CEIEG.


Archivo de la categoría "CEIEG"

Martes, 15 de diciembre de 2020

Actualización 2020 de la Red Nacional de Caminos (RNC)

  • Contiene 802,573.60 km de carreteras, caminos rurales, veredas y vialidades.

  • La RNC integra 292,447 localidades y 1,261 plazas de cobro.

    La Red Nacional de Caminos (RNC) proporciona a la sociedad y a las Unidades del Estado una red única de transporte terrestre que integra carreteras, vialidades, caminos y veredas del país, modelada y estructurada con las especificaciones técnicas para Sistemas Inteligentes de Transportes (ITS).

    Generada en colaboración con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Instituto Mexicano del Transporte (IMT), esta plataforma del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contribuye a determinar rutas en sistemas de información geográfica orientados al análisis de redes de transporte y al estudio de diversos fenómenos relacionados con los caminos.

    En su actualización 2020 la RNC integra 174,779.81 km de carreteras, 527,345.62 km de caminos rurales, 21,989.98 km de veredas y 78,458.18 km de vialidades para sumar 802,573.60 km totales.

    Además, detalla pasos a desnivel, número de carriles, número y ancho de carretera, maniobras prohibidas y sentidos de circulación, entre otros.

    Añade 21 plazas de cobro para sumar 1,261 en total, con sus correspondientes tarifas.

    También agrega información de 8,548 localidades geoestadísticas para alcanzar 292,447 conectadas, y cuenta con 22,751 sitios de interés como puertos, aeropuertos y estaciones de ferrocarril.

    La RNC alimenta a productos institucionales como Mapa Digital de México y el SIATL (Simulador de Flujos de Agua de Cuencas Hidrográficas), todos con capacidades para determinar las rutas óptimas de traslado entre un origen y un destino.

    Los datos de la RNC son utilizados en diversos productos cartográficos institucionales, como: información topográfica, mapas de las zonas metropolitanas, Conociendo México, Mapa hipsográfico y batimétrico de la República Mexicana, en diversas escalas; paquetes cartográficos utilizados en eventos censales, cálculos de proximidad, entre otros.

    La RNC se puede descargar de los sitios institucionales de las dependencias que lo generan, además de que se apega a la Norma Técnica para el acceso y publicación de Datos Abiertos de la Información Estadística y Geográfica de Interés Nacional.

    Fuente: INEGI 15 de diciembre de 2020

  • Martes, 15 de diciembre de 2020

    Cuenta Satélite del Turismo de México, 2019

    Cifras durante octubre de 2020

    El INEGI presenta la “Cuenta Satélite del Turismo de México, 2019”, con año base 2013. Este trabajo permite ampliar el alcance del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM), lo que fortalece el acervo informativo de este importante sector de la economía y provee una visión integrada sobre la dimensión, evolución y composición del sector turístico.

    Durante el periodo de 2009 a 2019 el Producto Interno Bruto Turístico registró una participación promedio sobre el producto del país de 8.5% y una variación promedio anual de 2.4% en términos reales en el mismo lapso.

    En 2019 el Producto Interno Bruto Turístico (PIBT) a precios básicos representó 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB) total del país, en valores corrientes. A su interior, el PIBT se integró de la siguiente manera: los servicios de alojamiento representaron 29.2% del valor; los de transporte de pasajeros contribuyeron con el 18.7%; los restaurantes, bares y centros nocturnos con 15.3%; la producción de artesanías y otros bienes 11.4%; el comercio turístico 7.8%; los servicios deportivos y recreativos y los servicios culturales 1%, cada uno; las agencias de viajes y otros servicios de reserva con 0.7%, y el resto de los servicios aportaron el 15% del total.

    En su comportamiento anual, el PIBT registró en el año de referencia una tasa de crecimiento en términos reales de 0.5% respecto a 2018, cifra superior a la mostrada por el total de la economía.

