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Archivo de la categoría "Población"

Viernes, 18 de diciembre de 2020

¿Quiénes son las mujeres en movimiento?
Un retrato de las trabajadoras migrantes

  • La migración internacional de las mujeres, ya sea junto con su familia o por su cuenta, es un fenómeno cada vez más importante y complejo, pero sigue sin estar suficientemente documentado debido a la falta de datos. Los nuevos datos del ILOSTAT ofrecen algunas ideas sobre el perfil de las mujeres que buscan trabajo y mejores oportunidades en el extranjero.

    En 2017, las mujeres representaban el 42% de los 164 millones de trabajadores migrantes en todo el mundo. Los datos del ILOSTAT muestran que la proporción de mujeres en la población migrante en edad de trabajar aumentó en el último decenio en 24 de los 63 países para los que se dispone de series cronológicas, observándose un crecimiento particularmente importante en Azerbaiyán, Bulgaria, Indonesia y Viet Nam. En la mayoría de los países europeos, la proporción de mujeres migrantes se mantuvo constantemente alta durante ese período.

    La proporción de mujeres migrantes en edad de trabajar con un nivel de educación avanzado (terciario y superior) aumentó entre 2009 y 2019 en 25 de los 40 países sobre los que se dispone de datos. Esta tendencia se ha observado en muchos de los países miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) desde el decenio de 2000: tiene que ver en parte con el progreso mundial en el nivel de educación de las niñas y las mujeres, y en parte con la creciente demanda de mano de obra calificada en sectores con una fuerza de trabajo predominantemente femenina, como la salud y la atención social. En más de la mitad de los países de altos ingresos sobre los que se dispone de datos, el número de mujeres migrantes altamente calificadas en edad de trabajar supera al de sus homólogos masculinos.

    Si bien la proporción de mujeres en ocupación suele ser inferior a la de los hombres en general, la diferencia entre los sexos en ocupación tiende a ser mayor entre los migrantes. En general, las mujeres migrantes tienen menos probabilidades de estar empleadas que los hombres migrantes, siendo el promedio respectivo de las proporciones de ocupación -con respecto a la población del 75% y el 85% para los 124 países sobre los que se dispone de datos. La diferencia entre las dos proporciones es mayor en los países de ingresos altos y medianos altos. En los países de ingresos bajos y medianos bajos, el porcentaje de mujeres migrantes empleadas tiende a ser más cercano al de sus homólogos masculinos.

    Las mujeres migrantes también están en desventaja en cuanto a la calidad de los empleos que obtienen. En la gran mayoría de los países, es más probable que se dediquen a ocupaciones elementales que los hombres migrantes. Esta conclusión coincide con estudios anteriores que muestran la alta prevalencia de trabajadoras migratorias en sectores de servicios poco calificados, como los servicios domésticos, de limpieza y servicios menores conexos, especialmente en los países de altos ingresos. En Francia y Grecia, el 24% y el 34% de las trabajadoras migratorias, respectivamente, estaban empleadas como limpiadoras o ayudantes en 2016. En Chile, el 34% de las mujeres migrantes con educación secundaria superior o superior estaban en ocupaciones elementales en 2018, en comparación con el 22% de sus homólogos masculinos y solo el 15% de las mujeres no migrantes con el mismo nivel de educación. Se necesitaría un análisis a fondo para confirmar esta pauta en otros países y también para estudiar las causas del desajuste más importante entre la educación y la ocupación de las mujeres migrantes.

    En general, la diferencia de remuneración entre los géneros de los migrantes es mayor en los países de bajos ingresos, donde la desigualdad salarial en la población general es mayor, y tiende a reducirse con el aumento del nivel de ingresos de los países. En los países de altos ingresos, los migrantes también se enfrentan a una mayor penalización salarial y ganan mucho menos que los no migrantes en promedio. La desventaja salarial a que hacen frente los migrantes, incluidos los hombres, en esos países puede explicar la reducción de las diferencias salariales entre los géneros que se observa entre los migrantes, en lugar de la mejor remuneración que reciben las trabajadoras migratorias.

    En general, las trabajadoras migratorias se enfrentan a un reto de duelo, ya que se encuentran en la intersección de dos grupos -mujeres y migrantes- que suelen estar marginados y sujetos a diversas barreras del mercado laboral. Las crisis como la pandemia de COVID-19 no pueden sino exacerbar su vulnerabilidad. Los datos precisos desglosados por sexo y el análisis a fondo de la migración laboral internacional, teniendo en cuenta los efectos de la pandemia actual cuando sea posible, son más necesarios que nunca para ayudar a elaborar políticas eficaces que aborden las necesidades específicas de las trabajadoras migratorias y les permitan acceder a un trabajo decente, a la igualdad de remuneración y a un trato justo en sus países de destino.

    Fuente: OIT 18 de diciembre de 2020

  • Viernes, 18 de diciembre de 2020

    Día Internacional del Migrante 2020

    En conmemoración del Día Internacional del Migrante, ONU Mujeres reconoce y celebra las enormes contribuciones realizadas por las mujeres migrantes de todo el mundo, muchas de las cuales están trabajando en la primera línea de la crisis de la COVID-19, al prestar servicios en sus comunidades como profesionales capacitadas en el ámbito de la atención sanitaria, personal de limpieza, proveedoras de comida a domicilio y trabajadoras agrícolas.

    Para muchas mujeres migrantes de todo el mundo, las desigualdades de género generalizadas, sumadas al racismo sistemático, la violencia y otras formas de discriminación, hacen que la pandemia haya tenido un efecto devastador en sus medios de vida y su salud. Muchas de ellas perdieron sus empleos, mientras que otras se enfrentan a un mayor riesgo de infección debido a que la modalidad de trabajo a distancia simplemente no se encuentra entre sus opciones. Un gran número de mujeres migrantes tienen empleos vulnerables, mal remunerados y sin protección laboral, por lo que están más expuestas a ser víctima de violaciones de los derechos humanos y laborales, incluso de caer en las redes de trata antes de llegar a su destino. A raíz de que tan sólo un 22 % de las trabajadoras migrantes del mundo cuentan con protección social, las redes de seguridad financiera que algunos países establecen para mitigar la pérdida de ingresos a menudo no están disponibles para las mujeres migrantes y sus familias. Con las fronteras cerradas y las restricciones de viaje vigentes, muchas mujeres migrantes no han podido abandonar los países donde trabajan, a la par que los índices de violencia sexual y de género han aumentado, y la vulnerabilidad económica y su desesperación las pone en mayor riesgo de ser víctimas de la trata.

    A pesar de estos desafíos, las mujeres migrantes siguen aportando beneficios vitales a sus países de origen, tránsito y destino. Todos los años, unas 100 millones de mujeres migrantes envían remesas a sus países. Y si bien persiste la brecha salarial de género, tienden a enviar una mayor parte de sus salarios que los hombres, además de hacerlo con más regularidad. Estas contribuciones ayudan a sostener las economías de muchos países y representan un sustento para las familias y las comunidades, algo que es especialmente importante durante las épocas de crisis. En la actualidad, ante la pérdida de más de 495 millones de empleos desde el inicio de la pandemia —muchos de ellos en el sector de los servicios, que da empleo a un 74 % de las mujeres migrantes—, las familias que dependen de estas remesas están atravesando una situación de mayor vulnerabilidad.

    Aparte de sus contribuciones financieras significativas, las mujeres migrantes también aportan beneficios sociales importantes, entre ellos, la adquisición y transferencia de competencias, conocimientos, ideas y normas sociales.

    Los efectos considerables en la salud y el bienestar de las mujeres migrantes durante la pandemia de la COVID-19 ponen de relieve cuán importante es que todas las personas migrantes, independientemente de su condición migratoria, tengan acceso a servicios con perspectiva de género. El costo para el estado mental, emocional, de salud y social de las mujeres migrantes, asociado con el aislamiento y la soledad, que lleva a un mayor riesgo de sufrir violaciones de los derechos humanos, se pasa por alto con demasiada frecuencia. Para hacer frente a este problema, debe priorizarse el acceso a servicios integrales, incluido el apoyo psicosocial indispensable, para todas las personas migrantes.

    Con la aprobación y aplicación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, que abarca todas las dimensiones de la migración internacional de manera holística e integral, los países tienen una nueva oportunidad de convertir a los derechos humanos y la igualdad de género en elementos centrales de sus programas y políticas de migración. Juntas y juntos, debemos asegurarnos de cubrir las necesidades específicas de las mujeres migrantes, tanto durante la recuperación de la pandemia de la COVID-19 como en el futuro.

    Fuente: ONU MUJERES 17 de diciembre de 2020

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    Aumento del riesgo de violencia en el hogar contra
    niñas, niños y adolescentes en tiempos de COVID-19

  • El documento elaborado en conjunto por CEPAL, UNICEF y la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre Violencia contra los Niños recomienda acciones concretas para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19.

    El documento Violencia contra niños, niñas y adolescentes en tiempos de COVID-19 alerta que estimaciones recientes calculan una prevalencia del 55% de agresión física y 48% de agresión psicológica en la crianza en América Latina y el Caribe.

    Asimismo, agrega que, en el marco de la contención de la pandemia, se han reducido factores de protección y se han exacerbado los riesgos de violencia. De un lado, se constata una menor capacidad de detección de incidentes de violencia debido al aislamiento físico y al cierre de actividades presenciales en instituciones educativas y centros de primera infancia, la reducción en la oferta social de los Estados y la crisis económica que ha impactado el nivel de ingresos en los hogares.

    A lo anterior se suma la cobertura limitada de acceso a internet y la brecha generacional en conocimientos sobre entorno digital en los adultos, que limita la labor de adecuado monitoreo y acompañamiento a niñas y niños que hoy pasan más tiempo en línea.

    De igual forma, el informe advierte que los factores de riesgo para que niñas, niños y adolescentes sean víctimas de violencia en el hogar se han exacerbado. Entre estos, se resalta el incremento en los reportes de violencia contra la mujer (que tiene una estrecha relación con violencia perpetrada contra niñas, niños y adolescentes), el aumento en el estrés y la ansiedad, el impacto económico en la niñez y adolescencia, el incremento de la actividad en línea tanto de niñas, niños y adolescentes, como de los perpetradores de violencia sexual.

    Para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19, el documento propone recomendaciones adicionales a las políticas, programas y acciones con que se contaba antes de la crisis:

    1.- Poner a la niñez en el centro de las políticas y planes para la recuperación económica de los países para revertir el incremento de la pobreza y erradicar inequidades históricas que perpetúan desafíos estructurales como la violencia basada en el género y la violencia contra niños, niñas y adolescentes, al mismo tiempo, que se reconstruye la confianza en las instituciones democráticas.

    2.- Optimizar recursos mediante la convergencia de servicios que, entre otras, permita atender de forma coordinada los casos de violencia contra las mujeres y contra las niñas, niños y adolescentes; que amplíe el número de perceptores de oferta pública de servicios; que brinde atención específica y diferencial a las poblaciones que ya estaban en vulnerabilidad, y que promuevan la economía del cuidado atendiendo el equilibrio en la distribución de roles y tareas.

    3.- Brindar atención para la salud mental y apoyo psicosocial en forma universal y gratuita para prevenir y atender trastornos de salud mental como depresión, ansiedad, tendencias suicidas y estrés en padres, madres y cuidadores, y en los propios niños, niñas y adolescentes, y a su vez promover prácticas asertivas de crianza y comunicación en el hogar.

    4.- Asegurar el acceso universal a internet de todos los niños, niñas y adolescentes en áreas no cubiertas, así como la difusión de dispositivos electrónicos a las niñas, niños y adolescentes para asegurar su educación continua.

    5.- Proteger a la niñez frente a la violencia en línea, difundiendo mensajes sobre el comportamiento seguro y responsable en línea y adoptando medidas concretas para combatir adecuadamente la violencia en internet.

    6.- Garantizar la protección social universal para las familias incluyendo estímulos en efectivo, cobertura universal de salud y reconociendo la protección de la infancia, la salud mental y la educación como servicios esenciales y parte de una respuesta intersectorial basada en derechos.

    7.- Asignar una inversión sostenida en la infancia y fortalecer los servicios para el bienestar y la protección de la niñez frente a todas las formas de violencia.

    8.- Promover políticas laborales orientadas a apoyar la parentalidad positiva y basada en el género.

    9.- Involucrar a las niñas, niños y adolescentes en la construcción de soluciones y oportunidades en el ámbito comunitario, local, regional y nacional.

     

    Fuente: CEPAL 15 de diciembre de 2020

     

  • Martes, 15 de diciembre de 2020

    Pérdida de 81 millones de empleos a raíz de los
    efectos adversos de la COVID-19 en Asia y el Pacífico

    En el informe Asia–Pacific Employment and Social Outlook 2020: Navigating the crisis towards a human-centred future of work (Perspectivas sociales y del empleo para Asia y el Pacífico 2020: Superación de la crisis en aras de un futuro del trabajo centrado en el ser humano) se estima que los efectos adversos de la pandemia de COVID-19 en el plano económico provocaron una pérdida de alrededor de 81 millones de empleos en 2020. En casi todas las economías sobre las que se dispone de datos trimestrales para 2020 el nivel de empleo disminuyó con respecto al registrado en 2019.

    La crisis ha tenido consecuencias de gran alcance, y el subempleo ha aumentado en gran medida a raíz de los millones de trabajadores a los que se ha pedido que reduzcan sus horas de trabajo o dejen de trabajar. La cantidad de horas de trabajo en Asia y el Pacífico disminuyó en un 15,2% en el segundo trimestre, y en un 10,7% en el tercer trimestre de 2020 con respecto a la situación que existía antes de la crisis.

    La pérdida de horas de trabajo se ha visto influida asimismo por el hecho de que millones de personas hayan dejado de formar parte de la fuerza de trabajo, o se hayan quedado sin trabajo por interrumpirse la creación de empleo en la región. Con arreglo a los datos trimestrales disponibles, en el informe se prevé que la tasa de desempleo del 4,4% registrada en la región en 2019 aumente en 2020 hasta un valor comprendido entre el 5,2% y el 5,7%.

    Según el informe, en la mayoría de los países de la región se registró una mayor disminución de las horas de trabajo y del nivel de empleo en el caso de las mujeres que en el de los hombres. Por otro lado, las mujeres fueron más susceptibles que los hombres a pasar a una situación de inactividad. Los jóvenes también se han visto particularmente afectados por la disminución de horas de trabajo y la pérdida de empleo. La proporción de jóvenes con respecto a la cantidad total de personas que perdieron su empleo fue de 3 a 18 veces mayor que la proporción de jóvenes con respecto a la cantidad total de personas con empleo.

    La disminución de la cantidad de horas de trabajo remunerado ha provocado una reducción del valor promedio de los ingresos. Se estima que los ingresos provenientes del trabajo en la región de Asia y el Pacífico han disminuido en un 10% en los tres primeros trimestres de 2020, lo que es equiparable a una pérdida del 3% del producto interior bruto. Ello ha provocado asimismo un aumento del nivel de pobreza laboral. En cifras absolutas, en el informe se prevé que de 22 a 25 millones de personas más podrían verse abocadas a una situación de pobreza laboral, lo que elevaría la cantidad total de trabajadores en situación de pobreza (los que viven con menos de 1,90 dólares al día) en la región de Asia y el Pacífico a un valor comprendido entre 94 y 98 millones de personas en 2020.

    En el informe también se señala que, habida cuenta del alcance de los efectos adversos en los mercados laborales, las medidas de respuesta adoptadas en el plano fiscal a escala regional han sido insuficientes, en particular en las economías en desarrollo de la región. Las deficiencias en materia de gasto fiscal podrían hacer que la crisis acentúe la desigualdad entre los países de la región de Asia y el Pacífico.

    “En el informe se destaca, como aspecto favorable, que los esfuerzos desplegados por los gobiernos para ayudar a las empresas a mantener a sus trabajadores en plantilla, aun con arreglo a un horario de trabajo reducido, han permitido evitar una pérdida de empleo aún mayor. Se ha demostrado fehacientemente que las políticas de protección social y empleo contribuyen a mantener el empleo y los ingresos, y en consecuencia, cabe esperar que la crisis permita aumentar el valor y la duración de las inversiones en esferas que promuevan la resiliencia y fomenten un futuro laboral que haga más hincapié en el ser humano”.

    Fuente: OIT 15 de diciembre de 2020

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    CONEVAL presenta la Plataforma para
    el Análisis Territorial de la Pobreza

  • La plataforma aporta elementos para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las especificidades de cada localidad, municipio o región. Es una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial relacionada con la pobreza desde una perspectiva territorial.

  • Está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) pone a disposición de la ciudadanía y los tomadores de decisión la Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza (PATP), en su primera etapa, como una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial sobre la pobreza desde una perspectiva territorial.

    La plataforma es un proyecto a largo plazo que se presentará por etapas y la actualización de sus indicadores se realizará en función de la disponibilidad de información. La primera etapa está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    Para cada dimensión, los indicadores están disponibles mediante visores geoespaciales en los que se presenta información sobre el acceso de la población a infraestructura de salud o educación; entorno físico-geográfico; estructura sociodemográfica de la población; contexto económico e incluso, de algunas acciones en materia de infraestructura social del gobierno, entre más información.

    La PATP destaca las características y contextos específicos de los municipios a partir de indicadores enfocados principalmente al análisis de la pobreza, con la finalidad de aportar elementos que sean de utilidad para tener un panorama general de las condiciones de los municipios en situación de pobreza y para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las características específicas de la población de cada localidad, municipio o región.

    La Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza está compuesta por elementos que pueden ser descargados directamente y otros solo son para visualización y consulta.

    La estructura general de la plataforma se muestra en la imagen siguiente.

    Uno de los productos que se suma a la publicación de la PATP es el documento Pobreza rural en México (https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Documents/PATP/Pobreza_rural.pdf) que surge a partir de una tipología municipal que forma parte de los indicadores de la dimensión geográfica, con el objetivo de analizar la pobreza e identificar el contexto territorial de los municipios rurales en México.

    Fuente: CONEVAL 15 diciembre de 2020

  • Lunes, 14 de diciembre de 2020

    La brecha salarial de los migrantes se
    amplía en muchos países de altos ingresos

    La remuneración promedio de los migrantes es casi un 13% menor que la que perciben los ciudadanos de los países de altos ingresos de acogida, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    En determinados países, en particular Chipre, Italia y Austria, la brecha salarial por hora de trabajo es aún mayor, a saber, del 42, 30 y 25% respectivamente. En Finlandia es del 11%, inferior al valor promedio, y en la Unión Europea en su conjunto es de casi un 9%.

    La brecha salarial de los migrantes ha aumentado en varios países de altos ingresos a lo largo de los últimos cinco años; en Italia, por ejemplo, la remuneración de los trabajadores migrantes es un 30% menor que la que perciben los ciudadanos de dicho país, según datos recientes, frente al 27% que se registró en 2015. En Portugal la diferencia de remuneración es del 29%, frente al 25% registrado en 2015, y en Irlanda del 21%, con respecto al 19% en 2015.

    El informe – The migrant pay gap: understanding wage differences between migrants and nationals (Brecha salarial de los migrantes: examen de las diferencias salariales entre los migrantes y los ciudadanos de los países de acogida) pone de manifiesto que los migrantes en los países de altos ingresos son más susceptibles de tener un trabajo precario, habida cuenta de que el 27% de ellos tienen contratos temporales, y un 15% empleo a tiempo parcial. Están representados de forma desproporcionada en el sector primario, en particular, en las esferas de la agricultura, la pesca y la silvicultura, y realizan más trabajos que los ciudadanos de los países de acogida en el sector secundario, en particular, en las esferas de la minería y la extracción de minerales, la producción, el suministro de electricidad, gas y agua, y la construcción.

    Los trabajadores migrantes perciben un salario menor que el de los ciudadanos de los países de acogida que poseen una calificación análoga para la misma categoría profesional.

    En Estados Unidos y Finlandia, por ejemplo, pese a que la proporción de trabajadores migrantes con estudios secundarios es del 78% y el 98%, respectivamente, la proporción de trabajadores migrantes en empleos de alta o mediana calificación es únicamente del 35% y el 50%.

    En los países de ingresos bajos y medianos se da una situación opuesta, puesto que los trabajadores migrantes suelen ser expatriados temporales altamente calificados. Por lo general, su remuneración por hora de trabajo es aproximadamente un 17,3% mayor que la que perciben los trabajadores no migrantes.

    Las trabajadoras migrantes tiene que afrontar una doble penalización salarial, por su condición de migrantes y de mujer. Se estima que la brecha salarial por hora de trabajo entre los ciudadanos masculinos del país de acogida y las mujeres migrantes en los países de altos ingresos es de casi el 21%. Ese valor es superior a la brecha de remuneración por motivos de género (16%) que se produce en esos países.

