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Viernes, 26 de noviembre de 2021

Análisis del comportamiento del empleo en el sector primario

Cifras al tercer trimestre de 2021

Análisis de la población ocupada en las actividades del sector primario y comparativo por entidad federativa.

En el tercer trimestre de 2021, la población ocupada en el Sector Primario del país fue de 6.9 millones, 12.4% del total nacional (56 millones de trabajadores).

De los 6 millones 938 mil trabajadores que se dedicaron a actividades del Sector Primario, la composición por sexo fue de 86.5% hombres y 13.5% mujeres.

En el tercer trimestre de 2021, el personal ocupado en el Sector Primario fue 6.4% mayor al mismo trimestre de 2020 (6 millones 521 mil trabajadores).

Subsector agrícola

El empleo en las actividades agrícolas en el tercer trimestre del año 2021, fue de 5 millones 868 mil trabajadores; 7.1% mayor en comparación con similar trimestre de 2020 (5 millones 477 mil trabajadores). Este subsector es el de mayor participación en el conjunto de actividades agropecuarias y pesqueras (84.6%).

Subsector pecuario

El empleo en las actividades pecuarias fue de 819 mil ocupados; 1.2% menor, en relación con el mismo lapso del año anterior (829 mil ocupados). El subsector aporta 11.8% del empleo en el sector primario del país.

Subsector pesquero

En la actividad de pesca trabajaron 170 mil personas, cifra 31.1% mayor frente al mismo trimestre de 2020 (130 mil personas); aporta 2.5% del empleo en las actividades agropecuarias y pesqueras.

Comparativa por región geográfica

La región sur-sureste concentra el mayor número de ocupados en actividades primarias con 2 millones 569 mil trabajadores que representan 37.0% de la población ocupada del país en el sector; 3.7 veces más que en la región noreste y 5.6 más que en la noroeste, situación que se explica por el tipo de cultivos que se desarrollan en cada región, pero también por la
mayor tecnificación; ambos factores determinan que tan intensivas son en el uso de mano de obra. El número de ocupados en la región sur-sureste es 14.6% mayor que en el mismo periodo de 2020: Chiapas (853 mil), Veracruz (778 mil) y Oaxaca (531 mil) son las entidades con más trabajadores en dicha área geográfica.

La región sur-sureste ocupó dos millones 185 mil trabajadores en actividades agrícolas, Chiapas (772 mil), Veracruz (642 mil) y Oaxaca (494 mil) estados más representativos, le siguen en importancia la centro con un millón 303 mil y centro-occidente un millón 172 mil.

La región sur-sureste empleó 274 mil; las mayores aportaciones se presentan en Veracruz con 103 mil ocupados, Chiapas 62 mil y Tabasco 35. Le siguen las áreas geográficas centro-occidente 194 mil y la noreste 156 mil trabajadores en actividades relacionadas con la cría y explotación de animales.

Son 92 mil trabajadores en el área geográfica sur-sureste que realizaron tareas relacionadas con pesca, sobresalen Veracruz con 25 mil, Chiapas 17 mil y Yucatán 17 mil, en orden de importancia le continúa, la noroeste que reportó un total de 61 mil y la centro-occidente 10 mil.

La región sur-sureste registra el mayor incremento de población ocupada en el sector primario de 328 mil empleos más, en relación con el mismo periodo de 2020. Chiapas (155 mil trabajadores), Veracruz (96 mil trabajadores), Oaxaca (48 mil trabajadores), Yucatán (26 mil trabajadores) y Campeche (17 mil trabajadores); estados con mayores incrementos en dicha área geográfica, y a nivel nacional los tres primeros.

Por el contrario, la región Centro reporta la disminución más significativa de trabajadores en actividades primarias con 396 mil 584 empleos menos, respecto del mismo trimestre de 2020. Puebla (51 mil), Hidalgo (29 mil) y
Guerrero (24 mil); estados con las disminuciones más relevantes en la región y en el país la primera entidad.

Comparativa por entidad federativa

El empleo en el Sector Primario muestra comportamientos positivos en 17 entidades, destacan:

  • Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Jalisco con 155.2 mil, 96.1, 48.4 y 44.4 mil
    empleos más, respectivamente, en relación con el mismo trimestre de 2020.
  • Por el contrario, 14 entidades presentan disminuciones en la ocupación en el Sector Primario, las más significativas son:

  • Puebla (50.9 mil), Guanajuato (31.1 mil), Hidalgo (29.4 mil) y Guerrero (23.7 mil).

