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Martes, 26 de julio de 2022

CONEVAL Presenta el grado de
rezago social a nivel ageb urbana 2020

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) da a conocer los resultados de las estimaciones del Grado de Rezago Social (GRS) a nivel Área Geoestadística Básica (AGEB) urbana para 2020, con base en la información del Censo de Población y Vivienda 2020, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El Grado de Rezago Social identifica la intensidad de los indicadores en las AGEB urbanas y, de acuerdo con esta, se asigna a cada una un grado: Muy bajo, Bajo, Medio, Alto o Muy alto.

El Grado de Rezago Social a nivel de AGEB urbana 2020 tiene como objetivo aportar información adicional en materia de desarrollo social a un nivel de desagregación territorial mayor que el de los municipios.

De acuerdo con el INEGI, una AGEB es la extensión territorial que corresponde a la subdivisión de los municipios y se clasifican en dos tipos: rural o urbana. En particular, la AGEB urbana es un área geográfica ocupada por conjuntos de manzanas perfectamente delimitadas3 y son asignadas al interior de las localidades urbanas, es decir, aquellas localidades con población mayor o igual que 2,500 habitantes o cabeceras municipales. 4 Las AGEB urbanas concentran 99.2 millones de personas, es decir, alrededor de 78.6% de la población total de México en 2020.

Principales resultados

A continuación, se presentan los principales resultados del GRS a nivel AGEB urbana para 2020, los
cuales describen la situación de rezago de las personas en localidades urbanas.

A nivel nacional, 15.7% de la población urbana en el país habita en AGEB urbanas catalogadas con GRS “Muy bajo”. Por otra parte, 72.7% de las personas habitan en AGEB urbanas cuyo GRS es “Bajo” o “Medio”, siendo las AGEB con clasificación “Bajo” las que mayor población concentran con 39,472,350 personas, lo que equivale al 39.8% de la población urbana total del país.

Sin embargo, se observa que un 11.7% de las personas en localidades urbanas habitan en AGEB urbanas clasificadas con GRS “Alto” o “Muy alto”. En este sentido, la clasificación de las AGEB urbanas en grados de rezago social permite focalizar la atención e intervención de la política pública, por ejemplo, para la asignación de programas enfocados al desarrollo social.

Indicadores según Grado de Rezago Social

La mayor brecha se observa en el porcentaje de viviendas que no disponen de internet. Las AGEB urbanas con GRS “Muy bajo” y “Bajo” presentan en promedio 12.5% y 33.2% de sus viviendas en esta situación, respectivamente; frente a 79.4% y 90.2% de las viviendas en las AGEB urbanas con GRS “Alto” y “Muy alto”, respectivamente.

En cuanto a los indicadores relacionados con los derechos sociales, destaca el porcentaje de la población de 15 años o más con educación básica incompleta, con niveles promedio de 8.4% y 21.0% en las AGEB urbanas con GRS “Muy bajo” y “Bajo”, respectivamente. En contraste, en las AGEB urbanas con GRS “Alto” el promedio fue de 45.8%, mientras que para las catalogadas con GRS “Muy Alto” fue de 60.9%.

Resulta importante observar que, en las AGEB urbanas con GRS “Muy alto”, aproximadamente 1 de cada 5 viviendas no cuentan con elementos de calidad y servicios básicos: 29.6% no disponen de drenaje, 23.2% cuentan con pisos de tierra y 20.5% no disponen de agua entubada a la red pública.

Resultados a nivel entidad federativa

La clasificación de una AGEB urbana en GRS “Muy alto” o “Alto” implica que su población vive con condiciones de mayor desventaja social, al reportar no tener acceso a algunos elementos de las dimensiones consideradas en la construcción del GRS. En 2020, en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla y Yucatán entre 52.1% y 29.3% de su población urbana habitaba en áreas con estas clasificaciones

La Ciudad de México, Baja California, Querétaro, Nuevo León y Aguascalientes presentan el mayor porcentaje de AGEB urbanas en GRS “Muy bajo” o “Bajo”. Adicionalmente, en estas AGEB habita más de 65.8% de la población total de cada entidad. Destaca el caso de Ciudad de México donde 90.5% de sus AGEB urbanas están clasificadas en “Muy bajo” o “Bajo” GRS mientras que en las otras cuatro entidades este porcentaje ronda entre 63.4% y 65.2%.

Resultados a nivel municipal

Según datos del Censo 2020, existen un total de 2,469 municipios, incluyendo a las demarcaciones territoriales de Ciudad de México. En 297 municipios, el total de su población habita en AGEB urbanas clasificadas con “Muy alto” GRS, lo que representa un total de 562,415 personas. Estos municipios contienen a 629 del total de 61,430 AGEB urbanas y se encuentran distribuidos en 6 entidades: Oaxaca, Puebla, Chiapas, Veracruz, Guerrero y Yucatán. Destaca Oaxaca, donde 213 de sus 570 municipios concentran 381 AGEB urbanas clasificadas en “Muy alto” Grado de Rezago Social, en las cuales residen 279,752 personas.

Por otra parte, en 249 municipios todas sus AGEB urbanas se encuentran clasificadas con “Alto” GRS, y se encuentran en 11 entidades federativas: Oaxaca, Puebla, Veracruz, Yucatán, Chiapas, Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, Estado de México, Chihuahua y Guerrero. En estos municipios habitan un total de 597,221 personas.

En contraste, la demarcación territorial Benito Juárez, en Ciudad de México, es el único municipio o demarcación territorial a nivel nacional, cuya totalidad de AGEB urbanas (102) se encuentran clasificadas únicamente en “Muy bajo” GRS, con una población total de 434,153 personas.

Fuente: CONEVAL 26 de julio de 2022

Viernes, 8 de julio de 2022

La crisis climática, la pandemia y los conflictos
colocan en riesgo los Objetivos de Desarrollo Sostenible

  • Las crisis en cascada que vivimos hoy impactan la alimentación, la salud, la educación, el medio ambiente, la paz y la seguridad y alejan al mundo de la consecución de la Agenda 2030, el plan que busca sociedades más resilientes, justas, pacíficas e igualitarias para todos.

    La crisis climática, la pandemia de COVID-19 y un mayor número de conflictos en el mundo ponen en peligro la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), advirtió en su informe la ONU.

    La publicación destaca la gravedad y la magnitud de los desafíos que enfrentamos, con estas crisis en cascada que se interceptan, afectando la alimentación y la nutrición, la salud, la educación, el medio ambiente y la paz y la seguridad, y dificultando la carrera hacia el logro de los ODS, establecidos en 2015 para la construcción de sociedades más resilientes, pacíficas, justas y equitativas para todos los habitantes del planeta.

    Según los datos de la ONU, la pandemia ha causado estragos en los Objetivos y sus efectos aún están lejos de terminar. El “exceso de muertes” a nivel mundial atribuible directa e indirectamente al COVID-19 sumaba 15 millones a fines de 2021.

    Esto significa un retroceso de más de cuatro años en el alivio de la pobreza que había sumido a 93 millones de personas más en la pobreza extrema en 2020. Además, unos 147 millones de niños perdieron más de sus clases presenciales en últimos dos años.

    Para evitar los peores efectos del cambio climático, como se establece en el Acuerdo de París, las emisiones globales de gases de efecto invernadero deberán alcanzar su punto máximo antes de 2025 y luego disminuir en un 43% para 2030, cayendo a cero neto para 2050. Sin embargo, esas emisiones crecerán casi un 14% en la próxima década.

    Los países y grupos de población más vulnerables del mundo sufren de manera desproporcionada todas estas afectaciones, con las mujeres a la cabeza de las pérdidas de empleo y un mayor trabajo de cuidados en el hogar, además de encarar una violencia doméstica exacerbada por los confinamientos de la pandemia.

    Los países menos adelantados luchan contra un crecimiento económico débil, una inflación creciente, grandes interrupciones en la cadena de suministro, incertidumbres políticas y una deuda insostenible.

    La ONU advirtió que el mundo se encuentra frente a una disyuntiva que definirá su futuro: abandonar los compromisos de ayudar a los más vulnerables, o redoblar los esfuerzos por revitalizar la marcha hacia los Objetivos y construir un mejor porvenir para las personas y el planeta en 2030. El informe sostiene que para que el mundo salga fortalecido de la crisis y se prepare para los desafíos que se avecinen, es imperativo el financiamiento de la infraestructura de datos e información de los gobiernos nacionales y la comunidad internacional.

    Entre los datos negativos que detalla el estudio, destacan los siguientes:

  • Entre 75 y 95 millones de personas podrían caer en la pobreza extrema en 2022.

  • Cerca del 10% de la población mundial padece hambre y casi un tercio no puede acceder a una alimentación adecuada.

  • La cobertura de inmunización se redujo por primera vez en una década y aumentaron las muertes por tuberculosis y paludismo.

  • En 2020, la incidencia mundial de la ansiedad y la depresión aumentó un 25%, afectando principalmente a los jóvenes y las mujeres.

  • En 2021, 17 millones de toneladas de plástico ingresaron al océano y el volumen de contaminación plástica en el mar se triplicaría para 2040.

  • Casi 24 millones de estudiantes de nivel preescolar a universitario corren el riesgo de no regresar a la escuela.

  • En los países de renta baja, el servicio de la deuda pública aumentó un promedio de 3,1% en 2011 a 8,8% en 2020.

    Fuente: ONU 07 de julio de 2022

  • Jueves, 23 de junio de 2022

    Cuatro de cada cinco niños en América Latina y
    el Caribe no podrán comprender un texto simple

  • Un nuevo informe del Banco Mundial-UNICEF, en colaboración con UNESCO, hace un llamado urgente a la acción para mitigar la crisis de aprendizaje tras la COVID-19

    Se prevé que cuatro de cada cinco alumnos de sexto grado en América Latina y el Caribe (ALC) no alcancen el nivel mínimo de comprensión lectora, de acuerdo con un informe publicado por el Banco Mundial y UNICEF, en colaboración con la UNESCO. Si bien la región ya se encontraba en una crisis de aprendizaje antes de la pandemia, esto representa un agravamiento sustancial. Esta nueva y alarmante estimación también sugiere que luego de dos años de cierre de escuelas en la región a causa de la COVID-19, los resultados del aprendizaje podrían haber retrocedido más de diez años. La evidencia que surge a lo largo de ALC apoya estas estimaciones.

    El nuevo informe, “Dos años después: salvando a una generación”, recalca que estas pérdidas de aprendizaje podrían costar a los alumnos de hoy una reducción en sus ingresos del 12 por ciento a lo largo de su vida.

    Los niños de América Latina y el Caribe vivieron algunos de los cierres de escuela por COVID-19 más largos y constantes del mundo. En promedio, desde el comienzo de la pandemia los alumnos de la región perdieron, parcial o completamente, dos tercios de los días de clase presenciales, con una pérdida estimada de 1,5 años de aprendizaje.

    Los niños más jóvenes y vulnerables han sido desproporcionadamente afectados por estas pérdidas de aprendizaje, como muestra la evidencia más reciente a lo largo de la región, sentando las bases para una mayor desigualdad y una crisis generacional.

    El informe “Situación de la pobreza de aprendizaje a nivel mundial: actualización 2022”, elaborado por el Banco Mundial, UNESCO, UNICEF, FCDO, USAID y BMGF, muestra que, en términos comparativos, la crisis educativa en América Latina y el Caribe coloca a la región en el segundo peor lugar a nivel mundial. Apenas la región de África Subsahariana muestra una tasa más alta de pobreza de aprendizaje, con nueve de cada diez alumnos que no pueden leer y comprender un texto simple al final de la primaria.

    Más preocupante aún, América Latina y el Caribe muestra el aumento más pronunciado en este índice desde 2019, seguida de Asia Meridional. De acuerdo con el informe, esto probablemente se deba a la duración de los cierres de escuela en ambas regiones.

    El informe incluye cuatro acciones clave para ayudar a reencauzar a esta generación:

  • Colocar a la recuperación educativa en lo más alto de la agenda pública.

  • Reintegrar a todos los niños y niñas que han abandonado la escuela y asegurar que permanezcan en ella.

  • Recuperar el aprendizaje y asegurar el bienestar socioemocional de los niños y niñas.

  • Valorar, apoyar y formar a las y los docentes.

    Fuente: UNCTAD 23 de junio de 2022

  • Miércoles, 22 de junio de 2022

    Unos 222 millones de niños afectados por
    crisis no tienen acceso a una educación adecuada

  • Los niños sin escolarizar suman 78,2 millones, mientras que 120 millones más van a la escuela pero no alcanzan las competencia mínimas en matemáticas o lectura.

    El número de niños afectados por crisis que requiere ayuda urgente en materia de educación aumenta de manera alarmante, alertó el fondo mundial de las Naciones Unidas para la educación en situaciones de emergencia y crisis prolongadas, precisando que la cifra pasó de 75 millones en 2016 a 222 millones en la actualidad.

    Según un nuevo informe de La Educación No Puede Esperar, de ese total, 78,2 millones de niños no están escolarizados y 120 millones sí van a clases pero no tienen los niveles mínimos de competencia en matemáticas o lectura.

    Más aún, sólo el 10% de los que cursan la educación primaria o secundaria alcanza los estándares de competencia.

    Según el estudio, el 84% de los niños sin escolarizar por motivos de crisis vive en países como Afganistán, la República Democrática del Congo, Etiopía, Mali, Nigeria, Pakistán, Somalia, Sudán, Sudán del Sur o Yemen, donde hay guerras y otros factores que alejan o impiden que los pequeños acudan a la escuela. En Ucrania, se estima que en pocos meses el conflicto ha afectado a 5,7 millones de menores en edad escolar.

    La iniciativa “#222MillonesDeSueños” busca recaudar fondos de los donantes, el sector privado y otros actores para ampliar sus operaciones, que ya ofrecen educación de calidad a más de cinco millones de niños en más de 40 países afectados por crisis.

    En la Agenda 2030, los líderes mundiales se comprometieron a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y a promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, como lo plantea Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.

    Sin embargo, se estima que la pandemia y otros factores revirtieron dos décadas de avances en la esfera educativa. Según la ONU, muchos de los países menos adelantados tienen una infraestructura escolar básica deficiente: sólo el 54% de los centros disponen de acceso a agua potable, apenas el 33% cuentan con un suministro eléctrico fiable y únicamente 40% cuenta con instalaciones para lavarse las manos.

    Fuente: ONU 22 de junio de 2022

  • Miércoles, 18 de mayo de 2022

    Invertir en educación en la primera infancia de calidad
    es fundamental para combatir la pobreza de aprendizajes

    El aprendizaje de los niños más pequeños ha sido el aspecto más perjudicado por la COVID-19, especialmente en los países de ingreso bajo, lo cual acentuó la necesidad de contar con estrategias factibles y basadas en datos concretos para lograr una educación en la primera infancia (EPI) de calidad y a gran escala. En el nuevo volumen del libro del Banco Mundial titulado Quality Early Learning: Nurturing Children’s Potential (Aprendizaje temprano de calidad: Nutrir el potencial de los niños), dado a conocer hoy, se analiza la ciencia del aprendizaje temprano y se brindan sugerencias prácticas sobre los elementos y principios fundamentales para prestar una EPI de calidad.

    La publicación reúne el trabajo de los principales expertos multidisciplinarios en el campo del aprendizaje temprano para compartir información sobre prácticas rentables tendientes a apoyar el aprendizaje temprano de los niños en los países de ingreso bajo y mediano. El informe hace hincapié en que los niños pequeños tienen una enorme capacidad de aprender durante los primeros años de vida, capacidad que se debe nutrir y aprovechar de manera deliberada. La EPI de alta calidad puede ayudar a los niños a desarrollar las habilidades cognitivas y socioemocionales, las funciones ejecutivas y la motivación que les permitirán alcanzar resultados satisfactorios tanto dentro como fuera de la escuela. Las inversiones en la EPI sientan las bases para generar el capital humano necesario para lograr bienestar individual y sociedades más equitativas y prósperas.

    El bajo nivel de acceso y calidad de la EPI agrava la crisis mundial del aprendizaje. Se estima que el 53 % de los niños de 10 años de edad en países de ingreso bajo y mediano se ven afectados por la pobreza de aprendizajes, lo que significa que no pueden leer ni comprender un texto breve. La pandemia de COVID-19 no ha hecho más que exacerbar la crisis del aprendizaje, y se prevé que la pobreza de aprendizajes aumentará hasta situarse en un nivel superior al 70 %. Dado que los países buscan lograr una mejor reconstrucción tras la pandemia, incluso a pesar de las grandes limitaciones de recursos que enfrentan, las inversiones en EPI de calidad deben formar parte integral de los planes nacionales tendientes a recuperar y acelerar el aprendizaje.

