CEIEG.


Archivo de la categoría "Salud"

Martes, 15 de diciembre de 2020

 

La OPS actualiza las funciones esenciales de salud pública para los países de las Américas

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) urgió hoy a los países de las Américas a actualizar las funciones esenciales de salud pública (FESP) que todo sistema de salud debería cumplir como un medio para brindar servicios y acciones de calidad, enfrentar epidemias y avanzar hacia la salud universal.

En el marco del Día de la Salud Universal, que se celebra cada 12 de diciembre para aumentar la conciencia sobre la importancia del acceso a la salud como un derecho humano esencial, la OPS lanzó la publicación Las funciones esenciales de salud pública en las Américas: una renovación para el siglo XXI.

Las once funciones esenciales que los sistemas de salud deberían observar se basan en evaluar el estado de salud de la población y los factores de la mala salud, desarrollar políticas para fortalecer los sistemas de salud y abordar los determinantes, asignar los recursos necesarios, y garantizar el acceso a todas las intervenciones y servicios de salud pública.

Como novedad, las funciones esenciales se enmarcan como capacidades institucionales que los países deberían fortalecer para una apropiada formulación de acciones de salud pública. Asimismo, se asume un rol de participación de la sociedad civil y actores claves como parte del proceso de desarrollo de políticas, y no se los limita a ser facilitadores de la prestación de servicios. También, asumen más relevancia las intervenciones intersectoriales que abordan los determinantes sociales de la salud.

Fuente: OPS 11 de diciembre de 2020

Martes, 15 de diciembre de 2020

Aumento del riesgo de violencia en el hogar contra
niñas, niños y adolescentes en tiempos de COVID-19

  • El documento elaborado en conjunto por CEPAL, UNICEF y la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre Violencia contra los Niños recomienda acciones concretas para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19.

    El documento Violencia contra niños, niñas y adolescentes en tiempos de COVID-19 alerta que estimaciones recientes calculan una prevalencia del 55% de agresión física y 48% de agresión psicológica en la crianza en América Latina y el Caribe.

    Asimismo, agrega que, en el marco de la contención de la pandemia, se han reducido factores de protección y se han exacerbado los riesgos de violencia. De un lado, se constata una menor capacidad de detección de incidentes de violencia debido al aislamiento físico y al cierre de actividades presenciales en instituciones educativas y centros de primera infancia, la reducción en la oferta social de los Estados y la crisis económica que ha impactado el nivel de ingresos en los hogares.

    A lo anterior se suma la cobertura limitada de acceso a internet y la brecha generacional en conocimientos sobre entorno digital en los adultos, que limita la labor de adecuado monitoreo y acompañamiento a niñas y niños que hoy pasan más tiempo en línea.

    De igual forma, el informe advierte que los factores de riesgo para que niñas, niños y adolescentes sean víctimas de violencia en el hogar se han exacerbado. Entre estos, se resalta el incremento en los reportes de violencia contra la mujer (que tiene una estrecha relación con violencia perpetrada contra niñas, niños y adolescentes), el aumento en el estrés y la ansiedad, el impacto económico en la niñez y adolescencia, el incremento de la actividad en línea tanto de niñas, niños y adolescentes, como de los perpetradores de violencia sexual.

    Para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19, el documento propone recomendaciones adicionales a las políticas, programas y acciones con que se contaba antes de la crisis:

    1.- Poner a la niñez en el centro de las políticas y planes para la recuperación económica de los países para revertir el incremento de la pobreza y erradicar inequidades históricas que perpetúan desafíos estructurales como la violencia basada en el género y la violencia contra niños, niñas y adolescentes, al mismo tiempo, que se reconstruye la confianza en las instituciones democráticas.

    2.- Optimizar recursos mediante la convergencia de servicios que, entre otras, permita atender de forma coordinada los casos de violencia contra las mujeres y contra las niñas, niños y adolescentes; que amplíe el número de perceptores de oferta pública de servicios; que brinde atención específica y diferencial a las poblaciones que ya estaban en vulnerabilidad, y que promuevan la economía del cuidado atendiendo el equilibrio en la distribución de roles y tareas.

    3.- Brindar atención para la salud mental y apoyo psicosocial en forma universal y gratuita para prevenir y atender trastornos de salud mental como depresión, ansiedad, tendencias suicidas y estrés en padres, madres y cuidadores, y en los propios niños, niñas y adolescentes, y a su vez promover prácticas asertivas de crianza y comunicación en el hogar.

    4.- Asegurar el acceso universal a internet de todos los niños, niñas y adolescentes en áreas no cubiertas, así como la difusión de dispositivos electrónicos a las niñas, niños y adolescentes para asegurar su educación continua.

    5.- Proteger a la niñez frente a la violencia en línea, difundiendo mensajes sobre el comportamiento seguro y responsable en línea y adoptando medidas concretas para combatir adecuadamente la violencia en internet.

    6.- Garantizar la protección social universal para las familias incluyendo estímulos en efectivo, cobertura universal de salud y reconociendo la protección de la infancia, la salud mental y la educación como servicios esenciales y parte de una respuesta intersectorial basada en derechos.

    7.- Asignar una inversión sostenida en la infancia y fortalecer los servicios para el bienestar y la protección de la niñez frente a todas las formas de violencia.

    8.- Promover políticas laborales orientadas a apoyar la parentalidad positiva y basada en el género.

    9.- Involucrar a las niñas, niños y adolescentes en la construcción de soluciones y oportunidades en el ámbito comunitario, local, regional y nacional.

     

    Fuente: CEPAL 15 de diciembre de 2020

     

  • Martes, 15 de diciembre de 2020

    CONEVAL presenta la Plataforma para
    el Análisis Territorial de la Pobreza

  • La plataforma aporta elementos para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las especificidades de cada localidad, municipio o región. Es una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial relacionada con la pobreza desde una perspectiva territorial.

  • Está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) pone a disposición de la ciudadanía y los tomadores de decisión la Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza (PATP), en su primera etapa, como una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial sobre la pobreza desde una perspectiva territorial.

    La plataforma es un proyecto a largo plazo que se presentará por etapas y la actualización de sus indicadores se realizará en función de la disponibilidad de información. La primera etapa está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    Para cada dimensión, los indicadores están disponibles mediante visores geoespaciales en los que se presenta información sobre el acceso de la población a infraestructura de salud o educación; entorno físico-geográfico; estructura sociodemográfica de la población; contexto económico e incluso, de algunas acciones en materia de infraestructura social del gobierno, entre más información.

    La PATP destaca las características y contextos específicos de los municipios a partir de indicadores enfocados principalmente al análisis de la pobreza, con la finalidad de aportar elementos que sean de utilidad para tener un panorama general de las condiciones de los municipios en situación de pobreza y para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las características específicas de la población de cada localidad, municipio o región.

    La Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza está compuesta por elementos que pueden ser descargados directamente y otros solo son para visualización y consulta.

    La estructura general de la plataforma se muestra en la imagen siguiente.

    Uno de los productos que se suma a la publicación de la PATP es el documento Pobreza rural en México (https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Documents/PATP/Pobreza_rural.pdf) que surge a partir de una tipología municipal que forma parte de los indicadores de la dimensión geográfica, con el objetivo de analizar la pobreza e identificar el contexto territorial de los municipios rurales en México.

    Fuente: CONEVAL 15 diciembre de 2020

  • Lunes, 14 de diciembre de 2020

    Casi 2.000 millones de personas dependen de centros de atención de la
    salud que carecen de servicios básicos de agua, según la OMS y UNICEF

    El informe, Global progress report on WASH in health care facilities: fundamentals first (Informe sobre los progresos mundiales en materia de agua, saneamiento e higiene en los centros de atención de la salud: primero lo fundamental), llega cuando la COVID-19 está exponiendo deficiencias importantes en los sistemas de salud, incluyendo la prevención y el control inadecuados de las infecciones.

    El agua, el saneamiento y la higiene son vitales para la seguridad de los trabajadores de la salud y los pacientes, y, sin embargo, no se da prioridad a la prestación de estos servicios. En todo el mundo, 1 de cada 4 centros de atención de la salud carece de servicios de agua, 1 de cada 3 no dispone de acceso a la higiene de las manos en los lugares donde se presta atención, 1 de cada 10 no tiene servicios de saneamiento* y en 1 de cada 3 no separan los desechos de manera segura.

    La situación es peor sobre todo en los 47 países menos adelantados (PMA) del mundo: 1 de cada 2 centros de atención de salud carece de agua potable básica, 1 de cada 4 centros de atención de salud no dispone de instalaciones para la higiene de las manos en los puntos de atención; y 3 de cada 5 carecen de servicios básicos de saneamiento.

    Según el informe, las inversiones incrementales e inmediatas en agua y saneamiento producen grandes beneficios: la mejora de la higiene en los centros de atención de la salud es la “mejor compra” que se puede realizar para hacer frente a la resistencia antimicrobiana. Reduce los costos de la atención de la salud porque disminuye las infecciones asociadas a los centros de salud (que son costosas de tratar). Ahorra tiempo, ya que los trabajadores sanitarios no tienen que buscar agua para la higiene de las manos. Una mejor higiene también aumenta la utilización de los servicios. Todo esto se plasma en un retorno de 1,5 dólares por cada dólar invertido.

    Estos servicios son especialmente importantes para las poblaciones vulnerables, como las madres embarazadas, los recién nacidos y los niños. La mejora de los servicios de agua, saneamiento e higiene en los centros de atención de la salud es especialmente importante en torno al periodo del parto, cuando es excesivo el número de madres y recién nacidos que sufren y mueren, incluso a causa de trastornos prevenibles como la sepsis. Unos mejores servicios de agua, saneamiento e higiene podrían salvar la vida de un millón de mujeres embarazadas y recién nacidos, y reducir los nacimientos de mortinatos.

    Los asociados mundiales en materia de agua, saneamiento e higiene y los asociados en el ámbito de la salud han mostrado su apoyo al cumplimiento de los objetivos mundiales y nacionales en materia de agua, saneamiento e higiene en los centros de atención de la salud. Para 2020, más de 130 asociados se han comprometido a aportar recursos, de los cuales 34 han asumido compromisos financieros específicos por un total de 125 millones de dólares.

    No obstante, la aplicación de la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud de 2019 relativa al agua, el saneamiento y la higiene en los centros de atención de la salud es desigual. De los casi 50 países sobre los que la OMS y UNICEF disponen de datos, el 86% dispone de normas actualizadas y el 70% ha realizado evaluaciones iniciales que muestran que, en general, esta cuestión va por buen camino. Sin embargo, sólo un tercio de los países han calculado los costos de las hojas de ruta de los centros de atención de la salud en materia de agua, saneamiento e higiene, y sólo el 10% ha incluido indicadores sobre agua, saneamiento e higiene en el monitoreo de los sistemas nacionales de salud.

    Se necesita una financiación mundial que sirva de estímulo, así como apoyo técnico y recursos nacionales, para mantener seguros y protegidos a los trabajadores de la salud y a los pacientes. Ahora existe la oportunidad de aprovechar los esfuerzos y compromisos existentes e integrar el agua, el saneamiento y la higiene en los centros de atención de la salud en todos los planes nacionales para la COVID-19, la distribución de vacunas y los paquetes de recuperación económica.

    Los datos publicados por la OMS en octubre indican que las cifras de infecciones por COVID-19 entre los trabajadores de la salud son mucho mayores que las de la población general: los trabajadores de atención de la salud representan menos del 3% de la población, pero constituyen el 14% de los casos de COVID-19 a nivel mundial notificados a la OMS. Es imperativo garantizar que los trabajadores de la salud tengan acceso a las necesidades básicas de agua, saneamiento e higiene para mantenerse seguros ellos mismos, así como a sus pacientes, sus familias y sus hijos.

    Fuente: OIT 14 de diciembre de 2020

    Viernes, 11 de diciembre de 2020

    Cuenta satélite del Sector Salud de México, 2019

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta los resultados de la “Cuenta Satélite del Sector Salud de México, 2019”, año base 2013, la cual permite dimensionar la importancia de este sector y apoyar la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado.

    La producción del sector salud está compuesta por los bienes y servicios generados por las actividades económicas que están relacionadas con la prevención, la curación y el mantenimiento de la salud humana, incluyendo a las instituciones que tienen la facultad de regular y administrar dichas actividades. Al agregar a este rubro la valoración del trabajo no remunerado que los hogares destinan a los cuidados de salud (TNRS), se hace referencia entonces al Producto Interno Bruto Ampliado del sector salud.

    En el periodo de 2009 a 2019 la participación promedio del sector salud al Producto Interno Bruto del país fue de 5.6% y registró un crecimiento promedio anual de 1.6% en términos reales en igual lapso.

    Durante 2019 el Producto Interno Bruto Ampliado (PIBA) del sector salud fue equivalente a un monto de 1 millón 379 mil 096 millones de pesos (a precios de mercado), que contribuyó con el 5.6% del PIB total obtenido en el país.

    Por componentes del PIBA del sector (a precios básicos), el valor de la producción del sector salud se constituyó en su mayor parte con 72.7% del producto ampliado y el TNRS de los hogares aportó el 27.3% restante.

    En su comportamiento anual el PIBA del sector salud mostró una variación de 1.3% en términos reales respecto a 2018. Este comportamiento se explica por el incremento en el TNRS de los hogares de 1.5% y en las actividades del sector salud de 1.3 por ciento.

    En 2019 en el sector salud se registraron 2 millones 273 mil 797 puestos de trabajo remunerados, que significaron el 5.2% de los empleos remunerados de la economía en ese año. Al considerar a los empleados por sector contratante, el 50.2% laboró en el sector privado y el resto lo hizo en el sector público.

    En los hogares, el tiempo que se dedicó a las actividades de prevención, cuidado y mantenimiento de la salud fue de 5 mil 030 millones de horas en 2019. A su interior, los cuidados dentro del hogar concentraron el 69.5% de dicho trabajo y el resto se destinó como apoyo a otros hogares y/o trabajo voluntario. El valor de estas actividades en los hogares fue equivalente a poco más de 362 mil 834 millones de pesos.

    Fuente: INEGI 11 de diciembre de 2020

    Viernes, 11 de diciembre de 2020

    Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal

    El 12 de diciembre de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la que instaba a los países a acelerar los progresos hacia la consecución de la Cobertura Sanitaria Universal (CSU), la idea dirigida a que todas las personas, en cualquier lugar, tengan acceso a servicios de salud de calidad y asequibles, como una prioridad para el desarrollo internacional. El 12 de diciembre de 2017, en virtud de la resolución 72/138, las Naciones Unidas proclamaron el 12 de diciembre como Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal (Día de la CSU).

    El Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal tiene la finalidad de aumentar la concienciación respecto de la necesidad de contar con sistemas de salud sólidos y resilientes, y una cobertura sanitaria universal con múltiples partes interesadas asociadas. El 12 de diciembre de cada año, los defensores de la CSU alzan sus voces para contar las historias de los millones de personas que aún esperan su acceso a la salud; defender lo que hemos logrado hasta el momento; pedir a los dirigentes que realicen inversiones mayores y más acertadas en la esfera de la salud; y alentar a diversos grupos a asumir compromisos que contribuyan a acercar al mundo a la CSU para 2030.

    Un año después de la reunión de alto nivel sobre la cobertura sanitaria universal, en la que los Estados Miembros aprobaron el documento más ambicioso de la historia en materia de salud, y en medio de una pandemia, nos unimos en el Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal para pedir a nuestros dirigentes protección para todos.

    Para acabar con esta crisis y construir un futuro más saludable para todos, debemos invertir desde ya en sistemas de salud que nos protejan a todos. Nuestras vidas y nuestro futuro dependen de ello.

    Fuente: ONU 11 de diciembre de 2020

    Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Las diez principales causas de muerte en el mundo,
    una lista que varía entre países ricos y pobres

  • En los países más desarrollados la principal causa de muerte sigue siendo la cardiopatía, seguida por el alzhéimer; en los menos desarrollados, muchos niños no alcanzan siquiera a crecer, con la principal causa de muerte siendo las afecciones neonatales, seguidas por las infecciones al sistema respiratorio. El COVID-19 podría alterar la lista el próximo año, aseguran los expertos de la agencia de salud de la ONU.

    Las enfermedades no contagiosas ahora constituyen siete de las diez principales causas de muerte en el mundo, cuando en el 2000 sólo eran cuatro, revelaron las Estimaciones de Salud Mundial de 2019 de la Organización Mundial de la Salud.

    La enfermedad cardíaca se ha mantenido como la principal causa de muerte a nivel mundial durante los últimos 20 años. Sin embargo, ahora está matando a más personas que nunca aumentando de dos millones al comienzo de este siglo, a casi nueve millones en 2019. Las afecciones cardíacas ahora representan el 16% del total de muertes por todas las causas.

    La segunda causa de muerte en el 2019 fueron los infartos cerebrales. A falta de los datos completos de 2020, el COVID-19, que ha causado más de un millón y medio de muertos, podría contribuir a un fuerte aumento en los fallecimientos por enfermedades pulmonares y respiratorias, que fueron la tercera y cuarta causa en 2019.

    La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia se encuentran ahora entre las 10 principales causas de muerte en todo el mundo, ocupando el tercer lugar tanto en las Américas como en Europa. Las mujeres se ven afectadas de manera desproporcionada: a nivel mundial, el 65% de las muertes por Alzheimer y otras formas de demencia son mujeres.

    Las muertes por diabetes aumentaron en un 70% a nivel mundial entre 2000 y 2019, con un aumento del 80% en las muertes entre los hombres. En el Mediterráneo oriental, los fallecimientos por diabetes se han más que duplicado y representan el mayor aumento porcentual de todas las regiones.

    La OMS alerta también sobre el ascenso de las muertes por consumo de drogas en América, la única región donde esta causa se encuentra entre las diez principales de mortalidad y donde los fallecimientos por este motivo se han multiplicado por tres desde el año 2000.

    En 2019, las 10 principales causas de muerte representaron el 55% de los 55,4 millones de muertes en todo el mundo. Las causas de muerte se pueden agrupar en tres categorías: transmisibles (enfermedades infecciosas y parasitarias y condiciones maternas, perinatales y nutricionales), no transmisibles (crónicas) y lesiones.

    1.- La cardiopatía isquémica
    2.-Accidente cerebrovascular
    3.-Enfermedad pulmonar obstructiva
    4.-Infecciones del sistema respiratorio inferior
    5.-Afecciones neonatales (nacimiento, asfixia, trauma al nacer, parto prematuro)
    6.-Cánceres de tráquea y bronquios Enfermedad de Alzheimer y otras
    7.-Enfermedades diarreicas Diabetes melitus
    8.-Enfermedades renales
    9.-Diabetes melitus
    10.-Enfermedades renales

    Fuente: ONU 09 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Día Internacional de los Derechos Humanos 2020

  • Todos a reconstruir tras la pandemia de COVID-19 para lograr un desarrollo sostenible para las personas y el planeta, exhorta la ONU.

    Plasmadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, estas prerrogativas son inalienables para toda persona, sin distingo de raza, color, religión, sexo, idioma, cultura, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, lugar de nacimiento o cualquier otra condición.

    Estos preceptos universales que representan un ideal común para todos los pueblos y naciones, postulan que todas las personas tienen la misma dignidad y el mismo valor, y son reconocidos en todo el mundo desde el 10 de diciembre de 1948, fecha en que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de Derechos Humanos, que ha sentado las bases de un mundo más justo.

    Los derechos humanos son inalienables, es decir, no pueden ser legítimamente negados a ninguna persona al ser inherentes al individuo por el sólo hecho de pertenecer a la especie humana; se adquieren de manera involuntaria.

    Considera que este 10 de diciembre es una oportunidad para reafirmar la importancia de los derechos humanos para construir de nuevo el mundo que queremos, la necesidad de solidaridad mundial y la interconexión y humanidad que compartimos como seres humanos.

    Los derechos humanos han sido clasificados según el momento histórico en que surgieron o el reconocimiento que han tenido por parte de los Estados, como de primera generación (derechos civiles y políticos); segunda generación (derechos económicos, sociales y culturales) y tercera generación (los que corresponden a grupos de personas o colectividades que comparten intereses comunes).

    Aun antes de la pandemia de COVID-19, el Gobierno de México había puesto un foco de atención sobre un grave problema de salud pública y ambiental relacionado con la alimentación basada en productos industrializados de alto contenido calórico que generó las comorbilidades que hoy agudizan la catástrofe sanitaria en el país y, por si fuera poco, impactan agua, suelos, aire y biodiversidad por el uso de agroquímicos.

    El organismo internacional aboga por asegurarnos de que las voces de los más afectados y vulnerables informen de las actividades de recuperación. Necesitamos, dice, el desarrollo sostenible para las personas y para el planeta, y considera que los derechos humanos, la Agenda 2030 y el Acuerdo de París son los pilares de una recuperación que no deje a nadie atrás.

    Fuente: SEMARNAT 10 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    presenta la vía política para la recuperación de
    COVID-19 del comercio internacional en 2020

  • El alivio de la deuda, una mayor cooperación y cadenas de valor regionales más cortas son pasos clave de políticas para una mejor recuperación posterior al coronavirus, dijo en la reunión el subdirector de la UNCTAD.

    Un nuevo informe de la UNCTAD, Impacto de la pandemia de COVID-19 en el comercio y el desarrollo: transición a una nueva normalidad , traza tanto los impactos económicos de la pandemia hasta 2020 como los primeros pasos tangibles hacia una mejor recuperación.

    La UNCTAD ha pasado la mayor parte de 2020 analizando el impacto de la crisis en el comercio y el desarrollo, abarcando todas las industrias y sectores y tocando las finanzas, la deuda, la inversión, la protección del consumidor, el medio ambiente, el transporte, el comercio, la tecnología y el desarrollo.

    Esta semana presentó a sus miembros una compilación final de siete meses de análisis y un conjunto de conclusiones de política para guiar su toma de decisiones después de la pandemia.

    El mayor riesgo a largo plazo, dice el informe, es el empeoramiento de las desigualdades y vulnerabilidades incluso mucho después de que una vacuna esté disponible.

    El escenario de una desigualdad cada vez más profunda es evidente a través de la amplitud de los datos recopilados por la UNCTAD a lo largo del año, donde los países en desarrollo y los países menos adelantados han luchado, de manera desproporcionada, para responder a la crisis y ofrecer socorro permanente y redes de seguridad a sus ciudadanos.

    En términos socioeconómicos, COVID-19 ha afectado a la mayoría de los pobres, los trabajadores informales, los migrantes, en resumen, todos aquellos sin o insuficientes redes de seguridad social. Y a menudo, y predominantemente, se trata de mujeres.

    La pobreza mundial está aumentando por primera vez desde la crisis financiera asiática de 1998. En 1990, la tasa de pobreza mundial era del 35,9%. Para 2018 se había reducido al 8,6%, pero ya se ha incrementado hasta el 9,2% este año, dijo recientemente el Banco Mundial, y probablemente aumentará a lo largo de 2021.

    Según el informe, se prevé que el producto interior bruto (PIB) caiga un 4,3% en 2020. La mayoría de los países han experimentado un crecimiento negativo en 2020, con China como una excepción notable.

    A pesar de los impactos catastróficos, hay pasos de política sólidos que se pueden tomar para mitigar y luego recuperarse.

    El primer paso es el alivio de la deuda. “La deuda en muchos países en desarrollo está aumentando, y aunque la suspensión de la deuda es bienvenida y necesaria, de ninguna manera es suficiente. Necesitamos más, necesitamos alivio de la deuda “.

    El segundo es reimaginar cómo se pueden hacer más resistentes las redes de producción internacionales. “La crisis ha acelerado la transformación de la producción mundial que se ha estado produciendo desde 2008/09. El comercio futuro y los flujos de IED pueden estabilizarse en niveles más bajos que los observados en las décadas anteriores. Por tanto, pensamos que las cadenas de valor serán más cortas, más regionales y más digitales ”.

    La UNCTAD también recomendó a sus Estados miembros que apoyaran la ciencia abierta y las tecnologías de fuente abierta y destacó la importancia de integrar a los científicos y fabricantes de los países en desarrollo en la cooperación científica internacional para producir los productos sanitarios necesarios.

    El informe se actualizará con nuevos datos entrantes en 2021, y ya se está complementando con las recientes publicaciones estadísticas inmediatas de la UNCTAD en el nuevo Manual de estadísticas de 2020 en diciembre, junto con recomendaciones de políticas nuevas y ampliadas.

    Fuente: OIT 09 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Revela las principales causas de muerte
    y discapacidad en el mundo: 2000-2019

    En la actualidad siete de las 10 principales causas de muerte son enfermedades no transmisibles, según las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2019 de la OMS, publicadas hoy, lo que constituye un aumento con respecto a 2000, año en que las enfermedades no transmisibles eran cuatro de las 10 principales causas de muerte. Los nuevos datos abarcan de 2000 a 2019, ambos inclusive.

    Las estimaciones revelan las tendencias de las dos últimas décadas en mortalidad y morbilidad por enfermedades y traumatismos. Asimismo, subrayan claramente la necesidad de prestar una mayor atención en el ámbito mundial a la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las neumopatías crónicas, y de reducir los traumatismos, en todas las regiones del mundo, tal como se establece en la agenda para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

    Las cardiopatías son desde hace 20 años la causa principal de mortalidad en todo el mundo, si bien ahora provocan más muertes que nunca. El número de muertes debidas a las cardiopatías ha aumentado desde 2000 en más de 2 millones de personas, hasta llegar a casi 9 millones de personas en 2019. Las cardiopatías representan en estos momentos el 16% del total de muertes debidas a todas las causas. Más de la mitad de los dos millones de muertes adicionales han ocurrido en la Región del Pacífico Occidental de la OMS. Por su parte, la Región de Europa ha experimentado una disminución relativa de las cardiopatías, con una disminución de las muertes del 15%.

    La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia se encuentran ahora entre las 10 principales causas de muerte en todo el mundo, y ocupan el tercer lugar tanto en las Américas como en Europa en 2019. Las mujeres se ven afectadas de forma desproporcionada: a nivel mundial, el 65% de las muertes por Alzheimer y otras formas de demencia corresponden a mujeres.

    Las muertes por diabetes aumentaron en un 70% a nivel mundial entre 2000 y 2019, con un aumento del 80% en el número de muertes por esa causa entre los hombres. En la Región del Mediterráneo Oriental, las muertes por diabetes se han más que duplicado y representan el mayor porcentaje de aumento de todas las regiones de la OMS.

    En 2019, la neumonía y otras infecciones de las vías respiratorias inferiores fueron el grupo más mortífero de enfermedades transmisibles y en conjunto se clasificaron como la cuarta causa principal de muerte. Ahora bien, en comparación con 2000, esas infecciones se cobran menos vidas que en el pasado, ya que el número mundial de muertes por esa causa ha disminuido en casi medio millón.

    La tuberculosis ya no figura entre las 10 principales causas mundiales, al pasar del séptimo lugar en 2000 al decimotercero en 2019, con una reducción del 30% en las muertes mundiales. Con todo, sigue siendo una de las 10 causas principales de muerte en las regiones de África y Asia Sudoriental, donde es la octava y quinta causa principal, respectivamente. África experimentó un aumento de la mortalidad por tuberculosis después de 2000, si bien ello ha empezado a remitir en los últimos años.

    Las nuevas estimaciones también ponen de relieve las vidas que las enfermedades transmisibles siguen cobrándose en los países de ingresos bajos: seis de las 10 principales causas de muerte en los países de ingresos bajos siguen siendo enfermedades transmisibles: paludismo (sexta causa), tuberculosis (octava) y VIH/sida (novena). Por su parte, en los últimos años, los informes de la OMS apuntan a una desaceleración o estancamiento general de los progresos contra enfermedades infecciosas como el VIH, la tuberculosis y el paludismo.

    Las estimaciones corroboran la tendencia creciente de la longevidad: en 2019, las personas vivían más de 6 años más que en 2000, con un promedio mundial de más de 73 años en 2019 en comparación con casi 67 en 2000. Ahora bien, de media solo 5 de esos años adicionales se vivieron gozando de buena salud.

    En efecto, la discapacidad va en aumento. En gran medida, las enfermedades y las afecciones de salud que más muertes causan son las que provocan el mayor número de años de vida saludable perdidos. Las cardiopatías, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer de pulmón y la neumopatía obstructiva crónica provocaron en conjunto 100 millones más de años de vida saludable perdidos en 2019, en comparación con 2000.

    Los traumatismos son otra importante causa de discapacidad y muerte: se ha registrado un aumento considerable de los traumatismos debidos al tránsito en la Región de África desde 2000, con un aumento de casi el 50 % en el número de muertes y en los años de vida saludable perdidos. Aumentos similares pero ligeramente inferiores (alrededor del 40%) se observaron también en la Región del Mediterráneo Oriental. A nivel mundial, las muertes debidas a traumatismos causados por el tránsito corresponden en un 75% de los casos a hombres.

    En las Américas, el consumo de drogas ha surgido como un factor importante que contribuye a la discapacidad y al número de muertes. En esa Región, entre 2000 y 2019, casi se triplicó el número de muertes debidas a trastornos por consumo de drogas. La Región de las Américas es también la única en la que el trastorno por consumo de drogas es uno de los 10 principales factores que contribuye a la pérdida de años de vida saludable debido a muertes prematuras y discapacidad, mientras que en todas las demás regiones, el consumo de drogas ni siquiera aparece entre las 25 causas principales.

    Las Estimaciones Sanitarias Mundiales de la OMS presentan datos integrales, comparables y transparentes de series temporales para la salud de la población, en particular la esperanza de vida, la esperanza de vida saludable, la mortalidad y la morbilidad, y la carga de morbilidad a nivel mundial, regional y nacional, desglosados por edad, sexo y causa, a partir del año 2000.

    Fuente: OIT 09 de diciembre de 2020

    Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Pone en marcha una campaña de un año de duración
    para ayudar a 100 millones de personas a dejar el tabaco

    La OMS pone en marcha, de cara al Día Mundial sin Tabaco 2021, una campaña mundial de un año de duración que discurrirá bajo el lema «Comprométete a dejarlo durante la COVID-19» y llega acompañada del nuevo «Desafío para dejarlo» por WhatsApp y la publicación de «Más de 100 razones para dejar de fumar».

    La pandemia de COVID-19 ha llevado a millones de consumidores de tabaco a afirmar que desean dejarlo. La campaña ayudará al menos a 100 millones de personas en su esfuerzo por abandonar el tabaco a través de comunidades de personas que dejan de fumar.

    La campaña «Comprométete a dejarlo durante la COVID-19» ayudará a crear entornos más saludables, que ayudan a dejar el tabaco, de varias maneras: abogando por enérgicas políticas de abandono del tabaco; incrementando el acceso a servicios de deshabituación tabáquica; dando mejor a conocer las tácticas de la industria tabacalera y facultando a los consumidores de tabaco para tener éxito en su tentativa de dejarlo por medio de iniciativas Quit & Win [déjalo y gana].

    Dejar el tabaco es difícil, sobre todo con la carga añadida de tensiones sociales y económicas que la pandemia ha traído consigo. Hay en el mundo alrededor de 780 millones de personas que afirman querer dejarlo, pero solo el 30% de ellas tiene acceso a medios que puedan ayudarlas a conseguirlo. Junto con sus asociados, la OMS proporcionará a las personas los instrumentos y recursos que necesitan para tener éxito en su empeño de dejar de fumar.

    Este mismo año la OMS publicó una reseña científica que demostraba que los fumadores corren mayor riesgo de presentar síntomas graves y fallecer a causa de la COVID-19. El consumo del tabaco también es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y diabetes. Además, las personas que viven con estas afecciones son más vulnerables a las formas graves de la COVID-19.

    Como parte de la campaña se implantarán herramientas que ayudan a abandonar el tabaco a escala tanto mundial como regional. Ya está disponible en inglés, y lo estará pronto en árabe, chino, español, francés y ruso, el acceso ininterrumpido a los servicios de ayuda a la deshabituación tabáquica de la trabajadora digital de la salud de la OMS.

    A fin de generar condiciones propicias al abandono del tabaco, la OMS ha venido trabajando con varios asociados y países de todo el mundo para aplicar medidas de lucha antitabáquica que reduzcan eficazmente la demanda de tabaco.

    La OMS exhorta a todos los gobiernos a que hagan lo necesario para que todos sus ciudadanos tengan acceso a servicios de asesoramiento breve, líneas de atención telefónica gratuita sobre el tema, servicios por vía digital y telefonía móvil, tratamientos de sustitución con nicotina y otros medios de probada eficacia para ayudar a la gente a dejar de fumar. Un sólido conjunto de servicios de deshabituación tabáquica trae consigo una mejor salud, salva vidas y ahorra dinero.

    Fuente: OIT 08 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Reconstruir mejor juntas y juntos para
    poner fin al Sida para las mujeres y las niñas

    En este Día Mundial del Sida tenemos buenas noticias para reflexionar: según la actualización mundial sobre el SIDA de ONUSIDA, hay más mujeres recibiendo tratamiento vital que nunca antes; y se ha registrado un progreso constante, aunque frágil, en la reducción de nuevas infecciones por el VIH y muertes relacionadas con el Sida entre las mujeres de varias regiones. En noticias recientes y alentadoras en materia de prevención del VIH, existe un compuesto inyectable de acción prolongada que suma otra opción de gran impacto para las mujeres, pues tiene el potencial de ser 89 % más eficaz en la prevención del VIH entre las mujeres en África subsahariana en comparación con las tabletas diarias.

    El SIDA sigue siendo una peligrosa amenaza para las mujeres en edad reproductiva y una de las principales causas de muerte. Esto subraya el hecho de que el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva es un derecho esencial que salva vidas. La mayoría de los países (78 de los 125 que informan al ONUSIDA) todavía tiene leyes que exigen el consentimiento de los padres para que las y los adolescentes obtengan servicios de salud sexual y reproductiva, lo que dificulta el acceso de las niñas a la prevención, el tratamiento y la atención del VIH. Una de cada tres mujeres que viven con el VIH notificó al menos una forma de discriminación relacionada con su salud sexual y reproductiva en los últimos 12 meses. En tanto que sólo el 55 % de las mujeres casadas o en unión toman sus propias decisiones en relación con su salud sexual y reproductiva.

    Los resultados de esta falta de conocimiento y acceso son devastadores. En 2019, alrededor de 4.500 adolescentes y mujeres jóvenes se infectaron con el VIH cada semana en África subsahariana, y sólo una tercera parte de las jóvenes y niñas tenía conocimiento exhaustivo del VIH. En la región de Oriente Medio y Norte de África, en América Latina, Europa y Asia Central, las nuevas infecciones por el VIH siguen aumentando entre las mujeres.

    Las mujeres necesitan métodos de prevención del VIH que puedan controlar y a los que tengan acceso. Debemos dar prioridad a las inversiones en la investigación para proporcionar esos métodos, así como a la transformación de normas desiguales de género y la promoción de la igualdad y el empoderamiento de las comunidades. El enfoque HeForShe de ONU Mujeres en Sudáfrica demuestra cómo pueden cambiarse las creencias y comportamientos desiguales y perjudiciales relacionados con la violencia contra las mujeres, tanto entre hombres como entre mujeres, así como asegurar que el 62 % de ellas pueda acceder a servicios integrales de VIH.

    La distribución desigual de los progresos realizados en la reducción de las infecciones por el VIH y la prestación de tratamiento se ha visto agravada aún más por la pandemia de COVID-19, que ha afectado desproporcionadamente a las mujeres y las niñas y sigue amenazando los logros alcanzados en materia de igualdad de género. Sin embargo, esas mujeres y niñas siguen haciendo una contribución indispensable en la respuesta al VIH, proporcionando atención crítica a sus familias y comunidades afectadas por el VIH, y trabajando como defensoras y líderes en las comunidades y en los espacios de toma de decisiones.

    Ahora más que nunca, es necesario crear, institucionalizar y sostener espacios para las mujeres, en particular las jóvenes y las niñas, para que se las escuche. Estas líderes de hoy deben contar con recursos suficientes para continuar con su acción colectiva y sus labores de defensa y liderazgo.

    La COVID-19 nos ha demostrado la importancia de acelerar los compromisos, tanto de los Gobiernos como del sector privado y la sociedad civil, de invertir en la igualdad de género, poner fin a la violencia, apoyar el liderazgo y el pleno disfrute de los derechos humanos de todas las mujeres y niñas, especialmente las afectadas por el coronavirus y el VIH. Sólo entonces podremos reconstruir mejor

    Fuente: ONU MUJERES 01 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Día Mundial de la Lucha contra el Sida

    El lema del Día Mundial de la Lucha contra el Sida de este año “solidaridad mundial, responsabilidad compartida” nos recuerda el impacto de la pandemia en nuestra vida y cómo debemos aunarnos para vencer.

    Tanto el VIH como la COVID-19 dejan al descubierto las desigualdades y las exacerban. Nos muestran una vez más que la buena salud implica mucho más que una visita a la consulta médica; cómo la salud se interrelaciona con la igualdad, los derechos humanos y la protección social.

