CEIEG.


Archivo de la categoría "Objetivos de Desarrollo del Milenio"

Miércoles, 20 de octubre de 2021

La inversión extranjera directa creció el
primer semestre de 2021, pero de forma desigual

  • Los países de renta alta duplicaron sus entradas trimestrales de ese tipo de inversión respecto a los niveles mínimos de 2020, las economías de renta media crecieron el 30% y las de renta baja sufrieron un nuevo descenso del 9%. La confianza de los inversores en la industria y en las cadenas de valor mundiales continúa siendo inestable.

    Los flujos mundiales de inversión extranjera directa en el primer semestre de 2021 alcanzaron una cifra estimada de 852.000 millones de dólares, evidenciando una recuperación más sólida de lo esperada, destaca un nuevo informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

    El crecimiento de los flujos durante los dos primeros trimestres sirvió para recuperar más del 70% de las pérdidas ocasionadas por la pandemia de COVID-19 durante 2020.

    Las economías desarrolladas registraron el mayor aumento, con inversión extranjera estimada en 424.000 millones de dólares durante el primer semestre de 2021, lo que supone más del triple respecto al nivel excepcionalmente bajo de 2020.

    Los flujos de inversión extranjera directa también crecieron significativamente en las economías en desarrollo al sumar un total de 427.000 millones de dólares en el primer semestre de 2021, con una aceleración del crecimiento en Asia oriental y sudoriental, una recuperación a niveles cercanos a los anteriores a la pandemia en América Central y del Sur, y repuntes en varias otras economías de África y Asia occidental y central.

    Entre el total del “aumento de recuperación” de los flujos mundiales de inversión extranjera directa en el primer semestre de 2021, que fue de 373.000 millones de dólares, el 75% se registró en las economías desarrolladas.

    Los países de renta alta duplicaron con creces las entradas trimestrales de inversión extranjera directa respecto a los niveles mínimos de 2020, las economías de renta media experimentaron un aumento del 30% y las de renta baja un nuevo descenso del 9%.

    La creciente confianza de los inversores se manifiesta sobre todo en las infraestructuras, impulsada por las favorables condiciones de financiación a largo plazo, los paquetes de estímulo para la recuperación y los programas de inversión en el extranjero.

    La recuperación de los flujos de inversión en los sectores relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en los países en desarrollo, que bajaron durante la pandemia en registros de dos dígitos en casi todos los sectores, sigue siendo frágil.

    La financiación internacional de proyectos en energías renovables y servicios públicos sigue siendo el sector de mayor crecimiento. Sin embargo, el número de planes de inversión relativos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible en los países menos desarrollados sigue disminuyendo precipitadamente.

    Las perspectivas globales de inversión extranjera directa para todo el año han mejorado con respecto a las previsiones anteriores.

    Aunque las tendencias señalan unas tasas de crecimiento más moderadas que las del primer semestre del 2021, es probable que el impulso actual y el crecimiento de la financiación internacional de proyectos hagan que los flujos de inversión extranjera directa vuelvan a superar los niveles anteriores a la epidemia de COVID-19.

    Otros factores de riesgo importantes, como los cuellos de botella de la mano de obra y la cadena de suministro, los precios de la energía y las presiones inflacionistas, también afectarán a los resultados del último año.

    Fuente: ONU 19 de octubre de 2021

  • Martes, 19 de octubre de 2021

    IRENA y la OIT trabajan juntos por una transición
    justa e inclusiva hacia un futuro energético sostenible

  • Las organizaciones intensifican sus esfuerzos para trabajar por un futuro energético sostenible que promueva el trabajo decente para todos.

    Los Directores Generales de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) han firmado un acuerdo para reforzar su cooperación, con el fin de promover el empleo y los trabajos decentes para mujeres y hombres en una transición energética que no deje a nadie atrás.

    “El rápido despliegue de las energías renovables es indispensable para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible . Es esencial hacer que esa transición conduzca a la creación de trabajo decente, con más y mejores empleos, al tiempo que se garantiza una transición justa para todos”, dijo el Director General de la OIT. “Trabajando juntos, la OIT e IRENA pueden promover aún más el trabajo decente y la justicia social en la transición energética, de manera integral”.

    Ambas organizaciones ya colaboran en una serie de iniciativas conjuntas, como la Plataforma de Energía y Empleo Sostenibles (SEJP) en el marco de la Coalición para la Acción de IRENA, las Iniciativas de Transición Justa y Empleo Verde de la OIT , basadas en las Directrices Tripartitas de la OIT para una Transición Justa hacia Economías y Sociedades Ambientalmente Sostenibles para Todos , y el Marco de Colaboración de IRENA sobre Transición Energética Justa e Inclusiva.

    La mano de obra del futuro se enfrentará a muchos retos. Es necesario un marco político global y holístico que apoye la educación, la mejora de las competencias y el reciclaje profesional, reconociendo las necesidades y prioridades de las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas y los grupos marginados. En este contexto, IRENA y la OIT colaborarán estrechamente en el desarrollo de productos de conocimiento y recomendaciones que apoyen los marcos políticos para impulsar el crecimiento económico inclusivo y sostenible, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 7 y 8.

    Este acuerdo permitirá a ambas organizaciones aprovechar y complementar los puntos fuertes de la otra en la realización de actividades de interés mutuo. Su colaboración incluirá, entre otras cosas, investigación e iniciativas conjuntas, desarrollo de capacidades, actividades de formación, divulgación y comunicación, así como eventos conjuntos para compartir conocimientos.

    Fuente: OIT 18 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    Día Internacional de las Mujeres Rurales

  • Reducir la brecha en las tasas de participación de la fuerza laboral entre hombres y mujeres en un 25% para el año 2025 podría aumentar el PIB mundial en un 3,9%.

    Las mujeres rurales, clave para un mundo sin hambre ni pobreza

    Conseguir la igualdad de género y empoderar a las mujeres no solo es lo correcto, sino que es un ingrediente fundamental en la lucha contra la pobreza extrema, el hambre y la desnutrición.

    En promedio, las mujeres representan algo más del 40% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo, pudiendo llegar a más del 50% en determinadas partes de África y Asia.

    Sin embargo, se enfrentan a una discriminación significativa en lo que respecta a la propiedad de la tierra y el ganado, la igualdad de remuneración, la participación en la toma de decisiones de entidades como las cooperativas agrarias, y el acceso a recursos, crédito y mercado para que sus explotaciones y granjas prosperen.

    Todo ello se traduce no solo en el empeoramiento de su calidad de vida, sino en un obstáculo mundial para acabar con la pobreza y el hambre ya que, si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, la producción agrícola en los países en desarrollo aumentaría entre 2,5 y 4% y el número de personas desnutridas en el mundo disminuiría aproximadamente entre un 12% y un 17% (FAO, 2011).

    Este Día Internacional, bajo el tema “Las mujeres rurales cultivan alimentos de calidad para todas las personas”, apreciemos la labor de estas heroínas en la lucha contra el hambre, tal cual marca el reto 2 de nuestros Objetivos de Desarrollo Sostenible (Hambre Cero), y reivindiquemos unas zonas rurales en las que estas agricultoras y ganaderas, muchas de ellas parte de la economía informal y simultáneamente mantenedoras de sus hogares, puedan contar con las mismas oportunidades que los hombres.

    Las mujeres rurales-una cuarta parte de la población mundial- trabajan como agricultoras, asalariadas y empresarias. Labran la tierra y plantan las semillas que alimentan naciones enteras. Además, garantizan la seguridad alimentaria de sus poblaciones y ayudan a preparar a sus comunidades frente al cambio climático.

    Sin embargo, como señala ONU Mujeres, las campesinas sufren de manera desproporcionada los múltiples aspectos de la pobreza y pese a ser tan productivas y buenas gestoras como sus homólogos masculinos, no disponen del mismo acceso a la tierra, créditos, materiales agrícolas, mercados o cadenas de productos cultivados de alto valor. Tampoco disfrutan de un acceso equitativo a servicios públicos, como la educación y la asistencia sanitaria, ni a infraestructuras, como el agua y saneamiento.

    Las barreras estructurales y las normas sociales discriminatorias continúan limitando el poder de las mujeres rurales en la participación política dentro de sus comunidades y hogares. Su labor es invisible y no remunerada, a pesar de que las tareas aumentan y se endurecen debido a la migración de los hombres. Mundialmente, con pocas excepciones, todos los indicadores de género y desarrollo muestran que las campesinas se encuentran en peores condiciones que los hombres del campo y que las mujeres urbanas.

    Fuente: ONU 15 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    Sin salud no habrá recuperación
    económica sostenible en América Latina

  • La prioridad sigue siendo controlar la crisis sanitaria con un enfoque integral y acelerar los procesos de vacunación contra el COVID-19, dicen dos agencias regionales de la ONU, recordando que la pandemia ha costado más de 1,5 millones de vidas en esa zona del mundo. Debemos ser solidarios y entender a la salud como parte de la economía, recalcan.

    En América Latina y el Caribe vive el 8,4% de la población mundial; sin embargo, es una región que acumula la quinta parte de los casos de COVID-19 y el 30% de las muertes por esa enfermedad (1,5 millones), además de que su economía ha sido la más afectada por la pandemia, con una contracción del 6,8% de su Producto Interno Bruto en 2020.

    Estos datos hacen evidente la necesidad de construir una agenda de salud pública integral “que reconozca la interdependencia entre las dimensiones sanitaria, social, económica y ambiental”, subraya un informe conjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

    El estudio La prolongación de la crisis sanitaria y su impacto en la salud, la economía y el desarrollo social insta a los gobiernos de la región a acelerar los procesos de vacunación, transformar los sistemas de salud, fortalecer la inversión pública y consolidar Estados de bienestar para controlar la crisis sanitaria en el corto plazo y avanzar hacia una recuperación con igualdad y sostenibilidad ambiental, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    La prioridad sigue siendo controlar la crisis sanitaria desde un enfoque integral y mediante la aceleración de los procesos de vacunación de la población, apuntan los organismos.

    La pandemia de COVID-19 hizo evidentes las limitaciones de los países del bloque para el abastecimiento de vacunas y medicamentos, y probó las debilidades de los sistemas de salud, la desigualdad frente al acceso a atención primaria universal y la carencia de una planificación anticipatoria.

    Además, la falta crónica de financiamiento a la investigación y el desarrollo tecnológico y las débiles políticas industriales impidieron desarrollar las capacidades existentes para producir vacunas oportunamente y construir un mercado de escala de medicamentos.

    La OPS y la CEPAL indicaron que la lentitud y desigualdad de la vacunación en la región, así como las dificultades de los países para mantener medidas sociales y de salud pública en los niveles adecuados, son consecuencia directa de la debilidad estructural de los sistemas sanitarios para encarar la pandemia y la prolongación de la crisis.

    El informe da cuenta también de la falta de acceso a los servicios de salud que ha padecido gran parte de la población debido a la saturación de los sistemas sanitarios por la pandemia. Según datos oficiales, en 2021 un 35% de los países habría registrado algún tipo de interrupción en la provisión de servicios integrados de salud, lo que llegó a un 55% en el caso de los países que declararon interrupciones en servicios prestados en el primer nivel de atención.

    Frente a este escenario, es imperativo entender la salud como parte de la economía y trabajar en la construcción de sistemas sanitarios “universales, solidarios y resilientes”, lo que requiere inversiones públicas y privadas.

    Fuente: ONU 14 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    Día Mundial de la Alimentación: La crisis
    climática puede traer un hambre sin precedentes

  • Las comunidades vulnerables, que en su gran mayoría dependen de la agricultura, la pesca y la ganadería y son las que menos contribuyen a la crisis climática, seguirán soportando la peor parte de los impactos medioambientales con escasos recursos para amortiguarlos, destaca el informe.

    Un nuevo análisis conducido por el Programa Mundial de Alimentos destaca que, si la temperatura mundial acaba registrando un aumento medio de 2ºc respecto a los niveles preindustriales, unos 189 millones de personas adicionales terminarán sufriendo hambre. El hallazgo se hizo público un día antes de la celebración del Día Mundial de la Alimentación que se conmemora cada 16 de octubre.

    El encargado de esbozar este complejo escenario fue el director ejecutivo del Programa al afirmar que “grandes extensiones del planeta, desde Madagascar hasta Honduras y Bangladesh, están sumidas en una crisis climática que es ya una realidad cotidiana para millones de personas. La crisis climática está fomentando una crisis alimentaria”.

    Los problemas para algunas de estas naciones no se detienen con las crisis climáticas y hay que sumarles un devastador elemento adicional: la aparición de conflictos. La combinación de ambos elementos agrava las vulnerabilidades existentes y magnifican los daños, la destrucción y la desesperación.

    La agencia de la ONU ha movilizado casi 300 millones de dólares para la acción climática en la última década. En 2020, puso en marcha estrategias para la gestión de riesgos climáticos en 28 naciones de las que se beneficiaron más de seis millones de personas.

