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Miércoles, 16 de diciembre de 2020

Cuentas Corrientes y de Acumulación de
los Gobiernos Estatales y Locales, 2019

El INEGI presenta los principales resultados de las cuentas de los “Gobiernos Estatales y Gobiernos Locales. Cuentas Corrientes y de Acumulación. Cuentas de Producción por Finalidad, 2019, con año base 2013”, que forman parte del Sistema de Cuentas Nacionales de México. En estos resultados se integra el nivel, la estructura y evolución del gobierno de cada una de las entidades federativas y de la Ciudad de México.

Durante 2019, los gobiernos estatales y locales contribuyeron con un Valor Agregado Bruto (VAB) de 1,305,356 millones de pesos corrientes. De dicho valor el 44.2% correspondió a la prestación de servicios educativos, 43.2% a las actividades del gobierno y a los denominados servicios de salud y de asistencia social el 12.6% restante.

En el año de referencia, las entidades que asignaron una mayor proporción de su VAB a la educación fueron: Sinaloa, Chiapas, Veracruz de Ignacio de la Llave, Puebla, Coahuila de Zaragoza, Hidalgo, Michoacán de Ocampo, Jalisco, Durango y Oaxaca.

El gasto en inversión fija (formación bruta de capital fijo) de los Gobiernos Estatales y Locales fue de 290,631 millones de pesos. Los Gobiernos que registraron la mayor aportación sobre este total fueron: el Estado de México con 12.7%, el Gobierno de la Ciudad de México 9.1%, Guanajuato 3%, Sinaloa 2.9%, Jalisco y Sonora con 2.3%, individualmente, Veracruz de Ignacio de la Llave y Chiapas con 2.1%, en cada estado, Coahuila de Zaragoza y Tamaulipas con 1.9%, en cada gobierno.

En 2019 el número de ocupaciones remuneradas de los Gobiernos Estatales y Locales se ubicó en 3,722,001 personas, de las cuales el 54.7% prestó sus servicios en actividades del gobierno; el 37.8% en el sector educativo, y el 7.5% restante laboró en los servicios de salud y de asistencia social.

Adicionalmente a los resultados anteriores, se proporciona la información desagregada del VAB de los Gobiernos Locales, quienes destinaron el 93.7% de sus recursos para realizar las actividades del gobierno.

Fuente: INEGI 16 de diciembre de 2020

Miércoles, 16 de diciembre de 2020

América Latina y el Caribe tendrá crecimiento positivo en 2021

  • En su Balance Preliminar de las Economías de la región, la CEPAL prevé una contracción promedio de -7,7% para 2020 -la mayor en 120 años- y un rebote de 3,7% en 2021.

    La región de América Latina y el Caribe marcará una contracción de -7,7% en 2020, pero tendrá una tasa de crecimiento positiva de 3,7% en 2021, debido principalmente a un rebote estadístico que, sin embargo, no alcanzará para recuperar los niveles de actividad económica pre-pandemia del coronavirus (en 2019), indicó la CEPAL en un nuevo informe.

    La CEPAL dio a conocer su Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2020, uno de los principales reportes anuales del organismo de las Naciones Unidas.

    Según el documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en un contexto de contracción global, América Latina y el Caribe es la región más golpeada del mundo en desarrollo por la crisis derivada del COVID-19. En la década previa a la pandemia la región mostraba una trayectoria de bajo crecimiento y en 2020 enfrenta una combinación de choques negativos de oferta y demanda sin precedentes, lo que se traduce en la peor crisis económica de los últimos 120 años.

    Si bien los importantes esfuerzos fiscales y monetarios realizados por los países han permitido mitigar los efectos de la crisis, las consecuencias económicas y sociales de la pandemia han sido exacerbadas por los problemas estructurales que la región arrastra históricamente. Para el año 2021 se espera una tasa de crecimiento del PIB positiva que refleja fundamentalmente un rebote estadístico, pero la recuperación del nivel de producto interno bruto (PIB) pre crisis será lenta y se alcanzaría recién hacia el año 2024.

