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Archivo de la categoría "Migración"

Martes, 20 de octubre de 2020

INEGI se une a la conmemoración del Día Mundial de la
Estadística: “Conectando al mundo con datos confiables”

  • Se realiza cada cinco años bajo la dirección de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas.

    Este día se celebra, por tercera ocasión, el Día Mundial de la Estadística con el lema “Conectando al mundo con datos confiables”, el cual se realiza cada cinco años, organizado bajo la dirección de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas con la participación de más de 140 Estados miembros de dicha comisión, así como de organizaciones internacionales y regionales.

    La consigna que promueve la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas invita a reflexionar sobre la importancia de la confianza, los datos oficiales, la innovación y el bien público que generan los sistemas estadísticos nacionales.

    En México, el INEGI es el organismo constitucional autónomo del Estado mexicano que, además de ser el principal productor de estadísticas oficiales del país, coordina el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica.

    La fortaleza institucional del INEGI es fundamental para mantener la credibilidad en la medición de la realidad mexicana y esto es posible gracias a 5 pilares que rigen su actuar: autonomía; objetividad y rigurosidad técnica; principios y buenas prácticas; transparencia y rendición de cuentas y participación de la sociedad.

    El INEGI tiene como mandato brindar a la sociedad y al Estado información estadística confiable, de acuerdo con las mejores prácticas nacionales e internacionales, generada y difundida libre de presiones de grupos de interés, que sirva de fundamento para la toma de decisiones basadas en evidencia.

    Aplicar las mejores prácticas nacionales e internacionales, así como utilizar metodologías científicamente sustentadas, permite la comparabilidad internacional de la información y da la oportunidad a nuestro país de estar conectado con el mundo.

    Actualmente, el Instituto cuenta con información estadística que permite el análisis de una gran variedad de fenómenos sociales y económicos tales como: población, ocupación y empleo, ingreso y gasto de los hogares, migración, salud y nutrición, victimización, percepción de inseguridad, corrupción, gobierno, igualdad de género, competitividad, evolución de las actividades económicas, comportamiento de precios, ciclos económicos, inclusión financiera, bienestar subjetivo, movilidad social, medio ambiente, uso de las tecnologías de la información, entre otros.

    Asimismo, el INEGI mantiene el compromiso de atender las necesidades de información de los usuarios para responder de manera rápida y eficiente a nuevas demandas de información, así como a necesidades coyunturales que permitan prevenir y en su caso atender emergencias o catástrofes.

    Tal es el caso de la pandemia por el COVID-19, en donde el Instituto tuvo que innovar en procesos alternativos de captación para seguir ofreciendo información pertinente a la sociedad y amplió su oferta de productos para poder medir el impacto de esta emergencia sanitaria en la actividad económica y el mercado laboral.

    Por todo lo anterior, el Instituto contribuye a la comunidad estadística internacional contando con información estadística confiable y comparable para conocer los fenómenos que acontecen, comprender nuestro mundo y aportar al progreso de nuestras sociedades.

    Y convoca a la sociedad a continuar contribuyendo a la generación de esta información participando como informantes de los distintos programas y a través de las consultas públicas, asimismo a seguir utilizando la información estadística para la toma de decisiones.

    Fuente: INEGI 20 de octubre de 2020

  • Miércoles, 14 de octubre de 2020

    La salud, el trabajo y la comida: lo que el
    COVID-19 se llevó en los países más pobres

  • El trastorno económico y social causado por la pandemia es devastador en todo el mundo, pero especialmente en los países en desarrollo o con crisis humanitarias. El coronavirus ha dejado millones de enfermos, decenas de millones de personas en riesgo de caer en la pobreza extrema y el desempleo, un aumento sin precedentes de la desnutrición, y ha irrumpido en los sistemas alimentarios, afectando desde agricultores hasta consumidores.

    Cuatro agencias de las Naciones Unidas pidieron solidaridad mundial con los países más pobres afectados por la pandemia de COVID-19 a través de una declaración conjunta.

    El coronavirus ha provocado una dramática pérdida de vidas humanas en todo el mundo y presenta un desafío sin precedentes para la salud pública, los sistemas alimentarios y el ámbito laboral, aseguraron la Organización Mundial de la Salud, la Organización Internacional del Trabajo, la Organización para la Alimentación y la Agricultura y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola.