    Fuente: SIAP 26 de noviembre de 2020

  • Viernes, 26 de noviembre de 2021

    Escasez de semiconductores estanca las exportaciones de México

  • Actualmente, la industria mundial de chips está experimentando una demanda de circuitos integrados que excede la capacidad de la industria para satisfacer esa demanda.

    Afectadas principalmente por la carestía mundial de semiconductores, las exportaciones de México registraron un nulo crecimiento interanual (0%) en octubre de 2021, a 41,957 millones de dólares, informó este viernes el Inegi.

    En particular, las exportaciones automotrices mexicanas tuvieron su mayor caída interanual, de -21.8%, desde que comenzó la crisis en el abastecimiento de semiconductores, para totalizar 10,928 millones de dólares.

    Actualmente, la industria mundial de chips está experimentando una demanda de circuitos integrados que excede la capacidad de la industria para satisfacer esa demanda.

    Aproximadamente 10% de todos los semiconductores se venden a fabricantes de automóviles, y algunos automóviles necesitan más de 3,000 chips diferentes.

    Con importaciones totales de 44,658 millones de dólares, México registró por lo tanto un déficit de 2,701 millones de dólares en octubre.

    En forma desglosada, las ventas externas petroleras fueron de 2,772 millones de dólares, un crecimiento de 106%; mientras que las no petroleras se cifraron en 39,185 millones, una baja de 3.5%, a tasas anuales.

    Al interior de estas últimas, las agropecuarias crecieron 4.7% (1,485 millones de dólares), las extractivas escalaron 6% (926 millones) y las manufactureras descendieron 4% (36,775 millones).

    Los retrocesos más importantes se observaron en las exportaciones de productos automotrices (21.8%), de equipo profesional y científico (3.9%) y de maquinaria y equipo especial para industrias diversas (0.1 por ciento).

    A su vez, el descenso anual de las exportaciones de productos automotrices fue resultado de reducciones de 19.2% en las ventas canalizadas a Estados Unidos y de 34.8% en las dirigidas a otros mercados.

    En cuanto a las exportaciones agropecuarias y pesqueras, los avances anuales más significativos se registraron en las exportaciones de café crudo en grano (61.4%), de aguacate (38.9%), de pescados, crustáceos y moluscos (30.3%), de pimiento (13.2%) y de frutas y frutos comestibles (9.1 por ciento).

    En contraste, las disminuciones anuales más relevantes se presentaron en las exportaciones de camarón congelado (44.5%) y de ganado vacuno (27.3%). En cuanto a las exportaciones extractivas, éstas se ubicaron en 926 millones de dólares con un ascenso anual de 6 por ciento.

    En el periodo enero-octubre de 2021, el valor de las exportaciones totales sumó 400,945 millones de dólares, lo que significó un aumento anual de 19.4 por ciento. Dicha tasa se derivó de incrementos de 17.4% en las exportaciones no petroleras y de 67.3% en las petroleras.

    Con series ajustadas por estacionalidad, en octubre de 2021 las exportaciones totales de mercancías registraron un avance mensual de 0.18%, resultado neto de un incremento de 11.43% en las exportaciones petroleras y de una caída de 0.57% en las no petroleras.

    También con cifras ajustadas por estacionalidad, las importaciones totales mostraron un crecimiento mensual de 1.12%, el cual se derivó de aumentos de 0.93% en las importaciones no petroleras y de 2.72% en las petroleras.

    Fuente:EL ECONOMISTA 26 de noviembre de 2021

  • Jueves, 25 de noviembre de 2021

    Los datos muestran cómo la pandemia de COVID-19 ha
    afectado a todos los aspectos del bienestar de las personas

  • La pandemia de COVID-19 no solo ha tenido efectos devastadores en la salud física y la mortalidad, sino que ha afectado a todos los aspectos del bienestar de las personas, con consecuencias de gran alcance en la forma en que vivimos y trabajamos, según un nuevo estudio. por la OCDE.

    COVID-19 y bienestar: la vida en la pandemia dice que el virus causó un aumento del 16% en el número promedio de muertes en 33 países de la OCDE entre marzo de 2020 y principios de mayo de 2021, en comparación con el mismo período en los cuatro años anteriores. Durante el mismo período de tiempo, los datos de la encuesta en el informe revelan niveles crecientes de depresión o ansiedad y un sentimiento creciente entre muchas personas de soledad y de sentirse desconectado de la sociedad.