    Así como sobre las personas más marginadas y vulnerables recae la carga más desproporcionada del VIH, en prácticamente todos los países, la COVID-19 ha afectado a las comunidades más pobres y las personas más vulnerables con tasas mucho más altas que a quienes pueden afrontar una cuarentena. Las personas que viven con VIH, las mujeres, las niñas y los niños, las poblaciones clave, las personas migrantes y las refugiadas se encuentran entre quienes más probablemente experimentarán consecuencias devastadoras.

    A pesar de cierto progreso destacable alcanzado en la respuesta al sida, antes de la pandemia de COVID-19, el mundo no estaba encaminado para cumplir las metas mundiales sobre sida que acordaron los Estados Miembros en 2016. La COVID-19 ahora amenaza con deshacer ese progreso que tanto logró conseguir. En el informe de 2020 de ONUSIDA con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el Sida se muestra que se ha frenado la ampliación de los tratamientos, y se estima que las interrupciones asociadas a la COVID-19 podrían causar entre 123.000 y 293.000 infecciones nuevas y entre 69.000 y 148.000 más de muertes relacionadas con el sida. Es necesario que actuemos con urgencia para proteger lo logrado y redoblar los esfuerzos para, de aquí a 2030, erradicar el sida como amenaza a la salud pública.

    El PNUD trabaja con sus socios para apoyar a los países a garantizar la continuidad de los servicios relacionados con el VIH durante la pandemia de COVID-19 a través del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, su alianza con el Fondo Mundial, y como responsable de la dirección técnica del marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la COVID-19. El PNUD ha prestado apoyo a 140 países para garantizar los suministros que aseguren la continuidad de los servicios sanitarios y brindó apoyo especial para la continuidad y adaptación de los servicios relacionados con el VIH en 55 países, incluido el acceso continuo a dichos servicios.

    El enfrentamiento de las dos pandemias nos presenta una oportunidad única. Como hemos visto este año, ante una crisis, gobiernos, el mundo científico y las comunidades son capaces de hacer las cosas más extraordinarias. Para reconstruir mejor a partir de la COVID-19, necesitamos un enfoque de sistemas regido por la equidad y la sostenibilidad. Deberíamos aprovechar el momento para convertir la crisis en un punto de inflexión en materia de cobertura sanitaria universal. Necesitamos ampliar los servicios esenciales y los asociados al VIH y, a la vez, promover la igualdad de género y la reforma de aquellas leyes y políticas que aumentan el riesgo y el estigma, y que propagan las infecciones y vulneran el empoderamiento.

    En esta Día Mundial de la Lucha contra el Sida, el PNUD hace un llamado a repensar el desarrollo humano con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la promesa de no dejar a nadie atrás como brújula. En momentos en que la COVID-19 predomina en cada discurso, debemos redoblar nuestros esfuerzos para erradicar el sida como amenaza a la salud de aquí a 2030, una meta de los ODS que todavía podemos alcanzar con una voluntad política renovada, solidaridad mundial y responsabilidad compartida.

    Fuente: FAO 30 de noviembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Día Mundial del Sida 2020

    Solidaridad mundial, servicios resilientes

    Desde finales del decenio de 1990 el mundo ha realizado progresos significativos, pero el VIH sigue siendo un importante problema mundial de salud pública. Al igual que muchas otras cuestiones principales, el VIH plantea retos adicionales durante la pandemia de COVID-19.

    Los servicios de prevención, detección, tratamiento y atención relativos al VIH se están desarticulando, sobre todo en países con sistemas de salud frágiles. El colapso de los servicios esenciales relativos al VIH provocado por la pandemia de COVID-19 está poniendo en peligro muchas vidas. Cualquier retraso en la prestación de esos servicios expondrá a muchas poblaciones vulnerables a mayores riesgos de infección con el VIH y a defunciones relacionadas con el sida. No obstante, el personal sanitario y los representantes comunitarios de todo el mundo están haciendo todo lo posible por mantener esos servicios en funcionamiento, mediante la adopción de medios innovadores para superar los trastornos provocados por la COVID-19 en los servicios.

    El 1 de diciembre, la OMS se unió a los asociados para rendir homenaje a todo el personal que presta servicios relacionados con el VIH, e instar a los dirigentes y a los ciudadanos de todo el mundo a congregarse en pro de la “«solidaridad mundial», con el fin de mantener en funcionamiento los servicios esenciales relativos al VIH durante y después de la pandemia de COVID-19. Es un llamamiento a centrar la atención en los grupos vulnerables que ya están en riesgo, y hacer extensiva la cobertura a los niños y los adolescentes. Y en 2020, Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería, ese llamamiento se hace en favor de una mayor protección y apoyo a los profesionales sanitarios que han estado durante mucho tiempo en la primera línea de los servicios relacionados con el VIH. Todos podemos contribuir a los esfuerzos destinados a poner fin al sida y hacer del mundo un lugar más saludable.

    Fuente: OIT 01 de diciembre de 2020

    Lunes, 30 de noviembre de 2020

    Día Mundial del Sida

    El 1 de diciembre de cada año, el mundo conmemora el Día Mundial del Sida. Ese día gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con el VIH y están afectadas por el virus, y para recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.

    En el año 2020, todos los ojos se han puesto sobre la pandemia de la COVID-19 y sobre cómo esta ha afectado a nuestra salud. Hemos corroborado de qué manera las pandemias hacen tambalear tanto nuestra existencia como nuestros medios de vida. La COVID-19 ha puesto sobre la mesa una vez más que la salud se interrelaciona directamente con otros problemas fundamentales, tales como la reducción de la desigualdad, los derechos humanos, la igualdad de género, la protección social y el crecimiento económico. Con todo esto en mente, el lema del Día Mundial del Sida este año es ‘Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”.

    La COVID-19 nos ha demostrado que, en tiempos de pandemia, nadie está a salvo hasta que todos estamos a salvo. Dejar a alguien atrás no es una opción cuando lo que queremos es alcanzar el éxito. Para acabar con las pandemias del VIH y de la COVID-19, coincidentes en el tiempo, es clave eliminar el estigma y la discriminación, poner a las personas en el centro de la pandemia, basar nuestras respuestas en los derechos humanos y adoptar enfoques con perspectiva de género.

    En su nuevo informe, Prevailing against pandemics by putting people at the centre (Vencer las pandemias con las personas en el centro de la respuesta), ONUSIDA pide a los países que inviertan mucho más en la respuesta mundial a las pandemia y que adopten un nuevo conjunto de objetivos para el VIH exigentes y ambiciosos, pero que se puedan alcanzar. Si logramos hacer realidad dichos objetivos, el mundo volverá de nuevo a la senda de lo programado para poner fin al sida como amenaza para la salud pública para 2030.

    Fuente: ONU 30 de noviembre de 2020

    Jueves, 26 de noviembre de 2020

    Cada movimiento cuenta para mejorar la salud

    Hasta 5 millones de muertes al año podrían evitarse si la población mundial fuera más activa. En un momento en el que muchas personas están obligadas a permanecer en casa debido a la COVID-19, las nuevas Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios hacen hincapié en que todas las personas, sea cual sea su edad y capacidades, pueden ser físicamente activas y en que cada tipo de movimiento cuenta.

    Las nuevas directrices recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

    Las estadísticas de la OMS muestran que uno de cada cuatro adultos y cuatro de cada cinco adolescentes no realizan suficiente actividad física. Se estima que, a nivel mundial, esto cuesta US$54 000 millones en atención sanitaria directa y otros US$14 000 millones por la pérdida de productividad.

    Se aconseja a los adultos de edad avanzada (65 años o más) que añadan actividades destinadas a reforzar el equilibrio y la coordinación, así como el fortalecimiento de los músculos, para ayudar a prevenir las caídas y mejorar la salud.

    «La actividad física es fundamental para la salud y el bienestar, ya que puede ayudar a añadir años a la vida y vida a los años», dijo el Director General de la OMS. «Cada movimiento cuenta, especialmente ahora que estamos haciendo frente a las limitaciones derivadas de la pandemia de COVID-19. Todos debemos movernos cada día, de forma segura y creativa».

    Toda actividad física es beneficiosa y puede realizarse como parte del trabajo, el deporte y el ocio o el transporte (caminar, patinar y montar en bicicleta), pero también del baile, el juego y las tareas domésticas cotidianas, como la jardinería y la limpieza.

    La OMS alienta a los países a que adopten las directrices mundiales para elaborar políticas nacionales de salud en apoyo del Plan de acción mundial sobre actividad física 2018-2030 de la OMS. El plan fue acordado por los líderes mundiales de la salud en la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2018 con el objetivo de reducir la inactividad física en un 15% para 2030.

    Fuente: OMS 25 de noviembre de 2020

    Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    Basta de violencia contra la mujer, dice la ONU
    en la jornada internacional contra ese flagelo

  • Liderados por el ente dedicado a las mujeres, el sistema de las Naciones Unidas pugna por poner fin a la violencia de género de una vez por todas y afirma que esto puede lograrse con voluntad. En el contexto de la pandemia de COVID-19, la violencia contra las mujeres es “una pandemia a la sombra de otra”, alerta la ONU.

    Una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia sexual o física, la mayor parte de las veces a manos de su pareja. Aún así, sólo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, en 37 no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima y en otros 49 no existe una legislación que proteja a las mujeres de ese lastre.

    Desde que surgió el brote de COVID-19, los nuevos datos e informes de los trabajadores de primera línea revelan que la violencia contra las mujeres y las niñas se ha agudizado, sobre todo cuando ocurre en el hogar.

    En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, destacó la diferencia en la respuesta que las sociedades y los servicios públicos dan a las personas que contraen una enfermedad que podría ser mortal y a las que piden ayuda porque sus parejas amenazan su salud o su vida.

    Según los datos de ONU Mujeres, sólo el año pasado, 243 millones de mujeres y niñas sufrieron violencia sexual o física por parte de sus parejas. Este año, las denuncias de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado, el ciberacoso, los matrimonios infantiles y el acoso y la violencia sexuales han aumentado.

    “Las mujeres deben gozar de pleno acceso a la justicia, procedimientos judiciales confiables y prevención efectiva de los delitos”, recalcó, añadiendo que menos del 40% de las mujeres víctimas de delitos violentos denuncian estas agresiones por desconfianza en la respuesta que obtendrán del sistema.

    Mlambo-Ngcuka afirmó que el cambio debe empezar en las facultades de Derecho y las academias de policía, enseñándole a sus estudiantes a reconocer e intervenir en casos de maltrato. “Implica erradicar la impunidad, con marcos jurídicos y políticos sólidos y con datos para registrar los avances y exigir cuentas de la sociedad y de las autoridades”, apuntó.

    “La economía de la violencia es simple y devastadora. Nadie sale ganando. Todas las personas perdemos. Debemos revertir esta situación”, enfatizó la directora ejecutiva y sostuvo que esto se puede lograr con voluntad.

    Hace 20 años, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución en la que designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre este flagelo y de impulsar medidas para ponerle fin.

    Hasta la fecha, sólo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, mientras que en 37 Estados todavía no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima. Además, en otros 49 Estados no existe aún una legislación que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.

    Para amplificar su llamado a acabar con la violencia contra las mujeres, el Día Internacional marca el principio de la campaña anual 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, que termina el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

    Fuente: ONU 25 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    Preocupa la persistencia de la violencia contra las mujeres y niñas
    en la región y su máxima expresión, el feminicidio o femicidio

  • La estrategia para enfrentar de forma urgente esta verdadera “pandemia en la sombra” debe basarse en cuatro pilares: financiamiento, prevención, respuesta y recopilación de datos.

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) manifestó hoy su preocupación por la persistencia de la violencia por razones de género contra las mujeres y las niñas de la región y por las altas tasas de feminicidio observadas. Según los últimos datos oficiales reportados al Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Comisión, en 2019 se registraron 4.640 casos de feminicidio en 24 países, 18 latinoamericanos y 6 caribeños.

    La situación de las mujeres y las niñas se ha visto agravada durante el confinamiento y las restricciones de movilidad dispuestas por los países frente al COVID-19, que limitaron su acceso a redes de apoyo y servicios de atención, plantea la CEPAL en un documento publicado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se conmemora cada 25 de noviembre, y que da inicio a 16 días de activismo hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

    “La violencia de género ocurre de forma sistemática en nuestra región. No conoce fronteras, afecta a mujeres y niñas de todas las edades y sucede en todos los espacios: en los lugares de trabajo, en el marco de la participación política y comunitaria, en el transporte y en la calle, en la escuela y en los centros educativos, en el ciberespacio y, sin duda, en los propios hogares. Es lo que en el sistema de las Naciones Unidas hemos llamado una ‘pandemia en la sombra’”, señaló la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

    De acuerdo con encuestas nacionales de seis países de la región, entre el 60% y el 76% de las mujeres (alrededor de 2 de cada 3) ha sido víctima de violencia por razones de género en distintos ámbitos de su vida. Además, en promedio 1 de cada 3 mujeres ha sido víctima o vive violencia física, psicológica y/o sexual, por un perpetrador que era o es su pareja, lo que conlleva el riesgo de la violencia letal: el feminicidio o femicidio.

    Los gobiernos de la región han informado al Observatorio COVID-19 en América Latina y el Caribe de la CEPAL más de 90 medidas para enfrentar la violencia contra las mujeres en este período. Se destaca la respuesta de países donde la totalidad o parte de los servicios de atención a este flagelo fueron declarados esenciales. Sin embargo, la adaptación a modalidades remotas ha sido muy compleja y limita el acceso a la justicia, lo que aumenta el riesgo de impunidad que afecta a estos delitos, alerta la CEPAL.

    El documento señala que “la gran cantidad de denuncias en líneas remotas y de forma presencial exige fortalecer la acción pública con aumento de recursos fiscales y medidas que garanticen la atención integral en servicios sociales y acceso a la justicia a través de canales activos y expeditos”.

    “Para superar la violencia por razones de género contra las mujeres y las niñas se requiere de políticas que aborden los nudos estructurales de la desigualdad, principalmente los derivados de los patrones culturales patriarcales discriminatorios y violentos”, dice la CEPAL. “Urge avanzar en forma integral y acelerada en la garantía de los derechos y la autonomía de las mujeres en sus dimensiones económica, física y en la toma de decisiones”.

     

    Fuente: CEPAL 24 de noviembre de 2020

     

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    ONU México: Poner fin a la violencia contra
    las mujeres y las niñas no está en pausa

  • El Sistema de las Naciones Unidas se une a sobrevivientes, activistas, defensoras de derechos humanos, responsables de la toma de decisiones y a toda la sociedad para destacar la necesidad de financiación, de servicios esenciales, de prevención y de generación de datos que propicien acciones efectivas para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y para avanzar en la igualdad sustantiva.

    La violencia contra las mujeres y las niñas es una pandemia que no hemos logrado erradicar y que afecta a todos los países del mundo. En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y de la campaña Únete, la Organización de las Naciones Unidas convoca a la sociedad en su conjunto a hacer frente a otra pandemia: la violencia contra las mujeres y las niñas, la cual ha generado que en México 7 de cada 10 mujeres hayan enfrentado algún tipo de violencia.

    Las emergencias humanitarias, los desastres, las crisis económicas y las pandemias generan, para las mujeres y las niñas, mayores riesgos de padecer violencia. La pandemia de COVID-19 no es una excepción; esta es mucho más que una crisis sanitaria, se trata de una crisis global que podría revertir décadas de progreso en los derechos y la igualdad de género.

    La pandemia afecta desproporcionadamente a las mujeres y las niñas. Mientras que los hombres sufren tasas de mortalidad más altas, las mujeres se ven especialmente afectadas por las consecuencias económicas, sociales, y la violencia de género, es decir, sufren una violencia estructural que las afecta tanto en espacios privados como públicos, lo cual vulnera la garantía de sus derechos humanos.

    Por ello, bajo el lema: Pinta el mundo de naranja: ¡Financiar, responder, prevenir y recopilar!, este año la campaña ÚNETE pone énfasis en la importancia de los gobiernos y el trabajo en conjunto con el Sistema de Naciones Unidas, sociedad civil y el sector privado para generar una estrategia de compromiso político a fin de acelerar respuestas concretas en los cuatro ejes de la campaña: financiarun paquete mínimo de servicios esenciales; responder adecuadamente a las sobrevivientes para garantizar su acceso a los servicios esenciales; prevenir la violencia y modificar las normas sociales que le dan origen y la normalizan; y recopilar datos e información para construir políticas que prevengan, atiendan y sancionen la violencia estructural que viven millones de mujeres y niñas, además de la adopción de medidas en pro de la reparación, la verdad y la memoria de las mujeres víctimas de la violencia.

    Para seguir respondiendo a esta situación de urgencia, a petición del Secretario General de la ONU, el Sistema de las Naciones Unidas ha diseñado una estrategia con cuatro ejes de compromisos a fin de acelerar una respuesta de políticas públicas concretas respecto de la violencia de género en el contexto de COVID-19 y promover la política de cero tolerancia hacia la violencia en todas las esferas de la sociedad:

    1. Financiar: dar prioridad al financiamiento de un paquete de servicios esenciales que incluyan la prevención de violencia de género. Y asegurar un financiamiento flexible a las organizaciones de sociedad civil de los derechos de las mujeres que trabajan en el nexo entre COVID-19 y la violencia de género.

    2. Prevenir: declarar una política nacional de cero tolerancia hacia la violencia contra las mujeres y las niñas con un plan de acción concreto.

    3. Responder: poner especial atención sobre las víctimas y sobrevivientes, a través del paquete de servicios esenciales que incluyan el acceso a la procuración e impartición de justicia, así como a servicios sociales y de salud.

    4. Recopilar: datos del incremento en los diversos tipos y modalidades de violencia contra las mujeres, incluido el ámbito digital, con el fin de generar una política que prevenga y atienda la violencia en circunstancias específicas de confinamiento.

    El hecho de que la violencia esté tan presente, no quiere decir que sea normal ni mucho menos aceptable; a pesar de toda la devastación que ha causado, la crisis del COVID-19 también representa una oportunidad generacional para construir economías y sociedades más inclusivas, pacíficas y libres del flagelo de la violencia. Necesitamos crear una “paz feminista” que escuche la voz de todos y todas, con todos los grupos incluidos de manera plena y significativa en las decisiones que afectan sus vidas. Esto debe incluir escuchar las voces de mujeres y niñas que marchan en contra la violencia y en defensa de sus derechos, garantizando que puedan ejercer el derecho de manifestación de forma segura.

    El Foro Generación Igualdad, convocado por ONU Mujeres y copresidido por Francia y México en el 2021, representa también la oportunidad de abordar el papel clave que desempeñan las mujeres y generar estrategias para revertir esta crisis. De ahí la importancia de la contribución en la respuesta y recuperación de COVID-19 por parte de todos los gobiernos del mundo para reforzar los mecanismos de accesos a servicios y políticas de prevención y eliminación de todos los tipos de violencia.

