OIT – Nuevo informe: Tendencias del empleo femenino 2017

 

La reducción de la brecha de género aportaría grandes beneficios para las mujeres, la sociedad y la economía

 

Un nuevo informe de la OIT muestra que reducir las disparidades entre los sexos de 25 por ciento de aquí a 2025 permitiría sumar 5,8 billones de dólares (millones de millones) a la economía mundial e incrementar los ingresos fiscales.

 

La desigualdad de género sigue siendo uno de los desafíos más apremiantes que enfrenta el mundo del trabajo. Las mujeres tienen muchas menos probabilidades de participar en el mercado de trabajo, una vez que se incorporan, ellas tienen mayores dificultades para encontrar un empleo y, cuando lo encuentran, la calidad de su empleo sigue siendo una gran preocupación, dice un nuevo informe de OIT.

 

La incorporación de las mujeres al mercado de trabajo es un primer paso importante. No obstante, en 2017 la tasa mundial de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo – de poco más de 49 por ciento – es casi 27 puntos porcentuales inferior a la tasa de los hombres (cuadro 1), y se prevé que permanezca invariable en 2018.

 

El informe, Perspectivas sociales y del empleo en el Mundo (WESO) – Tendencias del empleo femenino 2017, estima que si este objetivo se realizara a nivel mundial, tendría el potencial de aportar 5,8 billones de dólares a la economía global. Además podría generar enormes ingresos fiscales.

 

Por ejemplo, los ingresos fiscales mundiales podrían aumentar en 1,5 billones de dólares, la mayor parte en los países emergentes (990.000 millones) y en los países desarrollados (530.000 millones), señala el informe. África del Norte, los Estados Árabes y Asia Meridional recibirían los mayores beneficios, dado que en estas regiones las disparidades en las tasas de participación entre los hombres y las mujeres superan los 50 puntos porcentuales.

 

Disparidad de género en las tasas de participación en la fuerza de trabajo y el potencial impacto de la reducción de esta brecha

 

 

Las mujeres tienen limitadas alternativas profesionales

Entre las mujeres empleadas en el mundo, alrededor de 15 por ciento son trabajadoras familiares no remuneradas frente a 5 por ciento entre los hombres. En los países en desarrollo, donde cerca de 36,6 por ciento de las mujeres y sólo 17,2 por ciento de los hombres están empleados como trabajadores familiares no remunerados, la disparidad es mayor, de 19 puntos porcentuales.

 

La preferencia y la decisión de una mujer de participar en el mercado de trabajo, y el acceso a empleos de calidad, pueden verse afectados por una serie de factores, como la discriminación, la educación, las tareas de cuidado no remuneradas, el equilibro trabajo/vida familiar y la situación matrimonial. El conformismo con los papeles de género también desempeña un papel importante en la limitación de las perspectivas de trabajo decente para las mujeres.

 

 

Fuente: OIT 14 Junio 2016