    Las debilidades y brechas estructurales históricas de la región, su limitado espacio fiscal, la desigualdad, la escasa cobertura y acceso a la protección social, la elevada informalidad laboral, la heterogeneidad productiva y la baja productividad son centrales para entender el alcance de los efectos de la pandemia en las economías de la región, sus dificultades para implementar políticas que mitiguen estos efectos y los desafíos a la hora de emprender una reactivación económica sostenible e inclusiva.

    Antes de la pandemia la región ya mostraba un bajo crecimiento económico: en promedio un 0,3% en el sexenio 2014-2019, y específicamente en 2019 una tasa de 0,1%. Con la llegada de la pandemia, se sumaron a ese bajo crecimiento económico los choques externos negativos y la necesidad de implementar políticas de confinamiento, distanciamiento físico y cierre de actividades productivas, lo que hizo que la emergencia sanitaria se materializara en la peor crisis económica, social y productiva que ha vivido la región. La contracción de la actividad económica ha venido acompañada de un aumento significativo de la tasa de desocupación, que se prevé en torno al 10,7% en 2020, una profunda caída de la participación laboral y un incremento considerable de la pobreza y la desigualdad.

    De acuerdo con las proyecciones entregadas por el organismo de las Naciones Unidas, América del Sur se contraería -7,3% en 2020 y crecería 3,7% en 2021; América Central caería -6,5% en el presente período y se expandiría 3,8% el próximo año; mientras que El Caribe anotaría una contracción de -7,9% en 2020 y un crecimiento de 4,2% en 2021.

    El documento de la CEPAL enfatiza que para evitar que la región persista en su dinámica de bajo crecimiento se requiere de políticas fiscales y monetarias expansivas junto con políticas ambientales e industriales, que permitan las transformaciones estructurales que la región necesita y promuevan un desarrollo sostenible.

    Plantea la necesidad de priorizar el gasto para la reactivación y transformación económica y social mediante el fomento de la inversión intensiva en empleo y ambientalmente sostenible en sectores estratégicos; extender el ingreso básico a personas en situación de pobreza; otorgar financiamiento a micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES); entregar incentivos al desarrollo productivo, revolución digital para la sostenibilidad y tecnologías limpias; y universalizar los sistemas de protección social.

    Se argumenta que más allá de los esfuerzos nacionales, la reactivación y la transformación económica de la región requerirán de financiamiento y cooperación internacional. En este ámbito, enfatiza la necesidad de utilizar instrumentos como la emisión y reasignación de los Derechos Especiales de Giro (DEGs) del Fondo Monetario Internacional para fortalecer las reservas de los países de la región y los acuerdos regionales; incluir a los países de renta media vulnerables en la iniciativa de moratoria de deuda del G-20 (DSSI, por sus siglas en inglés) y además poner en práctica el canje de deuda por adaptación al cambio climático en el caso del Caribe junto con la creación de un fondo de resiliencia; y capitalizar las instituciones de crédito multilaterales, regionales y nacionales.

     

    Fuente: CEPAL 16 de diciembre de 2020

     

  • Viernes, 4 de diciembre de 2020

    Día Internacional de los Bancos

    Los bancos ayudan a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible

    El 19 de diciembre de 2019, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución 74/245, que designaba el 4 de diciembre como el Día Internacional de los Bancos en reconocimiento al importante potencial de los bancos multilaterales de desarrollo y otros bancos internacionales de desarrollo a la hora de financiar el desarrollo sostenible. Asimismo, la resolución reconoce la contribución vital de los sistemas bancarios de los Estados miembros a la mejora del nivel de vida.

    Previamente, en septiembre de 2015, la Asamblea se había marcado una serie de objetivos. En la resolución titulada “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, adoptó un amplio conjunto de Objetivos de Desarrollo Sostenible y metas universales y transformativos, de gran alcance y centrados en las personas, con el compromiso de trabajar sin descanso a fin de conseguir la plena implementación de la Agenda a más tardar en 2030.

    En dicha resolución la Asamblea reconoce, además, que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío al que se enfrenta el mundo y constituye un requisito indispensable para el desarrollo sostenible. Los Objetivos buscan alzcanzar el desarrollo sostenible en tres dimensiones —económica, social y ambiental— de forma equilibrada e integrada. La Asamblea se compromete también a aprovechar los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y a abordar los asuntos pendientes.