    Actualmente cerca del 40 % de la humanidad, unos 3000 millones de personas, no pueden permitirse una dieta saludable y que el hambre, la subalimentación y la obesidad van en aumento.

    Una situación que ha empeorado con la aparición de la pandemia del coronavirus dejando a otros 140 millones de personas sin acceso a los alimentos que necesitan.

    Además, la forma de producir, consumir y desperdiciar la comida “supone una pesada carga para el planeta” y produce “una presión histórica sobre nuestros recursos naturales, nuestro clima y nuestro medio natural”.

    El tema de este año –Nuestras acciones son nuestro futuro-la facultad de cambiar está en nuestras manos

    Fuente: ONU 14 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    El transporte sostenible es clave
    para el cambio hacia la energía verde

  • Con el transporte mundial en una encrucijada, los líderes gubernamentales, los expertos de sector industrial y los grupos de la sociedad civil se reúnen en Pekín en una conferencia de la ONU para trazar el camino hacia un futuro más sostenible para el sector y una mayor acción para afrontar el cambio climático.

    El transporte, que representa más de una cuarta parte de los gases de efecto invernadero a nivel mundial, es clave para ir por el buen camino. Debemos descarbonizar todos los medios de transporte para llegar a cero emisiones netas en 2050 en todo el mundo.

    El cambio hacia un transporte sostenible podría suponer un ahorro de 70 billones de dólares para 2050, según el Banco Mundial.

    Un mejor acceso a las carreteras podría ayudar a África a autoabastecerse de alimentos y crear un mercado regional de alimentos por valor de 1 billón de dólares para finales de la década.

    El transporte es fundamental para la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático, que estaban ya “muy mal encaminados” antes de la crisis sanitaria.

    La descarbonización del transporte requiere que los países aborden las emisiones del transporte marítimo y la aviación, ya que los compromisos actuales no están en línea con el Acuerdo de París.

    Las prioridades en este sentido incluyen la eliminación progresiva de la producción de vehículos con motor de combustión interna para 2040, mientras que los buques con cero emisiones “deben ser la opción por defecto” para el sector del transporte marítimo.

    La recuperación pospandémica también debe conducir a sistemas de transporte resilientes, con inversiones destinadas al transporte sostenible y a la generación de empleos decentes y oportunidades para las comunidades que viven aisladas.

    Dado que muchas de las infraestructuras de transporte existentes, como los puertos, son vulnerables a los fenómenos climáticos extremos, es necesario mejorar el análisis de riesgos y la planificación, así como aumentar la financiación para la adaptación al clima, especialmente en los países en desarrollo.

    El informe sobre el transporte sostenible sostiene que, cuando se aplican adecuadamente, las nuevas tecnologías emergentes resultan claves para resolver muchos de los retos urgentes; al acelerar las soluciones existentes, como los vehículos con emisiones de carbono bajas o nulas y los sistemas de transporte inteligentes, y al crear nuevas infraestructuras de combustible, energía y digitales que mitigan las consecuencias perjudiciales.

    Aunque la ciencia puede ser clave para encaminarnos hacia la sostenibilidad, algunas de las nuevas tecnologías también pueden afianzar al mismo tiempo las desigualdades, imponer limitaciones a ciertos países o presentar retos adicionales para el medio ambiente.

    Por lo tanto, el uso de estas nuevas tecnologías debe ir acompañado de medidas que mantengan y amplíen el acceso equitativo a los servicios de transporte, así como de aquellas que mitiguen el impacto medioambiental en todo el ciclo de producción de los vehículos.

    El informe anima a los gobiernos y a los organismos internacionales a regular el desarrollo y el despliegue de todas las nuevas tecnologías de transporte.

    Fuente: ONU 14 de octubre de 2021

  • Miércoles, 13 de octubre de 2021

    Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres

  • No existen los desastres naturales como tal, se trata de peligros naturales.

    Cooperación internacional para los países en desarrollo

    El Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres es una oportunidad para revisar y reconocer los progresos realizados en la reducción del riesgo de desastres y las pérdidas de vidas, medios de vida y salud. Este 2021 hacemos hincapié en la “Cooperación internacional para que los países en desarrollo reduzcan su riesgo de desastres y sus pérdidas por desastres.” Este es el sexto de los siete objetivos de Sendai.

    Este 2021 es un año decisivo para el cumplimiento de la agenda política acordada en 2015. Sin una acción real sobre el clima en los próximos diez años, los fenómenos meteorológicos extremos serán abrumadores, especialmente para los países en desarrollo.

    Los desastres afectan de manera desproporcionada a los países de ingresos bajos y medianos. Les afecta sobre todo en lo que respecta a la mortalidad, el número de heridos, desplazados y personas sin hogar, las pérdidas económicas (como porcentaje del PIB) y los daños a la infraestructura crítica. No podemos erradicar la pobreza y el hambre si no aumentamos las inversiones en la reducción del riesgo de desastres. La cooperación internacional para los países en desarrollo a través de la Asistencia Oficial al Desarrollo (AOD) y el fomento de la capacidad es esencial para crear mayor resiliencia frente a los fenómenos meteorológicos extremos y otros peligros naturales y provocados por el hombre.

    La Asamblea General de la ONU decidió designar el 13 de octubre como “Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres” (resolución 44/236) con el propósito de concienciar a los gobiernos y a la opinión pública para que tomen medidas encaminadas a minimizar los riesgos. Asimismo, los desastres, muchos de los cuales se han agravado con el cambio climático, generan un impacto negativo en el desarrollo sostenible y en los resultados deseados.

    En 2016, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR, anteriormente UNISDR) lanzó la nueva campaña “Sendai siete” centrada en los siete objetivos del Marco de Sendai, el primero de los cuales es reducir la mortalidad de desastres. La campaña busca crear un nuevo grado de sensibilización en torno a las acciones que tienen emprender todos los actores implicados, incluidos los gobiernos nacionales y locales, los grupos comunitarios, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, las organizaciones internacionales y la ONU.

    Como los efectos de los desastres son más devastadores en el ámbito local, los gobiernos municipales y regionales son los que deben trabajar urgentemente en la preparación y respuesta a las catástrofes. El enfoque del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres se centra en proteger la vida de las personas y en las acciones que se deben tomar. Es pertinente tanto para los riesgos a pequeña como a gran escala, y tanto para los ocasionados por el ser humano como los producidos por las amenazas naturales. Abarca, además, los riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos afines.

    Fuente: ONU 13 de octubre de 2021

  • Lunes, 11 de octubre de 2021

    Día Internacional de la Niña

  • A nivel mundial, el porcentaje de mujeres graduadas en Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) es inferior al 15% en más de dos tercios de los países.

    La generación digital es nuestra generación

    Las niñas conocen sus realidades digitales y las soluciones que necesitan para destacar como tecnólogas gracias a su capacidad de ejercer la libertad de expresión, su entusiasmo y su potencial ilimitado. Amplifiquemos la diversidad de estas pioneras de la tecnología y, al mismo tiempo, ampliemos los caminos para que todas las niñas de esta generación, independientemente de su raza, género, idioma, capacidad, situación económica y origen geográfico, exploren todo su potencial.

    Casi 1 de cada 4 niñas de entre 15 y 19 años en todo el mundo no recibe educación, empleo o capacitación, en comparación con 1 de cada 10 niños.

    En 1995, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, los países adoptaron por unanimidad la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing – el plan más progresista jamás realizado para promover los derechos no solo de las mujeres sino también de las niñas. La Declaración de Beijing es la primera en llamar específicamente a los derechos de las niñas.

    El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 66/170 para declarar el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña y reconocer los derechos de las mismas y los desafíos únicos a los que enfrentan en todo el mundo, así como promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

    Las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y saludable, no solo durante estos años críticos de formación, sino también a medida que maduran y se convierten en mujeres. Si reciben apoyo efectivo durante la adolescencia, las niñas tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como niñas empoderadas de hoy como trabajadoras, madres, emprendedoras, mentoras, jefas de hogar y líderes políticas del mañana. La inversión para ello pasa por la defensa de sus derechos en por de un futuro más equitativo y próspero, en el que la mitad de la humanidad sea un socio igualitario para resolver los problemas del cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades y sostenibilidad global.

    Las niñas están rompiendo los límites y las barreras que plantean los estereotipos y la exclusión, incluidos los dirigidos a los niños con discapacidad y los que viven en comunidades marginadas. Como emprendedoras, innovadoras e iniciadoras de movimientos globales, las niñas están creando un mundo que es relevante para ellas y las generaciones futuras.

    La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible ( ODS ) adoptados por los líderes mundiales en 2015, incorporan una hoja de ruta para que el progreso que sea sostenible y no deje a nadie atrás.

    Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer es parte integral de cada uno de los 17 objetivos. Solo garantizando los derechos de las mujeres y las niñas en todos los objetivos llegaremos a la justicia y la inclusión, a economías que funcionen para todos y a mantener nuestro entorno compartido ahora y para las generaciones futuras.

    Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?

    Fuente: ONU 11 de octubre de 2021

  • Jueves, 7 de octubre de 2021

    La pobreza multidimensional es un
    problema más étnico que geográfico

  • En América Latina, por ejemplo, los pueblos indígenas se encuentran entre los más pobres. En Bolivia, las comunidades indígenas representan alrededor del 44% de la población, pero representan el 75% de los pobres multidimensionales.

    El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) mundial, elaborado por el Programa para el Desarrollo de la ONU y la Iniciativa de Oxford para la Pobreza y el Desarrollo Humano, muestra también que en nueve grupos étnicos específicos encuestados, más del 90% de su población está atrapada en la pobreza.

    Además de los ingresos, el Índice mide la pobreza mediante varios indicadores, como la salud deficiente, la educación insuficiente y el bajo nivel de vida.

    La investigación para el informe se ha llevado a cabo en 109 países y abarca 5900 millones de personas. Presenta, además, un desglose por etnia, raza y casta, en 41 naciones.

    En América Latina, por ejemplo, los pueblos indígenas se encuentran entre los más pobres. En Bolivia, las comunidades indígenas representan alrededor del 44% de la población, pero representan el 75% de los pobres multidimensionales.

    Las cifras son también muy reveladoras en la India, donde cinco de cada seis personas en situación de pobreza pertenecen a “tribus o castas inferiores”, según el citado Programa.

    En los 109 países estudiados, un total de 1300 millones de personas son multidimensionalmente pobres.

    Aproximadamente la mitad de estas personas, 644 millones, son menores de 18 años, y casi el 85% vive en el África subsahariana o en el sur de Asia. Más del 67% vive en países de renta media.

    Alrededor de 788 millones de personas viven en hogares con al menos una persona desnutrida, y unos 568 millones carecen de fuentes de agua potable en un radio de 30 minutos a pie.

    De las 80 naciones y 5000 millones de personas de las que hay datos, 70 naciones redujeron su Índice de pobreza multidimensional en al menos un período. Los cambios más rápidos se produjeron en Sierra Leona y Togo.

    La directora de la Iniciativa de Oxford para la Pobreza y el Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford, Sabina Alkire, insistió en la necesidad de arreglar las desigualdades estructurales que oprimen y obstaculizan el progreso.

    Para ella, el desglose de los datos de pobreza multidimensional por etnia, raza, casta y género “desenmascara las disparidades y constituye una guía vital para que los responsables políticos no dejen a nadie atrás en la última década de acción”.

    Fuente: ONU 07 de octubre de 2021

  • Miércoles, 6 de octubre de 2021

    El comercio internacional ha vuelto, pero no para todos

    El comercio internacional de mercancías está en auge. Las exportaciones de muchos países están creciendo a tasas de dos dígitos y el comercio mundial ya superó los niveles prepandémicos de 2019. Sin embargo, la recuperación del comercio mundial esconde una importante asimetría: las pequeñas economías y los países más pobres se están quedando atrás. Su recuperación aún no está a la vista.

    En abril de 2020, la pandemia de COVID-19 paralizó la economía mundial. La producción y el consumo se redujeron rápidamente en todo el mundo y el comercio internacional parecía estar en camino de un declive duradero. Sin embargo, para el verano de 2020, el comercio mundial de mercancías comenzó a recuperarse, impulsado por las exportaciones de productos relacionados con COVID-19, en gran parte de las economías del este de Asia. A finales de año, el comercio se estaba recuperando con fuerza en muchos países y sectores . El comercio mundial siguió creciendo en la primera mitad de 2021, a medida que se recuperaban las cadenas de valor mundiales y aumentaba la demanda en las economías avanzadas.

    Se espera que el comercio mundial continúe creciendo durante 2021. Los datos preliminares para el primer semestre de 2021 indican un aumento en el valor del comercio de mercancías de alrededor del 30% en comparación con 2020 y de alrededor del 15% en comparación con 2019. La UNCTAD proyecta que el comercio se recuperará aún más durante la segunda mitad de 2021. En general, para 2021 se prevé que el valor del comercio mundial sea ​​aproximadamente un 20% y un 28% más alto que en 2019 y 2020 , respectivamente.