    Las agencias reiteraron que el trastorno económico y social causado por la pandemia es devastador: decenas de millones de personas corren el riesgo de caer en la pobreza extrema, mientras que el número de personas desnutridas, que actualmente se estima en casi 690 millones, podría aumentar hasta 132 millones para el final del año.

    Asimismo, millones de empresas se enfrentan a una amenaza existencial. Casi la mitad de los 3300 millones de trabajadores del mundo corren el riesgo de perder sus medios de vida, y aquellos que se desempeñan en la economía informal son particularmente vulnerables porque la mayoría carece de protección social y atención de salud.

    Los cierres de fronteras, las restricciones comerciales y las medidas de confinamiento han impedido que los agricultores accedan a los mercados, incluso para comprar insumos y vender sus productos, y que se interrumpan las cadenas de suministro de alimentos nacionales e internacionales reduciendo el acceso a dietas saludables, seguras y diversas.

    Además, millones de trabajadores agrícolas, asalariados y autónomos, aunque alimentan al mundo, e se enfrentan regularmente a altos niveles de pobreza laboral, desnutrición y mala salud, y sufren falta de seguridad y protección laboral, así como otros tipos de abusos.

    “Con ingresos bajos e irregulares y falta de apoyo social, muchos de ellos se ven motivados a seguir trabajando, a menudo en condiciones inseguras, exponiéndose a sí mismos y a sus familias a riesgos adicionales. Además, cuando experimentan pérdidas de ingresos, pueden recurrir a estrategias de supervivencia negativas, como la venta de activos por situaciones de emergencia, los préstamos abusivos o el trabajo infantil”, advirtieron las agencias de la ONU.

    Las cuatro agencias de la ONU explicaron que los trabajadores agrícolas migrantes son particularmente vulnerables, porque enfrentan riesgos durante sus viajes, así como malas condiciones de trabajo y de vida sin poder acceder muchas veces a las medidas de apoyo implementadas por los gobiernos.

    Para las agencias de salud, trabajo y alimentación de las Naciones Unidas, la acción inmediata y decidida para salvar vidas y medios de subsistencia debe incluir la extensión de la protección social hacia la cobertura universal de salud y el apoyo a los ingresos para los más afectados.

    También se debe tener en cuenta que los países que se enfrentan a crisis humanitarias u otras emergencias están particularmente expuestos a los efectos del COVID-19. Según las agencias, es fundamental responder rápidamente a la pandemia y, al mismo tiempo, garantizar que la asistencia humanitaria y de recuperación llegue a los más necesitados.

    Para las agencias, es necesario desarrollar estrategias sostenibles a largo plazo para abordar los desafíos a los que se enfrentan los sectores sanitario y agroalimentario. Se debe dar prioridad a abordar los desafíos subyacentes de la seguridad alimentaria y la desnutrición, abordar la pobreza rural, en particular mediante más y mejores empleos, extender la protección social a todos, facilitar vías migratorias seguras y promover la formalización de la economía informal.

    “Debemos repensar el futuro de nuestro medio ambiente y abordar el cambio climático y la degradación ambiental con ambición y urgencia. Solo así podremos proteger la salud, los medios de vida, la seguridad alimentaria y la nutrición de todas las personas y garantizar que nuestra “nueva normalidad” sea mejor”.

    Fuente: ONU 13 de octubre de 2020

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  • Lunes, 12 de octubre de 2020

    Más de 70 millones de migrantes en América se
    beneficiarán con un nuevo acuerdo entre la OPS y la OIM

    En el continente americano hay más de 70 millones de migrantes que encaran grandes retos de falta de acceso a servicios básicos como agua y saneamiento y salud. Esta carencia los coloca en una situación especialmente vulnerable en la emergencia sanitaria actual.

    Para ayudar a estas poblaciones a protegerse del contagio del COVID-19 por medio del suministro de ayuda vital, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), firmaron un acuerdo de cooperación en una ceremonia virtual en la que participaron los titulares de ambos organismos de la ONU.

    Con respecto a la situación laboral de los migrantes, los altos funcionarios señalaron que es muy precaria o bien son desempleados porque la mayoría trabaja en la economía informal y con el confinamiento y los cierres de fronteras han perdido sus medios de subsistencia y, en ocasiones, sus viviendas, lo que los hace aún más vulnerables.

