario mínimo presentó el mayor aumento (758,449 personas), al pasar de 15,185,382 ocupados en el primer trimestre 2021 a 15,943,831 ocupados en el segundo trimestre de 2021. En contraste, la población con ingreso laboral mayor a 5 salarios mínimos y hasta 10, fue el único rango que presentó una disminución durante este periodo (14,201 personas ocupadas) al pasar de 973,598 a 959,397, respectivamente.

    La masa salarial real (monto de las remuneraciones totales de los ocupados) aumentó 3.1% entre el primer trimestre 2021 y el segundo trimestre 2021, al pasar de $209,821.71 a $216,255.28 millones de pesos. Lo anterior representa un aumento de $6,433.57 millones de pesos entre estos periodos.

    El porcentaje de población que no puede adquirir la canasta alimentaria con su ingreso laboral entre el primer trimestre 2021 y el segundo trimestre 2021 disminuyó a nivel nacional 0.9 puntos porcentuales. Destacan los estados de Hidalgo con una disminución de 6.8; Quintana Roo con 3.7 y Baja California con 3.5 puntos porcentuales.