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Miércoles, 21 de octubre de 2020

El avance de las mujeres hacia
la igualdad de género se estanca

  • Solo el 47% de las mujeres del mundo están empleadas; apenas 20 son jefas de Estado o Gobierno; solo un 50% puede decidir utilizar métodos anticonceptivos o negarse a tener relaciones íntimas; todavía representan el 75% de los padres solteros; y aún son sometidas al matrimonio infantil y mutilación genital.

    El estudio indica que el mundo ha logrado avances sustanciales en el logro de la educación primaria universal, y las niñas y los niños participan por igual en la educación primaria en la mayoría de las regiones.

    Si bien es probable que los cierres de escuelas relacionados con COVID-19 retrasen el progreso en el acceso a la educación, la evidencia muestra que las niñas, una vez que tienen acceso a la escuela, suelen tener mejores resultados que los niños en términos de rendimiento académico. En la educación terciaria, las mujeres superan en número a los hombres y la matriculación está aumentando más rápidamente entre las mujeres que entre los hombres.

    Sin embargo, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y representan solo un poco más del 35% de los graduados en estas áreas.

    Las mujeres también son una minoría en las áreas de investigación y el desarrollo científico, y representan menos de un tercio de los investigadores del mundo.

    Como dato positivo cabe destacar que la aceptación social de las mujeres golpeadas por sus parejas disminuyó en casi el 75% de los países con datos de los últimos siete años. Sin embargo, las leyes para abordar la violencia doméstica aún no están disponibles universalmente, y solo 153 países las aplican.

    Otros Datos del Informe

  • Un 20% de las mujeres entre 20 y 24 años se casaron antes o a los 18 años.

  • Las mujeres representan el 75% de los padres solteros.

  • Un 9,2% de las mujeres entre 45 y 49 años nunca tuvieron hijos.

  • Las mujeres tienen una media de esperanza de vida de 18,3 años después de los 65, en comparación con 15,6 de los hombres.

  • En 20 años se ha logrado reducir en un 27% el embarazo adolescente.

  • Solo un 50% de las mujeres en el mundo pueden decidir sobre el uso de anticonceptivos, o negarse a sostener relaciones íntimas.

  • Solo un 48% de las mujeres tiene acceso o utiliza internet, comparado con el 58% de los hombres.

  • Solo el 65% de las mujeres tienen acceso a servicios financieros, comparadas con el 72% de los hombres.

  • Solo 20 mujeres son jefas de Estado o de Gobierno.

  • Un 40% de los jueces del mundo son mujeres.

  • Solo un 13% de los policías del mundo son mujeres.

  • Un 58% de los asesinatos cometidos contra mujeres son perpetrados por sus parejas o familiares.

  • El 80% de los asesinatos de parejas íntimas son cometidos por hombres.

    Fuente: ONU 20 de octubre de 2020

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  • Martes, 20 de octubre de 2020

    INEGI se une a la conmemoración del Día Mundial de la
    Estadística: “Conectando al mundo con datos confiables”

  • Se realiza cada cinco años bajo la dirección de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas.

    Este día se celebra, por tercera ocasión, el Día Mundial de la Estadística con el lema “Conectando al mundo con datos confiables”, el cual se realiza cada cinco años, organizado bajo la dirección de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas con la participación de más de 140 Estados miembros de dicha comisión, así como de organizaciones internacionales y regionales.

    La consigna que promueve la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas invita a reflexionar sobre la importancia de la confianza, los datos oficiales, la innovación y el bien público que generan los sistemas estadísticos nacionales.

    En México, el INEGI es el organismo constitucional autónomo del Estado mexicano que, además de ser el principal productor de estadísticas oficiales del país, coordina el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica.

    La fortaleza institucional del INEGI es fundamental para mantener la credibilidad en la medición de la realidad mexicana y esto es posible gracias a 5 pilares que rigen su actuar: autonomía; objetividad y rigurosidad técnica; principios y buenas prácticas; transparencia y rendición de cuentas y participación de la sociedad.

    El INEGI tiene como mandato brindar a la sociedad y al Estado información estadística confiable, de acuerdo con las mejores prácticas nacionales e internacionales, generada y difundida libre de presiones de grupos de interés, que sirva de fundamento para la toma de decisiones basadas en evidencia.