    Ello obedece parcialmente a que las trabajadoras migrantes constituyen una gran parte de las personas que realizan trabajos domésticos, a saber, el 73% (8,45 millones de personas) de todos los trabajadores domésticos migrantes a escala mundial. En los países de altos ingresos, la brecha de remuneración entre los trabajadores migrantes que realizan trabajos de prestación de cuidados y los trabajadores de ese sector que no son migrantes es de alrededor del 19%.

    Fuente: OIT 14 de diciembre de 2020

    Viernes, 11 de diciembre de 2020

    Resultados del Censo Nacional de Poderes
    Legislativos Estatales (CNPLE) 2020

  • Al cierre de 2019, los Congresos estatales reportaron un total de 956 legisladores: 50.5% fueron hombres y 49.5%, mujeres. De acuerdo con el cargo desempeñado, las mujeres fungieron como presidentas en 32.1% de las mesas directivas y 21.4% de las Juntas de Coordinación Política u homólogas.

  • Con relación al perfil de las y los legisladores, 62.8% contó con estudios de licenciatura; 1.6% perteneció a un pueblo indígena; 0.7% presentó alguna condición de discapacidad, y 84.4% indicó tener entre 1 y 3 años de antigüedad como legislador.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) da a conocer el Censo Nacional de Poderes Legislativos Estatales (CNPLE) 2020, programa estadístico que ofrece información relevante sobre la gestión y desempeño del Congreso de cada entidad federativa, específicamente en las funciones de gobierno, estructura parlamentaria y trabajo legislativo, con la finalidad de que ésta se vincule con el quehacer gubernamental dentro del proceso de diseño, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas públicas de alcance nacional en los referidos temas.

    Entre los datos que aporta este Censo, se encuentra que:

  • Al cierre de 2019, los Congresos estatales reportaron un total de 956 legisladores: 50.5% fueron hombres y 49.5%, mujeres.

  • En relación con el personal de apoyo con el que contaron las y los legisladores para el desarrollo de sus funciones al cierre de 2019, se reportó un total de 3 559; de ellos, 54.4% (1 937) fueron hombres y 45.6% (1 622), mujeres. De acuerdo con la función desempeñada, 31.2% eran asesores y 28.4% personal administrativo.

  • En relación con los recursos presupuestales que ejercieron las y los legisladores durante 2019, reportó un total de 3 380 751 065 pesos. De dicho presupuesto, 32.5% se destinó a remuneración mensual, 23.5% para atención ciudadana, 13.1% a asistencia legislativa, 6.2% para gestión parlamentaria y 22.3% a otro concepto de gasto.

  • Durante 2019 se presentaron 6 345 dictámenes para su discusión en el pleno, 5 314 (83.8%) correspondió a iniciativas y 1 031 (16.2%) a proposiciones con punto de acuerdo.

  • En el mismo periodo, los Congresos estatales aprobaron 2 669 leyes y 6 310 decretos que se publicaron en las gacetas o periódicos oficiales.

    En su versión 2020, los resultados del CNPLE integra información correspondiente a 2019, la cual se presenta mediante cuadros estadísticos organizados en los siguientes apartados:

    1) Estructura organizacional y recursos; 2) Transparencia, acceso a la información y protección de datos personales; 3) Control interno y anticorrupción; 4) Administración de archivos y gestión documental; 5) Participación ciudadana; 6) Estructura parlamentaria y trabajo legislativo.

    Fuente: INEGI 11 de diciembre de 2020

  • Viernes, 11 de diciembre de 2020

    Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal

    El 12 de diciembre de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la que instaba a los países a acelerar los progresos hacia la consecución de la Cobertura Sanitaria Universal (CSU), la idea dirigida a que todas las personas, en cualquier lugar, tengan acceso a servicios de salud de calidad y asequibles, como una prioridad para el desarrollo internacional. El 12 de diciembre de 2017, en virtud de la resolución 72/138, las Naciones Unidas proclamaron el 12 de diciembre como Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal (Día de la CSU).

    El Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal tiene la finalidad de aumentar la concienciación respecto de la necesidad de contar con sistemas de salud sólidos y resilientes, y una cobertura sanitaria universal con múltiples partes interesadas asociadas. El 12 de diciembre de cada año, los defensores de la CSU alzan sus voces para contar las historias de los millones de personas que aún esperan su acceso a la salud; defender lo que hemos logrado hasta el momento; pedir a los dirigentes que realicen inversiones mayores y más acertadas en la esfera de la salud; y alentar a diversos grupos a asumir compromisos que contribuyan a acercar al mundo a la CSU para 2030.

    Un año después de la reunión de alto nivel sobre la cobertura sanitaria universal, en la que los Estados Miembros aprobaron el documento más ambicioso de la historia en materia de salud, y en medio de una pandemia, nos unimos en el Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal para pedir a nuestros dirigentes protección para todos.

    Para acabar con esta crisis y construir un futuro más saludable para todos, debemos invertir desde ya en sistemas de salud que nos protejan a todos. Nuestras vidas y nuestro futuro dependen de ello.

    Fuente: ONU 11 de diciembre de 2020

    Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Las diez principales causas de muerte en el mundo,
    una lista que varía entre países ricos y pobres

  • En los países más desarrollados la principal causa de muerte sigue siendo la cardiopatía, seguida por el alzhéimer; en los menos desarrollados, muchos niños no alcanzan siquiera a crecer, con la principal causa de muerte siendo las afecciones neonatales, seguidas por las infecciones al sistema respiratorio. El COVID-19 podría alterar la lista el próximo año, aseguran los expertos de la agencia de salud de la ONU.

    Las enfermedades no contagiosas ahora constituyen siete de las diez principales causas de muerte en el mundo, cuando en el 2000 sólo eran cuatro, revelaron las Estimaciones de Salud Mundial de 2019 de la Organización Mundial de la Salud.

    La enfermedad cardíaca se ha mantenido como la principal causa de muerte a nivel mundial durante los últimos 20 años. Sin embargo, ahora está matando a más personas que nunca aumentando de dos millones al comienzo de este siglo, a casi nueve millones en 2019. Las afecciones cardíacas ahora representan el 16% del total de muertes por todas las causas.

    La segunda causa de muerte en el 2019 fueron los infartos cerebrales. A falta de los datos completos de 2020, el COVID-19, que ha causado más de un millón y medio de muertos, podría contribuir a un fuerte aumento en los fallecimientos por enfermedades pulmonares y respiratorias, que fueron la tercera y cuarta causa en 2019.

    La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia se encuentran ahora entre las 10 principales causas de muerte en todo el mundo, ocupando el tercer lugar tanto en las Américas como en Europa. Las mujeres se ven afectadas de manera desproporcionada: a nivel mundial, el 65% de las muertes por Alzheimer y otras formas de demencia son mujeres.

    Las muertes por diabetes aumentaron en un 70% a nivel mundial entre 2000 y 2019, con un aumento del 80% en las muertes entre los hombres. En el Mediterráneo oriental, los fallecimientos por diabetes se han más que duplicado y representan el mayor aumento porcentual de todas las regiones.

    La OMS alerta también sobre el ascenso de las muertes por consumo de drogas en América, la única región donde esta causa se encuentra entre las diez principales de mortalidad y donde los fallecimientos por este motivo se han multiplicado por tres desde el año 2000.

    En 2019, las 10 principales causas de muerte representaron el 55% de los 55,4 millones de muertes en todo el mundo. Las causas de muerte se pueden agrupar en tres categorías: transmisibles (enfermedades infecciosas y parasitarias y condiciones maternas, perinatales y nutricionales), no transmisibles (crónicas) y lesiones.

    1.- La cardiopatía isquémica
    2.-Accidente cerebrovascular
    3.-Enfermedad pulmonar obstructiva
    4.-Infecciones del sistema respiratorio inferior
    5.-Afecciones neonatales (nacimiento, asfixia, trauma al nacer, parto prematuro)
    6.-Cánceres de tráquea y bronquios Enfermedad de Alzheimer y otras
    7.-Enfermedades diarreicas Diabetes melitus
    8.-Enfermedades renales
    9.-Diabetes melitus
    10.-Enfermedades renales

    Fuente: ONU 09 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    INEGI presenta resultados del Módulo
    sobre Eventos Culturales Seleccionados

  • El 43.2% del total de la población de 18 y más años de edad declaró que asistió a alguno de los eventos culturales seleccionados en los últimos doce meses.

  • Esta cifra muestra una disminución significativa de más de 14 puntos porcentuales en la asistencia a alguno de los eventos culturales seleccionados en comparación con mayo de 2019.

  • Por sexo, esta reducción de asistencia a alguno de los eventos culturales seleccionados es de 12 puntos porcentuales para hombres y de 16 puntos para mujeres.

  • En comparación con mayo de 2019, la asistencia a proyección de películas, así como a presentaciones de música en vivo descendieron en 13 y casi 9 puntos porcentuales, respectivamente.

    El INEGI presenta los resultados del Módulo sobre Eventos Culturales Seleccionados (MODECULT) con el objetivo de proporcionar información de interés sobre la asistencia a los eventos culturales seleccionados en los doce meses anteriores al periodo del levantamiento, así como el interés de la población de 18 y más años de edad en eventos culturales, independientemente de su condición de asistencia.

    La realización del MODECULT se pospuso de mayo a septiembre de 2020 debido a la situación de pandemia por COVID-19 que impidió realizar entrevistas cara a cara. Una vez levantadas las restricciones por las autoridades sanitarias del país para este tipo de entrevistas, se retomó el programa.

    Principales Resultados

    Como resultado del levantamiento de septiembre 2020, se obtiene que 43.2% del total de la población de 18 y más años de edad en localidades del agregado urbano declaró que asistió a algún evento cultural seleccionado en los últimos doce meses. Esta cifra muestra una disminución significativa de más de 14 puntos porcentuales en la asistencia en los últimos doce meses a obra de teatro, concierto o presentación de música en vivo, espectáculo de danza, exposición, proyección de película o cine, en comparación con mayo de 2019.

    Por sexo se observa que al igual que en los levantamientos anteriores, el porcentaje de hombres que asiste a los eventos culturales seleccionados es mayor al de las mujeres. Sin embargo, se destaca que en 2020 además de la disminución en general en la asistencia para ambos sexos, se presenta una notable baja en las mujeres; la reducción en relación con mayo de 2019 es de 12 puntos porcentuales para los hombres y para las mujeres una diferencia de 16 puntos porcentuales.

    Por nivel de escolaridad, asistieron a algún evento cultural seleccionado, 67.5% de la población con al menos un grado de educación superior y, en menor medida, 16.7% de la población de 18 años y más que no ha concluido su educación básica. En comparación con mayo de 2019, la reducción fue de 11 y 18 puntos porcentuales, respectivamente.

    La asistencia a proyección de película o cine, así como la asistencia a concierto o presentación de música en vivo presentan una reducción en comparación con mayo de 2019 en 13 y casi 9 puntos porcentuales, respectivamente.

    Cabe destacar el papel primordial que ha adquirido el Internet para la difusión de los eventos culturales, ya que, para este levantamiento, fue la principal fuente mediante la cual la población urbana declaró informarse de los distintos espectáculos y eventos culturales, con una marcada diferencia con el segundo medio de difusión declarado, que en este caso es la televisión.

    En cuanto al interés de la población de 18 y más años de edad por los diferentes eventos culturales, independientemente de su condición de asistencia, se identifica que espectáculo de danza tiene la menor atracción para la población, ya que 76% indicó tener poco o nada de interés en él; mientras en situación contraria se encuentra proyección de películas o cine, con un 58.3% de esta población que señala tener mucho o regular interés.

    De la población de 18 y más años de edad que asistió a eventos culturales seleccionados, 70.1% recibió estímulos en la infancia, tales como: fomento de asistencia a eventos culturales, motivación para asistencia a eventos culturales, información sobre la oferta de estos eventos, obsequio de entradas a eventos culturales e impartición de clases artísticas en la escuela, para asistir a estos eventos tanto en el hogar como en la escuela.

    Fuente: INEGI 10 de diciembre de 2020

  • Miércoles, 9 de diciembre de 2020

    Día para la Conmemoración y Dignificación de las
    Víctimas del Crimen de Genocidio y su Prevención

    Este 9 de diciembre de 2020 celebramos el Día para la Conmemoración y Dignificación de las Víctimas del Crimen de Genocidio y su Prevención, así como el septuagésimo aniversario de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, conocida como la “Convención sobre el genocidio”, el primer tratado de derechos humanos aprobado por la Asamblea General. La Convención es la afirmación del compromiso de la comunidad internacional de “nunca más” y proporciona la primera definición jurídica internacional de “genocidio”, una definición ampliamente adoptada, a nivel nacional e internacional. Asimismo, establece la obligación de los Estados Partes de prevenir y castigar el delito de genocidio.

    Para conmmemorar el día, el 9 de diciembre de las 11 a las 13 horas se celebrará, en la Sede de la ONU en Nueva York, un acto virtual. El evento quiere honrar a las víctimas del genocidio y está en sintonía con las iniciativas del 75º aniversario de la ONU, los compromisos de la Organización con la promoción de la paz y prevención de los conflictos y el llamamiento del Secretario General a favor de un alto al fuego mundial. En el acto se quiere escuchar las voces de las víctimas y debatir el impacto de las respuestas de la justicia internacional, tanto la justicia penal como las reparaciones, en el empoderamiento de las víctimas y la prevención de nuevos crímenes atroces. Los magistrados y expertos internacionales también compartirán sus experiencias en la concesión de justicia a las víctimas de genocidio y delitos conexos, en la búsqueda de la paz y la estabilidad y en la prevención de la repetición de esos delitos.

    Genocidio es “cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

  • Matanza de miembros del grupo;

  • Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;

  • Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;

  • Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;

  • Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.”

    Así lo establece el artículo 2 de la Convención contra el Genocidio, que lo tipifica como delito de derecho internacional, ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo de guerra. Aquellos países miembros de la convención se comprometen a prevenirlo y sancionarlo; y la responsabilidad principal tanto para evitarlo como para detenerlo recae en el Estado. Este año se cumplen 70 años de la Convención.

    Para poder prevenir el genocidio, es de importancia crucial entender sus causas fundamentales. Los conflictos pueden surgir por múltiples motivos, pero los conflictos genocidas responden a factores relacionados con la identidad y tienden a ocurrir en sociedades con diversos grupos nacionales, raciales, étnicos o religiosos. Lo que genera el conflicto no son las propias diferencias de identidad, reales o percibidas, sino sus consecuencias en cuanto al acceso al poder y a la riqueza, a los servicios y recursos, al empleo, a las oportunidades de desarrollo, a la ciudadanía y al disfrute de los derechos y libertades fundamentales. Esos conflictos son fomentados por la discriminación, los discursos de incitación al odio que promueven la violencia y otras violaciones de los derechos humanos.

    Es fundamental, además, determinar los factores (prácticas discriminatorias) que en cada situación concreta generan o propician desigualdades importantes en la administración de una población diversa. Tras la identificación de esos factores, se deben buscar maneras de reducir esas prácticas y, si es posible, erradicarlas. Puesto que no hay ningún país que sea totalmente homogéneo, el genocidio constituye una amenaza de alcance realmente mundial.

    Los tres pilares de la responsabilidad de proteger están estipulados en el Documento Final de la Cumbre y formulados en el informe del Secretario General de 2009 titulado “Hacer efectiva la responsabilidad de proteger”. El compromiso político adquirido por los Estados Miembros en 2005 está profundamente arraigado en el derecho internacional, incluida la Convención sobre el Genocidio.

    Fuente: ONU 09 de diciembre de 2020

  • Martes, 8 de diciembre de 2020

    Cerrar las escuelas por el COVID-19 es una
    respuesta equivocada, UNICEF pide su reapertura

  • Aunque la evidencia ha demostrado que no hay relación entre la operación regular de las escuelas y la transmisión comunitaria del coronavirus, unos 90 millones de niños resultaron afectados con el nuevo cierre de los centros escolares en distintos países.

    La nueva ola de contagios de coronavirus en el mundo ha provocado nuevos cierres escolares en varios países, además de que hay otros que no han vuelto a abrir desde la aparición de la pandemia en sus territorios.

    Según datos de la ONU, las aulas de cerca del 20% de los estudiantes del mundo están cerradas a 1 de diciembre, lo que significa un aumento de 90 millones de niños sin poder acudir a la escuela en tan sólo un mes para sumar un total de 320 millones. Los cierres de los centros escolares se habían reducido considerablemente en octubre.

    Frente a esta situación, el Fondo para la Infancia conminó a los gobiernos a dar prioridad a la reapertura de las escuelas mediante la aplicación de todas medidas sanitarias necesarias para que las aulas sean lo más seguras que se pueda y evitar así el cierre de escuelas en todo el país.

    Además de educar, muchas escuelas representan alimento y seguridad para los niños más marginados y vulnerables. Los cierres escolares pueden implicar que muchos de estos pequeños abandonen para siempre sus estudios.

    UNICEF consideró que los países se han quedado cortos a la hora de implementar provisiones para que las escuelas estén a salvo del COVID-19 a pesar de que millones de niños han estado fuera de las aulas desde hace más de nueve meses. Esto, añadió, ha dado como resultado el cierre innecesario de los centros escolares.

    De acuerdo con un análisis reciente de los datos de 191 países, no hay relación entre la operación regular de las escuelas y las tasas de transmisión comunitaria.

    Para UNICEF, los planes de reapertura de escuelas deben incluir la ampliación del acceso a la educación, incluido el aprendizaje a distancia, sobre todo para los grupos marginados.

    Con el objetivo de orientar a las autoridades nacionales y locales en sus decisiones con respecto a los centros escolares, UNICEF en conjunto con otros organismos de las Naciones Unidas elaboró en abril pasado el Marco para la reapertura de las escuelas, que brinda consejos prácticos y directrices en materia de reforma de políticas, requisitos de financiamiento, operaciones seguras, bienestar y protección.

    Fuente: ONU 07 de diciembre de 2020

  • Lunes, 7 de diciembre de 2020

    Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2019

  • En 2019 la tasa de trabajo infantil se situó en 11.5%, correspondiente a 3.3 millones de niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años que trabajan. En 2017 la tasa fue de 11% (3.2 millones).

  • De los 3.3 millones de niños, niñas y adolescentes en trabajo infantil, 2 millones (7.1%) laboran en actividades económicas no permitidas, lo que representa una disminución de 4.4 puntos porcentuales de 2007 a 2019.

  • Además, 1.3 millones (4.4%) trabajan exclusivamente en actividades domésticas sin remuneración en sus propios hogares en condiciones no adecuadas.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en colaboración con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), realizó la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2019 durante el cuarto trimestre de 2019, dirigida a la población de 5 a 17 años en México.

    La encuesta da continuidad a la generación de información sobre la evolución del trabajo infantil en México y se levanta de manera regular cada dos años desde 2007.

    Ofrece información actualizada sobre la medición del trabajo infantil en actividades económicas no permitidas y sobre el trabajo no remunerado en actividades domésticas en el propio hogar en condiciones no adecuadas.

    Trabajo Infantil y sus Componentes

    De acuerdo con los resultados de la ENTI 2019, la población infantil de 5 a 17 años en México fue de 28.5 millones, de los cuales, 3.3 millones (11.5%) realizaron trabajo infantil: 61.1% hombres y 38.9% mujeres.

    La tasa de trabajo infantil en 2019 fue de 11.5%. De este, el 6.2% realizó solo alguna ocupación no permitida, 4.4% solo se dedicó a realizar quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas y 0.9% alternó ambas formas de trabajo.

    Estudios realizados por la OIT, establecen que el fenómeno del trabajo infantil está estrechamente vinculado con el entorno social, económico y cultural de cada país o región, además de que identifica entre las causas más inmediatas de este fenómeno, la pobreza y algunas problemáticas que enfrentan las familias.

    Las tasas de trabajo infantil más altas se observaron en Oaxaca con 21.5% y Puebla y Chiapas con 18.3%, cada una; en tanto que las más bajas se registraron en Baja California y Ciudad de México, con 5.3% y 5.4%, respectivamente.

    Población Infantil en Ocupaciones no Permitidas

    La medición del trabajo infantil en actividades económicas no permitidas comprende dos grupos de población, aquellos que trabajan a pesar de tener una edad menor a la permitida y los que teniendo la edad mínima legal para trabajar, lo hacen en sectores económicos y ocupaciones peligrosas y/o prohibidas; y en horarios prolongados de acuerdo con lo estipulado en la Ley Federal del Trabajo (LFT). Esta metodología fue aprobada por el Comité Técnico Especializado de Estadísticas del Trabajo y Previsión Social (CTEETPS) en 2016, cuando se definió que las ocupaciones no permitidas son “las actividades económicas que no están permitidas por la ley, que ponen en riesgo la salud, o bien afectan el desarrollo físico y/o mental de las niñas, los niños y los adolescentes de 5 a 17 años de edad”.