    En el informe se recalcan tres puntos clave:

  • La ampliación del acceso a la EPI debe equilibrarse con iniciativas destinadas a garantizar la calidad y mejorarla.Para garantizar que las inversiones en EPI permitan mejorar el aprendizaje, la magnitud de la ampliación de la EPI no debe superar la velocidad con la que se pueda asegurar un nivel mínimo de calidad.

  • Las inversiones que permiten mejorar el aprendizaje de los niños deben estar primeras en el orden de prioridad.Las inversiones clave para aumentar la calidad en el salón de clases, tales como mejorar la capacidad de los miembros de la fuerza laboral que intervienen actualmente en la EPI, adoptar una pedagogía acorde a la edad y garantizar espacios de aprendizaje seguros y estimulantes, no necesariamente tienen que ser muy costosas o complejas para ser efectivas.

  • Los sistemas que brindan un aprendizaje temprano de calidad y a gran escala se construyen de manera deliberada y progresiva con el tiempo.Mediante la planificación minuciosa y múltiples inversiones, tanto en el entorno del hogar como en otros factores que inciden en el aprendizaje temprano fuera de la escuela, especialmente para los niños más desfavorecidos.

    Fuente: UNCTAD 17 de mayo de 2022

  • Jueves, 28 de abril de 2022

    Las niñas igualan a los niños en
    su rendimiento en matemáticas

  • La brecha de género que había en el aprendizaje de las matemáticas se ha cerrado incluso en los países más pobres, según un nuevo estudio de la agencia para la educación, que también reporta que las niñas superan a los niños en lectura. No obstante este avance, los prejuicios y estereotipos siguen afectando a las chicas.

    En los primeros años de escuela, los niños obtienen mejores resultados que las niñas en matemáticas, pero esta diferencia de género desaparece más adelante, reveló la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

    El informe anual de Seguimiento de la Educación en el Mundo compiló los datos de educación primaria y secundaria de 120 países, que confirmaron que la brecha de género en el aprendizaje se ha cerrado incluso en los países más pobres.

    Agrega que, en algunas naciones, la tendencia se ha invertido y como ejemplo cita que en el octavo curso, la brecha en matemáticas es favorable en un 7% a las niñas en Malasia, en un 3% en Camboya, en un 1,4% en Filipinas.

    En cuanto a los países de ingresos medios y altos, el estudio indica que las chicas de secundaria obtienen puntuaciones significativamente más altas en ciencias, una ventaja que, no obstante, no se refleja en la cantidad que mujeres que siguen carreras científicas.

    Esta falta de correspondencia sugiere que los prejuicios de género continúan siendo un obstáculo para que las jovencitas opten por los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

    La lectura es un área en la que las niñas aventajan a los niños, destaca la agencia de la ONU y detalla que la mayor diferencia en la enseñanza primaria se observa en Arabia Saudita, donde el 77% de las niñas de cuarto curso alcanza la competencia mínima en lectura, mientras que sólo el 51% de los niños logra ese nivel.

    El informe dedica un apartado al impacto de género de la pandemia de COVID-19, recordando que entre marzo de 2020 y octubre de 2021, las escuelas permanecieron cerradas total o parcialmente una media de 55% de los días de instrucción, con diferencias que van desde los países que mantuvieron las escuelas cerradas durante todo ese lapso hasta los que nunca cerraron.

    Si bien los cierres de las escuelas afectaron a niñas y niños, tuvieron un peor efecto en las chicas, que afrontaron una mayor falta de acceso a dispositivos para aprendizaje a distancia, además de encarar nuevos riesgos de embarazo adolescente.

    Durante la pandemia aumentó notablemente la violencia doméstica relacionada con el género reportada por las líneas directas en todo el mundo.

    “Llevará años evaluar si la mayor interrupción de la educación global hasta la fecha tiene una clara dimensión de género que implique un retroceso en el progreso logrado hacia la igualdad de género en las últimas dos décadas”, concluye el informe en cuanto al efecto real de la pandemia en los y las estudiantes.

    Fuente: ONU 27 de abril de 2022

  • Jueves, 7 de abril de 2022

    La recuperación en América Latina y
    el Caribe demanda reformas urgentes

    Las economías de América Latina y el Caribe (ALC) van camino a una recuperación tras la crisis de COVID-19, aunque las secuelas de la pandemia persisten y la necesidad de un crecimiento dinámico, inclusivo y sostenible es cada vez más urgente, de acuerdo a un nuevo informe del Banco Mundial, Consolidar la recuperación: aprovechando las oportunidades del crecimiento verde.

    Luego de un rebote de 6,9 por ciento en 2021, se espera que el PIB de la región crezca 2,3 por ciento este año y un 2,2 por ciento adicional en 2023, logrando la mayoría de los países revertir las pérdidas de PIB que tuvieron lugar durante la crisis pandémica. No obstante, estas modestas proyecciones colocan al crecimiento regional entre los más bajos del mundo en un momento en que la región enfrenta grandes incertidumbres.

    Del lado positivo, el proceso de vacunación se ha generalizado en la región, las empresas nuevamente están contratando y las escuelas reabren sus puertas. De todas formas, las secuelas a largo plazo de la crisis persisten y necesitan atención. La tasa de pobreza a nivel regional se elevó a 27,5 por ciento en 2021 y sigue por encima de su nivel prepandémico de 25,6 por ciento, mientras que las pérdidas de aprendizaje podrían resultar en una reducción del 10 por ciento en los ingresos futuros de millones de jóvenes en edad escolar. Para evitar el regreso de las bajas tasas de crecimiento de la década de 2010, los países de la región deben llevar a cabo una serie de reformas estructurales largamente postergadas y aprovechar las oportunidades que ofrece una economía mundial cada vez más verde.

    De acuerdo al informe, es imperativo poner en marcha una serie de reformas a favor del crecimiento en infraestructura, educación e innovación, y las inversiones más importantes deben financiarse a través de un gasto más eficiente y mayores ingresos fiscales. Pero estas reformas tan necesarias deben responder a los grandes acontecimientos que están configurando la economía mundial, incluido el cambio climático.

    En los últimos veinte años, subraya el informe, los países de América Latina y el Caribe perdieron el equivalente a 1,7 por ciento de su PIB anual a causa de los desastres relacionados con el clima, mientras que unas 5,8 millones de personas podrían caer en la extrema pobreza en la región para el año 2030. La agricultura probablemente se vea seriamente impactada, con una reducción en los rendimientos de los cultivos en casi todos los países, mientras que la estabilidad de la generación de energía se verá afectada por cambios en el ciclo hidrológico.

    El informe plantea una combinación de políticas que puede ayudar a aprovechar las oportunidades que brinda el crecimiento verde. Éstas incluyen:

  • Políticas para la fijación de precios que promuevan la adopción de las actuales tecnologías bajas en carbono, por ejemplo mediante reformas en los subsidios a los combustibles fósiles y el establecimiento de impuestos sobre el carbono y esquemas de comercialización de emisiones.

  • Mecanismos creíbles de verificación que posibiliten las primas de precio verdes. Esto permitirá la exportación de créditos/compensaciones de carbono y sacar provecho de los mercados de financiamiento verde.

  • Sistemas mejorados para identificar y adoptar tecnologías que mitiguen el impacto de la región sobre el clima y la ayuden a adaptarse, mientras aprovecha sus ventajas naturales para crecer. La agricultura climáticamente inteligente, por ejemplo, puede ayudar a los países a adaptarse a los cambios en los patrones de lluvia.

  • Compromisos en términos de política, planes a largo plazo creíbles, inversiones complementarias y mecanismos de reducción del riesgo, que reducen la incertidumbre y aceleran la adopción de tecnologías que promueven el crecimiento mientras se adaptan a y mitigan el cambio climático.

    Fuente: UNCTAD 07 de abril de 2022

  • Jueves, 31 de marzo de 2022

    Unos 150 millones de niños han perdido más de la mitad de su
    escolarización presencial durante la pandemia de COVID-19

    El Fondo de la ONU para la Infancia alertó que, a causa de la pandemia de COVID-19, las escuelas de 23 naciones, donde habitan un total de 405 millones de niños en edad escolar, continúan sin abrir sus puertas por completo y que muchos de estos estudiantes corren el riesgo de abandonar sus estudios.

    El nuevo informe de UNICEF titulado “¿Están aprendiendo realmente los niños?” analiza el impacto de la epidemia del cierre de escuelas a nivel de país en 32 países y territorios de renta baja y media, así como un análisis actualizado del estado de aprendizaje de los niños antes de la aparición del coronavirus.

    Uno de los hallazgos más insólitos del estudio indica que 147 millones de niños han perdido más de la mitad de su escolarización presencial durante los dos últimos años. Este registro equivale a un total de 2 billones de horas de aprendizaje presencial perdidas en todo el mundo.

    Pero el cierre de escuelas no es el único elemento disruptivo del estudio, ya que también demuestra que muchos niños no volvieron a la escuela cuando se reabrieron las aulas.

    Entre los ejemplos citados en el informe destaca que el 43% de los estudiantes de las escuelas públicas en Liberia no regresaron a las aulas cuando las escuelas reabrieron en diciembre de 2020, que el número de niños sin escolarizar en Sudáfrica se triplicó de 250.000 a 750.000 entre marzo de 2020 y julio de 2021, y que cerca de 1 de cada 10 escolares ugandeses no volvieron a los colegios en enero de 2022 después del cierre de clases durante dos años.

    En el apartado de género destaca que el abandono escolar femenino de la educación secundaria en Malawi creció un 48% entre 2021 y 2021, mientras que una encuesta en Kenia reveló que el 16% de las niñas y el 8% de los niños entre 10 y 19 años no regresaron cuando se reabrieron las escuelas.

    El ritmo actual de aprendizaje en los países analizados “es tan lento que la mayoría de los niños en edad escolar tardarían siete años en adquirir las competencias básicas de lectura que deberían haber aprendido en dos años, y once años en adquirir las competencias básicas de aritmética”.

    El informe va más allá, e indica que “en muchos casos, ni tan siquiera se garantiza que los niños en edad escolar hayan adquirido alguna competencia básica”.

    De este modo, una cuarta parte de los niños de octavo curso (los de 14 años) de los 32 países y territorios analizados, no contaban con las aptitudes básicas de lectura, y más de la mitad no había adquirido las competencias de aritmética que se esperan de los estudiantes de segundo curso (es decir, los de siete años).

    Los niños más marginados ya se estaban quedando atrás antes del inicio de la pandemia y que cuando nos adentramos en su tercer año “no podemos permitirnos volver a esa ‘normalidad’, debemos alcanzar “una nueva realidad: llevar a los niños de regreso a las clases, evaluar su nivel de aprendizaje, proporcionarles el apoyo intensivo que necesitan para recuperar lo que han perdido y garantizar que los maestros cuenten con la formación y los recursos educativos que necesitan.

    Fuente: ONU 30 de marzo de 2022

    Miércoles, 30 de marzo de 2022

     

    UNICEF presentó un nuevo informe
    ¿Están aprendiendo realmente los niños?

    A medida que la pandemia de COVID-19 se adentra en su tercer año, las escuelas de 23 países (donde viven un total de 405 millones de niños y niñas en edad escolar) siguen sin haber abierto por completo y muchos niños en edad escolar corren el riesgo de abandonar sus estudios, según un nuevo informe de UNICEF.

    ¿Están aprendiendo realmente los niños? presenta datos a nivel de país sobre la repercusión de la pandemia de COVID-19 y el consecuente cierre de las escuelas sobre la infancia, y ofrece un análisis actualizado del estado del aprendizaje de los niños antes de la pandemia. El informe pone de relieve que 147 millones de niños y niñas perdieron más de la mitad de la educación presencial en los últimos dos años. En total, esto supone una pérdida de dos billones de horas de educación presencial.

    Además de los datos sobre la pérdida de aprendizaje, el informe presenta nuevas pruebas que demuestran que muchos niños no regresaron a la escuela cuando se reanudaron las clases. En Liberia, el 43% de los estudiantes de las escuelas públicas no regresaron cuando estas volvieron a abrir en diciembre de 2020. El número de niños y niñas que no van a la escuela en Sudáfrica se triplicó al pasar de 250.000 a 750.000 entre marzo de 2020 y julio de 2021. En Uganda, alrededor de uno de cada 10 niños y niñas en edad escolar no regresó a la escuela en enero de 2022 tras un cierre de dos años. En Malawi, el índice de abandono entre las niñas de secundaria aumentó un 48%, de un 6,4% a un 9,5% entre 2020 y 2021. En Kenya, una encuesta realizada entre 4.000 adolescentes de 10 a 19 años reveló que el 16% de las niñas y el 8% de los niños no regresaron a clase cuando las escuelas volvieron a abrir sus puertas.

    Los niños y las niñas que no van a la escuela están entre los miembros de la sociedad más vulnerables y marginados. Tienen menos probabilidades de saber leer, escribir o resolver ejercicios básicos de matemáticas, y no cuentan con la red de seguridad que proporciona la escuela. Esto los expone a un mayor riesgo de ser víctimas de la explotación y sufrir pobreza y privación durante toda su vida.

    El informe subraya que, si bien los niños y las niñas que no van a la escuela son quienes sufren las peores consecuencias, los datos de antes de la pandemia relativos a 32 países y territorios revelan un nivel de aprendizaje alarmantemente bajo que probablemente ha empeorado debido a la magnitud de la pérdida de aprendizaje ocasionada por la pandemia. En los países analizados, el ritmo actual de aprendizaje es tan lento que la mayoría de los niños en edad escolar tardarían siete años en adquirir las competencias básicas de lectura que deberían haber aprendido en dos años, y 11 años en adquirir las competencias básicas de aritmética.

    En muchos casos, ni tan siquiera se garantiza que los niños en edad escolar hayan adquirido alguna competencia básica. En los 32 países y territorios objeto del análisis, una cuarta parte de los niños en edad de asistir al octavo curso (los de 14 años) no contaban con las competencias básicas de lectura, y más de la mitad no había adquirido las competencias de aritmética que se esperan de los estudiantes de segundo curso (es decir, los de siete años de edad).

    ““Antes de la pandemia, los niños y las niñas más marginados ya se estaban quedando atrás. A medida que la pandemia se adentra en su tercer año, no podemos permitirnos volver a esa ‘normalidad’. Debemos conseguir una nueva realidad: llevar a los niños de regreso a las clases, evaluar su nivel de aprendizaje, proporcionarles el apoyo intensivo que necesitan para recuperar lo que han perdido y garantizar que los maestros cuenten con la formación y los recursos educativos que necesitan.

    Fuente: UNICEF 30 de marzo de 2022

    Viernes, 25 de febrero de 2022

    El Foro Mundial de la OIT concluye con compromisos renovados

  • La Organización Internacional del Trabajo refuerza su colaboración con varios organismos del sistema multilateral para abordar urgentemente las desigualdades agravadas por la pandemia de la COVID-19, dentro y entre los países.

    El Foro Mundial para una Recuperación Centrada en las personas , organizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), concluyó con compromisos renovados para impulsar una recuperación que priorice a las personas y aborde las peligrosas desigualdades agravadas por la crisis de la COVID-19.

    El Foro, de tres días de duración, reunió a Jefes de Estado y de Gobierno, directores de organizaciones internacionales y de bancos multilaterales de desarrollo, y líderes de empleadores y trabajadores de todo el mundo para proponer acciones concretas que permitan reconstruir mejor y reforzar el nivel y la coherencia de la respuesta de la comunidad internacional a las consecuencias sociales y económicas de la pandemia.

    Se comprometieron con los objetivos de una recuperación centrada en las personas, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Banco Islámico de Desarrollo (BIsD), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Asiático de Desarrollo (BAD), el Comisario Europeo para el Empleo y los Derechos Sociales, la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), UNICEF, el Banco Africano de Desarrollo (BAD), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Enviado Especial de las Naciones Unidas para el Clima y las Finanzas.

    En las sesiones temáticas del Foro se abordaron las cuestiones más apremiantes a las que se enfrenta el mundo del trabajo: el crecimiento inclusivo y el empleo decente, la protección social universal, la protección de los trabajadores y el mantenimiento de las empresas, y la transición justa hacia la neutralidad del carbono. Se cerró con un debate sobre cómo alcanzar una recuperación inclusiva, sostenible y resiliente tras la crisis de la COVID-19.

    Entre los resultados más destacados de la coherencia política multilateral del Foro Mundial se encuentran los siguientes:

  • Una nueva asociación entre la OIT y el PNUD para desarrollar una hoja de ruta común para el Acelerador Mundial del Empleo y la Protección Social, y para poner en marcha la Iniciativa Mundial conjunta sobre el Fomento de los Caminos hacia la Formalidad.