    Aplicar las mejores prácticas nacionales e internacionales, así como utilizar metodologías científicamente sustentadas, permite la comparabilidad internacional de la información y da la oportunidad a nuestro país de estar conectado con el mundo.

    Actualmente, el Instituto cuenta con información estadística que permite el análisis de una gran variedad de fenómenos sociales y económicos tales como: población, ocupación y empleo, ingreso y gasto de los hogares, migración, salud y nutrición, victimización, percepción de inseguridad, corrupción, gobierno, igualdad de género, competitividad, evolución de las actividades económicas, comportamiento de precios, ciclos económicos, inclusión financiera, bienestar subjetivo, movilidad social, medio ambiente, uso de las tecnologías de la información, entre otros.

    Asimismo, el INEGI mantiene el compromiso de atender las necesidades de información de los usuarios para responder de manera rápida y eficiente a nuevas demandas de información, así como a necesidades coyunturales que permitan prevenir y en su caso atender emergencias o catástrofes.

    Tal es el caso de la pandemia por el COVID-19, en donde el Instituto tuvo que innovar en procesos alternativos de captación para seguir ofreciendo información pertinente a la sociedad y amplió su oferta de productos para poder medir el impacto de esta emergencia sanitaria en la actividad económica y el mercado laboral.

    Por todo lo anterior, el Instituto contribuye a la comunidad estadística internacional contando con información estadística confiable y comparable para conocer los fenómenos que acontecen, comprender nuestro mundo y aportar al progreso de nuestras sociedades.

    Y convoca a la sociedad a continuar contribuyendo a la generación de esta información participando como informantes de los distintos programas y a través de las consultas públicas, asimismo a seguir utilizando la información estadística para la toma de decisiones.

    Fuente: INEGI 20 de octubre de 2020

  • Jueves, 8 de octubre de 2020

    Índice Nacional de Precios al Consumidor

    Cifras durante septiembre de 2020

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que en septiembre de este año el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó una variación de 0.23 por ciento respecto al mes inmediato anterior, así como una inflación anual de 4.01 por ciento. En el mismo mes de 2019 las cifras correspondientes fueron de 0.26 por ciento mensual y de 3.00 por ciento anual.

    El índice de precios subyacente aumentó 0.32 por ciento mensual y 3.99 por ciento anual; por su parte, el índice de precios no subyacente retrocedió (-)0.04 por ciento mensual y creció 4.10 por ciento a tasa anual.

    Dentro del índice de precios subyacente, los precios de las mercancías se incrementaron 0.42 por ciento y los de los servicios 0.20 por ciento mensual, durante el mes de referencia.

    Al interior del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios subieron 0.04 por ciento mensual, mientras que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno disminuyeron (-)0.10 por ciento.

    A partir de la información del mes de septiembre, inicia la publicación del índice de precios de la Canasta de Consumo Mínimo (CCM), la cual registró una variación de 0.33 por ciento mensual y 4.47 por ciento anual; en el mismo mes de 2019 las cifras correspondientes fueron de 0.30 y 2.44 por ciento.

    Fuente: INEGI 08 de octubre de 2020

    Jueves, 24 de septiembre de 2020

    Índice Nacional de Precios al Consumidor

    Cifras durante la primera quincena de septiembre de 2020

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que en la primera quincena de septiembre de 2020 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un aumento de 0.16 por ciento respecto a la quincena inmediata anterior, así como una inflación anual de 4.10 por ciento. En el mismo periodo de 2019 las variaciones fueron de 0.17 por ciento quincenal y de 2.99 por ciento anual.

    El índice de precios subyacente tuvo un incremento de 0.17 por ciento quincenal y de 3.99 por ciento anual; por su parte, el índice de precios no subyacente creció 0.15 por ciento quincenal y 4.44 por ciento anual.

    Al interior del índice de precios subyacente, los precios de las mercancías subieron 0.16 por ciento y los de los servicios 0.17 por ciento quincenal.

    Dentro del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios se elevaron 0.17 por ciento quincenal y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno lo hicieron en 0.14 por ciento.

