
Los países en desarrollo, especialmente los más pobres, enfrentan grandes brechas en acceso y capacidad
Mejores datos, capacidades reforzadas y apoyo internacional coordinado son clave para cerrar la brecha
Los servicios representan ahora más de una cuarta parte del comercio mundial y se han expandido a más del doble de velocidad que los bienes en la última década. Los servicios digitales crecen aún más rápido, transformando cómo los países compiten y se conectan a los mercados globales. Sin embargo, muchas economías en desarrollo no logran mantenerse al ritmo.
En las economías avanzadas, más del 60% de las exportaciones de servicios se entregan digitalmente. En los países más pobres, esa proporción es de solo 16%. Esta brecha se está ampliando precisamente en el segmento del comercio que ofrece el mayor potencial para la diversificación y actividades de mayor valor agregado.
Una de las principales limitaciones es la falta de datos confiables. Sin información clara sobre qué servicios se comercializan, por quién y cómo apoyan a la economía en general, los países tienen dificultades para diseñar políticas efectivas y desarrollar sectores competitivos.
Entre las prioridades identificadas por los Estados miembros figuran mejorar la recolección de datos y desarrollar estrategias para fortalecer las exportaciones de servicios y la competitividad. A medida que los ministros buscan fortalecer el sistema multilateral de comercio, el comercio de servicios y el comercio digital surgen como una prueba clave de si la cooperación global puede ofrecer resultados tangibles de desarrollo. Para los países en desarrollo, la cuestión no es si los servicios darán forma al futuro del comercio, sino si estarán preparados para participar en él.