    La ENTI 2019 identificó 2 millones de niños, niñas y adolescentes que realizan ocupaciones no permitidas, que equivalen a 7.1% de la población de 5 a 17 años del país; mientras que la ocupación permitida la desarrollan 133 mil personas en este grupo de edad.

    La tasa de ocupación infantil en actividades económicas no permitidas descendió de 11.5% a 7.1% entre 2007 y 2019. Esta tasa, para la población de 5 a 14 años en el mismo periodo, disminuyó de 6.9% a 4.1 por ciento.

    Finalmente, de los 16.9 millones de hogares con población de 5 a 17 años identificada en 2019; en 1.8 millones de ellos (10.5%) hay niños, niñas o adolescentes que realizan ocupaciones no permitidas, la mayoría en hogares con jefatura masculina (74.7%). Aun así, el número de hogares con ocupación infantil no permitida mostró un descenso de 2.3 millones en 2009 a 1.8 millones en 2019.

    Población Infantil que Realiza Trabajo
    Doméstico en Condiciones no Adecuadas

    Para la medición del trabajo doméstico en condiciones no adecuadas, se toma en cuenta la legislación laboral nacional, las recomendaciones internacionales y la metodología de las estimaciones mundiales de trabajo infantil de la OIT, su medición considera todas aquellas actividades dedicadas a la producción de servicios para el consumo de los integrantes del hogar, que afectan la salud o integridad física de quienes las realizan, es decir, se llevan a cabo en condiciones peligrosas o en horarios prolongados.

    La ENTI 2019 estima que 20.8 millones de niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años realizan quehaceres domésticos en sus hogares sin recibir remuneración, de los cuales 1.5 millones los hacen en condiciones no adecuadas (7.3%) y se puede descomponer en: 35.9% en horarios prolongados y 64.1% en condiciones peligrosas.

    Por sexo, se observa que los quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas lo realizan en menor proporción los niños (48.7%), en relación con las niñas (51.3 por ciento). Al dividirlos según las condiciones, en horarios prolongados, 34.2% representan los niños y 65.8% las niñas; en contraparte, en condiciones peligrosas, 56.8% corresponde a los niños y 43.2% a las niñas.

    A nivel estatal, la tasa de quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas más alta se registra en Oaxaca, con 9.3% y la más baja en Baja California con 2.3 por ciento.

    Fuente: INEGI 07 de diciembre de 2020

  • Lunes, 7 de diciembre de 2020

    Lanzan el mayor llamamiento humanitario para preservar
    la salud sexual y reproductiva de 54 millones de mujeres

  • En el marco de la pandemia de COVID-19, El UNFPA solicita 818 millones de dólares para asistencia humanitaria a mujeres y jóvenes en 68 países. La ayuda también incluye asistencia contra la violencia de género.

    En el mayor llamamiento humanitario de su historia, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) pidió este lunes a la comunidad internacional de donantes reunir 818 millones de dólares para llevar asistencia vital a 54 millones de mujeres, niñas y jóvenes en 68 países a lo largo de 2021.

    La ayuda – que incluiría servicios de salud sexual y reproductiva, así como de protección de la violencia de género y apoyo a sus víctimas -, buscaría contrarrestar la interrupción de esos servicios básicos toda vez que los sistemas de salud han concentrado sus recursos y atención en la pandemia de COVID-19.

    La agencia de la ONU subrayó, en este contexto, la escalada de la violencia doméstica y de género y la creciente urgencia de brindar servicios psicosociales durante la crisis sanitaria.

    Si bien su plan de acción humanitaria para el año entrante abarca 68 países, el UNFPA destacó las naciones donde es mayor la emergencia:

    Yemen: Como consecuencia del conflicto, más del 80% de la población, incluido más de un millón de mujeres embarazadas – muchas de ellas gravemente desnutridas -, precisa alguna forma de asistencia. Sólo la mitad de las instalaciones de salud permanecen funcionales y las denuncias de violencia de género han aumentado. La intención es asignarle 100 millones de dólares.

    Siria: Tras una década de conflicto, más de once millones de personas necesitan asistencia y 5,7 se han refugiado en los países vecinos. Las mujeres y las niñas son especialmente vulnerables y el UNFPA trabaja con socios en el terreno para llevarles servicios de salud sexual y reproductiva y suministros básicos. La partida planeada para el país es de 81 millones de dólares.

    República Democrática del Congo: La agencia de la ONU promueve la coexistencia pacífica entre comunidades con énfasis en las mujeres y jóvenes. También ha establecido líneas de ayuda para las víctimas de violencia de género. Los fondos para este país sumarían 67 millones de dólares.

    Sudán: De los 12,7 millones de personas que precisan asistencia, casi 300.000 son mujeres embarazadas y apenas un tercio de los centros de salud cuenta con servicios de obstetricia. La asistencia para la violencia de género tampoco es fácil de encontrar. El UNFPA destinará 40 millones de dólares a Sudán.

    Venezuela y países de acogida de refugiados venezolanos: Las medidas para frenar la propagación del COVID-19 han interrumpido el acceso a los servicios básicos y han hecho que decenas de miles de personas que habían migrado regresen a Venezuela. El UNFPA trabaja para garantizar la continuidad de los servicios de salud sexual y reproductiva y para reducir el riesgo de violencia de género entre las niñas, mujeres y comunidades de acogida. La agencia proyecta otorgar a esta emergencia 27 millones de dólares.

    Fuente: ONU 07 de diciembre de 2020

  • Viernes, 4 de diciembre de 2020

    El costo del COVID-19: 207 millones de personas más
    en la pobreza extrema y reversión de años de desarrollo

  • Dos dependencias de la ONU alertaron del costo de la pandemia en términos económicos con proyecciones que cifran el número de personas en condiciones de pobreza extrema en mil millones para 2030, además de prever la pérdida de muchos de los avances en educación y nutrición. Los esfuerzos para reconstruir las economías más pobres del mundo después de la crisis del coronavirus deben centrarse en mejorar sus programas sociales y sus capacidades productivas.

    Unos 207 millones de personas se sumarían a las filas de la población que vive por debajo de la línea de pobreza como consecuencia de la crisis económica resultada de la pandemia de COVID-19, para elevar así a mil millones la cantidad de gente que estaría en esa situación en 2030, según cálculos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

    Al igual que el PNUD, la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), publicó un estudio que advierte del costo del COVID-19, sobre todo en los países menos desarrollados, que son también los que tienen menos medios financieros e institucionales para responder a este tipo de emergencias, al margen de alojar a más 50% de la población mundial en condiciones de pobreza extrema.

    Sendos informes estiman que sólo en 2020, las personas que viven con menos de 1,9 dólares al día aumentarían en 32 millones, lo que incrementaría la tasa de pobreza del 32,5% al 35,7%.

    La proyección más pesimista dice que el 80% de la crisis económica inducida por el COVID-19 persistiría diez años debido a la pérdida de la productividad, evitando el regreso al curso de desarrollo visto antes de la pandemia.

    Los datos de la ONU indican los 47 países menos desarrollados representan menos del 1,3% del PIB mundial pese a ser hogar de 1060 millones de personas. En 2019, el PIB per cápita promedio en esas naciones fue de apenas 1088 dólares en comparación con un promedio mundial de 11.371 dólares.

    De acuerdo con la UNCTAD, en 2020 esos países tendrán su peor desempeño económico en 30 años con una baja estrepitosa en sus ingresos, pérdida generalizada de empleos y déficits fiscales cada vez mayores, lo que revertirá años de progreso en la reducción de la pobreza, la nutrición y la educación.

    No obstante este impacto, el PNUD considera que si se hiciera una serie de inversiones abocadas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el peor escenario podría evitarse y 146 millones de personas saldrían de la pobreza extrema.

    Con un plan ambicioso de impulso a los Objetivos de Desarrollo también se disminuiría la brecha de pobreza de género y se reduciría en 74 millones el número de mujeres en la pobreza, pese al efecto del COVID-19.

    El estudio sugiere una combinación de los cambios de comportamiento a través de estímulos para los gobiernos y para los ciudadanos, tales como la mejora de la eficacia y la eficiencia en la gobernanza, y los cambios en los patrones de consumo de alimentos, energía y agua.

    El desarrollo humano y económico se ha visto afectado en todos los aspectos y que la crisis de salud está lejos de terminar e insistieron en que un enfoque fragmentado frente a la crisis ha probado ser inadecuado y perjudicial para la salud y las economías, al igual que para el desarrollo y el disfrute de las garantías fundamentales.

    Fuente: ONU 03 de diciembre de 2020

  • Jueves, 3 de diciembre de 2020

    Resultados del (CNTAIPPDPF-E) 2020

  • Al cierre de 2019, las unidades administrativas del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) registraron 805 servidoras y servidores públicos, mientras que los Organismos Garantes de las entidades federativas (OG) registraron un total de 1 912. Las mujeres representaron 50.4% de toda la plantilla laboral en el INAI y OG, y los hombres, 49.6 por ciento.

  • En 2019, a nivel nacional, el INAI y los OG recibieron 104 505 solicitudes de acceso a la información pública y protección de datos personales. El INAI reportó 2 517 de acceso a la información pública (92.0%) y 221 de protección de datos personales (lo que representó 8.0%) en el ámbito federal; por su parte, los OG reportaron 99 527 (97.8%) y 2 240 (2.2%) solicitudes, respectivamente para los ámbitos estatal y municipal.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) da a conocer el Censo Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales en los ámbitos federal y estatal (CNTAIPPDPF-E) 2020, programa estadístico que ofrece información relevante sobre la estructura organizacional, recursos y ejercicio de la función del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y los Organismos Garantes de las entidades federativas (OG), específicamente en las funciones de gobierno, transparencia, acceso a la información y protección de datos personales, con la finalidad de que ésta se vincule con el quehacer gubernamental dentro del proceso de diseño, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas públicas de alcance nacional en los referidos temas.

    Entre los datos que aporta este Censo, se encuentran:

  • Al cierre de 2019, los plenos se integraron por 111 comisionados y comisionadas, siete en el INAI y 104 en los OG. Por sexo, los hombres representaron 52.3% y las mujeres 47.7%. El pleno del INAI se integró mayoritariamente por hombres (57.1%), mientras que, de las entidades federativas, el pleno de Nayarit se integró en su totalidad por hombres, y en Durango y Michoacán la integración fue exclusivamente por mujeres.

  • Los comités de transparencia del INAI y de los OG emitieron en total 3 109 resoluciones. El INAI registró 543 (cifra que representó 17.5%) y 2 566 en los OG (82.5%). Del total de resoluciones emitidas, en 53.0% se clasificó la información y en 25.9% se declaró incompetencia, el restante 21.1% correspondió a ampliación del plazo de respuesta, declaración de inexistencia, desclasificación de información y otro tipo de resolución.

  • Durante 2019, en el ámbito federal y en el estatal y municipal se recibieron 92 985 recursos de revisión, de los cuales, 79.5% se admitió, 19.2% se desechó y 1.3% estaba en análisis por el comisionado ponente.

  • En 2019, se interpusieron 416 juicios en materia de acceso a la información pública y protección de datos personales contra resoluciones emitidas por el INAI y los OG, 93.0% fueron de nulidad y 7.0% de amparo.

  • En el mismo periodo, el INAI y los OG impusieron 180 sanciones derivadas del incumplimiento de las obligaciones en materia de acceso a la información pública y protección de datos personales, 106 fueron económicas y 74, administrativas. La mayoría de las sanciones (146) se impusieron a Municipios o demarcaciones territoriales de la Ciudad de México.

  • Al cierre de 2019, del total de los sujetos obligados del ámbito federal que reportaron información al INAI, 66.7% (578) contó con unidades de transparencia; en el caso del ámbito estatal y municipal, el porcentaje fue de 90.5 (6 280). En total, dichas unidades contaron con 9 193 personas adscritas, de ellas 49.6% fueron hombres y 50.4%, mujeres.

  • En el mismo periodo, 61.5% (533) del total de sujetos obligados del ámbito federal que reportaron información al INAI contaron con comités de transparencia; en tanto que del total de los sujetos obligados del ámbito estatal que reportaron información a los OG, 89.7% (6 226) reportó contar con dichos comités.

  • Referente a las solicitudes de acceso a la información pública y de protección de datos personales recibidas durante 2019, 292 335 se registraron en los sujetos obligados del ámbito federal de acuerdo con la información reportada al INAI; en cuanto a los sujetos obligados del ámbito estatal y municipal que proporcionaron información a los OG, se registró un total de 906 032 solicitudes.

  • Del total de solicitudes de acceso a la información pública respondidas, los sujetos obligados del ámbito federal registraron 210 032 y los correspondientes al ámbito estatal y municipal, por su parte, registraron 669 211.

    En su versión 2020, los resultados del CNTAIPPDPF-E integran información correspondiente a 2019, la cual se presenta mediante cuadros estadísticos organizados en seis apartados: 1) Estructura organizacional y recursos; 2) Transparencia, acceso a la información y protección de datos personales; 3) Control interno y anticorrupción; 4) Administración de archivos y gestión documental; 5) Garantía del acceso a la información y protección de datos personales; 6) Información de los sujetos obligados.

    Fuente: INEGI 03 de diciembre de 2020

  • Jueves, 3 de diciembre de 2020

    Cuenta Satélite del Trabajo No
    Remunerado de los Hogares de México, 2019

    El INEGI presenta los resultados de la “Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México, 2019”, con año base 2013, que proporciona información sobre la valoración económica del trabajo no remunerado que los miembros de los hogares realizan en la generación de servicios requeridos para la satisfacción de sus necesidades, mostrando la importancia de este tipo de trabajo en el consumo y en el bienestar de la población.

    El Valor Económico Total del Trabajo No Remunerado de los Hogares se integra por: el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados, la producción de bienes de autoconsumo y por las labores realizadas por niños entre 5 y 11 años.

    En el periodo de 2008 a 2019 el valor de las actividades no remuneradas domésticas y de cuidados pasaron de una participación equivalente al 19.3% del PIB nacional en el primer año a 22.8% al concluir el periodo. Además, registraron en el último año un incremento en términos reales de 1.9% respecto a 2018.

    Así, en 2019 el valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados registró un nivel equivalente a 5.6 billones de pesos, lo que representó el 22.8% del PIB del país. Adicionalmente, el trabajo no remunerado encaminado a la producción de bienes de autoconsumo contribuyó con el 1.3% del producto y las labores de los menores entre 5 y 11 años con el 0.2 por ciento.

    La mayor parte de las labores domésticas y de cuidados fueron realizadas por las mujeres, con el 74.8% del tiempo que los hogares destinaron a estas actividades; asimismo corresponde al 73.6% si se habla en términos del valor económico.

    En el año que se reporta, los resultados en cifras netas per cápita mostraron que cada persona participó en promedio con el equivalente a 44,507 pesos anuales por sus labores domésticas y de cuidados. Al desagregar este valor según el sexo de quien realizó estas actividades, se observó que el trabajo de las mujeres tuvo un valor equivalente a 62,288 pesos, mientras que el de los hombres fue de 24,289 pesos durante el mismo año.

    Al observar el valor del trabajo doméstico y de cuidados por decil de hogar según el ingreso corriente, las mujeres del decil I (con menores ingresos) contribuyeron con 68,041 pesos en promedio al año; mientras que aquellas que pertenecen al décimo decil (con mayores ingresos) lo hicieron con el equivalente a 56,507 pesos en el mismo periodo. Por su parte, la contribución de los hombres presentó, para los mismos deciles (I y X), niveles de 25,607 y 26,132 pesos, respectivamente.

    Con relación a las labores realizadas por los menores de entre 5 y 11 años, durante 2019, las niñas aportaron 5,712 pesos y los niños lo hicieron con 5,395 pesos.

    Fuente: INEGI 02 de diciembre de 2020

    Jueves, 3 de diciembre de 2020

    Los salarios bajan durante la crisis del
    COVID-19, en especial los de las mujeres

  • Incluso antes de desatarse la pandemia de COVID-19, cientos de millones de trabajadores del mundo recibían una remuneración inferior al salario mínimo. Esta situación se ha agravado desde marzo. Las mujeres, una vez más, son las más perjudicadas en las pérdidas de ingresos.

    Según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la pandemia de COVID-19 provocó que en el primer semestre de 2020 los salarios mensuales de dos terceras partes de los países sobre los que se disponía de datos oficiales se redujeran o crecieran más lentamente.

    El Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021 indica que los efectos más adversos de la crisis se han hecho sentir en el salario de las mujeres y de los trabajadores con remuneraciones más bajas.

    Las mujeres se han visto más perjudicadas que los hombres. De las estimaciones basadas en una muestra de 28 países europeos se desprende que, sin los subsidios, en el segundo trimestre de 2020, la pérdida salarial de las mujeres hubiera sido del 8,1% frente al 5,4% de los hombres.

    La crisis también ha asestado un duro golpe a los trabajadores con remuneraciones más bajas. Quienes tenían una ocupación de baja calificación perdieron más horas de trabajo que quienes ocupaban un cargo directivo o profesional mejor remunerado. A partir de los datos del grupo de 28 países europeos el informe explica que, sin los subsidios temporarios, el 50% de quienes menos ganan hubiera perdido aproximadamente el 17,3% de su salario.

    En la actualidad, el 90% de los Estados Miembros de la OIT tiene establecida alguna modalidad de salario mínimo. Ahora bien, incluso antes de comenzar la pandemia de COVID-19, a nivel mundial, 266 millones de personas –el 15% de todas las personas asalariadas del mundo– percibían una remuneración inferior a la del salario mínimo por hora, ya fuera a causa del incumplimiento de la normativa pertinente o porque su ocupación estaba excluida de la misma.

    El informe también analiza las tendencias de los salarios en 136 países en los cuatro años anteriores a la pandemia y muestra que el crecimiento mundial del salario real* osciló entre el 1,6 y el 2,2%. Los salarios reales aumentaron más rápidamente en Asia y el Pacífico y en Europa Oriental, y con mucha más lentitud en América del Norte y Europa Septentrional, Meridional y Occidental.

    A analizar los datos, los expertos de la OIT observaron un aumento del salario medio en una tercera parte de los países que habían facilitado datos; sin embargo, después descubrieron que ello se debía a la distorsión del valor promedio provocada por el gran número de trabajadores mal pagados que habían perdido el empleo y cuyos datos ya no se incluían entre los de los asalariados. En los países en los que se adoptaron medidas firmes para preservar el empleo, los efectos de la crisis se sintieron fundamentalmente como reducciones salariales, más que como pérdida masiva de puestos de trabajo.

    Fuente: ONU 02 de diciembre de 2020

  • Martes, 1 de diciembre de 2020

    Estadísticas a Propósito de las Personas
    Formadas en Física, Biología y Química en México

  • De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2020, México cuenta con poco más de 333 mil personas con formación académica en Física, Biología y Química.

  • Aproximadamente tres quintas partes (58%), se ocupan ya sea como profesionistas y técnicos o como funcionarios, directores y jefes.

  • Con respecto a la posición en la ocupación de este grupo de profesionistas, 87% se ubican como trabajadores subordinados y remunerados.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica información estadística disponible con respecto a las personas formadas en Física, Biología y Química.

    De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), correspondiente al primer trimestre de 2020, hay en México poco más de 333 mil personas de 20 años y más formadas en estas disciplinas académicas.

    Del total de estos profesionistas, 79% tienen formación en Biología, mientras que en Física 7% y en Química 14 por ciento. Del total de personas formadas en estas tres disciplinas académicas, 55% son mujeres y 45% son hombres.

    Del total de personas formadas en estas tres disciplinas académicas, 89% tienen licenciatura, 8% maestría y 3% doctorado.

    Pertenecen a la población económicamente activa (PEA) 224 mil personas (67 por ciento). De cada 100 de estas y estos profesionistas que desarrollan una actividad económica o buscaron activamente hacerlo, 94 se consideran dentro de la población ocupada y 6 dentro de la desocupada.

    Del grupo poblacional que trabaja formado en estas tres disciplinas académicas, 70% se ocupa ya sea como profesionistas y técnicos; funcionarios, directores y jefes, o como trabajadores auxiliares en actividades administrativas.

    Fuente: INEGI 01 de diciembre de 2020

  • Martes, 1 de diciembre de 2020

     

    Dos tercios de los niños en edad escolar del
    mundo no tienen acceso a Internet en el hogar

  • La Unión Internacional de Telecomunicaciones y UNICEF piden que se realicen inversiones urgentes para reducir la brecha digital, que impide actualmente a los niños y los jóvenes acceder a un aprendizaje digital de calidad y a oportunidades en línea

    Dos tercios de los niños en edad escolar del mundo, es decir, 1.300 millones de niños de entre 3 y 17 años, no tienen conexión a Internet en sus hogares, según un nuevo informe conjunto de UNICEF y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

    En el informe, titulado How Many Children and Youth Have Internet Access at Home? (Cuántos niños y jóvenes tienen acceso a Internet en el hogar), se señala que la falta de acceso es similar entre los jóvenes de 15 a 24 años, ya que 759 millones de jóvenes, o el 63%, no disponen de conexión en el hogar.