    Para 2019 las actividades relacionadas con el turismo reportaron alrededor de 2.3 millones de ocupaciones remuneradas, lo que significó el 5.8% del total de la ocupación remunerada del país. La mayor aportación de empleos dentro del sector se observó en los servicios de restaurantes, bares y centros nocturnos con una participación de 29%; los de transporte de pasajeros con 25.7% y en los denominados “otros servicios” con 24.7%; les siguieron los servicios relacionados con el alojamiento con una colaboración de 8.7%; el comercio turístico 4.1%; la producción de artesanías y otros bienes 3.2%; los servicios deportivos y recreativos 2.4%; los servicios culturales 1.6%, y las agencias de viajes y otros servicios de reserva el 0.6% complementario.

    En el año en cuestión, el gasto de consumo realizado por los turistas dentro del país (consumo interior) resultó de 3,310,789 millones de pesos corrientes. A su interior, el consumo correspondiente al turismo de residentes en México (consumo interno) constituyó el 82.1%, mientras que el gasto que realizaron los visitantes que proceden de otras naciones (consumo receptivo) aportó el restante 17.9 por ciento. Por su parte, el consumo de los turistas residentes fuera del país (consumo emisor) fue de 236,664 millones de pesos. Así, el Consumo Turístico total se ubicó en 3,547,452 millones de pesos corrientes.

    El Consumo Turístico Interior observó una tasa de crecimiento real de 1% entre 2018 y 2019. Por componentes, el consumo interno aumentó 0.7% y el receptivo lo hizo en 2.4 por ciento.

    El consumo colectivo turístico para 2019, a precios de ese año, resultó en 118,065 millones de pesos, representando el 4.3% del consumo total del Gobierno.

    La formación bruta de capital fijo de la actividad turística representó el 3.2% de la inversión fija de la economía en 2019 a precios corrientes, al situarse en 160,289 millones de pesos.

    Fuente: INEGI 15 de diciembre de 2020

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    Aumento del riesgo de violencia en el hogar contra
    niñas, niños y adolescentes en tiempos de COVID-19

  • El documento elaborado en conjunto por CEPAL, UNICEF y la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre Violencia contra los Niños recomienda acciones concretas para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19.

    El documento Violencia contra niños, niñas y adolescentes en tiempos de COVID-19 alerta que estimaciones recientes calculan una prevalencia del 55% de agresión física y 48% de agresión psicológica en la crianza en América Latina y el Caribe.

    Asimismo, agrega que, en el marco de la contención de la pandemia, se han reducido factores de protección y se han exacerbado los riesgos de violencia. De un lado, se constata una menor capacidad de detección de incidentes de violencia debido al aislamiento físico y al cierre de actividades presenciales en instituciones educativas y centros de primera infancia, la reducción en la oferta social de los Estados y la crisis económica que ha impactado el nivel de ingresos en los hogares.

    A lo anterior se suma la cobertura limitada de acceso a internet y la brecha generacional en conocimientos sobre entorno digital en los adultos, que limita la labor de adecuado monitoreo y acompañamiento a niñas y niños que hoy pasan más tiempo en línea.

    De igual forma, el informe advierte que los factores de riesgo para que niñas, niños y adolescentes sean víctimas de violencia en el hogar se han exacerbado. Entre estos, se resalta el incremento en los reportes de violencia contra la mujer (que tiene una estrecha relación con violencia perpetrada contra niñas, niños y adolescentes), el aumento en el estrés y la ansiedad, el impacto económico en la niñez y adolescencia, el incremento de la actividad en línea tanto de niñas, niños y adolescentes, como de los perpetradores de violencia sexual.

    Para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19, el documento propone recomendaciones adicionales a las políticas, programas y acciones con que se contaba antes de la crisis:

    1.- Poner a la niñez en el centro de las políticas y planes para la recuperación económica de los países para revertir el incremento de la pobreza y erradicar inequidades históricas que perpetúan desafíos estructurales como la violencia basada en el género y la violencia contra niños, niñas y adolescentes, al mismo tiempo, que se reconstruye la confianza en las instituciones democráticas.

