Las economías de “mercado de frontera” no han alcanzado su potencial desde 2010

Según un nuevo estudio del Banco Mundial, las economías de “mercado de frontera” —un grupo de economías en su mayoría de ingreso mediano consideradas como el campo de prueba para la próxima generación de superestrellas económicas— no han logrado alcanzar su potencial en las últimas décadas. En promedio, el crecimiento de la inversión per cápita en la década de 2020 hasta la fecha ha sido menos de la mitad de la tasa de la década de 2010. Sin embargo, la experiencia de los mercados de frontera de mejor desempeño revela enseñanzas para las 56 economías que actualmente integran el grupo.

 

En la actualidad, en los mercados de frontera viven 1800 millones de personas —la quinta parte de la población mundial—, y se espera que se agreguen casi 800 millones de habitantes adicionales en los próximos 25 años, más que el resto del mundo en conjunto. Más de un tercio de los mercados de frontera se encuentran en África subsahariana. Muchos de estos tienen abundantes recursos minerales que serán necesarios para las nuevas tecnologías relacionadas con la energía renovable, las telecomunicaciones y los productos electrónicos para el consumidor. Con frecuencia, sus instituciones son más sólidas que las de otras economías en desarrollo. Además, tienen un atractivo especial para los inversionistas: en los últimos 25 años, los movimientos de las acciones en los mercados de frontera no han dependido en gran medida de las condiciones financieras mundiales, lo que explica solo uno de cada ocho de los altibajos en las acciones de los mercados de frontera, mucho menos que en las economías avanzadas o los mercados emergentes.

 

No obstante, una economía de mercado de frontera típica ha logrado pocos avances a la hora de atraer inversiones desde 2000. En los últimos 25 años, la tasa de crecimiento de la inversión per cápita en estas economías ha disminuido, y alcanzó solo el 2 % en la década de 2020, menos de la mitad de la tasa registrada en los dos decenios anteriores. En la actualidad, las economías de mercado de frontera representan solo el 3,1 % de las entradas de capital mundiales, y menos del 5 % de la producción económica global.

 

Los mercados de frontera, analizados conforme a las leyes vigentes, han logrado avances considerables en materia de apertura de sus mercados financieros en los últimos 25 años: hoy en día, esa apertura es aproximadamente la mitad de la que tenían las economías avanzadas, un aumento en comparación con alrededor de una quinta parte en 2000. Sin embargo, el desarrollo real del mercado financiero ha sido lento. Los mercados de moneda local, por ejemplo, siguen estando relativamente poco desarrollados, y los bancos y las instituciones financieras nacionales tienden a otorgar menos préstamos a los hogares y las empresas privadas que en los mercados emergentes.

 

Una mayor disciplina fiscal será fundamental para que los mercados de frontera desarrollen su potencial en los próximos años. El gasto público como porcentaje del PIB ha aumentado, pero los ingresos se han mantenido estables. El resultado ha sido un aumento de la carga de la deuda y el incumplimiento de pagos de la deuda. En el presente, un mercado de frontera típico gasta más en los pagos netos de intereses por su deuda —alrededor del 2,5 % del PIB— que en el caso de los mercados emergentes u otras economías en desarrollo. Casi el 40 % de los mercados de frontera suspendió los pagos al menos una vez entre 2000 y 2024. Desde la pandemia de COVID-19, los mercados de frontera han registrado más incumplimientos que todos los demás países en conjunto.

 

 

 

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