    Casi 250 millones de estudiantes en todo el mundo todavía están afectados por el cierre de escuelas a causa de la COVID-19, lo que obliga a millones de estudiantes a confiar en el aprendizaje virtual. Para aquellos que no tienen acceso a Internet, la educación puede quedar fuera de su alcance. Incluso antes de la pandemia, una cohorte cada vez mayor de jóvenes necesitaba aprender capacidades básicas, transferibles, digitales, profesionales y empresariales para poder competir en la economía del siglo XXI.

    La brecha digital está perpetuando las desigualdades que ya dividen a los países y las comunidades, señala el informe. Los niños y jóvenes de los hogares más pobres, de las zonas rurales y de los países con ingresos más bajos están quedando aún más atrás con respecto a sus pares y tienen muy pocas oportunidades de ponerse al día.

    A escala mundial, entre los niños en edad escolar de los hogares más ricos, el 58% tiene conexión a Internet en su casa, en comparación con sólo el 16% de los hogares más pobres. También existe la misma disparidad en el nivel de ingresos de los países. Menos de 1 de cada 20 niños en edad escolar de los países de ingresos bajos tiene conexión a Internet en su casa, en comparación con casi 9 de cada 10 de los países de ingresos altos.

    “La conexión de las poblaciones rurales sigue siendo un desafío formidable”. “Como muestra el informe de la UIT titulado Measuring digital development: Facts and figures 2020 (Medición del desarrollo digital: Hechos y cifras para 2020), hay grandes extensiones en las zonas rurales que no disponen de una red de banda ancha móvil, y son menos los hogares que tienen acceso a Internet en las zonas rurales. La brecha en la adopción de la banda ancha móvil y el uso de Internet entre los países desarrollados y los países en desarrollo es especialmente profunda, lo que coloca a casi 1.300 millones de niños en edad escolar, en su mayoría de países de bajos ingresos y regiones rurales, en riesgo de perder su educación por no tener acceso a Internet en el hogar”.

    También hay disparidades geográficas dentro de los países y entre las regiones. A nivel mundial, alrededor del 60% de los niños en edad escolar de las zonas urbanas no tienen acceso a Internet en el hogar, en comparación con alrededor de las tres cuartas partes de los niños en edad escolar de los hogares rurales. Los niños en edad escolar de África Subsahariana y el Asia Meridional son los más afectados, ya que alrededor de 9 de cada 10 niños no están conectados.

    El año pasado, UNICEF y la UIT lanzaron Giga, una iniciativa mundial para conectar a internet a todas las escuelas y a las comunidades que las rodean. En colaboración con los gobiernos, Giga ha trazado el mapa de más de 800.000 escuelas en 30 países. Con estos datos, Giga trabaja con los gobiernos, la industria, el sector civil y los aliados del sector privado para elaborar casos convincentes de inversión a fin de atraer una financiación mixta público-privada que permita construir la infraestructura de conectividad necesaria para establecer soluciones de aprendizaje digital y otros servicios.

    Aunque las cifras del informe de UNICEF y la UIT presentan un panorama alarmante, es probable que la situación empeore debido a diversos factores agravantes, como la falta de asequibilidad y de seguridad y los deficientes niveles de conocimientos digitales. Según los datos más recientes de la UIT, los escasos conocimientos digitales siguen siendo un obstáculo para una participación significativa en una sociedad digital, mientras que la telefonía móvil y el acceso a Internet siguen siendo demasiado costosos para muchas personas en el mundo en desarrollo como resultado de las grandes disparidades en el poder adquisitivo.

    Incluso cuando los niños tienen una conexión en el hogar, es posible que no puedan acceder a ella debido a la presión de las tareas domésticas o del trabajo, la falta de dispositivos suficientes en los hogares, el hecho de que a las niñas se les permita menos o ningún acceso a Internet, o la falta de comprensión sobre cómo se puede acceder a las oportunidades en línea. También hay cuestiones relacionadas con la seguridad en línea, ya que los padres suelen estar insuficientemente preparados para proteger a sus hijos.

    Fuente: UNICEF 01 de diciembre de 2020

  • Martes, 1 de diciembre de 2020

    Reconstruir mejor juntas y juntos para
    poner fin al Sida para las mujeres y las niñas

    En este Día Mundial del Sida tenemos buenas noticias para reflexionar: según la actualización mundial sobre el SIDA de ONUSIDA, hay más mujeres recibiendo tratamiento vital que nunca antes; y se ha registrado un progreso constante, aunque frágil, en la reducción de nuevas infecciones por el VIH y muertes relacionadas con el Sida entre las mujeres de varias regiones. En noticias recientes y alentadoras en materia de prevención del VIH, existe un compuesto inyectable de acción prolongada que suma otra opción de gran impacto para las mujeres, pues tiene el potencial de ser 89 % más eficaz en la prevención del VIH entre las mujeres en África subsahariana en comparación con las tabletas diarias.

    El SIDA sigue siendo una peligrosa amenaza para las mujeres en edad reproductiva y una de las principales causas de muerte. Esto subraya el hecho de que el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva es un derecho esencial que salva vidas. La mayoría de los países (78 de los 125 que informan al ONUSIDA) todavía tiene leyes que exigen el consentimiento de los padres para que las y los adolescentes obtengan servicios de salud sexual y reproductiva, lo que dificulta el acceso de las niñas a la prevención, el tratamiento y la atención del VIH. Una de cada tres mujeres que viven con el VIH notificó al menos una forma de discriminación relacionada con su salud sexual y reproductiva en los últimos 12 meses. En tanto que sólo el 55 % de las mujeres casadas o en unión toman sus propias decisiones en relación con su salud sexual y reproductiva.

    Los resultados de esta falta de conocimiento y acceso son devastadores. En 2019, alrededor de 4.500 adolescentes y mujeres jóvenes se infectaron con el VIH cada semana en África subsahariana, y sólo una tercera parte de las jóvenes y niñas tenía conocimiento exhaustivo del VIH. En la región de Oriente Medio y Norte de África, en América Latina, Europa y Asia Central, las nuevas infecciones por el VIH siguen aumentando entre las mujeres.

    Las mujeres necesitan métodos de prevención del VIH que puedan controlar y a los que tengan acceso. Debemos dar prioridad a las inversiones en la investigación para proporcionar esos métodos, así como a la transformación de normas desiguales de género y la promoción de la igualdad y el empoderamiento de las comunidades. El enfoque HeForShe de ONU Mujeres en Sudáfrica demuestra cómo pueden cambiarse las creencias y comportamientos desiguales y perjudiciales relacionados con la violencia contra las mujeres, tanto entre hombres como entre mujeres, así como asegurar que el 62 % de ellas pueda acceder a servicios integrales de VIH.

    La distribución desigual de los progresos realizados en la reducción de las infecciones por el VIH y la prestación de tratamiento se ha visto agravada aún más por la pandemia de COVID-19, que ha afectado desproporcionadamente a las mujeres y las niñas y sigue amenazando los logros alcanzados en materia de igualdad de género. Sin embargo, esas mujeres y niñas siguen haciendo una contribución indispensable en la respuesta al VIH, proporcionando atención crítica a sus familias y comunidades afectadas por el VIH, y trabajando como defensoras y líderes en las comunidades y en los espacios de toma de decisiones.

    Ahora más que nunca, es necesario crear, institucionalizar y sostener espacios para las mujeres, en particular las jóvenes y las niñas, para que se las escuche. Estas líderes de hoy deben contar con recursos suficientes para continuar con su acción colectiva y sus labores de defensa y liderazgo.

    La COVID-19 nos ha demostrado la importancia de acelerar los compromisos, tanto de los Gobiernos como del sector privado y la sociedad civil, de invertir en la igualdad de género, poner fin a la violencia, apoyar el liderazgo y el pleno disfrute de los derechos humanos de todas las mujeres y niñas, especialmente las afectadas por el coronavirus y el VIH. Sólo entonces podremos reconstruir mejor

    Fuente: ONU MUJERES 01 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Día Mundial de la Lucha contra el Sida

    El lema del Día Mundial de la Lucha contra el Sida de este año “solidaridad mundial, responsabilidad compartida” nos recuerda el impacto de la pandemia en nuestra vida y cómo debemos aunarnos para vencer.

    Tanto el VIH como la COVID-19 dejan al descubierto las desigualdades y las exacerban. Nos muestran una vez más que la buena salud implica mucho más que una visita a la consulta médica; cómo la salud se interrelaciona con la igualdad, los derechos humanos y la protección social.

    Así como sobre las personas más marginadas y vulnerables recae la carga más desproporcionada del VIH, en prácticamente todos los países, la COVID-19 ha afectado a las comunidades más pobres y las personas más vulnerables con tasas mucho más altas que a quienes pueden afrontar una cuarentena. Las personas que viven con VIH, las mujeres, las niñas y los niños, las poblaciones clave, las personas migrantes y las refugiadas se encuentran entre quienes más probablemente experimentarán consecuencias devastadoras.

    A pesar de cierto progreso destacable alcanzado en la respuesta al sida, antes de la pandemia de COVID-19, el mundo no estaba encaminado para cumplir las metas mundiales sobre sida que acordaron los Estados Miembros en 2016. La COVID-19 ahora amenaza con deshacer ese progreso que tanto logró conseguir. En el informe de 2020 de ONUSIDA con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el Sida se muestra que se ha frenado la ampliación de los tratamientos, y se estima que las interrupciones asociadas a la COVID-19 podrían causar entre 123.000 y 293.000 infecciones nuevas y entre 69.000 y 148.000 más de muertes relacionadas con el sida. Es necesario que actuemos con urgencia para proteger lo logrado y redoblar los esfuerzos para, de aquí a 2030, erradicar el sida como amenaza a la salud pública.

    El PNUD trabaja con sus socios para apoyar a los países a garantizar la continuidad de los servicios relacionados con el VIH durante la pandemia de COVID-19 a través del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, su alianza con el Fondo Mundial, y como responsable de la dirección técnica del marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la COVID-19. El PNUD ha prestado apoyo a 140 países para garantizar los suministros que aseguren la continuidad de los servicios sanitarios y brindó apoyo especial para la continuidad y adaptación de los servicios relacionados con el VIH en 55 países, incluido el acceso continuo a dichos servicios.

    El enfrentamiento de las dos pandemias nos presenta una oportunidad única. Como hemos visto este año, ante una crisis, gobiernos, el mundo científico y las comunidades son capaces de hacer las cosas más extraordinarias. Para reconstruir mejor a partir de la COVID-19, necesitamos un enfoque de sistemas regido por la equidad y la sostenibilidad. Deberíamos aprovechar el momento para convertir la crisis en un punto de inflexión en materia de cobertura sanitaria universal. Necesitamos ampliar los servicios esenciales y los asociados al VIH y, a la vez, promover la igualdad de género y la reforma de aquellas leyes y políticas que aumentan el riesgo y el estigma, y que propagan las infecciones y vulneran el empoderamiento.

    En esta Día Mundial de la Lucha contra el Sida, el PNUD hace un llamado a repensar el desarrollo humano con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la promesa de no dejar a nadie atrás como brújula. En momentos en que la COVID-19 predomina en cada discurso, debemos redoblar nuestros esfuerzos para erradicar el sida como amenaza a la salud de aquí a 2030, una meta de los ODS que todavía podemos alcanzar con una voluntad política renovada, solidaridad mundial y responsabilidad compartida.

    Fuente: FAO 30 de noviembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Día Mundial del Sida 2020

    Solidaridad mundial, servicios resilientes

    Desde finales del decenio de 1990 el mundo ha realizado progresos significativos, pero el VIH sigue siendo un importante problema mundial de salud pública. Al igual que muchas otras cuestiones principales, el VIH plantea retos adicionales durante la pandemia de COVID-19.

    Los servicios de prevención, detección, tratamiento y atención relativos al VIH se están desarticulando, sobre todo en países con sistemas de salud frágiles. El colapso de los servicios esenciales relativos al VIH provocado por la pandemia de COVID-19 está poniendo en peligro muchas vidas. Cualquier retraso en la prestación de esos servicios expondrá a muchas poblaciones vulnerables a mayores riesgos de infección con el VIH y a defunciones relacionadas con el sida. No obstante, el personal sanitario y los representantes comunitarios de todo el mundo están haciendo todo lo posible por mantener esos servicios en funcionamiento, mediante la adopción de medios innovadores para superar los trastornos provocados por la COVID-19 en los servicios.

    El 1 de diciembre, la OMS se unió a los asociados para rendir homenaje a todo el personal que presta servicios relacionados con el VIH, e instar a los dirigentes y a los ciudadanos de todo el mundo a congregarse en pro de la “«solidaridad mundial», con el fin de mantener en funcionamiento los servicios esenciales relativos al VIH durante y después de la pandemia de COVID-19. Es un llamamiento a centrar la atención en los grupos vulnerables que ya están en riesgo, y hacer extensiva la cobertura a los niños y los adolescentes. Y en 2020, Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería, ese llamamiento se hace en favor de una mayor protección y apoyo a los profesionales sanitarios que han estado durante mucho tiempo en la primera línea de los servicios relacionados con el VIH. Todos podemos contribuir a los esfuerzos destinados a poner fin al sida y hacer del mundo un lugar más saludable.

    Fuente: OIT 01 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Caída de COVID-19: Las madres trabajadoras
    están siendo expulsadas de la fuerza laboral

  • Un equilibrio factible es lo que los padres tratan desesperadamente de encontrar en estos tiempos inciertos. Incluso en tiempos “normales”, el equilibrio entre el trabajo y la familia no ha sido fácil de conseguir.

    En el pico de los cierres relacionados con la pandemia, 1.700 millones de estudiantes se vieron afectados por el cierre de escuelas. Muchos han regresado desde entonces, pero a menudo a través de modelos remotos/híbridos que requieren supervisión en el hogar. A nivel mundial, unos 224 millones de estudiantes (más de 1 de cada 10 alumnos) siguen sin asistir a la escuela debido a los continuos cierres. Asediadas por estas nuevas exigencias, las familias están tomando decisiones difíciles sobre quién mantiene su trabajo remunerado y quién lo deja para proporcionar el cuidado no remunerado que se necesita en el hogar. En los hogares de todo el mundo, son predominantemente las mujeres -a menudo con menos sueldo y menos seguridad laboral que los hombres- las que están sacrificando sus carreras.

    La pandemia ha golpeó con más fuerza las oportunidades del mercado laboral de la mujer. Según datos de 55 países de ingresos altos y medios, 29,4 millones de mujeres mayores de 25 años perdieron sus empleos entre el cuarto trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2020. Un número ligeramente menor de hombres perdió el suyo (29,2 millones), pero como había muchas menos mujeres en la fuerza de trabajo, la pérdida proporcional de las mujeres es mayor. A finales del segundo trimestre de 2020, había 1,7 veces más mujeres que hombres fuera de la fuerza laboral en estos mismos 55 países. La misma proporción era de 2,1 veces en América Latina, una región muy afectada por las consecuencias económicas de COVID-19. El número de mujeres fuera de la fuerza de trabajo en esta región ha aumentado a 83 millones (frente a 66 antes de COVID-19), en comparación con 40 millones (frente a 26 antes de COVID-19) en el caso de los hombres.

    La participación de la mujer en la fuerza de trabajo está conformada por las responsabilidades domésticas y de cuidado en formas que no son las del hombre. La participación de la mujer también varía considerablemente según el estado civil y la presencia de hijos. Los datos de la Unión Europea muestran que las ausencias del trabajo fueron mayores entre las mujeres que entre los hombres durante la primera oleada, cuando las escuelas y las guarderías cerraron o se trasladaron a formatos remotos/en línea.

    En los Estados Unidos, donde el número de mujeres que abandonaron la fuerza de trabajo en septiembre fue cuatro veces mayor que el de hombres, una de cada cuatro mujeres que perdieron su trabajo durante la pandemia dijo que fue por falta de cuidado de los niños, el doble que entre los hombres. En el Reino Unido, las mujeres también tenían más probabilidades que los hombres de decir que su equilibrio entre la vida laboral y la vida privada se estaba deteriorando (22%, en comparación con el 16% de los hombres).

    Los nuevos datos del Brasil, Chile, Costa Rica y México muestran que las mujeres con hijos que viven en pareja han experimentado descensos más pronunciados que los hombres en la participación en la fuerza de trabajo, relacionados con la pandemia, y estos descensos son más pronunciados en el caso de las mujeres que viven con niños menores de 6 años.

    Las mujeres también constituyen el grueso de los trabajadores del sector de los cuidados esenciales, incluido el 70% de los trabajadores de la salud. Sin embargo, a pesar de su importancia, los países no han dado prioridad a las inversiones en los sectores de la atención, lo que ha dado lugar a una escasez de trabajadores de la salud y de condiciones de trabajo deficientes. La emergencia sanitaria de COVID-19 ha exacerbado una crisis mundial de atención que corre el riesgo de deshacer gran parte de los avances logrados en la reducción de las desigualdades de género en el trabajo.

    Sólo cuando el cuidado se ponga en el centro de las políticas sociales y económicas será posible un mejor futuro laboral para las mujeres y los hombres con responsabilidades familiares.

    Fuente: OIT 30 de noviembre de 2020

  • Lunes, 30 de noviembre de 2020

    Día Mundial del Sida

    El 1 de diciembre de cada año, el mundo conmemora el Día Mundial del Sida. Ese día gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con el VIH y están afectadas por el virus, y para recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.

    En el año 2020, todos los ojos se han puesto sobre la pandemia de la COVID-19 y sobre cómo esta ha afectado a nuestra salud. Hemos corroborado de qué manera las pandemias hacen tambalear tanto nuestra existencia como nuestros medios de vida. La COVID-19 ha puesto sobre la mesa una vez más que la salud se interrelaciona directamente con otros problemas fundamentales, tales como la reducción de la desigualdad, los derechos humanos, la igualdad de género, la protección social y el crecimiento económico. Con todo esto en mente, el lema del Día Mundial del Sida este año es ‘Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”.

    La COVID-19 nos ha demostrado que, en tiempos de pandemia, nadie está a salvo hasta que todos estamos a salvo. Dejar a alguien atrás no es una opción cuando lo que queremos es alcanzar el éxito. Para acabar con las pandemias del VIH y de la COVID-19, coincidentes en el tiempo, es clave eliminar el estigma y la discriminación, poner a las personas en el centro de la pandemia, basar nuestras respuestas en los derechos humanos y adoptar enfoques con perspectiva de género.

    En su nuevo informe, Prevailing against pandemics by putting people at the centre (Vencer las pandemias con las personas en el centro de la respuesta), ONUSIDA pide a los países que inviertan mucho más en la respuesta mundial a las pandemia y que adopten un nuevo conjunto de objetivos para el VIH exigentes y ambiciosos, pero que se puedan alcanzar. Si logramos hacer realidad dichos objetivos, el mundo volverá de nuevo a la senda de lo programado para poner fin al sida como amenaza para la salud pública para 2030.

    Fuente: ONU 30 de noviembre de 2020

    Viernes, 27 de noviembre de 2020

    Cómo superar los desafíos
    relacionados con el agua en la agricultura

  • El informe principal de la FAO El estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA) de 2020 presenta un nuevo examen del déficit y escasez de agua.

    Más de 3 000 millones de personas viven en zonas agrícolas con niveles altos o muy altos de déficit y escasez de agua, y casi la mitad de estas personas afrontan graves limitaciones. Asimismo, la disponibilidad de recursos de agua dulce por persona ha disminuido en más de un 20 % durante los dos últimos decenios a nivel mundial, lo que subraya la importancia de producir más con menos, especialmente en el sector de la agricultura, el mayor usuario de agua del mundo.

    La mejora de la gestión del agua, apoyada por una gobernanza eficaz e instituciones sólidas -incluida la seguridad en la tenencia del agua y los derechos sobre esta, que se sustenta en una sólida contabilidad y auditoría del agua- será fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), según el informe El estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA) de 2020, un informe principal que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura publica.

    El informe SOFA de la FAO de 1993 se centró también en los problemas relacionados con el agua y actualmente resulta llamativo que las conclusiones presentadas entonces sigan siendo válidas y pertinentes a día de hoy. Mientras que en el informe anterior se prestaba especial atención al regadío, la nueva edición amplía su alcance para abarcar los desafíos relacionados con el agua en la agricultura de secano, que representa más del 80 % de las tierras cultivadas y el 60 % de la producción mundial de cultivos.

    La FAO es el organismo responsable del indicador 6.4.2 de los ODS, que mide la presión de las actividades humanas en los recursos naturales de agua dulce, y el SOFA ofrece la primera representación desglosada por zonas sobre cuál es la situación actual -lo cual, al combinarse con los datos históricos sobre la frecuencia de las sequías, permite una evaluación más integral de las limitaciones de agua en la producción de alimentos.