    2.- Optimizar recursos mediante la convergencia de servicios que, entre otras, permita atender de forma coordinada los casos de violencia contra las mujeres y contra las niñas, niños y adolescentes; que amplíe el número de perceptores de oferta pública de servicios; que brinde atención específica y diferencial a las poblaciones que ya estaban en vulnerabilidad, y que promuevan la economía del cuidado atendiendo el equilibrio en la distribución de roles y tareas.

    3.- Brindar atención para la salud mental y apoyo psicosocial en forma universal y gratuita para prevenir y atender trastornos de salud mental como depresión, ansiedad, tendencias suicidas y estrés en padres, madres y cuidadores, y en los propios niños, niñas y adolescentes, y a su vez promover prácticas asertivas de crianza y comunicación en el hogar.

    4.- Asegurar el acceso universal a internet de todos los niños, niñas y adolescentes en áreas no cubiertas, así como la difusión de dispositivos electrónicos a las niñas, niños y adolescentes para asegurar su educación continua.

    5.- Proteger a la niñez frente a la violencia en línea, difundiendo mensajes sobre el comportamiento seguro y responsable en línea y adoptando medidas concretas para combatir adecuadamente la violencia en internet.

    6.- Garantizar la protección social universal para las familias incluyendo estímulos en efectivo, cobertura universal de salud y reconociendo la protección de la infancia, la salud mental y la educación como servicios esenciales y parte de una respuesta intersectorial basada en derechos.

    7.- Asignar una inversión sostenida en la infancia y fortalecer los servicios para el bienestar y la protección de la niñez frente a todas las formas de violencia.

    8.- Promover políticas laborales orientadas a apoyar la parentalidad positiva y basada en el género.

    9.- Involucrar a las niñas, niños y adolescentes en la construcción de soluciones y oportunidades en el ámbito comunitario, local, regional y nacional.

     

    Fuente: CEPAL 15 de diciembre de 2020

     

  • Martes, 15 de diciembre de 2020

     

    Nuevo informe de la UNESCO muestra preocupación por la
    falta de financiación para la investigación oceanográfica

    La falta de financiación frena el desarrollo de la investigación sobre el medio marino, cuyas aplicaciones son sin embargo considerables, advierte el segundo Informe Mundial sobre las Ciencias Oceánicas, publicado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO en puertas del Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030).

    En promedio, los Estados sólo dedican 1,7% de sus presupuestos de investigación a las ciencias del océano (con porcentajes que van del 0,03% al 11,8% según los países), es decir, mucho menos que a los otros grandes ámbitos científicos. Esta falta de inversión es tanto más difícil de justificar cuanto que los océanos desempeñan un papel fundamental en la cuestión del clima y la biodiversidad.

    El número de publicaciones oceanográficas está en aumento en Asia y, en menor medida, en América del Norte y Europa. Los países más avanzados en este ámbito son China, Japón y República de Corea. Los presupuestos dedicados a las ciencias oceánicas varían considerablemente de un país a otro y de un momento a otro. Así, entre 2013 y 2017, 14 países aumentaron su presupuesto medio, siendo la Federación de Rusia el país que registró la tasa de crecimiento anual más elevada (más de 10%) por delante del Reino Unido y Bulgaria, en tanto que otros nueve países redujeron su presupuesto de manera bastante marcada en ciertos casos, entre ellos Japón, Ecuador, Turquía, Brasil e Italia.

    Más allá de estas decisiones presupuestarias, la comunidad internacional se comprometió a lograr de aquí a 2030 una explotación razonable de los océanos cuando suscribió el Objetivo de desarrollo sostenible número 14 del programa 2030. Sin embargo, solo una minoría de los países han definido una estrategia específica para lograrlo, subraya el informe.

    El documento destaca también el aumento de la cooperación internacional entre oceanógrafos y llama al refuerzo de las alianzas Sur-Sur y Norte-Sur. La innovación, completada con transferencias de tecnología, debe desempeñar un papel fundamental para ayudar a los Estados en desarrollo a explotar de manera sostenible sus recursos marinos y haliéuticos.