    Las Agencias de Naciones Unidas hacemos una invitación para que, del 25 de noviembre al 10 de diciembre, durante los 16 días de activismo, las instituciones de gobierno, la sociedad civil, las universidades, el sector privado, medios de comunicación, junto con las y los jóvenes se unan a la campaña Únete para prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas con diferentes actividades como: foros públicos, actividades culturales, el uso de prendas de vestir color naranja, declaraciones públicas llamando a poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y usando los hashtags oficiales #DíaNaranja #16días y #Únete.

    Fuente: ONU MUJERES 25 de noviembre de 2020

    |

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    ONU Mujeres insta a emprender acciones concretas
    para responder a la otra pandemia en la sombra

  • Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Dieciséis Días de Activismo contra la Violencia de Género

    En un momento en que la pandemia de COVID-19 y la cultura dominante de impunidad amenazan los avances logrados en el terreno de la igualdad de género y la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas, ONU Mujeres insta a emprender acciones robustas y decididas en respuesta a esta crisis sin precedentes con ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En el período previo al Foro Generación Igualdad –en el que los agentes mundiales asumirán nuevos y firmes compromisos para erradicar la violencia contra las mujeres–, los Gobiernos, la sociedad civil, la juventud, las y los influencers y el sector privado prestarán sus voces a los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, una campaña de movilización global que arranca hoy y se prolongará hasta el 10 de diciembre. Juntas y juntos exigirán un cambio radical y la construcción de una “nueva normalidad” que ofrezca a todas las mujeres y niñas un futuro sin violencia.

    Incluso antes de la pandemia de COVID-19, la violencia contra las mujeres era una de las violaciones más extendidas de los derechos humanos: casi el 18% de las mujeres y niñas experimentaba violencia física o sexual por parte de una pareja íntima a lo largo de un período de 12 meses. Conforme la pandemia se aceleraba, se observó una alarmante “pandemia en la sombra” de violencia contra las mujeres, con un aumento de las tasas de violencia doméstica, pero también en las calles, en Internet y en diversos entornos. El número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia se quintuplicó en algunos países durante las semanas iniciales de la pandemia, mientras que en otros se redujo por la imposibilidad de las mujeres de buscar ayuda a través de los canales habituales al verse atrapadas en el hogar con sus maltratadores. De acuerdo con las proyecciones, cabe prever que la violencia alcance a 15 millones de mujeres más por cada tres meses que se mantenga el confinamiento.

    Hemos visto al mundo entero responder a la pandemia del coronavirus, trabajando al unísono, realizando grandes inversiones y utilizando protocolos con gran determinación. La violencia contra las mujeres también es una pandemia; de hecho, precede al virus y perdurará cuando este desaparezca.En un momento en que nos enfrentamos a la devastación provocada por la COVID-19, es más importante que nunca que pongamos en común nuestros recursos y asumamos un compromiso conjunto para hacer frente a los grandes desafíos y para poner fin a la violencia contra las mujeres, por el bien de todas y todos”, manifestó Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres.

    En respuesta a la petición de “alto al fuego en el hogar” del Secretario General de las Naciones Unidas realizada este mismo año, casi 150 países acordaron incluir la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas como un componente fundamental de sus planes de respuesta a la COVID-19. Muchos de ellos han acompañado este compromiso con un fortalecimiento de los servicios esenciales, como los refugios, las líneas telefónicas de asistencia y otros mecanismos de denuncia. Sin embargo, tan sólo 48 países, menos de la cuarta parte de los 206 analizados en el marco de un reciente estudio, trataron la violencia contra las mujeres y los servicios prestados a las niñas en este ámbito como una parte integral de sus planes nacionales y locales de respuesta a la COVID-19, y muy pocos financiaron adecuadamente estas medidas.

    Con el fin de hacer frente a esta infradotación generalizada de recursos para este problema crucial, ONU Mujeres ha convocado a la Coalición de Acción sobre la violencia de género, una innovadora alianza formada por Gobiernos, la sociedad civil, líderes juveniles, el sector privado y entidades filantrópicas para desarrollar un programa claro de acciones que impulsen la erradicación de la violencia contra las mujeres y movilicen fondos para ello. Dichas acciones e inversiones se anunciarán en el Foro Generación Igualdad que se celebrará en 2021 en México y Francia, junto con las de las otras cinco Coaliciones de Acción del Foro Generación Igualdad.

    La conmemoración oficial del Día Internacional por parte de las Naciones Unidas tendrá lugar por primera vez en formato virtual y brindará a los Estados Miembros una oportunidad para fortalecer y cumplir sus compromisos con la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas.

    Como en años anteriores, edificios y monumentos emblemáticos de todo el mundo –entre ellos, las pirámides y la Esfinge de Guiza, en Egipto; las estatuas moáis de la isla de Pascua, en Chile; el Parlamento de la República de Moldova; las Torres de Kuwait; y el Ayuntamiento de Bruselas, en Bélgica– se iluminarán de naranja para instar a un futuro mejor en el que las mujeres y las niñas puedan vivir sin violencia. En los Países Bajos se iluminarán de naranja más de 200 ayuntamientos para demostrar su solidaridad con las sobrevivientes y apoyar los 16 Días de Activismo.

    Fuente: ONU MUJERES 25 de noviembre de 2020

    |

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    En la mira: 16 Días de activismo contra la violencia de género

    La campaña ÚNETE de aquí al 2030 para poner fin a la violencia contra las mujeres, marca los 16 Días de activismo contra la violencia de género (del 25 de noviembre al 10 de diciembre de 2020) con el tema mundial “Pinta el mundo de naranja: ¡financiar, responder, prevenir, recopilar!”. La campaña Generación Igualdad de las Naciones Unidas amplifica el llamado a la acción mundial para subsanar las brechas de financiación, asegurar servicios esenciales para las sobrevivientes de violencia durante la crisis de la COVID-19, y concentrarse en la prevención y la recopilación de datos que puedan mejorar los servicios para salvar vidas de mujeres y niñas.

    Este año es único. Incluso antes del brote de COVID-19, la violencia contra las mujeres y las niñas había alcanzado proporciones pandémicas. En el último año, 243 millones de mujeres y niñas han sufrido maltrato por parte de sus compañeros sentimentales en todo el mundo. Mientras tanto, menos del 40 por ciento de las mujeres que sufren violencia lo denuncian o solicitan ayuda.

    Asimismo, paralelamente a la implementación de medidas de confinamiento por parte de los países para detener la propagación del coronavirus, la violencia contra las mujeres y niñas, especialmente la violencia en el ámbito privado, en algunos países, las llamadas a las líneas de ayuda se han multiplicado por cinco. En otros, las denuncias formales de violencia doméstica han disminuido por las dificultades de las supervivientes para pedir ayuda y acceder a los servicios de apoyo a través de los canales regulares.

    Sin posibilidad de acudir a la escuela y sin empleo, los cierres de escuelas y las dificultades económicas han empobrecido a las mujeres y las niñas, haciéndolas más vulnerables a la explotación, el maltrato, el matrimonio forzado y el acoso.

    Actualmente, aunque las voces de activistas y sobrevivientes han llegado a un punto en que no pueden ser silenciadas o ignoradas, el fin de la violencia contra las mujeres exigirá más inversión, más liderazgo y más medidas. No es algo que pueda quedar al margen; debe ser parte de la respuesta nacional de todos y cada uno de los países, especialmente durante la crisis actual de la COVID-19.

    Durante los 16 Días de activismo, ONU Mujeres pasa el micrófono a sobrevivientes, activistas y entidades asociadas de las Naciones Unidas sobre el terreno para que expliquen la historia de lo que ocurrió tras el brote de COVID-19.

    Fuente: ONU MUJERES noviembre de 2020

    |

    Miércoles, 25 de noviembre de 2020

     

     

    La pandemia en la sombra de la COVID-19

  • Recrudece la violencia contra mujeres y niñas

     

    La violencia contra las mujeres y niñas, de por sí uno de los problemas más graves que encaramos, recrudece en cualquier tipo de emergencia. La crisis ocasionada por la COVID-19 no es la excepción.

    Las cifras escapan la imaginación: incluso antes de la COVID-19, en los últimos 12 meses cerca de 243 millones de mujeres habían sido maltratadas por su pareja.

    No solo es casi seguro que ese número esté por debajo de las cifras reales — se calcula que menos del 40% de las mujeres denuncian un incidente de maltrato o buscan ayuda — sino que esa cifra se ha disparado a medida que el costo social, mental y económico del confinamiento se ha ido arraigando con el correr de los meses.

    El repunte está poniendo presión incluso en los mejores sistemas de salud y los refugios contra la violencia doméstica están alcanzando su máxima capacidad. La necesidad de redireccionar recursos normales para atender la pandemia de la COVID-19 ha agudizado los desafíos. El costo, en términos monetarios, se calcula en US$1,5 billones, y esa cifra va en aumento conforme se prolonga la pandemia.

    Los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género del Sistema de las Naciones Unidas se desarrollará entre el 25 de noviembre y el 10 de diciembre, bajo el lema: “Pinta el mundo de naranja: ¡Financiar, responder, prevenir, recopilar!” La campaña señalará el alcance de un problema que con demasiada frecuencia permanece oculto, y sugerirá maneras en las que los gobiernos y las comunidades pueden convertir la acción eficaz en un componente fundamental de sus planes de respuesta ante la COVID-19.

    El PNUD está urgiendo la formulación de políticas que generen un compromiso para financiación a largo plazo que apoye a las sobrevivientes, así como a los sistemas policiales y de justicia. Estamos trabajando con más de 80 países para prevenir la violencia contra mujeres y niñas y responder ante las tasas en ascenso de ese flagelo. Ello incluye asegurar que las necesidades de las sobrevivientes sean atendidas y que las mujeres participen en el proceso de construir un futuro mejor, en el que sus preocupaciones, experiencia y opiniones se incorporen en todos los niveles de respuesta y recuperación frente a la COVID-19.

    En colaboración con ONU Mujeres, el PNUD México está estableciendo plataformas telefónicas y en línea para apoyar a mujeres vulnerables en centros LUNAS, que son espacios seguros donde las mujeres reciben un estipendio mensual y, cuando procede, pueden escapar de sus agresores.

    El PNUD y ONU Mujeres han lanzado el Rastreador Mundial de Respuestas de Género COVID-19. Incluye más de 2.500 medidas en 206 países que abordan directamente la seguridad económica y social de las mujeres, así como medidas para abordar la violencia de género. Hasta el momento los resultados indican que si bien muchos países están priorizando las necesidades de las mujeres en los esfuerzos emprendidos contra la COVID-19, el esfuerzo de muchos países no ha sido suficiente, en tanto que cerca del 20% de los países no está haciendo absolutamente nada al respecto.

    En el informe del PNUD sobre la violencia de género y la COVID-19 se incluyen medidas adicionales que los organismos de las Naciones Unidas, los gobiernos y otros asociados pueden adoptar para prevenir y abordar la violencia de género en el contexto de la COVID-19.

     

     

    Fuente: PNUD 25 de noviembre de 2020

  • Martes, 24 de noviembre de 2020

    Semana mundial de concienciación
    sobre el uso de los antimicrobianos 2020

    18 al 24 de noviembre de 2020

    El objetivo de la Semana Mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos es sensibilizar sobre el fenómeno mundial de la resistencia a estos fármacos y alentar al público en general, a los trabajadores de la salud y a las instancias normativas a que adopten prácticas óptimas para prevenir la aparición y la propagación de estas resistencias.

    La resistencia a los antimicrobianos se produce cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos resisten los efectos de los medicamentos, lo que dificulta el tratamiento de infecciones comunes y aumenta el riesgo de que las enfermedades se propaguen, los síntomas de los pacientes sean más graves y se registren defunciones. Los antimicrobianos, que son fundamentales para combatir las enfermedades en los seres humanos, los animales y las plantas, incluyen los antibióticos, los antivíricos, los antimicóticos y los antiprotozoicos. La farmacorresistencia es un problema que se ha acelerado en todo el mundo a causa de varios factores, entre ellos el uso excesivo de medicamentos (en los seres humanos, la ganadería y la agricultura) y el escaso acceso a los servicios de agua potable, saneamiento e higiene.

    Tras una reunión de consulta con las partes interesadas celebrada en mayo de 2020 y organizada por las organizaciones de la Alianza Tripartita —la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS)—, el alcance de la campaña frente a la farmacorresistencia se amplió de los antibióticos a los antimicrobianos en general, de forma que ahora es más amplia e inclusiva. Esta respuesta más integral facilitará la aplicación del enfoque «Una Salud» de ámbito multisectorial y potenciará la participación de los interesados. El Comité Ejecutivo de la Alianza Tripartita ha decidido que, a partir de 2020, la Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos se celebrará todos los años del 18 al 24 de noviembre con el lema «Antimicrobianos: manéjalos con cuidado» y se aplicará a todos los sectores. El tema elegido este año para el sector de la salud humana es «Unidos para preservar los antimicrobianos».

    En mayo de 2015, la 68.ª Asamblea Mundial de la Salud aprobó un plan de acción mundial para hacer frente al creciente problema de la resistencia a los antibióticos y a otros antimicrobianos. Una de las principales metas de este plan es aumentar la concienciación y la comprensión de este problema gracias a la comunicación, la educación y la formación adecuadas.

    Fuente: OMS 24 de noviembre de 2020

    Martes, 24 de noviembre de 2020

    Realizan CONAPO y CONADIC
    ponencia “Alcohol y mi primera vez”

  • El objetivo es informar sobre la relación entre el consumo de alcohol y otras sustancias adictivas con prácticas sexuales de riesgo, que pueden derivar en embarazos no planeados e infecciones de transmisión sexual.

     

    La titular del Consejo destacó los cambios físicos, psicológicos y sociales que experimentan las personas durante la adolescencia e informó que es una etapa de experimentación en la que la que se puede consumir alcohol y otro tipo de sustancias por curiosidad, lo que trae consigo prácticas nocivas para la salud.

    Indicó que es un momento crucial para la construcción de un plan de vida, por lo que es necesario que las y los adolescentes se preparen para cumplir sus metas y puedan postergar la maternidad y la paternidad.

    Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID, 2018), la población adolescente tiene su primera relación sexual a los 17.5 años de edad, y de acuerdo a la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT, 2016) la edad de inicio en el consumo de alcohol es a los 17.9 años de edad.

    Entre estas herramientas se encuentra el Micrositio ENAPEA que tiene como objetivo convertirse en un referente de consulta para el personal docente que les permita comprender la gravedad del embarazo en adolescentes en nuestro país y contar con las herramientas necesarias para contribuir con su labor al logro de los objetivos y metas establecidas en la Estrategia.

    Estimaciones realizadas por el CONAPO con base en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2018), indican que del total de mujeres adolescentes de 10 a 19 años de edad que han tenido relaciones sexuales en los últimos tres meses y que consumieron bebidas alcohólicas, 25.4% no usó métodos anticonceptivos en su última relación sexual.

    La Secretaria General reiteró que bajo los efectos del alcohol, las y los adolescentes presentan cambios de consciencia que interfieren en su toma de decisiones, pueden perder la autonomía y el consentimiento informado, lo que trae riesgos como violencia sexual, embarazos no planeados e infecciones de transmisión sexual.

    Por esta razón, la Campaña Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes ¡Yo decido!, que forma parte de Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), les ofrece información sobre salud sexual y reproductiva para que tomen decisiones libres y responsables que les permitan llevar a cabo estilos de vida positivos y saludables.

    Como parte de las herramientas que ofrece la campaña para las y los adolescentes, se encuentra disponible la página web “Cómo le hago” y el cuaderno “¡Yo decido! Mi futuro!”, en donde encontrarán información sobre prevención del embarazo, de infecciones de transmisión sexual, métodos anticonceptivos y prevención de consumo de alcohol y otras sustancias.

    Fuente: CONAPO 24 de octubre de 2020

  • Lunes, 23 de noviembre de 2020

    Estadísticas a Propósito del Día Internacional
    de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

  • La generación de información estadística sobre violencia contra la mujer en encuestas especializadas como la ENIDREH, de victimización como la ENSU, así como la que se obtiene de los Censos Nacionales de Gobierno, es una actividad prioritaria para el diseño de políticas públicas para prevenir, atender y erradicar la violencia contra las mujeres.

  • De acuerdo con los datos, las mujeres con mayor propensión a experimentar violencia por cualquier agresor a lo largo de la vida son aquellas que residen en áreas urbanas (69.3%), de edades entre 25 y 34 años (70.1%), con nivel de escolaridad superior (72.6%) o bien no pertenecen a un hogar indígena (66.8 por ciento).

    En 1999, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 25 de noviembre Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer como un llamado a gobiernos, organismos, órganos, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas, y a otras organizaciones internacionales y no gubernamentales, para llevar a cabo actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto del problema de la violencia contra la mujer.

    Con motivo del Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difunde este comunicado con información estadística sobre la situación de violencia que enfrentan las mujeres en nuestro país con el propósito de dimensionar y contribuir al conocimiento sobre el tema en México, y coadyuvar en el diseño y definición de acciones para prevenir, atender y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres.

    La información se obtiene de tres instrumentos de información clave que genera el INEGI: La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) y los registros administrativos de los Censos Nacionales de Gobierno.

    Los resultados de la ENDIREH 2016 indican que 66 de cada 100 mujeres de 15 años o más de edad que viven en el país han sufrido al menos un incidente de violencia de cualquier tipo a lo largo de la vida. El 43.9% de ellas han sufrido violencia por parte de la pareja actual o última a lo largo de su relación mientras que 53.1% ha sufrido al menos un incidente de violencia por parte de otros agresores distintos a la pareja a lo largo de la vida.

    Las mujeres con mayor propensión a experimentar violencia por cualquier agresor a lo largo de la vida son las que residen en áreas urbanas (69.3%), en edades entre 25 y 34 años (70.1%), las que cuentan con nivel de educación superior (72.6%) y las que no pertenecen a un hogar indígena (66.8 por ciento).

    De acuerdo con los resultados de la ENSU tercer trimestre 2020, se estima que entre enero y septiembre de 2020, 9% de los hogares experimentaron alguna situación de violencia familiar.

    Los Censos de Gobierno revelan que, de los presuntos delitos registrados en las averiguaciones previas iniciadas y carpetas de investigación abiertas, los principales delitos cometidos en contra de las mujeres son los relacionados con el abuso sexual (42.6%) y la violación (37.8 por ciento).

