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Martes, 7 de julio de 2020

Evaluación de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020

  • El CONEVAL definió una metodología innovadora para la realización de la evaluación a los 17 programas prioritarios, cuyo propósito principal fue comprender el contexto en el que se implementaron y los retos a los que se enfrentaron. Para ello, se realizó trabajo de campo en las entidades federativas del país y se entrevistó tanto a los beneficiarios como a los operadores y a los funcionarios públicos que implementan los programas sociales en campo para incorporar la perspectiva de todos los actores que participan en el proceso y promover la mejora de estos programas.
  • El ejercicio de evaluación generó información para la mejora de las intervenciones, lo cual está documentado en los informes de evaluación, en la sección de Posición Institucional, en donde se destaca que 9 de los 17 programas ya hicieron mejoras y 13 están por atender recomendaciones derivadas de la evaluación.
  • De acuerdo con su mandato constitucional y con apego a la normatividad en materia de evaluación de programas, acciones y políticas de desarrollo social, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) da a conocer las Evaluaciones de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020 realizadas a 17 programas prioritarios de desarrollo social.

    La Evaluación de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020 rescata los principios básicos de la evaluación de diseño y los enriquece al analizar el funcionamiento del programa a partir de la realización de trabajo de campo para valorar los retos presentes en los diferentes contextos en los que se implementaron los 17 programas de nueva creación, y que se consideran como prioritarios para el desarrollo social.

    Desde su concepción, la Evaluación de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020 se determinó como un ejercicio participativo y con un enfoque cualitativo para cumplir un doble propósito: 1) impulsar el ejercicio evaluativo como un proceso que reconoce el aprendizaje de las y los responsables de los programas y, por ende, la evolución de las intervenciones; y 2) profundizar en el análisis entre las diversas interacciones de las personas que participan en los programas (responsables a nivel central y estatal, quienes implementan los programas, los derechohabientes, entre otras) para comprender la manera cómo operan en el territorio y la problemática que persiguen resolver a partir de la entrega de los apoyos.

    De acuerdo con su mandato constitucional y con apego a la normatividad en materia de evaluación de programas, acciones y políticas de desarrollo social, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) da a conocer las Evaluaciones de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020 realizadas a 17 programas prioritarios de desarrollo social.

    La Evaluación de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020 inició en abril de 2019 y concluyó en junio de este año, por lo que el análisis abarca el ejercicio fiscal 2019 y el primer semestre del 2020.

    Este ejercicio de evaluación es un primer acercamiento a los programas prioritarios del Gobierno de México para generar información que contribuya a la mejora de los programas sociales.

    Estas Evaluaciones de Diseño con Trabajo de Campo 2019-2020 forman parte de una agenda de evaluación de corto y mediano plazos, la cual irá avanzando a la par de la maduración de las intervenciones y con la información que los propios programas continúen produciendo.

    Fuente: CONEVAL 06 de julio de 2020

    Viernes, 3 de julio de 2020

    primer webinario de Género y Territorio

    ¿Qué pasará cuando salgamos?

    El Instituto para el Desarrollo Sustentable en Mesoamérica A.C.(IDESMAC) te invita al primer webinario de Género y Territorio “¿Qué pasará cuando salgamos?
    Efectos sociales, económicos, ambientales y culturales en Los Altos de Chiapas.

    El seminario se realizará vía zoom el 15 de julio de 2020 en horario de a 11:00 a 13:00 hrs.

    Fuente: IDESMAC julio de 2020

    Viernes, 3 de julio de 2020

    Indicador IMEF Manufacturero

    Cifras durante junio

    El Indicador IMEF Manufacturero aumentó en junio 4.4 puntos para ubicarse en 42.0 unidades. Así, este Indicador permaneció en zona de contracción (<50) por catorceavo mes consecutivo. Su serie tendencia-ciclo cayó 0.7 puntos para cerrar en 41.6 unidades y continuar en zona de contracción por catorce meses consecutivos. Por su parte, el Indicador ajustado por tamaño de empresa aumentó 7.1 puntos, ubicándose en 46.2 unidades y se mantuvo en zona de contracción por once meses seguidos.

    Durante junio, cuatro componentes del Indicador Manufacturero registraron aumentos, y dos de ellos de manera importante. El subíndice Nuevos Pedidos aumentó 13.0 puntos, para quedar en 36.8; el de Producción aumentó 11.9 puntos, para cerrar en 37.8 unidades, y Entrega de Productos aumentó 3.2 puntos para cerrar en 50.2 unidades. Por su parte, el subíndice de Empleo se mantuvo sin cambio en 41.0 unidades. En contraste, el subíndice Inventarios cayó 5.2 unidades para quedar en 46.7.