    El apoyo del gobierno ayudó a mantener los niveles medios de ingresos de los hogares en 2020 y detuvo la ola de pérdidas de puestos de trabajo, incluso cuando el promedio de horas trabajadas disminuyó drásticamente. Aunque los esquemas de retención de empleo ofrecían a los trabajadores cierta protección, el 14% de los trabajadores en 19 países europeos de la OCDE sintieron que era “probable que perderían su trabajo” en tres meses, y casi 1 de cada 3 personas en 25 países de la OCDE reportaron dificultades financieras.

    El informe dice que las experiencias de la pandemia han variado ampliamente según la edad, el género y la etnia, así como el tipo de trabajo que hace la gente y su nivel de salario y habilidades. La crisis también agravó los desafíos sociales, económicos y ambientales existentes.

    Los adultos más jóvenes experimentaron algunas de las mayores disminuciones en la salud mental, la conexión social y la satisfacción con la vida en 2020 y 2021, además de enfrentar la interrupción del trabajo y la inseguridad.

    El informe ofrece una introducción a las recomendaciones de la OCDE sobre el bienestar. Evalúa el impacto de la pandemia en las 11 dimensiones identificadas en el Marco de Bienestar de la OCDE: ingresos y riqueza; trabajo y calidad del trabajo; alojamiento; salud; conocimientos y habilidades; medio ambiente; bienestar subjetivo; la seguridad; equilibrio trabajo-vida; conexiones sociales; y compromiso civil. Presenta datos sobre inclusión e igualdad de oportunidades, y también considera cómo les ha ido a las reservas de recursos económicos, humanos, sociales y ambientales que sustentan el bienestar.

    Un objetivo clave debe ser aumentar la seguridad laboral y financiera de los hogares, y en particular de los más afectados por la crisis, con especial atención a los más vulnerables, los jóvenes, las mujeres y las personas poco cualificadas. También se debe dar prioridad a abordar la carga de la mala salud física y mental y un enfoque intergubernamental para aumentar el bienestar de los niños y jóvenes más desfavorecidos. El informe también enfatiza que las acciones para elevar los niveles de vida y la igualdad de oportunidades deben tener lugar en el contexto de la ecologización de la economía: las crisis climáticas y de biodiversidad, como la pandemia, requieren una respuesta coordinada a través de las políticas públicas.

    Un enfoque de bienestar, explica el informe, considera los objetivos del gobierno como metas interconectadas, centrándose en cómo las diferentes políticas pueden complementarse entre sí. Este enfoque fomenta la toma de decisiones que considera simultáneamente los impactos sobre el bienestar actual, la inclusión y la sostenibilidad del bienestar a lo largo del tiempo. Por ejemplo, mejorando las oportunidades económicas a largo plazo mediante la mejora del bienestar infantil o alineando los esfuerzos para combatir el cambio climático con los objetivos sociales y económicos aumentando el empleo y la movilidad de las personas y los lugares que quedan atrás.

    El capital natural, humano y social deberá reconstruirse después de la crisis, agrega el informe. La reducción de las desigualdades en el acceso y la aceptación del aprendizaje permanente, por ejemplo, ayudará a las personas, especialmente a las personas desfavorecidas, a obtener trabajos de alta calidad mediante el desarrollo de programas de formación que aborden las brechas de habilidades y enfaticen las habilidades digitales.

    El capital social, las normas, los valores compartidos y las instituciones que fomentan la cooperación, ha dado forma a las respuestas de las comunidades a la pandemia. Los datos de todos los países de la OCDE muestran que tanto la confianza en las instituciones como la confianza interpersonal influyeron en la eficacia de la contención de una pandemia. Aunque recientemente ha mostrado signos de debilitamiento, la confianza institucional en 2020 en la mayoría de los países de la OCDE estaba en su nivel más alto desde que comenzaron los registros en 2006.

    El informe dice que reforzar la confianza es clave para volver a conectar a las personas con sus sociedades y con las instituciones que están destinadas a apoyarlas. Al hacerlo, se mejora el bienestar de los ciudadanos tanto hoy como en un futuro posterior a una pandemia.

    Fuente: OECD 25 de noviembre de 2021

  • Jueves, 25 de noviembre de 2021

    La FIFA apoya la campaña de 16 días
    de la Organización Mundial de la Salud