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Archivo de la categoría "Empleo"

Martes, 4 de mayo de 2021

Con mejores condiciones laborales se puede ampliar
la seguridad y productividad de los mineros artesanales

En un nuevo informe del Banco Mundial y Pact, se señala que el logro de mejores condiciones de trabajo puede incrementar la productividad, la salud y la seguridad de los más de 44 millones de mineros artesanales que están distribuidos en 80 países. En la publicación se describen soluciones destinadas a mejorar la salud y la seguridad ocupacional, la protección social y la equidad de las normas laborales del sector artesanal y en pequeña escala y de al menos 134 millones de personas que, según las estimaciones, trabajan en industrias vinculadas con este sector.

En el informe 2020 State of the Artisanal and Small-Scale Mining Sector (Estado del sector de la minería artesanal y en pequeña escala 2020) se analiza la contribución de la minería artesanal y en pequeña escala al logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8, “promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”. Allí se señala que la informalidad del sector, un problema permanente que afecta alrededor del 90 % de las actividades de la minería artesanal y en pequeña escala, deja a los trabajadores de todo el mundo expuestos a condiciones laborales peligrosas. Teniendo en cuenta los deslizamientos de tierra, la exposición al mercurio y la trituración de rocas en forma manual, la mayoría de las veces los mineros ingresan al lugar de trabajo con menos protección de la necesaria. Estas vulnerabilidades se han visto acentuadas por los efectos socioeconómicos de la crisis de la COVID-19. Los mineros artesanales sufrieron una reducción de ingresos como consecuencia del cierre temporal de las minas, la caída de los precios de los minerales y el menor acceso al trabajo debido a las graves interrupciones de las cadenas mundiales de suministro de minerales que dependen de materiales procedentes de la minería artesanal y en pequeña escala.

En este nuevo informe se muestra el modo en que los enfoques holísticos destinados a mejorar las condiciones laborales de los mineros artesanales pueden impulsar el crecimiento sostenible e inclusivo, con mayores resultados positivos en cuanto a creación de empleo y reducción de la pobreza.

En el informe se muestra que, hace 40 años, la industria minera a gran escala de todo el mundo era tan insegura como la minería artesanal y en pequeña escala. Sin embargo, hoy en día, la minería a gran escala es una de las industrias más seguras. Se subraya el importante papel que han desempeñado la mecanización y los esfuerzos concertados para mejorar la salud y la seguridad en las espectaculares mejoras del sector. Asimismo, se señala que, si los Gobiernos, las empresas proveedoras y los fabricantes finales desplegaran los mismos esfuerzos concertados utilizados para mejorar las condiciones laborales de la minería a gran escala, los registros relativos a salud y seguridad ocupacional de la minería artesanal y en pequeña escala también podrían mejorar considerablemente.

Los mineros artesanales suministran una amplia variedad de minerales que son imprescindibles para las modernas tecnologías de las comunicaciones, las tecnologías de energía limpia y con bajas emisiones de carbono, y las joyas de lujo. A pesar de la importante contribución del sector a los medios de subsistencia y al crecimiento económico, los trabajadores artesanales a menudo son ignorados en las discusiones sobre cómo promover el trabajo digno y el crecimiento.

En el informe se presentan seis reflexiones fundamentales sobre la mejor manera en que los Gobiernos, especialmente de países en desarrollo ricos en recursos, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil pueden promover el programa de trabajo digno dentro de la minería artesanal y en pequeña escala. El informe está publicado por Delve, una iniciativa del Fondo Fiduciario de Apoyo Programático Mundial para las Industrias Extractivas (EGPS), del Banco Mundial, en asociación con Pact.

Fuente: BANCO MUNDIAL 04 de mayo de 2021

Martes, 4 de mayo de 2021

Indicador de Pedidos Manufactureros

Cifras durante abril de 2021

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México dan a conocer el Indicador de Pedidos Manufactureros (IPM) de abril de 2021. El IPM incorpora variables similares a las del PMI que elabora el Institute for Supply Management (ISM) en Estados Unidos.

El IPM se construye con los resultados de la Encuesta Mensual de Opinión Empresarial (EMOE), mismos que permiten conocer casi inmediatamente después de terminado el mes de referencia las expectativas y la percepción de los directivos empresariales sobre el comportamiento del sector manufacturero en México.

En abril de 2021, el IPM se ubicó en 51.1 puntos, al registrar una disminución mensual de 1.07 puntos con cifras ajustadas por estacionalidad. No obstante dicho descenso, el IPM se mantuvo por noveno mes consecutivo sobre el umbral de 50 puntos. Con relación a sus componentes, se observaron reducciones mensuales desestacionalizadas en los agregados relativos a los pedidos esperados, a la producción esperada, al personal ocupado y a los inventarios de insumos, en tanto que el correspondiente a la oportunidad en la entrega de insumos por parte de los proveedores aumentó.

Con cifras originales, en el cuarto mes de 2021 el IPM reportó un alza anual de 8.9 puntos y se situó en 50 puntos. A su interior, cuatro de los cinco rubros que conforman el IPM mostraron avances anuales, al tiempo que el restante retrocedió.

Por grupos de subsectores de actividad económica, en abril de 2021 con datos sin desestacionalizar los siete componentes que integran el IPM presentaron crecimientos anuales.

Fuente: INEGI 03 de mayo de 2021

Jueves, 29 de abril de 2021

Ciudad de México, única entidad con alta
competitividad en el país: Imco

  • La capital siguió atrayendo talento e inversión pese a la pandemia.

    Durante el primer año de la pandemia, la Ciudad de México fue la única entidad federativa que mostró una alta competitividad, es decir, siguió atrayendo talento e inversión, mientras que en el otro extremo se encontraron los estados del sur como los más rezagados.

    De acuerdo con el Índice de Competitividad Estatal 2021 (ICE) del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), que mide la capacidad de los estados para generar, atraer y retener talento e inversiones, la capital del país se ubicó en la primera posición de un ranking de 32.

    Pese a la emergencia sanitaria, la Ciudad de México no perdió su primer lugar en el ICE; desde el 2001 lo ocupa.

    La Ciudad de México presentó el mayor PIB per cápita (408,042 pesos por persona) y la mayor diversificación económica (937 sectores), uso de banca móvil (14,827 contratos de banca móvil por cada 10,000 adultos) y carga aérea (51,000 kilogramos por cada 1,000 personas).

    Entre las razones principales que pusieron al sur en jaque, la especialista indicó que la emergencia sanitaria mermó la diversificación económica de estos estados; también se suma un rezago histórico donde se ha excluido a la región de los planes de desarrollo y crecimiento económico.

    Recalcó que los cinco estados del sur tienen en promedio el menor PIB per cápita del país (87,00 pesos por persona), también el mayor rezago en inversión por población económicamente activa (45,000 pesos) y sólo 19% de las personas de 25 años o más cuentan con estudios universitarios o técnicos. También se concentra el mayor porcentaje de informalidad (71% de los trabajadores).