    Aproximadamente 1 200 millones de personas, de las cuales un 44 % se encuentra en zonas rurales y el resto en pequeños centros urbanos en el campo, habitan en lugares en los que la gravedad del déficit y escasez de agua plantea un desafío para la agricultura. Alrededor del 40 % de estas personas vive en Asia oriental y sudoriental, y un porcentaje ligeramente mayor en Asia meridional. África septentrional, Asia central y Asia occidental también se ven gravemente afectadas -en torno a una de cada cinco personas viven en zonas agrícolas con niveles muy altos de déficit y escasez de agua, frente a menos del 4 % en América Latina y el Caribe, América del Norte, Europa y Oceanía.

    En torno al 11 % de las tierras de cultivos de secano en el mundo, o sea, 128 millones de hectáreas, afrontan sequías frecuentes, como también alrededor de un 14 % de las tierras de pastoreo, esto es, 656 millones de hectáreas. Paralelamente, más del 60 % de las tierras de cultivos de regadío, o sea, 171 millones de hectáreas, se ven sumamente afectadas por el estrés hídrico. Un total de 11 países de África septentrional y Asia se enfrentan a ambos desafíos, lo que hace que resulte urgente y necesario adoptar una contabilidad sólida de los recursos hídricos, una asignación clara y tecnologías modernas, así como cambiar a cultivos que consumen menos agua.

    “Las características inherentes al agua la convierten en un elemento difícil de gestionar”, señala el informe SOFA.

    “El agua debería reconocerse como un bien económico que tiene valor y un precio”, sostiene el informe, en el cual se indica que las prácticas consuetudinarias que han llevado a tratar el agua como un producto básico gratuito suelen crear ineficiencias de los mercados. En cambio, un precio que refleje el verdadero valor del agua envía una señal clara a los usuarios para que utilicen el agua de forma inteligente. Al mismo tiempo, el apoyo en materia de políticas y gobernanza para garantizar un acceso eficiente, equitativo y sostenible para todos resulta fundamental.

    “Los planes de gestión del agua deben centrarse en el problema y ser dinámicos”, recomienda el informe. En el SOFA se señala que la población pobre rural puede beneficiarse sustancialmente del riego y se apoya su ampliación cautelosa. Entre 2010 y 2050, se prevé que las superficies de riego cosechadas aumenten en la mayoría de regiones del mundo y se dupliquen con creces en el África subsahariana, lo que podría beneficiar a cientos de millones de personas en zonas rurales.

    El informe señala que, en algunos casos, los sistemas de riego en pequeña escala y dirigidos por agricultores pueden ser más eficaces que los proyectos a gran escala. Se trata de una prometedora vía para el África subsahariana, donde los recursos hídricos superficiales y subterráneos están relativamente poco explotados y solo el 3 % de las tierras de cultivo están provistas para riego, y donde la ampliación del riego en pequeña escala puede ser rentable y beneficiar a millones de personas en el medio rural. Sin embargo, muchos factores obstaculizan su adopción, en particular la falta de una tenencia segura del agua y acceso a financiación y crédito. En Asia, la disminución de sistemas de riego de superficie a gran escala financiados con fondos públicos ha llevado a los agricultores a extraer directamente las aguas subterráneas, ejerciendo así una presión excesiva sobre este recurso. Para hacer frente a estos problemas será necesario invertir en la modernización de los sistemas de riego antiguos, así como adoptar políticas eficaces.

    Fuente: FAO 26 de noviembre de 2020

  • Jueves, 26 de noviembre de 2020

    Cada movimiento cuenta para mejorar la salud

    Hasta 5 millones de muertes al año podrían evitarse si la población mundial fuera más activa. En un momento en el que muchas personas están obligadas a permanecer en casa debido a la COVID-19, las nuevas Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios hacen hincapié en que todas las personas, sea cual sea su edad y capacidades, pueden ser físicamente activas y en que cada tipo de movimiento cuenta.

    Las nuevas directrices recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

    Las estadísticas de la OMS muestran que uno de cada cuatro adultos y cuatro de cada cinco adolescentes no realizan suficiente actividad física. Se estima que, a nivel mundial, esto cuesta US$54 000 millones en atención sanitaria directa y otros US$14 000 millones por la pérdida de productividad.

    Se aconseja a los adultos de edad avanzada (65 años o más) que añadan actividades destinadas a reforzar el equilibrio y la coordinación, así como el fortalecimiento de los músculos, para ayudar a prevenir las caídas y mejorar la salud.

    «La actividad física es fundamental para la salud y el bienestar, ya que puede ayudar a añadir años a la vida y vida a los años», dijo el Director General de la OMS. «Cada movimiento cuenta, especialmente ahora que estamos haciendo frente a las limitaciones derivadas de la pandemia de COVID-19. Todos debemos movernos cada día, de forma segura y creativa».

    Toda actividad física es beneficiosa y puede realizarse como parte del trabajo, el deporte y el ocio o el transporte (caminar, patinar y montar en bicicleta), pero también del baile, el juego y las tareas domésticas cotidianas, como la jardinería y la limpieza.

    La OMS alienta a los países a que adopten las directrices mundiales para elaborar políticas nacionales de salud en apoyo del Plan de acción mundial sobre actividad física 2018-2030 de la OMS. El plan fue acordado por los líderes mundiales de la salud en la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2018 con el objetivo de reducir la inactividad física en un 15% para 2030.

    Fuente: OMS 25 de noviembre de 2020

    Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    Basta de violencia contra la mujer, dice la ONU
    en la jornada internacional contra ese flagelo

  • Liderados por el ente dedicado a las mujeres, el sistema de las Naciones Unidas pugna por poner fin a la violencia de género de una vez por todas y afirma que esto puede lograrse con voluntad. En el contexto de la pandemia de COVID-19, la violencia contra las mujeres es “una pandemia a la sombra de otra”, alerta la ONU.

    Una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia sexual o física, la mayor parte de las veces a manos de su pareja. Aún así, sólo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, en 37 no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima y en otros 49 no existe una legislación que proteja a las mujeres de ese lastre.

    Desde que surgió el brote de COVID-19, los nuevos datos e informes de los trabajadores de primera línea revelan que la violencia contra las mujeres y las niñas se ha agudizado, sobre todo cuando ocurre en el hogar.

    En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, destacó la diferencia en la respuesta que las sociedades y los servicios públicos dan a las personas que contraen una enfermedad que podría ser mortal y a las que piden ayuda porque sus parejas amenazan su salud o su vida.

    Según los datos de ONU Mujeres, sólo el año pasado, 243 millones de mujeres y niñas sufrieron violencia sexual o física por parte de sus parejas. Este año, las denuncias de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado, el ciberacoso, los matrimonios infantiles y el acoso y la violencia sexuales han aumentado.

    “Las mujeres deben gozar de pleno acceso a la justicia, procedimientos judiciales confiables y prevención efectiva de los delitos”, recalcó, añadiendo que menos del 40% de las mujeres víctimas de delitos violentos denuncian estas agresiones por desconfianza en la respuesta que obtendrán del sistema.

    Mlambo-Ngcuka afirmó que el cambio debe empezar en las facultades de Derecho y las academias de policía, enseñándole a sus estudiantes a reconocer e intervenir en casos de maltrato. “Implica erradicar la impunidad, con marcos jurídicos y políticos sólidos y con datos para registrar los avances y exigir cuentas de la sociedad y de las autoridades”, apuntó.

    “La economía de la violencia es simple y devastadora. Nadie sale ganando. Todas las personas perdemos. Debemos revertir esta situación”, enfatizó la directora ejecutiva y sostuvo que esto se puede lograr con voluntad.

    Hace 20 años, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución en la que designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre este flagelo y de impulsar medidas para ponerle fin.

    Hasta la fecha, sólo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, mientras que en 37 Estados todavía no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima. Además, en otros 49 Estados no existe aún una legislación que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.

    Para amplificar su llamado a acabar con la violencia contra las mujeres, el Día Internacional marca el principio de la campaña anual 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, que termina el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

    Fuente: ONU 25 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    Preocupa la persistencia de la violencia contra las mujeres y niñas
    en la región y su máxima expresión, el feminicidio o femicidio

  • La estrategia para enfrentar de forma urgente esta verdadera “pandemia en la sombra” debe basarse en cuatro pilares: financiamiento, prevención, respuesta y recopilación de datos.

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) manifestó hoy su preocupación por la persistencia de la violencia por razones de género contra las mujeres y las niñas de la región y por las altas tasas de feminicidio observadas. Según los últimos datos oficiales reportados al Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Comisión, en 2019 se registraron 4.640 casos de feminicidio en 24 países, 18 latinoamericanos y 6 caribeños.

    La situación de las mujeres y las niñas se ha visto agravada durante el confinamiento y las restricciones de movilidad dispuestas por los países frente al COVID-19, que limitaron su acceso a redes de apoyo y servicios de atención, plantea la CEPAL en un documento publicado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se conmemora cada 25 de noviembre, y que da inicio a 16 días de activismo hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

    “La violencia de género ocurre de forma sistemática en nuestra región. No conoce fronteras, afecta a mujeres y niñas de todas las edades y sucede en todos los espacios: en los lugares de trabajo, en el marco de la participación política y comunitaria, en el transporte y en la calle, en la escuela y en los centros educativos, en el ciberespacio y, sin duda, en los propios hogares. Es lo que en el sistema de las Naciones Unidas hemos llamado una ‘pandemia en la sombra’”, señaló la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

    De acuerdo con encuestas nacionales de seis países de la región, entre el 60% y el 76% de las mujeres (alrededor de 2 de cada 3) ha sido víctima de violencia por razones de género en distintos ámbitos de su vida. Además, en promedio 1 de cada 3 mujeres ha sido víctima o vive violencia física, psicológica y/o sexual, por un perpetrador que era o es su pareja, lo que conlleva el riesgo de la violencia letal: el feminicidio o femicidio.

    Los gobiernos de la región han informado al Observatorio COVID-19 en América Latina y el Caribe de la CEPAL más de 90 medidas para enfrentar la violencia contra las mujeres en este período. Se destaca la respuesta de países donde la totalidad o parte de los servicios de atención a este flagelo fueron declarados esenciales. Sin embargo, la adaptación a modalidades remotas ha sido muy compleja y limita el acceso a la justicia, lo que aumenta el riesgo de impunidad que afecta a estos delitos, alerta la CEPAL.

    El documento señala que “la gran cantidad de denuncias en líneas remotas y de forma presencial exige fortalecer la acción pública con aumento de recursos fiscales y medidas que garanticen la atención integral en servicios sociales y acceso a la justicia a través de canales activos y expeditos”.

    “Para superar la violencia por razones de género contra las mujeres y las niñas se requiere de políticas que aborden los nudos estructurales de la desigualdad, principalmente los derivados de los patrones culturales patriarcales discriminatorios y violentos”, dice la CEPAL. “Urge avanzar en forma integral y acelerada en la garantía de los derechos y la autonomía de las mujeres en sus dimensiones económica, física y en la toma de decisiones”.

     

    Fuente: CEPAL 24 de noviembre de 2020

     

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    ONU México: Poner fin a la violencia contra
    las mujeres y las niñas no está en pausa

  • El Sistema de las Naciones Unidas se une a sobrevivientes, activistas, defensoras de derechos humanos, responsables de la toma de decisiones y a toda la sociedad para destacar la necesidad de financiación, de servicios esenciales, de prevención y de generación de datos que propicien acciones efectivas para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y para avanzar en la igualdad sustantiva.

    La violencia contra las mujeres y las niñas es una pandemia que no hemos logrado erradicar y que afecta a todos los países del mundo. En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y de la campaña Únete, la Organización de las Naciones Unidas convoca a la sociedad en su conjunto a hacer frente a otra pandemia: la violencia contra las mujeres y las niñas, la cual ha generado que en México 7 de cada 10 mujeres hayan enfrentado algún tipo de violencia.

    Las emergencias humanitarias, los desastres, las crisis económicas y las pandemias generan, para las mujeres y las niñas, mayores riesgos de padecer violencia. La pandemia de COVID-19 no es una excepción; esta es mucho más que una crisis sanitaria, se trata de una crisis global que podría revertir décadas de progreso en los derechos y la igualdad de género.

    La pandemia afecta desproporcionadamente a las mujeres y las niñas. Mientras que los hombres sufren tasas de mortalidad más altas, las mujeres se ven especialmente afectadas por las consecuencias económicas, sociales, y la violencia de género, es decir, sufren una violencia estructural que las afecta tanto en espacios privados como públicos, lo cual vulnera la garantía de sus derechos humanos.

    Por ello, bajo el lema: Pinta el mundo de naranja: ¡Financiar, responder, prevenir y recopilar!, este año la campaña ÚNETE pone énfasis en la importancia de los gobiernos y el trabajo en conjunto con el Sistema de Naciones Unidas, sociedad civil y el sector privado para generar una estrategia de compromiso político a fin de acelerar respuestas concretas en los cuatro ejes de la campaña: financiarun paquete mínimo de servicios esenciales; responder adecuadamente a las sobrevivientes para garantizar su acceso a los servicios esenciales; prevenir la violencia y modificar las normas sociales que le dan origen y la normalizan; y recopilar datos e información para construir políticas que prevengan, atiendan y sancionen la violencia estructural que viven millones de mujeres y niñas, además de la adopción de medidas en pro de la reparación, la verdad y la memoria de las mujeres víctimas de la violencia.

    Para seguir respondiendo a esta situación de urgencia, a petición del Secretario General de la ONU, el Sistema de las Naciones Unidas ha diseñado una estrategia con cuatro ejes de compromisos a fin de acelerar una respuesta de políticas públicas concretas respecto de la violencia de género en el contexto de COVID-19 y promover la política de cero tolerancia hacia la violencia en todas las esferas de la sociedad:

    1. Financiar: dar prioridad al financiamiento de un paquete de servicios esenciales que incluyan la prevención de violencia de género. Y asegurar un financiamiento flexible a las organizaciones de sociedad civil de los derechos de las mujeres que trabajan en el nexo entre COVID-19 y la violencia de género.

    2. Prevenir: declarar una política nacional de cero tolerancia hacia la violencia contra las mujeres y las niñas con un plan de acción concreto.

    3. Responder: poner especial atención sobre las víctimas y sobrevivientes, a través del paquete de servicios esenciales que incluyan el acceso a la procuración e impartición de justicia, así como a servicios sociales y de salud.

    4. Recopilar: datos del incremento en los diversos tipos y modalidades de violencia contra las mujeres, incluido el ámbito digital, con el fin de generar una política que prevenga y atienda la violencia en circunstancias específicas de confinamiento.

    El hecho de que la violencia esté tan presente, no quiere decir que sea normal ni mucho menos aceptable; a pesar de toda la devastación que ha causado, la crisis del COVID-19 también representa una oportunidad generacional para construir economías y sociedades más inclusivas, pacíficas y libres del flagelo de la violencia. Necesitamos crear una “paz feminista” que escuche la voz de todos y todas, con todos los grupos incluidos de manera plena y significativa en las decisiones que afectan sus vidas. Esto debe incluir escuchar las voces de mujeres y niñas que marchan en contra la violencia y en defensa de sus derechos, garantizando que puedan ejercer el derecho de manifestación de forma segura.

    El Foro Generación Igualdad, convocado por ONU Mujeres y copresidido por Francia y México en el 2021, representa también la oportunidad de abordar el papel clave que desempeñan las mujeres y generar estrategias para revertir esta crisis. De ahí la importancia de la contribución en la respuesta y recuperación de COVID-19 por parte de todos los gobiernos del mundo para reforzar los mecanismos de accesos a servicios y políticas de prevención y eliminación de todos los tipos de violencia.

    Las Agencias de Naciones Unidas hacemos una invitación para que, del 25 de noviembre al 10 de diciembre, durante los 16 días de activismo, las instituciones de gobierno, la sociedad civil, las universidades, el sector privado, medios de comunicación, junto con las y los jóvenes se unan a la campaña Únete para prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas con diferentes actividades como: foros públicos, actividades culturales, el uso de prendas de vestir color naranja, declaraciones públicas llamando a poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y usando los hashtags oficiales #DíaNaranja #16días y #Únete.

    Fuente: ONU MUJERES 25 de noviembre de 2020

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  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    ONU Mujeres insta a emprender acciones concretas
    para responder a la otra pandemia en la sombra

  • Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Dieciséis Días de Activismo contra la Violencia de Género

    En un momento en que la pandemia de COVID-19 y la cultura dominante de impunidad amenazan los avances logrados en el terreno de la igualdad de género y la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas, ONU Mujeres insta a emprender acciones robustas y decididas en respuesta a esta crisis sin precedentes con ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En el período previo al Foro Generación Igualdad –en el que los agentes mundiales asumirán nuevos y firmes compromisos para erradicar la violencia contra las mujeres–, los Gobiernos, la sociedad civil, la juventud, las y los influencers y el sector privado prestarán sus voces a los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, una campaña de movilización global que arranca hoy y se prolongará hasta el 10 de diciembre. Juntas y juntos exigirán un cambio radical y la construcción de una “nueva normalidad” que ofrezca a todas las mujeres y niñas un futuro sin violencia.

    Incluso antes de la pandemia de COVID-19, la violencia contra las mujeres era una de las violaciones más extendidas de los derechos humanos: casi el 18% de las mujeres y niñas experimentaba violencia física o sexual por parte de una pareja íntima a lo largo de un período de 12 meses. Conforme la pandemia se aceleraba, se observó una alarmante “pandemia en la sombra” de violencia contra las mujeres, con un aumento de las tasas de violencia doméstica, pero también en las calles, en Internet y en diversos entornos. El número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia se quintuplicó en algunos países durante las semanas iniciales de la pandemia, mientras que en otros se redujo por la imposibilidad de las mujeres de buscar ayuda a través de los canales habituales al verse atrapadas en el hogar con sus maltratadores. De acuerdo con las proyecciones, cabe prever que la violencia alcance a 15 millones de mujeres más por cada tres meses que se mantenga el confinamiento.

    Hemos visto al mundo entero responder a la pandemia del coronavirus, trabajando al unísono, realizando grandes inversiones y utilizando protocolos con gran determinación. La violencia contra las mujeres también es una pandemia; de hecho, precede al virus y perdurará cuando este desaparezca.En un momento en que nos enfrentamos a la devastación provocada por la COVID-19, es más importante que nunca que pongamos en común nuestros recursos y asumamos un compromiso conjunto para hacer frente a los grandes desafíos y para poner fin a la violencia contra las mujeres, por el bien de todas y todos”, manifestó Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres.

    En respuesta a la petición de “alto al fuego en el hogar” del Secretario General de las Naciones Unidas realizada este mismo año, casi 150 países acordaron incluir la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas como un componente fundamental de sus planes de respuesta a la COVID-19. Muchos de ellos han acompañado este compromiso con un fortalecimiento de los servicios esenciales, como los refugios, las líneas telefónicas de asistencia y otros mecanismos de denuncia. Sin embargo, tan sólo 48 países, menos de la cuarta parte de los 206 analizados en el marco de un reciente estudio, trataron la violencia contra las mujeres y los servicios prestados a las niñas en este ámbito como una parte integral de sus planes nacionales y locales de respuesta a la COVID-19, y muy pocos financiaron adecuadamente estas medidas.

    Con el fin de hacer frente a esta infradotación generalizada de recursos para este problema crucial, ONU Mujeres ha convocado a la Coalición de Acción sobre la violencia de género, una innovadora alianza formada por Gobiernos, la sociedad civil, líderes juveniles, el sector privado y entidades filantrópicas para desarrollar un programa claro de acciones que impulsen la erradicación de la violencia contra las mujeres y movilicen fondos para ello. Dichas acciones e inversiones se anunciarán en el Foro Generación Igualdad que se celebrará en 2021 en México y Francia, junto con las de las otras cinco Coaliciones de Acción del Foro Generación Igualdad.

    La conmemoración oficial del Día Internacional por parte de las Naciones Unidas tendrá lugar por primera vez en formato virtual y brindará a los Estados Miembros una oportunidad para fortalecer y cumplir sus compromisos con la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas.

    Como en años anteriores, edificios y monumentos emblemáticos de todo el mundo –entre ellos, las pirámides y la Esfinge de Guiza, en Egipto; las estatuas moáis de la isla de Pascua, en Chile; el Parlamento de la República de Moldova; las Torres de Kuwait; y el Ayuntamiento de Bruselas, en Bélgica– se iluminarán de naranja para instar a un futuro mejor en el que las mujeres y las niñas puedan vivir sin violencia. En los Países Bajos se iluminarán de naranja más de 200 ayuntamientos para demostrar su solidaridad con las sobrevivientes y apoyar los 16 Días de Activismo.