    Esta fuerte y rápida recuperación comercial fue en gran medida inesperada. Sin embargo, una preocupación significativa ha sido que las diferencias en los recursos financieros podrían resultar en una recuperación desigual . Esto podría exacerbar aún más las desigualdades existentes.

    Con el paso del tiempo, esta preocupación se ha convertido en una realidad: hay una recuperación desigual en el comercio internacional de mercancías. Si bien en la primera mitad de 2021 muchas economías vieron que sus exportaciones superaron los niveles prepandémicos, para muchas otras, las exportaciones aún estaban sustancialmente por debajo de los niveles prepandémicos. Curiosamente, las diferencias en los patrones de recuperación del comercio internacional no se manifiestan como la mayoría hubiera imaginado: el tamaño económico parece tener una influencia más fuerte en la recuperación del comercio que los niveles de ingresos.

    Los niveles de exportación de los países más pobres siguen siendo inferiores a los niveles prepandémicos en una media de casi un 5%. Esto es digno de mención porque el primer decil incluye a muchos de los países menos adelantados (PMA), lo que parece confirmar la hipótesis de que los países más pobres tienen una senda de recuperación más difícil. Sin embargo, los niveles de ingresos no explican la recuperación diferencial de las exportaciones del resto de países, y un análisis más profundo no encuentra una correlación global significativa. En otras palabras, no hay un patrón que sugiera que los niveles de exportación de los países más ricos se hayan recuperado más rápido que otros, con la excepción de los PMA. Esto último es un duro golpe para la meta 17.11 de los ODS de duplicar la participación de los PMA en las exportaciones mundiales.

    Sin embargo, un patrón claro es que la recuperación de las exportaciones ha sido sustancialmente más débil para las economías más pequeñas. Los niveles de exportaciones de bienes de las economías más pequeñas del mundo están en promedio todavía un 25% por debajo de los niveles prepandémicos. De manera más general, los datos muestran que cuanto más pequeña es la economía, más débil es la recuperación de las exportaciones hacia los niveles prepandémicos, con una correlación estadísticamente significativa.

    Es importante destacar que la relación positiva entre la recuperación de las exportaciones y el tamaño económico no está impulsada por la geografía. La correlación positiva sigue siendo válida también cuando se consideran las economías dentro de las regiones. Ya sea en África, Asia o América Latina, las exportaciones de las economías más pequeñas se han recuperado en menor medida que las de sus vecinos más grandes.

    Se necesitan más análisis, pero una de las razones de estas tendencias podría ser que las economías pequeñas tienden a ser más frágiles y menos diversificadas que las economías más grandes. El impacto de la pandemia en sus frágiles economías fue a menudo peor, dejándolos rezagados en la recuperación. Otra razón podría ser que, dado que la recuperación del comercio ha sido impulsada en gran medida por las cadenas de valor mundiales vinculadas a las economías avanzadas y emergentes, los niveles de recuperación del comercio de las economías más pequeñas han estado por debajo de los promedios mundiales.

    La fuerte recuperación del comercio mundial es una buena noticia para la economía mundial. Pero esto no debería eclipsar el hecho de que las exportaciones de muchos de los países más pequeños y pobres se mantienen muy por debajo de los niveles prepandémicos. Dado que las tendencias de las exportaciones son generalmente buenos predictores del desempeño económico y muchos de estos países dependen de las exportaciones para sostener sus economías y procesos de desarrollo, la lenta recuperación de las exportaciones de las pequeñas economías es motivo de preocupación.

    Fuente: UNCTAD 06 de octubre de 2021

    Jueves, 9 de septiembre de 2021

    FAO presenta unas herramientas prácticas para
    alentar la captación del carbono orgánico del suelo

  • El Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, señala que los suelos sanos son vitales para unos sistemas agroalimentarios sostenibles

    La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó dos instrumentos prácticos destinados a alentar el mantenimiento y captación del carbono orgánico del suelo, una herramienta fundamental para la acción por el clima.

    La captación del carbono implica la eliminación de dióxido de carbono de la atmósfera en forma de carbono orgánico del suelo, estando considerada la captura del CO2 en el suelo un modo eficaz de reducir los gases de efecto invernadero. Puesto que el suelo rico en carbono también es más sano y fértil, puede beneficiar a los agricultores, contribuyendo al mismo tiempo a la consecución de las metas del Acuerdo de París sobre el cambio climático y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Los dos productos dados a conocer, en el marco de la iniciativa de Recarbonización de los Suelos del Mundo (RECSOIL), son un mapa mundial donde se ilustra cuánto CO2 pueden captar los suelos y en qué lugares (GSOCseq), así como un manual técnico de buenas prácticas para capturar y mantener en los suelos las reservas de carbono orgánico.

    La degradación de un tercio de los suelos del mundo ya ha provocado que se liberen a la atmósfera hasta 78 gigatoneladas de carbono, por lo que un mayor daño a las reservas de carbono del suelo debido a una mala gestión de los suelos menoscabaría los esfuerzos para frenar la subida de la temperatura mundial.

    A medida que el clima cambie, es probable que se pierda más carbono en la atmósfera del que se captura en el suelo si se mantienen las prácticas agrícolas de siempre, lo que produciría un bucle de retroalimentación entre el carbono del suelo y el clima que podría acelerar más el cambio climático. Preocupan especialmente las zonas críticas, como las turberas, los suelos negros, el permafrost y los pastos, que contienen la mayor cantidad de carbono orgánico del suelo.

    La herramienta GSOCseq constituye la primera estimación mundial promovida por los países del potencial de captación del carbono orgánico del suelo en todo el mundo. El mapa resultante ofrece diversos niveles de información, lo que ayuda a los usuarios a visualizar datos cruciales, como las reservas iniciales y previstas de carbono orgánico del suelo conforme a varios supuestos habituales y de gestión sostenible de los suelos, así como las tasas relativas de captación en función de cada supuesto.

    Según este mapa, los suelos, si se gestionan de forma sostenible, pueden captar hasta 0,56 petagramos de carbono -o, lo que es lo mismo, 2,05 gigatoneladas de equivalente de CO2- anuales, lo que permitiría compensar anualmente hasta un 34 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero de origen agrícola.

    El segundo producto presentado por la FAO es un compendio de buenas prácticas para los agricultores sobre la forma de mantener las reservas de carbono orgánico del suelo y de capturar CO2. Fruto de tres años de trabajo colectivo con más de 400 especialistas de todo el mundo, el manual técnico, compuesto por seis tomos, constituye el primer esfuerzo por recopilar buenas prácticas de manejo de suelos, fundamentado en datos científicos fiables sobre las repercusiones de esas prácticas en el contenido de carbono orgánico del suelo en una gran variedad de entornos y usos del suelo.

    Desde métodos de rotación de cultivos perfeccionados a lo largo de miles de años hasta técnicas modernas de gestión de los nutrientes, el manual técnico ofrece soluciones prácticas para todo tipo de terrenos y situaciones.

    Aunque los suelos y su salud estén bien afianzados en la agenda mundial, los efectos tangibles siguen constituyendo un desafío importante para lograr “una producción, una nutrición, un medio ambiente y una vida mejores para todos, sin dejar a nadie atrás”.

    Fuente: FAO 08 de septiembre de 2021

  • Lunes, 6 de septiembre de 2021

    Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul

    Aire saludable, planeta saludable

    El tema de 2021 para el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul es “Aire saludable, planeta saludable” que hace hincapié en los aspectos aspectos relacionados con la salud de la contaminación atmosférica, sobre todo en lo que se refiere a la pandemia por COVID-19.

    Este año reclamos con especial énfasis aire saludable para todas las personas. Asimismo, la conversación retoma otros grandes problemas como el cambio climático, la salud humana y del planeta, así como la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Día sirve para hacer un llamamiento a la acción para aúnar esfuerzos y reclamar aire limpio para todas las personas. #AireLimpioParaTodos

    La contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas evitables de muertes y enfermedades en todo el mundo, responsable de aproximadamente 6,5 millones de muertes prematuras en todo el mundo (en 2016) atribuidas a la contaminación atmosférica en interiores y al aire libre. En los países en desarrollo, este tipo de contaminación afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños y los ancianos, y en particular a las poblaciones de bajos ingresos que a menudo están expuestas a altos niveles de contaminación del aire en interiores y en espacios abiertos resultante de los métodos de cocina y calefacción que utilizan leña y queroseno.

    La contaminación atmosférica es un problema mundial que tiene repercusiones de largo alcance debido a su vasta propagación, y porque, si no se produce una intervención agresiva, el número de muertes causadas por la contaminación del aire en espacios abiertos va camino de aumentar en más de un 50 por ciento antes de 2050.

    La mala calidad del aire plantea un problema en el contexto del desarrollo sostenible para todos los países, en particular en las ciudades y las zonas urbanas de los países en desarrollo, donde los niveles de contaminación atmosférica son superiores a los límites establecidos en las directrices sobre calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud.

    La contaminación atmosférica es un problema mundial que tiene repercusiones de largo alcance debido a su vasta propagación, y porque, si no se produce una intervención agresiva, el número de muertes causadas por la contaminación del aire en espacios abiertos va camino de aumentar en más de un 50 por ciento antes de 2050.

    En el documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, titulado “El futuro que queremos”, los países se comprometieron a promover políticas de desarrollo sostenible que contribuyeran a la buena calidad del aire en el contexto de las ciudades y los asentamientos humanos sostenibles. Asimismo, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce —en su hoja de ruta para lograr el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente y la prosperidad para todos—que reducir la contaminación atmosférica es importante para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Fuente: ONU 06 de septiembre de 2021

    Viernes, 3 de septiembre de 2021

    Día Internacional de la Beneficencia

    Solidaridad mundial para acabar con la pobreza

    En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aprobada en septiembre de 2015, las Naciones Unidas reconocen que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío mundial y un requisito indispensable para el desarrollo sostenible. La Agenda también pide un espíritu de solidaridad global reforzada, centrado en particular en las necesidades de los más pobres y vulnerables. También reconoce el papel de los diversos sectores privados, que van desde las microempresas a las cooperativas y las multinacionales, y el de las organizaciones de la sociedad civil y las organizaciones filantrópicas.

    Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible incluidos en dicha agenda —que pueden agruparse en seis “elementos esenciales”: la dignidad, los seres humanos, el planeta, la prosperidad, la justicia y las alianzas— tienen el potencial de transformar nuestras vidas y nuestro planeta a través de la armonización y, de esa forma, hacer frente a los desafíos a los que se enfrenta la humanidad. También proporcionan el marco necesario para que las instituciones filantrópicas permitan a todas las personas contribuir al mejoramiento de nuestro mundo.

    Antecedentes

    En reconocimiento del papel de la caridad a la hora de mitigar el sufrimiento humano, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución A/RES/67/105, decidió designar el 5 de septiembre como Día Internacional de la Beneficencia.

    La fecha fue elegida para conmemorar el aniversario del fallecimiento de la Madre Teresa de Calcuta, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979 por su trabajo en la lucha contra la pobreza y la angustia.

    Durante 45 años ejerció su ministerio entre pobres, enfermos, huérfanos y moribundos, mientras las Misioneras de la Caridad se extendían, primero por la India y luego por otros países, con la creación de hospicios y residencias para los pobres y desamparados. Su labor obtuvo el reconocimiento y la alabanza del mundo entero y le granjeó numerosos premios y distinciones, entre otros el Premio Nobel de la Paz en 1979. Para ella, “la pobreza y la angustia constituyen una amenaza a la paz”. La Madre Teresa murió el 5 de septiembre de 1997, a los 87 años de edad.

    Fuente: ONU 03 de septiembre de 2021

    Jueves, 26 de agosto de 2021

    La gestión de los bosques del
    mundo debe centrarse en el agua

  • Un nuevo informe dirigido por la FAO, presentado en la Semana Mundial del Agua, brinda orientación sobre la gestión integrada de los bosques y el agua

    Los bosques y los árboles desempeñan un papel fundamental para satisfacer la creciente demanda mundial de agua, y deben ser gestionados en favor de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua, según una nueva guía publicada conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO), el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, el Servicio Forestal de los Estados Unidos y otros asociados, y presentada en la Semana Mundial del Agua.

    La guía, titulada A Guide to Forest-Water Management (Guía para la gestión de los bosques y el agua) es la primera publicación mundial completa que ofrece orientación sobre la contribución de los bosques a un enfoque holístico de la gestión de los recursos hídricos, que incluye la gestión, el seguimiento y la valoración de los bosques para la prestación de servicios ecosistémicos relacionados con el agua.