    Sobre el proceso de evaluación y metodología del ICE, el índice está compuesto por 72 indicadores que forman 10 subíndices (tecnología, turismo, conectividad, economía, mercado laboral, seguridad, uso de recursos naturales, democracia, gestión gubernamental; e inclusión, salud y educación).

    Los resultados de las entidades permiten clasificarlas en seis grupos de competitividad: alta, adecuada, media alta, media baja, baja y muy baja.

    A partir de los resultados identificados en el ICE 2021, el Imco desarrolló algunas propuestas para que las entidades mejoren su competitividad. La primera busca que se pueda adecuar la legislación presupuestal estatal con el fin de crear controles a las modificaciones presupuestales de los poderes ejecutivos locales, para evitar que los recursos sean reasignados sin aprobación previa y con ello evitar la discrecionalidad.

    Se debe promover la inserción de los estados del sur-sureste del país en la cadena productiva de América del Norte, mediante mejoras regulatorias e inversión en infraestructura y conectividad.

    También se deben desarrollar capacidades para la generación y procesamiento de datos que mejoren la toma de decisiones de política pública y faciliten trámites y servicios.

    Se necesitan reformar las leyes de adquisiciones y obras públicas estatales para incluir protocolos y lineamientos; se deben crear sistemas estatales de innovación que incentiven un vínculo entre el sector privado y los generadores de patentes.

    Por último, se tienen que aprovechar las facultades de los estados para desarrollar programas de nivelación académica ante los efectos de la pandemia.

    Fuente:EL ECONOMISTA 27 de abril de 2021

  • Jueves, 29 de abril de 2021

    Estadísticas a propósito del Día Internacional del Trabajo

  • Entre 2010 y 2020 la Población Económicamente Activa (PEA) aumentó 15.3 por ciento. Hasta antes de la pandemia, en 2019, había crecido a un promedio anual de 1.9%; en buena medida el dinamismo provenía del 2.7% promedio anual de la incorporación de las mujeres a las actividades laborales. Sin embargo, en 2020, de cada tres personas que salieron de la fuerza de trabajo y no retornaron a ella, dos fueron mujeres.

  • El promedio de escolaridad de la mujer en la fuerza de trabajo es de 10.8 años aprobados, frente a 10.0 de los hombres. En 2010 los promedios eran 9.7 y 9.0, respectivamente.

  • En términos reales los salarios han presentado incrementos importantes en los últimos años, en particular el salario mínimo. Sin embargo, la participación de la masa salarial en el PIB (2019) es inferior a la de 2010 en 1.4 puntos porcentuales.

  • Aunque a lo largo de la segunda década del siglo la informalidad laboral ha disminuido, se mantiene como la principal vía de ocupación de los mexicanos, sobre todo para las mujeres.

    Desde 1889, el 1° de mayo es una fecha cívica en varios países por resolución del Congreso Obrero de la Segunda Internacional, reunido en París para conmemorar las jornadas de Chicago que tuvieron lugar entre el 1 y el 4 de mayo de 1884. En México, la Casa del Obrero Mundial decidió conmemorar el 1º de mayo como Día Internacional del Trabajo a partir de 1913.

    En 1919 inició sus operaciones la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y cimenta las bases para captar y recopilar estadísticas laborales en el mundo mediante las Conferencias Internacionales de Estadísticos de Trabajo (CIET). Desde su creación, el 25 de enero de 1983, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha participado en las conferencias, con lo que ha afinado y enriquecido su sistema estadístico. Sobresale también la contribución del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y otras unidades de estado del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica.

    A continuación, se destacan cambios reflejados en indicadores clave de 2010 a 2020 en esta temática.

    Panorama Laboral

    Entre 2010 y 2020 la Población Económicamente Activa (PEA) presentó una tasa de crecimiento promedio anual de 1.4% y pasó de un volumen de 48.5 millones de personas a 55.9 millones. Mientras el ritmo de crecimiento promedio anual de la PEA masculina fue de 1.2%, el de la PEA femenina lo fue de 1.9%, y alcanzó 21.7 millones al final del periodo.

    Hasta 2019 la tasa de crecimiento promedio anual del total de la PEA había sido de 1.9%; la masculina y la femenina se expandían a 1.5% y 2.7%, respectivamente. En términos absolutos la PEA total había alcanzado 57.6 millones y la femenina 22.8 millones. Lo acontecido en 2020 redujo estas cifras: 1.7 millones personas salieron de la fuerza laboral: 1.1 millones de ellas, mujeres.

    Los 15 años son la edad mínima de la fuerza laboral. En 2010, el promedio de edad era de 37.8 años (36 en el caso de las mujeres); en 2020 se ubicó en 39.7 (39.4 para las mujeres). Por lo que respecta a la escolaridad, el promedio de años concluidos del total de la PEA en el periodo pasó de 9.3 a 10.3. El promedio de las mujeres ha superado al de los hombres: en 2010 fue de 9.7 (9.0 en los hombres) y de 10.8 en 2020 (10.0 en la población masculina).

    De 2010 a 2020 en términos reales el salario mínimo creció 51.7% mientras el salario real de cotización que reporta el IMSS lo hizo en 12.2 por ciento. El Índice Global de Remuneraciones Medias Reales de los Sectores Económicos (IGREMSE) de las encuestas en establecimientos que reportan al INEGI muestra una variación de 11.3 por ciento. Sin embargo, la presencia de la masa salarial en el PIB hasta 2019 aún no recuperaba la participación que tenía en 2010, con una reducción de 1.4 puntos porcentuales.

    En 2010 el promedio del tiempo trabajado a la semana fluctuaba alrededor de 43 horas, mismo que pasó a 42 horas en 2020; la pandemia ha incidido en esa disminución.

    Durante el periodo 2010-2020 la productividad laboral por personal ocupado disminuyó 0.3%, en tanto que medida en horas trabajadas aumentó 0.2 por ciento. Cuando desaceleró la actividad económica en 2019 —y de forma más pronunciada en 2020— no pocas unidades económicas redujeron primero las horas trabajadas antes de recortar su plantilla de trabajadores.

    El incremento en el número de empleos que reporta el IMSS en el periodo 2010-2020 fue de 34.2%, con una tasa de crecimiento promedio anual de 3.3%, cifra que también refleja el impacto de la pandemia en el tramo final de la serie. Hasta 2019, se tenía un incremento de 38.6% respecto a 2010 (4.2% promedio anual). El Índice Global de Personal Ocupado de los Sectores Económicos (IGPOSE) incrementó 9.4% de 2010 a 2020 (tasa promedio anual de 0.9%) cuando hasta 2019 había sido de 14.2% (tasa promedio anual de 1.5%).

