
El nuevo informe mundial sobre la promoción de la salud de los refugiados y los migrantes presenta los avances logrados en la aplicación del Plan de Acción Mundial de la OMS. Los datos muestran que, incluso en contextos políticos complejos, los países recurren cada vez más a datos, pruebas científicas y normas y criterios establecidos para fundamentar sus políticas sobre migración y salud en los sistemas nacionales de salud.
Pese a los avances, el informe señala que aún persisten algunas deficiencias:
En los países que respondieron a la encuesta, solo el 37 % recopila, analiza y difunde de manera sistemática datos sobre la salud de los migrantes dentro de sus sistemas nacionales de información sobre salud.
Solo el 42 % de los países incluye a los refugiados y los migrantes en los planes de preparación frente a emergencias, de reducción del riesgo de desastres o de respuesta.
Menos del 40 % señala que el personal de salud recibe formación para prestar una atención adaptada a las realidades culturales de estos colectivos.
Solo el 30 % ha emprendido campañas de comunicación para contrarrestar las percepciones erróneas y la discriminación relacionadas con la salud de estos grupos.
El acceso sigue siendo desigual: los refugiados suelen tener más opciones para acceder a los servicios de salud, pero los migrantes en situación irregular, los desplazados internos, los trabajadores migrantes y los estudiantes internacionales cuentan con una cobertura mucho menos uniforme.
La participación en la gobernanza sigue siendo limitada: en la mayoría de los países, los refugiados y los migrantes siguen sin estar suficientemente representados en los órganos de gobernanza y en los procesos de toma de decisiones en materia de salud.
La OMS reconoce los avances logrados y exhorta a los gobiernos, los asociados y los donantes a seguir avanzando mediante las siguientes medidas:
Incluir a los refugiados y los migrantes en todas las políticas, estrategias y planes nacionales de salud.
Mejorar la recopilación y el uso sistemáticos de datos desglosados sobre la salud de los migrantes para la planificación y la rendición de cuentas.
Coordinar las medidas de varios sectores, como los de la salud, la vivienda, la educación, el empleo y la protección social.
Adaptar las estrategias a las necesidades específicas de cada subgrupo de migrantes, incluidos los que se encuentran en situación irregular.
Velar por que los refugiados y los migrantes participen en la planificación, la gobernanza y el diseño y la prestación de servicios.
Formar al personal de salud para que preste una atención equitativa y para que tenga en cuenta las realidades culturales.
Combatir la desinformación y la discriminación mediante medidas basadas en datos reales.
Proteger y ampliar la financiación con el fin de preservar los avances logrados en beneficio de toda la población.