    Las cuencas hidrográficas boscosas contribuyen sustancialmente al agua dulce accesible en el mundo para usos agrícolas, industriales, ambientales y domésticos, y las principales ciudades del mundo dependen cada vez más del agua de estas cuencas. Dos tercios del suministro de agua de las ciudades se beneficiarían de contar con una mayor calidad del agua gracias a una mejor gestión forestal, lo que incluye protección, restauración o reducción de la carga de combustible en los bosques a fin de reducir al mínimo el riesgo de incendios.

    La conexión entre los bosques y el agua es esencial para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, especialmente los Objetivos 6 (Agua limpia y saneamiento), 14 (Vida submarina), 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y 13 (Acción por el clima).

    Según la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2020 de la FAO, solo el 12 % de los bosques del mundo se gestionan con la protección del suelo y el agua como objetivo principal.

    La guía insta a mejorar la gestión forestal, dando prioridad a la prestación de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua. Esto es necesario para garantizar que los bosques también alcancen su pleno potencial como solución basada en la naturaleza para abordar la seguridad hídrica, ayudando a garantizar agua de calidad suficiente para sostener comunidades y ecosistemas resilientes.

    La nueva guía está dirigida a los profesionales de los recursos naturales con el objetivo de mantener y gestionar activamente los bosques en favor de la prestación de servicios hídricos y de hacer participar en este compromiso a la comunidad, los responsables de la formulación de políticas y los inversionistas.

    En la guía se revisan técnicas y metodologías emergentes, se ofrecen orientación práctica y recomendaciones sobre cómo gestionar los bosques en favor de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua, y se presentan estudios de casos de ecosistemas en los que los dos recursos están fuertemente conectados, como los manglares, las turberas, las tierras secas y los bosques tropicales de zonas nubosas.

    En la publicación, también se plantea que la ciencia ciudadana -la participación del público en la investigación científica y el seguimiento– y las nuevas herramientas de Internet pueden ayudar a mejorar la evaluación de los bosques y el agua y, a su vez, influir positivamente en las decisiones en materia de políticas y de gestión. En particular, el Sistema de acceso, procesamiento y análisis de datos de observación de la Tierra para el monitoreo de la superficie terrestre (SEPAL) de la FAO, que se basa en tecnologías de procesamiento de imágenes fáciles de utilizar, y sus herramientas relacionadas con los Servicios ecosistémicos del agua en los bosques y paisajes (FL-WES), se destacan como nuevas formas de seguimiento y presentación de informes sobre el nexo entre los bosques y el agua. También se describe un mecanismo de distribución de beneficios y cooperación entre los sectores de los bosques y del agua, denominado sistema de pago por servicios ambientales en cuencas hidrográficas.

    Fuente: FAO 25 de agosto de 2021

  • Martes, 13 de julio de 2021

    México entrega ante ONU informe sobre Agenda 2030

    La secretaria de Economía entregó ante el Foro Político de Alto Nivel de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible el Informe Nacional Voluntario 2021 sobre la Agenda 2030 en México.

    El Informe hace un recuento de los logros, desafíos y visiones de futuro de distintos sectores de la sociedad mexicana para el avance de la Agenda 2030 en el marco de los impactos de la pandemia de COVID-19, y propone que la Agenda 2030 en México se adapte al nuevo contexto nacional y global con responsabilidad compartida entre todos los sectores de la sociedad, perspectiva de recuperación sostenible que privilegie los derechos, y una mirada reflexiva que considere alternativas de acción siempre guiadas bajo el principio de que por el bien de todos primero los pobres.

    El trabajo del Gobierno de México para avanzar en la Agenda 2030 se ha enfocado en tres ámbitos principales:

  • Las dimensiones social y económica de la Agenda, con énfasis en el combate a las desigualdades.

  • Las carencias que vulneran desde la raíz a la paz social, y que se ven agravadas por el dispendio y la corrupción.

  • Las alianzas internacionales para hacer frente a retos regionales y globales como la migración, el cambio climático y la vacunación universal contra el COVID-19.

    El Informe se redactó en diálogo con una comisión conformada por representantes de sociedad civil, sector privado, academia, Ejecutivo y Legislativo federal y estatales, cooperación bilateral y Sistema de las Naciones Unidas, quienes realizaron sus propias consultas y elaboraron estudios independientes que alimentan al Informe.

    En 2015, los Estados miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unida adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible para avanzar en un periodo de 15 años hacia la consecución de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos sociales, ambientales, económicos, de gobernanza, de alianzas y de combate a las desigualdades.

    En ella también se establecieron mecanismos para su seguimiento, particularmente con la presentación periódica de Informes Nacionales Voluntarios para compartir los avances y retos de cada país. El Informe entregado a Naciones Unidas es el tercero entregado por México desde que se comprometió con la Agenda 2030 en 2015.

    Fuente: SECRETARÍA DE ECONOMÍA 12 de julio de 2021

     

  • Lunes, 12 de julio de 2021

    El hambre aumenta a nivel mundial durante la pandemia

  • Unos 811 millones de personas, la décima parte de la población, padecen subalimentación en el mundo. La emergencia del COVID-19 agudizó la precariedad en la que viven las poblaciones más pobres. África es el continente con un mayor repunte del hambre. La ONU insta a transformar los sistemas alimentarios con el fin de erradicar el hambre para 2030.

    La crisis económica de 2020, derivada en gran parte de la pandemia de COVID-19, detonó uno de los mayores aumentos del hambre en el mundo en décadas, afectando a casi todos los países de renta baja y media. En algunas regiones -sobre todo en África y Asia- a esta recesión se aunaron otros factores, como los desastres relacionados con el clima, los conflictos o la combinación de ambos, incrementando enormemente la tasa de población desnutrida, revela un nuevo estudio interagencial de la ONU.

    El Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, elaborado de manera conjunta por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cifra en 811 millones el número de personas subalimentadas en 2020, cerca de la décima parte de la población mundial.

    El aumento de individuos subalimentados de 2019 a 2020 alcanzó 118 millones con desigualdades regionales calificadas como “persistentes y preocupantes” por los autores del informe.

    Del número total de personas desnutridas en 2020, más de la mitad (418 millones) vive en Asia y más de un tercio (282 millones) en África, mientras que en América Latina y el Caribe habita el 8% (60 millones). En comparación con 2019, 46 millones más de personas en África, casi 57 millones más en Asia y alrededor de 14 millones más en América Latina y el Caribe, se vieron afectadas por el hambre en 2020.

    Estos datos significan que una de cada cinco personas (un 21% de la población) enfrentaba hambre en África en 2020, más del doble de la proporción de cualquier otra región, lo que representa un aumento de 3 puntos porcentuales en un año. Le siguieron América Latina y el Caribe (9,1%) y Asia (9%), con incrementos de 2 y 1,1 puntos porcentuales, respectivamente, entre 2019 y 2020.

    El reporte explica que el análisis del costo de los alimentos y la cantidad de personas que no pueden pagar una dieta saludable permite entender mejor la tendencia hacia la desnutrición en todas sus formas.

    Detalla que el alto costo de las dietas saludables, junto a los pronunciados niveles de desigualdad de ingresos, impidió que 3000 millones de personas pudieran acceder a una dieta saludable en 2019. La mayoría de esta gente vive en Asia (1850 millones) y África (mil millones). La dieta saludable también está fuera del alcance de millones de habitantes de América Latina y el Caribe (113 millones) y América del Norte y Europa (17,3 millones).

    Entre las poblaciones más afectadas por la desnutrición destacan los niños menores de cinco años. Si bien los datos específicos sobre este colectivo fueron limitados en 2020 y las estimaciones no necesariamente tienen en cuenta los efectos de la pandemia COVID-19, se calcula que 149,2 millones (22%) sufrieron retraso del crecimiento en 2020. Casi las tres cuartas partes de ellos viven en Asia central y meridional (37%) y África subsahariana (37%).

    Por otra parte, la obesidad en los adultos sigue creciendo, y la prevalencia mundial subió del 11,7% en 2012 al 13,1% en 2016. Todas las subregiones mostraron tendencias crecientes de la obesidad en adultos entre 2012 y 2016 y están lejos de cumplir el objetivo de la Asamblea Mundial de la Salud para 2025 de detener el aumento para 2025.

    El informe reconoce las dificultades de los países para garantizar que los sistemas de salud, alimentación, educación y protección social mantengan los servicios de nutrición esenciales mientras responden a la pandemia de COVID-19, y reporta que una encuesta sobre la situación de los niños durante la pandemia mostró que el 90% de las naciones (122 de 135) informaron un cambio en la cobertura de los servicios de nutrición clave en agosto de 2020.

    Aunque faltan datos sobre los resultados nutricionales para 2020, las proyecciones más moderadas apuntan a un escenario en el que 11,2 millones de niños menores de cinco años en países de ingresos bajos y medios se agregarían al total de los que padecen emaciación de 2020 a 2022 como consecuencia de la pandemia.

    Para los titulares de las agencias autoras del estudio, “los resultados de estos acontecimientos determinarán (…) la segunda mitad del Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición”, un compromiso mundial en materia de políticas todavía pendiente de concretarse.

    En su llamado a transformar los sistemas alimentarios como condición esencial para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y poner las dietas saludables al alcance de todos, subraya la necesidad de políticas e inversiones que contrarresten los factores determinantes del hambre y la malnutrición.

    Fuente: ONU 12 de julio de 2021

  • Lunes, 12 de julio de 2021

    Informe de las Naciones Unidas: El año de la
    pandemia, dominado por un repunte del hambre mundial

  • El mayor aumento se registra en África. El mundo, que se encuentra en una coyuntura crítica, debe actuar ahora para invertir la situación para 2030.

    El hambre mundial empeoró de forma espectacular en 2020, según informaron las Naciones Unidas, y es probable que ello se deba en gran parte a la repercusión de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Aunque todavía no se ha cartografiado por completo el impacto de la pandemia*, en un informe preparado por varios organismos se estima que el año pasado estaba subalimentada cerca de la décima parte de la población mundial, lo cual puede suponer hasta 811 millones de personas. La cifra es indicio de que será preciso un esfuerzo tremendo para que el mundo cumpla su promesa de poner fin al hambre para 2030.

    La edición del año en curso de El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo es la primera evaluación mundial en su género realizada en tiempos de pandemia. La publicación del informe es obra conjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

    Ya a mediados del decenio de 2010 el hambre había empezado a aumentar sigilosamente, frustrando las esperanzas de una disminución irreversible. Resulta perturbador que en 2020 el hambre se disparara en términos tanto absolutos como relativos superando al crecimiento demográfico: se estima que el año pasado padeció subalimentación cerca del 9,9 % de la población total, frente al 8,4 % registrado en 2019.

    Más de la mitad de la población subalimentada (418 millones de personas) vive en Asia; más de un tercio (282 millones) vive en África, y una proporción inferior (60 millones) vive en América Latina y el Caribe. Sin embargo, el aumento más acusado del hambre se registró en África, donde la prevalencia estimada de la subalimentación (21 % de la población) supera en más del doble a la de cualquier otra región.

    El año 2020 también fue sombrío en relación con otras mediciones. Globalmente, más de 2 300 millones de personas (el 30 % de la población mundial) carecieron de acceso a alimentos adecuados durante todo el año: este indicador, conocido como prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave, se disparó en un año tanto como en los cinco años anteriores combinados. La desigualdad de género se agudizó: en 2020, por cada 10 hombres que padecían inseguridad alimentaria, había 11 mujeres que la padecían (frente a 10,6 en 2019).

    Persistió la malnutrición en todas sus formas, que se cobró un precio alto entre los niños: se estima que en 2020 más de 149 millones de menores de 5 años padecieron retraso del crecimiento (su estatura era demasiado baja para su edad); más de 45 millones padecieron emaciación (su delgadez era excesiva para su altura), y casi 39 millones sufrieron sobrepeso***. No menos de 3 000 millones de adultos y niños seguían sin poder acceder a dietas saludables, en gran parte a causa de los costos excesivos. Casi un tercio de las mujeres en edad reproductiva padece anemia. A escala mundial, pese a los avances en algunos aspectos (por ejemplo, se alimenta a más niños pequeños exclusivamente con leche materna), el mundo no va camino de cumplir para 2030 las metas correspondientes a ninguno de los indicadores en materia de nutrición.

    A partir de las tendencias actuales, en El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo se estima que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre cero de aquí a 2030) quedará incumplido por un margen de casi 660 millones de personas. De esta cifra total, puede que unos 30 millones se deban a los efectos duraderos de la pandemia.

    Como se indicaba en el informe del año pasado, la transformación de los sistemas alimentarios es esencial para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y poner las dietas saludables al alcance de todos. En la edición del año en curso se pasa a exponer seis “vías de transformación” que, según afirman los autores, se basan en “un conjunto coherente de carteras de políticas e inversiones” dirigidas a contrarrestar los factores que determinan el hambre y la malnutrición.