    La informalidad es un fenómeno dominante de la ocupación en México. Comprende la ocupación en micronegocios no registrados ante la autoridad tributaria (sector informal) y también a aquellos empleados en unidades económicas formales no registrados como trabajadores ante la seguridad social, es decir, trabajadores en condiciones de informalidad fuera del sector informal.

    Respecto a la ocupación total, la informalidad descendió 3.7 puntos porcentuales entre 2010 y 2020 (pasó de 59.3% a 55.6%).

    Fuente: INEGI 29 de abril de 2021

  • Jueves, 29 de abril de 2021

    Índices Globales de Personal y Remuneraciones
    de los Sectores Económicos

    Cifras durante febrero de 2021

  • En febrero de 2021, con cifras desestacionalizadas, el IGPOSE registró un nivel de 105.9 puntos con un incremento de 0.2% respecto al mes previo.

  • El IGRESE alcanzó un nivel de 113.6 puntos en febrero de 2021, lo que representó una variación de -1.1% respecto a enero, con cifras desestacionalizadas.

  • Con cifras desestacionalizadas, en febrero de 2021, el IGREMSE presentó un nivel de 107.0 puntos, con una disminución de 1.1% respecto al mes previo.

    El INEGI difunde los resultados de los Índices Globales de Personal y Remuneraciones de los Sectores Económicos: IGPOSE, IGRESE e IGREMSE, correspondientes a febrero de 2021.

    Los índices globales, tienen como objetivo primordial representar una aproximación al personal ocupado y a las remuneraciones que reportan las encuestas económicas para los sectores construcción, industrias manufactureras, comercio y servicios privados no financieros, fortaleciendo la infraestructura estadística sobre la economía en su conjunto, lo que coadyuva en el diseño, instrumentación y evaluación de políticas públicas enfocadas al mercado laboral de México.

    En febrero de 2021, con cifras desestacionalizadas, el IGPOSE registró un nivel de 105.9 puntos con un incremento de 0.2% respecto al mes previo. En su comparativo anual, este índice presentó una variación de -3.4 por ciento.

    El IGRESE alcanzó un nivel de 113.6 puntos en febrero de 2021 lo que tuvo una variación de -1.1% respecto a enero, con cifras desestacionalizadas. Con relación a febrero de 2020 decreció 4.9 puntos porcentuales.

    Con cifras desestacionalizadas, en febrero de 2021, el IGREMSE observó un nivel de 107.0 puntos con una disminución de 1.1% respecto al mes previo. Este índice significó una variación de -1.7% en comparación con febrero de 2020.

    El nivel más elevado para el IGPOSE es el registrado en mayo de 2019 con 111.0 puntos, el IGRESE presentó su nivel más alto en febrero de 2020 con 119.4 puntos y el IGREMSE en diciembre de 2020 con 108.9 puntos.

    Fuente: INEGI 29 de abril de 2021

  • Jueves, 29 de abril de 2021

    La disrupción del mercado laboral y las medidas de apoyo de
    COVID-19 contribuyen a caídas generalizadas de los impuestos
    sobre los salarios en 2020

    La crisis del COVID-19 ha provocado la mayor disminución de los impuestos sobre los salarios desde la crisis financiera mundial de 2008-09, según un nuevo informe de la OCDE.

    Taxing Wages 2021 muestra que la disminución de los ingresos de los hogares, junto con las reformas fiscales vinculadas a la pandemia, están impulsando disminuciones generalizadas de los impuestos efectivos sobre los salarios en toda la OCDE.

    El informe destaca las caídas récord en la OCDE durante 2020 en la cuña fiscal: los impuestos totales sobre el trabajo pagados tanto por los empleados como por los empleadores, menos los beneficios familiares, como porcentaje del costo laboral para el empleador.

    La cuña fiscal para un solo trabajador con salario promedio fue del 34,6% en 2020, una disminución de 0,39 puntos porcentuales con respecto al año anterior. Se trata de una caída significativa, pero menor que las disminuciones observadas en la crisis financiera mundial: 0,48 puntos porcentuales en 2008 y 0,52 puntos porcentuales en 2009. La cuña fiscal aumentó en 7 de los 37 países de la OCDE durante el período 2019-20 y cayó en 29, principalmente por menores impuestos sobre la renta.

    La caída en la cuña fiscal fue aún más significativa para los hogares con niños, lo que llevó las tasas impositivas sobre estos tipos de familias a nuevos mínimos. La cuña fiscal promedio para una pareja con un solo salario con un salario promedio con hijos en 2020 fue del 24,4%, una disminución de 1,1 puntos porcentuales en comparación con 2019. Esta es la caída más grande y el nivel más bajo observado para este tipo de hogar desde que la OCDE comenzó a producir impuestos. Salarios en 2000.

    Entre 2019 y 2020, la cuña fiscal para este tipo de hogar disminuyó en 31 países y aumentó solo en 6. Disminuyó en más de 1 punto porcentual en 16 países. Las mayores disminuciones se registraron en Lituania, Estados Unidos, Polonia, Italia, Canadá y Corea. El único aumento de más de 1 punto porcentual se registró en Nueva Zelanda.

    La brecha entre la cuña fiscal promedio de la OCDE para el trabajador medio soltero (34,6%) y la pareja con un solo salario con hijos (24,4%) se ha ampliado en 0,7 puntos porcentuales desde 2019, lo que refleja cambios en las políticas que proporcionaron apoyo adicional a las familias con hijos durante la crisis del COVID-19.

    Las caídas en las cuñas fiscales del país para el trabajador soltero, la pareja con un solo salario y dos hijos y el padre soltero se debieron principalmente a cambios en la configuración de la política fiscal, aunque la caída de los salarios promedio también contribuyó en algunos países. Por el contrario, los aumentos en la cuña fiscal fueron impulsados ​​casi todos por el aumento de los salarios promedio, compensados ​​solo ligeramente por cambios de política.

    De los diez países donde medidas específicas de COVID-19 afectaron los indicadores, el apoyo se brindó principalmente a través de beneficios en efectivo mejorados o únicos, con un enfoque en el apoyo a las familias con niños.

    El informe muestra que la fiscalidad laboral sigue variando considerablemente en la OCDE, con la cuña fiscal sobre el trabajador soltero promedio que va desde cero en Colombia hasta el 51,5% en Bélgica.

    Fuente: OECD 29 de abril de 2021

    Jueves, 29 de abril de 2021

    Es urgente que los países establezcan
    sistemas de seguridad y salud en el trabajo

  • Más de 7000 trabajadores de la salud han fallecido por el COVID-19, mientras que se ha doblado el número de los que trabajan en casa. Para hacer frente a futuras emergencias como la planteada por el COVID-19, la agencia que vela por los trabajadores insta a implementar o fortalecer las políticas laborales de seguridad y salud nacionales, integrándolas a las medidas de respuesta a posibles crisis.

    El COVID-19 ha trastornado el mundo del trabajo y es probable que los efectos sean duraderos. Uno de los que más han sufrido han sido los que han estado en la primera línea de frente de la lucha contra el virus.