    La economía mexicana se encuentra en recesión. En el primer trimestre del año en curso se contrajo 1.2% con respecto al trimestre previo y los primeros datos del segundo trimestre apuntan a una profundización en la caída de la actividad económica. Al respecto, el INEGI publicó la semana pasada el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de abril, el indicador más completo de la evolución del sector real de la economía de frecuencia mensual. Este dato resulta de suma relevancia para anticipar lo que sucederá durante el segundo trimestre. pues contempla el primer mes completo del confinamiento para impedir la diseminación del coronavirus. De acuerdo con tal indicador, la economía mexicana cayó 17.3% con respecto al mes anterior y 19.85% con respecto al mismo mes del año previo (con cifras desestacionalizadas). Este resultado se debió a las reducciones mensuales de 6.3% en la actividad primaria, 25.14% en la producción industrial (publicada anticipadamente el 11 de junio) y 14.4% en los servicios.

    Destaca que la producción industrial, que representa 28% del PIB,fue la actividad más afectada por el confinamiento. Las caídas más marcadas ocurrieron en la construcción, que disminuyó 32.8% respecto a marzo y 32.8% con respecto al mismo mes del año previo, seguida de las manufacturas, que cayeron 30.5% respecto a marzo y 35.5% respecto al mismo mes del año anterior, y la minería, que disminuyó 5.6% en términos mensuales y 3.6% en términos anuales. El desplome en abril de la actividad económica llevó al IGAE a niveles no vistos desde el año 1996.

    La caída en el sector de servicios, que representa el 67% del PIB, fue más suave de lo esperado, si se consideran los severos efectos de la pandemia sobre el mercado laboral, ya que más de doce millones de personas abandonaron la fuerza laboral en abril y la “holgura” del empleo ha alcanzado niveles sin precedentes. Entre los más afectados están los restaurantes y servicios de hospedaje, que durante abril sufrieron una caída en su actividad de 60.2% con respecto a marzo y 70.5% en relación con el mismo mes de 2019, ya que las medidas de confinamiento tuvieron un efecto directo e inmediato sobre sus ventas. Las ventas minoristas, por otra parte, se contrajeron en abril 30.9% respecto a marzo y 32.1% respecto al mismo mes del año anterior.

    La contracción del IGAE durante abril sugiere que, de detener la actividad económica su caída en mayo y junio, el PIB caería alrededor de 18% durante el segundo trimestre de 2020. Para mayo ya se cuenta con algunos datos. La cifra económica más oportuna que proporcionan los hacedores de las estadísticas, es la primera revisión de la balanza comercial a mayo. Los cambios mensuales en la serie ajustada estacionalmente muestran que los flujos comerciales siguieron contrayéndose durante ese periodo. Las ventas mismas de tiendas publicadas por la ANTAD muestran, por su parte, una profunda debilidad en tal periodo, dada una caída de casi 20% anual, y la tasa de ocupación cayó a casi cero en los principales destinos de playa mexicanos. Finalmente, los índices manufacturero y no manufacturero del IMEF, muestran que las empresas percibieron una actividad extremadamente débil en mayo, de contracción, si bien las cifras a junio muestran una mejora.

    Con los datos comentados, resulta prematuro asegurar que lo peor ya pasó y ni siquiera puede descartarse que haya habido un empeoramiento de la actividad económica en mayo respecto a abril. Por tal motivo, la posibilidad de una contracción del PIB superior al 10% este año, que es la cifra que están pronosticando muchos analistas e incluso organismos multilaterales como el FMI, sigue siendo alta.

    Fuente: IMEF 01 de julio de 2020

    Viernes, 3 de julio de 2020

    Expectativas de Producción Agropecuaria y Pesquera

    Cifras durante mayo de 2020

    La expectativa de producción nacional agropecuaria y pesquera para 2020 es de 244.2 millones de toneladas, superior 7.7% a lo registrado en 2019. Por subsector la estimación es que todos aumenten: el agrícola 8.3%, pecuario 2.6% y pesquero 2.7 por ciento, cada uno, respectivamente.

    En comparación con 2019, la producción estima agrícola aumentará 16 millones 782 mil toneladas, el pecuaria 598 toneladas y la pesquera incrementará 58 mil toneladas, respectivamente.

    Con cifras desestacionalizadas, el PIB de las actividades primarias creció 1.1%, respecto al mismo trimestre de 2018, en tanto que el nacional disminuyó 2.2 %.

    Por séptimo año consecutivo al mes de abril de 2020, la Balanza Comercial Agropecuaria y Agroindustrial tiene superávit, fue de 4,843 millones de dólares (MDD).