    Fuente: FAO 12 de julio de 2021

  • Miércoles, 7 de julio de 2021

    El COVID-19 agranda el desafío para lograr
    la Agenda 2030 de desarrollo sostenible

  • El mundo no estaba en camino de cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible antes de que golpeara el COVID-19, y ahora el desafío se ha magnificado muchas veces, según un nuevo informe de la ONU que indica que los países deben tomar medidas ‘críticas’ para salir de la pandemia, durante los próximos 18 meses.

    El Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2021, presentado en la Sede de la ONU en Nueva York, muestra el exorbitante peaje que la pandemia de COVID-19 se ha cobrado de la Agenda 2030.

    Además de los casi cuatro millones de muertes por coronavirus, entre 119 y 124 millones de personas volvieron a la pobreza y al hambre crónica, y se perdió el equivalente a 255 millones de empleos a tiempo completo, indica el informe.

    Las interrupciones de los servicios de salud esenciales han amenazado años de progreso en la mejora de la salud materno infantil, el aumento de la cobertura de inmunización y la reducción de las enfermedades transmisibles y no transmisibles. Alrededor del 90% de los países todavía informan sobre una o más interrupciones importantes de los servicios de salud esenciales.

    El informe también indica que la pandemia ha puesto de manifiesto e intensificado las desigualdades dentro y entre países.

    El informe también confirma lo que agencias de la ONU como la Organización Meteorológica Mundial han estado dando la alarma: la desaceleración económica en 2020 hizo poco para frenar la crisis climática, que continúa en gran medida sin cesar.

    El mundo también se quedó corto en los objetivos de 2020 para detener la pérdida de biodiversidad y la reversión de los 10 millones de hectáreas de bosque que se perdieron cada año, entre 2015-2020.

    La pandemia de COVID-19 también ha afectado negativamente el progreso hacia la igualdad de género. La violencia contra las mujeres y las niñas se ha intensificado, se espera que aumente el matrimonio infantil y las mujeres han sufrido una parte desproporcionada de la pérdida de puestos de trabajo y mayores responsabilidades de cuidado en el hogar.

    Mientras tanto, los flujos globales de inversión extranjera directa cayeron un 40% en 2020 en comparación con 2019. El documento muestra que la pandemia ha traído inmensos desafíos financieros, especialmente para los países en desarrollo, con un aumento significativo del sobreendeudamiento.

    Según el informe, para volver a encarrilar la Agenda 2030, los gobiernos, las ciudades, las empresas y las industrias deben utilizar la recuperación para adoptar vías de desarrollo bajas en carbono, resilientes e inclusivas que reducirán las emisiones de carbono, conservarán los recursos naturales y crearán mejores empleos, avanzar en la igualdad de género y abordar las crecientes desigualdades.

    La Agenda 2030, adoptada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas en 2015, proporciona un plan común para la paz y la prosperidad de las personas y el planeta, ahora y en el futuro.

    En su esencia, los 17 Objetivos suponen mejorar la salud y la educación, reducir la desigualdad y estimular el crecimiento económico, todo mientras se aborda el cambio climático y se trabaja para preservar nuestros océanos y bosques.

    La reunión pondrá el foco en nueve Objetivos Globales de este año: poner fin a la pobreza, acabar con el hambre, mejorar la salud, lograr un trabajo decente, reducir las desigualdades, hacer un consumo y una producción responsables; tomar medidas para frenar el cambio climático y mantener la paz.

    Fuente: ONU 06 de julio de 2021

  • Lunes, 5 de julio de 2021

    Las Perspectivas agrícolas de la OCDE-FAO presentan tendencias
    producción, consumo, comercio y precios para el próximo decenio

  • Los sistemas agroalimentarios mundiales deben transformarse para alcanzar los ODS para 2030

    A menos de 10 años de la fecha límite de 2030 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, los gobiernos deben redoblar sus esfuerzos para alcanzar las metas mundiales relativas a la seguridad alimentaria y el medio ambiente, según un nuevo informe presentado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    En las Perspectivas agrícolas 2021-2030 de la OCDE-FAO se ofrece a los responsables de la formulación de políticas una evaluación de consenso de las perspectivas a lo largo de los próximos 10 años para 40 productos agrícolas y pesqueros principales en los planos regional, nacional y mundial, y se analizan los factores del rendimiento de los mercados agroalimentarios, lo que ayuda a fundamentar los análisis y la planificación prospectivos en materia de políticas. Las proyecciones de referencia de las Perspectivas describen las tendencias previstas sobre la base de las políticas existentes, destacando las esferas en las que se requiere un esfuerzo adicional para cumplir los ODS.

    Garantizar la seguridad alimentaria y una dieta saludable para una población mundial creciente seguirá siendo un desafío. Se prevé que la demanda mundial de productos agrícolas -lo que incluye aquellos utilizados como alimentos, piensos, combustibles e insumos industriales- crezca un 1,2 % anual durante el próximo decenio, aunque a un ritmo anual más lento que durante el decenio anterior. Según las previsiones, las tendencias demográficas, la sustitución de la carne de ave por carnes rojas en los países ricos y en muchos países de ingresos medianos, y el auge del consumo per capita de productos lácteos en Asia meridional determinarán la demanda futura.

    La mejora de la productividad será fundamental para alimentar de forma sostenible a una población mundial cada vez mayor, que se prevé que alcanzará los 8 500 millones de personas en 2030. De los incrementos de la producción mundial de cultivos previstos para 2030, se estima que el 87 % procederá del aumento del rendimiento, mientras que el 6 % se deberá a la expansión del uso de las tierras y el 7 % al aumento de la intensidad de los cultivos. Del mismo modo, se espera que una gran parte de la expansión prevista de la producción ganadera y pesquera sea el resultado de aumentos de la productividad. Sin embargo, también se espera que la ampliación de los rebaños contribuya significativamente al crecimiento de la producción ganadera en las economías emergentes y en los países de ingresos bajos.

    El comercio seguirá siendo fundamental para la seguridad alimentaria, la nutrición, los ingresos agrícolas y la lucha contra la pobreza rural a nivel mundial. En promedio en todo el mundo, alrededor del 20 % de lo que se consume en cada país es importado. De cara a 2030, se prevé que las importaciones representen el 64 % del consumo interno total en la región de Cercano Oriente y África del Norte, mientras que se espera que la región de América Latina y el Caribe exporte más de un tercio de su producción agrícola total.

    Se prevé que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura aumenten un 4 % en los próximos 10 años, sobre todo debido al aumento de la producción ganadera, a pesar de que se espera que las emisiones por unidad de producción -la intensidad de carbono de la producción- disminuyan en gran medida durante el período.

    A nivel mundial, se prevé que la disponibilidad total de alimentos aumente un 4 % en el próximo decenio, hasta alcanzar algo más de 3 000 calorías por persona y día. Se prevé que el consumo per capita de grasas sea el que más crezca entre los principales grupos de alimentos, debido al mayor consumo de alimentos elaborados y de fácil preparación y a la creciente tendencia a comer fuera de casa, ambos relacionados con la urbanización continua y el aumento de la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo. La escasez de ingresos y la inflación de los precios de los alimentos tras la pandemia de la COVID-19 están reforzando esta tendencia.

    En los países de ingresos altos, no se prevé que la disponibilidad de alimentos per capita aumente significativamente respecto a sus niveles ya elevados. Sin embargo, el crecimiento de los ingresos y las cambiantes preferencias de los consumidores darán paso a una mayor sustitución de los alimentos básicos y edulcorantes por alimentos de mayor valor, como frutas y hortalizas y, en menor medida, productos de origen animal.

    En los países de ingresos bajos, se prevé que la disponibilidad de alimentos aumente en un 3,7 %, lo que equivale a 89 calorías por persona y día, constituidas principalmente por alimentos básicos y edulcorantes. Las restricciones económicas limitarán el aumento del consumo de productos de origen animal, frutas y hortalizas. Debido a las limitaciones de ingresos, se prevé que el consumo per capita de proteínas de origen animal disminuya ligeramente en África subsahariana, una región cuya autosuficiencia en cuanto a los principales productos alimentarios se prevé que disminuya para 2030, según las tendencias actuales.

    A medio plazo, las condiciones meteorológicas, el crecimiento económico y la distribución de los ingresos, los factores demográficos y los cambios en los hábitos alimentarios, los avances tecnológicos y las tendencias en materia de políticas determinarán los precios de los alimentos y los productos agrícolas. Aunque el Índice de precios de los alimentos de la FAO ha registrado un importante aumento en el último año, se espera que estos aumentos vayan seguidos de un período de ajuste a la baja. Según las previsiones de las Perspectivas, los precios de los alimentos retomarán una trayectoria gradualmente descendente en valores reales, en consonancia con la desaceleración del crecimiento de la demanda y los aumentos de productividad previstos.

    Fuente: FAO 05 de julio de 2021

  • Lunes, 5 de julio de 2021

    Cómo les está yendo a los países con los
    objetivos globales en medio de COVID-19

  • La actualización de 2021 de UNCTAD SDG Pulse ilustra en números el progreso y los desafíos de los países para lograr los objetivos de desarrollo sostenible para 2030.

    El SDG Pulse actualizado de la UNCTAD , muestra cómo la crisis de salud del COVID-19 exacerbó muchos desequilibrios en 2020 y retrasó el progreso hacia la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

    Presenta un análisis de una serie de indicadores de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y otros relacionados con el comercio, la inversión, la financiación para el desarrollo, la deuda, el transporte y la tecnología.

    SDG Pulse también ayuda a ilustrar la importante contribución que hace la UNCTAD a la implementación de los ODS, respondiendo directamente a una solicitud de los países.

    Las políticas y estrategias de recuperación de COVID-19 deben enfocarse en reconstruir la resiliencia a los impactos abordando los desafíos de desarrollo persistentes y emergentes que enfrentan los países en desarrollo, según varios líderes.

    A medida que el comercio disminuyó en la primavera de 2020, muchos gobiernos impusieron barreras a las exportaciones de productos médicos y redujeron los aranceles a las importaciones de productos agrícolas para maximizar el suministro de bienes críticos a los mercados internos.

    El impacto económico resultante tuvo muchas consecuencias. La deuda externa, por ejemplo, creció a un nivel récord en 2020, alcanzando el 31% del PIB en las economías en desarrollo, según SDG Pulse.

    Los contratiempos de la economía en 2020, particularmente en la demanda de energía, el turismo y el transporte, provocaron una caída del 7% en las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2), la mayor disminución jamás registrada.

    Según la UNCTAD , las ventas de comercio electrónico ascendieron a 26,7 billones de dólares en 2019, alrededor del 30% del PIB mundial. Esto incluye las ventas de empresa a empresa (B2B) y de empresa a consumidor (B2C).

    El índice de comercio electrónico B2C de la UNCTAD ayuda a los países a comprender mejor su preparación para el comercio electrónico. De las 20 economías con las puntuaciones más bajas en 2020, 18 eran PMA, lo que sugiere que no están preparadas para la adopción del comercio electrónico y otras oportunidades de desarrollo derivadas de las TIC.

    El ODS Pulse muestra que la mayor parte del gasto en proyectos de la UNCTAD respalda el ODS 17 sobre asociaciones, el ODS 9 sobre industria, innovación e infraestructura, el ODS 15 sobre la vida en la tierra y el ODS 8 sobre trabajo decente y crecimiento económico.

    El informe también comparte el progreso en los indicadores de los ODS de los que la UNCTAD es custodio. Junto con socios y estados miembros, la organización ha desarrollado conceptos y metodologías acordados para todos sus indicadores custodios, incluido el indicador 16.4.1 de los ODS sobre flujos financieros ilícitos. En 2021, 12 países africanos y seis asiáticos son métodos de prueba piloto para este indicador.

    Fuente: UNCTAD 02 de julio de 2021

  • Miércoles, 30 de junio de 2021

    Día Internacional del Parlamentarismo

    Todos los países del mundo tienen alguna forma de gobierno representativo.

    Las generaciones futuras están destinadas a vivir con las decisiones políticas tomadas ahora. Solo por esa razón resulta justo que la juventud tenga un asiento en la mesa de toma de decisiones. Sin embargo, los jóvenes están subrepresentados en los parlamentos de todo el mundo.

    En 2021, la Unión Interparlamentaria (UIP) y sus parlamentos miembros marcarán el Día Internacional del Parlamentarismo con una serie de eventos centrados en el empoderamiento de los jóvenes tras el reciente lanzamiento de la campaña de la Unión Interparlamentaria: “¡Digo sí a la juventud en el parlamento!”

    El Día Internacional del Parlamentarismo se celebra cada año el 30 de junio, el mismo día que se creó, en 1889, la Unión Interparlamentaria (UIP). Dicho día internacional se estableció en 2018 a través de una Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

    El Día Internacional del Parlamentarismo es un momento para revisar el progreso que los parlamentarios han conseguido en algunos objetivos clave para ser más representativos y adaptarse a los tiempos, incluida la realización de autoevaluaciones, trabajar para incluir a más mujeres y jóvenes parlamentarios y adaptarse a las nuevas tecnologías.