    La economía mundial se enfrenta a mayores riesgos y a la volatilidad financiera, con un crecimiento mundial que probablemente haya alcanzado su nivel máximo. Los factores geopolíticos, las controversias comerciales, la volatilidad de los mercados financieros y factores no económicos, como los riesgos del cambio climático, obstaculizan aún más el crecimiento, la estabilidad y el desarrollo y contribuyen al aumento de la pobreza, la desigualdad y la vulnerabilidad. Cada vez es más urgente abordar los riesgos económicos y financieros sistémicos y las deficiencias estructurales que ponen en peligro la implementación de la Agenda 2030.

    Los bancos nacionales de desarrollo bien administrados pueden ayudar a los países a elaborar opciones de financiación para las inversiones relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estos bancos deberían ajustarse a los Objetivos de manera holística y tenerlos en cuenta en marcos nacionales de financiación integrados. La colaboración entre los bancos nacionales de desarrollo y los bancos multilaterales, a través de la cofinanciación o de acuerdos de préstamo, puede aumentar la financiación relacionada con los Objetivos mediante la complementariedad de los recursos internacionales y el conocimiento de los mercados locales.

    En vista de que la consecución de la Agenda 2030 exige la maximización de las sinergias y la eliminación de compartimentos estancos, garantizar que los sistemas económicos y financieros sean coherentes con el desarrollo sostenible es fundamental; así como lo es el papel que pueden desempeñar los bancos nacionales y regionales de desarrollo eficientes en la financiación del desarrollo sostenible, particularmente en los sectores del mercado de crédito en que los bancos comerciales no participan plenamente y donde existen grandes lagunas de financiación, sobre la base de mecanismos de crédito racionales y del cumplimiento de medidas de salvaguardia sociales y ambientales. Ello incluye esferas como la infraestructura, la energía, la agricultura, la industrialización, la ciencia, la tecnología y la innovación sostenibles, así como la inclusión financiera y la financiación de las microempresas y las empresas pequeñas y medianas. Asimismo, los bancos nacionales y regionales de desarrollo desempeñan una importante función anticíclica, especialmente durante las crisis financieras en que las entidades del sector privado se vuelven muy reacias al riesgo. Por todo ello, se solicita a los bancos nacionales y regionales de desarrollo que amplíen sus contribuciones en estas esferas, y a los agentes públicos y privados internacionales pertinentes que apoyen a esos bancos de los países en desarrollo.

    No obstante, debemos tener en cuenta que las políticas de financiación no funcionan de manera aislada. Los marcos de financiación integrados no solo deberían responder a las dificultades de financiación, sino también a las realidades de un panorama mundial cambiante. Por ejemplo, para luchar contra la desigualdad, incluida la desigualdad de género, las políticas nacionales deberán ocuparse de la reducción de la proporción de los salarios, el aumento de las vulnerabilidades, la digitalización y la creciente concentración del mercado, entre otras cuestiones. Los Gobiernos deberían volver a examinar sus políticas laborales, sistemas de protección social, políticas fiscales, políticas sobre competencia, políticas comerciales y normas y estrategias relativas al sector financiero para asegurarse de que estén en consonancia con las nuevas realidades.

    Fuente: ONU 03 de diciembre de 2020

    Jueves, 3 de diciembre de 2020

    Cuentas por Sectores Institucionales de México

    Cifras durante el segundo trimestre de 2020

    El INEGI presenta los resultados de las Cuentas por Sectores Institucionales Trimestrales (CSIT), del primer trimestre de 2008 al segundo trimestre de 2020, los cuales proporcionan información referente a las transacciones reales y financieras, así como las posiciones de stocks que realizan los sectores entre sí y con el resto del mundo. Los sectores institucionales son: Sociedades no financieras, Sociedades financieras, Gobierno general, Hogares, Instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH) y Resto del mundo.

    Durante el segundo trimestre de 2020, las Sociedades no financieras contribuyeron con 42.4% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que un 35.5% fue generado por los Hogares; les siguieron el Gobierno general con 10.2%, las Sociedades financieras 4.9% y las ISFLSH con 0.9 por ciento.