    Fuente: INEGI 24 de septiembre de 2020

    Miércoles, 23 de septiembre de 2020

    Crisis laboral por la pandemia afecta más a las mujeres: Imco

  • El organismo presentó una serie de propuestas para hacer frente al impacto de la crisis por el nuevo coronavirus entre las trabajadoras.

    México y el mundo viven una crisis de cuidados dentro de una crisis económica, y quienes llevan la peor parte de ambas son las mujeres. La pandemia de covid-19 aumentó el desempleo, los trabajos precarios, la imposibilidad de salir a buscar uno y las tareas domésticas. Y todo esto está recayendo principalmente en la mitad de la población: la femenina.

    Una investigación del Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco) señala tres elementos que demuestran que esta crisis está afectando “de forma desproporcionada” a las mujeres. El primero es que la recuperación económica para ellas está siendo más lenta.

    “Estamos en un país donde sólo cuatro de cada 10 mujeres trabajan, mientras que ocho de cada 10 hombres lo hacen”, comenta en entrevista, la coordinadora de proyectos del Imco. “Esta crisis pone en riesgo los avances para reducir esas brechas y la producción que aportan las mujeres dentro de la economía”.

    De acuerdo con el Diagnóstico IMCO: Mujer en la economía pos-covid, “los hombres están regresando al mercado laboral más rápido”. Y aquellas mujeres que logran volver a trabajar lo hacen “en condiciones desventajosas, en parte por la carga desproporcionada que tienen dentro del hogar”.

    En julio, cuando comenzó a observarse una leve recuperación, la tasa de participación económica masculina aumentó 4 puntos porcentuales respecto a junio del 2020, pero la femenina “sufrió una ligera caída” de 0.5 por ciento. La brecha de entre hombres y mujeres pasó de 25.8% en mayo a 33% en julio.

    El segundo factor es que la mayoría trabaja justamente en los sectores que debieron suspender labores. El 53% de las mujeres están empleadas en negocios de hospedaje y alimentos, comercio al por menor y otros servicios.

    El tercer elemento es que están “subrepresentadas en los puestos de liderazgo, tanto en el sector público como en el privado”. En las empresas, a nivel de entrada 37% es mujer, y sólo 10% de los comités ejecutivos y el 8% de las direcciones generales tienen representación femenina.

    Para lograr un mercado laboral equitativo, el Imco propone 10 acciones específicas: 1) Estudiar a profundidad las brechas de género en la economía; 2) Robustecer las estadísticas para medir las brechas de género; 3) Acciones para que más mujeres asciendan a posiciones de liderazgo. Así como, 4) Conformación de un sistema universal de cuidados infantiles. Que no sea “un privilegio exclusivo de las personas con empleos formales”; 5) Ampliar las licencias de cuidado por maternidad y paternidad; 6) Desarrollo de políticas corporativas de integración vida-trabajo. Algunas de ellas son el teletrabajo, días personales con goce de sueldo y horarios flexibles; 7) Escalonar el regreso a clases presenciales por regiones del país y por edades.

    Y finalmente; 8) Implementar medidas de cuidado especial para las maestras; 9) Crear incentivos para que las mujeres sigan estudiando y 10) Programas sociales para trabajadoras vulnerables.

    Fuente:EL ECONOMISTA 23 de septiembre de 2020

  • Miércoles, 23 de septiembre de 2020

    La pandemia de COVID-19 reduce

    gravemente los ingresos de los trabajadores

  • La pandemia del coronavirus ha causado una gran pérdida de horas de trabajo de los empleados, provocando una severa disminución de sus ingresos, revela un nuevo estudio de la agencia dedicada al mundo laboral.

    Según el informe “La COVID-19 y el mundo del trabajo”, la pérdida de horas laborales a escala mundial durante los primeros nueve meses del año fue “sustancialmente mayor” que la prevista en la edición anterior del estudio.

    El documento detalla que la revisión de las estimaciones de pérdida de horas de trabajo a nivel mundial para el segundo trimestre de este año con respecto al cuarto trimestre del pasado, indican que hubo un retroceso del 17,3%, equivalente a 495 millones de empleos de tiempo completo. La proyección inicial era de un 14%.

    Para el tercer trimestre de este año se prevé una leve mejoría con la pérdida del 12,1% de horas de trabajo a escala mundial, mientras que para el cuarto la cifra se ubicaría en un 8,6%. Este resultado supondría un aumento del 4,9% respecto a la anterior previsión de la OIT.