  • Una profundización de la cooperación entre la OMS y la OIT para reforzar los vínculos entre las instituciones del sector de la salud y del mundo del trabajo, a fin de proteger mejor a los trabajadores de los riesgos para la salud mental y las lesiones y enfermedades profesionales, y preparar los lugares de trabajo para las crisis sanitarias.

  • Un nuevo acuerdo marco que se desarrollará con el BERD para reforzar la cooperación en proyectos y la asistencia técnica en ámbitos como la igualdad de género, la transición justa y la acción climática para el empleo.

    Un nuevo Memorando de Entendimiento que se firmará con el BIsD para apoyar una recuperación centrada en el ser humano, que prevé la cooperación en ámbitos como la capacitación económica de los jóvenes, la igualdad de género, el trabajo decente en situaciones de crisis y el fomento de la cooperación triangular Sur-Sur.

  • Una profundización del compromiso de UNICEF, para asociarse con la OIT y la familia de la ONU en general, con el fin de garantizar el progreso en la consecución de la protección social universal.

    Otros socios multilaterales también se refirieron a los elementos de una recuperación centrada en las personas. El Enviado Especial de las Naciones Unidas para el Clima y las Finanzas hizo hincapié en la necesidad de una transición centrada en el ser humano para hacer frente a la crisis climática. El Comisario Europeo para el Empleo y los Derechos Sociales llamó la atención sobre la aplicación de una nueva comunicación de la Unión Europea sobre el trabajo decente -guiada por los cuatro pilares del trabajo decente de la OIT- para una transición justa global y una recuperación sostenible. La FAO se comprometió a movilizar financiación adicional para construir sistemas sólidos de protección social a través de asociaciones eficientes, eficaces y coherentes y de la solidaridad mundial. La OMC habló de la necesidad vital de que el comercio aumente los niveles de vida, cree empleos decentes y beneficie a las personas.

    Fuente: OIT 25 de febrero de 2022

  • Viernes, 25 de febrero de 2022

    El aumento de los ingresos es más perjudicial para
    el medio ambiente que el crecimiento de la población

  • El crecimiento de la renta per cápita fue más determinante que el poblacional tanto a la hora de impulsar el aumento de la producción y el consumo como en el de las emisiones de gases de efecto invernadero, destaca un nuevo análisis de las Naciones Unidas.

    Un nuevo informe sobre Crecimiento demográfico mundial y desarrollo sostenible del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU revela que desde 1950 el número de habitantes del planeta se ha triplicado con creces y podría llegar a ser de 11.000 millones a finales de siglo.

    El rápido aumento de la población puede agravar el reto de garantizar que el desarrollo futuro sea sostenible e inclusivo. La consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente los relacionados con la salud, la educación y la igualdad de género, puede contribuir a frenar el crecimiento demográfico mundial.

    Los responsables del informe añadieron que “los países más prósperos son los que soportan una mayor responsabilidad en cuanto al avance rápido del objetivo de conseguir las cero emisiones de gases de efecto invernadero y en la aplicación de estrategias para separar la actividad económica de la degradación medioambiental”.

    El análisis también destaca que el mayor crecimiento de la población mundial en el futuro tendrá lugar en los países en desarrollo.

    Una de las causas del rápido aumento poblacional se debió a una mejora de la esperanza de vida, que vendría impulsado por varios factores como las mejoras en salud pública, nutrición, higiene personal y medicina.

    Sin embargo, añadieron que el aumento de la población también supone un fracaso a la hora de garantizar que todas las personas tengan el conocimiento, la capacidad y los medios para determinar si quieren tener hijos y cuándo.

    El estudio también revela que, a medida que sus economías avancen, los países en desarrollo necesitarán apoyo para reducir las futuras emisiones contaminantes, así como asistencia técnica y financiera.

    Los sistemas alimentarios también tendrán que ser más sostenibles para satisfacer las crecientes necesidades y limitar los daños medioambientales.

    Los 10 mensajes clave del informe

  • El rápido crecimiento de la población es una característica común de la transición demográfica.

  • La mayor parte del futuro crecimiento demográfico mundial tendrá lugar en los países en desarrollo.

  • El rápido crecimiento de la población es a la vez un signo de éxito y un reto al que hay que hacer frente.

  • Se espera que la población mundial siga creciendo rápidamente en las próximas décadas.

  • El rápido crecimiento de la población es tanto una causa como una consecuencia del lento progreso del desarrollo.

  • El acceso a los servicios de salud reproductiva puede acelerar el desarrollo social y económico.

  • Un descenso de la fecundidad puede crear una oportunidad para acelerar el crecimiento económico

  • El aumento de los ingresos contribuye más a la degradación del medio ambiente que el crecimiento de la población.

  • Los países en desarrollo necesitan apoyo para reducir las emisiones futuras y desarrollarse de forma sostenible.

  • Los sistemas alimentarios deben transformarse para alimentar a una población creciente y limitar los daños medioambientales.

    Fuente: ONU 24 de febrero de 2022

  • Jueves, 24 de febrero de 2022

     

    Chiapas. Pobreza Municipal 2020

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, presenta el documento Chiapas. Pobreza Municipal 2020.

    Este documento pretende mostrar un panorama general de los resultados de la Medición Multidimensional de la Pobreza para los municipios del estado de Chiapas en el periodo comprendido entre el año 2015 y 2020, tomando como fuente de información los datos publicados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

    San Juan Cancuc fue el municipio con el mayor porcentaje de población en condición de pobreza en el año 2020 con 99.3%, cifra que representó a 38,036 personas de un total municipal de 38,321; es decir que sólo 285 personas no padecen esta condición.

    En lo que se refiere a la población en situación de pobreza extrema, en el año 2020 Chalchihuitán fue el municipio con el mayor porcentaje de población en esta condición con 76.4%, cifra que representó a 16,918 personas de un total municipal de 22,131.

    En lo que se refiere a la población en situación de pobreza moderada, en el año 2020 El Porvenir fue el municipio con el mayor porcentaje de población en esta condición con 80.5%, cifra que representó a 7,721 personas de un total municipal de 9,590.

    En lo que se refiere a la población vulnerable por carencia social, en el año 2020 La Libertad fue el municipio con el mayor porcentaje de población en esta condición con 51.9%, cifra que representó a 2,743.

    En lo que se refiere a la población vulnerable por ingreso, en el año 2020, Chicoasén fue el municipio con el mayor porcentaje de población en esta condición con 11.0%, cifra que representó a 597 personas.

    En el año 2020, Tuxtla Gutiérrez fue el municipio con el mayor porcentaje de población no pobre y no vulnerable, con 20.2%, cifra que representó a 118,413 personas.

    En el año 2020, Zinacantán fue el municipio con el mayor porcentaje de población con rezago educativo, con 56.9%, cifra que representó a 26,055 personas.

    En el año 2020, Cacahoatán fue el municipio con el mayor porcentaje de población con carencia por acceso a los servicios de salud, con 60.7%, cifra que representó a 31,103 personas.

    En el año 2020, Aldama fue el municipio con el mayor porcentaje de población con carencia por acceso a la seguridad social, con 96.1%, cifra que representó a 8,227 personas.

    En el año 2020, Chalchihuitán fue el municipio con el mayor porcentaje de población con carencia por calidad y espacios de la vivienda, con 64.1%, cifra que representó a 14,178 personas.

    En el año 2020, San Juan Cancuc fue el municipio con el mayor porcentaje de población con carencia por servicios básicos en la vivienda, con 99%, cifra que representó a 37,950 personas.

    En el año 2020, Rincón Chamula San Pedro fue el municipio con el mayor porcentaje de población con carencia por acceso a la alimentación, con 54.8%, cifra que representó a 4,825 personas.

    En el año 2020, San Andrés Duraznal fue el municipio con el mayor porcentaje de población con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos, con 99.7%, cifra que representó a 6,089 personas.

    En el año 2020, San Andrés Duraznal fue el municipio con el mayor porcentaje de población con ingreso inferior a la línea de pobreza extrema por ingresos, con 94.4%, cifra que representó a 5,767 personas.

    Fuente: SH 24 de febrero de 2022

    Martes, 14 de diciembre de 2021

    Resultados del Censo Nacional de Poderes
    Legislativos Estatales (CNPLE) 2021

  • Al cierre de 2020, los Congresos estatales se integraron por 1 113 legisladoras y legisladores, de los cuales 50.7% fueron hombres y 49.3% mujeres. Comparado con 2019, la cantidad de legisladoras disminuyó 0.4% en 2020.

  • Durante 2020, se presentaron 12 881 iniciativas ante los Congresos estatales. En contraste con lo reportado en 2019, la cifra total de iniciativas disminuyó 9.0%. Respecto a las proposiciones con punto de acuerdo, se presentaron 5 854, cifra que en comparación con lo reportado en 2019, disminuyó 8.7 por ciento.

  • En el mismo periodo, los Congresos estatales aprobaron 1 568 leyes y 5 750 decretos que se publicaron en las gacetas o periódicos oficiales, lo que en contraste con 2019 indica una disminución de 46.7% y 17.4%, respectivamente.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) da a conocer el Censo Nacional de Poderes Legislativos Estatales (CNPLE) 2021, programa estadístico que ofrece información estadística sobre la gestión y desempeño del Congreso de cada entidad federativa, específicamente en las funciones de gobierno, estructura parlamentaria y trabajo legislativo, con la finalidad de que ésta se vincule con el quehacer gubernamental dentro del proceso de diseño, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas públicas de alcance nacional en los referidos temas.

    Entre los datos que aporta este Censo, se encuentra que:

  • Al cierre de 2020, los Congresos estatales se integraron por 1 113 legisladoras y legisladores, de los cuales 50.7% fueron hombres y 49.3% mujeres. Comparado con 2019, la cantidad de legisladoras disminuyó 0.4% en 2020.

  • Durante 2020, los Congresos estatales ejercieron un presupuesto total de 14 826 253 897 pesos. Dicha cifra representó un aumento de 6.3%, respecto al presupuesto ejercido en 2019. Del total del presupuesto, 12.7% se concentró en la Ciudad de México.

  • Los Congresos estatales reportaron que a nivel nacional, 36.6% de las y los legisladores se encontraban adscritos al grupo parlamentario MORENA. Además, durante 2020, se registró el fallecimiento de dos legisladores y una legisladora por COVID-19, todos adscritos a MORENA.

  • Al cierre de 2020, a nivel nacional, la cantidad de personal de apoyo para el ejercicio de las funciones de las y los legisladores fue de 5 343 personas, de las cuales 51.0% eran hombres y 49.0% mujeres. Lo que representó un aumento de 1.9% con respecto a 2019.

  • Durante 2020, las y los legisladores ejercieron en total 4 227 121 139 pesos por concepto de dieta. Con respecto a 2019, se reportó que dicho presupuesto aumentó 3.4% en 2020. Según el gasto del presupuesto ejercido por las y los legisladores, 30.7% correspondió a remuneración, que en contraste con 2019, aumentó 6.2%. En términos relativos, el PES fue el grupo parlamentario que destinó la mayor cantidad de su presupuesto para el concepto de atención ciudadana (29.6 por ciento).

  • En el mismo periodo se presentaron 12 881 iniciativas ante los Congresos estatales. Del total, 85.8% (11 052) se presentó en los periodos ordinarios, 1.4% (183) en extraordinarios y 12.8% (1 646) en periodos de receso. En contraste con lo reportado en 2019, la cifra total de iniciativas disminuyó 9.0%. En cuanto a las proposiciones con punto de acuerdo, se presentaron 5 854, cifra que en comparación con lo reportado en 2019, disminuyó 8.7 por ciento.

  • En 2020, los Congresos estatales aprobaron 1 568 leyes y 5 750 decretos que se publicaron en las gacetas o periódicos oficiales, lo que en contraste con 2019 indica una disminución de 46.7% y 17.4%, respectivamente.

  • En el mismo periodo, 27 Congresos estatales realizaron 384 comparecencias a servidores públicos de las entidades federativas. El cargo con la mayor cantidad de comparecencias fue el de titular de alguna dependencia del Poder Ejecutivo de la entidad federativa.

  • Durante 2020, a nivel nacional, seis Congresos estatales iniciaron 30 procedimientos de juicio político en contra de 82 servidores públicos de su entidad federativa, de los cuales 52.4% fueron hombres y 47.6% mujeres. De acuerdo con el cargo, la mayoría de los juicios se iniciaron a regidoras y regidores. Finalmente, de las seis resoluciones, cinco fueron absolutorias y una condenatoria.

    Los resultados del CNPLE 2021 integran información correspondiente a 2020, la cual se presenta mediante cuadros estadísticos organizados en los siguientes apartados: Estructura organizacional y recursos y Estructura parlamentaria y trabajo legislativo.

    Fuente: INEGI 14 de diciembre de 2020

  • Miércoles, 1 de diciembre de 2021

    Cuenta Satélite de las Instituciones
    sin Fines de Lucro de México, 2020

  • En 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) de las Instituciones Sin Fines de Lucro (ISFL) alcanzó un monto de 647 654 millones de pesos, que equivale a 3.0% del PIB nacional.

  • Medido a precios de 2013, las ISFL presentaron una caída de 10.1%, mientras que el total de la economía disminuyó en 7.9% en el mismo periodo.

  • En 2020, se registraron 2 419 881 puestos de trabajo ocupados en el sector de las ISFL.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta los resultados de la Cuenta Satélite de las Instituciones Sin Fines de Lucro de México (CSISFLM) 2020, que tiene por objetivo general dar a conocer la dimensión, participación y evolución económica de las actividades realizadas por las organizaciones no lucrativas. Este programa proporciona información económica para la toma de decisiones en el sector no lucrativo y forma parte del Sistema de Cuentas Nacionales de México.

    Principales resultados

    Durante 2020, el PIB de las ISFL alcanzó un monto de 647 654 millones de pesos, que equivale al 3.0% del PIB Nacional. Por componentes, las ISFL Públicas representaron 1.7%, en tanto que las actividades de las ISFL Privadas contribuyeron con una participación de 0.7%. El restante 0.6% corresponde al valor económico del trabajo de los voluntarios.

    Las asociaciones que se dedican a las labores de la enseñanza e investigación generan 49.3% del PIB de las ISFL; las agrupaciones de desarrollo y vivienda participan con 13.5%; las actividades de religión con 10.8%; las tareas de salud generan con 7.2%; los servicios sociales que incluyen a albergues, asilos o casas hogar contribuyen con 6.3%; los derechos, promoción y política generan 5.5%; las asociaciones empresariales y sindicatos aportan 4.6%; y la cultura y recreación como casas de cultura, museos, centros de exposición artística y centros de esparcimiento suman 2.7 por ciento.

    En 2020, medido a precios de 2013, las ISFL presentaron una caída de 10.1%, mientras que el total de la economía disminuyó en 7.9% en el mismo periodo.

    Para 2020, el total de los puestos de trabajo ocupados en el sector de las ISFL fueron 2 419 881, que comparando con los puestos de la economía nacional representó 6.5 por ciento. En su comparación anual, el número de puestos totales disminuyó en 9.3%, respecto a 2019. Del total de puestos de trabajo ocupados, 1 579 869 fueron remunerados y 840 012 correspondieron a los puestos de trabajo de los voluntarios.

    La CSISFLM 2020 registró 1 786 578 personas que ocuparon los puestos de trabajo de los voluntarios señalados anteriormente: 60.7% fueron hombres y 39.3% fueron mujeres. El voluntariado total mostró una disminución de 19.7% respecto del año anterior. Los hombres redujeron su participación en 10.3% y las mujeres voluntarias en 30.9 por ciento.

    El valor económico del trabajo voluntario fue de 126 203 millones de pesos, equivalente a 0.6% del PIB nacional. De este valor, 56.7% corresponde a la labor de los hombres y 43.3% es aportado por las mujeres.

    Fuente: INEGI 01 de diciembre de 2021

  • Miércoles, 1 de diciembre de 2021

    La OCDE rebaja la expectativa de
    crecimiento de México a 3.3% para 2022

  • La OCDE prevé que la economía mexicana cierre el 2021 con un Producto Interno Bruto (PIB) de 5.9% y tenga una expansión de 3.3% en el 2022, de acuerdo con la actualización a diciembre de su reporte insignia “Economic Outlook”.

    La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que la economía mexicana cierre el 2021 con un Producto Interno Bruto (PIB) de 5.9% y tenga una expansión de 3.3% en el 2022, de acuerdo con la actualización a diciembre de su reporte insignia “Economic Outlook”.

    Esto representa un deterioro con respecto a las expectativas divulgadas en septiembre, cuando el organismo esperaba un crecimiento de 6.3% para el 2021 y 3.4% para el 2022.