    El ingreso disponible representa uno de los saldos más importantes en las cuentas porque muestra cuánto puede ser consumido por los sectores institucionales sin necesidad de reducir activos o incurrir en pasivos. En el segundo trimestre de 2020, el Ingreso disponible bruto (IDB) se ubicó en 5,093,527 millones de pesos. El sector de Hogares concentró 81.7%, seguido del Gobierno general con 8.8 por ciento. Las Sociedades no financieras tuvieron una participación de (-)0.2%, as Sociedades financieras participaron con 6.8% y las ISFLSH aportaron 2.9 por ciento.

    El Ingreso disponible bruto (IDB) se conforma por los ingresos obtenidos en la economía interna, tanto de las empresas como de los hogares, que se refleja en el Excedente bruto de operación (EBO) y el Ingreso mixto bruto (IMB), las Remuneraciones de los asalariados, así como las rentas de la propiedad netas y las transferencias corrientes netas con el exterior.

    Préstamo/Endeudamiento Neto

    Algunos sectores son prestamistas netos, mientras que otros son prestatarios netos. Cuando las unidades institucionales realizan transacciones financieras entre sí, el excedente de recursos de un sector se puede poner a disposición de los restantes sectores. Como se observa en el siguiente cuadro, las Sociedades no financieras presentan un endeudamiento de 812,011 millones de pesos. Por su parte los hogares muestran un considerable incremento en comparación con el mismo trimestre del año anterior.

    Fuente: INEGI 03 de diciembre de 2020

    Jueves, 3 de diciembre de 2020

    Cuenta Satélite de las Instituciones
    sin Fines de Lucro de México, 2019

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta la “Cuenta Satélite de las Instituciones sin Fines de Lucro de México, 2019”, con año base 2013, la cual se genera en el contexto de las cuentas nacionales y permite contar con información de la producción y la estructura sectorial de las instituciones sin fines de lucro, así como de la cuantificación y valoración del trabajo voluntario que los hogares realizan en dichas instituciones, constituyendo de esta forma un acervo estadístico de gran importancia para apoyar la toma de decisiones sobre dicho sector.

    Durante el periodo de 2008 a 2019 el Producto Interno Bruto (PIB) de las Instituciones sin Fines de Lucro o ISFL (públicas o privadas) participó en promedio con 2.9% respecto al PIB de la economía, siendo el 2015 el año en que registró la mayor contribución con 3.1% y el 2008 la menor con 2.7 por ciento.

    En 2019, el PIB de las ISFL alcanzó un monto de 670 mil 488 millones de pesos (incluyendo la valoración económica del trabajo voluntario), lo que representó el 2.9% del PIB total del país.

    Al interior del PIB de las ISFL, por sectores económicos se observó que éste fue generado principalmente en los servicios educativos, en otros servicios excepto actividades gubernamentales y en las actividades agrupadas en legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales, primordialmente.

    Durante 2019, las organizaciones no lucrativas privadas, también denominadas como el tercer sector o sector no lucrativo, registraron un nivel en su PIB de 318 mil 295 millones de pesos, mientras que los organismos no lucrativos públicos alcanzaron 352 mil 193 millones de pesos.

    El valor económico del trabajo voluntario de las ISFL fue equivalente a 145 mil 626 millones de pesos, del cual el 51.8% fue generado por los hombres y el 48.2% por las mujeres.

    El número de voluntarios que participaron en las ISFL llegó a 2 millones 227 mil 574 personas, de las cuales 94.3% participó en organismos no lucrativos privados.

    Fuente: INEGI 03 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Se necesitan apoyo fiscal continuo y medidas de salud
    pública para hacer realidad la esperanza de recuperación

    La perspectiva de que varias vacunas COVID-19 estén ampliamente disponibles el próximo año ha aumentado las esperanzas de una recuperación más rápida, pero los responsables de la formulación de políticas deberán retener el apoyo fiscal y de salud pública mientras actúan de manera decisiva para que se recupere el impulso, según el último informe de la OCDE. Perspectiva económica .