    La revisión al alza de la pérdida de horas laborales se debe a que los trabajadores de las economías en desarrollo y emergentes, en particular en el sector informal, se han visto mucho más afectados que en crisis anteriores.

    Al mismo tiempo, se atribuye la reducción de empleo “en mayor medida al grado de inactividad que al nivel de desempleo, lo que conlleva amplias consecuencias en materia de adopción de políticas”.

    “Durante los tres primeros trimestres del 2020, los ingresos provenientes del trabajo a escala mundial han disminuido alrededor de un 10,7%, a saber, 3,5 billones de dólares con respecto al mismo período de 2019”, destaca el organismo que especifica que la cifra “no incluye los efectos de las medidas adoptadas por los gobiernos para sustentar el nivel de ingresos”.

    La mayor caída de ganancias provenientes del trabajo se produjo en los países de ingresos medianos bajos, donde alcanzó el 15,1%, mientras que la región más afectada fue América, donde se registró una pérdida del 12,1%.

    El informe también analiza la efectividad de los incentivos fiscales para atenuar los efectos de la COVID-19 en el mercado laboral y constata que, a mayor alcance de estas medidas, menor es la pérdida de horas de trabajo .

    Aunque estas disposiciones ayudaron a fomentar la actividad económica y atenuar la pérdida de horas de trabajo, se han aplicado sobre todo en países de ingresos altos, “habida cuenta de la limitación de recursos de los países emergentes y en desarrollo para financiar esas medidas”.

    Para que los países en desarrollo alcancen la misma relación entre el valor resultante de la aplicación de medidas de incentivo fiscal y el asociado a la pérdida de horas de trabajo que existe en los países de ingresos altos, tendrían que invertir 982.000 millones de dólares suplementarios (45.000 millones de dólares, en el caso de los países de ingresos bajos, y 937.000 millones de dólares, en el caso de los países de ingresos medianos bajos).

    Fuente: INEGI 23 de septiembre de 2020

  • Miércoles, 23 de septiembre de 2020

    La COVID-19 provoca una inmensa pérdida de
    ingresos provenientes del trabajo en todo el mundo

  • Un nuevo análisis de la OIT sobre el impacto de la COVID-19 en el mercado laboral revela una caída “masiva” de los ingresos laborales y grandes disparidades en materia de incentivos fiscales que amenazan con aumentar la desigualdad entre los países más ricos y los más pobre.

    La pandemia de la COVID-19 ha provocado una gran pérdida de horas de trabajo en todo el mundo, que ha dado lugar a su vez a una “drástica” reducción de los ingresos provenientes del trabajo de los trabajadores, según señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su reciente análisis de los efectos de la pandemia en el mundo del trabajo.

    Los ingresos provenientes del trabajo a escala mundial han disminuido alrededor de un 10,7%, a saber, 3,5 billones de dólares de EE.UU., en los tres primeros trimestres de 2020, con respecto al mismo período de 2019. Esa cifra no incluye los efectos de las medidas adoptadas por los gobiernos para sustentar el nivel de ingresos.

    La mayor reducción tuvo lugar en los países de ingresos medianos bajos, en los que la pérdida de ingresos provenientes del trabajo alcanzó el 15,1%; América, en la que se registró una pérdida del 12,1%, fue la región más afectada.

    Según se desprende de los resultados del análisis que figura en el Observatorio de la OIT: La COVID‑19 y el mundo del trabajo. Sexta edición , la pérdida de horas de trabajo a escala mundial en los primeros nueve meses de 2020 ha sido “sustancialmente mayor” que la prevista en la edición anterior de dicho Observatorio (publicada el 30 de junio).

    Por ejemplo, la revisión de las estimaciones sobre pérdida de horas de trabajo a escala mundial para el segundo trimestre (T2) de este año (con respecto al cuarto trimestre de 2019) arroja una pérdida del 17,3%, equivalente a 495 millones de empleos a tiempo completo (para una semana laboral de 48 horas), frente a la anterior estimación del 14%, o 400 millones de empleos a tiempo completo. Para el tercer trimestre de 2020 se prevé una pérdida de horas de trabajo a escala mundial del 12,1% (345 millones de empleos a tiempo completo).