    Los altos funcionarios destacaron la migración de grupos numerosos que desde 2018 van de América Central a México o Estados Unidos y citaron los más de cinco millones de venezolanos que a partir de 2015 han salido de su país hacia Colombia, Chile y Perú, principalmente.

    Al explicar las causas del aumento de la migración, los titulares de la OPS y la OIM listaron las desigualdades sociales y económicas, la inestabilidad política, y los conflictos y desastres naturales.

    Añadieron que si bien muchos países de la región son fuentes de emigración hacia economías de altos ingresos en América y Europa, América Latina y el Caribe también están observando un incremento en la migración extrarregional, lo que supone una presión adicional sobre los sistemas sanitarios de muchos países de renta baja.

    Fuente: ONU 09 de octubre de 2020

    Miércoles, 2 de septiembre de 2020

    Remesas aumentan 7.2% anual en julio para
    apuntalar hogares en México por la pandemia

  • En el acumulado del año los hogares mexicanos receptores de estos recursos han captado 22,821 millones de dólares.

    Las remesas que reciben en México l.8 millones de familias sumaron 3,531 millones de dólares en julio, una cifra que refleja un aumento de 7.2% anual, informó el Banco de México.

    La entrada de los llamados migradólares sigue sorprendiendo a los analistas, ante la destrucción de empleos que se presentó en marzo al iniciar el confinamiento en Estados Unidos y España que son los principales originadores de remesas.

    En el acumulado del año, esto es de enero a julio de 2020, los hogares mexicanos receptores de estos recursos han captado 22,821 millones de dólares, una cifra que incorpora una variación de 10.1 respecto de los envíos registrados en los mismos siete meses del año anterior.

    La información del Banxico en julio muestra que la remesa promedio que captaron en el país las familias receptoras fue de 343 dólares. Giros que ingresaron en 10.2 millones de operaciones.

    Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, estimó que la deprecición de 15.2% que observó el peso mexicano contra el dólar en julio, favoreció al poder adquisitivo de los giros recibidos en México. Así que al pasarles el filtro cambiario, cada hogar que captó remesas percibió un rendimiento de 22% en moneda local en términos reales, esto es descontando inflación. Esto, porque los hogares receptores cambian los dólares de las remesas por pesos, que es como gastan en el país.

    El analista senior de Ducker Frontier, Alejandro Valerio, sostuvo que los apoyos en efectivo recibidos por los mexicanos con ciudadanía de Estados Unidos, eran incluso mayores a su percepción mensual cuando eran trabajadores en activo, lo que permitía suponer que estaban compartiendo con sus familias en México.

    Recordó que en tiempos de crisis en México, los trabajadores originadores de remesas suelen enviar mayores giros a sus familias en el país.

    En diversos análisis, estrategas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han demostrado que en tiempos de crisis económicas en los países de origen, los trabajadores migrantes hacen mayores esfuerzos para apoyarles con remesas.

    Fuente:EL ECONOMISTA 01 de septiembre de 2020

  • Viernes, 21 de agosto de 2020

    La pandemia cancela o pospone un 60% de los
    planes migratorios de centroamericanos y mexicanos

  • Una nueva encuesta de la agencia de migraciones reveló que el COVID-19 ha hecho cambiar las intenciones de más de la mitad de los centroamericanos y mexicanos que pensaban salir de su país en busca de trabajo y mejores oportunidades.

    Cerca del 60% de las personas que pensaban emigrar en los países de Centroamérica y México pospusieron o cancelaron esos planes a causa de la pandemia del coronavirus, informó este viernes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

    Una nueva encuesta de la OIM también mostró también que más del 20% de los migrantes que ya se encuentran en otro país están considerando regresar a su lugar de origen tan pronto como sus condiciones económicas o las medidas de salud adoptadas por sus países lo permitan.

    El 51% de los migrantes en Centroamérica y México perdieron sus trabajos debido a la pandemia y actualmente solo el 20% de ellos está trabajando, lo que sugiere que alrededor de un tercio del total de migrantes en la región no consigue ningún empleo durante su estancia en otros países.

    Otro hallazgo fue que al 40% de los migrantes le redujeron sus horas de trabajo o salario y el 48% respondió que sus ingresos disminuyeron debido al COVID-19.

    La encuesta se realizó en junio entre 1600 personas con el objetivo de medir y comprender el impacto de la pandemia en los planes migratorios.