    Fuente: ONU MUJERES 25 de noviembre de 2020

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  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    En la mira: 16 Días de activismo contra la violencia de género

    La campaña ÚNETE de aquí al 2030 para poner fin a la violencia contra las mujeres, marca los 16 Días de activismo contra la violencia de género (del 25 de noviembre al 10 de diciembre de 2020) con el tema mundial “Pinta el mundo de naranja: ¡financiar, responder, prevenir, recopilar!”. La campaña Generación Igualdad de las Naciones Unidas amplifica el llamado a la acción mundial para subsanar las brechas de financiación, asegurar servicios esenciales para las sobrevivientes de violencia durante la crisis de la COVID-19, y concentrarse en la prevención y la recopilación de datos que puedan mejorar los servicios para salvar vidas de mujeres y niñas.

    Este año es único. Incluso antes del brote de COVID-19, la violencia contra las mujeres y las niñas había alcanzado proporciones pandémicas. En el último año, 243 millones de mujeres y niñas han sufrido maltrato por parte de sus compañeros sentimentales en todo el mundo. Mientras tanto, menos del 40 por ciento de las mujeres que sufren violencia lo denuncian o solicitan ayuda.

    Asimismo, paralelamente a la implementación de medidas de confinamiento por parte de los países para detener la propagación del coronavirus, la violencia contra las mujeres y niñas, especialmente la violencia en el ámbito privado, en algunos países, las llamadas a las líneas de ayuda se han multiplicado por cinco. En otros, las denuncias formales de violencia doméstica han disminuido por las dificultades de las supervivientes para pedir ayuda y acceder a los servicios de apoyo a través de los canales regulares.

    Sin posibilidad de acudir a la escuela y sin empleo, los cierres de escuelas y las dificultades económicas han empobrecido a las mujeres y las niñas, haciéndolas más vulnerables a la explotación, el maltrato, el matrimonio forzado y el acoso.

    Actualmente, aunque las voces de activistas y sobrevivientes han llegado a un punto en que no pueden ser silenciadas o ignoradas, el fin de la violencia contra las mujeres exigirá más inversión, más liderazgo y más medidas. No es algo que pueda quedar al margen; debe ser parte de la respuesta nacional de todos y cada uno de los países, especialmente durante la crisis actual de la COVID-19.

    Durante los 16 Días de activismo, ONU Mujeres pasa el micrófono a sobrevivientes, activistas y entidades asociadas de las Naciones Unidas sobre el terreno para que expliquen la historia de lo que ocurrió tras el brote de COVID-19.

    Fuente: ONU MUJERES noviembre de 2020

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    Miércoles, 25 de noviembre de 2020

     

     

    La pandemia en la sombra de la COVID-19

  • Recrudece la violencia contra mujeres y niñas

     

    La violencia contra las mujeres y niñas, de por sí uno de los problemas más graves que encaramos, recrudece en cualquier tipo de emergencia. La crisis ocasionada por la COVID-19 no es la excepción.

    Las cifras escapan la imaginación: incluso antes de la COVID-19, en los últimos 12 meses cerca de 243 millones de mujeres habían sido maltratadas por su pareja.

    No solo es casi seguro que ese número esté por debajo de las cifras reales — se calcula que menos del 40% de las mujeres denuncian un incidente de maltrato o buscan ayuda — sino que esa cifra se ha disparado a medida que el costo social, mental y económico del confinamiento se ha ido arraigando con el correr de los meses.

    El repunte está poniendo presión incluso en los mejores sistemas de salud y los refugios contra la violencia doméstica están alcanzando su máxima capacidad. La necesidad de redireccionar recursos normales para atender la pandemia de la COVID-19 ha agudizado los desafíos. El costo, en términos monetarios, se calcula en US$1,5 billones, y esa cifra va en aumento conforme se prolonga la pandemia.

    Los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género del Sistema de las Naciones Unidas se desarrollará entre el 25 de noviembre y el 10 de diciembre, bajo el lema: “Pinta el mundo de naranja: ¡Financiar, responder, prevenir, recopilar!” La campaña señalará el alcance de un problema que con demasiada frecuencia permanece oculto, y sugerirá maneras en las que los gobiernos y las comunidades pueden convertir la acción eficaz en un componente fundamental de sus planes de respuesta ante la COVID-19.

    El PNUD está urgiendo la formulación de políticas que generen un compromiso para financiación a largo plazo que apoye a las sobrevivientes, así como a los sistemas policiales y de justicia. Estamos trabajando con más de 80 países para prevenir la violencia contra mujeres y niñas y responder ante las tasas en ascenso de ese flagelo. Ello incluye asegurar que las necesidades de las sobrevivientes sean atendidas y que las mujeres participen en el proceso de construir un futuro mejor, en el que sus preocupaciones, experiencia y opiniones se incorporen en todos los niveles de respuesta y recuperación frente a la COVID-19.

    En colaboración con ONU Mujeres, el PNUD México está estableciendo plataformas telefónicas y en línea para apoyar a mujeres vulnerables en centros LUNAS, que son espacios seguros donde las mujeres reciben un estipendio mensual y, cuando procede, pueden escapar de sus agresores.

    El PNUD y ONU Mujeres han lanzado el Rastreador Mundial de Respuestas de Género COVID-19. Incluye más de 2.500 medidas en 206 países que abordan directamente la seguridad económica y social de las mujeres, así como medidas para abordar la violencia de género. Hasta el momento los resultados indican que si bien muchos países están priorizando las necesidades de las mujeres en los esfuerzos emprendidos contra la COVID-19, el esfuerzo de muchos países no ha sido suficiente, en tanto que cerca del 20% de los países no está haciendo absolutamente nada al respecto.

    En el informe del PNUD sobre la violencia de género y la COVID-19 se incluyen medidas adicionales que los organismos de las Naciones Unidas, los gobiernos y otros asociados pueden adoptar para prevenir y abordar la violencia de género en el contexto de la COVID-19.

     

     

    Fuente: PNUD 25 de noviembre de 2020

  • Martes, 24 de noviembre de 2020

    Realizan CONAPO y CONADIC
    ponencia “Alcohol y mi primera vez”

  • El objetivo es informar sobre la relación entre el consumo de alcohol y otras sustancias adictivas con prácticas sexuales de riesgo, que pueden derivar en embarazos no planeados e infecciones de transmisión sexual.

     

    La titular del Consejo destacó los cambios físicos, psicológicos y sociales que experimentan las personas durante la adolescencia e informó que es una etapa de experimentación en la que la que se puede consumir alcohol y otro tipo de sustancias por curiosidad, lo que trae consigo prácticas nocivas para la salud.

    Indicó que es un momento crucial para la construcción de un plan de vida, por lo que es necesario que las y los adolescentes se preparen para cumplir sus metas y puedan postergar la maternidad y la paternidad.

    Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID, 2018), la población adolescente tiene su primera relación sexual a los 17.5 años de edad, y de acuerdo a la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT, 2016) la edad de inicio en el consumo de alcohol es a los 17.9 años de edad.

    Entre estas herramientas se encuentra el Micrositio ENAPEA que tiene como objetivo convertirse en un referente de consulta para el personal docente que les permita comprender la gravedad del embarazo en adolescentes en nuestro país y contar con las herramientas necesarias para contribuir con su labor al logro de los objetivos y metas establecidas en la Estrategia.

    Estimaciones realizadas por el CONAPO con base en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2018), indican que del total de mujeres adolescentes de 10 a 19 años de edad que han tenido relaciones sexuales en los últimos tres meses y que consumieron bebidas alcohólicas, 25.4% no usó métodos anticonceptivos en su última relación sexual.

    La Secretaria General reiteró que bajo los efectos del alcohol, las y los adolescentes presentan cambios de consciencia que interfieren en su toma de decisiones, pueden perder la autonomía y el consentimiento informado, lo que trae riesgos como violencia sexual, embarazos no planeados e infecciones de transmisión sexual.

    Por esta razón, la Campaña Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes ¡Yo decido!, que forma parte de Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), les ofrece información sobre salud sexual y reproductiva para que tomen decisiones libres y responsables que les permitan llevar a cabo estilos de vida positivos y saludables.

    Como parte de las herramientas que ofrece la campaña para las y los adolescentes, se encuentra disponible la página web “Cómo le hago” y el cuaderno “¡Yo decido! Mi futuro!”, en donde encontrarán información sobre prevención del embarazo, de infecciones de transmisión sexual, métodos anticonceptivos y prevención de consumo de alcohol y otras sustancias.

    Fuente: CONAPO 24 de octubre de 2020

  • Lunes, 23 de noviembre de 2020

    Estadísticas a Propósito del Día Internacional
    de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

  • La generación de información estadística sobre violencia contra la mujer en encuestas especializadas como la ENIDREH, de victimización como la ENSU, así como la que se obtiene de los Censos Nacionales de Gobierno, es una actividad prioritaria para el diseño de políticas públicas para prevenir, atender y erradicar la violencia contra las mujeres.

  • De acuerdo con los datos, las mujeres con mayor propensión a experimentar violencia por cualquier agresor a lo largo de la vida son aquellas que residen en áreas urbanas (69.3%), de edades entre 25 y 34 años (70.1%), con nivel de escolaridad superior (72.6%) o bien no pertenecen a un hogar indígena (66.8 por ciento).

    En 1999, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 25 de noviembre Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer como un llamado a gobiernos, organismos, órganos, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas, y a otras organizaciones internacionales y no gubernamentales, para llevar a cabo actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto del problema de la violencia contra la mujer.

    Con motivo del Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difunde este comunicado con información estadística sobre la situación de violencia que enfrentan las mujeres en nuestro país con el propósito de dimensionar y contribuir al conocimiento sobre el tema en México, y coadyuvar en el diseño y definición de acciones para prevenir, atender y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres.

    La información se obtiene de tres instrumentos de información clave que genera el INEGI: La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) y los registros administrativos de los Censos Nacionales de Gobierno.

    Los resultados de la ENDIREH 2016 indican que 66 de cada 100 mujeres de 15 años o más de edad que viven en el país han sufrido al menos un incidente de violencia de cualquier tipo a lo largo de la vida. El 43.9% de ellas han sufrido violencia por parte de la pareja actual o última a lo largo de su relación mientras que 53.1% ha sufrido al menos un incidente de violencia por parte de otros agresores distintos a la pareja a lo largo de la vida.

    Las mujeres con mayor propensión a experimentar violencia por cualquier agresor a lo largo de la vida son las que residen en áreas urbanas (69.3%), en edades entre 25 y 34 años (70.1%), las que cuentan con nivel de educación superior (72.6%) y las que no pertenecen a un hogar indígena (66.8 por ciento).

    De acuerdo con los resultados de la ENSU tercer trimestre 2020, se estima que entre enero y septiembre de 2020, 9% de los hogares experimentaron alguna situación de violencia familiar.

    Los Censos de Gobierno revelan que, de los presuntos delitos registrados en las averiguaciones previas iniciadas y carpetas de investigación abiertas, los principales delitos cometidos en contra de las mujeres son los relacionados con el abuso sexual (42.6%) y la violación (37.8 por ciento).

    En cuanto a la oferta institucional para la prevención y atención de la violencia contra las mujeres, el INEGI genera información que permite dimensionar los servicios. Por ejemplo, para 2020 en México existían 50 Centros de Justicia (CJM) para las Mujeres, distribuidos en 28 entidades federativas. Las entidades que cuentan con el mayor número de instancias son Coahuila (5), México y San Luis Potosí (4) y la Ciudad de México (3). Baja California, Nuevo León, Tamaulipas y Tabasco no cuentan con CJM.

    Fuente: INEGI 23 de noviembre de 2020

  • Viernes, 20 de noviembre de 2020

    Coneval Presenta Información Referente al Índice de la
    Tendencia Laboral de la Pobreza y la Pobreza Laboral

    Cifras durante el tercer trimestre de 2020

  • El CONEVAL presenta los resultados del ITLP del tercer trimestre 2020 con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN).

  • Un total de 12 entidades federativas mantuvieron niveles de pobreza laboral por encima del 45% en julio, agosto y septiembre (Chiapas, Ciudad de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz).

    En el tercer trimestre la ENOEN alcanzó el 64% de la muestra trimestral de la ENOE, por lo que, aún no se alcanzan los niveles de respuesta previos al inicio de la pandemia originada por la enfermedad COVID-19. Adicionalmente, su muestra se conformó de un 79% de entrevistas cara a cara y un 21% de entrevistas telefónicas efectivas.

    El poder adquisitivo del ingreso laboral real per cápita tuvo una disminución de 6.7% entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2020, al pasar de $1,794.87 a $1,675.21. Asimismo, entre el primer trimestre de 2020, el último trimestre disponible con información de la ENOE, y el tercer trimestre de 2020, se observa una disminución de 12.3% en el ingreso laboral real per cápita. Este es el ingreso más bajo desde el cuarto trimestre de 2017, cuando se ubicó en $1,669.31. Este comportamiento contrasta con la tendencia creciente en el ingreso de los últimos años.

    En este sentido, durante el tercer trimestre de 2020, también se observó un aumento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) respecto al registrado en el mismo periodo del año anterior, la inflación promedio anual se ubicó en 3.9%, mayor a lo reportado en el tercer trimestre de 2019 que fue de 3.3%. Este comportamiento en el nivel de precios puede deberse en parte al incremento en los precios de las mercancías, de las frutas y las verduras, así como de los energéticos.

    Las líneas de pobreza extrema por ingresos (valor monetario de la canasta alimentaria) aumentaron anualmente 6.2% en zonas urbanas y 7.4% en zonas rurales, ambas variaciones mayores a la inflación anual de 3.9% y a las observadas en el mismo periodo del año anterior.

    Del primer al tercer trimestre de 2020, se observa que el valor monetario de la línea de pobreza extrema por ingresos urbana presentó un aumento de 2.2%, mientras que para el ámbito rural fue de 2.8%. Este comportamiento en las líneas de pobreza, así como la reducción del ingreso, explica parte de la disminución en el poder adquisitivo de los hogares, similares a los dos últimos trimestres de 2017.

    El porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria aumentó al pasar de 38.5% en el tercer trimestre de 2019 a 44.5% en el tercer trimestre de 2020.

    Entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2020, se observó una ampliación en la brecha del ingreso laboral per cápita entre la población de menores y mayores ingresos laborales. Durante el tercer trimestre de 2019, el ingreso laboral promedio del 20.0% de la población con mayores ingresos laborales per cápita (quinto quintil) representó 34.3 veces el ingreso del 20.0% de la población con menor ingreso laboral (primer quintil); mientras que para el mismo periodo de 2020 representó 146.3 veces.

    La masa salarial (monto de las remuneraciones totales de los ocupados) disminuyó 5.8% entre el tercer trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020, al pasar de $203,095.15 a $191,217.58 millones de pesos. De igual modo, entre el primer y el tercer trimestre de 2020 la masa salarial disminuyó 12.4%, dado que en el primer trimestre de este año se ubicó en $218,345.97 millones de pesos. La disminución de la masa salarial se da ante una reducción en el ingreso laboral real de los trabajadores y una disminución en el número de ocupados, durante este periodo.

    Fuente: CONEVAL 20 noviembre de 2020

  • Viernes, 20 de noviembre de 2020

    Las mujeres, especialmente afectadas por el
    impacto de la COVID-19 en el sector de la confección

  • Un fuerte aumento de despidos de trabajadores a causa de la pandemia, junto a las prácticas existentes de discriminación en el trabajo y a la distribución desigual de la carga de cuidado, han afectado de manera desproporcionada a las trabajadoras de la confección.

    En la industria de la confección, el impacto de la COVID-19 sobre las mujeres se ha agravado debido a prácticas subyacentes como la discriminación y el acoso, la falta de representación de las mujeres, la disparidad de los salarios, así como la distribución desigual de las tareas de cuidado no remuneradas y de las responsabilidades familiares, según una nueva nota informativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    Titulada Gendered impacts of COVID-19 on the garment sector (Impacto de género de la COVID-19 en el sector de la confección), la nota informativa tiene el objetivo de sensibilizar sobre la dimensión de género de la pandemia y de determinar de que manera afecta la COVID-19 a las trabajadoras y los trabajadores del sector de la confección.

    “Las mujeres representan aproximadamente 80 por ciento de la fuerza de trabajo del sector de la confección, por lo tanta ellas se ven afectadas de manera desproporcionada por las numerosas consecuencias de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, las mujeres también sufren otros efectos debido a los desafíos que tienen que enfrentar en el lugar de trabajo, así como las expectativas en relación a sus obligaciones en el hogar”.

    Un estudio reciente de la OIT puso de manifiesto que las importaciones realizadas por los principales países compradores a los países exportadores en el sector de la confección en Asia disminuyeron de 70 por ciento en el primer semestre de 2020, como consecuencia de la COVID-19. Esto ha causado un fuerte incremento de los despidos de los trabajadores ya que las fábricas que reanudaron sus actividades con frecuencia operan con una capacidad mano de obra reducida. Se estima que, en 2019, la región de Asia y el Pacífico empleaba a 65 millones de trabajadores del sector de la confección, lo cual representaba 75 por ciento de todos los trabajadores de la confección a nivel mundial.

    La nota informativa pone de manifiesto las repercusiones a corto, mediano y largo plazo de la crisis sobre las trabajadoras. Contiene además una serie de recomendaciones para ayudar a construir una industria más justa y resiliente y garantizar una mayor igualdad de género.

    Las recomendaciones prestan especial atención a las prácticas de cierre y reducción de personal, así como a las obligaciones desproporcionadas de cuidado no remunerado de las mujeres, de manera que puedan regresar al trabajo una vez que las fábricas reanuden sus actividades. Los esfuerzos para hacer frente a la pandemia de COVID-19 deben tener en cuenta la manera específica en que las mujeres y los hombres sufren las repercusiones del coronavirus en el trabajo, en el hogar y en sus comunidades. Se destaca además la importancia de intensificar los esfuerzos para luchar contra la violencia y el acoso en el lugar de trabajo, en vista de los nuevos datos que muestran que la COVID-19 ha aumentado el riesgo de la violencia de género. La necesidad de asegurar la voz, la representación y el liderazgo de las mujeres en el diálogo y la toma de decisiones también es considerada esencial a fin de garantizar una recuperación plena y equitativa de la pandemia.

    “Es fundamental que los gobiernos, las empresas y otras partes interesadas comprendan las repercusiones pluridimensionales de la pandemia de COVID-19 sobre las trabajadoras y los trabajadores, y elaboren políticas que faciliten una recuperación inteligente, sostenible y sensible a las cuestiones de género. De otra manera, la crisis generada por la COVID-19 amenaza con exacerbar las desigualdades preexistentes y comprometer la sostenibilidad social y económica del sector de la confección.

    Fuente: OIT 20 de noviembre de 2020

  • Viernes, 20 de noviembre de 2020

    El trabajo infantil es una afrenta a nuestros valores comunes

  • La ratificación universal del Convenio de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil constituye un gran avance para la infancia en África.

    El Convenio núm. 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil se ha convertido en la primera norma internacional del trabajo objeto de una ratificación universal. Este hito histórico pone de manifiesto un consenso a escala mundial, en virtud del cual se considera que las peores formas de trabajo infantil son inaceptables y contrarias a los valores que compartimos. También refleja la acuciante necesidad de adoptar medidas para proteger los derechos y la infancia de los niños que sean objeto de esclavitud, trabajos forzosos o trata de personas, o se vean obligados a participar en conflictos armados, ejercer la prostitución, o realizar pornografía, entre otros tipos de actividades ilícitas, así como a llevar a cabo trabajos peligrosos.

    Pese a que la ratificación universal del Convenio 182 de la OIT contribuirá en gran medida a erradicar el problema mediante el establecimiento de un marco jurídico adecuado, los países aún deben hacer cumplir y garantizar su aplicación de forma eficaz, en particular por medio de inspecciones laborales, con objeto de promover el trabajo decente para adultos y jóvenes en edad de trabajar de forma legal.

    El Convenio núm. 182 reviste suma importancia en África. De hecho, el primer país que ratificó oficialmente dicho Convenio fue la República de Seychelles , solo varios meses después de que los 174 Estados miembros de la OIT lo aprobaran por unanimidad en junio de 1999.

    La ratificación generalizada del Convenio por los países de África permitió que se registraran avances para abordar la cuestión en el marco de los programas de trabajo de los encargados de formular políticas y de los interlocutores sociales. Con objeto de tener una compresión más cabal de las consecuencias de esa ratificación, se han llevado a cabo encuestas y estudios de índole diversa a escala nacional. En muchos países de África se han logrado avances sustanciales, en particular la puesta en marcha de unidades nacionales de lucha contra el trabajo infantil, la armonización de marcos jurídicos nacionales con respecto a varios Convenios para hacer frente al trabajo infantil, la aprobación de planes de acción a escala nacional para erradicar el trabajo infantil y el establecimiento de comités de supervisión a escala local, encargados de analizar y notificar casos de trabajo infantil.