    En materia de recursos humanos, el informe revela también la necesidad crucial de formación en los diversos ámbitos de la gestión de los océanos. Así, constata que las mujees, que constituyen un 39% de los oceanógrafos, están subrepresentadas, aunque el porcentaje ha aumentado respecto al precedente informe y es 6 puntos superior a la presencia femenina promedio en las ciencias naturales. Esta media oculta sin embargo fuertes disparidades según los países : hay un 63% de mujeres en la investigación oceanográfica en Croacia, por ejemplo, frente a solo un 12% en Japón.

    La oceanografía mundial también necesita rejuvenecerse, aunque también aquí hay grandes disparidades, dependiendo del país. Por último, en el informe se indica que los Estados no están suficientemente equipados para gestionar su información, lo que dificulta el libre acceso a ella. El intercambio de estos datos, como bien común de la humanidad, debería ser una de las prioridades del Decenio de las Naciones Unidas para las Ciencias Oceánicas, vinculado a la labor de la UNESCO en pro de un instrumento jurídico internacional sobre la ciencia abierta.

    La Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO considera que el próximo informe, previsto para 2025, debería permitir evaluar las consecuencias del coronavirus y las pandemias en la capacidad humana y técnica en el ámbito de las ciencias oceanográficas. También proporcionará un examen de mitad de período del Decenio de las Ciencias Oceánicas. Las ciencias oceánicas incluyen todas las disciplinas de investigación relacionadas con el estudio del océano: desde la física y la química hasta las ciencias sociales y humanas, la biología, la salud, la geología, la hidrografía y, de manera más amplia, la investigación multidisciplinaria sobre los vínculos entre los seres humanos y el océano. El primer Informe Mundial sobre las Ciencias Oceánicas se publicó en 2017.

    Fuente: UNESCO 14 de diciembre de 2020

     

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    Pérdida de 81 millones de empleos a raíz de los
    efectos adversos de la COVID-19 en Asia y el Pacífico

    En el informe Asia–Pacific Employment and Social Outlook 2020: Navigating the crisis towards a human-centred future of work (Perspectivas sociales y del empleo para Asia y el Pacífico 2020: Superación de la crisis en aras de un futuro del trabajo centrado en el ser humano) se estima que los efectos adversos de la pandemia de COVID-19 en el plano económico provocaron una pérdida de alrededor de 81 millones de empleos en 2020. En casi todas las economías sobre las que se dispone de datos trimestrales para 2020 el nivel de empleo disminuyó con respecto al registrado en 2019.

    La crisis ha tenido consecuencias de gran alcance, y el subempleo ha aumentado en gran medida a raíz de los millones de trabajadores a los que se ha pedido que reduzcan sus horas de trabajo o dejen de trabajar. La cantidad de horas de trabajo en Asia y el Pacífico disminuyó en un 15,2% en el segundo trimestre, y en un 10,7% en el tercer trimestre de 2020 con respecto a la situación que existía antes de la crisis.

    La pérdida de horas de trabajo se ha visto influida asimismo por el hecho de que millones de personas hayan dejado de formar parte de la fuerza de trabajo, o se hayan quedado sin trabajo por interrumpirse la creación de empleo en la región. Con arreglo a los datos trimestrales disponibles, en el informe se prevé que la tasa de desempleo del 4,4% registrada en la región en 2019 aumente en 2020 hasta un valor comprendido entre el 5,2% y el 5,7%.

    Según el informe, en la mayoría de los países de la región se registró una mayor disminución de las horas de trabajo y del nivel de empleo en el caso de las mujeres que en el de los hombres. Por otro lado, las mujeres fueron más susceptibles que los hombres a pasar a una situación de inactividad. Los jóvenes también se han visto particularmente afectados por la disminución de horas de trabajo y la pérdida de empleo. La proporción de jóvenes con respecto a la cantidad total de personas que perdieron su empleo fue de 3 a 18 veces mayor que la proporción de jóvenes con respecto a la cantidad total de personas con empleo.