    En cuanto a la oferta institucional para la prevención y atención de la violencia contra las mujeres, el INEGI genera información que permite dimensionar los servicios. Por ejemplo, para 2020 en México existían 50 Centros de Justicia (CJM) para las Mujeres, distribuidos en 28 entidades federativas. Las entidades que cuentan con el mayor número de instancias son Coahuila (5), México y San Luis Potosí (4) y la Ciudad de México (3). Baja California, Nuevo León, Tamaulipas y Tabasco no cuentan con CJM.

    Fuente: INEGI 23 de noviembre de 2020

  • Viernes, 20 de noviembre de 2020

    Nace un nuevo grupo para combatir la resistencia
    antimicrobiana, una de las amenazas más urgentes para la salud

  • Los máximos responsables de tres organismos especializados de la ONU presentaron en Ginebra un nuevo grupo de líderes mundiales sobre la resistencia a los antimicrobianos. Los últimos reportes de la Organización Mundial de la Salud indican que el mundo se está quedando sin tratamientos eficaces para varias infecciones comunes.

    La asociación se creó en respuesta a una recomendación del Grupo Interinstitucional de Coordinación sobre la Resistencia a los Antimicrobianos y con el apoyo del Secretario General de las Naciones Unidas.

    Los directores generales calificaron el rápido aumento de la resistencia a los antimicrobianos “como una de las amenazas más urgentes del mundo para la salud humana, animal, vegetal y ambiental, que pone en peligro la seguridad alimentaria, el comercio internacional y el desarrollo económico y socava el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

    Además de estas graves consecuencias, la resistencia también provoca un aumento de los costos de la atención de salud, los ingresos hospitalarios, el fracaso del tratamiento, las enfermedades graves y la muerte.

    Los últimos informes de la Organización Mundial de la Salud muestran que el mundo se está quedando sin tratamientos eficaces para varias infecciones comunes, por ello su director general, el doctor Tedros, calificó a la resistencia a los antimicrobianos como “uno de los mayores desafíos sanitarios de nuestro tiempo”, y no podemos dejar que nuestros hijos lo resuelvan

    El uso indebido y excesivo de los antimicrobianos, como los antibióticos, en los seres humanos, los animales y la agricultura son los principales impulsores de la farmacorresistencia.

    “Se requiere una acción colectiva para hacer frente a la amenaza de la resistencia a los antimicrobianos, a través de los diferentes sectores económicos y las fronteras de los países”.

    Por ello, una de las principales misiones del grupo será proporcionar el liderazgo político necesario para abordar este crítico desafío mundial.

    Otros de sus cometidos serán priorizar las mejores prácticas para abordar la resistencia a los antimicrobianos a nivel mundial, regional y nacional, y asesorar y abogar por el desarrollo y la aplicación de políticas y legislación que regule la importación, la fabricación, la distribución y el uso de medicamentos antimicrobianos de calidad en todos los sectores.

    Fuente: ONU 20 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

    El INEGI presenta el Cubo de Datos
    Geoespaciales de México (CDGM)

  • El INEGI expande sus procesos de innovación que permiten explotar fuentes de información no tradicionales mediante técnicas y herramientas novedosas.

  • El objetivo de esta herramienta es extraer el máximo potencial de las imágenes satelitales para al monitoreo de fenómenos ambientales, socioeconómicos y demográficos en México.

  • El acervo del CDGM consta de más de 118,000 imágenes Landsat con sus metadatos de todo el territorio nacional, desde 1984 hasta 2020.

    El poder de los datos se potencia cuando se asocian a su referencia geográfica, y el INEGI, que tiene el mandato de generar información estadística y geográfica, expande sus procesos de innovación para explotar fuentes de información no tradicionales, hacer más accesible la información, potenciar su uso mediante técnicas y herramientas novedosas, y avanzar en el análisis espacial.

    Es por ello que presenta el Cubo de Datos Geoespaciales de México (CDGM), una herramienta que facilita el acceso, manejo y explotación de grandes volúmenes de imágenes satelitales a través de una interfaz de programación abierta y de libre acceso que permite el monitoreo de fenómenos ambientales, socioeconómicos y demográficos en México.

    El aprovechamiento del CDGM permitirá vincular la información estadística que produce el INEGI con las imágenes satelitales para realizar análisis orientados a identificar crecimientos, comportamientos, distribuciones, tendencias, patrones y relaciones entre diversas variables.

    El aprovechamiento del CDGM permitirá vincular la información estadística que produce el INEGI con las imágenes satelitales para realizar análisis orientados a identificar crecimientos, comportamientos, distribuciones, tendencias, patrones y relaciones entre diversas variables.

    l CDGM ofrece la posibilidad de conocer y reconocer el carácter geoespacial, temporal y sistémico de fenómenos como crecimiento poblacional, deforestación, contaminación, estrés hídrico, salud, vegetación, protección civil, alimentación, gentrificación, energías limpias, niveles socioeconómicos y movilidad, entre otros.

    El CDGM hace uso de imágenes provenientes de los satélites Landsat de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y del Departamento de Geología de los Estados Unidos (USGS). Actualmente cuenta con un acervo histórico de 118,000 imágenes Landsat con sus metadatos, desde 1984 hasta abril de 2020. El 86.4% de las imágenes de este acervo tienen Nivel 1 de Calidad de la Colección 1 de la NASA.

    Con el CDGM el INEGI hace frente a la creciente demanda e interés internacional y nacional por los datos satelitales para examinar la relación entre los indicadores ambientales y socioeconómicos, y aporta herramientas que apoyen la interacción entre la ciencia de la Tierra y los dominios estadísticos.

    Con el CDGM México se suma a países como Australia, Suiza, Ghana y Colombia, entre otros que ya hacen uso de esta tecnología. Además, aprovecha los sistemas y herramientas tecnológicas para atender el llamado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de promover y fomentar la exploración y el uso de estos datos para monitorear y apoyar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

    Actualmente, el Cubo de Datos Geoespaciales de México es una herramienta que utiliza el INEGI en distintas líneas de investigación para producir información con base en imágenes de percepción remota y, por ahora, se pone a disposición de las distintas dependencias de los tres niveles de gobierno que así lo requieran, para que puedan hacer uso de esta infraestructura y con ello tomar decisiones de política pública.

    Fuente: INEGI 18 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

    Día Mundial del Retrete

  • Más de la mitad de la población mundial, unos 4200 millones de personas, no disponen de retretes en sus viviendas o tienen sistemas de saneamiento deficientes.

    Cada 19 de noviembre se celebra el Día Mundial del Retrete para crear conciencia sobre los 4200 millones de personas que carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura. Se trata de adoptar medidas que permitan dar respuesta a la crisis de saneamiento mundial y lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, cuya finalidad es garantizar la disponibilidad de agua y saneamiento para todos de aquí a 2030.

    Este año el tema destaca la importancia del “Saneamiento sostenible y el cambio climático.

    El cambio climático está empeorando. Las inundaciones, la sequía y el aumento del nivel del mar amenazan los sistemas de saneamiento, desde los inodoros hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. Las inundaciones puede contaminar los pozos utilizados para el agua potable o pueden dañar los inodoros y esparcir los desechos humanos a las comunidades y cultivos alimentarios, causando enfermedades crónicas y mortales.

    Todos deben tener un saneamiento sostenible, junto con agua potable e instalaciones para lavarse las manos, para ayudar a proteger y mantener la seguridad de nuestra salud y detener la propagación de enfermedades infecciosas mortales como COVID-19, cólera y tifoidea.

    ¡Los baños también pueden ayudarnos a combatir el cambio climático! Las aguas residuales y los lodos de los inodoros contienen recursos valiosos como agua, nutrientes y energía. Los sistemas de saneamiento sostenible hacen un uso productivo de los desechos para impulsar la agricultura de manera segura y reducir y capturar las emisiones para obtener energía más ecológica.

    Pero, ¿qué es exactamente un sistema de saneamiento sostenible? El saneamiento sostenible comienza con un inodoro que capture de manera efectiva los desechos humanos en un entorno seguro, accesible y digno. Luego, los desechos se almacenan en un tanque, que puede ser vaciado más tarde por un servicio de recolección o transportado por tuberías.

    La siguiente etapa es el tratamiento y la eliminación segura. La reutilización segura de desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y puede proporcionar a la agricultura una fuente confiable de agua y nutrientes.

    Fuente: ONU 19 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Día Mundial del Retrete… ¡Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático!

  • La reutilización segura de los desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y proporciona a la agricultura una fuente fiable de agua y nutrientes.

    El cambio climático se está acelerando. Las inundaciones, las sequías y el aumento del nivel del mar amenazan a los sistemas de saneamiento, desde los retretes hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. El agua de las inundaciones puede contaminar los pozos utilizados para abastecerse de agua potable. Las inundaciones también pueden dañar los retretes y esparcir los desechos humanos en las comunidades y los cultivos alimentarios, causando enfermedades mortales y crónicas y planteando riesgos para la seguridad de los cultivos y la inocuidad de los alimentos.

    Hoy en día, 4 200 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura. En cambio, a menudo utilizan retretes poco fiables e inadecuados o defecan al aire libre. La defecación al aire libre y la falta de saneamiento mejorado se encuentran entre los principales factores que conducen a la malnutrición, siendo los principales contribuyentes a la contaminación del agua y el suelo. En las zonas rurales, las aguas contaminadas se utilizan para regar cultivos y para otras actividades agrícolas como abrevar el ganado, lo que pone en contacto a los cultivos y los animales con patógenos y otros contaminantes.

    A nivel mundial, el 80 % de las aguas residuales generadas por la sociedad vuelven al ecosistema sin ser tratadas ni reutilizadas y desechos humanos no tratados se vierten en el medio ambiente y propagan enfermedades mortales y crónicas. Cuando el agua se expone a excrementos humanos no tratados, se convierte en un caldo de cultivo para parásitos y enfermedades transmitidas por el suelo y el agua, como el cólera, la disentería, la E. coli, la salmonela y los gusanos intestinales transmitidos por el suelo (helmintiasis).

    Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático y preservar tanto la salud como el funcionamiento de las comunidades. Los sistemas de saneamiento sostenibles también hacen un uso productivo de las aguas residuales y los biosólidos que contienen agua, nutrientes y energía de gran valor, para impulsar la agricultura de manera segura y, al mismo tiempo, reducir y capturar las emisiones de gases de efecto invernadero.

    La FAO presta apoyo a los Estados Miembros para que adopten el enfoque de la economía circular aplicado a la agricultura, haciéndola más respetuosa con el medio ambiente, sostenible y resistente a crisis como la de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

    Se trata de adoptar medidas para hacer frente a la crisis mundial del saneamiento y alcanzar el sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 6), relativo al agua y el saneamiento para todos para 2030.

     

    Fuente: FAO 19 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Primer informe de UNICEF “Evitar una
    generación perdida a causa de la COVID-19″

  • Los niños y adolescentes representan 1 de cada 9 de las infecciones por COVID-19 registradas, según un nuevo análisis publicado en la víspera del Día Mundial de los Niños

    UNICEF advierte en un nuevo informe de que la pandemia de COVID-19, de cuyo inicio está a punto de cumplirse un año, tendrá consecuencias cada vez más graves para los niños.

    Publicado poco antes de la celebración del Día Mundial de los Niños, Evitar una generación perdida a causa de la COVID-19 es el primer informe de UNICEF que describe de manera exhaustiva las graves y cada vez peores consecuencias para los niños que puede generar la pandemia si se prolonga. En el informe se muestra que, si bien los síntomas entre los niños infectados siguen siendo leves, las infecciones van en aumento y las repercusiones a largo plazo sobre la educación, la nutrición y el bienestar de toda una generación de niños y jóvenes pueden cambiar sus vidas.

    En el informe se señala que, hasta el 3 de noviembre, los niños y adolescentes menores de 20 años representaban 1 de cada 9 de las infecciones por COVID-19 en 87 países con datos desglosados por edad; esto supone el 11% de los 25,7 millones de infecciones notificadas por esos países. Para comprender mejor cómo repercute la crisis en los niños más vulnerables, y orientar por consiguiente la respuesta, es necesario recopilar datos más fiables y desglosados por edad sobre las infecciones, las muertes y las pruebas.

    Si bien los niños pueden transmitirse el virus entre ellos y a grupos de mayor edad, hay pruebas sólidas de que, con las medidas de seguridad básicas que hay en vigor, los beneficios netos de mantener las escuelas abiertas superan los costos de cerrarlas, señala el informe. Las escuelas no son el principal factor de transmisión en la comunidad, y los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera del entorno escolar.

    Las alteraciones relacionadas con la COVID en los servicios sociales y de salud, que son esenciales para los niños, representan la amenaza más grave para ellos, según el informe. Utilizando nuevos datos de las encuestas realizadas por UNICEF en 140 países, el informe señala que:

  • Alrededor de una tercera parte de los países analizados registraron una reducción de al menos un 10% en la cobertura de una serie de servicios de salud como las vacunaciones sistemáticas, la atención ambulatoria de las enfermedades infecciosas infantiles y la salud materna. El temor a la infección es una razón importante.

  • La cobertura de los servicios de nutrición para mujeres y niños ha registrado una disminución del 40% en 135 países. En octubre de 2020, 265 millones de niños seguían sin recibir comidas en la escuela en todo el mundo. Más de 250 millones de niños menores de 5 años podrían dejar de recibir los beneficios vitales de protección que ofrecen los programas de suplementos de vitamina A.

  • El número de las visitas a domicilio que realizaron los trabajadores sociales en septiembre de 2020 se había reducido en 65 países en comparación con el mismo período del año anterior.

    Entre los datos más alarmantes del informe se incluyen los siguientes:

  • Hasta noviembre de 2020, 572 millones de estudiantes resultaron afectados por el cierre de escuelas a nivel nacional en 30 países, es decir, el 33% de los estudiantes matriculados en todo el mundo.

  • Se estima que en un período de 12 meses podrían producirse 2 millones de muertes infantiles y 200.000 mortinatos adicionales si se producen graves interrupciones en los servicios y un aumento de la malnutrición.

  • Otros 6 o 7 millones de niños menores de 5 años sufrirán emaciación o desnutrición aguda en 2020, un aumento del 14%; esto representará más de 10.000 muertes infantiles adicionales al mes, principalmente en África Subsahariana y Asia Meridional.

  • Se estima que, a nivel mundial, el número de niños que viven en una situación de pobreza multidimensional –sin acceso a la educación, la salud, la vivienda, la nutrición, el saneamiento o el agua– se ha disparado en un 15%, es decir, que afectará a 150 millones de niños más para mediados de 2020.

    Para responder a esta crisis, UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos y a los aliados para que tomen las siguientes medidas:

  • Velar por que todos los niños puedan aprender, incluyendo la reducción de la brecha digital.

  • Garantizar el acceso a servicios de salud y nutrición y lograr vacunas asequibles.

  • Apoyar y proteger la salud mental de los niños y los jóvenes y poner fin al abuso, la violencia por razón de género y el abandono.

  • Ampliar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, y luchar contra la degradación del medio ambiente y el cambio climático.

  • Impedir el aumento de la pobreza infantil y promover una recuperación inclusiva.

  • Redoblar los esfuerzos dirigidos a proteger y apoyar a los niños y a las familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.

    Fuente: UNICEF 19 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Las infecciones farmacorresistentes amenazan
    con convertirse en la próxima pandemia

  • Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos 2020: la FAO presenta recomendaciones para frenar la propagación de superbacterias peligrosas

    Debido a que la resistencia a los antimicrobianos (RAM) aumenta drásticamente y amenaza con transformarse en la próxima pandemia, lo que podría tener graves consecuencias para la salud, los sistemas agroalimentarios y las economías a escala mundial, la FAO insta a los agentes de todos los sectores, desde los agricultores hasta los cocineros, pasando por los productores y los consumidores, a acelerar los esfuerzos para evitar la propagación de los microbios farmacorresistentes.

    En esta Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos (18-24 de noviembre), la Organización destaca que todos tenemos un papel que desempeñar para combatir la RAM, incluidos los actores de los sectores de la alimentación y la agricultura, y presenta recomendaciones para frenar la propagación de la RAM.

    La RAM es la capacidad de los microbios de subsistir o crecer en presencia de medicamentos que tienen como objetivo inhibirlos o matarlos. El proceso se acelera con el uso de antimicrobianos diseñados para matar patógenos no deseados en los seres humanos, los animales y los cultivos. En particular, el uso de antimicrobianos en la salud humana y animal está aumentando la resistencia.

    Actualmente, al menos 700 000 personas mueren cada año a causa de enfermedades resistentes a los fármacos. Cada vez son más las enfermedades comunes, como las infecciones de las vías respiratorias, las infecciones de transmisión sexual y las infecciones del tracto urinario, que resultan difíciles de tratar. La resistencia a los medicamentos también amenaza cada vez más nuestros sistemas agroalimentarios y la seguridad alimentaria mundial.

    “Al igual que la pandemia de la COVID-19, la RAM ya no es una amenaza futura. Está sucediendo aquí y ahora, y nos está afectando a todos”, señaló la Directora General Adjunta. “En todo el mundo, personas, animales y plantas ya están muriendo a causa de infecciones que no pueden tratarse, ni siquiera con nuestros tratamientos antimicrobianos más fuertes. Si no se controla la RAM, la próxima pandemia que enfrentemos podría ser bacteriana y mucho más mortal si los medicamentos necesarios para tratarla no funcionan”.

    La labor de la FAO en materia de RAM se lleva a cabo en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) adoptando el enfoque “Una salud”.

    Los sectores de la alimentación y la agricultura deben desempeñar un papel decisivo en la lucha contra la RAM. En muchas partes del mundo, el uso de antimicrobianos es mayor en los animales que en los seres humanos y aumenta con rapidez a medida que crecen nuestras poblaciones y se incrementa la demanda mundial de alimentos.

    La propagación de la RAM es más rápida que la capacidad de los científicos para desarrollar nuevos antimicrobianos y está amenazando los sistemas alimentarios, la seguridad alimentaria, la inocuidad alimentaria, los sistemas de asistencia sanitaria y las economías de todo el mundo. Nuestra única solución es adoptar medidas estratégicas para que los antimicrobianos que tenemos sigan siendo efectivos. No es demasiado tarde, pero se acaba el tiempo para impedir que empeore esta devastación, advirtió hoy la FAO.

    El 23 de noviembre, el organismo de las Naciones Unidas pondrá en marcha una nueva comunidad de profesionales dedicados al cambio de comportamiento con miras a formular soluciones que faciliten el uso apropiado de los antimicrobianos y la prevención eficaz de enfermedades. Al combinar una gran cantidad de aportaciones de agricultores y otros actores de la cadena alimentaria, veterinarios, epidemiólogos, expertos en RAM y científicos del comportamiento, esta comunidad de práctica colaborará para fomentar comportamientos tanto en el plano de las políticas como en el de las explotaciones a fin de ayudar a ralentizar la propagación de la RAM.