    La OCDE advirtió en su Perspectiva Económica de junio que una segunda ola de infecciones a fin de año podría desviar un repunte inicial. Europa y América del Norte ahora están soportando la peor parte del resurgimiento del virus, lo que paraliza la recuperación. Se espera que el PIB mundial en el cuarto trimestre de 2020 sea un 3% por debajo del mismo trimestre del año pasado, mientras que para la zona del euro y los EE. UU. Se prevé que la disminución sea del 7,3% y el 3,2%, respectivamente.

    La actividad continuará restringida con el distanciamiento social y las fronteras parcialmente cerradas probablemente hasta la primera mitad de 2021, según las Perspectivas Económicas. Se espera que la economía mundial cobre impulso solo gradualmente, ya que las vacunas se implementarán en todos los países de la OCDE en el transcurso de 2021. Después de caer drásticamente un 4.2% este año, se proyecta que el PIB mundial aumentará un 4.2% en 2021, y se espera que China rinda cuentas durante más de un tercio de ese crecimiento.

    La recuperación será desigual entre países y sectores y podría conducir a cambios duraderos en la economía mundial. Los países con programas eficaces de pruebas, seguimiento y aislamiento y donde las vacunas eficaces se pueden distribuir rápidamente deberían tener un desempeño relativamente bueno, pero persiste un alto grado de incertidumbre.

    El Outlook ofrece riesgos tanto al alza como a la baja para sus principales proyecciones. La liberación de la demanda reprimida y los ahorros acumulados pueden reforzar un repunte si las vacunas están disponibles más rápido y más ampliamente, impulsando el crecimiento mundial a alrededor del 5% en 2021. Pero la confianza puede verse afectada si surgen problemas con la distribución o efectos secundarios inesperados de la vacunas y si no se aprenden las lecciones de las dos primeras oleadas de la pandemia. En este escenario, el crecimiento global en 2021 se reduciría en 2¾ puntos porcentuales.

    “Los gobiernos han sido reivindicados por el apoyo que brindaron para proteger a personas y empresas. Dado que se espera que persistan las tasas de interés más bajas, los gobiernos pueden y deben mantenerlas para evitar los efectos cicatrizantes a largo plazo de esta crisis. Las consecuencias económicas estarán con nosotros en los próximos años. Los gobiernos deben abordar con decisión los efectos sobre los más vulnerables, especialmente los niños y los jóvenes ”.

    El Outlook muestra cómo la crisis ha agravado la desigualdad, golpeando con más fuerza a los más vulnerables de la sociedad. Los altos niveles de desempleo, especialmente entre los jóvenes y poco cualificados, corren el riesgo de persistir durante años. Muchos niños, especialmente los que provienen de entornos desfavorecidos, se han retrasado mucho en su educación durante los encierros, lo que limita aún más sus oportunidades en el futuro.

    Para millones de pequeñas y medianas empresas, los principales impulsores de la creación de empleo, el aumento de las deudas y la continua incertidumbre ponen en peligro su supervivencia. El Outlook dice que las disminuciones en las ganancias de las empresas afectarán su capacidad para pagar sus deudas en el futuro y socavarán su capacidad para invertir. Se prevé que las empresas jóvenes y pequeñas, así como las menos productivas, se vean gravemente afectadas, además de las de los sectores de alojamiento y alimentación, transporte y arte y entretenimiento que se ven gravemente afectados por las medidas de cierre.

    El daño económico habría sido aún peor sin el apoyo financiero masivo del gobierno ahora para ayudar a las personas y empresas a sobrellevar el impacto. Con tasas de interés muy bajas que se espera que continúen por algún tiempo, el gasto excepcional puede y debe continuar hasta que la recuperación cobre impulso, dice la OCDE. La acción política debe orientarse mejor hacia donde más se necesita y fortalecer la recuperación.

    El saldo del gasto debería moverse gradualmente hacia una mayor inversión en salud, educación e infraestructura, alentando un cambio hacia una economía más verde y digitalizada.

    The Economic Outlook advierte que la deuda corporativa está alcanzando niveles vistos por última vez en la crisis financiera mundial hace una década, aumentando el riesgo de insolvencia pero también reduciendo la capacidad de las empresas para invertir, lo que debilitaría una recuperación económica más amplia.