    Más de 7000 trabajadores sanitarios han fallecido desde que surgió la crisis del COVID-19, y 136 millones de empleados en esos servicios y los de asistencia social corren el riesgo de contraer esa enfermedad, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    En un nuevo informe, publicado con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la agencia de la ONU explica que para echar a andar estos sistemas hace falta invertir en infraestructura e integrar todas sus provisiones en los planes nacionales de preparación y respuesta a las crisis.

    Además de proteger a los trabajadores, de esta manera se facilitaría la continuidad de la operación empresarial aún en tiempos de emergencia, sostiene la publicación.

    Según el estudio “Anticiparse a las crisis, prepararse y responder – Invertir hoy en sistemas resilientes de SST”, la emergencia del COVID-19 colocó a los trabajadores no sólo en riesgo de contraer el virus en el lugar de trabajo, sino que los sometió a restricciones de movilidad y produjo un aumento de las modalidades de teletrabajo, así como el cierre de muchas actividades comerciales y de manufactura.

    La OIT señala que el impacto de la crisis afectó el mercado de trabajo, las condiciones laborales, los salarios y, en muchos casos, el acceso a protecciones como las licencias por enfermedad y las prestaciones sociales.

    Con respecto a los trabajadores de la economía informal, generalmente los más pobres y desprotegidos, el texto enfatiza que su vulnerabilidad se ha agudizado en el contexto de la pandemia.

    Añade que las medidas de confinamiento total o parcial aplicadas en muchos países, que afectan a unos 5000 millones de personas en el mundo, han golpeado a unos 1600 millones de trabajadores informales, que trabajan en sectores como los servicios de alojamiento y alimentación, la industria manufacturera, el comercio mayorista y minorista y la agricultura.

    Los trabajadores de la economía informal, especialmente en los países en desarrollo, no tienen más opción que trabajar a pesar de las restricciones de movimiento e interacción social, los confinamiento y otras medidas porque no tienen acceso a protecciones sociales como las licencias o subsidios por enfermedad o emergencias.

    Además, las condiciones de vida hacinadas e insalubres hacen casi imposible el distanciamiento físico en sus viviendas.

    Entre las provisiones para enfrentar las emergencias, la Organización destaca el papel crucial del diálogo social en todos los ámbitos de respuesta.

    De acuerdo con la OIT, un diálogo social eficaz ayuda a ofrecer mejores soluciones para adaptarse a las circunstancias y generar confianza.

    El informe también recuerda que las normas laborales internacionales son una referencia importante para proteger el trabajo decente en el contexto de las respuestas a las crisis.

    La agencia asevera que la pandemia ha evidenciado la necesidad de que los países cuenten con un marco institucional nacional sólido de seguridad y salud en el trabajo, al igual que una autoridad competente en la materia que ejerza el liderazgo y actúe como organismo de confianza en una crisis para producir respuestas más coordinadas y rápidas.

    Agrega que la emergencia del COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de que los servicios de salud en el trabajo actúen “como puente” entre los sistemas de salud pública y el lugar de trabajo con servicios como el asesoramiento, la consulta, la educación y la formación; el seguimiento de los casos, y la notificación a las autoridades sanitarias y de la seguridad social.

    Sensibilización sobre seguridad y salud en el trabajo, el caso de México

    El estudio considera fundamental que los trabajadores, los empleadores y la sociedad en su conjunto cobren conciencia de la importancia de la seguridad y la salud en la esfera laboral.

    Como ejemplo de una buena práctica en este renglón, cita las campañas de sensibilización sobre sobre el tema en las cadenas de valor del café en México.

    Dicha iniciativa implicó la producción de una serie de recursos audiovisuales por parte de la OIT y la Federación Nacional de Cafeteros con el objetivo de concienciar a los trabajadores sobre la seguridad y la salud en el trabajo en las cadenas de valor del café durante la pandemia de COVID-19.

    La campaña incluyó una radionovela de diez capítulos sobre diversos aspectos de la seguridad y salud en el trabajo, incluida la mitigación del riesgo de COVID-19 durante la cosecha.

    También se crearon cuñas radiofónicas, en alianza con la Federación Nacional de Cafeteros, para hablar de los peligros del coronavirus y de cómo mantenerse a salvo en el sector del café. Por último, se produjo una serie de videos en los que se habla de la prevención del COVID-19 en la agricultura, así como de la limpieza, la desinfección y otras medidas de mitigación.

    Fuente: ONU 28 de abril de 2021

  • Miércoles, 28 de abril de 2021

    Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

  • La OIT aboga por el establecimiento de sistemas de seguridad y salud en el trabajo resilientes para hacer frente a futuras situaciones de emergencia.

  • Según la Organización Internacional del Trabajo, es necesario mejorar las políticas de seguridad y salud en el trabajo a escala nacional, así como los correspondientes marcos institucionales y normativos, y facilitar su integración en las medidas de respuesta frente a las crisis.

    Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicado en el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, es necesario que los países pongan en marcha sistemas de seguridad y salud en el trabajo (SST) sólidos y resistentes, a fin de mitigar los riesgos que corren todas las personas en el mundo del trabajo frente a futuras emergencias sanitarias.

    A tal efecto, será necesario invertir en infraestructuras de SST e integrarlas en planes generales de preparación y respuesta frente a crisis a escala nacional, con objeto de velar por la seguridad y la salud de los trabajadores y facilitar la continuidad de la actividad empresarial.

    En el informe Anticiparse a las crisis, prepararse y responder – Invertir hoy en sistemas resilientes de SST se examinan la prevención y la gestión de riesgos relacionados con la pandemia, y se abordan otros riesgos de salud y seguridad asociados a la modificación de las pautas de trabajo como consecuencia de la adopción de medidas de control del virus.

    También se esboza la función primordial desempeñada durante la pandemia por los marcos normativos y las instituciones de seguridad y salud en el trabajo, así como por los correspondientes mecanismos de conformidad, servicios sanitarios y de asesoramiento, provisión de información, y actividades de investigación y formación.

    Desde que surgió la pandemia de COVID-19 , los trabajadores de sectores específicos, en particular los de atención en caso de emergencias, la sanidad y la asistencia social, se han encontrado en una situación particularmente vulnerable frente al riesgo de infección. Según datos del informe, 7.000 trabajadores sanitarios han fallecido desde que surgió la crisis, y 136 millones de trabajadores de los servicios sanitario y de asistencia social corren el riesgo de contraer el COVID-19 en el trabajo.

    Al analizar los problemas sanitarios relacionados con el enorme aumento del teletrabajo a lo largo de la pandemia, en el informe se señala que, si bien el teletrabajo ha sido primordial para limitar la propagación del virus, así como para mantener el empleo y la continuidad de la actividad empresarial y ofrecer a los trabajadores mayor flexibilidad, ha dificultado asimismo la delimitación entre horario laboral y vida personal. El 65% de las empresas encuestadas por la OIT y la Red de SST del G20 manifestaron que los trabajadores tuvieron dificultades para mantener el ánimo durante el teletrabajo.