    La política monetaria deberá endurecerse gradualmente si la inflación no converge hacia el objetivo de 3% del banco central. Actualmente la inflación ronda 7%, según datos al cierre de la primera quincena de noviembre.

    En cuanto a la política fiscal, la OCDE dijo que aunque sigue siendo prudente, es menos restrictiva de lo contemplado en el presupuesto del 2021, lo que apoya ligeramente la recuperación en curso.

    Analistas del organismo prevén que el déficit público aumente a 3.2% del PIB en el 2021 (desde 2.9% del PIB en el 2020), que se mantenga prácticamente sin cambios en el 2022 y que disminuya a partir de entonces. Se estima que la deuda pública se estabilizará en torno a 51% del PIB.

    En el documento se plantea que México debe mejorar su nivel de recaudación para atender las necesidades de gasto sociales.

    “La proporción de impuestos en el PIB de México es la más baja de la OCDE y es inferior a la de otros países de la región. Para atender las necesidades crecientes de gasto en educación, sanidad o protección social, sin renunciar al compromiso de sostenibilidad de la deuda, sería necesario aumentar los ingresos tributarios”, dijo el organismo.

    Como recomendación, el organismo dijo que es necesario relanzar la inversión y aumentar la productividad mediante el acceso a servicios financieros, fomentando la competencia en los mercados y agilizando la ejecución legal de contratos, lo que permitiría a las pequeñas y medianas empresas invertir más, crecer y aumentar la productividad.

    Fuente:EL ECONOMISTA 01 de diciembre de 2021

  • Martes, 30 de noviembre de 2021

    Una recuperación desigual: las secuelas
    de COVID-19 en Latinoamérica y el Caribe

    La tasa de empleo muestra una recuperación en algunos países de América Latina y el Caribe, aunque en la mayoría aún se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia de COVID-19. Adicionalmente, se observa una caída en la calidad de los empleos disponibles, así como una disminución en el número de horas semanales de trabajo remunerado, de acuerdo con los datos de una nueva encuesta del Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

    La serie de Encuestas Telefónicas de Alta Frecuencia, cuya segunda fase fue implementada este año en 24 países de la región, permite tener una idea precisa del nivel de bienestar de las familias, así como de su percepción de la crisis. El objetivo es monitorear el pulso de la región y los impactos de la pandemia en áreas importantes como el mercado laboral, los ingresos y la seguridad alimentaria; el acceso de los hogares a servicios básicos, como educación y salud (incluyendo a la vacuna contra el Covid-19), internet, finanzas digitales; y la equidad de género. Para cada país, la encuesta es representativa de la población mayor de 18 años con acceso a un teléfono.

    Según los resultados, las mujeres se han visto especialmente afectadas por la crisis, ya que para ellas no sólo fue más fuerte el impacto inicial, sino que también la recuperación del mercado laboral ha sido más lenta. En especial, se han visto más afectadas las madres de niños de entre 0 y 5 años. De hecho, un año y medio después del inicio de la crisis la probabilidad de las mujeres de haber dejado de trabajar a raíz de la pandemia es dos veces más alta que la de los hombres. Además, esto ha estado acompañado de una mayor carga de tareas domésticas y una mayor incidencia de problemas de salud mental.

    Para la región en su conjunto, la tasa de empleo se ubicó en alrededor del 62%, casi 11 puntos porcentuales por debajo del nivel previo a la pandemia. Solo en Guatemala, Nicaragua, y El Salvador la tasa de empleo supera ligeramente los niveles anteriores a la crisis.

    Asimismo, el empleo formal cayó 5,3 por ciento en la región, el trabajo independiente creció 5,7 por ciento y la proporción de trabajadores ocupados en negocios muy pequeños, de hasta 4 trabajadores, aumentó 8 por ciento, lo cual muestra un deterioro en la calidad del empleo disponible. Incluso entre la población empleada se evidencia una disminución en las horas semanales de trabajo remunerado, de 43 a 37 a nivel regional, lo cual confirma esta evolución negativa.

    La encuesta muestra que 28% de las personas que tenían un empleo antes de la pandemia lo perdieron, y más de la mitad (17% de aquellos con un trabajo antes de la pandemia) abandonaron la fuerza laboral. Estos impactos afectaron sobre todo a las mujeres con hijos pequeños: el 40% de las trabajadoras de más de 18 años con hijos de entre 0 y 5 años perdió el empleo que tenía antes de la pandemia, en comparación con el 39% de las mujeres en general y el 18% de los hombres.

    Según la encuesta, la inseguridad alimentaria aún afecta a 23,9% de los hogares en América Latina y el Caribe. Esto es casi dos veces el nivel reportado por los hogares antes de la pandemia, de aproximadamente 12,8% de los hogares. Sin embargo, se evidencia una mejoría relativa con respecto a los niveles observados en junio de 2020 en la mayoría de los países.

    El sondeo muestra asimismo que más de un año después del inicio de la crisis, en materia de educación el 86% de los niños y jóvenes en edad escolar recibe algún tipo de educación (presencial o remota). No obstante, se registra una amplia variación entre países: en Guyana y Guatemala el índice alcanza a 64%, mientras que en Perú y Chile asciende a 95 y 97%, respectivamente. Además, en los países encuestados la escolarización está por debajo de los niveles previos a la pandemia y poco menos de la cuarta parte de los estudiantes a nivel regional asistían a clases presenciales.

    El acceso a servicios de salud, en tanto, mejoró sensiblemente. Sin embargo, el porcentaje de personas no vacunadas es alta en algunos países, y todavía existe un 8% de la población que no se ha vacunado ni está dispuesta a hacerlo. Este porcentaje se acentúa en el Caribe: 60% en Haití, 49% en Jamaica y 43% en Santa Lucía y Dominica.

    Por último, según los resultados de la encuesta, el uso de banca móvil y transacciones en línea (comercio en línea) se incrementó sustancialmente en la pandemia. Adicionalmente, se aumentó el uso de medios digitales de pago y ahora un 26% respondió usar billeteras móviles. Los incrementos fueron más notables entre la población rural, la población mayor de 55 años y aquellos con bajos niveles de educación (primaria o menos).

    Fuente: UNCTAD 29 de noviembre de 2021

    Jueves, 28 de octubre de 2021

    El bienestar se debilita en América Latina a
    causa de la pandemia, según muestran los datos

    La pandemia de COVID-19 corre el riesgo de revertir muchas de las mejoras en el bienestar de las personas logradas en las últimas dos décadas en América Latina, así como de profundizar los desafíos existentes, según un nuevo informe de la OCDE.

    ¿Cómo va la vida en América Latina? dice que la pandemia afectó duramente a la región de América Latina y el Caribe (ALC), en particular a los grupos más vulnerables de la sociedad. COVID-19 ha causado un gran número de muertes y ha tocado todos los aspectos del bienestar de las personas.

    La pandemia golpeó en un momento de creciente vulnerabilidad en varias áreas: el crecimiento de los ingresos y la reducción de la pobreza ya se estaban debilitando; el empleo estaba cayendo y el desempleo aumentando; y la satisfacción de las personas con sus condiciones de vida y su confianza en las instituciones públicas estaban disminuyendo. El informe dice que las fuertes caídas en la satisfacción con la vida y las conexiones sociales entre 2019 y 2020 subrayan el costo humano de la crisis.

    Utilizando el marco de bienestar de la OCDE, que se centra en las personas y sus comunidades más que en la economía como un objetivo en sí mismo, el informe analiza 11 aspectos del bienestar actual: ingresos y consumo, trabajo y calidad del empleo, vivienda, salud, conocimientos y habilidades, calidad del medio ambiente, bienestar subjetivo, seguridad, equilibrio entre la vida laboral y personal, las conexiones sociales y el compromiso civil. También analiza los recursos para el bienestar futuro: capital natural, económico, humano y social.

    Las personas de la región de ALC experimentaron en general mejoras en el bienestar material en varias áreas en las dos décadas anteriores a la pandemia. El gasto en consumo de los hogares aumentó en promedio un tercio entre 2000 y 2019. La esperanza de vida mejoró al igual que el nivel de educación secundaria y el número de hogares con acceso a agua potable.

    Pero junto con estos desarrollos positivos, el fin del auge de los precios de las materias primas hizo que el progreso en las condiciones de vida material se estancara, o incluso empeorara, después de 2014. Las propias percepciones de las personas sobre sus niveles de vida se debilitaron mientras que el ritmo de reducción de la desigualdad de ingresos también se desaceleró. La reducción de la pobreza en varios países se estancó después de 2015, mientras que los niveles de empleo cayeron entre las personas de 25 años o más. El desempleo ya estaba aumentando antes de la pandemia, muestra el informe.

    Una vez que golpeó la pandemia, la satisfacción con la vida en general cayó más drásticamente en América Latina que en los países de la OCDE, y particularmente entre los más vulnerables: mujeres, jóvenes, personas que viven en áreas rurales y personas con menor nivel educativo.

    A raíz de la pandemia, se estima que el número de personas que se encuentran por debajo de la línea de pobreza absoluta en toda la región aumentó en 22 millones a 209 millones en 2020, según la definición de la Comisión de la CEPAL de la ONU. Los cierres y las medidas de contención para mitigar la pandemia han sido particularmente difíciles para los trabajadores informales y con salarios bajos. Hasta el 38% de todos los trabajadores (y el 61% de los trabajadores informales vulnerables) en la región no tienen acceso a ningún tipo de protección social, dice el informe.

    Dado que las escuelas permanecieron cerradas durante más de 41 semanas en muchos de los países, se implementaron soluciones de aprendizaje remoto en toda la región. Sin embargo, su efectividad se vio obstaculizada por el hecho de que el 46% de los niños de 5 a 12 años viven en hogares sin conectividad y menos del 14% de los estudiantes pobres (aquellos que viven con menos de USD 5,5 al día) en la educación primaria tienen una computadora conectada. a Internet en casa.

    La pandemia ha subrayado la importancia del acceso a la atención médica, tanto para las condiciones de salud física como mental. Ya alrededor del 25% de la población de América Latina no tenía acceso a la atención médica esencial antes de la pandemia.

    El informe dice que la mejora del bienestar debe estar en el centro de los planes de recuperación para abordar los desafíos nuevos y preexistentes que han surgido. También sugiere que las medidas de éxito más amplias, más allá de las puramente macroeconómicas, deberían informar el diseño y la evaluación de las políticas. Se avanzó en esta dirección gracias a la adopción e implementación de los ODS en los últimos años. Sin embargo, es necesario hacer más para garantizar que las consideraciones de bienestar orienten las prioridades de las políticas.

    Fuente: OECD 28 de octubre de 2021

    Martes, 5 de octubre de 2021

    Los profesores son el motor de la “recuperación
    de la educación mundial” tras el COVID-19

    La recuperación del sector educativo tras la pandemia de COVID-19 necesita una mayor inversión en el bienestar, la formación, el desarrollo profesional y las condiciones de trabajo de los 71 millones de educadores que hay en el mundo, afirmaron los responsables de los organismos de la ONU durante la conmemoración del Día Mundial de los Docentes.

    El Día Mundial de los Docentes, que se celebra anualmente el 5 de octubre, ofrece la oportunidad de pedir a los gobiernos y a la comunidad internacional que presten atención a los docentes y a sus problemas, y que compartan respuestas políticas eficaces y prometedoras.

    Pero no solo eso, también prestan apoyo socioemocional a sus alumnos, especialmente los más vulnerables y a los que corren más riesgo de quedarse atrás, los profesores siempre han estado en el centro de la respuesta educativa a la crisis de COVID-19.

    Hasta el 27 de septiembre, las escuelas han reabierto totalmente en 124 países, parcialmente en otros 44, y han permanecido totalmente cerradas en 16.

    Según una evaluación de la UNESCO, el 71% de los países priorizaron de algún modo la vacunación de los profesores, pero sólo 19 los incluyeron en la primera ronda de inoculaciones, mientras que otras 59 naciones no les dieron ningún tipo de preferencia en sus planes de distribución de la vacuna.

    Por ello, es necesario dedicar un mayor esfuerzo en apoyo de los profesores cuando la enseñanza a distancia e híbrida sigue siendo necesaria.

    Situar a los profesores en el centro de la recuperación de la educación -el objetivo de este año- exigirá aumentar el tamaño de la plantilla. Por ejemplo, en el África Subsahariana se necesitan 15 millones más de profesores para alcanzar los objetivos relativos a la educación en 2030.

    La Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe recordó que para el año 2020 todavía el 5,5% de la población joven y adulta era analfabeta, un porcentaje que crece al 17,3% contando a la población mayor de 65 años. Además, se estima que cerca del 20% de la población de 25 años y más no culminó la educación primaria, según una estimación realizada sobre datos de 13 países que disponen de información durante los años 2019 o 2020.

    Con motivo de la celebración el fondo mundial de las Naciones Unidas para la educación en situaciones de emergencia y crisis prolongadas, conocido como La Educación No Puede Esperar, lanzó su informe anual de resultados donde destacó que entre 2017 y 2020 apoyó a 150.000 docentes y a más de 4,6 millones de niños con educación de calidad en más de 30 países que sufren las peores crisis humanitarias en el mundo.

    Fuente: ONU 05 de octubre de 2021

    Lunes, 20 de septiembre de 2021

    Impulsar la inversión en educación para abordar
    la desigualdad de oportunidades, dice la OCDE

    Los gobiernos deberían impulsar su inversión en educación para abordar las fuentes de desigualdad de oportunidades. Esto ayudaría a crear un campo de juego más nivelado para que las personas de todas las edades adquieran las habilidades que impulsan mejores trabajos y mejores vidas, según un nuevo informe de la OCDE.

    Education at a Glance 2021 dice que uno de cada cinco adultos en la OCDE no ha obtenido la educación secundaria superior y, en algunos países, una parte significativa de los niños abandona la escuela antes de tiempo. En 2019, al menos uno de cada diez jóvenes en edad escolar no estaba escolarizado en aproximadamente una cuarta parte de los países de la OCDE. Pero algunos países han avanzado: entre 2005 y 2019, la tasa de no escolarización en el nivel secundario superior se redujo en más de 15 puntos porcentuales en México, Portugal y la Federación de Rusia.

    El estatus socioeconómico tiene un mayor impacto en las habilidades de alfabetización de los jóvenes de 15 años que el género o el país de origen, pero algunos sistemas educativos son mucho más resistentes a las desventajas sociales que otros, dice el informe. El estatus socioeconómico también tiende a influir en la orientación del programa que persiguen los estudiantes, y los que no tienen padres con educación terciaria tienen más probabilidades de seguir carreras profesionales en el nivel secundario superior. Quienes no tienen educación secundaria superior se enfrentan a desventajas en el mercado laboral. En 2020, la tasa de desempleo de los adultos jóvenes que no habían completado la educación secundaria superior era casi el doble que la de aquellos con calificaciones más altas.

    El origen de los inmigrantes tiende a influir en las trayectorias de aprendizaje, mientras que las perspectivas de empleo de los adultos nacidos en el extranjero varían mucho de un país a otro, según el informe. En casi todos los países con datos disponibles, la tasa de finalización de la educación secundaria superior de los inmigrantes de primera o segunda generación fue más baja que la de los estudiantes sin antecedentes de inmigración. Los resultados del mercado laboral varían mucho para los adultos nacidos en el extranjero con diferentes niveles de educación, lo que refleja la oferta y la demanda de diferentes habilidades, las dificultades que enfrentan los adultos nacidos en el extranjero con educación terciaria para obtener reconocimiento por su educación y experiencia obtenidas en el extranjero, y expectativas salariales más bajas de trabajadores extranjeros en algunos países.

    También persisten las disparidades de género. Los niños tienen más probabilidades que las niñas de repetir un grado y de tener un rendimiento inferior en lectura, y es menos probable que completen la educación secundaria superior. Los niños suelen estar sobrerrepresentados en las trayectorias profesionales y es menos probable que ingresen y se gradúen de la educación terciaria. Las mujeres también superan en número a los hombres en las tasas de participación en el aprendizaje formal de adultos. Sin embargo, sigue siendo menos probable que tengan empleo y ganen menos que los hombres en todos los niveles de logro educativo y en los países de la OCDE, incluso entre los que se han graduado en el mismo campo de estudio.

    La inversión en educación es clave, pero el aumento del gasto en educación generalmente no ha conducido a mejores resultados, lo que sugiere que los países deben analizar más detenidamente cómo invertir los recursos de manera más eficaz y hacer coincidir los recursos con las necesidades. En promedio, en todos los países, el gasto en instituciones educativas ascendió a aproximadamente USD 9 300 por alumno en el nivel preescolar en 2018; USD 10 500 a nivel primario, secundario y postsecundario no terciario; y USD 17 100 a nivel terciario. El sector público financia en promedio el 90% del gasto total en instituciones primarias y secundarias, a menudo obligatorio en la mayoría de los países de la OCDE, y el 66% a nivel terciario.