    La disminución de la cantidad de horas de trabajo remunerado ha provocado una reducción del valor promedio de los ingresos. Se estima que los ingresos provenientes del trabajo en la región de Asia y el Pacífico han disminuido en un 10% en los tres primeros trimestres de 2020, lo que es equiparable a una pérdida del 3% del producto interior bruto. Ello ha provocado asimismo un aumento del nivel de pobreza laboral. En cifras absolutas, en el informe se prevé que de 22 a 25 millones de personas más podrían verse abocadas a una situación de pobreza laboral, lo que elevaría la cantidad total de trabajadores en situación de pobreza (los que viven con menos de 1,90 dólares al día) en la región de Asia y el Pacífico a un valor comprendido entre 94 y 98 millones de personas en 2020.

    En el informe también se señala que, habida cuenta del alcance de los efectos adversos en los mercados laborales, las medidas de respuesta adoptadas en el plano fiscal a escala regional han sido insuficientes, en particular en las economías en desarrollo de la región. Las deficiencias en materia de gasto fiscal podrían hacer que la crisis acentúe la desigualdad entre los países de la región de Asia y el Pacífico.

    “En el informe se destaca, como aspecto favorable, que los esfuerzos desplegados por los gobiernos para ayudar a las empresas a mantener a sus trabajadores en plantilla, aun con arreglo a un horario de trabajo reducido, han permitido evitar una pérdida de empleo aún mayor. Se ha demostrado fehacientemente que las políticas de protección social y empleo contribuyen a mantener el empleo y los ingresos, y en consecuencia, cabe esperar que la crisis permita aumentar el valor y la duración de las inversiones en esferas que promuevan la resiliencia y fomenten un futuro laboral que haga más hincapié en el ser humano”.

    Fuente: OIT 15 de diciembre de 2020

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    CONEVAL presenta la Plataforma para
    el Análisis Territorial de la Pobreza

  • La plataforma aporta elementos para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las especificidades de cada localidad, municipio o región. Es una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial relacionada con la pobreza desde una perspectiva territorial.

  • Está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) pone a disposición de la ciudadanía y los tomadores de decisión la Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza (PATP), en su primera etapa, como una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial sobre la pobreza desde una perspectiva territorial.

    La plataforma es un proyecto a largo plazo que se presentará por etapas y la actualización de sus indicadores se realizará en función de la disponibilidad de información. La primera etapa está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    Para cada dimensión, los indicadores están disponibles mediante visores geoespaciales en los que se presenta información sobre el acceso de la población a infraestructura de salud o educación; entorno físico-geográfico; estructura sociodemográfica de la población; contexto económico e incluso, de algunas acciones en materia de infraestructura social del gobierno, entre más información.

    La PATP destaca las características y contextos específicos de los municipios a partir de indicadores enfocados principalmente al análisis de la pobreza, con la finalidad de aportar elementos que sean de utilidad para tener un panorama general de las condiciones de los municipios en situación de pobreza y para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las características específicas de la población de cada localidad, municipio o región.

    La Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza está compuesta por elementos que pueden ser descargados directamente y otros solo son para visualización y consulta.

    La estructura general de la plataforma se muestra en la imagen siguiente.

    Uno de los productos que se suma a la publicación de la PATP es el documento Pobreza rural en México (https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Documents/PATP/Pobreza_rural.pdf) que surge a partir de una tipología municipal que forma parte de los indicadores de la dimensión geográfica, con el objetivo de analizar la pobreza e identificar el contexto territorial de los municipios rurales en México.

    Fuente: CONEVAL 15 diciembre de 2020

  • Martes, 15 de diciembre de 2020

    Reporte mensual de la Balanza
    Comercial Agroalimentaria de México

    Cifras durante octubre de 2020

    El origen de la información se basa en la estadística de la balanza de productos agropecuarios y balanza de productos agropecuarios, pesqueros y agroindustriales que integra y difunde el Grupo de Trabajo de Estadísticas de Comercio Exterior, conformado por el Banco de México, INEGI y SAT y la Secretaría de Economía.