    Según se desprende de los resultados del informe, las pequeñas empresas y las microempresas han tenido dificultades con frecuencia para cumplir los requisitos oficiales en materia de SST, habida cuenta de que muchas de ellas carecen de los recursos necesarios para hacer frente a los retos planteados por la pandemia.

    Gran parte de los 1.600 millones de trabajadores que desarrollan su labor en la economía informal, en particular en los países en desarrollo, han seguido trabajando pese al confinamiento y las restricciones de desplazamiento e interacción social, entre otras medidas aplicadas. Debido a ello, han corrido un elevado riesgo de contraer el virus, y la mayoría de ellos carece de protección social fundamental, por ejemplo derecho a baja o a remuneración por enfermedad.

    Como se destaca en el informe, las normas internacionales del trabajo proporcionan directrices específicas sobre la forma de afrontar esos retos, y en consecuencia, de mitigar el riesgo de propagación del virus en el trabajo. Dichas normas ofrecen asimismo herramientas para implantar mecanismos de SST adecuados y velar por que los trabajadores, los empleadores y los gobiernos puedan fomentar el trabajo decente, al tiempo que se adaptan a los efectos de la pandemia en el plano socioeconómico.

    Por otro lado, las normas internacionales del trabajo promueven el diálogo social como método idóneo para garantizar que los procedimientos y los protocolos se apliquen y acepten de forma eficaz.

    Fuente: OIT 28 de abril de 2021

  • Miércoles, 28 de abril de 2021

    Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

    Anticiparse a las crisis, prepararse y responder

    Desde que la pandemia de COVID-19 irrumpió como crisis mundial a principios de 2020, ha tenido profundas repercusiones en todo el planeta. La pandemia ha incidido en casi todos los aspectos del mundo del trabajo, desde el riesgo de transmisión del virus en los lugares de trabajo hasta los riesgos relacionados con la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) que han surgido como consecuencia de las medidas para mitigar la propagación del virus. La reorientación hacia nuevas modalidades de trabajo, como la generalización del teletrabajo, ha ofrecido muchas oportunidades a los trabajadores, pero también ha planteado riesgos potenciales para la SST, en particular riesgos psicosociales y de violencia.

    El Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo en este 2021 se centra en potenciar los elementos de un sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST), tal y como se establece en el Convenio sobre el marco promocional para la seguridad y salud en el trabajo, en 2006 (número 187). El informe del Día Mundial examina cómo la crisis actual pone de manifiesto la importancia de fortalecer estos sistemas de seguridad y salud, incluidos los servicios de salud en el trabajo, tanto en los planos nacional como empresarial.

    La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprovecha esta oportunidad para sensibilizar a la opinión pública y para estimular el diálogo sobre la importancia de crear e invertir en sistemas resilientes de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST). Se basa en ejemplos regionales y nacionales para mitigar y prevenir la propagación de la COVID-19 en el lugar de trabajo.

    El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo que se celebra anualmente el 28 de abril promueve la prevención de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales en todo el mundo. Es una campaña de sensibilización destinada a centrar la atención internacional sobre la magnitud del problema y sobre cómo la creación y la promoción de una cultura de la seguridad y la salud puede ayudar a reducir el número de muertes y lesiones relacionadas con el trabajo.

    Cada uno de nosotros es responsable de frenar muertes y lesiones en el trabajo. Como gobiernos, debemos proporcionar la infraestructura (leyes y servicios) necesaria para garantizar que los trabajadores sigan siendo empleados y que las empresas prosperen. Esto incluye el desarrollo de una política y un programa nacional y un sistema de inspección para hacer cumplir la legislación y política de seguridad y salud en el trabajo. Como empleadores, somos responsables de garantizar que el entorno de trabajo sea seguro y saludable. Como trabajadores, tenemos la responsabilidad de trabajar de manera segura y protegernos y no poner en peligro a otros, conocer nuestros derechos y participar en la implementación de medidas preventivas.

    Por crisis del pasado, ya hemos aprendido que los lugares de trabajo son claves para prevenir y controlar brotes. Las medidas adecuadas de seguridad y salud en el trabajo pueden ayudar a contener la propagación de la enfermedad, al tiempo que protegen a los trabajadores y a la sociedad en general. Por eso, los gobiernos, los empleadores y los trabajadores tienen un papel que desempeñar en la lucha contra la crisis del COVID-19, y su colaboración es vital.

    Fuente: ONU 28 de abril de 2021

    Lunes, 26 de abril de 2021

    Indicadores de Empresas Constructoras

    Cifras durante febrero de 2021

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa sobre los principales resultados de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC). Durante el segundo mes de este año el valor de la producción generado por las empresas constructoras creció 0.5% en términos reales respecto al mes precedente, con base en cifras desestacionalizadas.

    El personal ocupado total registró un aumento de 0.4% y las horas trabajadas avanzaron 0.2%, mientras que las remuneraciones medias reales se mantuvieron sin variación en febrero de 2021 con relación a enero pasado, con series ajustadas por estacionalidad.

    En su comparación anual, el valor real de la producción de las empresas constructoras mostró una caída de 16.5%, el personal ocupado total descendió 9.2% y las horas trabajadas disminuyeron 10.6%, en tanto que las remuneraciones medias reales subieron 5.1%, en febrero del presente año frente a igual mes de 2020.

    Fuente: INEGI 26 de abril de 2021

    Lunes, 26 de abril de 2021

    El INEGI presenta resultados de la Desagregación Sectorial
    del Indicador Oportuno de la Actividad Económica

  • La Desagregación Sectorial del Indicador Oportuno de la Actividad Económica dará a conocer sus estimaciones cuatro semanas después del cierre del mes, adelantándose en 4 semanas a la salida de los datos del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).

  • Los resultados ofrecen un desglose de 86 actividades productivas, cuyo nivel agregado corresponde con los resultados del Indicador Oportuno de la Actividad Económica del último mes del trimestre inmediato anterior.

  • Además, se presentan variaciones estimadas del empleo formal por actividad, por niveles de ingreso y por tamaño de empresas, así como su distribución geográfica por entidad federativa.

    Por primera vez, el INEGI presenta resultados de la Desagregación Sectorial del Indicador Oportuno de la Actividad Económica que permitirán a los usuarios tener una idea de los cambios en los niveles de actividad económica, con mayor oportunidad.

    Mientras el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) y sus componentes se dan a conocer aproximadamente 8 semanas después de terminado el mes de referencia, la Desagregación Sectorial del Indicador Oportuno de la Actividad Económica presentará sus estimaciones apenas cuatro semanas después del cierre del mes, adelantándose en 4 semanas a la salida de los datos oficiales.

