
En 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como el Día Internacional de los Bosques. Mediante esta celebración se rinde homenaje a la importancia de todos los tipos de bosques y se intenta generar conciencia al respecto.
Cada vez que se conmemora el Día Internacional de los Bosques, se alienta a los países a adoptar iniciativas en el plano local, nacional e internacional para la organización de actividades relacionadas con los bosques y los árboles, como, por ejemplo, campañas de plantación de árboles.
“Bosques y economías” es el tema del Día Internacional de los Bosques de 2026, que celebra el papel esencial de los bosques como motor de la prosperidad económica. Este papel va mucho más allá de los ingresos y los puestos de trabajo derivados de la producción forestal y el comercio de materias primas renovables y alimentos: los bosques también sostienen la agricultura familiar y comunitaria, mejoran la productividad agrícola y salvaguardan la salud de las cuencas hidrográficas.
En un momento en el que muchos países tratan de avanzar hacia una bioeconomía sostenible, los productos forestales ofrecen soluciones basadas en la naturaleza como sustitutos de materiales intensivos en carbono, al tiempo que generan nuevas oportunidades económicas. Los bosques son indispensables para economías sanas, hoy y para las generaciones futuras.