    Es el mayor saldo positivo en 26 años (desde 1995); derivado de 14,092 MDD de exportaciones y 9,249 MDD de importaciones.

    El saldo positivo en el primer cuatrimestre de 2020 se incrementó 11.7% (506 MDD), en comparación con el similar de 2019, debido al aumento de las exportaciones en 5.6% (745 MDD), mientras que las importaciones en 2.7% (239 MDD).

    Balanza de bienes agrícolas

    En el primer cuatrimestre de 2020, el superávit fue de 3,158 MDD, este saldo es resultado de exportaciones 89.0% mayores a las importaciones. Éstas se incrementaron 8.4% (519 MDD), en relación con el mismo periodo de 2019, mientras que las importaciones 3.4% (115 MDD).

    Balanza de bienes agroindustriales

    De enero a abril de 2020, se registra un superávit de 1,787 MDD, periodo en el que las exportaciones fueron 35.9% mayores a las importaciones, resultado del incremento de las exportaciones en 308 MDD, es decir, 4.8%, respecto del similar de 2019, mientras que las importaciones 189 MDD (3.9 %).

    Balanza de bienes Pesqueros

    En los primeros cuatro meses de 2020, se presenta un superávit de 71 MDD, debido a que lo exportado es 36.8% mayor respecto de lo importado. Las ventas al exterior disminuyeron en 18.9% (61 MDD), mientras que las compras en 22.3% (55 MDD).

    Fuente: SIAP 03 de julio de 2020

    Viernes, 3 de julio de 2020

    Sistema de Información Agroalimentaria de Consulta

  • Herramienta electrónica accesible de instalación local y fácil manejo; para la generación de reportes dinámicos de la estadística anual de los subsectores agrícola, pecuario y pesquero.

    El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), empeñado en mantener una plataforma moderna para la difusión de la información que genera, en este espacio presenta un sistema de vanguardia y altamente efi­ciente para la difusión de la estadística agropecuaria y pesquera, denominado Sistema de Información Agroalimentaria de Consulta (SIACON).

    Módulo agrícola

    La consulta de información se puede realizar a través de dos vías:
    Estatal
    Municipal

    Cuenta con información de todos los cultivos de seguimiento nacional, por ciclo, modalidad hídrica y comprende datos anuales para la serie 1980-2019.

    Las variables de consulta son: superfi­cies sembrada, cosechada y siniestrada; producción, rendimiento obtenido; precio medio rural y valor monetario de la producción. En el caso de la producción, se identi­fican diferentes unidades de medida: toneladas, gruesas, manojo, planta, metro cuadrado y miles de litros.

    Se pueden generar consultas más especializadas, tomando en cuenta la naturaleza del cultivo, como el caso de los grupos naturales: cereales, frutales, hortalizas, ornamentales, etc. Otros re­fieren a la producción bajo agricultura protegida o cielo abierto y/o el tipo de producción: orgánica o convencional.

    Módulo pecuario

    La consulta de la estadística pecuaria se ubica a partir de sus posibilidades geográ­ficas, según la necesidad de información sea por entidad federativa o una desagregación mayor que considere el nivel municipal.

    Las variables reportadas de la actividad ganadera son: volumen, precio y valor: en canal y en pie, animales sacrificados para las especie-producto cárnicas, volumen, precio y valor de otros productos pecuarios. Del mismo modo, el inventario se consigna para cada una de las especies reportadas.

    Las especies-producto son las siguientes: bovino: carne y leche, porcino carne, ovino: carne y lana sucia, caprino: carne y leche, ave: carne y huevo para plato, guajolote carne, abeja: miel y cera.

    El período que abarca la información estadística comprende desde 1980 y termina en el 2019.

    Módulo pesquero

    La estadística disponible de la producción pesquera, geográfi­camente se puede consultar por entidad federativa, para cada especie, por tipo de origen, según sea de pesca de captura o acuacultura y su agregación, es decir el total de la pesca nacional.

    La información abarca las siguientes variables: volumen de extracción, que se mide a través del peso vivo y el peso desembarcado, el precio a pie de playa y el correspondiente valor de producción.

    Los años comprendidos inician en 2011 y culminan con 2018. La fuente de los datos es la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA).