    Estos indicadores se publicarán de forma trimestral, con resultados para el tercer mes de cada trimestre. A continuación, algunos resultados correspondientes a marzo de 2021:

    Se estima que las actividades relacionadas con los servicios son las que presentan una mayor disminución en la comparación interanual. Destacan actividades de artistas, escritores y técnicos independientes (-32.8%), parques recreativos, casinos loterías y otros servicios recreativos (-32.7%) y otras escuelas y servicios educativos (-29.7 por ciento).

    Las actividades secundarias con la mayor caída con respecto a marzo del año anterior son las relacionadas con la industria de la construcción.

    Asimismo, para marzo de 2021 se estima una pérdida de 536,360 empleos formales, comparado con marzo de 2020.

    Los servicios de preparación de alimentos y bebidas presentan la mayor reducción estimada de empleos (-94,861 empleos) en su comparación interanual, seguido por la fabricación de equipo de transporte (-68,868 empleos) y parques recreativos, casinos loterías y otros servicios recreativos (-64,977 empleos).

    La Desagregación Sectorial del IOAE es un ejercicio de estadísticas experimentales que realiza el Instituto a partir de su vinculación con un modelo de multiplicadores contables basado en las Matrices de Contabilidad Social de México (MCSM).

    Las MCSM estiman directamente los niveles de actividad económica con base en modificaciones en la estructura de la demanda final (principalmente consumo privado, consumo de gobierno, formación bruta de capital fijo y exportaciones). La vinculación del modelo de las MCSM con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) da como resultado la estimación de variaciones en los niveles de empleo formal, detallando el nivel de ingresos, tamaño de las empresas y distribución geográfica de los trabajadores.

    Para efectos de esta aplicación, la compatibilización entre los clasificadores del Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN) en la cuenta de producción de las MCSM y el clasificador en la ENOE se realizó tratando de obtener la máxima desagregación posible. En consecuencia, se buscó que cada actividad resultante tuviera un número suficiente de observaciones en la ENOE, de manera que sus resultados fueran más robustos.

    Lo anterior dio como resultado que algunas actividades se mantuvieron a nivel de rama (4 dígitos del SCIAN) y algunas otras a nivel de subsector (3 dígitos del SCIAN). En algunos casos, se realizaron agrupaciones de ramas dentro de un subsector, sin que se agregara al subsector completo. Este es el caso del subsector 611, dentro del cual se creó un grupo con las actividades 6114 a la 6117 (“6114-6117”).

    Fuente: INEGI 26 de abril de 2021

  • Lunes, 26 de abril de 2021

    Apoyar a las pequeñas empresas es
    fundamental para la recuperación de COVID-19

  • Los responsables de la formulación de políticas deben adaptar las políticas y las instituciones para que las pequeñas empresas puedan hacer una mayor contribución a la reactivación económica posterior a la pandemia.

    Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) pueden impulsar una recuperación más sólida de la pandemia de COVID-19, debido a su naturaleza innovadora y de búsqueda de oportunidades, pero necesitan más apoyo.

    Las mipymes constituyen la columna vertebral de la economía mundial, ya que representan dos tercios del empleo a nivel mundial y entre el 80% y el 90% del empleo en los países de bajos ingresos.

    Al mismo tiempo, se ven afectados de manera desproporcionada por las crisis relacionadas con la pandemia. Están sobrerrepresentados en los sectores de servicios no esenciales más afectados por las medidas de confinamiento. Muchas MIPYMES han sufrido enormes pérdidas de ingresos, mientras que otras han cerrado.

    El menor tamaño de las Mipymes les permite ser flexibles y adaptarse a nuevos entornos como el creado por COVID-19.

    No solo pueden ayudar a superar las limitaciones anteriores relacionadas con la falta de capacidad productiva y la diversificación económica en muchos países de bajos ingresos, sino que también pueden contribuir a una recuperación sólida y sostenible.

    Los participantes de la cumbre compartieron buenas prácticas para mejorar el papel del espíritu empresarial y las MIPYMES, con un enfoque especial en el programa Empretec de la UNCTAD , que se basa en un enfoque de comportamiento único para el desarrollo de la capacidad empresarial.

    El evento incluyó una sesión interactiva con empresarios de la red Empretec, quienes compartieron sus historias de éxito durante la pandemia de COVID-19.

    Fuente: UNCTAD 26 de abril de 2021

  • Lunes, 26 de abril de 2021

    Mejorar la productividad, clave para desatar
    el crecimiento sostenible en América Central

  • Nuevo estudio del Banco Mundial identifica políticas prioritarias para cada país y para la región que estimularían un crecimiento y generación de empleo sostenibles.

    Los seis países de América Central (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) pueden incrementar la productividad de sus economías y su fuerza laboral para recuperarse de la mayor recesión económica en su historia —causada por la pandemia y exacerbada por el paso de los huracanes Eta e Iota— y avanzar hacia un crecimiento económico firme y sostenible, de acuerdo con un nuevo estudio del Banco Mundial.

    El informe “Desatando el potencial de crecimiento de América Central”, señala que estos países tienen ante sí la oportunidad de dinamizar sus economías mediante una serie de reformas en áreas clave. Estas incluyen reducciones en los costos y barreras para el comercio; inversiones en capital humano, innovación e infraestructura física y digital; atracción de inversiones privadas a través de la mejora del entorno empresarial y la calidad de las instituciones, y una mayor inclusión de mujeres y jóvenes en el mercado laboral.

    El estudio analizó el desempeño de América Central durante las últimas tres décadas y encontró que, si bien entre 1991 y 2017 su economía creció en promedio 4,5% al año, por encima del resto de América Latina y el Caribe, esto se logró con poco crecimiento de la productividad.

    Un mayor número de trabajadores, debido a un rápido crecimiento de la población en edad de trabajar, representó dos tercios del crecimiento económico logrado en ese periodo. Dado que se prevé un descenso pronunciado en el crecimiento de la población en edad de trabajar, un mayor aumento en la productividad, es decir, mayor capacidad de las empresas y de la mano de obra para producir más y mejores bienes y servicios, será esencial para sostener un crecimiento fuerte de cara al futuro.

    La pandemia empujó a América Central a su mayor contracción económica. No obstante, el comercio mundial de bienes se ha recuperado, los precios de las materias primas se mantienen, las remesas son más altas que hace un año y la regionalización de las cadenas de valor globales hacia América del Norte se está acelerando, lo que representa un buen augurio para las economías de América Central.

    Algunas de las áreas clave para impulsar reformas de políticas, identificadas por el estudio, incluyen:

    1.-Reducir costos y barreras al comercio intrarregional y con México: Los costos para el comercio son altos en América Central, equivalentes a aranceles de hasta 74%.