    El sondeo examinó además la situación socioeconómica, la salud física y mental y los factores de riesgo que enfrentan los migrantes de la región, encontrando que prácticamente todos los participantes cumplen con las medidas preventivas de salud referentes al coronavirus.

    De los migrantes encuestados, menos del 10% creía haber tenido COVID-19, aunque sólo la tercera parte había consultado algún servicio de salud. En este renglón, la OIM llamó a garantizar el acceso de esas personas a la salud.

    Una preocupación persistente de los migrantes tenía que ver con ser engañado o explotado a la hora de buscar oportunidades laborales. Aun así, la mayoría dijo que se arriesgaría a aceptar un trabajo en el extranjero incluso sin la información adecuada, lo que demuestra su alto riesgo de convertirse en víctimas de trata.

    El 45% de los encuestados eran hombres, el 54% eran mujeres, y el resto se identificó como “no binario”. La edad de los participantes oscilaba entre 26 y 45 años.

    Fuente: ONU 21 agosto de 2020

  • Viernes, 10 de julio de 2020

    Paz, dignidad e igualdad en un planeta sano

    Una población en crecimiento

    En 1950, cinco años después de la fundación de las Naciones Unidas, se estimaba que la población mundial era de 2.600 millones de personas. Se alcanzaron los 5.000 millones en 1987 y, en 1999, los 6.000 millones. En octubre de 2011, se estimaba que la población mundial era de 7.000 millones de personas. Para conmemorar este acontecimiento histórico, se puso en marcha un movimiento global llamado “Un mundo de 7 mil millones”.

    Se espera que la población mundial aumente en 2.000 millones de personas en los próximos 30 años, pasando de los 7.700 millones actuales a los 9.700 millones en 2050, pudiendo llegar a un pico de cerca de 11.000 millones para 2100.

    Un 61% de la población mundial vive en Asia (4.700 millones), un 17% en África (1.300 millones), un 10% en Europa (750 millones), un 8% en Latinoamérica y el Caribe (650 millones) y el 5% restante en América del Norte (370 millones) y Oceanía (43 millones). China (1.440 millones) e India (1.390 millones) continúan siendo los países con mayor población. Ambos cuentan con más de 1.000 millones de personas y representan el 19% y 18% de la población mundial respectivamente.

    Se espera que, sobre 2027, India supere a China como el país más poblado del mundo. Por el contrario, se estima que China reduzca su población en 31.400 millones (un 2.2% menos) entre 2019 y 2050.

    Se prevé que más de la mitad del crecimiento demográfico mundial desde hoy hasta 2050 tenga lugar en África. Este continente cuenta con la tasa de crecimiento demográfico más alta en sus principales regiones. Se espera que el África subsahariana doble su población para 2050.

    Por tanto, se prevé un rápido aumento de la población, incluso si se reducen considerablemente los niveles de fecundidad en los próximos años. A pesar de la incertidumbre que existe en torno a las próximas tendencias de fecundidad en África, hay un gran número de jóvenes en este continente que alcanzarán la edad adulta en pocos años y también tendrán hijos, por lo que esta región desempeñará un papel esencial en cuanto a las dimensiones y la distribución de la población mundial en las décadas venideras.

    En marcado contraste con los datos anteriores, se prevé que la población de países o zonas disminuya para 2050, con probables reducciones de hasta un 10% en 26 países. Se espera también que se produzca un descenso en la población de más del 15% para el año 2050 en algunos países, como Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Hungría, Japón, Letonia, Lituania, República de Moldova, Rumanía, Serbia y Ucrania. La tasa de fecundidad de todos los países europeos está hoy en día muy por debajo de la necesaria para garantizar el reemplazo de la población a largo plazo. (la media es de 2,1 niños por mujer) y, en la mayoría de los casos, este fenómeno lleva ocurriendo varias décadas.

    Los factores que influyen en el crecimiento de la población:

  • Tasas de fecundidad

  • Aumento de la longevidad

  • Migración internacional

    Fuente: ONU julio de 2020

  • Viernes, 10 de julio de 2020

    Día Mundial de la Población, 11 de julio

    La crisis del COVID-19 se ha cobrado un precio enorme en personas, comunidades y economías de todo el mundo. Pero no todos se ven afectados por igual. Las mujeres, que representan la mayor parte del personal sanitario de primera línea, por ejemplo, están desproporcionadamente expuestas al coronavirus. Las cadenas de suministro en todo el mundo están siendo interrumpidas, afectando la disponibilidad de anticonceptivos y aumentando el riesgo de embarazos no deseados. A medida que los países están bloqueados y los sistemas de salud luchan por hacer frente al coronavirus, los servicios de salud sexual y reproductiva están siendo marginados y la violencia de género va en aumento.