    Fuente: SIAP 30 de junio de 2020

  • Viernes, 3 de julio de 2020

    Brechas de género en tiempos de la COVID-19

    Las mujeres en América Latina y el Caribe han logrado avances significativos en los últimos 30 años. La mortalidad materna durante el parto ha disminuido a más de la mitad, las mujeres jóvenes tienen un nivel educativo ligeramente superior al de los hombres jóvenes, y la región registró la mayor tasa de convergencia entre la participación masculina y femenina en la fuerza laboral en el período 1990 – 2015, en comparación con otras regiones del mundo. No obstante, se siguen reportando muchos casos de maltrato doméstico, y existen notorias diferencias entre hombres y mujeres en materia de salarios, estabilidad laboral, distribución del trabajo no remunerado en relación con tareas domésticas y cuidado de los niños. Y, aparte de eso, la pandemia COVID-19 puede estar agravando aún más la situación de la mujer en esos ámbitos, lo que revela una enorme necesidad de hacer frente a este asunto en medio de una de las mayores crisis económicas y de salud en muchas generaciones.

    Existe evidencia de Estados Unidos que sugiere que en los países desarrollados la pandemia está afectando de manera desproporcionada el lugar que ocupan las mujeres en el mercado laboral, ya que tienden a estar sobrerrepresentadas en los sectores más afectados como servicios, educación, entretenimiento y turismo. Lo mismo parece ser cierto en América Latina y el Caribe. Como queda claro con la reciente Encuesta BID/Cornell sobre el coronavirus y el Gráfico 1 abajo, las mujeres solteras tienen más probabilidades que los hombres solteros de declarar que al menos un adulto de su hogar ha perdido su fuente de ingresos durante la pandemia. Existe una brecha similar, aunque más pequeña, en lo que respecta a las mujeres casadas en relación con los hombres casados.

    Las desigualdades durante la pandemia no son solo un reflejo del mercado laboral. También tienen que ver con las decisiones que se toman en los hogares mientras las familias se adaptan al choque de la pandemia, y los roles de género influyen considerablemente en ello.

    El panorama es aún más desalentador en América Latina y el Caribe. El tiempo dedicado a las tareas domésticas era incluso más desigual antes de la pandemia. Durante el confinamiento, las mujeres han sido las únicas responsables de realizar las labores domésticas no remuneradas en muchas áreas, según datos de la Encuesta BID/Cornell sobre el coronavirus.

    Las mujeres también son más vulnerables al abuso emocional, físico y sexual durante el confinamiento. Por un lado, la pérdida de ingresos puede reducir su poder de negociación en el hogar. Por otro lado, el repentino aumento del nivel de contacto interpersonal en el hogar, el aislamiento forzoso, así como el estrés y la ansiedad añadidos, tanto a raíz de la crisis de salud pública como de la pérdida de ingresos, exacerban los conflictos familiares y la violencia doméstica.

    Está claro que medir la prevalencia de la violencia doméstica a menudo resulta ser una tarea difícil, propensa a múltiples problemas de datos inexactos. Por ejemplo, el número creciente de llamadas a líneas de ayuda reportando maltrato puede coincidir con una caída en los reportes presenciales. Por otro lado, durante un confinamiento, obtener información precisa resulta aún más difícil debido a la repentina y drástica pérdida de privacidad en el hogar. No obstante, la reciente encuesta BID/Cornell sobre el coronavirus reveló que, en promedio, el 15% de las mujeres experimentaron un aumento en los niveles de violencia doméstica durante la semana anterior, en relación con una situación de normalidad (sin confinamiento).

    Las políticas de recuperación requerirán que se estudie y se aborde el problema de las distintas desigualdades de género. Estudios sobre si la pandemia u otras crisis económicas refuerzan o debilitan las normas sociales con sesgo de género, incluso con respecto al trabajo, serán cruciales para el diseño de políticas.

    América Latina y el Caribe ha avanzado en varios temas de la mujer en los últimos años. Pero necesita hacer mucho más. Los gobiernos deben, ahora más que nunca, hacer hincapié en políticas que reduzcan las diferencias entre hombres y mujeres. No podemos darnos el lujo de echar por la borda tantos años de progreso.

     

    Fuente: BID 01 de julio de 2020

    Viernes, 3 de julio de 2020

    Necesidad de empleo alcanza a 34.3 millones de mexicanos

  • La brecha laboral en México continuó su tendencia a la alza en mayo del 2020, el segundo mes de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19. En suma, 34.3 millones de personas manifestaron necesidad de empleo, un aumento de 3.6% respecto de abril.

    La brecha laboral en México continuó su tendencia a la alza en mayo del 2020, el segundo mes de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19. En suma, 34.3 millones de personas manifestaron necesidad de empleo, un aumento de 3.6% respecto de abril.

    Esta medición abarca a quienes están en desempleo abierto, a los no ocupados disponibles para trabajar (desempleo oculto) y a quienes tienen necesidad de trabajar más horas (subocupación).

    De acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en mayo, 1.9 millones de personas manifestaron estar abiertamente buscando empleo; 19.4 millones de personas no ocupadas estaban disponibles para trabajar, y 13 millones de empleados estaban en subocupación.