    2.-Invertir en capital humano y en cobertura y calidad de la infraestructura física y digital: Reducir las brechas de conocimientos y habilidades fortalecerá la productividad, la flexibilidad y la capacidad innovadora de la fuerza laboral. También apoyará el desarrollo de industrias modernas que ocupen intensamente a trabajadores altamente calificados, como las tecnologías de la información y la comunicación, así como industrias menos intensivas en habilidades como el turismo.

    3.-La atracción de inversiones privadas a través de la mejora del entorno empresarial y la calidad de las instituciones: Se necesitan grandes proyectos de inversión, pero éstos requieren reglas claras, instituciones capacitadas, disponibilidad fiscal y alianzas con el sector privado.

    4.-Modernizar los códigos laborales: Con el fin de adaptarlos a situaciones híbridas en la pospandemia, atraer los empleos del futuro, facilitar la movilidad entre empresas y sectores y la formalización laboral e impulsar una mayor participación de mujeres y jóvenes en la fuerza laboral.

    El estudio consta de seis informes que analizan los factores, limitaciones y oportunidades de crecimiento para cada país y un informe regional que examina los temas comunes a toda América Central.

    Fuente: BANCO MUNDIAL 26 de abril de 2021

  • Viernes, 23 de abril de 2021

    Indicadores de Empresas Comerciales

    Cifras durante febrero de 2021

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que en el segundo mes del presente año en las Empresas Comerciales al por Mayor los Ingresos reales por suministro de bienes y servicios aumentaron 1.3% y el Personal ocupado total ascendió 0.2%, en tanto que las Remuneraciones medias reales pagadas retrocedieron 0.2% respecto al mes precedente, con cifras desestacionalizadas.

    En las Empresas Comerciales al por Menor los Ingresos reales por suministro de bienes y servicios mostraron un incremento de 1.6% y el Personal ocupado total creció 0.1%, mientras que las Remuneraciones medias reales descendieron 0.5%, durante febrero de 2021 con relación a enero pasado.

    A tasa anual, los datos desestacionalizados del Comercio al por Mayor registraron el siguiente comportamiento: los Ingresos reales por suministro de bienes y servicios se acrecentaron 0.3%, las Remuneraciones medias reales pagadas subieron 2.8% y el Personal ocupado total decreció 2.1% en el segundo mes de 2021.

    En las Empresas Comerciales al por Menor los Ingresos reales disminuyeron 3.8%, el Personal ocupado total 3.9% y las Remuneraciones medias reales 2.8%, en el mes de referencia frente a febrero de 2020, con series ajustadas por estacionalidad.

    Fuente: INEGI 23 de abril de 2021

    Viernes, 23 de abril de 2021

    Indicadores del Sector Servicios

    Cifras durante febrero de 2021

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa sobre los principales resultados de la Encuesta Mensual de Servicios (EMS), que considera 102 conjuntos de actividades económicas relacionadas con los Servicios Privados no Financieros.

    Con cifras desestacionalizadas, durante febrero de 2021 los Ingresos Totales reales por Suministro de Bienes y Servicios de los Servicios Privados no Financieros aumentaron 2.6%, los Gastos Totales reales por Consumo de Bienes y Servicios 2.9% y el Personal Ocupado Total creció 0.3%, mientras que las Remuneraciones Totales reales disminuyeron 0.5% respecto al mes inmediato anterior.

    A tasa anual, el índice agregado de los Ingresos Totales reales por Suministro de Bienes y Servicios mostró un descenso de 11.9%, el índice del Personal Ocupado Total de 9.8%, el de los Gastos Totales por Consumo de Bienes y Servicios cayó 8.2% y el de las Remuneraciones Totales se redujo 10%, en el segundo mes del presente año.

    Fuente: INEGI 23 de abril de 2021

    Viernes, 23 de abril de 2021

    Avanza recuperación del empleo… en precariedad

  • El mes pasado, la población ocupada incrementó en más de 700,000 personas, pero la recuperación se presentó únicamente en el empleo informal.

    El mercado laboral reflejó por segundo mes consecutivo las mejores condiciones de la economía tras un año de pandemia y registró un nuevo aumento entre la población ocupada. Sin embargo, el avance se dio a costa de la calidad del empleo y todos los trabajos generados en marzo se dieron en la economía informal.

    De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población ocupada tuvo un incremento de 761,866 personas en el tercer mes del año, para alcanzar un total de 53.8 millones. Este incremento redujo la tasa de desocupación a 3.89%, después de haberse ubicado en 4.37% en febrero, el nivel más bajo en lo que va del año, pero un punto más de lo reportado hace un año.

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó también que de los 12.5 millones personas que salieron de la fuerza laboral hace un año por el cierre de actividades económicas no esenciales ante la pandemia, 10.6 millones ya han retornado a una ocupación. Los datos de la ocupación en marzo reflejan un avance, pero también en la precariedad laboral. El empleo informal fue el único renglón que tuvo un aumento. En el mes pasado, 1.2 millones de personas se sumaron a esta condición, mientras que el empleo formal vio la salida de 354,498 trabajadores. Esta combinación llevó la tasa de informalidad a 56.8%, el nivel más alto desde febrero de 2019.

    El contraste entre ambas tasas, muestra que la informalidad no sólo fue el destino de los empleos que se crearon en marzo, también algunas personas que laboraban en la formalidad pasaron a este rubro de la ocupación. Si bien el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que en marzo se crearon 88,771 plazas, el déficit del empleo formal reportado por el Inegi en el tercer mes del año podría ser un indicador de una reducción de la planta laboral en las dependencias gubernamentales.

    Por otra parte, la tasa de subocupación, otro indicador de precariedad, tuvo una reducción de 13.9 a 13.2%, aunque representa un avance en comparación con los meses críticos de pandemia, cuando llegó a abarcar al 25.4% de la población ocupada, se encuentra aún lejos a los niveles previos a la crisis, con 9.1 por ciento.

    El aumento de la población ocupada no fue generalizado si se observa el comportamiento por actividad económica. El sector que más ganó, fue el primario (agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca) con un aumento de 758,000 trabajadores, casi la misma proporción del incremento de las personas ocupadas. El sector terciario o también conocido como sector de servicios, reportó un aumento de 526,000 empleos, la mitad de estos en las actividades restauranteras y de alojamiento. Esta dinámica compensó la pérdida de 552,911 puestos de trabajo en el sector industrial (secundario).

    Fuente:EL ECONOMISTA 23 de abril de 2021

  • Jueves, 22 de abril de 2021

    Resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Nueva Edición (ENOEN)

    Cifras durante marzo de 2021

    El INEGI informa sobre los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (Nueva Edición) (ENOEN) correspondientes a marzo de 2021.