    No obstante, 72,1 millones de niños siguen realizando trabajo infantil en África, incluidos 31,5 millones de niños que llevan a cabo trabajos peligrosos. Según estimaciones de la OIT sobre trabajo infantil a escala mundial publicadas en 2017, en el África subsahariana se registró un aumento del trabajo infantil de 2012 a 2016, a diferencia de otras regiones, en las que el trabajo infantil registró una disminución paulatina.

    A fin de alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), cuyo fin es la supresión de todas las formas de trabajo infantil para 2025, es necesario fomentar medidas encaminadas a erradicar el trabajo infantil en África. Los países de dicho continente deben abordar el problema de la informalidad, ampliar la protección social a toda la población, fortalecer los mecanismos para hacer cumplir la ley, mejorar el acceso a enseñanza gratuita básica y de calidad, y fomentar el diálogo social.

    Desafortunadamente, la crisis de COVID-19 ha propiciado un aumento de la inseguridad económica, ha interrumpido las cadenas de suministro y ha repercutido de forma muy adversa en los procesos de producción. Puesto que alrededor del 85% del empleo en África se crea en la economía informal, cabe prever un aumento del trabajo infantil como consecuencia del cierre de escuelas, la pérdida sustancial de ingresos de los padres a lo largo de la pandemia, la falta de protección social fundamental y el aumento de la pobreza.

    La OIT promueve la adopción de medidas encaminadas a fortalecer la capacidad de los gobiernos en materia de inspección laboral y medios para hacer cumplir la ley, y la de organizaciones de trabajadores y empleadores para luchar contra las peores formas de trabajo infantil. La OIT respalda asimismo el desarrollo de economías más resilientes después de la pandemia con objeto de facilitar una “mejor reconstrucción”.

    El Convenio núm. 182 se aprobó para propiciar acciones a muy corto plazo a fin de hacer frente a las peores formas de trabajo infantil. Los países que lo han ratificado han de facilitar la adopción de medidas eficaces con arreglo a plazos fijados previamente, con objeto de suprimir las peores formas de trabajo infantil a la mayor brevedad posible.

    Fuente: OIT 20 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

    El INEGI presenta el Cubo de Datos
    Geoespaciales de México (CDGM)

  • El INEGI expande sus procesos de innovación que permiten explotar fuentes de información no tradicionales mediante técnicas y herramientas novedosas.

  • El objetivo de esta herramienta es extraer el máximo potencial de las imágenes satelitales para al monitoreo de fenómenos ambientales, socioeconómicos y demográficos en México.

  • El acervo del CDGM consta de más de 118,000 imágenes Landsat con sus metadatos de todo el territorio nacional, desde 1984 hasta 2020.

    El poder de los datos se potencia cuando se asocian a su referencia geográfica, y el INEGI, que tiene el mandato de generar información estadística y geográfica, expande sus procesos de innovación para explotar fuentes de información no tradicionales, hacer más accesible la información, potenciar su uso mediante técnicas y herramientas novedosas, y avanzar en el análisis espacial.

    Es por ello que presenta el Cubo de Datos Geoespaciales de México (CDGM), una herramienta que facilita el acceso, manejo y explotación de grandes volúmenes de imágenes satelitales a través de una interfaz de programación abierta y de libre acceso que permite el monitoreo de fenómenos ambientales, socioeconómicos y demográficos en México.

    El aprovechamiento del CDGM permitirá vincular la información estadística que produce el INEGI con las imágenes satelitales para realizar análisis orientados a identificar crecimientos, comportamientos, distribuciones, tendencias, patrones y relaciones entre diversas variables.

    El aprovechamiento del CDGM permitirá vincular la información estadística que produce el INEGI con las imágenes satelitales para realizar análisis orientados a identificar crecimientos, comportamientos, distribuciones, tendencias, patrones y relaciones entre diversas variables.

    l CDGM ofrece la posibilidad de conocer y reconocer el carácter geoespacial, temporal y sistémico de fenómenos como crecimiento poblacional, deforestación, contaminación, estrés hídrico, salud, vegetación, protección civil, alimentación, gentrificación, energías limpias, niveles socioeconómicos y movilidad, entre otros.

    El CDGM hace uso de imágenes provenientes de los satélites Landsat de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y del Departamento de Geología de los Estados Unidos (USGS). Actualmente cuenta con un acervo histórico de 118,000 imágenes Landsat con sus metadatos, desde 1984 hasta abril de 2020. El 86.4% de las imágenes de este acervo tienen Nivel 1 de Calidad de la Colección 1 de la NASA.

    Con el CDGM el INEGI hace frente a la creciente demanda e interés internacional y nacional por los datos satelitales para examinar la relación entre los indicadores ambientales y socioeconómicos, y aporta herramientas que apoyen la interacción entre la ciencia de la Tierra y los dominios estadísticos.

    Con el CDGM México se suma a países como Australia, Suiza, Ghana y Colombia, entre otros que ya hacen uso de esta tecnología. Además, aprovecha los sistemas y herramientas tecnológicas para atender el llamado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de promover y fomentar la exploración y el uso de estos datos para monitorear y apoyar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

    Actualmente, el Cubo de Datos Geoespaciales de México es una herramienta que utiliza el INEGI en distintas líneas de investigación para producir información con base en imágenes de percepción remota y, por ahora, se pone a disposición de las distintas dependencias de los tres niveles de gobierno que así lo requieran, para que puedan hacer uso de esta infraestructura y con ello tomar decisiones de política pública.

    Fuente: INEGI 18 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

    Día Mundial del Retrete

  • Más de la mitad de la población mundial, unos 4200 millones de personas, no disponen de retretes en sus viviendas o tienen sistemas de saneamiento deficientes.

    Cada 19 de noviembre se celebra el Día Mundial del Retrete para crear conciencia sobre los 4200 millones de personas que carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura. Se trata de adoptar medidas que permitan dar respuesta a la crisis de saneamiento mundial y lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, cuya finalidad es garantizar la disponibilidad de agua y saneamiento para todos de aquí a 2030.

    Este año el tema destaca la importancia del “Saneamiento sostenible y el cambio climático.

    El cambio climático está empeorando. Las inundaciones, la sequía y el aumento del nivel del mar amenazan los sistemas de saneamiento, desde los inodoros hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. Las inundaciones puede contaminar los pozos utilizados para el agua potable o pueden dañar los inodoros y esparcir los desechos humanos a las comunidades y cultivos alimentarios, causando enfermedades crónicas y mortales.

    Todos deben tener un saneamiento sostenible, junto con agua potable e instalaciones para lavarse las manos, para ayudar a proteger y mantener la seguridad de nuestra salud y detener la propagación de enfermedades infecciosas mortales como COVID-19, cólera y tifoidea.

    ¡Los baños también pueden ayudarnos a combatir el cambio climático! Las aguas residuales y los lodos de los inodoros contienen recursos valiosos como agua, nutrientes y energía. Los sistemas de saneamiento sostenible hacen un uso productivo de los desechos para impulsar la agricultura de manera segura y reducir y capturar las emisiones para obtener energía más ecológica.

    Pero, ¿qué es exactamente un sistema de saneamiento sostenible? El saneamiento sostenible comienza con un inodoro que capture de manera efectiva los desechos humanos en un entorno seguro, accesible y digno. Luego, los desechos se almacenan en un tanque, que puede ser vaciado más tarde por un servicio de recolección o transportado por tuberías.

    La siguiente etapa es el tratamiento y la eliminación segura. La reutilización segura de desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y puede proporcionar a la agricultura una fuente confiable de agua y nutrientes.

    Fuente: ONU 19 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Día Mundial del Retrete… ¡Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático!

  • La reutilización segura de los desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y proporciona a la agricultura una fuente fiable de agua y nutrientes.

    El cambio climático se está acelerando. Las inundaciones, las sequías y el aumento del nivel del mar amenazan a los sistemas de saneamiento, desde los retretes hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. El agua de las inundaciones puede contaminar los pozos utilizados para abastecerse de agua potable. Las inundaciones también pueden dañar los retretes y esparcir los desechos humanos en las comunidades y los cultivos alimentarios, causando enfermedades mortales y crónicas y planteando riesgos para la seguridad de los cultivos y la inocuidad de los alimentos.

    Hoy en día, 4 200 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura. En cambio, a menudo utilizan retretes poco fiables e inadecuados o defecan al aire libre. La defecación al aire libre y la falta de saneamiento mejorado se encuentran entre los principales factores que conducen a la malnutrición, siendo los principales contribuyentes a la contaminación del agua y el suelo. En las zonas rurales, las aguas contaminadas se utilizan para regar cultivos y para otras actividades agrícolas como abrevar el ganado, lo que pone en contacto a los cultivos y los animales con patógenos y otros contaminantes.

    A nivel mundial, el 80 % de las aguas residuales generadas por la sociedad vuelven al ecosistema sin ser tratadas ni reutilizadas y desechos humanos no tratados se vierten en el medio ambiente y propagan enfermedades mortales y crónicas. Cuando el agua se expone a excrementos humanos no tratados, se convierte en un caldo de cultivo para parásitos y enfermedades transmitidas por el suelo y el agua, como el cólera, la disentería, la E. coli, la salmonela y los gusanos intestinales transmitidos por el suelo (helmintiasis).

    Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático y preservar tanto la salud como el funcionamiento de las comunidades. Los sistemas de saneamiento sostenibles también hacen un uso productivo de las aguas residuales y los biosólidos que contienen agua, nutrientes y energía de gran valor, para impulsar la agricultura de manera segura y, al mismo tiempo, reducir y capturar las emisiones de gases de efecto invernadero.

    La FAO presta apoyo a los Estados Miembros para que adopten el enfoque de la economía circular aplicado a la agricultura, haciéndola más respetuosa con el medio ambiente, sostenible y resistente a crisis como la de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

    Se trata de adoptar medidas para hacer frente a la crisis mundial del saneamiento y alcanzar el sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 6), relativo al agua y el saneamiento para todos para 2030.

     

    Fuente: FAO 19 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Primer informe de UNICEF “Evitar una
    generación perdida a causa de la COVID-19″

  • Los niños y adolescentes representan 1 de cada 9 de las infecciones por COVID-19 registradas, según un nuevo análisis publicado en la víspera del Día Mundial de los Niños

    UNICEF advierte en un nuevo informe de que la pandemia de COVID-19, de cuyo inicio está a punto de cumplirse un año, tendrá consecuencias cada vez más graves para los niños.

    Publicado poco antes de la celebración del Día Mundial de los Niños, Evitar una generación perdida a causa de la COVID-19 es el primer informe de UNICEF que describe de manera exhaustiva las graves y cada vez peores consecuencias para los niños que puede generar la pandemia si se prolonga. En el informe se muestra que, si bien los síntomas entre los niños infectados siguen siendo leves, las infecciones van en aumento y las repercusiones a largo plazo sobre la educación, la nutrición y el bienestar de toda una generación de niños y jóvenes pueden cambiar sus vidas.

    En el informe se señala que, hasta el 3 de noviembre, los niños y adolescentes menores de 20 años representaban 1 de cada 9 de las infecciones por COVID-19 en 87 países con datos desglosados por edad; esto supone el 11% de los 25,7 millones de infecciones notificadas por esos países. Para comprender mejor cómo repercute la crisis en los niños más vulnerables, y orientar por consiguiente la respuesta, es necesario recopilar datos más fiables y desglosados por edad sobre las infecciones, las muertes y las pruebas.

    Si bien los niños pueden transmitirse el virus entre ellos y a grupos de mayor edad, hay pruebas sólidas de que, con las medidas de seguridad básicas que hay en vigor, los beneficios netos de mantener las escuelas abiertas superan los costos de cerrarlas, señala el informe. Las escuelas no son el principal factor de transmisión en la comunidad, y los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera del entorno escolar.

    Las alteraciones relacionadas con la COVID en los servicios sociales y de salud, que son esenciales para los niños, representan la amenaza más grave para ellos, según el informe. Utilizando nuevos datos de las encuestas realizadas por UNICEF en 140 países, el informe señala que:

  • Alrededor de una tercera parte de los países analizados registraron una reducción de al menos un 10% en la cobertura de una serie de servicios de salud como las vacunaciones sistemáticas, la atención ambulatoria de las enfermedades infecciosas infantiles y la salud materna. El temor a la infección es una razón importante.

  • La cobertura de los servicios de nutrición para mujeres y niños ha registrado una disminución del 40% en 135 países. En octubre de 2020, 265 millones de niños seguían sin recibir comidas en la escuela en todo el mundo. Más de 250 millones de niños menores de 5 años podrían dejar de recibir los beneficios vitales de protección que ofrecen los programas de suplementos de vitamina A.

  • El número de las visitas a domicilio que realizaron los trabajadores sociales en septiembre de 2020 se había reducido en 65 países en comparación con el mismo período del año anterior.

    Entre los datos más alarmantes del informe se incluyen los siguientes:

  • Hasta noviembre de 2020, 572 millones de estudiantes resultaron afectados por el cierre de escuelas a nivel nacional en 30 países, es decir, el 33% de los estudiantes matriculados en todo el mundo.

  • Se estima que en un período de 12 meses podrían producirse 2 millones de muertes infantiles y 200.000 mortinatos adicionales si se producen graves interrupciones en los servicios y un aumento de la malnutrición.

  • Otros 6 o 7 millones de niños menores de 5 años sufrirán emaciación o desnutrición aguda en 2020, un aumento del 14%; esto representará más de 10.000 muertes infantiles adicionales al mes, principalmente en África Subsahariana y Asia Meridional.

  • Se estima que, a nivel mundial, el número de niños que viven en una situación de pobreza multidimensional –sin acceso a la educación, la salud, la vivienda, la nutrición, el saneamiento o el agua– se ha disparado en un 15%, es decir, que afectará a 150 millones de niños más para mediados de 2020.

    Para responder a esta crisis, UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos y a los aliados para que tomen las siguientes medidas:

  • Velar por que todos los niños puedan aprender, incluyendo la reducción de la brecha digital.

  • Garantizar el acceso a servicios de salud y nutrición y lograr vacunas asequibles.

  • Apoyar y proteger la salud mental de los niños y los jóvenes y poner fin al abuso, la violencia por razón de género y el abandono.

  • Ampliar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, y luchar contra la degradación del medio ambiente y el cambio climático.

  • Impedir el aumento de la pobreza infantil y promover una recuperación inclusiva.

  • Redoblar los esfuerzos dirigidos a proteger y apoyar a los niños y a las familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.

    Fuente: UNICEF 19 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Las infecciones farmacorresistentes amenazan
    con convertirse en la próxima pandemia

  • Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos 2020: la FAO presenta recomendaciones para frenar la propagación de superbacterias peligrosas

    Debido a que la resistencia a los antimicrobianos (RAM) aumenta drásticamente y amenaza con transformarse en la próxima pandemia, lo que podría tener graves consecuencias para la salud, los sistemas agroalimentarios y las economías a escala mundial, la FAO insta a los agentes de todos los sectores, desde los agricultores hasta los cocineros, pasando por los productores y los consumidores, a acelerar los esfuerzos para evitar la propagación de los microbios farmacorresistentes.

    En esta Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos (18-24 de noviembre), la Organización destaca que todos tenemos un papel que desempeñar para combatir la RAM, incluidos los actores de los sectores de la alimentación y la agricultura, y presenta recomendaciones para frenar la propagación de la RAM.

    La RAM es la capacidad de los microbios de subsistir o crecer en presencia de medicamentos que tienen como objetivo inhibirlos o matarlos. El proceso se acelera con el uso de antimicrobianos diseñados para matar patógenos no deseados en los seres humanos, los animales y los cultivos. En particular, el uso de antimicrobianos en la salud humana y animal está aumentando la resistencia.

    Actualmente, al menos 700 000 personas mueren cada año a causa de enfermedades resistentes a los fármacos. Cada vez son más las enfermedades comunes, como las infecciones de las vías respiratorias, las infecciones de transmisión sexual y las infecciones del tracto urinario, que resultan difíciles de tratar. La resistencia a los medicamentos también amenaza cada vez más nuestros sistemas agroalimentarios y la seguridad alimentaria mundial.

    “Al igual que la pandemia de la COVID-19, la RAM ya no es una amenaza futura. Está sucediendo aquí y ahora, y nos está afectando a todos”, señaló la Directora General Adjunta. “En todo el mundo, personas, animales y plantas ya están muriendo a causa de infecciones que no pueden tratarse, ni siquiera con nuestros tratamientos antimicrobianos más fuertes. Si no se controla la RAM, la próxima pandemia que enfrentemos podría ser bacteriana y mucho más mortal si los medicamentos necesarios para tratarla no funcionan”.

    La labor de la FAO en materia de RAM se lleva a cabo en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) adoptando el enfoque “Una salud”.

    Los sectores de la alimentación y la agricultura deben desempeñar un papel decisivo en la lucha contra la RAM. En muchas partes del mundo, el uso de antimicrobianos es mayor en los animales que en los seres humanos y aumenta con rapidez a medida que crecen nuestras poblaciones y se incrementa la demanda mundial de alimentos.

    La propagación de la RAM es más rápida que la capacidad de los científicos para desarrollar nuevos antimicrobianos y está amenazando los sistemas alimentarios, la seguridad alimentaria, la inocuidad alimentaria, los sistemas de asistencia sanitaria y las economías de todo el mundo. Nuestra única solución es adoptar medidas estratégicas para que los antimicrobianos que tenemos sigan siendo efectivos. No es demasiado tarde, pero se acaba el tiempo para impedir que empeore esta devastación, advirtió hoy la FAO.

    El 23 de noviembre, el organismo de las Naciones Unidas pondrá en marcha una nueva comunidad de profesionales dedicados al cambio de comportamiento con miras a formular soluciones que faciliten el uso apropiado de los antimicrobianos y la prevención eficaz de enfermedades. Al combinar una gran cantidad de aportaciones de agricultores y otros actores de la cadena alimentaria, veterinarios, epidemiólogos, expertos en RAM y científicos del comportamiento, esta comunidad de práctica colaborará para fomentar comportamientos tanto en el plano de las políticas como en el de las explotaciones a fin de ayudar a ralentizar la propagación de la RAM.

    Las actividades e iniciativas de la Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos se llevarán a cabo en todo el mundo y comprenderán una conversación en Twitter el 21 de noviembre sobre la Semana mundial en África titulada “¿Cómo podemos aumentar la concienciación acerca de la RAM en África?” y un acto de InfoPoint en Bruselas el 24 de noviembre dirigido a los responsables de formular políticas y el público en general con objeto de aumentar la conciencia sobre la urgencia de abordar la RAM, y Filipinas auspiciará una cumbre sobre la RAM en el marco del enfoque “Una salud” y una serie de seminarios web a lo largo de la semana.

     

    Fuente: FAO 18 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

    ¿El COVID-19 sí afecta a los niños y la
    pandemia puede dejar una “generación perdida”?

  • UNICEF publica un informe en el que se demuestra cómo, si bien los síntomas entre los menores infectados siguen siendo leves, las infecciones están aumentando y el impacto a largo plazo en la educación, la nutrición y el bienestar de toda una generación de niños y jóvenes puede marcar su vida. Por ello, pide acabar con el mito de que los niños apenas se ven afectados por la enfermedad. También destaca que, con las medidas adecuadas, es mejor tener las escuelas abiertas que cerradas.

    Con motivo del Día Mundial de la Infancia, UNICEF ha publicado un informe con contundente mensaje Evitar la generación perdida del COVID-19.

    El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia describe de manera exhaustiva en ese documento las graves y crecientes consecuencias para los niños a medida que avanza la pandemia y demuestra que, si bien los síntomas entre los menores infectados siguen siendo leves, las infecciones están aumentando y el impacto a largo plazo en la educación, la nutrición y el bienestar de toda una generación de niños y jóvenes puede alterar la vida.

    “A lo largo de la pandemia de COVID-19 ha existido un mito persistente de que los niños apenas se ven afectados por la enfermedad. Nada podría estar más lejos de la verdad”, asegura la directora ejecutiva de UNICEF.

    “Si bien los niños pueden enfermarse y propagar la enfermedad, esto es solo la punta del iceberg de la pandemia. Las interrupciones en los servicios clave y las crecientes tasas de pobreza representan la mayor amenaza para los niños. Cuanto más persista la crisis, más profundas serán sus repercusiones en la educación, la salud, la nutrición y el bienestar de los niños. El futuro de toda una generación está en riesgo”.

    El informe concluye que, al 3 de noviembre, en 87 países con datos desglosados ​​por edad, los niños y adolescentes menores de 20 años representaban una de cada nueve infecciones por COVID-19, o el 11% de los 25,7 millones de infecciones notificadas por estos países. No obstante, señala que se necesitan datos más fiables y sobre infecciones, muertes y pruebas para comprender mejor cómo la crisis afecta a los niños más vulnerables y orientar la respuesta.