    De esta manera, la brecha laboral abarcó a 34.3 millones de mexicanas y mexicanos, un aumento de 1.2 millones de personas respecto de abril y casi el triple de lo registrado en marzo (12.7 millones). Así, en el quinto mes del año el 52.9% de la fuerza laboral mexicana manifestó la necesidad de empleo.

    Por su parte, el Inegi expuso que la Tasa de Participación Económica se ubicó en mayo en un nivel de 47.4%, cifra similar a la reportada para abril, lo que implica que 12 millones de personas siguieron sin recibir un salario “debido a la suspensión laboral temporal ocasionada por las medidas de distanciamiento social”.

    En tanto, la tasa de subocupación fue del 29.9%, cifra superior en 4.5 puntos porcentuales a la de abril. Los trabajadores independientes, por su parte, se ubicaron en 19% de la fuerza laboral, un aumento de 1.1 puntos respecto del mes anterior.

    La tasa de informalidad laboral llegó a 51.8%, cifra 4.1 puntos mayor a la del cuarto mes del año. Es decir, 1.9 millones de personas se sumaron a las filas del trabajo sin seguridad social y prestaciones laborales; en tanto, el trabajo formal tuvo una disminución de 1.6 millones de personas.

    Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores, consideró que la ETOE muestra dos situaciones graves en el mercado laboral mexicano. Por una parte, los que están trabajando, laboran menos tiempo del que quisieran (subocupación) y, por otro lado, un segmento de la población que se dio por vencido y no está buscando empleo por el panorama complejo, muchos de ellos sumándose a la informalidad.

    Fuente:EL ECONOMISTA 01 de julio de 2020

  • Viernes, 3 de julio de 2020

    Envío de remesas a México resiste choque

    del Covid-19; aumenta más de 18% mensual

  • Según la información de Banxico, el giro promedio de remesas recibidas por cada una de las familias que cuentan con estos recursos en el país, fue de 319 dólares en mayo.

    Las remesas que envían trabajadores desde el exterior a sus familias en México aumentó 18.10% mensual y registraron un incremento de 2.9% anual, revela información del Banco de México (Banxico).

    Así, los 1.65 millones de hogares que cuentan con este tipo de ingresos, recibieron 3,379 millones de dólares solo en mayo, lo que significa que en los primeros cinco meses del año y a pesar de la crisis por la pandemia de Covid-19 y las medidas de distanciamiento social, se mantuvo una sólida entrada de remesas que suman 15,537 millones de dólares.

    El comportamiento de las remesas en mayo, puede estar vinculado a la reactivación parcial de la actividad económica en diversas localidades de Estados Unidos.

    Esta reactivación “significó una ligera mejoría del empleo de los trabajadores mexicanos inmigrantes, que resultó de 84,212 ocupaciones (…) particularmente en el sector de la construcción”.

    Según la información de Banco de México, el giro promedio de remesas recibidas por cada una de las familias que cuentan con estos recursos en el país, fue de 319 dólares en mayo. Un monto que resulta el mas bajo observado desde febrero de 2019, cuando sumó 311 dólares.

    De acuerdo con el especialista del CEMLA, la resistencia de las remesas al deterioro de las condiciones externas por el Covid-19, podía estar vinculada al fortalecimiento del poder adquisitivo de los recursos que han percibido los mexicanos desplazados./p>

    O también podría estar vinculado al hecho de que una tercera parte de los migrantes mexicanos que envían remesas, ya cuentan con la ciudadanía norteamericana, lo que les facilitó acceso a los apoyos federales de aquel país, y a los apoyos estatales del lugar de residencia. Cheques que pudieron compartir con sus familias en México, consignó.

    La resistencia del flujo de remesas a México, favorece para estimar ahora, que, si se presenta una caída en este ingreso, será “moderada” y solo si hubiera un cierre de actividades económicas de nuevo en el segundo trimestre, previó.

    Según las proyecciones del experto del CEMLA, Jesús Cervantes, una caída de las remesas del 10% en el segundo semestre, generaría una moderada caída del flujo anual en todo 2020, del orden de 5.1 por ciento.

    De darse el caso, esta caída será inferior a la observada en la crisis de 2009, que fue de 15.74%, y estaría vinculada al menor flujo de migrantes mexicanos hacia Estados Unidos que se presentó en la década que termina, al hecho de que muchos de los que siguen allá, alcanzaron la ciudadanía. Y también al sobreesfuerzo típico, que aplican cuando el dólar está fuerte, finalizó.

    Fuente:EL ECONOMISTA 01 de julio de 2020

  • Viernes, 3 de julio de 2020

    Continúa entorno recesivo en México: IMEF

  • Las cifras del indicador IMEF Manufacturero y No Manufacturero durante el primer semestre de 2020 son congruentes con una recesión sin precedentes.