    Recientes investigaciones del UNFPA han destacado que, alrededor de 47 millones de mujeres en 114 países de ingreso bajo y mediano no podrán utilizar anticonceptivos modernos si las medidas comunes de confinamiento, o las afectaciones relacionadas con la COVID-19, continúan causando interrupciones significativas de los servicios durante 6 meses, lo que resultaría en 7 millones de embarazos no deseados. También se pueden esperar 31 millones de casos adicionales de violencia de género. La interrupción de los programas del UNFPA en el terreno podría provocar 2 millones de casos de mutilación genital femenina y 13 millones de matrimonios infantiles entre 2020 y 2030 que podrían haberse evitado.

    Tendencias demográficas

    Tuvieron que transcurrir cientos de miles de años para que la población mundial creciera hasta alcanzar los 1 000 millones de habitantes, y solo en unos 200 años más se multiplicó por siete. En 2011, la población mundial alcanzó la cuota de los 7 000 millones de personas y se prevé que aumente hasta los 8 500 millones para 2030, 9 700 millones en 2050 y 10 900 millones en 2100.

    Este espectacular crecimiento se ha visto impulsado por el creciente número de personas que llegan a la edad reproductiva, y ha venido acompañado de cambios importantes en las tasas de fecundidad, el aumento de la urbanización y la aceleración de la migración. Estas tendencias tendrán consecuencias de largo alcance para las futuras generaciones.

    En el pasado reciente se han registrado cambios notables en las tasas de fecundidad y en la esperanza de vida. A comienzos de la década de 1970, las mujeres tenían una media de 4,5 hijos cada una; en 2015, la fecundidad total mundial había caído hasta unos 2,5 hijos por mujer. Mientras tanto, la vida media de una persona ha aumentado de 64,6 años a comienzos de la década de 1990 hasta 72,6 años en 2019.

    Por otra parte, en el mundo se registran unos elevados niveles de urbanización y una aceleración de la migración. En 2007, por primera vez, vivieron más personas en zonas urbanas que en zonas rurales, y en 2050 alrededor del 66% de la población mundial vivirá en ciudades.

    Estas megatendencias tienen consecuencias de gran alcance. Afectan al desarrollo económico, al empleo, a la distribución de la renta, a la pobreza y a las protecciones sociales. Asimismo, repercuten en los esfuerzos por garantizar el acceso universal a la atención médica, la educación, la vivienda, el saneamiento, el agua, los alimentos y la energía. Para satisfacer de manera más sostenible las necesidades de las personas, los encargados de la formulación de políticas deben saber cuántas personas viven en el Planeta, dónde se encuentran, qué edad tienen y cuántas personas habrá en el futuro.

    Fuente: ONU julio de 2020

    Viernes, 10 de julio de 2020

    Estadísticas a Propósito del Día

    Mundial de la Población (11 de julio)

  • Entre los dos últimos levantamientos de la ENADID (2014 y 2018), la tasa de fecundidad de las adolescentes (15 a 19 años) disminuyó de 77 a 70.6 hijos por cada mil adolescentes.

    De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, en México residen 125 millones de personas. De éstas, 51.1% son mujeres (63.9 millones) y 48.9% hombres (61.1 millones).

    La tasa global de fecundidad (TGF) representa el número de hijos que en promedio tendrá una mujer al final de su vida reproductiva. Su tendencia ha mantenido un descenso desde mediados de la década de los sesenta, cuando la fecundidad era de 6 hijos por mujer en edad fértil (15 a 49 años). Actualmente es de 2.07 hijos por mujer en edad fértil (15 a 49 años) para el trienio 2015-2017.

    Los dos últimos levantamientos de la ENADID llevados a cabo en 2014 y 2018 indican que la fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años disminuyó de 77 hijos por cada mil mujeres en el trienio 2011 a 2013 a 70.6 para el trienio 2015 a 2017.

    La transición epidemiológica experimentada en el país durante el siglo pasado ha incrementado la esperanza de vida de la población. El Consejo Nacional de Población (CONAPO) indica que en 1970 el promedio de vida al nacer era de 59.9 años. En 2020 aumentó a 75.2 años.

