
La lepra es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae y se trata de una de las enfermedades más antiguas conocidas por la humanidad. Afecta principalmente a la piel y los nervios periféricos. Si no se trata, puede causar discapacidad progresiva y permanente, y ser motivo de estigmatización y aislamiento social. Sin embargo, la enfermedad puede curarse con poliquimioterapia.
La labor llevada a cabo para eliminar la lepra ha permitido reducir el número de nuevos casos en muchas zonas: de los 188 países, áreas o territorios que comunicaron datos en 2024, 55 no notificaron ningún caso. Aun así, en el mismo año se notificaron a la OMS 172 717 nuevos casos detectados en todo el mundo.
Con motivo de la conmemoración de los 25 años de existencia de la alianza, la OMS y Novartis han prorrogado su memorando de entendimiento por un periodo suplementario de cinco años (2026-2030). Esta prórroga prevé la continuación del suministro de poliquimioterapia e incluye también la financiación de la adquisición y distribución de rifampicina de dosis única para la profilaxis posexposición (PPE).
La disponibilidad de poliquimioterapia gratuita ha permitido curar a los enfermos, prevenir discapacidades y mitigar la estigmatización y ha dado a las personas afectadas la oportunidad de seguir trabajando y llevando una vida normal. Asimismo, la clofazimina ha permitido tratar las reacciones leprosas, que se caracterizan por episodios inflamatorios repentinos y graves, que pueden provocar discapacidades si no se tratan.
Dado que la lepra es una de las enfermedades que se ha marcado como objetivo dentro del marco amplio de las enfermedades tropicales desatendidas (ETD), esta labor también apoya el esfuerzo mundial unificado hacia un mundo libre de ETD.