    La economía mexicana continúa en un entorno recesivo, reflejaron los indicadores adelantados elaborados por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), con los que anticipa el rumbo de la tendencia de la producción de manufacturas, consumo y servicios.

    El Indicador IMEF Manufacturero aumentó en junio 4.4 puntos para ubicarse en 42.0 unidades y permanecer en zona de contracción por catorceavo mes consecutivo.

    Para su medición, el Indicador IMEF varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50), de la actividad económica.

    Por su parte, el Indicador IMEF No Manufacturero registró en junio un aumento de 4.4 puntos para cerrar en 42.5 unidades y ubicarse en zona de contracción por quinto mes consecutivo.

    Las cifras del indicador IMEF Manufacturero y No Manufacturero durante el primer semestre de 2020 son congruentes con una recesión sin precedentes.

    Si bien las cifras de junio sugieren una mejora importante en ambos índices, éstos siguen ubicándose por debajo de sus niveles mínimos históricos.

    La economía mexicana se encuentra en recesión. En el primer trimestre de 2020 se contrajo 1.2% con respecto al trimestre previo y los primeros datos del segundo trimestre apuntan a una profundización en la caída de la actividad económica.

    Al respecto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó la semana pasada el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de abril, el indicador más completo de la evolución del sector real de la economía de frecuencia mensual. Este dato resulta de suma relevancia para anticipar lo que sucederá durante el segundo trimestre, pues contempla el primer mes completo del confinamiento para impedir la diseminación del coronavirus.

    De acuerdo con tal indicador, la economía mexicana cayó 17.3% con respecto al mes anterior y 19.85% con respecto al mismo mes del año previo (con cifras desestacionalizadas).

    Este resultado se debió a las reducciones mensuales de 6.3% en la actividad primaria, 25.14% en la producción industrial (publicada anticipadamente el 11 de junio) y 14.4% en los servicios.

    Para el IMEF, la contracción del IGAE durante abril sugiere que, de detener la actividad económica su caída en mayo y junio, el PIB caería alrededor de 18% durante el segundo trimestre de 2020.

    Para mayo ya se cuenta con algunos datos. La cifra económica más oportuna que proporcionan los hacedores de las estadísticas, es la primera revisión de la balanza comercial a mayo. Los cambios mensuales en la serie ajustada estacionalmente muestran que los flujos comerciales siguieron contrayéndose durante ese periodo.

    Finalmente, los índices manufacturero y no manufacturero del IMEF, muestran que las empresas percibieron una actividad extremadamente débil en mayo, de contracción, si bien las cifras a junio muestran una mejora.

    Fuente:EL ECONOMISTA 01 de julio de 2020

  • Martes, 30 de junio de 2020

    A medida que se agrava la crisis del empleo,la OIT advierte que

    la recuperación del mercado laboral es incierta e incompleta

    Estimular la economía y el empleo

    El último análisis de la Organización Internacional del Trabajo sobre el impacto de COVID-19 en el mercado del trabajo revela que su impacto ha sido más grave de lo estimado anteriormente, y ofrece tres escenarios para la segunda mitad de 2020.

    La cantidad de horas de trabajo perdidas en todo el mundo durante el primer semestre de 2020 fue significativamente más alta de lo que se había estimado, mientras que la recuperación sumamente incierta en la segunda mitad del año no será suficiente para regresar a los niveles anteriores a la pandemia, aún en el mejor de los escenarios, y se corre el riesgo de ver una pérdida constante de empleos a gran escala, advierte la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    Según el Observatorio de la OIT: COVID-19 y el mundo del trabajo. 5.a edición , las horas de trabajo, a nivel mundial, disminuyeron del 14 por ciento en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a la pérdida de 400 millones de empleos a tiempo completo (sobre la base de una semana laboral de 48 horas). Este es un incremento considerable con respecto a las estimaciones del Observatorio anterior (publicado el 27 de mayo) que preveía una disminución de 10,7 por ciento (305 millones de empleos).

    Las nuevas cifras reflejan el agravamiento de la situación en numerosas regiones durante las últimas semanas, sobre todo en las economías en desarrollo. A nivel regional, la pérdida de horas de trabajo fueron: Américas (18,3 por ciento), Europa y Asia Central (13,9 por ciento), Asia y el Pacífico (13,5 por ciento), Estados Árabes (13,2 por ciento) y África (12,1 por ciento).

    El nuevo Observatorio presenta tres escenarios para la recuperación en el segundo semestre de 2020: de base, pesimista y optimista. Señala que el resultado a largo plazo dependerá de la trayectoria futura de la pandemia y de las decisiones políticas de los gobiernos.