  • Una disminución de 1.5 millones de personas de la Población Económicamente Activa (PEA), al pasar de 57.4 millones a 56 millones. De los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020 por el tema de pandemia, la recuperación es de alrededor de 10.6 millones para el tercer mes de 2021.
  • La población ocupada se situó en 53.8 millones; 2 millones de personas menos en comparación con marzo de 2020. Los y las trabajadoras subordinadas y remuneradas decrecieron 2.2 millones, las personas ocupadas en jornadas de más de 48 horas semanales descendieron en 1.5 millones y en los micronegocios se redujeron en 877 mil personas.
  • La población ocupada en el sector secundario registró un descenso de 315 mil personas respecto al tercer mes de 2020 y en el sector terciario presentó una reducción de 2.4 millones de personas.
  • La población subocupada fue de 7.1 millones de personas, equivalente a 13.2% de la población ocupada. En marzo de 2020, esta población era de 5.1 millones de personas, 9.1% de la población ocupada.
  • La tasa de desocupación fue de 3.9%, un punto porcentual más que en marzo del año pasado.
  • La ENOEN de marzo de 2021 muestra que los cambios más importantes en comparación con igual mes de 2020 fueron: un descenso de la PEA de 1.5 millones de personas y al interior de la población ocupada, los y las trabajadoras subordinadas y remuneradas reportaron una disminución de 2.2 millones, las personas ocupadas en el sector terciario se redujeron en 2.4 millones, en jornadas de más de 48 horas semanales cayeron en 1.5 millones y en los micronegocios se redujeron en 877 mil personas.

    En marzo de 2021, la ENOEN reportó una Tasa de Participación Económica de 57.2% de la población en edad para trabajar, 2.6 puntos porcentuales inferior a la de marzo del año anterior. Cabe destacar que las Tasas de Participación Económica de hombres y mujeres resultaron de 74.3% y 41.8%, respectivamente.

    La población ocupada resultó de 53.8 millones de personas en marzo de 2021, cifra inferior en 2 millones de personas a la reportada en el mismo mes del año anterior.

    La población ocupada en jornadas de más de 48 horas semanales disminuyó en 1.5 millones de personas y en jornadas de 35 a 48 horas semanales tuvo un descenso de 948 mil personas entre marzo de 2020 e igual mes de 2021.

    La ENOEN en marzo de 2021 registró una Tasa de subocupación de 13.2%, cifra superior en 4.1 puntos porcentuales respecto a la del mismo mes del año pasado. Este aumento representa 2 millones de personas subocupadas. La Tasa de subocupación según sexo fue de 13.1% en los hombres, cifra mayor en 3.7 puntos porcentuales respecto a marzo de 2020, mientras que la Tasa de subocupación en las mujeres fue de 13.3%, tasa superior en 4.6 puntos porcentuales en igual periodo.

    La ocupación informal en marzo de 2021 ascendió a 30.6 millones, al tiempo que la Tasa de Informalidad Laboral 1 (TIL1) se situó en 56.8%, cifra inferior en 1.1 puntos porcentuales comparada con la de marzo de 2020.

    La población desocupada de 15 y más años como proporción de la PEA, representó 3.9% equivalente a 2.2 millones de personas y un punto porcentual por arriba de la del tercer mes del año pasado.

    La Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible para trabajar, es decir, población que no trabajó ni buscó trabajo pero que aceptaría un trabajo si se lo ofrecieran, fue de 8 millones, y representó 19% de la PNEA. En comparación con marzo de 2020, la PNEA disponible para trabajar aumentó en 2.1 millones de personas durante el tercer mes de 2021.

    Se notifica a las Unidades del Estado, Informantes del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica, y usuarios en general que, derivado de la publicación de resultados del Censo de Población y Vivienda 2020, el INEGI actualizará la estimación de población que se toma como base en el diseño y metodología para la realización de las encuestas en hogares, debido a que la información estadística del Censo como Información de Interés Nacional, es de uso obligatorio para las Unidades del Estado, incluido el INEGI, de conformidad con lo dispuesto por los artículos 6, 59, y 78 de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (LSNIEG).

    En el caso de la ENOEN, dicha actualización será implementada a partir de los resultados que se emitan para el primer trimestre de 2021. La estimación de población será actualizada a partir del Marco Maestro de Muestreo del INEGI, que cuenta con más de 3.3 millones de viviendas donde se realiza la cuenta poblacional de manera trimestral. El Marco Maestro de Muestreo contemplará a lo largo de la próxima década, la inclusión de áreas habitacionales de nuevo crecimiento, lo que permitirá mantener vigente la cuenta poblacional.

    Fuente: INEGI 22 de abril 2021.

    Jueves, 22 de abril de 2021

    Tasa de desempleo sube a 3.9% en marzo: Inegi

  • La población ocupada se situó en 53.8 millones de personas, dos millones menos en comparación con marzo de 2020.

    La tasa de desempleo de México subió a 3.9% en marzo, un punto porcentual más que en el mismo mes del año pasado, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística (Inegi).

    La población ocupada se situó en 53.8 millones de personas, dos millones menos en comparación con marzo de 2020, mientras que la Población Económicamente Activa (PEA), que engloba a todos los ciudadanos en disposición de trabajar, también se contrajo en ese lapso, al pasar de 57.4 millones a 56 millones de personas.

    Las cifras de marzo representan, no obstante, una mejora tras el impacto en la PEA de la suspensión de actividades económicas por la pandemia de Covid-19 el año pasado, informó el Inegi.

    “De los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020 por el tema de pandemia, la recuperación es de alrededor de 10.6 millones para el tercer mes de 2021”, destacó la institución.

    En tanto, la ocupación en el sector informal de la economía ascendió a 30.6 millones de personas en el tercer mes del año, mientras que la tasa de informalidad se situó en 56.8%, un descenso de 1.1% frente a marzo de 2020.

    La economía mexicana, la segunda mayor de América Latina después de Brasil, se contrajo 8.5% en 2020, su mayor caída en casi 90 años, arrastrada por los efectos de la crisis sanitaria mundial.

    Para este año, el gobierno federal espera un rebote del 5.3% en el PIB, mientras que el autónomo Banco de México (Banxico) estima que el crecimiento anual será del 4.8 por ciento.

    Fuente:EL ECONOMISTA 22 de abril de 2021

  • Lunes, 19 de abril de 2021

    Indicadores del Sector Manufacturero

    Cifras durante febrero de 2021

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que con base en los resultados de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), durante el segundo mes del año en curso el personal ocupado total del sector manufacturero registró un aumento de 0.1% respecto al mes precedente, con datos ajustados por estacionalidad.

    Las horas trabajadas se incrementaron 0.4% a tasa mensual, en tanto que las remuneraciones medias reales pagadas, que incluyen sueldos, salarios y prestaciones sociales descendieron 0.5% durante febrero de 2021 frente a enero pasado, con cifras desestacionalizadas.

    A tasa anual, el personal ocupado total presentó una caída de 0.4% y las horas trabajadas disminuyeron 1.3% en el mes de referencia, mientras que las remuneraciones medias reales crecieron 1.5% en igual periodo.

    Fuente: INEGI 19 de febrero de 2021

    Martes, 13 de abril de 2021