    Fuente: OECD 01 de diciembre de 2020

    Lunes, 30 de noviembre de 2020

    Sistema de Cuentas por Sectores Institucionales 2019

    El INEGI presenta los principales resultados de las Cuentas por Sectores Institucionales 2019, versión preliminar, año base 2013, que forma parte de los productos del Sistema de Cuentas Nacionales de México. Éstas proporcionan información sobre las transacciones reales y financieras que realizan los distintos sectores entre sí y con el resto del mundo, así como del balance de activos al inicio y al cierre del año.

    Entre 2016 y 2019 las Sociedades no financieras y los Hogares generaron en promedio el 47.3% y 33.5% del Producto Interno Bruto (PIB) total, respectivamente. Por lo que se refiere al Ingreso Disponible Bruto para consumir o ahorrar destaca el sector de los Hogares que concentró en promedio, en el mismo lapso, cerca del 75% de este ingreso.

    La Formación Bruta de Capital Fijo más representativa en este periodo fue la del sector de las Sociedades No Financieras con una participación promedio de 13.4% (en términos de PIB). En cuanto a la conformación del Ahorro Bruto interno los Hogares contribuyeron con poco más del 13% del Producto Interno Bruto en promedio.

    Durante 2019, las Sociedades no financieras contribuyeron con el 47.3% del PIB y el 33.4% fue generado por los Hogares; les siguieron el Gobierno general con 8.2%, las Sociedades financieras 4.2% y las Instituciones Sin Fines de Lucro que sirven a los Hogares (ISFLSH) con 1 por ciento.

    De la inversión bruta fija del país, las Sociedades no financieras realizaron el 60%, los Hogares participaron con 31.1%, el Gobierno general con 7.3%, las Sociedades financieras con 1.4% y las ISFLSH con 0.2 por ciento.

    En el 2019, para financiar sus gastos en Activos no Financieros, las Sociedades no financieras recurrieron a recursos netos adicionales equivalentes al 8.9% del PIB, en tanto que el Gobierno general reportó necesidades de financiamiento equivalentes al 4.3 por ciento. Por su parte, las Sociedades financieras, cumpliendo su función de oferentes de recursos para el financiamiento de la actividad productiva, proporcionaron recursos netos equivalentes al 3.7%; los Hogares 8.5% del PIB y las ISFLSH reportaron préstamos netos por 0.6 por ciento.

    Al cierre del año 2019, el valor nominal neto de los activos de la economía fue de 152,271,691 millones de pesos, lo que significó una variación en términos nominales de 6.3% respecto al inicio del año.

    Fuente: INEGI 30 de noviembre de 2020

    Lunes, 30 de noviembre de 2020

    Indicadores de Establecimientos con Programa IMMEX

    Cifras durante septiembre de 2020

    La Estadística Mensual sobre Establecimientos con Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), muestra las principales características y evolución de los establecimientos manufactureros y no manufactureros (número de establecimientos en activo, personal ocupado, horas trabajadas, remuneraciones e ingresos, entre otras variables) registrados en este programa.

    Cifras desestacionalizadas

    El personal ocupado en los establecimientos con programa IMMEX presentó un incremento de 0.8% en septiembre del año en curso frente al mes inmediato anterior, con cifras desestacionalizadas. Según el tipo de establecimiento en el que labora, en los manufactureros fue mayor en 0.8% y en los no manufactureros (que llevan a cabo actividades relativas a la agricultura, pesca, comercio y a los servicios) en 0.1% a tasa mensual.

    En el noveno mes de este año, las horas trabajadas aumentaron 0.5% en comparación con las del mes precedente: en los establecimientos manufactureros crecieron 0.6%, en tanto que en los no manufactureros fueron inferiores en (-)0.4%, con series ajustadas por estacionalidad.

    Las remuneraciones medias reales pagadas al personal contratado directamente por los establecimientos con programa IMMEX tuvieron un alza de 0.3% en septiembre de 2020 con relación a las de agosto pasado, según datos desestacionalizados. De manera desagregada, en las unidades económicas manufactureras subieron 0.3% y en las no manufactureras 0.2% en el lapso de un mes.

