
En el informe titulado Desarrollar el capital humano y medir el progreso: en el hogar, el vecindario y el trabajo se concluye que, entre 2010 y 2025, 86 de los 129 países de ingreso bajo y mediano experimentaron deterioros en nutrición, aprendizaje o desarrollo de habilidades de la fuerza laboral. Asimismo, se insta a realizar mayores inversiones en los hogares, los vecindarios y los lugares de trabajo, entornos reales que configuran el capital humano.
De acuerdo con el informe:
Los hogares: Las brechas de habilidades relacionadas con las circunstancias familiares aparecen antes de los cinco años —antes de que la mayoría de los niños en países de ingreso bajo y mediano comiencen la escuela— y se mantienen prácticamente constantes durante toda la adolescencia. Los ingresos por sí solos no compensan las deficiencias de los entornos de cuidado, que reducen el desempeño en los exámenes y aumentan la depresión. El informe da cuenta de altas tasas de disciplina violenta en el hogar, lo que sugiere un margen significativo para mejorar el cuidado en dicho ámbito.
Los vecindarios: Nuevas evidencias sugieren que los niños que crecen en vecindarios más acomodados ganan el doble que los de barrios más pobres, incluso cuando sus padres tienen niveles similares de ingresos y educación. Los vecindarios moldean las oportunidades más allá del acceso a escuelas y centros de salud. La exposición a la contaminación, la delincuencia o la infraestructura deficiente afecta directamente la salud, el aprendizaje y el desarrollo de habilidades.
Los lugares de trabajo: En los países de ingreso bajo y mediano, los trabajadores autónomos ganan, por cada año adicional de experiencia, solo la mitad que los asalariados. Sin embargo, en estos países, el 70 % de los trabajadores trabaja en la agricultura a pequeña escala, en actividades independientes de baja calidad o en microempresas, empleos que suelen ofrecer ofrecen capacitación formal limitada y escasas oportunidades de aprendizaje en el puesto de trabajo. Las brechas de participación en la fuerza laboral limitan aún más la acumulación de habilidades: alrededor del 50 % de las mujeres están desocupadas y el alrededor del 20 % de los jóvenes no estudian ni trabajan.
El informe recomienda:
implementar programas preescolares y de crianza que fomenten el aprendizaje temprano y mejoren los entornos de cuidado de los niños;
enfocarse en los vecindarios en dificultades, haciendo hincapié en aumentar la nutrición, el aprendizaje y el desarrollo de habilidades en el puesto de trabajo mediante la colaboración entre todos los departamentos gubernamentales, no solo aquellos centrados en la educación y la salud;
reformar los mercados laborales para ampliar los programas de práctica profesional, el cuidado infantil y el aprendizaje en el puesto de trabajo;
promover políticas que integren los servicios públicos en los hogares, los vecindarios y los lugares de trabajo, y una ambiciosa agenda de datos para seguir de cerca los avances.