    La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución A/RES/72/278 de mayo de 2018, reconoce la función y la responsabilidad de los parlamentos nacionales en lo que respecta a los planes y estrategias nacionales, así como a asegurar una mayor transparencia y rendición de cuentas tanto a nivel nacional como mundial.

    Los parlamentos son responsables de hacer cuadrar las agendas internacionales y nacionales, de asegurarse de que los gobiernos apliquen los tratados y acuerdos internacionales que han suscrito. Asimismo, desempeñan un papel vital en la implementación de la Agenda 2030, para el Desarrollo Sostenible y la Unión Interparlamentaria trabaja con estos estrechamente para ayudarles en la realización de sus tareas.

    Los parlamentos y las organizaciones parlamentarias desempeñaron un papel activo en las negociaciones sobre el marco para el desarrollo después de 2015, promoviendo con firmeza, por ejemplo, la inclusión de objetivos relacionados con la gobernanza democrática, que se corresponde con el actual objetivo de desarrollo sostenible número 16. Dicho objetivo es promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas para un desarrollo sostenible; para ello, este objetivo se centra en la promoción de un acceso universal a la justicia y la construcción de instituciones responsables y eficaces a todos los niveles. Para cumplir con la 2030 Agenda, el enfoque de la cooperación entre las Naciones Unidas, los parlamentos nacionales y las organizaciones parlamentarias ha pasado a centrarse decididamente en la aplicación de esta.

    Fuente: ONU 30 de junio de 2021

    Miércoles, 30 de junio de 2021

     

    México, en ruta hacia el consumo sostenible

    Cambiar la forma en que consumimos —desde la alimentación y la vivienda, hasta el transporte y el ocio— es indispensable para sanar al planeta. Sin embargo, para la gran mayoría de la población, las alternativas más sostenibles son limitadas, poco atractivas o inaccesibles.

    La Hoja de Ruta Rumbo a Estilos de Vida Sostenibles – Curso de Acción para el Desarrollo de un Consumo Responsable en México al 2030 presenta un plan estratégico para impulsar la ecologización del consumo.

    La guía, realizada en el marco de la iniciativa Impulsando el Consumo Sostenible en América Latina (ICSAL) del PNUMA, con financiamiento de la Comisión Europea, reúne el análisis de expertos nacionales e internacionales, quienes muestran el camino para fomentar estilos de vida más responsables, deseables, beneficiosos y accesibles para los ciudadanos de México.

    Fuentes Lara, y los ganadores de las otras dos ediciones del concurso, recibirán US$3.000 en asistencia técnica para ejecutar sus proyectos y participarán en un campamento virtual organizado por el Centro de Emprendimiento de la Universidad de los Andes, en Colombia, donde expertos en ecoinnovación les ayudarán en la implementación de sus ideas.

    El concurso en México recibió 50 propuestas de más de 100 estudiantes de licenciaturas y posgrados en 20 universidades. Un panel de expertos evaluó los proyectos, entre los cuales se incluyeron iniciativas como campañas de comunicación, bocetos de patentes, propuestas de ley y prototipos tecnológicos.

     

    ver documento “Rumbo a Estilos de Vida Sostenibles – Curso de Acción para el Desarrollo de un Consumo Responsable en México al 2030”

     

    Fuente: UNEP 30 de junio de 2021

     

    Martes, 29 de junio de 2021

    Día Internacional de los Trópicos

    29 de junio

    El futuro le pertenece a las zonas tropicales

    Celebramos el Día Internacional de los Trópicos para reconocer su gran diversidad y dar a conocer los retos y las oportunidades a los que se enfrentan los pueblos que los habitan. Asimismo, nos brinda la ocasión de evaluar los progresos realizados, compartir historias y experiencias del trópico y reconocer la diversidad y el potencial de la región.

    Los trópicos son la región de La Tierra comprendida entre los paralelos denominados trópico de Cáncer, en el hemisferio boreal, y trópico de Capricornio, en el austral, equidistantes del ecuador, situados a 23° 27′ de latitud norte y sur respectivamente. Si bien la topografía y otros factores contribuyen a la variación climática, por lo general, podemos decir que las regiones tropicales son cálidas y las estaciones están poco marcadas por el cambio de las temperaturas. Una característica de las zonas más próximas al ecuador es la prevalencia de las lluvias. Las zonas tropicales se enfrentan a diversos desafíos que requieren una atención especial, como el cambio climático, la deforestación, la explotación maderera, la urbanización y los cambios demográficos.

    Las naciones tropicales han realizado progresos importantes, aunque se enfrentan a diversos desafíos que requieren una atención especial en una serie de indicadores y datos sobre desarrollo para alcanzar el desarrollo sostenible.

  • Se calcula que para 2050 en los trópicos vivirá la mayor parte de los habitantes del planeta y, en concreto, casi dos tercios de la población infantil.

  • En concordancia con los altos niveles de pobreza de la región, en los trópicos hay más personas malnutridas que en otras partes del mundo.

  • La proporción de población urbana que vive en barrios marginales es mayor que en otras regiones del planeta.

    El 29 de junio de 2014, la laureada con el premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, lanzó el primer Informe sobre el Estado de los Trópicos. Este documento es producto de la colaboración entre doce centros de investigación líderes en las cuestiones de los trópicos y ofrece una perspectiva única sobre esta cada vez más importante región. Coincidiendo con el aniversario de la publicación del mencionado informe, la Asamblea General designó el 29 de junio como el Día Internacional de los Trópicos mediante su resolución A/RES/70/267 aprobada el 14 de junio de 2017.

    El objetivo es sensibilizar sobre los desafíos específicos a los que se enfrentan las zonas tropicales, las consecuencias de gran alcance que tienen los problemas que afectan a la zona tropical del mundo y la necesidad, a todos los niveles, de crear conciencia al respecto y subrayar el importante papel que desempeñarán los países de los trópicos en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Fuente: ONU 29 de junio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Día Internacional de las Viudas

  • Se estima que hay 258 millones de viudas en todo el mundo, y casi una de cada diez vive en la pobreza extrema.

    Para muchas mujeres, la devastadora pérdida de su pareja se ve magnificada por una lucha a largo plazo por sus derechos básicos y su dignidad. A pesar de que hay más de 258 millones de viudas en todo el mundo, históricamente estas mujeres han pasado desapercibidas, sin apoyo ni medidas en nuestras sociedades.

    En el Día Internacional de las Viudas, el 23 de junio, descubramos los problemas a los que se enfrentan para salvaguardar y promover sus derechos.

    Las Naciones Unidas conmemoran el 23 de junio como el Día Internacional de las Viudas (A/RES/65/189) desde 2011 con el fin de dar voz a las experiencias de las viudas y para reactivar cuanto antes el apoyo especial que necesitan.

    Esto incluye proporcionarles información sobre el acceso a una parte justa de su herencia, tierras y recursos productivos; pensiones y protección social que no se basen únicamente en el estado civil; trabajo decente e igualdad de remuneración; y oportunidades de educación y formación. Capacitar a las viudas para que se mantengan a sí mismas y a sus familias también significa abordar los estigmas sociales que crean la exclusión y las prácticas discriminatorias o perjudiciales.

    Asimismo, los gobiernos deben tomar medidas para mantener sus compromisos para garantizar los derechos de las viudas tal como los consagra el derecho internacional, lo que incluye la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño. Incluso cuando existen leyes que protegen los derechos de las viudas, la debilidad de los sistemas judiciales de gran cantidad de estados compromete la forma en la que se defienden los sus derechos en la práctica. La falta de concienciación y la discriminación por parte de los funcionarios judiciales puede provocar que las viudas eviten acudir al sistema judicial para reclamar la restitución de sus derechos.

    En definitiva, deben emprenderse programas y políticas para terminar con la violencia contra las viudas y sus hijos, mitigar su pobreza, ofrecerles educación y otras formas de ayuda. Estos programas deben incluirse en el contexto de los planes de acción para acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Fuente: ONU 23 de junio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública

  • Innovar la futura administración pública: nuevos modelos de gobierno para una nueva era

    El Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública (23 de junio) reconoce la labor de los trabajadores públicos en nuestras comunidades y alienta a los jóvenes a seguir carreras en el sector público.

    Para alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se necesita una prestación efectiva de servicios públicos, incluso en la respuesta a la pandemia de COVID-19.

    El servidor público es clave para garantizar una respuesta efectiva a la crisis, ya sea como trabajador de primera línea en el cuidado de la salud, o al diseñar estrategias y planes para mitigar su impacto.

    Para reforzar el reconocimiento del Día y el valor del servicio público, las Naciones Unidas establecieron el programa de Premios de Servicio Público de la ONU en 2003. En 2016, la premiación se alineó con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la implementación de su Agenda 2030, para promover y recompensar la innovación y la excelencia de los servicios públicos que apoyan la aplicación efectiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, bajo el principio de no dejar a nadie atrás.

    Las instituciones eficaces, responsables e inclusivas son esenciales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible ( ODS ). Así lo contempla el ODS 16 y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible . La Agenda también reconoció que los gobiernos tienen la responsabilidad principal de implementar los ODS y garantizar el seguimiento y la revisión en los próximos 15 años, a nivel nacional, regional y global. Uno de los primeros pasos que toman los gobiernos para implementar la Agenda es a menudo dar forma a los arreglos institucionales para dirigir la implementación de los ODS y revisar el progreso.

    La administración pública, piedra angular del trabajo de los gobiernos, juega un papel esencial y crítico en la mejora de la vida de las personas. Reinventar la administración pública es una forma positiva y necesaria de avanzar. Sin la modernización y transformación de la administración pública para adaptarse a las necesidades de hoy, será imposible lograr un futuro mejor para todos. Donde faltan administraciones capaces, los gobiernos están incapacitados; y donde los gobiernos están incapacitados, el desarrollo sostenible se queda corto.

    Fuente: ONU 22 de junio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Atrapados: alta desigualdad y bajo
    crecimiento en América Latina y el Caribe

    La región se encuentra en una trampa de alta desigualdad y bajo crecimiento. La concentración de poder, la violencia, y las políticas de protección social ineficientes alimentan ese círculo vicioso y limitan el desarrollo humano.

    La brecha entre extrema riqueza y extrema pobreza y vulnerabilidad que caracteriza a la región quedó en evidencia como nunca y se profundizó aún más a raíz de la pandemia de la COVID-19. El Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 “Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe”, lanzado de forma virtual por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), analiza la trampa en la que se encuentra sumida la región, que impide el avance hacia el logro de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    A pesar de los avances de las últimas décadas, los países de América Latina y el Caribe son más desiguales que los de otras regiones con niveles similares de desarrollo, y sus indicadores sociales aún se encuentran por debajo de los esperados para su nivel de ingreso promedio.

    El informe explora tres factores que se repiten y retroalimentan el círculo vicioso de alta desigualdad y bajo crecimiento: la concentración de poder, la violencia en todas sus formas y las políticas de protección social que no funcionan bien.

    El documento señala que la concentración de poder en manos de unos pocos que defienden sus intereses privados es uno de los factores que conectan la alta desigualdad con el bajo crecimiento. A través de su influencia política, el poder mal utilizado distorsiona las políticas públicas y debilita las instituciones. Un ejemplo que se explora en el informe es el rol de las élites económicas en el bloqueo a reformas fiscales que apoyarían una forma más progresiva de redistribución. Para balancear la distribución de poder, el organismo sugiere explorar líneas de acción como la regulación del lobby y el financiamiento de las campañas políticas.

    También se destaca que la región es la más violenta del planeta, y advierte que si bien la desigualdad causa mayor violencia, la violencia también aumenta la desigualdad porque afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a perpetuar su estado de privación. La violencia limita también el crecimiento a través de su impacto sobre el capital humano (y la productividad) y sobre la inversión pública y privada que se ve distorsionada, así como por el gasto en seguridad y por la incertidumbre acerca de los derechos de propiedad.

    Entre las líneas de acción que propone el documento para abordar este tema, figuran el fortalecimiento de los sistemas de justicia local y la expansión de la atención en salud mental para las víctimas de violencia.

    El informe también se detiene en la fragilidad de los sistemas de protección social de la región, evidenciada en su limitada capacidad de respuesta durante la pandemia. La vinculación de los sistemas de aseguramiento frente a los riesgos con el empleo formal ha motivado a los gobiernos a crear sistemas paralelos, de menor calidad, para cubrir a las personas que quedan excluidas, que en la región son la mayoría. Los países de ALC tienen mercados laborales segmentados y sistemas de protección social que reproducen desigualdades e incentivan la organización de la producción en negocios muy pequeños y poco productivos. Para ello, el documento sugiere repensar la protección social para asegurar universalidad.

