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OIT – Aboga por proteger mejor a los trabajadores a domicilio

La OIT aboga por proteger mejor a los trabajadores a domicilio

  • El aumento sustancial del trabajo a domicilio a raíz de la pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto las deficientes condiciones de trabajo de muchos trabajadores a domicilio, alrededor de 260 millones de personas en todo el mundo antes de la crisis.

    Los trabajadores a domicilio, cuyo número ha aumentado sustancialmente debido a la propagación de la pandemia de COVID-19, deben gozar de mayor protección, según se señala en un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    Suelen estar peor que los que trabajan fuera de casa, incluso en profesiones más cualificadas. Los trabajadores a domicilio ganan en promedio un 13% menos en el Reino Unido; un 22% menos en los Estados Unidos de América; un 25% menos en Sudáfrica y alrededor del 50% en la Argentina, la India y México.

    Los trabajadores a domicilio deben afrontar asimismo mayores riesgos en materia de seguridad y salud y poseen un acceso más restringido a los programas de formación que las personas que no trabajan a domicilio, lo que puede repercutir adversamente en su trayectoria profesional.

    En el informe Working from home. From invisibility to decent work (Resumen: El trabajo a domicilio: De la invisibilidad al trabajo decente ) se pone de manifiesto asimismo que los trabajadores a domicilio no poseen el mismo grado de protección social que los demás trabajadores. También son menos proclives a formar parte de un sindicato o figurar en convenios colectivos.

    Según estimaciones de la OIT, antes de la crisis de COVID-19 había alrededor de 260 millones de trabajadores a domicilio en todo el mundo, a saber, el 7,9% del empleo mundial; el 56% de esos trabajadores (147 millones) eran mujeres.

    Por lo general, la reglamentación del trabajo a domicilio es deficiente y el cumplimiento de la legislación vigente resulta complejo. En muchos casos, los trabajadores a domicilio son considerados contratistas autónomos y, en consecuencia, quedan excluidos del ámbito de la legislación laboral.

    Cabe esperar que el trabajo a domicilio cobre más importancia a lo largo de los próximos años, según se menciona en el informe. Los gobiernos, en colaboración con las organizaciones de trabajadores y de empleadores, deberían aunar esfuerzos para garantizar que todos los trabajadores a domicilio pasen de un estado de “invisibilidad” a una situación con trabajo decente, con independencia de que trencen mimbre en Indonesia, elaboren manteca de karité en Ghana, clasifiquen fotografías en Egipto, cosan máscaras en Uruguay o trabajen a distancia en Francia.

    Fuente: OIT 13 de enero de 2021