    Las actividades e iniciativas de la Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos se llevarán a cabo en todo el mundo y comprenderán una conversación en Twitter el 21 de noviembre sobre la Semana mundial en África titulada “¿Cómo podemos aumentar la concienciación acerca de la RAM en África?” y un acto de InfoPoint en Bruselas el 24 de noviembre dirigido a los responsables de formular políticas y el público en general con objeto de aumentar la conciencia sobre la urgencia de abordar la RAM, y Filipinas auspiciará una cumbre sobre la RAM en el marco del enfoque “Una salud” y una serie de seminarios web a lo largo de la semana.

     

    Fuente: FAO 18 de noviembre de 2020

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

    ¿El COVID-19 sí afecta a los niños y la
    pandemia puede dejar una “generación perdida”?

  • UNICEF publica un informe en el que se demuestra cómo, si bien los síntomas entre los menores infectados siguen siendo leves, las infecciones están aumentando y el impacto a largo plazo en la educación, la nutrición y el bienestar de toda una generación de niños y jóvenes puede marcar su vida. Por ello, pide acabar con el mito de que los niños apenas se ven afectados por la enfermedad. También destaca que, con las medidas adecuadas, es mejor tener las escuelas abiertas que cerradas.

    Con motivo del Día Mundial de la Infancia, UNICEF ha publicado un informe con contundente mensaje Evitar la generación perdida del COVID-19.

    El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia describe de manera exhaustiva en ese documento las graves y crecientes consecuencias para los niños a medida que avanza la pandemia y demuestra que, si bien los síntomas entre los menores infectados siguen siendo leves, las infecciones están aumentando y el impacto a largo plazo en la educación, la nutrición y el bienestar de toda una generación de niños y jóvenes puede alterar la vida.

    “A lo largo de la pandemia de COVID-19 ha existido un mito persistente de que los niños apenas se ven afectados por la enfermedad. Nada podría estar más lejos de la verdad”, asegura la directora ejecutiva de UNICEF.

    “Si bien los niños pueden enfermarse y propagar la enfermedad, esto es solo la punta del iceberg de la pandemia. Las interrupciones en los servicios clave y las crecientes tasas de pobreza representan la mayor amenaza para los niños. Cuanto más persista la crisis, más profundas serán sus repercusiones en la educación, la salud, la nutrición y el bienestar de los niños. El futuro de toda una generación está en riesgo”.

    El informe concluye que, al 3 de noviembre, en 87 países con datos desglosados ​​por edad, los niños y adolescentes menores de 20 años representaban una de cada nueve infecciones por COVID-19, o el 11% de los 25,7 millones de infecciones notificadas por estos países. No obstante, señala que se necesitan datos más fiables y sobre infecciones, muertes y pruebas para comprender mejor cómo la crisis afecta a los niños más vulnerables y orientar la respuesta.

    Si bien los niños pueden transmitirse el virus entre sí y a los adultos, existen pruebas claras de que medidas de seguridad básicas , los beneficios de mantener las escuelas abiertas superan los costos de cerrarlas, señala el informe. Las escuelas no son el principal impulsor de la transmisión comunitaria y los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera de los entornos escolares.

    Utilizando nuevos datos de encuestas de UNICEF en 140 países, señala que:

  • Alrededor de un tercio de los países analizados registró una caída de al menos el 10% en la cobertura de servicios de salud como vacunación de rutina, atención ambulatoria de enfermedades infecciosas infantiles y servicios de salud materna. El miedo a la infección es una razón importante para no acudir al centro médico.

  • Hay una disminución del 40% en la cobertura de los servicios de nutrición para mujeres y niños en 135 países. En octubre de 2020, 265 millones de niños seguían perdiendo las comidas escolares en todo el mundo. Más de 250 millones de niños menores de cinco años podrían perderse los beneficios de los programas de suplementación con vitamina A.

    Los datos más alarmantes del informe señalan que:

  • En noviembre de 2020, 572 millones de estudiantes se vieron afectados por el cierre de escuelas en 30 países: el 33% de los estudiantes matriculados en todo el mundo.

  • Se estima que en un período de 12 meses podrían morir dos millones de niños más de muertes infantiles y 200.000 bebés más nacerían muertos, con graves interrupciones de los servicios de salud y aumento de la desnutrición.

  • Otros entre seis y siete millones de menores de cinco años sufrirán emaciación o desnutrición aguda en 2020, lo que supone un aumento del 14% que se traducirá en más de 10.000 muertes infantiles adicionales cada mes, principalmente en África subsahariana y Asia meridional.

  • A nivel mundial, se estima que el número de niños que viven en la pobreza multidimensional – sin acceso a educación, salud, vivienda, nutrición, saneamiento o agua- se ha disparado en un 15%, o 150 millones de niños más para mediados de 2020.

    Por todo ello y para responder a esta crisis, UNICEF pide a los Gobiernos y otros agentes de la sociedad:

  • Asegurar que todos los niños continúen con su educación, incluyendo en este principio el cierre de la brecha digital.

  • Garantizar el acceso a los servicios de nutrición y salud, y hacer que las vacunas sean asequibles y estén disponibles para todos los menores.

  • Apoyar y proteger la salud mental de niños y jóvenes y poner fin al abuso, la violencia de género y la negligencia en la infancia.

  • Aumentar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene y abordar la degradación ambiental y el cambio climático.

  • Revertir el aumento de la pobreza infantil y garantizar una recuperación inclusiva para todos.

  • Redoblar los esfuerzos para proteger y apoyar a los niños y sus familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.

    Fuente: ONU 18 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 18 de noviembre de 2020

    La ONU presenta un nuevo mecanismo global
    para financiar programas de saneamiento e higiene

  • La pandemia de COVID-19 ha evidenciado el papel clave del saneamiento y la higiene para detener la propagación de enfermedades. Con un nuevo fondo, la ONU busca canalizar millones de dólares a la creación de infraestructura útil para resolver los grandes problemas de salud pública en los países de renta baja.

    La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos lanzó un nuevo mecanismo de financiamiento global para apoyar los programas orientados a hacer accesible el saneamiento y la higiene para todos.

    El objetivo del Fondo de Saneamiento e Higiene es la inversión público-privada de 2000 millones de dólares en los próximos cinco años para dar una solución a la crisis de larga data en materia de saneamiento, higiene y salud menstrual.

    El Fondo ayudará a los países con menor capacidad de respuesta a esta crisis y tendrá cuatro metas estratégicas:

  • Ampliar el saneamiento doméstico.

  • Garantizar la salud e higiene menstrual.

  • Proporcionar servicios de saneamiento e higiene en las escuelas y las instalaciones sanitarias.

  • Apoyar las soluciones innovadoras de saneamiento

    Según datos de la ONU, la mitad de la población mundial no tiene acceso a un saneamiento seguro:

  • 620 millones de niños asisten a escuelas sin baños.

  • 1 de cada 3 escuelas no tiene ni siquiera servicios básicos de saneamiento e higiene.

  • 1 de cada 5 establecimientos de salud no tiene ningún servicio de saneamiento.

    Esta falta de servicios cuesta unos 222.000 millones de dólares anuales en productividad perdida, aumento del gasto en salud y producción económica.

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible plantean garantizar el agua limpia y el saneamiento sustentables para todos los habitantes del planeta para 2030; sin embargo, al ritmo actual, esa meta se alcanzaría hasta el próximo siglo.

    La falta de inversión en ese sector durante las últimas décadas ha tenido un profundo impacto negativo en la salud, la educación y los resultados económicos de los países y las comunidades.

    Fuente: ONU 17 de noviembre de 2020

  • Martes, 17 de noviembre de 2020

    Por un futuro sin cáncer del cuello uterino: por primera
    vez el mundo se ha comprometido a eliminar un cáncer

    La Estrategia Mundial de la OMS para Acelerar la Eliminación del Cáncer del Cuello Uterino, se basa en tres pilares fundamentales: la vacunación, la detección y el tratamiento. La aplicación con éxito de los tres podría llevar a una reducción de más del 40% de los nuevos casos de la enfermedad y evitar 5 millones de muertes relacionadas con ella para el año 2050.

    Esto constituye un hito histórico, ya que por primera vez 194 países se comprometen a eliminar un cáncer, como resultado de la adopción de una resolución en la Asamblea Mundial de la Salud de este año. .‎

    El logro de las siguientes metas para el año 2030 pondrá a todos los países en el camino hacia la eliminación:‎

  • 90% de las niñas totalmente vacunadas antes de cumplir los 15 años con la vacuna contra el virus del papiloma humano‎

  • 70% de las mujeres examinadas antes de los 35 y nuevamente antes de los 45 años mediante una prueba de alta precisión‎

  • 90% de las mujeres diagnosticadas con cáncer del cuello uterino reciben tratamiento (90% de las mujeres con lesiones precancerosas y 90% de las mujeres con cáncer invasivo).

    En la estrategia también se destaca que la inversión en las intervenciones para alcanzar esas metas puede generar considerables beneficios económicos y sociales. Se estima que por cada dólar que se invierta en la estrategia hasta 2050 y más allá, volverán a la economía US$ 3,20 gracias al aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. La cifra se eleva a US$ 26 si se consideran los beneficios que reporta la mejora de la salud de las mujeres a las familias, las comunidades y las sociedades.‎

    El cáncer del cuello uterino es una enfermedad que se puede prevenir. También se puede curar, si se detecta a tiempo y se trata adecuadamente. A pesar de ello, es el cuarto cáncer más común entre las mujeres de todo el mundo. Si no se adoptan medidas adicionales, se prevé que la cifra anual de nuevos casos de cáncer del cuello uterino aumente de 570 000 a 700 000 entre 2018 y 2030, y que la cifra anual de muertes aumente de 311 000 a 400 000. La incidencia de este cáncer es casi el doble en los países de ingresos bajos y medianos, y sus tasas de mortalidad son tres veces superiores a las de los países de ingresos altos.‎

    El lanzamiento se está celebrando con un día de movilización a escala mundial, en el que los ministerios de salud, las entidades asociadas y las activistas contra el cáncer participan en actividades dirigidas a mejorar el acceso de las niñas y las mujeres a la prevención y el tratamiento del cáncer.

    Monumentos de todo el mundo se están iluminando con el color verde turquesa asociado al cáncer del cuello uterino, desde las Cataratas del Niágara en América del Norte hasta el Marco de Dubai, al igual que los contornos de ciudades de toda Australia. (En el sitio web de la OMS dedicado al evento se publicará más información sobre la iluminación de monumentos y los actos organizados en países de todo el mundo.

    Fuente: OMS 17 de noviembre 2020

  • Martes, 17 de noviembre de 2020

    Alcanzan el primer acuerdo global
    para acabar con el cáncer cervicouterino

  • La agencia de la ONU que vela por la salud en todo el mundo ha puesto en marcha una estrategia para eliminar del cáncer cervicouterino basada en tres pasos fundamentales: la vacunación, el cribado y el tratamiento. De lograrse una aplicación satisfactoria de la triple acción, se podría reducir más del 40% de los nuevos casos de la enfermedad y evitarse cinco millones de muertes en los próximos 30 años.

    La Organización Mundial de la Salud ha lanzado una Estrategia mundial para acelerar la eliminación del cáncer cervicouterino, tras adoptarse una resolución al respecto en la Asamblea Mundial de la Salud.

    Se trata de un hito histórico porque constituye la primera vez que 194 países se comprometen a eliminar este tipo de cáncer.

    El cumplimiento de los siguientes objetivos para el año 2030 pondrá a todos los países en la ruta de su erradicación:

  • Vacunación del 90% de las niñas contra el Virus del Papiloma Humano antes de los 15 años.

  • Examen del 70% de las mujeres mediante una prueba diagnóstica de alto rendimiento a los 35 años y de nuevo a los 45.

  • Tratamiento del 90% de las mujeres identificadas con enfermedad cervical (tratamiento para el 90% de las mujeres con pre-cáncer y para el 90% de las mujeres con cáncer invasivo).

    La estrategia también resalta que la inversión en las medidas para alcanzar esos objetivos puede generar importantes beneficios económicos y sociales.

    Se estima que por cada dólar invertido hasta 2050, y tras esa fecha, la economía obtendrá 3,20 dólares de ganancia debido al aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. La cifra se eleva a 26 dólares cuando se consideran los beneficios de la mejora de la salud de la mujer en las familias, las comunidades y las sociedades.

    Aunque es el cuarto cáncer más común a nivel mundial entre mujeres, el cáncer cervical es una enfermedad prevenible y curable si se detecta a tiempo y se trata adecuadamente.

    De no tomarse medidas complementarias, se espera que el número anual de nuevos casos de cáncer de cuello uterino aumente de 570.000 a 700.000 entre 2018 y 2030, y se prevé que el número anual de muertes crezca de 311.000 a 400. 000. En los países de ingresos bajos y medios, su incidencia es casi el doble y sus tasas de mortalidad tres veces superiores a las de los países de ingresos altos.

    Al mismo tiempo, la Organización destaca que la pandemia de COVID-19 plantea una serie de problemas de prevención de la enfermedad:

  • Interrupción de los servicios de vacunación, detección y tratamiento.

  • El cierre de fronteras redujo la disponibilidad de suministros e impidió el tránsito de los ingenieros biomédicos cualificados para el mantenimiento de los equipos.

  • El establecimiento de nuevas trabas que impiden a las mujeres de las zonas rurales viajar a los centros de referencia para recibir tratamiento.

  • El cierre de escuelas que interrumpe los programas de vacunación en las escuelas.

    El lanzamiento de la campaña coincide con la movilización a nivel mundial de ministerios de salud, socios y los defensores del cáncer que participan en actividades para mejorar el acceso de las niñas y las mujeres a la prevención y el tratamiento del cáncer.

    Fuente: ONU 16 de noviembre de 2020

  • Viernes, 13 de noviembre de 2020

     

    La OPS pide que se mejore el control de la diabetes
    para prevenir complicaciones y COVID-19 grave

  • En las Américas, más de 60 millones de personas viven con diabetes. La diabetes mal controlada puede provocar ceguera, enfermedad renal y del corazón, y amputaciones. Además, es una condición que aumenta el riesgo de padecer COVID-19 grave

    En vísperas del Día Mundial de la Diabetes, que tiene lugar el 14 de noviembre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insta a mejorar el control de la diabetes para prevenir complicaciones relacionadas con ella, así como las complicaciones potencialmente mortales asociadas a las infecciones por el nuevo coronavirus.

    En las Américas, más de 60 millones de personas viven con diabetes, principalmente con la diabetes de tipo 2, y si no se toman medidas, se estima que para 2040 habrá más de 100 millones de adultos con esta enfermedad. Además, cada año, más de 340.000 personas mueren por complicaciones relacionadas con la diabetes en la región. Por su parte, la COVID-19 ya ha infectado a más de 21 millones de personas en las Américas y los casos siguen en aumento.

    La pandemia por COVID-19 ha interrumpido las rutinas diarias de millones de personas en la región y ha hecho que la enfermedad sea más difícil de manejar. Menos personas han acudido a los centros de salud para hacer visitas de seguimiento debido a las medidas de permanencia en el hogar, el temor a la infección por el nuevo coronavirus y las interrupciones en los servicios salud.

    El sobrepeso y la obesidad, que afectan a más del 60% de los adultos de la región, están fuertemente vinculadas con la diabetes, una enfermedad crónica progresiva que se caracteriza por niveles elevados de glucosa en la sangre. La diabetes tipo 2 – que representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo, una dieta malsana y a la inactividad física- está aumentando en todo el mundo. Desde 1980, se ha triplicado el número de personas con diabetes tipo 2 en la región.

    Las complicaciones por la diabetes pueden prevenirse mejorando el tratamiento y la calidad de la atención. La diabetes puede prevenirse mediante políticas de salud y fiscales, legislación, cambios en el medio ambiente y la sensibilización del público para evitar los factores de riesgo, entre ellos la obesidad, la dieta poco saludable y los estilos de vida sedentarios.

    Ejemplos de estas intervenciones incluyen impuestos a las bebidas azucaradas; prohibiciones a la publicidad de alimentos ultraprocesados para niños; el etiquetado de los alimentos en el frente del paquete para informar a los consumidores sobre el alto contenido de sal, azúcar y grasa; y la promoción de espacios recreativos seguros y accesibles para fomentar la vida activa. Una dieta saludable y 30 minutos de actividad física moderada todos los días pueden reducir el riesgo de que los niños y adolescentes tengan sobrepeso.

    Como parte del Plan de Acción Global para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, la OPS apoya a los países de la región en estos esfuerzos por reducir las complicaciones relacionadas con la diabetes y la mortalidad prematura. La OPS también ayuda a los países a adquirir medicamentos para tratar la diabetes a precios asequibles, reduciendo los costos asociados al tratamiento de esta enfermedad crónica.

    Fuente: OPS 12 de noviembre de 2020

  • Viernes, 13 de noviembre de 2020

    Estadísticas a Propósito del Día Mundial en
    Recuerdo de las Víctimas de los Accidentes de Tráfico

  • Durante 2019, uno de cada 100 eventos de tránsito correspondió a accidentes fatales, en tanto que 18 de cada 100 fueron accidentes no fatales.

  • En 2019 se reportaron 4 125 decesos en el lugar del accidente y 91 713 heridos.

  • alisco, Chihuahua, Sinaloa, Michoacán, Ciudad de México, Nuevo León, Guanajuato y Sonora son las entidades del país que concentran el 48.5% de las muertes por accidentes de tránsito registrados en el lugar del accidente.

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó en 2005 el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico como una fecha para reflexionar sobre las causas y consecuencias de los hechos de tránsito, así como sobre la labor de los servicios de apoyo y rescate, de los esfuerzos desplegados en todo el mundo para reducir las muertes por accidentes de tráfico. La conmemoración sirve también de motivo para concientizar sobre el costo económico que producen estos siniestros que alcanzan hasta 3% del PIB de los países, según la estimación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) produce la estadística de Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas que tiene como objetivo generar información sobre el número de los percances viales ocurridos en el territorio nacional, contribuyendo así a la elaboración y/o formulación de políticas de prevención de accidentes.

    De acuerdo con los resultados de la estadística de Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas, en 2019 se reportaron 362 586 accidentes, de los cuales 293 782 registraron solo daños materiales (81.0%); en 65 154 se identificaron víctimas heridas (18.0%), y los 3 650 accidentes restantes corresponden a eventos con al menos una persona fallecida (1.0%) en el lugar del accidente.

    El tipo de accidente con mayor número de víctimas muertas en el lugar del evento fue la colisión con peatón (atropellamiento) con un total de 887 víctimas (21.5%), seguido por colisión con vehículo automotor con 886 (21.5%) y, en tercer lugar, colisión con motocicleta con 608 personas fallecidas (14.7 por ciento). En conjunto, estos tres tipos de accidentes concentran 6 de cada 10 muertos en incidentes de tránsito.