    Si bien los niños pueden transmitirse el virus entre sí y a los adultos, existen pruebas claras de que medidas de seguridad básicas , los beneficios de mantener las escuelas abiertas superan los costos de cerrarlas, señala el informe. Las escuelas no son el principal impulsor de la transmisión comunitaria y los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera de los entornos escolares.

    Utilizando nuevos datos de encuestas de UNICEF en 140 países, señala que:

  • Alrededor de un tercio de los países analizados registró una caída de al menos el 10% en la cobertura de servicios de salud como vacunación de rutina, atención ambulatoria de enfermedades infecciosas infantiles y servicios de salud materna. El miedo a la infección es una razón importante para no acudir al centro médico.

  • Hay una disminución del 40% en la cobertura de los servicios de nutrición para mujeres y niños en 135 países. En octubre de 2020, 265 millones de niños seguían perdiendo las comidas escolares en todo el mundo. Más de 250 millones de niños menores de cinco años podrían perderse los beneficios de los programas de suplementación con vitamina A.

    Los datos más alarmantes del informe señalan que:

  • En noviembre de 2020, 572 millones de estudiantes se vieron afectados por el cierre de escuelas en 30 países: el 33% de los estudiantes matriculados en todo el mundo.

  • Se estima que en un período de 12 meses podrían morir dos millones de niños más de muertes infantiles y 200.000 bebés más nacerían muertos, con graves interrupciones de los servicios de salud y aumento de la desnutrición.

  • Otros entre seis y siete millones de menores de cinco años sufrirán emaciación o desnutrición aguda en 2020, lo que supone un aumento del 14% que se traducirá en más de 10.000 muertes infantiles adicionales cada mes, principalmente en África subsahariana y Asia meridional.

  • A nivel mundial, se estima que el número de niños que viven en la pobreza multidimensional – sin acceso a educación, salud, vivienda, nutrición, saneamiento o agua- se ha disparado en un 15%, o 150 millones de niños más para mediados de 2020.

    Por todo ello y para responder a esta crisis, UNICEF pide a los Gobiernos y otros agentes de la sociedad:

  • Asegurar que todos los niños continúen con su educación, incluyendo en este principio el cierre de la brecha digital.

  • Garantizar el acceso a los servicios de nutrición y salud, y hacer que las vacunas sean asequibles y estén disponibles para todos los menores.

  • Apoyar y proteger la salud mental de niños y jóvenes y poner fin al abuso, la violencia de género y la negligencia en la infancia.

  • Aumentar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene y abordar la degradación ambiental y el cambio climático.

  • Revertir el aumento de la pobreza infantil y garantizar una recuperación inclusiva para todos.

  • Redoblar los esfuerzos para proteger y apoyar a los niños y sus familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.

    Fuente: ONU 18 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 18 de noviembre de 2020

    ¿Cómo puede contribuir la acuicultura a acabar con el hambre?

  • El imparable crecimiento de habitantes en el planeta, con una previsión de 9700 millones de personas para el año 2050, afectará a la humanidad en muchos factores, pero uno de ellos tendrá una especial relevancia para nuestra subsistencia: la producción de alimentos.

    Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en 2018 la acuicultura alcanzó un récord productivo histórico de 114,5 millones de toneladas.

    Así, los países asiáticos lideran la gran mayoría de la producción de pescado en piscifactorías con un 90% durante los dos últimos decenios. Además, la acuicultura se ha convertido en la principal fuente de pescado disponible para el consumo humano desde el año 2016.

    La FAO advirtió en su informe mundial 2020 sobre pesca y acuicultura que el deterioro de las reservas pesqueras y la captura excesiva de peces en su hábitat natural se ha convertido en un problema permanente. Un 30% de especies no se encuentra dentro de unos niveles biológicamente sostenibles y alrededor del 60% están cerca de alcanzar un nivel similar.

    Por ello, el organismo de la ONU prevé que durante los próximos años la acuicultura seguirá dominando el mercado de los alimentos de origen marino y que, mediante una gestión sostenible, podría tener un efecto transformador en la forma en que alimentamos a la población mundial.

    La Plataforma de Acción Empresarial Oceánica Sostenible del Pacto Mundial de las Naciones Unidas promueve el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2, que busca acabar con el hambre en el mundo, mediante el fomento de la producción de alimentos marinos sostenibles.

    También trabaja para lograr las metas asociadas al Objetivo número 14, que busca el uso sostenible de mares, océanos y recursos marinos, fomentando la gestión eficaz de los océanos y las normas para reducir la pesca excesiva, la contaminación marítima y la acidificación de los océanos.

    Dado que los productos marítimos generan una huella de carbono relativamente baja en comparación con la agricultura terrestre, la acuicultura desempeña un papel positivo en el cumplimiento del Objetivo número 13 que conlleva la adopción de medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus repercusiones.

    El Pacto Mundial de las Naciones Unidas, busca que las empresas se adhieran a los principios universales en materia de derechos humanos, trabajo, medio ambiente y lucha contra la corrupción, y que adopten medidas que promuevan los objetivos sociales.

    Fuente: ONU 18 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 18 de noviembre de 2020

    Continúa su alianza con ISO-Quito para medir los
    avances y desafíos para el logro de la igualdad de género

    La medición, en base a información cuantitativa y cualitativa, de cómo los países están avanzando en el cumplimiento de sus compromisos para el logro de la igualdad de género en aspectos como la autonomía económica de las mujeres, su bienestar físico, el derecho a una vida libre de violencia y la participación plena en la vida política, es una herramienta para el análisis y la incidencia política de primer orden. Es por ello que el mecanismo ISO-Quito se ha constituido en una de las fuentes de información más importantes para saber cómo y en qué medida la igualdad de género avanza o, por el contrario, retrocede en la región, en función de los compromisos adquiridos por los Estados en el marco de las Conferencias Regionales sobre la Mujer. Consciente de la necesidad de contar con este tipo de herramientas prácticas, ONU Mujeres renovó durante 2020 su compromiso para apoyar el buen funcionamiento de ISO-Quito.

    Según el último Informe ISO-Quito 2019 se muestran importantes variaciones entre los países. Uruguay, Chile y Costa Rica son los que presentan mayor consistencia, a lo largo del tiempo, en sus logros en materia de bienestar y paridad económica. Costa Rica ocupó el primer lugar en el liderazgo regional del año 2018, al presentar un elevado nivel de paridad política. Ecuador y México representan un caso similar: aunque exhiben valores menores en paridad económica y en bienestar de las mujeres, sus altos niveles de paridad política colocan a ambos países en un lugar alto en el ranking. Eso muestra que esta posición más consolidada de las mujeres en política no se traduce directa ni inmediatamente en logros sustantivos en la vida de las mujeres, en general. Por contraste, Guatemala, Honduras y Paraguay se encuentran en los peores lugares en el ranking. El grupo de países de valores medio-altos incluye a Argentina, Bolivia, Perú y Nicaragua. Aquí, nuevamente, los más altos índices de paridad política (como en el caso de Nicaragua y Bolivia) no presentan consistencia con los logros de las mujeres en las dimensiones económica, laboral y social. Por el contrario, Argentina, que muestra altos valores en estas dimensiones, baja su puntuación por sus menores logros en participación de las mujeres en política, especialmente, a nivel del Poder Judicial.

    Este último informe nos señala que aunque se registran avances en muchas dimensiones, en otras se produce un relativo estancamiento, especialmente, en las relativas a la pobreza femenina, el acceso al empleo y la paridad económica. Por otra parte, algunos de estos logros, en especial los más vinculados al desarrollo económico de los países, pueden verse amenazados por la crisis provocada por el COVID-19 que está afectando de manera particular a la región.

    La principal fuente de información para la elaboración del ISO-Quito es el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de CEPAL y CEPALStat para la elaboración de los indicadores a través de sus diferentes dimensiones. La primera dimensión es la relativa al bienestar social de las mujeres e incorpora la dimensión educativa, la mortalidad materna y la situación de pobreza. La segunda dimensión mide la paridad económica entre varones y mujeres en salario, tasas de participación laboral, acceso a ingresos propios y niveles de formalización del empleo. La tercera dimensión mide la paridad en la toma de decisiones y se construye en un índice que combina la participación de la mujer en diferentes niveles de la esfera político-institucional: la justicia, el parlamento y el gobierno. Estas dimensiones en conjunto se reflejan en un índice que sintetiza el estado efectivo de las mujeres, en general, y la brecha que las distancia de los logros de sus pares varones.

    La propuesta ISO-Quito surgió como una iniciativa de la Articulación Feminista Marcosur, buscando establecer las bases del seguimiento de los acuerdos alcanzados en el Consenso de Quito, en agosto de 2007, en el marco de la X Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe. Desde entonces, se estableció una línea de base que permite hoy evaluar los avances y rezagos que experimentan los países de la región.

    ISO-Quito también incorpora un índice llamado de compromisos institucionales, que mide los esfuerzos que hacen los gobiernos en el diseño e implementación de políticas públicas destinadas a combatir la desigualdad de género y asegurar el bienestar de las mujeres. Una de las innovaciones recientes de ISO-Quito ha sido la de relevar el compromiso político de los gobiernos para asegurar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, la paridad política y las licencias parentales.

    Dentro del acuerdo en curso entre ISO-Quito y ONU Mujeres, en 2021 se producirá un documento de análisis sobre familias, empoderamiento e igualdad de género y se desarrollarán cuatro informes país con información exhaustiva y combinando el análisis de datos cuantitativos y cualitativos sobre economía y política, e integrando aspectos relativos a derechos sexuales y reproductivos, que serán presentados públicamente a través de diversas iniciativas digitales.

    Fuente: ONU 17 de noviembre de 2020

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    Miércoles, 18 de noviembre de 2020

    La ONU presenta un nuevo mecanismo global
    para financiar programas de saneamiento e higiene

  • La pandemia de COVID-19 ha evidenciado el papel clave del saneamiento y la higiene para detener la propagación de enfermedades. Con un nuevo fondo, la ONU busca canalizar millones de dólares a la creación de infraestructura útil para resolver los grandes problemas de salud pública en los países de renta baja.

    La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos lanzó un nuevo mecanismo de financiamiento global para apoyar los programas orientados a hacer accesible el saneamiento y la higiene para todos.

    El objetivo del Fondo de Saneamiento e Higiene es la inversión público-privada de 2000 millones de dólares en los próximos cinco años para dar una solución a la crisis de larga data en materia de saneamiento, higiene y salud menstrual.

    El Fondo ayudará a los países con menor capacidad de respuesta a esta crisis y tendrá cuatro metas estratégicas:

  • Ampliar el saneamiento doméstico.

  • Garantizar la salud e higiene menstrual.

  • Proporcionar servicios de saneamiento e higiene en las escuelas y las instalaciones sanitarias.

  • Apoyar las soluciones innovadoras de saneamiento

    Según datos de la ONU, la mitad de la población mundial no tiene acceso a un saneamiento seguro:

  • 620 millones de niños asisten a escuelas sin baños.

  • 1 de cada 3 escuelas no tiene ni siquiera servicios básicos de saneamiento e higiene.

  • 1 de cada 5 establecimientos de salud no tiene ningún servicio de saneamiento.

    Esta falta de servicios cuesta unos 222.000 millones de dólares anuales en productividad perdida, aumento del gasto en salud y producción económica.

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible plantean garantizar el agua limpia y el saneamiento sustentables para todos los habitantes del planeta para 2030; sin embargo, al ritmo actual, esa meta se alcanzaría hasta el próximo siglo.

    La falta de inversión en ese sector durante las últimas décadas ha tenido un profundo impacto negativo en la salud, la educación y los resultados económicos de los países y las comunidades.

    Fuente: ONU 17 de noviembre de 2020

  • Martes, 17 de noviembre de 2020

    Por un futuro sin cáncer del cuello uterino: por primera
    vez el mundo se ha comprometido a eliminar un cáncer

    La Estrategia Mundial de la OMS para Acelerar la Eliminación del Cáncer del Cuello Uterino, se basa en tres pilares fundamentales: la vacunación, la detección y el tratamiento. La aplicación con éxito de los tres podría llevar a una reducción de más del 40% de los nuevos casos de la enfermedad y evitar 5 millones de muertes relacionadas con ella para el año 2050.

    Esto constituye un hito histórico, ya que por primera vez 194 países se comprometen a eliminar un cáncer, como resultado de la adopción de una resolución en la Asamblea Mundial de la Salud de este año. .‎

    El logro de las siguientes metas para el año 2030 pondrá a todos los países en el camino hacia la eliminación:‎

  • 90% de las niñas totalmente vacunadas antes de cumplir los 15 años con la vacuna contra el virus del papiloma humano‎

  • 70% de las mujeres examinadas antes de los 35 y nuevamente antes de los 45 años mediante una prueba de alta precisión‎

  • 90% de las mujeres diagnosticadas con cáncer del cuello uterino reciben tratamiento (90% de las mujeres con lesiones precancerosas y 90% de las mujeres con cáncer invasivo).

    En la estrategia también se destaca que la inversión en las intervenciones para alcanzar esas metas puede generar considerables beneficios económicos y sociales. Se estima que por cada dólar que se invierta en la estrategia hasta 2050 y más allá, volverán a la economía US$ 3,20 gracias al aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. La cifra se eleva a US$ 26 si se consideran los beneficios que reporta la mejora de la salud de las mujeres a las familias, las comunidades y las sociedades.‎

    El cáncer del cuello uterino es una enfermedad que se puede prevenir. También se puede curar, si se detecta a tiempo y se trata adecuadamente. A pesar de ello, es el cuarto cáncer más común entre las mujeres de todo el mundo. Si no se adoptan medidas adicionales, se prevé que la cifra anual de nuevos casos de cáncer del cuello uterino aumente de 570 000 a 700 000 entre 2018 y 2030, y que la cifra anual de muertes aumente de 311 000 a 400 000. La incidencia de este cáncer es casi el doble en los países de ingresos bajos y medianos, y sus tasas de mortalidad son tres veces superiores a las de los países de ingresos altos.‎

    El lanzamiento se está celebrando con un día de movilización a escala mundial, en el que los ministerios de salud, las entidades asociadas y las activistas contra el cáncer participan en actividades dirigidas a mejorar el acceso de las niñas y las mujeres a la prevención y el tratamiento del cáncer.

    Monumentos de todo el mundo se están iluminando con el color verde turquesa asociado al cáncer del cuello uterino, desde las Cataratas del Niágara en América del Norte hasta el Marco de Dubai, al igual que los contornos de ciudades de toda Australia. (En el sitio web de la OMS dedicado al evento se publicará más información sobre la iluminación de monumentos y los actos organizados en países de todo el mundo.

    Fuente: OMS 17 de noviembre 2020

  • Martes, 17 de noviembre de 2020

    Alcanzan el primer acuerdo global
    para acabar con el cáncer cervicouterino

  • La agencia de la ONU que vela por la salud en todo el mundo ha puesto en marcha una estrategia para eliminar del cáncer cervicouterino basada en tres pasos fundamentales: la vacunación, el cribado y el tratamiento. De lograrse una aplicación satisfactoria de la triple acción, se podría reducir más del 40% de los nuevos casos de la enfermedad y evitarse cinco millones de muertes en los próximos 30 años.

    La Organización Mundial de la Salud ha lanzado una Estrategia mundial para acelerar la eliminación del cáncer cervicouterino, tras adoptarse una resolución al respecto en la Asamblea Mundial de la Salud.

    Se trata de un hito histórico porque constituye la primera vez que 194 países se comprometen a eliminar este tipo de cáncer.

    El cumplimiento de los siguientes objetivos para el año 2030 pondrá a todos los países en la ruta de su erradicación:

  • Vacunación del 90% de las niñas contra el Virus del Papiloma Humano antes de los 15 años.

  • Examen del 70% de las mujeres mediante una prueba diagnóstica de alto rendimiento a los 35 años y de nuevo a los 45.

  • Tratamiento del 90% de las mujeres identificadas con enfermedad cervical (tratamiento para el 90% de las mujeres con pre-cáncer y para el 90% de las mujeres con cáncer invasivo).

    La estrategia también resalta que la inversión en las medidas para alcanzar esos objetivos puede generar importantes beneficios económicos y sociales.

    Se estima que por cada dólar invertido hasta 2050, y tras esa fecha, la economía obtendrá 3,20 dólares de ganancia debido al aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. La cifra se eleva a 26 dólares cuando se consideran los beneficios de la mejora de la salud de la mujer en las familias, las comunidades y las sociedades.

    Aunque es el cuarto cáncer más común a nivel mundial entre mujeres, el cáncer cervical es una enfermedad prevenible y curable si se detecta a tiempo y se trata adecuadamente.

    De no tomarse medidas complementarias, se espera que el número anual de nuevos casos de cáncer de cuello uterino aumente de 570.000 a 700.000 entre 2018 y 2030, y se prevé que el número anual de muertes crezca de 311.000 a 400. 000. En los países de ingresos bajos y medios, su incidencia es casi el doble y sus tasas de mortalidad tres veces superiores a las de los países de ingresos altos.

    Al mismo tiempo, la Organización destaca que la pandemia de COVID-19 plantea una serie de problemas de prevención de la enfermedad:

  • Interrupción de los servicios de vacunación, detección y tratamiento.

  • El cierre de fronteras redujo la disponibilidad de suministros e impidió el tránsito de los ingenieros biomédicos cualificados para el mantenimiento de los equipos.

  • El establecimiento de nuevas trabas que impiden a las mujeres de las zonas rurales viajar a los centros de referencia para recibir tratamiento.

  • El cierre de escuelas que interrumpe los programas de vacunación en las escuelas.

    El lanzamiento de la campaña coincide con la movilización a nivel mundial de ministerios de salud, socios y los defensores del cáncer que participan en actividades para mejorar el acceso de las niñas y las mujeres a la prevención y el tratamiento del cáncer.

    Fuente: ONU 16 de noviembre de 2020

  • Viernes, 13 de noviembre de 2020

     

    La OPS pide que se mejore el control de la diabetes
    para prevenir complicaciones y COVID-19 grave

  • En las Américas, más de 60 millones de personas viven con diabetes. La diabetes mal controlada puede provocar ceguera, enfermedad renal y del corazón, y amputaciones. Además, es una condición que aumenta el riesgo de padecer COVID-19 grave

    En vísperas del Día Mundial de la Diabetes, que tiene lugar el 14 de noviembre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insta a mejorar el control de la diabetes para prevenir complicaciones relacionadas con ella, así como las complicaciones potencialmente mortales asociadas a las infecciones por el nuevo coronavirus.

    En las Américas, más de 60 millones de personas viven con diabetes, principalmente con la diabetes de tipo 2, y si no se toman medidas, se estima que para 2040 habrá más de 100 millones de adultos con esta enfermedad. Además, cada año, más de 340.000 personas mueren por complicaciones relacionadas con la diabetes en la región. Por su parte, la COVID-19 ya ha infectado a más de 21 millones de personas en las Américas y los casos siguen en aumento.

    La pandemia por COVID-19 ha interrumpido las rutinas diarias de millones de personas en la región y ha hecho que la enfermedad sea más difícil de manejar. Menos personas han acudido a los centros de salud para hacer visitas de seguimiento debido a las medidas de permanencia en el hogar, el temor a la infección por el nuevo coronavirus y las interrupciones en los servicios salud.

    El sobrepeso y la obesidad, que afectan a más del 60% de los adultos de la región, están fuertemente vinculadas con la diabetes, una enfermedad crónica progresiva que se caracteriza por niveles elevados de glucosa en la sangre. La diabetes tipo 2 – que representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo, una dieta malsana y a la inactividad física- está aumentando en todo el mundo. Desde 1980, se ha triplicado el número de personas con diabetes tipo 2 en la región.

    Las complicaciones por la diabetes pueden prevenirse mejorando el tratamiento y la calidad de la atención. La diabetes puede prevenirse mediante políticas de salud y fiscales, legislación, cambios en el medio ambiente y la sensibilización del público para evitar los factores de riesgo, entre ellos la obesidad, la dieta poco saludable y los estilos de vida sedentarios.

    Ejemplos de estas intervenciones incluyen impuestos a las bebidas azucaradas; prohibiciones a la publicidad de alimentos ultraprocesados para niños; el etiquetado de los alimentos en el frente del paquete para informar a los consumidores sobre el alto contenido de sal, azúcar y grasa; y la promoción de espacios recreativos seguros y accesibles para fomentar la vida activa. Una dieta saludable y 30 minutos de actividad física moderada todos los días pueden reducir el riesgo de que los niños y adolescentes tengan sobrepeso.

    Como parte del Plan de Acción Global para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, la OPS apoya a los países de la región en estos esfuerzos por reducir las complicaciones relacionadas con la diabetes y la mortalidad prematura. La OPS también ayuda a los países a adquirir medicamentos para tratar la diabetes a precios asequibles, reduciendo los costos asociados al tratamiento de esta enfermedad crónica.

    Fuente: OPS 12 de noviembre de 2020