    Dos tercios de los países informaron un aumento del gasto público en educación en 2020 para apoyar la respuesta educativa a COVID-19 y alrededor de tres cuartas partes informaron que lo aumentaron en 2021. Mantener estas inversiones será fundamental para revertir las pérdidas de aprendizaje y desarrollar la capacidad de los docentes para adaptar el aprendizaje estrategias para las necesidades individuales de los estudiantes y aprovechar las inversiones realizadas para integrar la tecnología en la educación.

    El aprendizaje permanente se ha vuelto más crítico para que los adultos mejoren sus habilidades y vuelvan a capacitarse en un mundo cambiante. Sin embargo, más de la mitad de los adultos no participaron en el aprendizaje de adultos en 2016, y la pandemia redujo aún más las oportunidades para hacerlo. Los educadores deben trabajar más de cerca con otros sectores gubernamentales y empresas para ayudar a promover vías flexibles dentro y fuera de la educación que evolucionen junto con las demandas del mercado laboral, según el informe.

    Education at a Glance 2021 incluye un informe especial destacado: El estado de la educación global: 18 meses después de la pandemia. El informe revela que el alcance de las oportunidades de aprendizaje perdidas en el aula ha sido significativo en muchos países. Cuanto mayor era el nivel de educación, las escuelas más largas estaban cerradas por completo en promedio. El número de días de cierre completo de la escuela representa aproximadamente el 28% del total de días de instrucción durante un año académico típico en preprimaria y más del 56% en el nivel secundario superior en promedio en los países de la OCDE. Esto tiene consecuencias en el aprendizaje equitativo: si bien la mayoría de los sistemas educativos de todo el mundo cambiaron al aprendizaje a distancia, los estudiantes de entornos desfavorecidos pueden tener más dificultades para estudiar de manera eficaz desde casa.

    Fuente: OECD 16 de septiembre de 2021

    Jueves, 19 de agosto de 2021

     

    Chiapas. Pobreza 2020

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, presenta el documento Chiapas. Pobreza 2020.

    Este documento pretende mostrar un panorama general de la Población Hablante de Lengua Indígena (PHLI) residente en el Estado de Chiapas en el año 2020, tomando como fuente de información los datos publicados por el INEGI como resultado del reciente Censo de Población y Vivienda 2020.

    A nivel nacional se registro que 43.9% de la población se encontraba en condición de pobreza.

    El estado de Chiapas tuvo el mayor porcentaje de población en condición de pobreza ya que representa tres cuartas partes de su población total, es decir 75.5%.

    A nivel nacional se registró un aumento de 2 puntos en cuanto al porcentaje de población en condición de pobreza entre los años 2018 y 2020. Lo anterior representó un aumento de 3 millones 763 mil personas.

    En lo que respecta a Chiapas, se ubicó dentro de las 13 entidades que redujeron su porcentaje de población en condición de pobreza, registrando 2.5 puntos porcentuales menos en el año 2020 en relación al año 2018, en términos absolutos fue una disminución de 52 mil personas.

    En lo que respecta al porcentaje de población en condición de pobreza moderada en el año 2020, a nivel nacional se obtuvo el valor de 35.4% del total de la población.

    El estado de Chiapas, ocupó la tercera posición a nivel nacional con un valor de 46.4%, que representa 2 millones 594 mil personas con esta condición en el año 2020.

    A nivel nacional se registró un aumento de 0.5 puntos en cuanto al porcentaje de población en condición de pobreza moderada, entre los años 2018 y 2020, lo anterior representó un aumento de 1 millón 666 mil personas.

    Chiapas, se ubicó dentro de las 19 entidades que redujeron su porcentaje de población en condición de pobreza moderada, registrando 1 punto porcentual menos en el año 2020 en relación al año 2018, en términos absolutos fue una disminución de 61 mil personas.

    En lo que respecta al porcentaje de población en condición de pobreza extrema en el año 2020, a nivel nacional se obtuvo el valor de 8.5% del total de la población.

    En este aspecto, el estado de Chiapas registro el valor más alto a nivel nacional con 29%; que representa 1 millón 623 mil personas en esta condición.

    A nivel nacional se registró un aumento de 1.5 puntos en cuanto al porcentaje de población en condición de pobreza extrema, entre los años 2018 y 2020, lo anterior representó un aumento de poco más de 2 millones de personas.

    Chiapas se ubicó como la tercer entidad con la mayor reducción del porcentaje de población en condición de pobreza extrema con 1.5 puntos porcentuales menos, lo que en términos absolutos representó una disminución de poco menos de 10 mil personas.

    A nivel nacional el porcentaje de población vulnerable por carencias sociales alcanzó la cifra de 23.7%.

    Chiapas se ubicó como la entidad con el menor porcentaje de población en esta condición al registrar 14.1%, cifra que representa a 788 mil personas.

    A nivel nacional el porcentaje de población vulnerable por ingresos alcanzó la cifra de 8.9% en el año 2020.

    La entidad con el menor porcentaje de población en esta condición es Oaxaca con 2.4%, en segundo lugar se ubica Chiapas al registrar 3.3% de su población, esta cifra representa a 183 mil personas.

    El porcentaje de población no pobre y no vulnerable a nivel nacional registró un valor de 23.5% en el año 2020.

    La entidad con el menor porcentaje de población en esta condición es Chiapas con 7.1%, que en términos absolutos representa 397 mil personas.

    El porcentaje de población con rezago educativo a nivel nacional registró un valor de 19.2% en el año 2020.

    Para el mismo año, Chiapas fue la entidad que registró el mayor porcentaje de población en esta condición con 32.5%, dicho valor representó un aumento de 1.3 puntos porcentuales en relación al valor registrado en 2018.

    En lo que se refiere a la carencia por acceso a los servicios de salud, se tiene que a nivel nacional se registró que 28.2% de la población se encontraba en esta condición en el año 2020.

    Para el año 2020, en el estado de Chiapas se registró que 37.1% de su población padecía esta condición, dicho valor posicionó al estado como la segunda entidad con el mayor porcentaje registrado.

    Cabe mencionar que el incremento del valor estatal entre el año 2018 y el 2020 fue de poco más del doble, es decir 19.7 puntos porcentuales más.

    El porcentaje de población con carencia por acceso a la seguridad social a nivel nacional en 2020 registró el valor de 52% de la población.

    Para el mismo año, Chiapas fue el estado con el mayor porcentaje de población en esta condición con 78.9%, dicho valor fue 4.2 puntos porcentuales menos que el registrado en el 2018 (83.1%).

    A nivel nacional, el porcentaje de población con carencia por calidad y espacios de la vivienda en 2020 registró el valor de 9.3% de la población con esta carencia.

    Chiapas ocupó la tercera posición a nivel nacional como las entidades con mayo porcentaje de su población con esta carencia, dicho valor fue 20%; mismo que registro un descenso de 3.6 puntos porcentuales en relación al año 2018 (23.6%).

    La dotación de servicios básicos ha sido contemplada en todo momento por los diferentes niveles de gobierno, para el año 2020 a nivel nacional, el porcentaje de población con carencia por acceso a estos servicios en la vivienda registró el valor de 17.9%.

    Chiapas ocupó la segunda posición a nivel nacional como las entidades con mayor porcentaje de su población con esta carencia, dicho valor fue 55.8%; registrando una disminución de 1.3 puntos porcentuales en relación al año 2018 (57.1%).

    El porcentaje de población con carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad a nivel nacional se ubicó en 22.5% para el año 2020.

    En lo que respecta al estado de Chiapas, se tiene que 24.5% de su población presenta esta carencia, dicho valor presentó una disminución de 1.2 puntos porcentuales en relación al año 2018 (25.7%).

    A nivel nacional, el porcentaje de población con ingreso inferior a la línea de pobreza extrema por ingresos fue de 17.2 para el año 2020.

    Chiapas fue el estado con el mayor porcentaje de población con esta carencia al registrar 44.1%, a pesar de lo anterior también fue el estado con la mayor disminución de dicho porcentaje al registrar 5.2 puntos porcentuales menos en relación al año 2018 (49.4%).

    A nivel nacional, el porcentaje de población con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos alcanzó un valor de 52.8% para el año 2020.

    Chiapas, al igual que en el indicador anterior, fue el estado con el mayor porcentaje de población con esta carencia al registrar 78.8%, aún con lo anterior se ubicó dentro de las entidades que lograron reducir dicho porcentaje con 2.2 puntos porcentuales menos en relación al año 2018 (81%).

    Fuente: SH 19 de agosto de 2021

    Miércoles, 18 de agosto de 2021

    Retrasar el regreso a clases dejaría pérdidas
    laborales superiores a 3.8 billones de pesos

  • Un reporte de la entidad financiera advierte que las ganancias laborales de la generación pandemia podrían disminuir en 11% debido al rezago educativo generado por la covid-19; el impacto para el PIB sería de hasta 25 por ciento.

    Si no hay un retorno a la educación presencial en el corto plazo, la generación actual de niños, niñas y adolescentes en México tendrá pérdidas salariales en su vida laboral adulta superiores a 3.8 billones de pesos debido al rezago educativo causado por la pandemia en su formación y desarrollo de habilidades, concluye una investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    De acuerdo con la investigación El impacto de la pandemia covid-19: Sus consecuencias educativas y laborales a largo plazo, sus autores pronostican una disminución en los ingresos salariales de esta generación de 11.1% a lo largo de su vida, en promedio. La población afectada es de más de 28.8 millones de estudiantes de entre 6 y 18 años de edad.

    En América Latina, Chile, Perú, Brasil, Argentina, Uruguay y Costa Rica han reiniciado clases presenciales en algunas zonas y en modelos híbridos, según el Observatorio a la Gestión Educativa. En Nicaragua las escuelas nunca cerraron. Recientemente, la oficial de Educación de UNICEF en México, declaró que el regreso a las aulas no ha significado un alza en el contagio de estudiantes.

    Los datos aportados por el estudio proyectan que, sin covid-19, la población actual de estudiantes generaría en su vida laboral 59 billones de pesos, cerca de 2 millones de pesos per cápita. La pandemia y su impacto en la formación del capital humano han tenido ya un costo de 3.8 billones de pesos, o una pérdida en ingresos laborales a nivel individual de 132,000 pesos.

    La economía mexicana perdería el equivalente a 16.6% del PIB de un año durante la vida laboral de esta generación tan sólo por el bajo aprovechamiento escolar del ciclo 2019-2020. Sin embargo, en el acumulado de 1.3 ciclo escolares bajo la pandemia el impacto pordría ser de hasta 25% de un año del PIB.

    “Los resultados muestran que mantener a las niñas, niños y jóvenes en la escuela es la intervención necesaria para mitigar el efecto del abandono a causa del covid-19, sobre todo en la población más vulnerable. Si los mantenemos en la escuela, tendrán más capital humano”, se expone en el documento.

    En su estudio, los investigadores del BID refieren otras proyecciones sobre la pérdida económica por el cierre de las escuelas. Las metodologías para calcularla varían, pero todas coinciden en que habrá un daño de grandes magnitudes. George Psacharopoulosis, investigador sobre la economía de la educación, ha estimado que la caída para el PIB mundial por el rezago educativo sería de 18%, o 15.1 billones de dólares.

    Para el BID los hogares “con menos ingresos son aquéllos que no sólo tienen menos recursos educativos, sino también las capacidades y el tiempo de los padres es más limitado”. Sin embargo, los papás que trabajan en México dedican, en promedio, poco más de una hora a la semana a cada niña o niño, según la Encuesta Nacional sobre el uso del Tiempo (ENUT 2014).

    Las mamás con trabajo remunerado destinan casi tres horas y media a cada hija o hijo. Las madres que hacen trabajo del hogar no remunerado ocupaban poco más de tres horas y media, también por persona.

    Los salarios aportan un valor al Producto Interno Bruto del país. Y si estos disminuyen, baja también su contribución. Pues bien, tan sólo porque de marzo a junio de 2020 las clases fueron virtuales, la aportación que esa generación de estudiantes daría al PIB mediante sus sueldos será 8.4% menor. Pero por el ciclo escolar 2020-2021 la caída podría ser de hasta 25 por ciento.

    Ante este panorama, concluyen los especialistas, el desafío es definir acciones que permitan mitigar el impacto eventual sobre la generación escolar actual. Algunas alternativas son modalidades híbridas de clases que combinen sesiones presenciales y remotas, la reapertura de escuelas en zonas de bajos índices de contagios y mayor seguimiento de las y los estudiantes que no pudieron mantener un vínculo con el sistema educativo en lo que va de la pandemia.

    Fuente:EL ECONOMISTA 18 de agosto de 2021

  • Miércoles, 7 de julio de 2021

    El COVID-19 agranda el desafío para lograr
    la Agenda 2030 de desarrollo sostenible

  • El mundo no estaba en camino de cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible antes de que golpeara el COVID-19, y ahora el desafío se ha magnificado muchas veces, según un nuevo informe de la ONU que indica que los países deben tomar medidas ‘críticas’ para salir de la pandemia, durante los próximos 18 meses.

    El Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2021, presentado en la Sede de la ONU en Nueva York, muestra el exorbitante peaje que la pandemia de COVID-19 se ha cobrado de la Agenda 2030.

    Además de los casi cuatro millones de muertes por coronavirus, entre 119 y 124 millones de personas volvieron a la pobreza y al hambre crónica, y se perdió el equivalente a 255 millones de empleos a tiempo completo, indica el informe.

    Las interrupciones de los servicios de salud esenciales han amenazado años de progreso en la mejora de la salud materno infantil, el aumento de la cobertura de inmunización y la reducción de las enfermedades transmisibles y no transmisibles. Alrededor del 90% de los países todavía informan sobre una o más interrupciones importantes de los servicios de salud esenciales.

    El informe también indica que la pandemia ha puesto de manifiesto e intensificado las desigualdades dentro y entre países.

    El informe también confirma lo que agencias de la ONU como la Organización Meteorológica Mundial han estado dando la alarma: la desaceleración económica en 2020 hizo poco para frenar la crisis climática, que continúa en gran medida sin cesar.

    El mundo también se quedó corto en los objetivos de 2020 para detener la pérdida de biodiversidad y la reversión de los 10 millones de hectáreas de bosque que se perdieron cada año, entre 2015-2020.

    La pandemia de COVID-19 también ha afectado negativamente el progreso hacia la igualdad de género. La violencia contra las mujeres y las niñas se ha intensificado, se espera que aumente el matrimonio infantil y las mujeres han sufrido una parte desproporcionada de la pérdida de puestos de trabajo y mayores responsabilidades de cuidado en el hogar.

    Mientras tanto, los flujos globales de inversión extranjera directa cayeron un 40% en 2020 en comparación con 2019. El documento muestra que la pandemia ha traído inmensos desafíos financieros, especialmente para los países en desarrollo, con un aumento significativo del sobreendeudamiento.

    Según el informe, para volver a encarrilar la Agenda 2030, los gobiernos, las ciudades, las empresas y las industrias deben utilizar la recuperación para adoptar vías de desarrollo bajas en carbono, resilientes e inclusivas que reducirán las emisiones de carbono, conservarán los recursos naturales y crearán mejores empleos, avanzar en la igualdad de género y abordar las crecientes desigualdades.

    La Agenda 2030, adoptada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas en 2015, proporciona un plan común para la paz y la prosperidad de las personas y el planeta, ahora y en el futuro.

    En su esencia, los 17 Objetivos suponen mejorar la salud y la educación, reducir la desigualdad y estimular el crecimiento económico, todo mientras se aborda el cambio climático y se trabaja para preservar nuestros océanos y bosques.

    La reunión pondrá el foco en nueve Objetivos Globales de este año: poner fin a la pobreza, acabar con el hambre, mejorar la salud, lograr un trabajo decente, reducir las desigualdades, hacer un consumo y una producción responsables; tomar medidas para frenar el cambio climático y mantener la paz.

    Fuente: ONU 06 de julio de 2021

  • Martes, 25 de mayo de 2021

    Es necesario apoyar a los educadores de manera que puedan
    contribuir a forjar un mejor futuro del trabajo, dice la OIT

  • Los trabajadores de la educación precisan de un mayor apoyo si han de proporcionar el aprendizaje adicional necesario para construir una recuperación de la pandemia más sostenible y resiliente.