    Durante el fin de semana se presentan la mayor cantidad de las víctimas mortales. En domingo se reportaron 22.2% de los decesos y 17.4% de los lesionados. En segundo lugar, aparece el sábado con 18.2% de los fallecidos y 16.6% de personas heridas y, en tercer lugar el lunes con 13.9% de personas fallecidas y 13.8% de los heridos.

    El horario en el que se registran accidentes con el mayor número de víctimas fatales es entre las 19:00 y las 23:59 horas. En este periodo fallecieron 26.3% del total de las víctimas de accidentes de tránsito durante 2019. Por otra parte, las personas que perdieron la vida en accidentes ocurridos entre las 13:00 y 18:59 horas alcanzaron un 25.9 por ciento. Durante la segunda mitad del día se registran 52.2% del total de los decesos.

    Fuente: INEGI 13 de noviembre de 2020

  • Viernes, 13 de noviembre de 2020

    Día Mundial de la Diabetes

    Muchos no le dan la importancia que se debiera, pero lo cierto es que esta enfermedad causó 4 millones de muertes en 2017. Hablamos de la diabetes, una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

    Desde 1980 el número de personas con diabetes en el mundo casi se ha cuadruplicado. Se estima que 425 millones de adultos padecían diabetes en 2017, frente a los 108 millones de 1980.

    Este preocupante crecimiento también es extrapolable a América Latina, donde los datos hablan por sí solos: la diabetes es la cuarta causa de muerte en el área.

    El tema del Día Mundial de la Diabetes 2020 es “El personal de enfermería y la diabetes”. La campaña tiene como objetivo crear conciencia sobre el papel crucial que el personal de enfermería juega en el apoyo a las personas que viven con diabetes.

    El personal de enfermería representa más de la mitad del total de los profesionales sanitarios. Juegan un papel crucial en el apoyo a las personas que viven distintos problemas de salud.

    Las personas que viven con diabetes, o están en riesgo de contraer la enfermedad, se enfrentan a muchas dificultades debido a la condición de la diabetes y necesitan el apoyo del personal de enfermería. La educación es vital para equipar a estos profesionales con las herramientas adecuadas para poder ayudarles. Necesitamos que los enfermeros y enfermeras conozcan mejor esta condición y puedan recibir formación para facilitar la vida a las personas con diabetes.

    El Día Mundial de la Diabetes (DMD) fue creado en 1991 por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de la Diabetes en respuesta al aumento de la preocupación por la creciente amenaza para la salud que representa esta enfermedad.

    El Día Mundial de la Diabetes se convirtió en un día oficial de las Naciones Unidas en 2006 con la aprobación de la Resolución 61/225 de las Naciones Unidas. Se celebra cada año el 14 de noviembre, aniversario del nacimiento de Sir Frederick Banting, quien descubrió la insulina junto con Charles Best en 1922.

    Este día representa la mayor campaña de sensibilización sobre diabetes del mundo, alcanzando una audiencia global de más de mil millones de personas en 165 países. La campaña llama la atención hacia problemas de máxima importancia para el mundo de la diabetes y mantiene esta afección bajo el punto de mira público y político.

    Así, este día supone un paso más en la contribución del Objetivo de Salud y Bienestar de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que reclama que se garantize una vida sana para todos en todas las edades.

    Fuente: ONU 13 de noviembre de 2020

    Miércoles, 11 de noviembre de 2020

    Estadísticas a Propósito del Día Mundial contra la Obesidad

  • En 2018 poco más de una quinta parte (22%) de niñas y niños con menos de 5 años, tiene riesgo de padecer sobrepeso.

  • El grupo de edad que reporta la prevalencia más alta de obesidad es el grupo de 30 a 59 años: 35% de los hombres y 46% de las mujeres la padecen.

  • En las zonas urbanas el sobrepeso en niñas y niños de 5 a 11 años representa 18%, mientras que en las rurales es de 17 por ciento.

    La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018 revela que en el país poco más de una quinta parte (22%) de niñas y niños con menos de 5 años, tienen riesgo de padecer sobrepeso.

    En 2018, de la población de 5 a 11 años, 18% tiene sobrepeso y va en incremento conforme aumenta la edad; 21% de los hombres de 12 a 19 años y 27% de las mujeres de la misma edad, presentan sobrepeso. En la población de 20 años o más, los hombres (42%) reportan una prevalencia más alta que las mujeres (37 por ciento).

    La prevalencia de obesidad en niños de 5 a 11 años (20%) es mayor a la del grupo de hombres de 12 a 19 años (15%); en las mujeres de ambas edades se observa la misma tendencia, aunque con una menor brecha (un punto porcentual).

    En el grupo de mujeres de 20 a 29 años, la prevalencia de obesidad es de 26% y aumenta a 46% en el grupo de 30 a 59 años; en los hombres se observa un aumento menos pronunciado al pasar de 24 a 35 por ciento. Los adultos mayores tienen otra dinámica: las mujeres presentan una prevalencia de obesidad más alta (40%) con respecto a los hombres; la diferencia es de 14 puntos porcentuales.

    Fuente: INEGI 11 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 28 de octubre de 2020

    Los derechos fundamentales en el trabajo pueden contribuir
    a lograr una mejor reconstrucción después de la COVID-19

  • Los derechos y principios fundamentales relacionados con el trabajo pueden desempeñar una función primordial a los efectos de recuperación frente a la crisis de la COVID-19, y contribuir a una reconstrucción del mundo del trabajo más adecuada y equitativa, según un nuevo informe de la OIT.

    Los principios y derechos fundamentales en el trabajo pueden desempeñar una función primordial en la adopción de medidas de respuesta eficaces y consensuadas que faciliten la recuperación frente a la crisis de la COVID-19 y contribuyan a una reconstrucción más adecuada y justa del mundo del trabajo, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    Sin embargo, en el informe se señala que la crisis ha conllevado un mayor riesgo para las libertades y los derechos laborales, habida cuenta del nivel más elevado de pobreza, desigualdad y vulnerabilidad que deben afrontar los países.

    En el informe Issue paper on COVID-19 and fundamental principles and rights at work (Documento temático sobre los principios y derechos fundamentales en el trabajo frente a la COVID-19) se proporciona información pormenorizada sobre los efectos de la pandemia de COVID-19 en el trabajo infantil, el trabajo forzoso, la discriminación, la libertad de asociación y la negociación colectiva. Se aborda la manera de invertir los procesos que propician la informalidad, la pobreza y la explotación, a fin de facilitar una mejor reconstrucción, en beneficio de todos. Se señala que aún no se ha atendido a la acuciante necesidad de dar una respuesta integrada a la pandemia.

    En los resultados del informe se destaca que las restricciones en materia de libertad de circulación y celebración de reuniones públicas, impuestas en el marco de determinadas medidas de respuesta para luchar contra la pandemia a escala nacional, dificultan “la observancia de los derechos de libertad de asociación y de negociación colectiva, tanto en el plano legislativo como en el de su aplicación, y que ello es a su vez un obstáculo para la formulación de medidas de respuesta frente a la crisis sobre la base de un consenso social”. Según se desprende de las conclusiones del informe, se ven afectadas, en particular, 2.000 millones de personas que trabajan en la economía informal, que con frecuencia carecen de voz representativa colectiva.

    Se ha constatado que los efectos económicos de la pandemia, entre otros, exacerban el trabajo infantil, puesto que las familias se ven obligadas a encontrar nuevos medios de subsistencia para sobrevivir. También propician la servidumbre por deudas y una mayor dependencia de organismos y plataformas de contratación informales que dejan a los trabajadores más expuestos a casos de explotación.

    Por otro lado, el acceso a una educación de calidad es fundamental para evitar el trabajo infantil. A lo largo de este año, 1.500 millones de niños se han visto afectados por el cierre de escuelas. Un tercio de esos niños no pueden tener acceso a sistemas de enseñanza a distancia, y muchos de ellos dependían de la comida que recibían gratuitamente en centros escolares y de las ayudas económicas que percibían por asistir a la escuela.

    La crisis de la COVID-19 también ha puesto de relieve la discriminación de determinados grupos de trabajadores y la arraigada desigualdad de género en los mercados de trabajo y en la prestación de servicios de atención comunitaria no remunerados.

    En el documento se propone asimismo un marco de políticas basado en cuatro pilares para hacer frente a la COVID-19, en consonancia con las normas internacionales del trabajo. Éstas abarcan la promoción de la economía y del empleo; el apoyo a las empresas y el fomento del empleo y de los ingresos; la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo; y la eficacia del diálogo social para la búsqueda de soluciones.

    Fuente: OIT 28 de octubre de 2020

  • Miércoles, 28 de octubre de 2020

    Visor Geoespacial de la Pobreza y la
    COVID-19 en los municipios de México

    El análisis de la información que proporciona el Visor Geoespacial de la Pobreza y la COVID-19 en los municipios de México, de acuerdo con el comportamiento temporal y espacial de la pandemia al 15 de octubre de 2020 es el siguiente:

    Distribución Territorial de la COVID-19

    La distribución territorial de la enfermedad ha sido heterogénea por factores como: la gran concentración de población en el ámbito urbano (más de 70% de la población habita en ciudades), la conectividad de la red carretera, la movilidad de las personas o las características socioeconómicas de los territorios. La dispersión tuvo lugar desde las zonas urbanas hacia las zonas periféricas y finalmente a las localidades rurales.

    Casos Positivos

    Hasta el 15 de octubre de 2020, en 90.8% de los municipios del país (2,237 de los 2,465) se ha registrado al menos un caso positivo de COVID-19.

    Los 228 municipios en los que no se han registrado casos positivos de COVID-19 (9.2% del total) comparten algunas características; en su mayoría se localizan en el estado de Oaxaca, en regiones montañosas, con baja densidad de población y con más de la mitad de su población con accesibilidad muy baja o baja a carretera pavimentada.

    Casos Activos

    Los casos activos por COVID-19 presentan una distribución espacial dinámica en el tiempo debido a que hay municipios que se incorporan o dejan de estar en la lista, principalmente aquellos con menor número de casos positivos; mientras que en los municipios que forman parte de las zonas metropolitanas (ZM) la presencia de casos activos es constante.

    Defunciones

    La mayoría de las defunciones se concentran en las ZM del país; los registros más altos se distribuyen en las regiones occidente, pacífico, centro y en los municipios de la frontera norte. Hasta el 15 de octubre, los municipios donde no se han registrado decesos por COVID-19 son 674; la mayoría se localizan en Oaxaca (57%), Puebla (6.2%) y Veracruz (5.9%). Adicionalmente, hay 55 municipios en donde existen casos activos de COVID-19 y no se han registrado defunciones por esta causa, estos se localizan, principalmente en Oaxaca.

    Entidades Federativas

    Al 15 de octubre, en México se han acumulado 834,910 casos positivos de COVID-19.[²] Las entidades federativas con mayor número de casos de COVID-19 registrados son: Ciudad de México, Estado de México y Nuevo León, los cuales representan en conjunto 33.6% del total en el país.

    Zonas Metropolitanas

    En México, 8 de cada 10 casos activos por COVID-19 se presentan en personas que residen en zonas metropolitanas (ZM). De los casos activos en el país, 16 % tienen hipertensión, 14.6% obesidad y 12% diabetes. Entre las ZM con mayor número de casos activos (500 o más), en la de Guadalajara se presenta el mayor porcentaje de personas con hipertensión (17.5%) y con obesidad (19.5%); mientras que, en la ZM de Puebla-Tlaxcala el mayor porcentaje de personas con diabetes (14.6%).

    De los 21,627 casos activos que se presentan en las ZM, 53.5% son atendidos en la Secretaría de Salud y 36.4% en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Debido a que es en las ZM donde se concentra gran parte de la población del país y el mayor número de casos por COVID-19, es importante contar con la disponibilidad de servicios de salud para atender a la población y contar con los equipos hospitalarios necesarios.

    En la frontera norte, las ZM de Mexicali, Tijuana y Juárez son las que tienen mayor número de registros por COVID-19 (entre 7,060 y 10,040); de estas, es en la ZM de Juárez donde 5.6% de los casos registrados permanecen activos.

    Al 4 de octubre, 80.6% de los municipios indígenas no presenta casos activos.

    Municipios en Situación de Pobreza

    Puebla (Puebla), Iztapalapa y Gustavo A. Madero (Ciudad de México), Hermosillo (Sonora), Centro (Tabasco) y León (Guanajuato), son los municipios o alcaldías con más de 15 mil casos confirmados. En Puebla 40.6% de la población se encuentra en situación de pobreza. Sin embargo, en Centro es donde se observan los porcentajes de población más altos con carencia por acceso a los servicios de salud (25.6%) y con carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda (11.2%).

    En 1,245 municipios no se ha modificado el número de casos activos en los últimos 14 días. En 2 de cada 3 de estos, 70% o más de su población se encuentra en situación de pobreza.

    De los municipios de la frontera norte, en Juárez (Chihuahua), Mexicali (Baja California) y Piedras Negras (Coahuila), es donde hay mayor número de casos activos, entre 153 y 398. En la frontera sur, Othón P. Blanco, en Quintana Roo, es el municipio con más casos activos (85), en los demás hay menos de 18. De estos cuatro municipios, en Othón P. Blanco es donde se observa la mayor incidencia de pobreza en la población (37.3%).

    Municipios Indígenas

    A la fecha, se han identificado casos de COVID-19 en 79.6% de los 623 municipios indígenas.[³] De estos, en el que se presenta el mayor número de contagios es Valladolid en Yucatán (1,636) y de defunciones en Huejutla de Reyes en Hidalgo, con 78.

    De los 424 municipios indígenas con 80% o más de población en situación de pobreza, Matlapa, en San Luis Potosí, es en el que se registra el mayor número de casos activos, con 7.

    Al 15 de octubre, 78.7% de los municipios indígenas no presenta casos activos.

    Fuente: CONEVAL octubre de 2020

    Martes, 27 de octubre de 2020

    Establecer niveles mínimos de protección
    social universal es responsabilidad de todos

  • Reconstruir mejor después de la pandemia para fomentar la resiliencia frente a futuras crisis requiere solidaridad internacional y una mayor protección social para todos, tanto para las personas en situación de pobreza o marginadas, como para las que disponen de recursos para costearla.

    Los gobiernos han respondido a la pandemia de COVID-19 , incluidos sus efectos sociales y económicos, con un conjunto de planes ad hoc, en particular, bajas profesionales remuneradas, transferencias de dinero y apoyo familiar. Si bien son dignas de elogio, esas medidas poseen dos limitaciones principales.

    En primer lugar, muchas son soluciones temporales a corto plazo, que abarcan confinamientos o períodos de cierre de duración determinada hasta que se produzca la recuperación económica. No contribuyen a modificar las circunstancias subyacentes que dejaron a millones de personas en situación de vulnerabilidad, ni a mejorar su situación para afrontar crisis futuras.

    En segundo lugar, dichas medidas no abordan los riesgos vitales a los que deben hacer frente la mayoría de las comunidades más afectadas del mundo. Pese a que las medidas gubernamentales adoptadas en todo el mundo para hacer frente a la COVID-19 han costado más de 11 billones de dólares, la inmensa mayoría se han aplicado en países ricos. Por ejemplo, la Unión Europea aprobó recientemente un plan de recuperación de 750.000 millones de euros (878.780 millones de dólares) (equivalente al 6% de su producto interno bruto, PIB), y Japón implantó un plan de recuperación económica equivalente al 22% de su PIB (1,1 billones de dólares). Sin embargo, en los países en desarrollo de bajos ingresos las medidas de respuesta fiscal han representado, en promedio, el 1,2% del PIB.

    Los países en desarrollo, en particular los de bajos ingresos, poseen recursos internos limitados, limitación que se ve acentuada por la caída del precio de determinados productos básicos de exportación. No tienen la capacidad necesaria para aplicar las medidas necesarias para afrontar la crisis que precisa su población, y mucho menos para implantar los sistemas de protección social a largo plazo que permitirían fomentar su resiliencia.

    Antes de la pandemia de la COVID-19, el 69% de la población mundial no gozaba de cobertura de seguridad social, ya fuera de forma íntegra o parcial. Casi dos terceras partes de los niños en todo el mundo no tenían cobertura de protección social, únicamente el 22% de las personas desempleadas recibían prestaciones económicas por desempleo y solo el 28% de las personas con discapacidad grave percibían prestaciones económicas por discapacidad.

    Los niveles mínimos de protección social para todos son viables económicamente. A lo largo del año en curso, el déficit de financiación de todos los países en desarrollo, a saber, la diferencia entre lo que dichos países invierten en sistemas de protección social y el costo que tendría la implantación de un nivel básico de protección social íntegro (incluidas sus prestaciones sanitarias), equivale a unos 1,19 billones de dólares, incluídos los efectos de la COVID-19. Pero dicho déficit es sólo de unos 78.000 millones de dólares en el caso de los países de bajos ingresos, cantidad desdeñable con respecto al PIB de los países industrializados. Sin embargo, el valor económico total de los programas oficiales de asistencia al desarrollo destinada a protección social se eleva únicamente al 0,0047% del ingreso nacional bruto de los países donantes.

    Los países deben destinar la mayor cantidad posible de recursos disponibles a facilitar el establecimiento de sistemas de protección social para todos. Ello puede conllevar la adopción de enfoques más eficaces en materia de fiscalidad y de lucha contra la corrupción. A largo plazo, esa redistribución de activos contribuirá a disminuir la desigualdad y la discriminación, así como a facilitar el cumplimiento del objetivo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de “no dejar a nadie atrás”.

    Fuente: OIT 26 de octubre de 2020

  • Martes, 27 de octubre de 2020

    Los cuatro pilares de una recuperación resiliente para todos

    Hasta este momento, más de 1 millón de personas han perdido la vida por la COVID-19 y más de 35 millones se han contagiado. En cada lugar del mundo, las personas más pobres son las que más sufren y, según el informe La pobreza y la prosperidad compartida (i), publicado recientemente por el Banco Mundial, se estima que este año aumentará la pobreza extrema mundial, algo que sucedería por primera vez en una generación.

    an solo en 2020, la pandemia podría aumentar drásticamente la cantidad de personas que viven en la pobreza extrema; el incremento, de hecho, podría ser de entre 88 millones y 115 millones. Este es el peor revés que hemos sufrido en nuestra lucha por poner fin a la pobreza. Además, el impacto de la COVID-19 no solo se observa en las personas extremadamente pobres: los confinamientos y el cese repentino de varias actividades económicas y de la movilidad han tenido un efecto mayor que las crisis anteriores. Es probable que los “nuevos pobres” sean personas de zonas urbanas, que hayan recibido educación y que trabajen en los sectores de servicios informales y manufacturas, en vez de la agricultura, y que los países de ingreso mediano se vean afectados considerablemente. Las mujeres también pueden resultar más perjudicadas, ya que tienen el doble de posibilidades que los hombres de perder su empleo, de cargar con el peso de los cuidados familiares durante el confinamiento y de “saltarse comidas” como respuesta a la caída de los ingresos.