    El modelo de base – el cual supone un repunte de la actividad económica en línea con las previsiones actuales, el levantamiento de las restricciones en el lugar de trabajo y la recuperación del consumo y de las inversiones – prevé una disminución en la pérdida de horas de trabajo de 4,9 por ciento (equivalente a 140 millones de empleos a tiempo completo) en relación al cuarto trimestre de 2019.

    El escenario pesimista asume una segunda ola de la pandemia y el regreso de las restricciones, lo cual ralentizaría la recuperación de manera significativa. Como consecuencia se produciría un descenso de las horas de trabajo de 11,9 por ciento (340 millones de empleos a tiempo completo).

    El Observatorio constata además que las trabajadoras han sido afectadas de manera desproporcionada por la pandemia, creando el riesgo de que algunos de los modestos progresos en materia de igualdad de género alcanzados en las últimas décadas se pierdan y que las desigualdades de género relacionadas con el trabajo se agudicen.

    El grave impacto de la COVID-19 sobre las mujeres está relacionado con su sobre-representación en algunos de los sectores económicos más afectados por la crisis, tales como la hostelería, la restauración, el comercio y la industria manufacturera. A nivel mundial, casi 510 millones (40 por ciento) de todas las mujeres empleadas trabajan en los cuatro sectores más afectados, frente a 36,6 por ciento de hombres.

    Fuente: OIT 30 de junio de 2020

    Lunes, 29 de junio de 2020

    Índice de Volumen Físico (IVF)

    Producción agropecuaria junio 2020

    Presenta un análisis de la evolución real de la producción agropecuaria nacional, por entidad federativa y por cultivo y productos pecuarios. Es un documento de periodicidad mensual

    En mayo de 2020, con cifras desestacionalizadas, el IVF agropecuario fue 1.8% mayor en relación con el mes anterior, y a tasa anual, aumentó 2.9 por ciento.

    El Índice de Volumen Físico Agropecuario, calculado de manera tradicional para mayo de 2020, registró un incremento anual de 2.5 por ciento.

    El componente agrícola del índice también registró un aumento de 2.5%, al igual que el componente pecuario.

    Los productos cíclicos con mayor participación en el valor real del IVF agropecuario son: maíz grano (20.6%), sorgo grano (5.2%), chile verde (3.9%), jitomate (3.8%), frijol (3.5%), trigo grano (3.4%), papa (3.3%) y maíz forrajero (2.4%), mientras que los cultivos perennes que destacan son: caña de azúcar (9.0%), aguacate (5.2%) y alfalfa verde (4.2%). En conjunto representan 64.6% del valor de la producción agrícola.

    En tanto que los bienes pecuarios con mayor participación en el valor real del IVF agropecuario son: carne en canal de ave, bovino, porcino, leche de bovino y huevo, que contribuyen con 97.4% del valor de la producción pecuaria.

    Agrícola

    En mayo de 2020, la cosecha de cultivos cíclicos más importantes del país fue de 7.7 millones toneladas, lo que significó 1.1% menos de lo recolectado en el mismo mes del año anterior; de cultivos perennes, por su parte, se obtuvieron 13.0 millones de toneladas, 4.8% más que en 2019.

    Pecuario

    El componente del IVF pecuario, en abril 2020, aumentó 2.5% a tasa anual, derivado de incrementos en la producción de carne en canal de ave, bovino y porcino, así como en leche de bovino y huevo.

    Fuente: SIAP 29 de junio de 2020

    Lunes, 29 de junio de 2020

    Exportaciones e importaciones de

    México sufren desplome histórico en mayo

  • El valor de las mercancías enviadas por México al mercado mundial fue de poco más de 18,000 millones de dólares, con lo que retrocedió a niveles del 2009.

    México exportó mercancías por un valor de 18,069.8 millones de dólares en mayo, un desplome de 56.7% interanual, la peor caída en los registros actuales que difunde en línea el Banco de México, desde 1993.

    El descenso récord anterior se tuvo en el mes inmediato anterior, en abril, cuando fue de 40.9%, en ambos casos como consecuencia principal de acciones derivadas de la pandemia de Covid-19.

    A su interior, las exportaciones petroleras retrocedieron 63.8%, a 929.3 millones de dólares, mientras que las no petroleras descendieron 56.3%, a 17,140.4 millones de dólares.

    En tanto, las importaciones mexicanas de mercancías sumaron 21,592.4 millones, un disminución de 47.1%, lo que representó también la caída máxima histórica.

