América Latina y el Caribe avanza en la erradicación del hambre por cuarto año consecutivo

En América Latina y el Caribe, la subalimentación disminuyó por cuarto año consecutivo, según el Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2025: Estadísticas y Tendencias. El informe indica que la subalimentación afectó al 5,1% de la población en 2024, una disminución respecto del máximo alcanzado en 2020 del 6,1%. Esto significa que 6,2 millones de personas ya no padecen hambre en la región. El reporte anual destaca que ya hay cuatro países en la región (Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay) con una prevalencia del hambre inferior al 2,5%, mientras que otros dos (Chile y México) están muy cerca de este umbral, y cinco se encuentran ahora por debajo del 5% (Argentina, Barbados, Colombia, Dominica y República Dominicana). 

 

América del Sur reportó la mayor mejora en los últimos años, alcanzando una prevalencia promedio del hambre del 3,8%, con una disminución de casi un punto porcentual entre 2022 y 2024. Mesoamérica se mantuvo prácticamente sin cambios en torno al 5%, al igual que el Caribe con 17,5%. Este último resultado se explica por la prevalencia de la subalimentación en Haití (54,2% en el trienio 2022-2024). La inseguridad alimentaria moderada o grave afectó al 25,2% de la población de la región en 2024. Esta cifra está por debajo de la estimación mundial del 28% y también muestra una disminución constante desde que alcanzó un máximo del 33,7% en 2020. Sin embargo, la brecha de género sigue siendo significativa, con una prevalencia 5,3 puntos porcentuales mayor entre las mujeres que en los hombres. A pesar de las mejoras, más de 33 millones de personas aún sufren hambre, 167 millones padecen inseguridad alimentaria, 181,9 millones no pueden permitirse una dieta saludable y 141 millones de adultos viven con obesidad.

 

A pesar del aumento del costo de una dieta saludable, la asequibilidad mejoró. En 2024, 15,4 millones de personas adicionales pudieron acceder a una dieta saludable en comparación con 2021, cuando la inasequibilidad alcanzó un máximo de 197,3 millones. Aun así, el 27,4 % de la población de América Latina y el Caribe, 181,9 millones de personas, no pudo acceder a una dieta saludable en 2024. Los indicadores de nutrición muestran avances dispares. Por ejemplo, la anemia afectó al 19,9% de las mujeres de 15 a 49 años en la región en 2023. Si bien esta prevalencia se mantiene considerablemente por debajo de la estimación mundial (30,7%), las tasas de anemia han aumentado de forma constante en la región desde 2014. Al mismo tiempo, la obesidad en adultos de la región se duplicó desde el año 2000, alcanzando el 29,9% en 2022, casi el doble de la estimación mundial del 15,8%.

 

En niños menores de 5 años, la prevalencia del retraso del crecimiento fue de 12,4%, manteniéndose consistentemente por debajo de la estimación mundial durante los últimos 25 años. Hoy, un tercio de los países con datos disponibles están en vías de alcanzar la meta de 2030 sobre retraso del crecimiento. Asimismo, la prevalencia de emaciación en la región se estimó en un 1,3 % en 2024, y la mayoría de los países ya han alcanzado la meta de emaciación infantil de la Asamblea Mundial de la Salud de 2025.

 

En cuanto al sobrepeso, la prevalencia entre los niños menores de 5 años ha aumentado de forma constante desde el año 2000, alcanzando el 8,8 % en 2024, cifra superior a la estimación mundial. En consecuencia, la región no está en vías de alcanzar la meta de 2030 de reducir y mantener esta prevalencia por debajo del 3 %.

 

 

 

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