    A tasa anual, el personal ocupado total presentó una variación de (-)2.1% y las horas trabajadas de (-)3.5%, mientras que las remuneraciones medias reales avanzaron 1.2% en el mes de referencia.

    Fuente: INEGI 30 de noviembre de 2020

    Jueves, 26 de noviembre de 2020

    Los gobiernos deben lograr un equilibrio entre fomentar la filantropía
    mediante el apoyo fiscal y garantizar una política pública eficaz.

    Los gobiernos deben continuar brindando apoyo al sector filantrópico mientras toman medidas para salvaguardar los sistemas tributarios y garantizar que las actividades de las organizaciones filantrópicas continúen alineadas con el interés público, según un nuevo informe de la OCDE.

    Taxation and Philanthropy revisa el tratamiento fiscal de las entidades filantrópicas y las donaciones caritativas en 40 países de todo el mundo. El informe señala el impacto significativo de la filantropía (el sector sin fines de lucro representa hasta el 5% del PIB en muchos países), así como la amplia gama de posibles opciones de política fiscal que los países pueden considerar para mejorar la eficacia de las concesiones fiscales para la filantropía.

    Elaborado en colaboración con el Centro de Filantropía , Fiscalidad y Filantropía de la Universidad de Ginebra , es la revisión más exhaustiva del tratamiento fiscal del sector filantrópico realizada hasta la fecha. Detalla los diversos tipos de tratamiento fiscal favorable que los países brindan para fomentar la filantropía, tanto para los donantes como para las propias entidades filantrópicas, y evalúa cómo los incentivos fiscales son y pueden usarse para aumentar la actividad filantrópica en áreas priorizadas por el gobierno para aumentar el bienestar social general.

    El informe subraya consideraciones importantes para los responsables de la formulación de políticas que buscan lograr este equilibrio apropiado. El informe analiza una variedad de opciones de política fiscal y sugiere que los responsables de la formulación de políticas:

  • Reevalúe las actividades elegibles para el apoyo fiscal y asegúrese de que el trato favorable se limite a aquellas áreas consistentes con los objetivos de política subyacentes.

  • Considere proporcionar créditos fiscales en lugar de deducciones y topes fiscales para garantizar que el apoyo fiscal no beneficie de manera desproporcionada a los contribuyentes de mayores ingresos.

  • Reevaluar el alcance de las exenciones fiscales para los ingresos comerciales de las entidades filantrópicas, para minimizar el riesgo de poner a las empresas con fines de lucro en desventaja competitiva.

  • Reducir la complejidad de las leyes tributarias que afectan de manera desproporcionada a los donantes de bajos ingresos y a las entidades filantrópicas más pequeñas.

    Mejorar la supervisión e impulsar la transparencia, para salvaguardar la confianza pública en el sector y garantizar que las concesiones fiscales utilizadas para impulsar la filantropía no sean abusadas mediante esquemas de evasión y evasión de impuestos.

    Reevaluar las restricciones impuestas actualmente a la actividad filantrópica transfronteriza.

    Fuente: OECD 26 de noviembre de 2020

  • Martes, 24 de noviembre de 2020

    Índice Nacional de Precios al Consumidor

    Cifras durante la primera quincena de noviembre de 2020

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que en la primera quincena de noviembre de este año el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un aumento de 0.04 por ciento respecto a la quincena inmediata anterior, así como una inflación anual de 3.43 por ciento. En el mismo periodo de 2019 las cifras correspondientes fueron de 0.68 por ciento quincenal y de 3.10 por ciento anual.

    El índice de precios subyacente retrocedió (-)0.11 por ciento quincenal, alcanzando una variación anual de 3.68 por ciento; por su parte, el índice de precios no subyacente creció 0.51 por ciento quincenal y 2.67 por ciento anual.

    Al interior del índice de precios subyacente, los precios de las mercancías bajaron (-)0.30 por ciento, mientras que los precios de los servicios aumentaron 0.10 por ciento quincenal.

    Dentro del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios se redujeron (-)0.94 por ciento quincenal, en tanto que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se incrementaron 1.65 por ciento, en mayor medida como resultado de la conclusión del subsidio al programa de tarifas eléctricas de temporada de verano, que se aplicó en 11 ciudades del país.