    Las previsiones para el cuarto trimestre ponen de manifiesto una situación mucho más desfavorable que la estimada al publicarse la última versión del Observatorio de la OIT . Con arreglo al caso hipotético de referencia establecido por la OIT, cabe prever que la pérdida de horas de trabajo a escala mundial sea del 8,6% en el cuarto trimestre de 2020 (con respecto al cuarto trimestre de 2019), lo que corresponde a 245 millones de empleos a tiempo completo. Ello constituye un aumento del 4,9 por ciento, a saber, 140 millones de empleos a tiempo completo, con respecto a la anterior estimación de la OIT.

    En el informe se señala asimismo que la disminución del empleo es atribuible en mayor medida al grado de inactividad que al nivel de desempleo, lo que conlleva amplias consecuencias en materia de adopción de políticas.

    Pese a que muchas medidas restrictivas en relación con el cierre de lugares de trabajo se aplican actualmente de forma más laxa, siguen existiendo amplias diferencias al respecto en función de la región de que se trate. El 94% de los trabajadores residen en países en los que se sigue aplicando algún tipo de restricción que afecta a los lugares de trabajo, y el 32% en países en los que se ha establecido el cierre de todos los lugares de trabajo, salvo los esenciales.

    En la 6.a edición del Observatorio de la OIT se examina asimismo la eficacia de las medidas de incentivo fiscal encaminadas a mitigar los efectos adversos de la pandemia en el mercado laboral.

    En los países para los que se disponen de datos pertinentes relativos al segundo trimestre de 2020, cabe establecer una clara correlación al respecto, en virtud de la cual se constata que cuanto mayor es el alcance de las medidas de incentivo fiscal (como porcentaje del PIB), menor es la pérdida de horas de trabajo registrada. En relación con el período anteriormente citado, una intensificación del 1% de las medidas de incentivo fiscal con respecto al PIB anual habría contribuido a mitigar aún más, en un 0,8%, la pérdida de horas de trabajo.

    No obstante, pese a que las medidas de incentivo fiscal han constituido una ayuda fundamental para fomentar la actividad económica y mitigar la pérdida de horas de trabajo, su aplicación se ha concentrado en países de altos ingresos, habida cuenta de la limitación de recursos de los países emergentes y en desarrollo para financiar esas medidas.

    Con objeto de que los países en desarrollo alcancen la misma relación que existe en los países de ingresos altos entre el valor resultante de la aplicación de medidas de incentivo fiscal y el asociado a la pérdida de horas de trabajo, los primeros tendrían que invertir 982.000 millones de dólares suplementarios (45.000 millones de dólares, en el caso de los países de ingresos bajos, y 937.000 millones de dólares, en el caso de los países de ingresos medianos bajos). La brecha en materia de incentivo fiscal en los países de bajos ingresos es inferior al 1% del valor total resultante de la aplicación de las medidas de incentivo fiscal anunciadas por los países de altos ingresos.

    Esa amplia “brecha en materia de incentivos fiscales” tiene efectos aún más adversos si se tienen en cuenta los deficientes programas de protección social de muchos países en desarrollo. Por otro lado, varios de esos países han tenido que reasignar partidas presupuestarias de gasto público, en detrimento de otros fines, a fin de mitigar los efectos de la crisis en el mercado laboral.

    Fuente: OIT 23 de septiembre de 2020

  • Miércoles, 9 de septiembre de 2020

    Índice Nacional de Precios al Consumidor

    Cifras durante agosto de 2020

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que en agosto de 2020 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un alza de 0.39 por ciento respecto al mes inmediato anterior, así como una inflación anual de 4.05 por ciento. En el mismo mes de 2019 las variaciones fueron de (-)0.02 por ciento mensual y de 3.16 por ciento anual.

    El índice de precios subyacente creció 0.32 por ciento mensual y 3.97 por ciento anual; por su parte, el índice de precios no subyacente aumentó 0.63 por ciento mensual y 4.30 por ciento anual.

    Dentro del índice de precios subyacente, los precios mensuales de las mercancías se incrementaron 0.47 por ciento y los de los servicios 0.15 por ciento.

    Al interior del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios se encarecieron 0.88 por ciento y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno 0.44 por ciento mensual.

