Protección social universal en mercados de trabajo en transformación: Proteger a los trabajadores en todos los tipos de empleo

 

Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) insta a reforzar de manera decisiva los sistemas de protección social en todo el mundo, advirtiendo de que las actuales brechas en materia de cobertura, adecuación y financiación están dejando desprotegidos a millones de trabajadores en una economía mundial cada vez más volátil. El informe, titulado «Protección social universal en mercados de trabajo en transformación: Proteger a los trabajadores en todos los tipos de empleo»hace hincapié en que reforzar los sistemas de protección social es esencial para garantizar que todas las personas trabajadoras — independientemente de su situación en el empleo — estén protegidas frente a los riesgos sociales, permitiéndoles afrontar las profundas transformaciones del mercado de trabajo.

 

Para hacer frente a las persistentes brechas de cobertura, el informe insta a una extensión progresiva y sistemática de la cobertura, garantizando que todos los trabajadores, incluidos los temporales, a tiempo parcial y por cuenta propia, estén adecuadamente protegidos. Destaca las experiencias de los países en la ampliación de la cobertura de la seguridad social a categorías de trabajadores que a menudo se enfrentan a brechas de protección, como los de las micro y pequeñas empresas, la agricultura, el trabajo doméstico, las modalidades atípicas de empleo y el trabajo por cuenta propia. Garantizar que los trabajadores en todos los tipos de empleo estén adecuadamente cubiertos no solo respalda los objetivos sociales y económicos, sino que también facilita la transición de la economía informal a la formal.

 

El informe sostiene que la protección social debe ir más allá de los enfoques limitados y reactivos para ofrecer una protección fiable a lo largo de todo el ciclo de vida de las personas, proporcionando apoyo durante las transiciones entre empleos, sectores y formas de empleo, así como en las etapas claves de la vida, desde la primera infancia y la transición de la escuela al mundo laboral hasta la paternidad, los períodos de desempleo, enfermedad, o situación de discapacidad, y la vejez.

 

El informe también reconoce que, para los países con capacidad fiscal insuficiente, la solidaridad internacional sigue siendo esencial para apoyar el desarrollo de los sistemas de protección social y para prepararse ante las crisis o responder a ellas.

 

En un contexto marcado por el cambio climático, las transformaciones tecnológicas y los cambios demográficos, la publicación subraya que unos sistemas de protección social sólidos son indispensables para la resiliencia. Estos sistemas ayudan a los trabajadores y a las empresas a adaptarse a los cambios, apoyan las transiciones hacia economías más sostenibles y refuerzan la cohesión social.

 

 

 

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