    La disminución de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida han determinado cambios importantes en la estructura por edad. Datos censales de 1990 y las proyecciones de población que estima el CONAPO para 2020, indican que la población infantil (con menos de 15 años) y de jóvenes (15 a 29 años) han disminuido su participación porcentual, al pasar de 38.3% en 1990 a 25.8% en 2020 y de 29.4% a 25.5 por ciento, respectivamente.

    En la población adulta de 30 a 59 años la cifra aumentó de 25.5% a 37.4% y para la de 60 años o más, pasó de 6.2% a 11.3 por ciento. Este último incremento es un indicio de que el país está pasando por un proceso de envejecimiento demográfico.

    La migración es otro componente de la dinámica demográfica. Los datos de la ENADID 2018 estiman que, de las personas que habitan en el país (125 millones), 17.2% (21.5 millones) residen en una entidad distinta a la de su nacimiento y 0.8% (1.07 millones) nacieron en el extranjero.

    Para el periodo de enero de 2013 a octubre de 2018, 760 mil personas salieron de México con la intención de trabajar, vivir o estudiar en el extranjero. La mayoría de las personas que salen del país lo hace en edad productiva; es decir, entre los 18 y 59 años.

    Fuente: INEGI 09 de julio de 2020

  • Viernes, 3 de julio de 2020

    Envío de remesas a México resiste choque

    del Covid-19; aumenta más de 18% mensual

  • Según la información de Banxico, el giro promedio de remesas recibidas por cada una de las familias que cuentan con estos recursos en el país, fue de 319 dólares en mayo.

    Las remesas que envían trabajadores desde el exterior a sus familias en México aumentó 18.10% mensual y registraron un incremento de 2.9% anual, revela información del Banco de México (Banxico).

    Así, los 1.65 millones de hogares que cuentan con este tipo de ingresos, recibieron 3,379 millones de dólares solo en mayo, lo que significa que en los primeros cinco meses del año y a pesar de la crisis por la pandemia de Covid-19 y las medidas de distanciamiento social, se mantuvo una sólida entrada de remesas que suman 15,537 millones de dólares.

    El comportamiento de las remesas en mayo, puede estar vinculado a la reactivación parcial de la actividad económica en diversas localidades de Estados Unidos.

    Esta reactivación “significó una ligera mejoría del empleo de los trabajadores mexicanos inmigrantes, que resultó de 84,212 ocupaciones (…) particularmente en el sector de la construcción”.

    Según la información de Banco de México, el giro promedio de remesas recibidas por cada una de las familias que cuentan con estos recursos en el país, fue de 319 dólares en mayo. Un monto que resulta el mas bajo observado desde febrero de 2019, cuando sumó 311 dólares.

    De acuerdo con el especialista del CEMLA, la resistencia de las remesas al deterioro de las condiciones externas por el Covid-19, podía estar vinculada al fortalecimiento del poder adquisitivo de los recursos que han percibido los mexicanos desplazados./p>

    O también podría estar vinculado al hecho de que una tercera parte de los migrantes mexicanos que envían remesas, ya cuentan con la ciudadanía norteamericana, lo que les facilitó acceso a los apoyos federales de aquel país, y a los apoyos estatales del lugar de residencia. Cheques que pudieron compartir con sus familias en México, consignó.

    La resistencia del flujo de remesas a México, favorece para estimar ahora, que, si se presenta una caída en este ingreso, será “moderada” y solo si hubiera un cierre de actividades económicas de nuevo en el segundo trimestre, previó.

    Según las proyecciones del experto del CEMLA, Jesús Cervantes, una caída de las remesas del 10% en el segundo semestre, generaría una moderada caída del flujo anual en todo 2020, del orden de 5.1 por ciento.

    De darse el caso, esta caída será inferior a la observada en la crisis de 2009, que fue de 15.74%, y estaría vinculada al menor flujo de migrantes mexicanos hacia Estados Unidos que se presentó en la década que termina, al hecho de que muchos de los que siguen allá, alcanzaron la ciudadanía. Y también al sobreesfuerzo típico, que aplican cuando el dólar está fuerte, finalizó.

    Fuente:EL ECONOMISTA 01 de julio de 2020

  • Viernes, 19 de junio de 2020

    Día Mundial de los Refugiados, 20 de junio

    Toda acción cuenta