    Existe la necesidad urgente de invertir en la educación, en la formación y en el trabajo decente para los trabajadores de la educación de manera que puedan contribuir con la recuperación post COVID-19, puso de manifiesto la Reunión técnica sobre el futuro del trabajo en el sector educativo de la OIT

    El aprendizaje permanente eficaz y una educación de calidad para todos son esenciales para un futuro del trabajo mejor. Si los educadores, los formadores y el personal de apoyo han de satisfacer esta necesidad y preparar el camino para los desafíos del futuro, será necesario que dominen las nuevas tecnologías y técnicas de enseñanza, comprendan la demanda de competencias del mercado laboral y reciban el apoyo para hacer frente a sus nuevas responsabilidades.

    La pandemia de COVID-19 ha representado un gran desafío para los educadores. La reunión puso de manifiesto la rapidez de los cambios que están teniendo lugar, en particular el uso masivo de la tecnología. Estos cambios, además de las funciones y responsabilidades adicionales, están revolucionando los empleos de los docentes, los administradores y el personal de apoyo de la educación.

    Otro desafío es poner en relación el mundo de la educación con las necesidades de los empleadores e invertir en la educación y la capacitación técnica y profesional.

    Los problemas que afectan las condiciones de trabajo de los educadores deben ser abordados, y la mejor manera de hacerlo es a través del diálogo social, destacaron los participantes a la reunión técnica.

    La reunión adoptó unas conclusiones que otorgan a los gobiernos, los empleadores y los trabajadores un fuerte mandato para invertir en la educación y la formación de calidad, así como en el trabajo decente para los educadores. Los participantes pusieron de manifiesto que la educación es un derecho humano, un bien y público y una responsabilidad pública, y no una mercancía. La reunión destacó además que el sector privado tiene un papel que desempeñar en el suministro de una educación de calidad.

    Fuente: OIT 24 de mayo de 2021

  • Jueves, 29 de abril de 2021

    Ciudad de México, única entidad con alta
    competitividad en el país: Imco

  • La capital siguió atrayendo talento e inversión pese a la pandemia.

    Durante el primer año de la pandemia, la Ciudad de México fue la única entidad federativa que mostró una alta competitividad, es decir, siguió atrayendo talento e inversión, mientras que en el otro extremo se encontraron los estados del sur como los más rezagados.

    De acuerdo con el Índice de Competitividad Estatal 2021 (ICE) del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), que mide la capacidad de los estados para generar, atraer y retener talento e inversiones, la capital del país se ubicó en la primera posición de un ranking de 32.

    Pese a la emergencia sanitaria, la Ciudad de México no perdió su primer lugar en el ICE; desde el 2001 lo ocupa.

    La Ciudad de México presentó el mayor PIB per cápita (408,042 pesos por persona) y la mayor diversificación económica (937 sectores), uso de banca móvil (14,827 contratos de banca móvil por cada 10,000 adultos) y carga aérea (51,000 kilogramos por cada 1,000 personas).

    Entre las razones principales que pusieron al sur en jaque, la especialista indicó que la emergencia sanitaria mermó la diversificación económica de estos estados; también se suma un rezago histórico donde se ha excluido a la región de los planes de desarrollo y crecimiento económico.

    Recalcó que los cinco estados del sur tienen en promedio el menor PIB per cápita del país (87,00 pesos por persona), también el mayor rezago en inversión por población económicamente activa (45,000 pesos) y sólo 19% de las personas de 25 años o más cuentan con estudios universitarios o técnicos. También se concentra el mayor porcentaje de informalidad (71% de los trabajadores).

    Sobre el proceso de evaluación y metodología del ICE, el índice está compuesto por 72 indicadores que forman 10 subíndices (tecnología, turismo, conectividad, economía, mercado laboral, seguridad, uso de recursos naturales, democracia, gestión gubernamental; e inclusión, salud y educación).

    Los resultados de las entidades permiten clasificarlas en seis grupos de competitividad: alta, adecuada, media alta, media baja, baja y muy baja.

    A partir de los resultados identificados en el ICE 2021, el Imco desarrolló algunas propuestas para que las entidades mejoren su competitividad. La primera busca que se pueda adecuar la legislación presupuestal estatal con el fin de crear controles a las modificaciones presupuestales de los poderes ejecutivos locales, para evitar que los recursos sean reasignados sin aprobación previa y con ello evitar la discrecionalidad.

    Se debe promover la inserción de los estados del sur-sureste del país en la cadena productiva de América del Norte, mediante mejoras regulatorias e inversión en infraestructura y conectividad.

    También se deben desarrollar capacidades para la generación y procesamiento de datos que mejoren la toma de decisiones de política pública y faciliten trámites y servicios.

    Se necesitan reformar las leyes de adquisiciones y obras públicas estatales para incluir protocolos y lineamientos; se deben crear sistemas estatales de innovación que incentiven un vínculo entre el sector privado y los generadores de patentes.

    Por último, se tienen que aprovechar las facultades de los estados para desarrollar programas de nivelación académica ante los efectos de la pandemia.

    Fuente:EL ECONOMISTA 27 de abril de 2021

  • Jueves, 29 de abril de 2021

    Estadísticas a propósito del Día del Niño (30 de abril)

  • Datos del Censo de Población y Vivienda 2020 indican que en México residen 31.8 millones de niñas y niños de 0 a 14 años de edad, que en términos relativos representan 25.3% de la población total.

  • El 5.4% de las niñas y niños de 3 a 14 años hablan alguna lengua indígena y 1.7% de los menores de 15 años de edad son afromexicanos o afrodescendientes.

  • El 87.9% de las niñas y niños en el país disponen de drenaje, energía eléctrica, agua entubada y piso firme en sus viviendas; este porcentaje es menor para el caso de las niñas y niños en cuyos hogares se habla alguna lengua indígena (61.0%).

  • El matrimonio y el trabajo infantil aumentaron en 2020 respecto a 2010 en el país. Actualmente, 6 de cada mil niñas de 12 a 14 años se han unido o casado, y 122 de cada mil niños y niñas trabajan.

    La celebración del Día del Niño en México data de 1924, año de la Declaración de Ginebra, el primer texto internacional que reconoce derechos específicos para las niñas y los niños. En 1959, la Organización de las Naciones Unidas aprueba la Declaración de los Derechos del Niño y en 1989 es firmada la Convención sobre los Derechos del Niño, un tratado vinculante que reúne derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales.

    En el marco de esta conmemoración, el INEGI presenta una selección de cifras relacionadas con algunos de estos derechos y el bienestar de la población con menos de 15 años en el país, a partir de la información que ofrecen los Censos de Población y Vivienda 2010 y 2020, los Censos Económicos 2009, 2014 y 2019, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, y la serie de Estadísticas de Mortalidad de 1990 a 2019.

    Igualdad y No Discriminación

    De acuerdo con los datos del Censo de Población y Vivienda 2020, en el país residen 31.8 millones de niñas y niños de 0 a 14 años, que en términos porcentuales representan 25.3% de la población total. De este conjunto, 1.4 millones de niñas y niños de 3 a 14 años hablan alguna lengua indígena, es decir 5.4% de la población de esas edades. Además,1.7% de los menores de 15 años son afromexicanos o afrodescendientes.

    Por otra parte, 6.5% de la niñez en México tiene alguna discapacidad, condición mental o limitación para caminar, subir o bajar, ver aun usando lentes, hablar o comunicarse, oír aun usando aparato auditivo, vestirse, bañarse o comer, recordar o concentrarse.

    Las condiciones materiales de las niñas y niños en hogares donde se habla alguna lengua indígena son en general distintas de las que tienen sus pares de hogares no indígenas. En el primer grupo, sólo en seis de diez casos la vivienda cuenta con servicio de energía eléctrica, agua entubada, drenaje y piso firme, mientras que, en el segundo, esto ocurre en nueve de cada diez.

    El origen étnico y la condición de discapacidad o limitación son dos categorías útiles para evaluar el grado de igualdad o desigualdad experimentado por diferentes subpoblaciones infantiles en México. A continuación, se presentan algunos datos que reflejan el contraste en el disfrute de algunos derechos fundamentales de la niñez.

    Escolaridad

    Entre la población infantil de 6 a 11 años, 4.0% de quienes hablan lengua indígena y 4.3% de quienes tienen alguna limitación, discapacidad o condición mental no tienen escolaridad, en contraste con 1.1% y 1.2% de los no hablantes de lengua indígena y afrodescendientes, respectivamente.

    Conforme avanza la edad, la brecha en el nivel de escolaridad para la población infantil que habla lengua indígena se hace más amplia: 44.8% de la población de 12 a 14 años cuenta con algún grado aprobado a nivel secundaria, en tanto que entre los afrodescendientes y no hablantes de lengua indígena la cifra es del 56.0 y 56.9%, respectivamente. En el caso de la subpoblación con alguna limitación, discapacidad o condición mental, el dato es 52.2 por ciento.

    Salud y Mortalidad

    En 2020, 81.4% de la población hablante de lengua indígena, 77.3% de la población afrodescendiente, 75.8% de la población con alguna discapacidad, limitación o condición mental y 74.8% de la población no hablante de lengua indígena estaban afiliados a los servicios de salud (Censo de Población y Vivienda 2020).

    En las últimas tres décadas, las defunciones de menores de un año han disminuido de manera importante (65.0%).

    Fuente: INEGI 28 de abril de 2021

     

  • Martes, 27 de abril de 2021

    Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Puebla
    registraron el mayor rezago social en el 2020

  • De acuerdo con el Coneval, estas cinco entidades presentaron un importante porcentaje de carencias en acceso a la educación, a los servicios de salud, calidad y espacios en la vivienda, servicios básicos, entre otros.

    Durante el 2020, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Puebla se posicionaron como las entidades con mayor rezago social a nivel nacional, es decir, presentaron un importante porcentaje de carencias en acceso a la educación, a los servicios de salud, calidad y espacios en la vivienda, servicios básicos, entre otros.

    El Índice de Rezago Social 2020 (IRS), elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), identificó de manera específica a Chiapas, donde se presentan los mayores niveles de rezago en cinco de los 11 indicadores de la medición y, en contraste, la Ciudad de México registra los menores niveles en seis de los 11 indicadores.

    Por ello, se reafirma que a través de los resultados del IRS y su respectivo grado de rezago social, Chiapas, Oaxaca y Guerrero figuran como las tres entidades con muy alto grado de rezago social, principalmente en aquellos relativos a analfabetismo y educación incompleta, así como viviendas con piso de tierra, viviendas que no disponen de agua entubada de la red pública y viviendas que no disponen de lavadora; en comparación con Nuevo León, Coahuila y la Ciudad de México, que presentan los niveles de IRS más bajos y cuyo grado de rezago social es muy bajo.

    De esta manera, según el Coneval, con los resultados del IRS comparable será posible examinar la evolución del rezago social en el país a través del tiempo, con el fin de poner a disposición de las autoridades información oportuna y pertinente para el diseño de políticas públicas que abonen al mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

    Respecto a los indicadores asociados al rezago educativo, el Coneval observó que Chiapas (13.7%), Guerrero (12.5%) y Oaxaca (11.8%) son las entidades con el mayor porcentaje de población de 15 años o más analfabeta.

    Asimismo, Chiapas (48.1%), Oaxaca (45.2%) y Guerrero (42.5%), también presentan altas cifras de población de 15 años y más con educación básica incompleta. Por el contrario, la Ciudad de México es la entidad con el menor porcentaje de población de 15 años o más analfabeta, y población de 15 años y más con educación básica incompleta (1.4% y 17.5%, respectivamente).

    A nivel nacional, 29.6% de la población de 15 años y más tienen una educación básica incompleta.

    Por otro lado, se identificó que Michoacán (37.6%), Estado de México (33.4%) y Chiapas (32.7%), son los estados con mayor población sin derechohabiencia a servicios de salud. En contraste, las entidades con el menor porcentaje de población sin derechohabiencia a servicios de salud son Chihuahua (15.3%), Baja California Sur (16.2%) y Colima (16.8 por ciento).

    Por su parte, a nivel nacional, el porcentaje de población sin derechohabiencia a servicios de salud para el 2020 fue de 26.2 por ciento.

    En el caso de la calidad y espacios de la vivienda, Guerrero (14.0%), Oaxaca (13.3%) y Chiapas (11.1%), se colocaron como los estados donde más viviendas cuentan con pisos de tierra.

    En cuanto a las entidades con el mayor porcentaje de viviendas que no disponen de excusado o sanitario, Guerrero (9.5%), Yucatán (6.5%) y Campeche (3.6%) son las que presentan mayor porcentaje, aunado a que en Guerrero (11.1%), Chiapas (9.9%) y Oaxaca (9.8%) más viviendas no disponen de agua entubada de la red pública.

    Así como Oaxaca (19.4%) Guerrero (11.8%) y San Luis Potosí (9.1%), donde más hogares no disponen de drenaje; y Oaxaca (2.3%), Durango (1.8%) y Chiapas (1.8%) como los estados con mayor porcentaje de viviendas que no cuentan con energía eléctrica.

    En contraste, la Ciudad de México se posiciona como la entidad con menor porcentaje de viviendas que no disponen de excusado o sanitario (0.3%), viviendas que tienen drenaje (0.2%) y viviendas que cuentan con energía eléctrica (0.1 por ciento).

    Sobre los indicadores asociados a los activos de la vivienda, se dijo que, a nivel nacional, 27.2% de los hogares no dispone de lavadora, mientras que 12.4% de refrigerador.

    Las entidades con mayor porcentaje de viviendas que no disponen de lavadora son Chiapas (56.2%), Guerrero (54.2%) y Oaxaca (52.7%), y de las casas que no tienen refrigerador destaca Chiapas (35.4 por ciento).

    Fuente:EL ECONOMISTA 26 de abril de 2021

  • Jueves, 22 de abril de 2021

    La lectura en formato digital de libros, revistas y periódicos
    registra los incrementos más altos desde 2016: MOLEC 2021

  • Entre 2016 y 2021, el porcentaje de población lectora de libros en formato digital pasó de 6.8 a 21.5%; los lectores de revistas aumentaron de 2.6 a 21.6% y los de periódicos digitales, de 5.6 a 21.3 por ciento.
  • El 71.6% de la población de 18 años y más que saben leer y escribir un recado declaró leer alguno de los materiales considerados por MOLEC. Comparado con 2016, hay una reducción de 9.2% en este grupo de población.
  • El promedio de libros que leyó la población adulta lectora en los últimos 12 meses fue de 3.7 ejemplares, cifra que no se alcanzaba desde 2017.
  • Los dos motivos principales para no leer son la falta de tiempo; y falta de interés, motivación o gusto por la lectura.
  • El INEGI presenta los resultados del Módulo sobre Lectura (MOLEC) levantado en febrero de 2021, para dar continuidad a este programa que se realiza desde 2015, con el objetivo de proporcionar información de interés en materia del comportamiento lector, características de la lectura y expresiones sociales de la misma.

    Además, el MOLEC proporciona una perspectiva de esta práctica en la población que reside en México de 18 y más años de edad en 32 áreas de 100 mil y más habitantes y permite enfocar los esfuerzos para el fomento a la lectura en el país.

    Principales Resultados

    El 71.6% de la población de 18 años y más que saben leer y escribir un recado (alfabetas) declaró leer alguno de los materiales considerados por MOLEC. Comparada con 2016, hay una reducción de 9.2 puntos porcentuales en este grupo de población.

    Nueve de cada diez personas con al menos un grado de educación superior declararon leer algún material considerado por MOLEC; solo cinco de cada diez personas sin educación básica terminada declararon leerlos.

    El promedio de libros que leyó la población adulta lectora en los últimos 12 meses fue de 3.7 ejemplares, cifra que no se alcanzaba desde 2017. Las mujeres declararon haber leído más ejemplares que los hombres (3.9 y 3.5 respectivamente).

    La mayor parte de la población adulta lectora de libros (42.6%) declaró que el motivo principal para leer libros es por entretenimiento. Le siguen las razones de trabajo o estudio y por cultura general.

    Los lectores de libros prefirieron los de literatura con 36.1%, seguidos de aquellos de alguna materia o profesión, de texto o uso universitario, con 30.8 por ciento.

    La población lectora de revistas y periódicos registró los porcentajes más bajos de toda la serie, con 36.5 y 37.6 %, mientras que la población lectora de historietas y páginas de Internet foros o blogs alcanzó las proporciones más altas desde 2016 con 9.9 y 57.6 por ciento.

    La población adulta con un grado de educación superior realiza 50 minutos continuos de lectura mientras que quienes no cuentan con educación básica terminada registran 35 minutos por sesión.

    Para 2021 el porcentaje de personas adultas lectoras que prefieren la lectura de libros en formato digital se triplica en relación con lo declarado por la población en 2016 (21.5% contra 6.8%) y resulta casi el doble de 2020, que fue de 12.3 por ciento.

    En formato digital, la lectura de revistas aumentó de 2.6% en 2016 a 22.6% en 2021. En cuanto a la lectura de periódicos en formato digital se registró un incremento de 5.6 a 21.3% entre 2016 y 2021.