    Finalmente, el reporte plantea que las soluciones deben llevar a un mayor crecimiento con sostenibilidad ambiental, y a una mayor inclusión y movilidad social. Se trata de soluciones que requieren balancear el poder en el área de la definición de reglas y políticas, erradicar la violencia en todas sus formas y redefinir del ambiente institucional que constituye la esencia del contrato social: las oportunidades en el mercado laboral, la fiscalidad y la protección social.

    Fuente: PNUD 22 de junio de 2021

    Lunes, 7 de junio de 2021

    El acceso universal a la energía
    sostenible seguirá siendo inalcanzable

  • Las soluciones sostenibles deben dirigirse a los países africanos que han quedado rezagados en la búsqueda del acceso mundial a la energía

    Durante la última década, un mayor porcentaje de la población mundial obtuvo acceso a la electricidad; sin embargo, la cantidad de personas que no tienen electricidad en África al sur del Sahara de hecho aumentó. Si no se intensifican considerablemente los esfuerzos en los países con los mayores déficits, el mundo seguirá sin poder garantizar el acceso universal a energía asequible, confiable, sostenible y moderna para 2030, de acuerdo con el documento Tracking SDG 7: The Energy Progress Report (Seguimiento del ODS 7: El informe de progreso en materia de energía) que dieron a conocer hoy el Organismo Internacional de Energía, la Agencia Internacional de Energías Renovables, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud.

    Según el informe, desde el año 2010, se ha avanzado significativamente en varios aspectos del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7, pero el progreso no ha sido equitativo en todas las regiones. Aunque más de mil millones de personas obtuvieron acceso a la electricidad a nivel mundial a lo largo de la última década, el impacto financiero de la COVID-19 ha hecho que 30 millones más de personas, la mayoría de ellas situadas en África, no puedan afrontar el costo de los servicios básicos de electricidad. Nigeria, la República Democrática del Congo y Etiopía tuvieron los mayores déficits de acceso a la electricidad, con lo cual Etiopía ha desplazado a la India y ocupa el tercer lugar.

    En el mundo, la cantidad de personas sin acceso a la electricidad disminuyó de 1200 millones en 2010 a 759 millones en 2019. Se aceleró especialmente la electrificación mediante soluciones descentralizadas basadas en energías renovables. La cantidad de personas conectadas a minirredes aumentó más del doble entre 2010 y 2019, y subió de 5 millones a 11 millones de personas. Sin embargo, habida cuenta de las políticas actuales y planificadas, y debido a los impactos de la crisis provocada por la COVID-19, se estima que 660 millones de personas, la mayoría de ellas en África al sur del Sahara, seguirán sin tener acceso a la electricidad en 2030.

    Al mismo tiempo, en 2019, alrededor de 2600 millones de personas seguían sin tener acceso a formas limpias de cocinar, lo que equivale a un tercio de la población mundial. Este progreso que en gran medida está paralizado desde 2010, provoca millones de muertes cada año debido a la inhalación de humos de cocina, y si no se toman medidas rápidas para ampliar el acceso a formas limpias de cocinar, el mundo no alcanzará su meta por un 30 % para el año 2030. La situación de acceso en la región de África al sur del Sahara se caracteriza por un crecimiento demográfico que supera los logros en cuanto a la cantidad de personas con acceso, de modo que 910 millones de personas en la región no tienen acceso a formas limpias de cocinar. Los 20 principales países con déficit de acceso representan el 81 % de la población mundial sin acceso a tecnologías y combustibles limpios. Entre estos, la República Democrática del Congo, Etiopía, Madagascar, Mozambique, Níger, Uganda y Tanzania tenían el 5 % o menos de sus poblaciones con acceso a formas limpias de cocinar. La buena noticia es que Indonesia, Camboya y Myanmar registraron progresos todos los años durante el período de declaración.

    Las mejoras en materia de uso intensivo de energía (como indicador sustitutivo de eficiencia energética) se están alejando de la meta establecida en el ODS 7 para 2030. En 2018, la tasa de mejora en el uso intensivo de energía primaria mundial fue de 1,1 % en comparación con 2017, la tasa de mejora anual promedio más baja desde 2010. Para alcanzar el objetivo, la mejora anual deberá ser del 3 % en promedio hasta el 2030.

    La aceleración del ritmo de avance en todas las regiones y los indicadores requerirá de un compromiso político más firme, planificación en materia de energía a largo plazo y políticas e incentivos a escala que sean adecuados para estimular la rápida aceptación de las soluciones de energía sostenible. Aunque las inversiones en energía limpia siguen proviniendo principalmente del sector privado, el sector público sigue siendo una importante fuente de financiamiento y desempeña una función central en cuanto al aprovechamiento del capital privado, especialmente en los países en desarrollo y en el contexto posterior a la COVID-19. Uno de los indicadores más recientes del informe, los flujos financieros públicos internacionales hacia los países en desarrollo, muestra que el apoyo financiero internacional sigue concentrándose en unos pocos países y no llega a muchos otros más necesitados. Los flujos hacia los países en desarrollo para respaldar la adopción de energías limpias y renovables alcanzó los USD 14 000 millones en 2018, y solo un 20 % se destinó a los países menos adelantados, que están más lejos de alcanzar las diversas metas del ODS 7. En los próximos años, se deberá poner mayor énfasis en “no dejar a nadie atrás”.

    Fuente: OMS 7 de junio de 2021

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Día Mundial del Retrete… ¡Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático!

  • La reutilización segura de los desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y proporciona a la agricultura una fuente fiable de agua y nutrientes.

    El cambio climático se está acelerando. Las inundaciones, las sequías y el aumento del nivel del mar amenazan a los sistemas de saneamiento, desde los retretes hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. El agua de las inundaciones puede contaminar los pozos utilizados para abastecerse de agua potable. Las inundaciones también pueden dañar los retretes y esparcir los desechos humanos en las comunidades y los cultivos alimentarios, causando enfermedades mortales y crónicas y planteando riesgos para la seguridad de los cultivos y la inocuidad de los alimentos.

    Hoy en día, 4 200 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura. En cambio, a menudo utilizan retretes poco fiables e inadecuados o defecan al aire libre. La defecación al aire libre y la falta de saneamiento mejorado se encuentran entre los principales factores que conducen a la malnutrición, siendo los principales contribuyentes a la contaminación del agua y el suelo. En las zonas rurales, las aguas contaminadas se utilizan para regar cultivos y para otras actividades agrícolas como abrevar el ganado, lo que pone en contacto a los cultivos y los animales con patógenos y otros contaminantes.

    A nivel mundial, el 80 % de las aguas residuales generadas por la sociedad vuelven al ecosistema sin ser tratadas ni reutilizadas y desechos humanos no tratados se vierten en el medio ambiente y propagan enfermedades mortales y crónicas. Cuando el agua se expone a excrementos humanos no tratados, se convierte en un caldo de cultivo para parásitos y enfermedades transmitidas por el suelo y el agua, como el cólera, la disentería, la E. coli, la salmonela y los gusanos intestinales transmitidos por el suelo (helmintiasis).

    Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático y preservar tanto la salud como el funcionamiento de las comunidades. Los sistemas de saneamiento sostenibles también hacen un uso productivo de las aguas residuales y los biosólidos que contienen agua, nutrientes y energía de gran valor, para impulsar la agricultura de manera segura y, al mismo tiempo, reducir y capturar las emisiones de gases de efecto invernadero.

    La FAO presta apoyo a los Estados Miembros para que adopten el enfoque de la economía circular aplicado a la agricultura, haciéndola más respetuosa con el medio ambiente, sostenible y resistente a crisis como la de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

    Se trata de adoptar medidas para hacer frente a la crisis mundial del saneamiento y alcanzar el sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 6), relativo al agua y el saneamiento para todos para 2030.

     

    Fuente: FAO 19 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 18 de noviembre de 2020

    La ONU presenta un nuevo mecanismo global
    para financiar programas de saneamiento e higiene

  • La pandemia de COVID-19 ha evidenciado el papel clave del saneamiento y la higiene para detener la propagación de enfermedades. Con un nuevo fondo, la ONU busca canalizar millones de dólares a la creación de infraestructura útil para resolver los grandes problemas de salud pública en los países de renta baja.

    La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos lanzó un nuevo mecanismo de financiamiento global para apoyar los programas orientados a hacer accesible el saneamiento y la higiene para todos.

    El objetivo del Fondo de Saneamiento e Higiene es la inversión público-privada de 2000 millones de dólares en los próximos cinco años para dar una solución a la crisis de larga data en materia de saneamiento, higiene y salud menstrual.

    El Fondo ayudará a los países con menor capacidad de respuesta a esta crisis y tendrá cuatro metas estratégicas:

  • Ampliar el saneamiento doméstico.

  • Garantizar la salud e higiene menstrual.

  • Proporcionar servicios de saneamiento e higiene en las escuelas y las instalaciones sanitarias.

  • Apoyar las soluciones innovadoras de saneamiento

    Según datos de la ONU, la mitad de la población mundial no tiene acceso a un saneamiento seguro:

  • 620 millones de niños asisten a escuelas sin baños.

  • 1 de cada 3 escuelas no tiene ni siquiera servicios básicos de saneamiento e higiene.

  • 1 de cada 5 establecimientos de salud no tiene ningún servicio de saneamiento.

    Esta falta de servicios cuesta unos 222.000 millones de dólares anuales en productividad perdida, aumento del gasto en salud y producción económica.

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible plantean garantizar el agua limpia y el saneamiento sustentables para todos los habitantes del planeta para 2030; sin embargo, al ritmo actual, esa meta se alcanzaría hasta el próximo siglo.

    La falta de inversión en ese sector durante las últimas décadas ha tenido un profundo impacto negativo en la salud, la educación y los resultados económicos de los países y las comunidades.

    Fuente: ONU 17 de noviembre de 2020

  • Martes, 17 de noviembre de 2020

    Por un futuro sin cáncer del cuello uterino: por primera
    vez el mundo se ha comprometido a eliminar un cáncer

    La Estrategia Mundial de la OMS para Acelerar la Eliminación del Cáncer del Cuello Uterino, se basa en tres pilares fundamentales: la vacunación, la detección y el tratamiento. La aplicación con éxito de los tres podría llevar a una reducción de más del 40% de los nuevos casos de la enfermedad y evitar 5 millones de muertes relacionadas con ella para el año 2050.

    Esto constituye un hito histórico, ya que por primera vez 194 países se comprometen a eliminar un cáncer, como resultado de la adopción de una resolución en la Asamblea Mundial de la Salud de este año. .‎

    El logro de las siguientes metas para el año 2030 pondrá a todos los países en el camino hacia la eliminación:‎

  • 90% de las niñas totalmente vacunadas antes de cumplir los 15 años con la vacuna contra el virus del papiloma humano‎

  • 70% de las mujeres examinadas antes de los 35 y nuevamente antes de los 45 años mediante una prueba de alta precisión‎

  • 90% de las mujeres diagnosticadas con cáncer del cuello uterino reciben tratamiento (90% de las mujeres con lesiones precancerosas y 90% de las mujeres con cáncer invasivo).

    En la estrategia también se destaca que la inversión en las intervenciones para alcanzar esas metas puede generar considerables beneficios económicos y sociales. Se estima que por cada dólar que se invierta en la estrategia hasta 2050 y más allá, volverán a la economía US$ 3,20 gracias al aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. La cifra se eleva a US$ 26 si se consideran los beneficios que reporta la mejora de la salud de las mujeres a las familias, las comunidades y las sociedades.‎

    El cáncer del cuello uterino es una enfermedad que se puede prevenir. También se puede curar, si se detecta a tiempo y se trata adecuadamente. A pesar de ello, es el cuarto cáncer más común entre las mujeres de todo el mundo. Si no se adoptan medidas adicionales, se prevé que la cifra anual de nuevos casos de cáncer del cuello uterino aumente de 570 000 a 700 000 entre 2018 y 2030, y que la cifra anual de muertes aumente de 311 000 a 400 000. La incidencia de este cáncer es casi el doble en los países de ingresos bajos y medianos, y sus tasas de mortalidad son tres veces superiores a las de los países de ingresos altos.‎

    El lanzamiento se está celebrando con un día de movilización a escala mundial, en el que los ministerios de salud, las entidades asociadas y las activistas contra el cáncer participan en actividades dirigidas a mejorar el acceso de las niñas y las mujeres a la prevención y el tratamiento del cáncer.

    Monumentos de todo el mundo se están iluminando con el color verde turquesa asociado al cáncer del cuello uterino, desde las Cataratas del Niágara en América del Norte hasta el Marco de Dubai, al igual que los contornos de ciudades de toda Australia. (En el sitio web de la OMS dedicado al evento se publicará más información sobre la iluminación de monumentos y los actos organizados en países de todo el mundo.

