
En un nuevo estudio, ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD) analiza cómo transformar la transparencia comercial de un requisito normativo a una realidad práctica. Cuando los comerciantes no pueden obtener respuestas claras sobre los procedimientos de importación, exportación y tránsito, la incertidumbre conduce rápidamente a mayores costos y retrasos. Esto dificulta la participación de los pequeños comerciantes y las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en el comercio mundial.
El acceso a información confiable es esencial para los comerciantes que buscan cumplir con las reglas y los procedimientos. Según el Artículo 1 del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), los miembros están obligados a publicar y poner a disposición la información sobre los procedimientos de importación, exportación y tránsito de manera fácilmente accesible. El Artículo 1.3 amplía este requisito al solicitar el establecimiento de puntos de consulta que proporcionen orientación clara. Estos mecanismos buscan traducir la normativa en información práctica que los comerciantes puedan utilizar.
Sin embargo, en la práctica, aún existen brechas. Utilizando un enfoque de "cliente misterioso", el estudio reveló que, aunque casi tres cuartas partes de los miembros de la OMC han notificado el establecimiento de puntos de consulta, más del 60% no lograron responder a una consulta comercial estándar. El estudio, "Puntos de consulta de facilitación comercial: Análisis y buenas prácticas para operar puntos de consulta", demuestra que el desempeño depende menos de las designaciones formales y más de la organización y la gestión.
Los puntos de consulta centralizados, gestionados a menudo por las autoridades aduaneras o fiscales, tienden a operar de manera más confiable que aquellos dispersos en varias agencias. Los puntos de consulta que utilizan direcciones de correo institucional también responden con mayor probabilidad que aquellos que dependen de cuentas de empleados individuales. Si bien la rapidez es importante, las respuestas significativas y precisas suelen requerir coordinación entre agencias. Por ello, establecer plazos de respuesta realistas y gestionar las expectativas de los comerciantes puede ser tan relevante como responder con rapidez. Los puntos de consulta enlazados a portales de información comercial también suelen ofrecer orientaciones más claras y precisas, lo que subraya el valor de integrarlos en sistemas de transparencia más amplios.
Los hallazgos constituyen un llamado claro para que los miembros de la OMC vayan más allá del cumplimiento formal y aseguren que los puntos de consulta funcionen en la práctica. Una hoja de ruta práctica, específica para cada país y basada en buenas prácticas existentes puede ayudar a fortalecer los estándares de servicio, mejorar la capacidad de respuesta y respaldar el seguimiento del desempeño.