    Fuente: INEGI 09 de septiembre de 2020

    Miércoles, 2 de septiembre de 2020

    INEGI Presenta por primera vez resultados de las
    Cuentas por Sectores Institucionales de México

    Cifras durante el primer trimestre de 2020

  • Se presenta el Producto Interno Bruto Trimestral (PIB), por los tres métodos de cálculo: Producción, Gasto e Ingreso.

    El INEGI presenta por primera vez resultados de las Cuentas por Sectores Institucionales Trimestrales (CSIT) de México del primer trimestre de 2008 al primer trimestre de 2020, con lo que amplía las mediciones de este tipo dentro del marco contable del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM) que aportan una mayor congruencia a las transacciones que se registran o calculan como flujos y como saldos.

    Principales Resultados

    Las CSIT se elaboraron para la serie del primer trimestre de 2008 al primer trimestre de 2020 y proporcionan información referente a las transacciones reales y financieras y posiciones de stocks que realizan los sectores entre sí y con el resto del mundo. Los sectores institucionales son: Sociedades no financieras, Sociedades financieras, Gobierno general, Hogares, Instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH) y el Resto del mundo.

    Durante el primer trimestre de 2020, las Sociedades no financieras contribuyeron con 44.6% del Producto Interno Bruto (PIB) y 34.7% fue generado por los Hogares; les siguieron el Gobierno general con 8.0%, las Sociedades financieras 4.2% y las ISFLSH con 0.9 por ciento.

    El ingreso disponible representa uno de los saldos más importantes en las cuentas, porque muestra cuánto puede ser consumido por los sectores institucionales sin necesidad de reducir los activos o incurrir en pasivos. En el primer trimestre de 2020, el Ingreso Disponible Bruto (IDB) se ubicó en 6,013,132 millones de pesos. El sector de hogares concentra 72.9%, seguido del Gobierno general con 12.1% y las Sociedades no financieras, con 6.5%, por su parte, las Sociedades financieras participan con 5.7% y un 2.9% lo aportaron las ISFLSH.

    Durante el primer trimestre de 2020, las Sociedades no financieras contribuyeron con 44.6% del Producto Interno Bruto (PIB) y 34.7% fue generado por los Hogares; les siguieron el Gobierno general con 8.0%, las Sociedades financieras 4.2% y las ISFLSH con 0.9 por ciento.

    El Ingreso Disponible Bruto (IDB) se conforma por los ingresos obtenidos en la economía interna, por las empresas y los hogares, que se refleja en el Excedente bruto de operación y el Ingreso mixto, las Remuneraciones de los asalariados, así como las Rentas de la propiedad netas y las Transferencias corrientes netas con el exterior.

    El elemento que muestra la mayor participación sobre el IDB es el Excedente bruto de operación con una participación del 42.4% sobre el PIB en el primer trimestre de 2020, seguido de las Remuneraciones de los asalariados con un 27.3%, para el mismo periodo, por su parte el Ingreso mixto bruto tuvo una participación del 21.8 por ciento.

    Las rentas de la propiedad netas con el exterior están compuestas por los intereses, dividendos y utilidades reinvertidas de la inversión extranjera, provenientes de Balanza de pagos.

    Préstamos/Endeudamiento Neto

    Algunos sectores son prestamistas netos mientras otros son prestatarios netos. Cuando las unidades institucionales realizan transacciones financieras entre sí, el excedente de recursos de un sector se puede poner a disposición de los restantes sectores. Como se observa en el siguiente cuadro, las Sociedades no financieras presentan un endeudamiento de 431,715 millones de pesos. Por su parte los hogares muestran una disminución, que, en comparación con el mismo trimestre del año anterior.

    Fuente: INEGI 02 de septiembre de 2020

  • Miércoles, 2 de septiembre de 2020

    La pandemia de COVID-19 ampliará la
    brecha de pobreza entre mujeres y hombres

  • Para 2021, por cada 100 hombres jóvenes que vivan en pobreza extrema habrá 118 mujeres. Las mujeres asumen la mayor parte de la responsabilidad del cuidado de la familia, ganan menos, ahorran menos y tienen trabajos mucho menos seguros, una situación que se ha intensificado con la crisis del coronavirus.