    Ocho de cada diez adultos que asistieron a la escuela primaria durante la infancia declararon que después de realizar alguna lectura les pedían comentar o exponer lo leído y a 59.2% le animaban para visitar bibliotecas.

    El 77.2% de la población alfabeta de 18 y más años de edad lectora de los materiales del MOLEC declaró que recibió motivación para lectura en el hogar y en la escuela.

    Los dos motivos principales de la población adulta alfabeta que declaró no leer ningún material considerados por el MOLEC, fueron al igual que en 2020, la falta de tiempo; y la falta de interés, motivación o gusto por la lectura.

    El diseño del MOLEC se sustenta en la Metodología Común para Explorar y Medir el Comportamiento Lector, publicada por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).

    Fuente: INEGI 22 de abril 2021.

    Miércoles, 14 de abril de 2021

    A casi la mitad de las mujeres se les niega el derecho
    a decidir sobre su cuerpo y sus relaciones sexuales

  • Un nuevo informe de la agencia de población señala que la educación es vital para las mujeres, ya que a mayor educación mayor control sobre sus cuerpos. Las principales vulneraciones que sufren las mujeres incluyen la violación, la esterilización forzada, las pruebas de virginidad, la mutilación genital femenina o el matrimonio infantil entre otros.

    Casi la mitad de las mujeres en 57 países en desarrollo no tienen el derecho a decidir si quieren tener relaciones sexuales con sus parejas, usar anticonceptivos o buscar atención sanitaria, según concluye el nuevo informe sobre el Estado de la Población Mundial 2021 del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

    El informe anual sobre el Estado de la Población Mundial, este año bajo el lema Mi cuerpo me pertenece: Reclamar el derecho a la autonomía y la autodeterminación, es el primero que realiza la ONU centrándose en la autonomía corporal y busca resaltar el poder y la capacidad para tomar decisiones de las mujeres sobre sus cuerpos, sin temor a la violencia o a que alguien más decida por ellas.

    El Fondo destaca que la falta de autonomía corporal comporta grandes implicaciones que van más allá de los grandes perjuicios para las mujeres y las niñas en la esfera individual: una potencial depresión de su productividad económica, el menoscabo de sus habilidades, y los costos adicionales resultantes para los sistemas judiciales y de atención de la salud.

    El análisis mide tanto el poder de las mujeres para tomar decisiones acerca de sus cuerpos como el grado de apoyo o interferencia legislativo de los países sobre el derecho de una mujer a tomar este tipo de decisiones. Los datos muestran que existe un fuerte vínculo entre el poder para tomar decisiones y los niveles educativos más altos.

  • Solo el 55% de las mujeres están totalmente empoderadas para tomar decisiones relacionadas con la atención de la salud, la anticoncepción y la capacidad para decir sí o no a mantener relaciones sexuales

  • Únicamente el 71% de los países garantizan el acceso a servicios de maternidad integrales

  • Solamente el 75% de los países garantizan legalmente un acceso pleno y equitativo a la anticoncepción

  • Cerca del 80% de los países tienen leyes que apoyan la salud y el bienestar sexuales

  • Únicamente alrededor del 56% de los países tienen leyes y políticas que apoyan la educación integral en sexualidad

    El informe también analiza cómo las iniciativas para confrontar los abusos pueden derivar en mayores vulneraciones de la autonomía corporal.

    Según el estudio, las auténticas soluciones a estos problemas deberán considerar las necesidades y experiencias de las personas afectadas.

    El informe sobre el Estado de la Población Mundial se publica anualmente desde 1978 y pone de relieve cuestiones novedosas en el campo de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, incorporándolas al debate público y analizando los retos y las oportunidades que presentan para el desarrollo internacional.

    Fuente: ONU 14 de abril de 2021

  • Viernes, 9 de abril de 2021

    Fortalecen SEP e INEGI la oferta de
    información de la estadística de educación

  • Con la conformación de un grupo interinstitucional se profundizará en el entendimiento y estudio del fenómeno educativo en México.

  • Los estudios que se produzcan sobre la materia podrán tener una mayor desagregación conceptual y geográfica.

    Con el establecimiento de un grupo de trabajo interinstitucional para el análisis, uso y explotación de los datos provistos por distintas fuentes de información, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) profundizarán en el entendimiento y estudio del fenómeno educativo en México.

    Este grupo de trabajo se enmarca en el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (SNIEG), a través del Comité Técnico Especializado de Información Educativa (CTEIE), donde se interactúa de manera colegiada con diversas autoridades y especialistas en materia educativa.

    El análisis de la realidad educativa permitirá la realización de estudios de mayor alcance y precisión estadística, derivado de que cada fuente puede dimensionar aspectos complementarios al resto de los productos de información.

    Con ello, los estudios que se produzcan sobre la materia podrán tener una mayor desagregación conceptual y geográfica, con indicadores que den cuenta de las diversas realidades de nuestro país.

    De esta manera, los trabajos colaborativos permitirán fortalecer la oferta de información de la estadística de educación en el SNIEG, con base en la pertinencia de conceptos e indicadores propios del Sistema Educativo Nacional, así como el aprovechamiento de los registros escolares y administrativos nominales, con fines estadísticos por parte del INEGI y la SEP.

    Además, gracias a esta coordinación se podrán establecer rutas de trabajo en torno a nuevas necesidades de información que puedan ser identificadas por el INEGI y la SEP, para una mejor comprensión del Sistema Educativo y del seguimiento de la política educativa en México.

    Asimismo, la información que de estos esfuerzos coordinados emane, podrá ser útil a las autoridades educativas federales y estatales para el diseño, implementación, seguimiento y evaluación de políticas públicas, en beneficio de la población de todo el país.

    Otras de las fuentes de información que contribuirán con este propósito son la pasada Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación (ECOVID-ED) 2020 además de encuestas en hogares adicionales y del Censo de Población y Vivienda 2020, en combinación con los datos de la estadística educativa que surge de los registros escolares, administrativos y demás fuentes de información que la propia SEP produce.

    Fuente: INEGI 09 de abril de 2021

  • Lunes, 29 de marzo de 2021

    Cómo se está dejando atrás a las mujeres en la
    búsqueda de un trabajo decente para todos

  • Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas establecen una visión compartida para acabar con la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático para 2030.

    Incluso antes del inicio de la pandemia, la igualdad de género en el lugar de trabajo seguía siendo difícil de alcanzar. Ahora las mujeres están en primera línea de la crisis del COVID-19, ya que constituyen el grueso de los trabajadores esenciales, incluido el 70% del personal sanitario. Sin embargo, en todo el mundo y en todas las regiones y grupos de ingresos, la pandemia ha afectado más a las oportunidades de las mujeres en el mercado laboral. Es probable que esto revierta algunos de los progresos realizados en el marco del Objetivo 8, que pretende “promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, la plena y productiva ocupación y el trabajo decente para todos”. Aunque todavía no disponemos de suficientes datos globales para comprender el impacto total de la pandemia en los mercados laborales, a continuación se ofrece un vistazo a lo que sí sabemos.

    La perturbación del mercado laboral en 2020 superó con creces el impacto de la crisis financiera mundial de 2009. ocupación Las pérdidas no sólo no tuvieron precedentes, sino que fueron más pronunciadas para las mujeres (5,0%) que para los hombres (3,9%).

    Además, dado que el cierre de las escuelas debido a los cierres requiere una mayor supervisión de los niños en el hogar, las mujeres son mucho más propensas a abandonar la fuerza de trabajo que los hombres para poder prestar esa atención. Esto está aumentando aún más las antiguas brechas de género en las tasas de participación en la fuerza laboral. En 2019, antes de que comenzara la pandemia, la participación en la fuerza de trabajo de los hombres en edad avanzada era del 93,5%, en comparación con sólo el 62,1% de las mujeres en edad avanzada. La tasa era aún más baja para las mujeres en pareja con hijos pequeños.

    La proporción de mujeres en puestos directivos en todo el mundo ha mostrado un lento progreso en las dos últimas décadas. Aumentó menos de 3 puntos porcentuales desde el año 2000. En 2019, aunque las mujeres representaban casi el 39% de la población activa mundial, solo ocupaban el 28% de los puestos directivos. Esto sugiere que el techo de cristal sigue muy presente, ya que los hombres siguen dominando los puestos de toma de decisiones, como los de director general, altos funcionarios y legisladores, ocupando casi tres cuartas partes de estas ocupaciones.

    La proporción de mujeres en puestos directivos disminuyó, a veces significativamente, del cuarto trimestre de 2019 al tercer trimestre de 2020 en más de la mitad de los 47 países con datos disponibles. Las cifras trimestrales estaban disponibles sobre todo para los países de ingresos altos. No obstante, es probable que este patrón se mantenga en los países de ingresos más bajos, donde a menudo más de la mitad de las mujeres directivas trabajan por cuenta propia. Las medidas de distanciamiento social, los cierres y la distorsión de las cadenas de suministro y los mercados han exacerbado las desigualdades estructurales y los retos que suelen impedir el rendimiento y el crecimiento de las empresas propiedad de mujeres, y han provocado el cierre de muchas de ellas.

    En todo el mundo, la proporción de jóvenes que no cursan estudios, ocupación ni reciben formación (NEET, por sus siglas en inglés) no ha mostrado signos significativos de mejora en más de una década, mientras que las mujeres jóvenes siguieron viéndose afectadas de forma desproporcionada en comparación con sus homólogos masculinos. En 2019, las mujeres jóvenes tenían más del doble de probabilidades que los hombres jóvenes de estar desempleadas y sin educación ni formación.

    Aunque todavía no se dispone de cifras globales para el conjunto de 2020, las cifras trimestrales muestran que la tasa de ninis fue mayor en el segundo trimestre de 2020 que el año anterior en 45 de los 50 países con datos disponibles. Esto no es sorprendente, ya que las medidas de cierre de la pandemia de COVID-19 causaron pérdidas sin precedentes en ocupación en 2020, con mayores pérdidas para los trabajadores jóvenes (8,7%) que para los trabajadores mayores (3,7%). Mientras tanto, tanto la educación técnica y profesional como la formación en el puesto de trabajo sufrieron una interrupción masiva, obligando a muchos a abandonar sus estudios.

    Se calcula que 1.600 millones de trabajadores de la economía informal -es decir, el 76% de los trabajadores informales de todo el mundo- se vieron muy afectados por las medidas de cierre y/o trabajaban en los sectores más afectados, como los servicios de alojamiento y alimentación. Entre ellos, las mujeres estaban sobrerrepresentadas en los sectores de alto riesgo: El 42% de las mujeres trabajaban en esos sectores, frente al 32% de los hombres.

    Mientras que el sector informal ocupación tiende a aumentar durante las crisis, actuando a menudo como una opción “por defecto” para sobrevivir o mantener los ingresos, las limitaciones a la circulación de personas y bienes durante la pandemia de COVID-19 han restringido este tipo de mecanismo de supervivencia. Esto, a su vez, ha dejado a los trabajadores informales y a sus familias en una posición muy precaria, expuestos a pérdidas repentinas de ingresos y enfrentándose a mayores riesgos de caer en la pobreza.

    Como sabemos desde hace tiempo, la crisis del COVID-19 ha tenido un impacto desproporcionado en las mujeres. Los datos disponibles muestran cada vez más hasta qué punto esto está exacerbando las desigualdades de género existentes. En este contexto, para reconstruir mejor y de forma más justa, las políticas de ocupación deben situar la igualdad de género en el centro de los esfuerzos de recuperación, al tiempo que debemos reforzar las medidas y los datos de género para cuantificar adecuadamente los retos a los que nos enfrentamos.

    Fuente: OIT 29 de marzo de 2021

  • Martes, 23 de marzo de 2021

    INEGI presenta resultados de la Encuesta para la Medición
    del Impacto COVID-19 en la Educación (ECOVID-ED) 2020

  • 33.6 millones de personas entre los 3 y 29 años estuvieron inscritas en el ciclo escolar 2019-2020 (62.0% del total). De ellas, 740 mil (2.2%) no concluyeron el ciclo escolar: 58.9% por alguna razón asociada a la COVID-19 y 8.9% por falta de dinero o recursos.

  • Para el ciclo escolar 2020-2021 se inscribieron 32.9 millones (60.6% de la población de 3 a 29 años).

  • Por motivos asociados a la COVID-19 o por falta de dinero o recursos no se inscribieron 5.2 millones de personas (9.6% del total 3 a 29 años) al ciclo escolar 2020-2021.

  • Sobre los motivos asociados a la COVID-19 para no inscribirse en el ciclo escolar vigente (2020-2021) 26.6% considera que las clases a distancia son poco funcionales para el aprendizaje; 25.3% señala que alguno de sus padres o tutores se quedaron sin trabajo, 21.9% carece de computadora, otros dispositivo o conexión de internet.

  • Más de la mitad de la población de 3 a 29 años tiene mucha disponibilidad para asistir a clases presenciales una vez que el gobierno lo permita.

    Medir el impacto de la pandemia por la COVID-19 en distintos ámbitos es un reto nuevo que enfrentan los países en el mundo. En específico, en el campo de la educación la afectación ha sido particular, dadas las recomendaciones del distanciamiento social.

    La ECOVID-ED 2020 permite conocer el impacto por la cancelación provisional de clases presenciales en las instituciones educativas del país, en la experiencia educativa de niños, niñas, adolescentes y jóvenes de 3 a 29 años, tanto en el pasado ciclo escolar 2019- 2020, como en el actual ciclo 2020-2021.

    El levantamiento de información se realizó a través de entrevistas telefónicas, bajo el marco de muestreo que deriva del Plan Nacional de Numeración del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) tanto de teléfonos móviles como fijos; dada su selección probabilística, permite expandir sus resultados para la población del país (94% de la población usuaria de teléfono).

    Inscripción y Deserción Escolar

    De los 54.3 millones de personas de 3 a 29 años, 62.0% (33.6 millones) estuvo inscrita en el ciclo escolar 2019-2020. De estas, se estima que 2.2% (738.4 mil personas) no concluyeron el ciclo escolar 2019-2020 y más de la mitad (58.9%) señaló directamente que fue por un motivo relacionado a la COVID-19.

    Para el ciclo escolar 2020-2021 la población inscrita es de 32.9 millones (60.6% del total de 3 a 29 años). De estos, 30.4 millones (92%) son población que también estuvo inscrita en el ciclo escolar pasado (2019-2020) y 2.5 millones (8%) son inscritos que no participaron en el sistema educativo en el ciclo escolar 2019-2020.

    La ECOVID-ED arroja que 2.3 millones de personas entre 3 y 29 años no están inscritas en el ciclo escolar vigente (2020-2021) por motivos asociados directamente a la pandemia por la COVID-19 y 2.9 millones, por falta de dinero o recursos.

    El alumnado entre 3 y 29 años que sí estuvo inscrito en el ciclo escolar 2019-2020 pero que no continuó o desertó del sistema educativo en el ciclo 2020-2021 debido a la pandemia por la COVID-19 o debido a la falta de recursos económicos fue de 1.8 millones; la mayoría fue de escuelas públicas con 1.5 millones en comparación con 243 mil de escuelas privadas.

    Características de las Clases a Distancia

    Por nivel de escolaridad, 55.7% de la población de educación superior usó de la computadora portátil como herramienta para recibir clases, mientras que 70.2% de los alumnos de primaria utilizó un celular inteligente.

    En 28.6% de las viviendas con población de 3 a 29 años inscrita se hizo un gasto adicional para comprar teléfonos inteligentes, en 26.4% para contratar servicio de internet fijo y en 20.9% para adquirir mobiliario como sillas, mesas, escritorios o adecuar espacio para el estudio.

    En 56.4% de las viviendas piensan que el beneficio de las clases a distancia es no poner en riesgo la salud de los alumnos, seguida de las ventajas que propicia la convivencia familiar con un 22.3% y del ahorro de dinero en gastos diversos como pasajes y materiales escolares con 19.4 por ciento.

    Sobre las principales desventajas, 58.3% opinan que no se aprende o se aprende menos que de manera presencial, seguida de la falta de seguimiento al aprendizaje de los alumnos (27.1%) y de la falta de capacidad técnica o habilidad pedagógica de padres o tutores para transmitir los conocimientos (23.9%).

    Para todos los grupos de edad, más de la mitad de los estudiantes tiene mucha disponibilidad para asistir a clases presenciales una vez que el gobierno lo permita; el grupo de 13 a 18 años es el de mayor disponibilidad con 64.1%, seguido del grupo de 6 a 12 años con 60.7 por ciento.

