
El Informe sobre los Países Menos Adelantados 2025, de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), concluye que los servicios crecen rápidamente en los países menos adelantados. Sin embargo, la expansión se concentra en actividades de baja productividad que sostienen los medios de vida, pero no generan prosperidad a gran escala.
A pesar del aumento del papel de los servicios, en 2024 el crecimiento medio del ingreso per cápita en los países menos adelantados siguió siendo débil. El empleo continúa dominado por el comercio informal, servicios personales y actividades de subsistencia, mientras que los servicios de mayor productividad, que podrían apoyar la industrialización y la competitividad, siguen poco desarrollados.
Los países menos adelantados se enfrentan a un desafío laboral sin precedentes. De aquí a 2050, deberán crear empleo para alrededor de 13,2 millones de nuevos participantes por año en el mercado laboral. Así, la creación de empleo es en una restricción central de las estrategias de desarrollo. La productividad laboral en los países menos adelantados es, en promedio, 11 veces menor que en las economías desarrolladas. Estas brechas determinan el tipo de servicios que los países pueden desarrollar y exportar de forma realista.
El turismo representa alrededor de un tercio de las exportaciones de servicios de los países menos adelantados, lo que lo convierte en la principal categoría de exportación de servicios. Sin embargo, a menudo los elevados ingresos turísticos no se traducen en una creación significativa de empleo, mayor valor añadido local ni transformación económica. Ello refleja limitaciones en la infraestructura, vínculos débiles y una elevada dependencia de las importaciones.
En cambio, los servicios digitales están entre los segmentos más dinámicos del comercio mundial. No obstante, los países menos adelantados representan solo el 0,16 % de las exportaciones mundiales de estos servicios, la proporción más baja desde que existen registros.
El informe concluye que los servicios no constituyen un atajo hacia el desarrollo. Solo pueden apoyar la industrialización y la competitividad si aumentan la productividad, establecen vínculos sólidos con la industria manufacturera y otros sectores productivos, y se respaldan con inversiones en infraestructura digital, energía fiable, educación y competencias.
Cerrar la brecha digital, fortalecer las capacidades y apoyar activamente a los exportadores de servicios -en particular a las pequeñas y medianas empresas- es esencial para que los países menos adelantados puedan competir en los servicios modernos y convertir el crecimiento económico en un desarrollo amplio e inclusivo.