Poner freno al cáncer infantil

 

El cáncer es una de las principales causas de muerte en la infancia y adolescencia. Se estima que unos 400.000 niños y adolescentes desarrollan cáncer. Los tipos más comunes son las leucemias, tumores cerebrales, linfomas y tumores sólidos. Generalmente, no es posible prevenir el cáncer a edades tempranas, por lo que la estrategia más eficaz para mejorar los resultados es centrarse en un diagnóstico rápido y correcto, seguido de una terapia eficaz con base científica. 

 

El Día Internacional del Cáncer Infantil (15 de febrero) destaca la necesidad de un acceso más equitativo al tratamiento y la atención para todos los niños con cáncer, en todas partes.

 

El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en la infancia y la adolescencia. La probabilidad de que un niño sobreviva a un diagnóstico de cáncer depende del país en el que viva: en los países de ingreso alto, más del 80 % de los niños afectados de cáncer se curan, pero en muchos países de ingreso bajo o mediano se curan menos del 30 %.

 

Aunque por lo general el cáncer infantil no puede prevenirse ni detectarse por cribado, la mayoría de los cánceres infantiles pueden curarse con medicamentos genéricos u otros tipos de tratamiento, como cirugía y radioterapia. Las menores tasas de supervivencia en los países de ingresos bajos o medianos pueden explicarse por un diagnóstico tardío, la incapacidad para efectuar un diagnóstico preciso, la falta de acceso a tratamientos, el abandono del tratamiento, la muerte por toxicidad (efectos secundarios de la medicación) y recidivas evitables. La mejora del acceso a la atención oncológica infantil, en particular a tecnologías y medicamentos esenciales, es sumamente costoeficaz, viable y puede mejorar las tasas de supervivencia en todos los entornos, independientemente del nivel de ingreso.

 

Datos y cifras

 

  • Se calcula que cada año padecen cáncer unos 400 000 niños y adolescentes de entre 0 y 19 años.

     

  • Los tipos de cáncer infantil más comunes son las leucemias, los tumores cerebrales, los linfomas y tumores sólidos como el neuroblastoma y los tumores de Wilms.

     

  • En los países de ingreso alto, donde en general hay acceso a servicios de atención integral, más del 80 % de los niños afectados de cáncer se curan. En cambio, en los países de ingreso bajo o mediano se curan menos del 30 %.

     

  • En los países de ingreso bajo o mediano, las muertes evitables por cáncer infantil obedecen a la falta de diagnóstico, diagnósticos incorrectos o tardíos, las dificultades para acceder a la atención de salud, el abandono del tratamiento, a la muerte por toxicidad o a recidivas.

     

  • Solo un 29 % de los países de ingreso bajo declara que su población tiene generalmente a su disposición medicamentos contra el cáncer, frente a un 96 % de los países de ingreso alto.

 

 

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