
El bienestar es esencial para mejorar la calidad de vida, proteger la dignidad humana y permitir que todas las personas desarrollen plenamente su potencial. Promoverlo mediante enfoques preventivos, centrados en las personas y basados en estilos de vida saludables contribuye a salvar vidas, reducir los costes sanitarios y prevenir enfermedades. Además, estos enfoques fortalecen los sistemas de salud pública y apoyan el objetivo de lograr la salud para todos.
Reconociendo el valor y la diversidad de las culturas, así como los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas y las comunidades locales, las Naciones Unidas destacan la contribución de la medicina tradicional basada en la evidencia para mejorar los sistemas de salud y promover el bienestar integral. La combinación de estos conocimientos con enfoques modernos permite avanzar hacia modelos de atención más inclusivos y eficaces.
Con el fin de fomentar la concienciación y la acción en favor del bienestar integral, la Asamblea General proclamó el 15 de abril como Día Internacional del Bienestar. Esta jornada ofrece una oportunidad para promover la educación, el intercambio cultural y el acceso a conocimientos animando a todo el mundo a adoptar prácticas de bienestar accesibles, inclusivas y asequibles que mejoren tanto la salud personal como la colectiva.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible sitúa la salud y el bienestar en el centro del desarrollo sostenible. El Objetivo 3, “Salud y bienestar”, tiene por objeto garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos a todas las edades, abordando retos clave como la salud maternoinfantil, las enfermedades transmisibles y no transmisibles, y el acceso equitativo a medicamentos y vacunas esenciales. Asimismo, subraya la importancia de la salud mental, la cobertura sanitaria universal y la reducción de las desigualdades en materia de salud para construir sociedades resilientes e inclusivas.
El sector del bienestar desempeña un papel cada vez más importante en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), desde la creación de empleo y la reducción de la pobreza hasta la promoción de un crecimiento económico inclusivo y sostenible. El bienestar favorece la calidad de vida, protege la dignidad humana y empodera a las personas y las comunidades para que adopten estilos de vida sostenibles y salvaguarden los recursos para las generaciones futuras.