    El mes inmediato anterior, las importaciones mexicanas de productos tuvieron una baja de 30.5%, su mayor descenso hasta entonces desde agosto de 2009, cuando ocurrió la crisis financiera internacional.

    Con ello, México tuvo un déficit en su balanza comercial de 3,522.6 millones de dólares, el saldo negativo más alto desde febrero del 2019.

    Dentro de las exportaciones no petroleras, las agropecuarias totalizaron 1,479.4 millones de dólares (disminuyeron 8.6%, a tasa anual), las extractivas fueron por 396.1 millones de dólares (bajaron 32.6%) y las manufactureras alcanzaron 15,264.9 millones de dólares (una caída de 58.7 por ciento).

    Como parte de las manufactureras, las automotrices decrecieron 90.1%, a 1,307.4 millones de dólares, y las no automotrices bajaron 41.4%, a 13,957.6 millones.

    En el quinto mes de este año, el valor de las exportaciones petroleras fue de 929 millones de dólares. Este monto se integró por 720 millones de dólares de ventas de petróleo crudo y por 209 millones de dólares de exportaciones de otros productos petroleros.

    En ese mes, el precio promedio de la mezcla mexicana de crudo de exportación se situó en 21.88 dólares por barril, cifra superior en 7.70 dólares respecto a la del mes previo, pero menor en 38.43 dólares en comparación con la de mayo de 2019. En cuanto al volumen de crudo exportado, éste se ubicó en el mes de referencia en 1.062 millones de barriles diarios, nivel inferior al de 1.179 millones de barriles diarios de abril y al de 1.205 millones de barriles diarios de mayo de 2019.

    Los retrocesos anuales más importantes en la industria manufacturera se observaron en las exportaciones de productos automotrices (-90.1%), de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos (-51.7%), de productos plásticos y de caucho (-50.8%), de equipo profesional y científico (-45.8%) y de maquinaria y equipo especial para industrias diversas (-42.4 por ciento).

    Las contracciones anuales agropecuarias más importantes se registraron en las exportaciones de pescados, crustáceos y moluscos (-38.6%), de melón, sandía y papaya (-36.2%), de cítricos (-36%), de aguacates (-13.7%) y de frutas y frutos comestibles (-12.7 por ciento).

    En contraste, las expansiones anuales más relevantes se presentaron en las exportaciones de cebollas y ajos (63.6%) y de café crudo en grano (51.4 por ciento).

    Fuente:EL ECONOMISTA 28 de junio de 2020

  • Lunes, 29 de junio de 2020

    Economía registró desplome histórico;

    en abril se contrajo 19.7% anual

  • Con el último dato reportado el IGAE hiló 12 meses de caídas; analistas advierten que la renuencia del presidente a aumentar el gasto público limitará la recuperación.

    La actividad económica mexicana registró en abril, en medio de las medidas de confinamiento para combatir el Covid-19, el mayor desplome del cual se tenga registro, de acuerdo con los datos que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

    El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), registró en el cuarto mes del año una contracción de 19.7% anual, con cifras desestacionalizadas, con lo cual la economía registró su peor mes en la historia del indicador.

    De esta manera, el IGAE registró 12 meses consecutivos a la baja en su comparación anual.

    En su comparación mensual, el IGAE registró una contracción de 17.3%, lo cual también supone la mayor caída de la cual se tenga registro en el Inegi.

    Al interior del reporte, los datos mostraron que en dos de los tres grandes grupos de actividades económicas registraron caídas récord durante abril.

    La excepción fueron las actividades primarias, que crecieron 2.4% anual.

    En el caso de las actividades secundarias, en donde se engloban a las industrias, se mostró una contracción de 29.6%, también histórica. Al interior de éstas, la construcción cayó 38.4%, mientras que la manufactura 35.5 por ciento. La minería registró una tasa negativa de 3.6% y la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final se contrajo 3.5 por ciento. Por su parte el sector terciario —relacionado con servicios— registró una caída récord de 16.1% anual.

    Al interior de las actividades terciarias, el servicio que mostró una mayor caída fue el de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas, con una contracción de 70.4% anual.

    Comercio al por menor, también mostró una fuerte contracción de 32.1% mientras que los servicios de esparcimiento cultural, deportivo y otros servicios recreativos, excepto actividades gubernamentales, cayeron 30.3 por ciento.

    En caída libre

  • 32.1% cayó el comercio al por menor.

  • 16.1% cayó el sector relacionado a servicios.

  • 29.6% se contrajeron las actividades secundarias.

  • 70.4% cayeron los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas.

    Fuente:EL ECONOMISTA 29 de junio de 2020

  • Lunes, 29 de junio de 2020

    Expectativas de Producción Agropecuaria y Pesquera

    Cifras durante abril de 2020