    Fuente: INEGI 23 de marzo de 2021

  • Lunes, 22 de marzo de 2021

    El INEGI presenta el segundo conjunto de resultados
    del Estudio sobre la Demografía de los Negocios 2020

  • Ofrece información sobre las tasas de variación entre 2019 y 2020, del personal ocupado según la condición de informalidad o formalidad de los establecimientos sobrevivientes.

  • También presenta cifras sobre el nivel de estudios del personal ocupado, uso de equipo de cómputo, capacitación al personal, ventas por internet y acceso a financiamiento de los establecimientos identificados como sobrevivientes y muertos.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta el segundo conjunto de resultados del Estudio sobre la Demografía de los Negocios (EDN) 2020.

    A tasa anual, el personal ocupado total mostró una disminución de 0.6% y las horas trabajadas de 1.4% en enero del año en curso, en tanto que las remuneraciones medias reales aumentaron 2.4% en igual periodo.

    El EDN brinda información sobre el panorama nacional de los establecimientos micro, pequeños y medianos que realizan actividades manufactureras, comerciales y de servicios privados no financieros en el contexto de la pandemia por COVID-19.

    El segundo conjunto de resultados del EDN ofrece información sobre las tasas de variación entre cuatro periodos definidos para 2019 y 2020 en cuanto a personal ocupado según la condición de informalidad o formalidad de los establecimientos sobrevivientes.

    Además, para los establecimientos identificados como sobrevivientes y muertos, el segundo conjunto de resultados del EDN proporciona información de algunas características que estos establecimientos tenían en 2018 sobre: nivel de estudios del personal ocupado, uso de equipo de cómputo, capacitación al personal, ventas por internet y acceso a financiamiento.

    Como se reportó en 2020 con el primer conjunto de resultados, de los 4.9 millones de establecimientos micro, pequeños y medianos reportados por los Censos Económicos 2019, el EDN 2020 estima que sobrevivieron 3.9 millones (79.2%) a 17 meses de concluido el levantamiento censal.

    En el mismo periodo se estima que cerraron sus puertas definitivamente 1 010 857 establecimientos, que representan 20.8%, y nacieron 619 443 establecimientos, que representan 12.8% de la población de negocios del país.

    Al comparar la cifra total de unidades económicas que estima el EDN en septiembre de 2020 con las captadas por los Censos Económicos en mayo de 2019, se tiene una disminución de 8.1 por ciento.

    El segundo conjunto de resultados del EDN muestra que los establecimientos nacidos durante 2020 tienen en promedio dos personas ocupadas, mientras que los establecimientos que cerraron sus puertas ese mismo año tenían en 2018 un promedio de tres personas ocupadas.

    Del 20.8% de establecimientos que murieron, 5.6% eran formales en 2018. De los establecimientos sobrevivientes, 25.9% son formales.

    Por sector de actividad económica, el EDN reporta que del total de establecimientos del ámbito informal que cerraron definitivamente sus puertas 10% realizaba actividades de Servicios Privados No Financieros y 9.5% se dedicaba al Comercio.

    El segundo conjunto de resultados del EDN también permite generar información por entidad federativa.

    La mayor proporción de muertes de establecimientos formales ocurrió en Quintana Roo y Campeche con 28.9% y 24.9%, respectivamente. Las entidades con más muertes de establecimientos informales fueron Baja California Sur (34%) y Quintana Roo (33.6%).

    El Estudio encontró que la mayor disminución de personal se dio en abril y mayo de 2020, tanto en el ámbito formal como el informal, con una disminución de 23 y 27 personas ocupadas, respectivamente.

    El 46.2% de los establecimientos que sobrevivieron en 2020 tienen personal ocupado con estudios de primaria y secundaria, mientras que 24.7% de los establecimientos muertos tenían personal con estudios superiores y de posgrado, conforme a lo reportado en 2018.

    También se observa que 10.6% de los establecimientos sobrevivientes reportaron acceso a financiamiento en 2018; mientras que entre los establecimientos muertos sólo 10% reportó financiamiento en ese mismo año.

    Fuente: INEGI 22 de marzo de 2021

  • Viernes, 19 de marzo de 2021

    Chiapas. Población Femenina de 12 años y más

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, a través de  la Dirección de Información Geografía y Estadística, presenta el documento “Población Femenina de 12 años y más”.

    Este documento pretende mostrar un panorama general de la Población Femenina de 12 años y más residente en el Estado de Chiapas en el año 2020, tomando como fuente de información los datos publicados por el INEGI como resultado del reciente Censo de Población y Vivienda 2020.

    El total de población del estado de Chiapas es de 5 millones 543 mil 828 personas, de las cuales 2 millones 837 mil 881 son mujeres, cifra que representa 51.19% del total estatal, al interior de la población femenina se tiene un total de 2 millones 115 mil 667 de población de 12 años y más, que representan 74.55%. El grupo de edad con mayor representación porcentual es el de 15 a 19 años con 12.48%, seguido por la población entre 20 y 24 años con 11.38% y en tercer lugar el grupo entre 25 y 29 años con 10.68%

    El promedio de hijas e hijos nacidos vivos es la relación del total de hijas e hijos nacidos vivos de las mujeres de determinada edad, entre el total de mujeres de esa misma edad; hayan tenido o no descendencia.

    El valor para el estado es de 2.34 por cada mujer de 12 años y más; dicho valor aumenta con el aumento de edad de las mujeres para determinar que a mayor edad de la madre se tiene mayor promedio de hijas e hijos nacidos vivos.

    En el estado, las localidades consideradas rurales (menores de 2,500 habitantes), concentran poco menos de la mitad de población femenina de 12 años y más (47.64%), destacando por su participación porcentual las localidades con población entre 1,000 y 2,499 habitantes con 13.99%, en seguida se tienen a las localidades de entre 500 y 999 habitantes con 12.5% y casi a la par las localidades con población entre 500,000 y 999,999 habitantes (11.73%) y aquellas con menos de 250 habitantes (11.72%).

    El promedio de hijas e hijos nacidos vivos en las localidades rurales (menores a 2,500 habitantes) se encuentra por encima del valor estatal; incluso las localidades consideradas urbanas con población entre 2,500 y 4,999 habitantes; no así en las localidades con mayor cantidad de población.

    La mayoría de la población femenina se encuentra soltera (30.21%), en seguida se encuentra la población femenina en unión libre (24.58%); por su parte las mujeres casadas bajo algún régimen, ya sea sólo por el civil o por la iglesia o ambas, acumulan conjuntamente 30.5% del total de las mujeres de 12 años y más a nivel estatal.

    El grupo de mujeres que presenta el promedio más alto de hijas e hijos nacidos vivos corresponde a las viudas, seguidas por aquellas que se encuentran casadas religiosamente, en tercer lugar se encuentran las mujeres casadas civil y religiosamente, posteriormente se encuentran aquellas mujeres casadas sólo por el civil.

    La tasa global de fecundidad se refiere al número promedio de hijos o hijas que tendría cada miembro de una cohorte de mujeres, en el año 2020 el valor registrado en el estado de Chiapas fue de 2.74, sin embargo el valor más alto se registró en las localidades rurales (menos de 2,500 habitantes) con 3.39 hijas o hijos, se observa como a mayor tamaño de población se va reduciendo la tasa global de fecundidad.

    En lo que se refiere a la condición de afiliación a servicios de salud, se tiene que un millón 458 mil 257 mujeres de 12 y más años de Chiapas se encuentran afiliadas a dichos servicios, mientras que 656,661 no cuentan con afiliación a algún servicio de salud.

    En lo que se refiere al nivel de escolaridad entre las mujeres de 12 años y más, es el nivel básico el más representativo con un millón 235 mil 832 mujeres, en seguida se tiene a las mujeres que tienen educación media con 326 mil 555, el tercer lugar lo ocupan las mujeres sin escolaridad con 306 mil 7 personas y por último las mujeres con educación superior con 245 mil 337.

    A nivel estatal poco menos la mitad de las mujeres mayores de 11 años se encuentran económicamente activas ocupadas (PEAO), al desagregar la información por grupo de edad se tiene que el grupo con la mayor participación de ocupación es el de mujeres entre 40 y 44 años (98,484), seguido de las que se encuentran entre 35 y 39 años (111,289) y aquellas que tienen entre 45 y 49 años (82,890).

    Fuente: INEGI 19 de marzo de 2021

    Jueves, 18 de marzo de 2021

    Discriminar a los ancianos no sólo afecta a
    las personas, también perjudica las economías

    Según el documento, la respuesta a la pandemia de COVID-19 ha revelado cuán generalizada es la discriminación por edad: las personas mayores y las más jóvenes han sido estereotipadas en el discurso público y en las redes sociales.

    La edad se utiliza a menudo como el único criterio para el acceso a la atención médica, las terapias que salvan vidas y el aislamiento físico.

    Además del impacto en la salud y el bienestar, la discriminación por edad también cuesta miles de millones de dólares a las economías de todo el mundo.

    El texto de la ONU cita un estudio de 2020 en Estados Unidos que mostró que los estereotipos de edad al igual que las autopercepciones negativas se traduce en 63.000 millones de dólares anuales en costos por las ocho condiciones de salud más caras en las personas mayores de 60 años.

    En Australia, los cálculos indican que si un 5% más de las personas de 55 años en adelante estuvieran empleadas, habría un impacto positivo anual de unos 37.000 millones de dólares en la economía nacional.

    El informe también aclara que los datos sobre los costos económicos de la discriminación por edad son limitados y subraya la necesidad de investigar más para comprender mejor su impacto económico, particularmente en los países de ingresos bajos y medianos.

    El combate de la discriminación por edad requiere políticas y leyes que la aborden, pero también precisa del diseño de estrategias educativas que mejoren la empatía y disipen los conceptos erróneos, así como de actividades intergeneracionales que reduzcan los prejuicios y ayuden a disminuir la discriminación por edad.

    “Se alienta a todos los países y partes interesadas a utilizar estrategias basadas en evidencias, a mejorar la recopilación de datos y la investigación y a trabajar juntos para construir un movimiento que cambie la forma en que pensamos, sentimos y actuamos hacia la edad y el envejecimiento y para avanzar en la Década de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable”, concluyeron las agencias.

    Fuente: ONU 19 de marzo de 2021

    Miércoles, 10 de marzo de 2021

    Estadísticas sobre la Mujer

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, a través de  la Dirección de Información Geografía y Estadística, presenta el documento “Estadísticas sobre la Mujer”.

    El interés de esta sección es mostrar la situación que guardan las cifras sobre las mujeres en Chiapas en diferentes aspectos de su vida económica y social.

    La fuente de información principal es el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a través de censos y encuestas y del PNUD en el aspecto de desarrollo humano.

    Los apartados que se actualizaron fueron:

  • Percepción de la seguridad

  • Percepción de las autoridades

  • Educación

  • Población

  • Salud

  • Hogares y vivienda

  • Victimización

  • Población indígena

    Fuente: INEGI 10 de marzo de 2021

  • Jueves, 4 de marzo de 2021

     

    Las escuelas de más de 168 millones de niños
    del mundo llevan casi un año entero cerradas

    Las escuelas de más de 168 millones de niños del mundo llevan casi un año cerradas por completo debido a los confinamientos impuestos por la COVID-19, según los nuevos datos que ha publicado hoy UNICEF. Además, en torno a 214 millones de niños del mundo (uno de cada siete) han perdido más de tres cuartas partes de la educación presencial.

    El informe Análisis del cierre de las escuelas pone de relieve que 14 países del mundo permanecieron cerrados en gran medida desde marzo de 2020 hasta febrero de 2021. Dos terceras partes de esos países se encuentran en América Latina y el Caribe, y casi 98 millones de niños en edad de asistir a la escuela resultaron afectados. De los 14 países, las escuelas de Panamá son las que más días permanecieron cerradas, seguidas de las de El Salvador, Bangladesh y Bolivia.

    El cierre de las escuelas tiene consecuencias desastrosas para la educación y el bienestar de los niños. Los niños más vulnerables y los que no pueden acceder a la educación a distancia tienen más probabilidades de no regresar nunca a la escuela, e incluso de ser víctimas del matrimonio infantil o el trabajo infantil. Según los últimos datos publicados por la UNESCO, más de 888 millones de niños de todo el mundo siguen sufriendo interrupciones en su educación debido al cierre total o parcial de las escuelas.

    Para la mayoría de niños en edad escolar del mundo, las escuelas son el único lugar en el que pueden relacionarse con sus compañeros, encontrar apoyo, acceder a servicios de salud e inmunización y obtener comidas nutritivas. Cuanto más se prolonga el cierre de las escuelas, más tiempo pasan los niños sin acceder a estos elementos fundamentales de la infancia.

    A medida que los estudiantes regresan a las clases, necesitarán ayuda para volver a adaptarse y ponerse al día con su educación. Los planes de reapertura de las escuelas deben incluir iniciativas para que los niños recuperen la educación perdida. UNICEF exige a los gobiernos que den prioridad a las necesidades específicas de cada estudiante ofreciendo actividades de recuperación, servicios de salud y nutrición y medidas relacionadas con la salud mental y la protección en las escuelas, con objeto de fomentar el desarrollo y el bienestar de los niños y los adolescentes.

    Fuente: UNICEF 03 de marzo de 2021

    Lunes, 1 de marzo de 2021

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, a través de  la Dirección de Información Geografía y Estadística informa la actualización de Compendio de Información Geográfica y Estadística de Chiapas (CIGECH):

    En este documento obtendrás un panorama completo del estado con el Compendio de Información Geográfica y Estadística de Chiapas, amplio documento temático que contiene mapas e información sociodemográfica y económica que permite conocer la situación estatal en distintos rubros.

    Para facilitar su consulta los archivos en formato pdf han sido separados por tema para que puedas descargar la información que sea de tu interés.

    Esta información esta disponible para su consulta en el Geoweb , herramienta geográfica para desplegar de manera cartográfica la distribución espacial de la información estatal.

    Fuente: SH 01 de marzo de 2021

    Viernes, 22 de enero de 2021

    Día Internacional de la Educación

    Celebramos el Día Internacional de la Educación en tiempos de una pandemia que ha causado la interrupción de la labor de los centros educativos a una escala y con una gravedad sin precedentes. El cierre de escuelas, universidades y otros centros de enseñanza ha afectado a unos 1600 millones de estudiantes en más de 190 países. En el año nuevo que acaba de comenzar, colaboremos para colocar la educación y la formación contínua en el centro de la recuperación y de la transformación hacia sociedades más inclusivas, seguras y sostenibles.

    El derecho a la educación está consagrado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La declaración exige la educación primaria gratuita y obligatoria. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989, va más allá al estipular que los países deberán hacer que la educación superior sea accesible para todos.

    Cuando se adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional reconoció que la educación es esencial para el éxito de sus 17 objetivos. El Objetivo número 4 de Desarrollo Sostenible tiene, concretamente, como objetivo “garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” para el año 2030.

    La educación ofrece a los niños y las niñas una oportunidad de salir de la pobreza y un camino para alcanzar un futuro prometedor. Sin embargo, 258 millones de niños y jóvenes siguen sin estar escolarizados, 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni tienen los conocimientos básicos de matemáticas; menos del 40 por ciento de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria de ciclo inferior y unos 4 millones de niños y jóvenes refugiados no pueden asistir a la escuela. El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y eso es inaceptable.

    Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos y de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, los países no lograrán alcanzar la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja rezagados a millones de niños, jóvenes y adultos.

    Fuente: ONU 22 de enero de 2021

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    CONEVAL presenta la Plataforma para
    el Análisis Territorial de la Pobreza

  • La plataforma aporta elementos para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las especificidades de cada localidad, municipio o región. Es una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial relacionada con la pobreza desde una perspectiva territorial.

  • Está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) pone a disposición de la ciudadanía y los tomadores de decisión la Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza (PATP), en su primera etapa, como una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial sobre la pobreza desde una perspectiva territorial.

    La plataforma es un proyecto a largo plazo que se presentará por etapas y la actualización de sus indicadores se realizará en función de la disponibilidad de información. La primera etapa está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    Para cada dimensión, los indicadores están disponibles mediante visores geoespaciales en los que se presenta información sobre el acceso de la población a infraestructura de salud o educación; entorno físico-geográfico; estructura sociodemográfica de la población; contexto económico e incluso, de algunas acciones en materia de infraestructura social del gobierno, entre más información.

    La PATP destaca las características y contextos específicos de los municipios a partir de indicadores enfocados principalmente al análisis de la pobreza, con la finalidad de aportar elementos que sean de utilidad para tener un panorama general de las condiciones de los municipios en situación de pobreza y para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las características específicas de la población de cada localidad, municipio o región.

    La Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza está compuesta por elementos que pueden ser descargados directamente y otros solo son para visualización y consulta.

    La estructura general de la plataforma se muestra en la imagen siguiente.