    Por sexto año consecutivo al mes de octubre de 2020, la Balanza Comercial Agropecuaria y Agroindustrial tiene superávit, fue de 10,475 millones de dólares (MDD).

    El saldo positivo en los diez primeros meses de 2020 se incrementó 42.5% (3,123 MDD), en comparación con el similar de 2019, debido al aumento de las exportaciones en 4.2% (1,322 MDD), mientras que las importaciones disminuyeron en 7.5% (1,801 MDD).

    La dinámica que presentan las exportaciones de bienes agroalimentarios y el nivel alcanzado permitió al país obtener divisas que superan a las conseguidas por:

  • Venta de productos petroleros en 18,665 MDD (134.2%) y
  • Turismo extranjero en 23,673 MDD (266.0%)

    A octubre 2020, la Balanza Comercial No Petrolera cerró con un superávit de 36,911 MDD.

  • El impacto del saldo de la Balanza Manufacturera en el saldo de la Balanza No Petrolera es positivo; tiene un superávit de 28,042 MDD, el cual contribuye con 76.0%.

  • Mientras que el impacto del superávit de la Balanza Agropecuaria y Pesquera (4,832 MDD) contribuye de manera positiva con 13.1% al superávit de la Balanza No Petrolera.

    Balanza Agropecuaria y Agroindustrial: superávit de 10,475 MDD.
    Las mercancías que contribuyen significativamente al superávit de la balanza agroalimentaria de México por sus saldos positivos son:

    Balanza de bienes agrícolas:

    : En los primeros diez meses de 2020, el superávit fue de 4,836 MDD, este saldo es resultado de exportaciones 54.5% mayores a las importaciones. Las exportaciones
    incrementaron 6.2% (801 MDD) en relación con el mismo periodo de 2019, mientras que las importaciones disminuyeron en 2.6% (238 MDD).

    Balanza de bienes agroindustriales:

    de enero a octubre de 2020, se registra un superávit de 5,643
    MDD, periodo en el que las exportaciones fueron 48.6% mayores a las importaciones, resultado del
    incremento de las exportaciones en 543 MDD, es decir, 3.2%, respecto del similar de 2019, en cambio las importaciones bajaron 1,256 MDD (9.8%).

    Balanza de bienes pesqueros:

    A octubre de 2020, se presenta un superávit de 264 MDD, debido a
    que lo exportado es 65.1% mayor respecto de lo importado. Las ventas al exterior disminuyeron en
    16.5% (132 MDD), mientras que las compras en 23.4% (124 MDD).

    Balanza de bienes ganaderos y apícolas:

    Al mes de octubre de 2020, el déficit fue de 268 MDD, no obstante es 293.3 millones de dólares menor que el saldo negativo reportado al mismo mes de 2019 (561 MDD). Si bien el comercio total disminuyó 73 millones 751 mil dólares (3.3%), al pasar de 2,208 millones dólares en 2019 a 2,134 millones de dólares en 2020. El déficit de la balanza se debe a que las importaciones fueron 28.7% mayores que las exportaciones al mes de octubre de 2020, la disminución en el saldo es debido a que las compras al exterior disminuyeron en 184 MDD (13.3%) respecto de 2019, mientras que las ventas al mercado externo aumentaron en 110 MDD (13.3%). Los productos más adquiridos en el mercado externo son: quesos y requesón con 448 MDD, huevos de ave con y sin cascarón 176 MDD, mantequilla 166 MDD y leche de bovino 97 MDD, estos productos representan 73.8% del total importado (1,201 MDD) a octubre de 2020.

    Fuente: SIAP 15 de diciembre de 2020

  • Lunes, 14 de diciembre de 2020

    Índice de la Tendencia Laboral de la

    Pobreza con Intervalos de Salarios

    Cifras al tercer trimestre de 2020