    Fuente: OMS 17 de noviembre 2020

  • Lunes, 16 de noviembre de 2020

    Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020: historias
    y conocimientos presentados mediante gráficas innovadoras

    El Banco Mundial publicó el Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020 (i). El Atlas de este año es una publicación en la web que, mediante narraciones interactivas y visualizaciones de datos innovadoras, presenta a los lectores la situación y los avances de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

    Los ODS procuran servir de guía para la acción global destinada a abordar muchos de los mayores desafíos mundiales, tales como poner fin a la pobreza, acabar con el hambre, ampliar el acceso a la educación, lograr la igualdad de género y enfrentar la crisis climática. El propósito del Atlas es aumentar el conocimiento de los principales indicadores y tendencias de los ODS, lo cual es importante para medir los avances y orientar las acciones. La edición de 2020 incluye maneras nuevas y creativas de expandir la información relativa a cada uno de los 17 objetivos.

    El Atlas se basa en los conocimientos y la experiencia de expertos en distintas materias, científicos de datos y profesionales de la estadística que trabajan en el Banco Mundial, así como de un equipo talentoso de diseñadores especializados en la visualización de datos. Este Atlas no sería posible sin la labor en curso del Banco con los países asociados y los organismos de Naciones Unidas dirigida a hacer un seguimiento de los ODS y mejorar las formas de medir los avances.

    El Atlas de este año, mediante narraciones, explora metas específicas para cada objetivo y destaca las tendencias hacia el logro de los ODS. También incorpora información conceptual para los lectores sobre cómo se miden algunos de los ODS. Cuando hay disponibilidad de datos, en los capítulos del Atlas se destacan algunos de los impactos de la pandemia de COVID-19 en los indicadores y tendencias presentadas.

    Los lectores podrán explorar los ODS a través de una experiencia interactiva. Por ejemplo, en el capítulo sobre el ODS 10 (i), explicamos un tema conceptualmente complejo —la desigualdad de ingresos—, utilizando gráficos dinámicos e historias para mostrar ejemplos de diferentes países.

    En el capítulo 3 (Buena salud y bienestar) (i) permite a los lectores ver rápidamente la tendencia en la vacunación contra el sarampión dentro de un grupo de ingreso y en cada país durante un período de 40 años.

    En el capítulo 4 (Educación de calidad) (i), los lectores pueden comparar de manera rápida las tendencias relativas y absolutas en materia de ‘pobreza de aprendizajes’ (i), ya que los datos se visualizan simplemente en un gráfico de barras regular (Marimekko [i]).

    En el capítulo 14 (Vida bajo el agua) (i), el mapa del mundo se focaliza en los océanos en vez de los continentes, facilitando la visualización de la distribución de la vida marina en peligro de extinción, como los corales.

    Estas son solo algunas de las historias y gráficas que el Atlas 2020 pone a disposición de los lectores. Los datos incluidos en el Atlas se extrajeron de los Indicadores del Desarrollo Mundial (i) del Banco Mundial, y se incorporan además nuevos datos generados por científicos e investigadores de todo el mundo.

    Esperamos que la última edición del Atlas resulte atractiva e informativa para los lectores, y que estos se sientan motivados a descubrir, conocer y visualizar los avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Nota: Por el momento el Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020 se encuentra disponible solo en inglés.

    Fuente: BANCO MUNDIAL noviembre 2020

    Jueves, 12 de noviembre de 2020

    La crisis del COVID-19 amenaza el financiamiento
    de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

    Según la última Perspectiva mundial sobre la financiación para el desarrollo sostenible de la OCDE , los países en desarrollo se enfrentan a un déficit de 1,7 billones de dólares en la financiación que necesitarían este año para mantenerse encaminados hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de 2030. ), mientras los gobiernos y los inversores se enfrentan a los impactos económicos, sociales y en la salud de la crisis del COVID-19.

    El informe dice que los países en desarrollo están preparados para ver una caída de USD 700 mil millones en la financiación privada externa en 2020 y una brecha de USD 1 billón en el gasto público en medidas de recuperación del coronavirus en comparación con lo que se está gastando en las economías avanzadas, donde los gobiernos tienen una mayor capacidad. pedir prestado. La caída de las finanzas privadas proviene de una caída en las inversiones de cartera, la inversión extranjera directa y una disminución en las remesas enviadas a casa por los trabajadores migrantes.

    “La financiación para el desarrollo sostenible corre el riesgo de colapsar cuando se necesita más que nunca. COVID-19 está borrando años de progreso en el desarrollo y provocando importantes contratiempos en todas las fuentes de financiación de los países en desarrollo bajo tensión, muchos de los cuales entraron en la crisis con impedimentos estructurales ya graves ”, dijo el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría, al presentar el informe en un reunión de alto nivel del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE. “Con COVID-19 ya revirtiendo los avances en desarrollo y muchos desafíos aún por delante, es urgente que rediseñemos las finanzas globales para incentivar la inversión sostenible y redoblar nuestros esfuerzos para ayudar a los países en desarrollo a recuperarse de la crisis de una manera inclusiva, resiliente y sostenible”.

    El déficit proyectado de 1,7 billones de dólares para 2020 se suma a la brecha existente de 2,5 billones de dólares en financiamiento anual para que los países en desarrollo logren los 17 ODS para 2030. Mientras tanto, 90 de 122 países en desarrollo se encuentran ahora en recesión económica debido a que el virus afecta a sectores como turismo, manufactura y materias primas. La pandemia también corre el riesgo de ejercer presión sobre los flujos de ayuda al desarrollo de las economías avanzadas a las economías en desarrollo.

    Con 379 billones de dólares, los activos financieros globales están en su valor más alto desde antes de la crisis financiera mundial, sin embargo, el 80% de estos activos se encuentran en economías avanzadas y la falta de criterios universalmente aceptados significa que se sabe poco sobre su desarrollo sostenible y su impacto climático. , dice el informe. Solo el 20% de los activos financieros se encuentran en países en desarrollo, donde vive más del 80% de las personas del planeta. Según el informe, la reasignación de solo el 1,1% de los activos totales en poder de los bancos, inversores institucionales o administradores de activos (4,2 billones de dólares estadounidenses) sería suficiente para llenar el vacío en el financiamiento de los ODS.

    Arreglar las ineficiencias en los sistemas financieros y tributarios que permiten que el dinero se drene de los países en desarrollo a través de la evasión y elusión fiscal y las altas tarifas de transferencia de remesas (que promediaron el 7% en 2017-19) ayudaría a mejorar la distribución geográfica de los activos. El informe también pide mejores incentivos para orientar el financiamiento, mayor transparencia y responsabilidad de los flujos financieros y una solución sistémica a la deuda de los países en desarrollo para evitar problemas de liquidez, garantizar el acceso a los mercados de capital y preservar la estabilidad bancaria. Sobre la base de los hallazgos de Global Outlook, la OCDE está trabajando con las Naciones Unidas para diseñar un marco para mejorar la alineación de las finanzas globales con los ODS.

    Fuente: OECD 11 de noviembre de 2020

    Viernes, 23 de octubre de 2020

    Día de las Naciones Unidas, 24 de octubre

    75 años trabajando por la paz

    El Día de la ONU marca el aniversario de la entrada en vigor en 1945 de la Carta de las Naciones Unidas. Con la ratificación de este documento fundacional de la mayoría de sus signatarios, incluidos los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, las Naciones Unidas entraron oficialmente en vigor.

    El 24 de octubre se ha celebrado como Día de las Naciones Unidas desde 1948. En 1971, la Asamblea General de Naciones Unidas recomendó que el día se observase por los Estados miembros como un día festivo.

    Para conmemorar el 75º aniversario de la Organización, el Centro Regional de Información para Europa Occidental ha puesto en marcha una iniciativa para “Pintar Europa de azul” con el apoyo de Fabrizio Hochschild, Asesor Especial del Secretario General para la conmemoración del 75º aniversario de las Naciones Unidas.

    Para esta campaña paneuropea, en un continente donde se encuentran muchos de los miembros fundadores de la ONU, muchos de los edificios y monumentos más emblemáticos de Europa, aeropuertos, museos y otros lugares de interés se iluminarán de azul – el color oficial de las Naciones Unidas – el 24 de octubre de 2020.

    La iniciativa supone un esfuerzo simbólico para unir a los ciudadanos del mundo, promover el lenguaje universal de la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos.

    “El futuro que queremos, las Naciones Unidas que necesitamos”

    La pandemia de COVID-19 nos ha recordado de la manera más elocuente posible que estamos estrechamente interconectados y únicamente trabajando juntos y con espíritu de solidaridad podremos crear resiliencia contra futuras pandemias y otros problemas mundiales.

    En línea y fuera de línea, en diálogos formales e informales, ONU75 involucró a tantas personas como fue posible, y juntas compartieron sus esperanzas y temores, evaluaron los riesgos y oportunidades actuales y futuros, y buscaron soluciones para la cooperación mundial.

    Las opiniones e ideas consolidadas a raíz de esas conversaciones han sido tenidas en cuenta por los líderes mundiales y han dado lugar a la adopción de una declaración política con visión de futuro que se negociará a través de un proceso intergubernamental sobre el tema “El futuro que queremos, las Naciones Unidas que necesitamos: reafirmación de nuestro compromiso colectivo con el multilateralismo”.

    Fuente: ONU 23 de octubre de 2020

    |

    Lunes, 28 de septiembre de 2020

     

     

    Bono histórico de 890 millones de dólares para los
    Objetivos de Desarrollo Sostenible emitido por México

  • México lanza una innovadora herramienta financiera vinculada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible con la participación del PNUD.

     

    México se ha convertido en el primer país del mundo en emitir un Bono Soberano de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un paso importante en el compromiso del país con el logro de los ODS y un gran avance para la financiación del desarrollo.

    México emitió el innovador Bono ODS de siete años por un valor total de 890 millones de dólares americanos, recursos que se transferirán de fondos privados para financiar programas orientados a los ODS. Este bono innovador fue emitido bajo su nuevo “Marco de Bonos Soberanos SDG” desarrollado con el banco de inversión Natixis, y lanzado en febrero. La operación alcanzó una demanda de 5.696 millones de dólares, equivalente a 6,4 veces el importe asignado. 267 firmas de inversión globales participaron en la operación.

    “Esta iniciativa es un importante paso adelante en el desarrollo de un mercado para el financiamiento de los ODS a gran escala y un mecanismo innovador para aprovechar el mercado de capital privado para financiar programas relacionados con los ODS. El PNUD valora la invitación del Gobierno de México para contribuir a esta iniciativa y desea que otros países puedan seguir pronto”, dijo el Administrador del PNUD, Achim Steiner.

    El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue invitado por el Gobierno de México a asociarse con ellos en esta iniciativa. El PNUD emitió una opinión en forma de carta de alineación sobre el Marco y agradece sus características únicas, incluido el uso de los ODS como punto de entrada y un criterio de elegibilidad que incluye la recopilación de datos espaciales para identificar las comunidades más desfavorecidas. El PNUD también emitirá una opinión sobre el informe de impacto. Los inversores acogieron con agrado la participación del PNUD que, dijeron, fortalece la transparencia y validez de los informes de impacto.

    En 2015, 195 países acordaron la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. El PNUD tiene una larga relación con el Gobierno de México, apoyando sus esfuerzos de desarrollo y el progreso hacia el desarrollo sostenible. Por ejemplo, el PNUD ha colaborado en la iniciativa innovadora de México para mapear su presupuesto federal con los ODS.

    El Gobierno de México declaró: “Con esta emisión, la Secretaría de Hacienda inaugura el programa de financiamiento sustentable de México y coloca al país a la vanguardia en la innovación de instrumentos de financiamiento sostenible. Además, la emisión permite al país ampliar su base de inversionistas al acceder a fondos internacionales comprometidos con el desarrollo económico sostenible”.

    El PNUD cree que el Marco de Bonos Soberanos de los ODS contribuye al compromiso de México de lograr los ODS de tres maneras específicas: fortalece la transparencia presupuestaria; aumenta el gasto destinado a programas de desarrollo sostenible y contribuye al desarrollo de los mercados de capitales locales e internacionales destinados al financiamiento del desarrollo.

    El PNUD trabaja en todo el mundo ayudando a los emisores de bonos a introducir factores de impacto en el desarrollo en todas las etapas, utilizando el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con 17 metas, existen oportunidades para que los emisores de bonos aborden temas de género, salud, educación, comunidades sostenibles y muchos más. Así como los bonos verdes han creado conciencia sobre los riesgos climáticos y han estimulado el desarrollo y la financiación de proyectos centrados en la reducción de carbono, el mercado de bonos ODS puede crear conciencia en la amplia comunidad inversora sobre los desafíos sociales que enfrentamos actualmente y abordar activamente esos desafíos.

     

     

    Fuente: PNUD septiembre de 2020

  • Martes, 8 de septiembre de 2020

    Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre

  • Enseñanza y aprendizaje de la alfabetización durante y después de la COVID-19