    En el informe también se analizan las tres “c” que impulsan esta situación adversa. Si bien la COVID-19 constituye la amenaza más reciente, el conflicto y el cambio climático han desacelerado la reducción de la pobreza durante años y, si no se abordan, incidirán negativamente en las posibilidades de alcanzar nuestra meta de 2030. Por ejemplo, en Oriente Medio y Norte de África, las tasas de pobreza extrema prácticamente se duplicaron entre 2013 y 2015, y luego de nuevo entre 2015 y 2018, a raíz de los conflictos registrados en Siria y Yemen. Si bien 37 de los Estados frágiles y en conflicto conforman el 10 % de la población mundial, constituyen el 40 % de la población pobre del mundo. Si no se hace algo al respecto, el cambio climático podría llevar a la pobreza a entre 68 millones y 132 millones de personas para 2030, lo que constituiría una amenaza particularmente grave para los países de África al sur del Sahara y Asia meridional. Estos son los lugares críticos donde se concentra la mayor parte de los habitantes pobres del mundo.

    Como parte de nuestra respuesta a esta convergencia inusual de COVID-19, conflicto y cambio climático, la primera prioridad debe ser salvar vidas y restaurar los medios de subsistencia. Algunas de las políticas necesarias para lograr esto ya se están aplicando, como los sistemas de protección social: hasta el momento, más de 55 países —incluidos Brasil e Indonesia— han avanzado rápidamente para ampliar los programas de transferencias monetarias de Gobiernos a personas. En otros casos, podemos ayudar a los países a diseñar una respuesta específica para sus necesidades: en Haití (i), por ejemplo, el Banco Mundial ha proporcionado financiamiento para mejorar las pruebas y los tratamientos médicos, así como para prevenir la inseguridad alimentaria mediante la protección de la producción agrícola.

    En el informe La pobreza y la prosperidad compartida se ofrece una evaluación basada en datos empíricos por región y país, con las prioridades de cada zona y las diferencias entre ellas. Hemos respondido de manera rápida y contundente, con fondos y actividades de conocimientos que orientan las políticas de respuesta de nuestros países clientes, a fin de poner en marcha programas de alivio sanitario y económico de emergencia. Hasta la fecha, hemos extraído cuatro conclusiones interconectadas, que ojalá sirvan para ayudar a definir mejor y acelerar nuestra acción colectiva —del Banco Mundial, los Gobiernos, los asociados y las partes interesadas— de cara al futuro.

    Ampliar el aprendizaje y mejorar los datos:En medio de la incertidumbre desatada por la COVID-19, los Gobiernos y sus asociados tienen que encontrar respuestas eficaces rápidamente y ampliar su escala. Los países deben aprender sobre la marcha y compartir los resultados apenas se produzcan, mediante el registro, la organización y el intercambio de datos abiertamente. Esto genera confianza en el público y favorece la innovación y la implementación de políticas adecuadas. Poner datos de alta calidad a disposición de todos siempre es importante, pero especialmente en épocas de crisis. También contribuye a identificar mejor a los beneficiarios, determinar los tipos de programas necesarios para garantizar que se incluya a los grupos vulnerables (como las mujeres) y evaluar si los programas son eficaces.

    Cerrar la brecha entre las aspiraciones y los logros en materia de políticas: muy a menudo se produce una brecha entre las políticas formuladas y los logros en la práctica; lo mismo se replica entre lo que esperan los ciudadanos y lo que experimentan a diario. Se debe prestar atención no solo a diseñar las políticas adecuadas sino también a fortalecer la capacidad de los sistemas administrativos encargados de implementarlas. Por ejemplo, hay una oportunidad de fortalecer y adaptar los sistemas de protección social para anticiparse a la próxima crisis —en vez de solo hacer frente a la crisis actual— y mejorar los sistemas de prestación de servicios, como el uso de los pagos digitales..

    Invertir en preparación y prevención: la COVID-19, los conflictos y el cambio climático subrayan la necesidad de invertir en medidas integrales de preparación y prevención dentro de los países y más allá de sus fronteras. Un ejemplo de cooperación internacional exitosa es el Sistema de Alerta contra los Tsunamis y Atenuación de sus Efectos en el Océano Índico, que hoy coordina los centros de alerta que inicialmente crearon cinco países —Australia, India, Indonesia, Malasia y Tailandia— por separado después del terremoto y el tsunami de 2004. África, por su parte, se enfrenta a la COVID-19 desde una base más firme gracias a las enseñanzas aprendidas de los brotes de ébola y con la cooperación encabezada por organismos regionales, como el Programa de Mejoramiento de los Sistemas Regionales de Vigilancia de Enfermedades (en África occidental y central) y el Proyecto de Redes de Laboratorios de Salud Pública de África Oriental.

    Ampliar la cooperación y la coordinación: durante las crisis, la cooperación y la coordinación son vitales para cultivar la solidaridad en las zonas afectadas y garantizar que las decisiones de los Gobiernos sean confiables y creíbles. Como lo han demostrado las respuestas de los países a la COVID-19, a pesar de ser muy diferentes entre sí, hacer hincapié en la cooperación y la coordinación es especialmente importante para garantizar una acción colectiva decisiva desde el comienzo de una crisis. La coordinación y la cooperación deben producirse entre los asociados en el desarrollo y el país en cuestión; dentro del Gobierno en general (Gobiernos nacionales, Gobiernos nacionales y locales), y en el conjunto de la sociedad, los Gobiernos y el sector no gubernamental (sector privado, organizaciones de la sociedad civil y organizaciones comunitarias).

    Pensando en Shanu, M’Balu y otros millones de personas, nos hemos comprometido a actuar con velocidad y determinación para ayudar a los países a salvar vidas, proteger los medios de subsistencia, reforzar las actividades orientadas a una recuperación resiliente y contribuir a que los países reencaminen sus programas de desarrollo.

    Fuente: BANCO MUNDIAL octubre 2018

    Jueves, 22 de octubre de 2020

    México debe reformar sus leyes y
    prohibir el castigo corporal a los niños

  • La violencia contra los niños y adolescentes en México es un acto aceptado y que sigue ejerciéndose regularmente, por ello un grupo de organismos de las Naciones Unidas pidió a las autoridades mexicanas que, según señalan los compromisos internacionales asumidos por el Estado, ajusten sus marcos normativos para prohibir el castigo corporal y humillante contra niñas, niños y adolescentes.

    “Con miras a fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes contra la violencia en México, la Cámara de Diputados cuenta con la oportunidad de reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y del Código Civil Federal a fin de prohibir el castigo corporal y humillante como método de crianza”, señala un comunicado de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos en México que reúne a varias agencias* de la ONU.

    La declaración destaca que los actos violentos contra infantes y adolescentes suponen una violación de sus derechos humanos que sigue aceptándose y ejerciéndose en México, donde seis de cada diez menores de entre uno y 14 años han sufrido algún tipo de “disciplina violenta” en sus hogares, una acción que provoca graves consecuencias en su desarrollo.

    Las probabilidades de alcanzar un desarrollo adecuado durante la niñez son 2,4 veces menores en los niños y adolescentes que padecieron castigos corporales rigurosos, y si sufrieron algún tipo de “disciplina violenta” la posibilidad de que un menor sea agresivo aumenta 1,6 veces, según un estudio de UNICEF.

    A estos preocupantes datos hay que añadir que, de acuerdo con un estudio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los menores víctimas de constantes actos violentos en el seno familiar tienen más probabilidades de abandonar el hogar, caer en situaciones de extrema precariedad y vulnerabilidad, vivir en la calle y padecer un mayor riesgo de abuso y explotación.

    Además, cabe recordar que en las observaciones del Comité de los Derechos del Niño de la ONU a México se indica “que toda forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes, incluido el castigo corporal, es injustificada y perjudicial, no sólo por el daño infligido, sino porque menoscaba sus derechos y desarrollo”, y se destaca la preocupación por “la elevada incidencia de castigos corporales infligidos a niñas y niños, violencia doméstica y violencia de género, así como por la falta de acceso a la justicia”.

    Por ello, el Comité recomendó al Estado mexicano prohibir los castigos corporales y humillantes “en todos los entornos, en el nivel federal como estatal, y derogar de los códigos civiles federales y estatales el ‘derecho a corregir'”.

    Las agencias de la ONU que respaldan este comunicado certificaron los esfuerzos y progresos de los legisladores mexicanos en materia de derechos de los menores y subrayaron que, de aprobarse la prohibición del castigo corporal, “la normatividad mexicana daría un importante paso en el cumplimiento de las normas de derechos humanos que establecen la Constitución Política Mexicana y los tratados”.

    Por otra parte, expresaron su confianza en que los legisladores mexicanos asumirán el compromiso necesario para la protección de los derechos los infantes y adolescentes y reiteraron su ofrecimiento de asesoría y cooperación técnica “para contribuir con el análisis y aprobación de las reformas para prohibir el castigo corporal y humillante”.

    Fuente: ONU 22 de octubre de 2020

    |

  • Miércoles, 21 de octubre de 2020

    Uno de cada seis niños vive en la pobreza extrema
    y la cifra aumentaría con la pandemia de COVID-19

  • Antes de la emergencia sanitaria del coronavirus había en el mundo 356 millones de niños viviendo en condiciones de pobreza extrema, un número que podría aumentar significativamente debido a la crisis económica y social que afecta al mundo, advierte un estudio.

    El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Grupo Banco Mundial publicaron un informe que revela cifras alarmantes de la situación de millones de niños que viven paupérrimamente.

    Ya antes de que la pandemia de COVID-19 golpeara las economías de todos los países, uno de cada seis menores de edad, o 356 millones, vivía en condiciones de pobreza extrema.

    El análisis muestra que el número de personas que viven en la pobreza extrema disminuyó 29 millones entre 2013 y 2017. Sin embargo, agrega que el avance de los últimos años ha sido “lento y desigual, además de que se encuentra en riesgo” debido al impacto económico de la pandemia.

    Aunque los niños representan cerca de un tercio de la población mundial, son casi a mitad de la población extremadamente pobre. Además, tienen más del doble de probabilidades de ser paupérrimos que los adultos.

    Los niños más pequeños son los que están en peor situación: el 20% de ellos es menor de cinco años y vive en hogares extremadamente pobres del mundo en desarrollo, destaca el informe.

    La pobreza extrema entre los niños ha disminuido menos que entre los adultos, y una mayor proporción de los pobres del mundo eran niños en 2017, en comparación con la cifra de 2013.

    Los datos del Banco Mundial y UNICEF sugieren que la mayoría de los países han respondido a la crisis ampliando los programas de protección social, en particular las transferencias de efectivo, que brindan una plataforma para inversiones a más largo plazo en capital humano.

    Sin embargo, muchas de las respuestas son a corto plazo y no son adecuadas para responder a la magnitud esperada a largo plazo de la recuperación, dice el estudio.

    Es más importante que nunca que los gobiernos amplíen y ajusten sus sistemas y programas de protección social para prepararse para futuras crisis, incluidas las innovaciones para la sostenibilidad financiera. También precisan fortalecer los marcos legales e institucionales; proteger el capital humano; ampliar los beneficios para niños y familias a largo plazo; e invertir en políticas favorables a la familia, como la licencia parental remunerada y el cuidado infantil de calidad para todos.

    Fuente: ONU 20 de octubre de 2020

  • Miércoles, 21 de octubre de 2020

    El avance de las mujeres hacia
    la igualdad de género se estanca

  • Solo el 47% de las mujeres del mundo están empleadas; apenas 20 son jefas de Estado o Gobierno; solo un 50% puede decidir utilizar métodos anticonceptivos o negarse a tener relaciones íntimas; todavía representan el 75% de los padres solteros; y aún son sometidas al matrimonio infantil y mutilación genital.

    El estudio indica que el mundo ha logrado avances sustanciales en el logro de la educación primaria universal, y las niñas y los niños participan por igual en la educación primaria en la mayoría de las regiones.

    Si bien es probable que los cierres de escuelas relacionados con COVID-19 retrasen el progreso en el acceso a la educación, la evidencia muestra que las niñas, una vez que tienen acceso a la escuela, suelen tener mejores resultados que los niños en términos de rendimiento académico. En la educación terciaria, las mujeres superan en número a los hombres y la matriculación está aumentando más rápidamente entre las mujeres que entre los hombres.

    Sin embargo, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y representan solo un poco más del 35% de los graduados en estas áreas.

    Las mujeres también son una minoría en las áreas de investigación y el desarrollo científico, y representan menos de un tercio de los investigadores del mundo.

    Como dato positivo cabe destacar que la aceptación social de las mujeres golpeadas por sus parejas disminuyó en casi el 75% de los países con datos de los últimos siete años. Sin embargo, las leyes para abordar la violencia doméstica aún no están disponibles universalmente, y solo 153 países las aplican.

    Otros Datos del Informe

  • Un 20% de las mujeres entre 20 y 24 años se casaron antes o a los 18 años.

  • Las mujeres representan el 75% de los padres solteros.

  • Un 9,2% de las mujeres entre 45 y 49 años nunca tuvieron hijos.

  • Las mujeres tienen una media de esperanza de vida de 18,3 años después de los 65, en comparación con 15,6 de los hombres.

  • En 20 años se ha logrado reducir en un 27% el embarazo adolescente.

  • Solo un 50% de las mujeres en el mundo pueden decidir sobre el uso de anticonceptivos, o negarse a sostener relaciones íntimas.

  • Solo un 48% de las mujeres tiene acceso o utiliza internet, comparado con el 58% de los hombres.

  • Solo el 65% de las mujeres tienen acceso a servicios financieros, comparadas con el 72% de los hombres.

  • Solo 20 mujeres son jefas de Estado o de Gobierno.

  • Un 40% de los jueces del mundo son mujeres.

  • Solo un 13% de los policías del mundo son mujeres.

  • Un 58% de los asesinatos cometidos contra mujeres son perpetrados por sus parejas o familiares.

  • El 80% de los asesinatos de parejas íntimas son cometidos por hombres.

    Fuente: ONU 20 de octubre de 2020

    |

  • Miércoles, 21 de octubre de 2020

    Micrositio Estrategia Nacional para
    la Prevención del Embarazo en Adolescentes

  • El Micrositio busca ser un referente de consulta para el personal docente que les permita comprender la gravedad del embarazo en adolescentes en México y contar con las herramientas necesarias para contribuir al logro de los objetivos y metas de la ENAPEA.

     

    El embarazo en adolescentes no sólo es un grave problema de salud pública que pone en riesgo la vida e integridad de las y los adolescentes, también constituye un obstáculo para su progreso personal, social y profesional.

    En el marco del Reglamento de la Ley General de Población, el Consejo Nacional de Población (CONAPO) diseñó e implementó la Campaña Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes, que en su versión “¡Yo Decido!” busca fortalecer los esfuerzos y acciones afirmativas de la ENAPEA contribuyendo a la disminución de la tasa de fecundidad de las mujeres de 15 a 19 años y promover el ejercicio libre, responsable e informado de los derechos sexuales y reproductivos.

    La campaña se compone de una serie de herramientas complementarias en distintos canales de salida que brindan información sobre el ejercicio de derechos humanos, incluidos los derechos sexuales y reproductivos y la prevención de embarazos no planeados.

    Entre estas herramientas se encuentra el Micrositio ENAPEA que tiene como objetivo convertirse en un referente de consulta para el personal docente que les permita comprender la gravedad del embarazo en adolescentes en nuestro país y contar con las herramientas necesarias para contribuir con su labor al logro de los objetivos y metas establecidas en la Estrategia.

    El Micrositio está compuesto de los siguientes apartados:

    ENAPEA: En este apartado el público usuario encontrará información relacionada con los Informes Ejecutivos de la Estrategia, así como de los acuerdos y acciones que ha llevado a cabo el Grupo Interinstitucional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GIPEA).

    Campañas: Presenta tanto los spots de TV de la Campaña ¡Yo Decido!, como el Cuaderno ¡Yo Decido! Mi futuro, que tienen como objetivo empoderar a la población adolescente a través del conocimiento y libre ejercicio informado y responsable de sus derechos sexuales y reproductivos.

    Materiales Educativos: El apartado está conformado por una serie de recursos educativos que pueden ser empleados para fortalecer el aprendizaje de los contenidos educativos que se trabajan en el salón de clases, por ejemplo, derechos sexuales y reproductivos, métodos anticonceptivos, Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), Interrupción Legal del Embarazo (ILE), violencia, masculinidades, entre otros.

    Gestión del Conocimiento: Este apartado está integrado por publicaciones, artículos, documentos y demás materiales que abordan desde diferentes perspectivas, la gravedad del embarazo adolescente en nuestro país.

    Sitios de interés: Por último, el Micrositio se presenta un conjunto de directorios con información de instituciones y organismos que ofrecen a la población servicios de salud, educación, atención psicológica, orientación legal, entre otros.

    Fuente: CONAPO 20 de octubre de 2020

  • Miércoles, 21 de octubre de 2020

    El contexto del trabajo jornalero agrícola
    analizado desde la operación de un programa social

    Leer el análisis exploratorio del Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas (PAJA) realizado por el CONEVAL es adentrarse en panoramas complejos en los contextos de la población jornalera agrícola, es visitar los espacios de vivienda de las grandes agroindustrias en donde el acceso no está permitido a personas ajenas, es escuchar la voz de mujeres y hombres jornaleros agrícolas que en su mayoría experimentan vulnerabilidad por su exposición a distintos tipos de riesgos y por su limitado o inexistente acceso a servicios de seguridad social y de recursos, para comprender la importancia de contar con un instrumento de política pública a nivel nacional destinado a atender las carencias y las necesidades de esta población. Este texto es un acercamiento al contexto agrícola mexicano y una invitación a conocer la problemática del trabajo jornalero.

    El estudio tiene como objetivo principal exponer los resultados de este análisis exploratorio mediante una serie de descubrimientos relativos a la operación del programa en los distintos estados del país en los que se llevó a cabo la investigación y cómo los contextos influyen. ¿Qué mejoría hubo en la vivienda, la alimentación, la atención médica, la educación y en la seguridad social dentro de la población jornalera agrícola con la implementación de este programa social y qué hizo falta?

    La presencia del PAJA y su colaboración con las empresas agrícolas y con los grupos organizados de jornaleros beneficiados, según este estudio, obligaba a las empresas, de alguna manera, a tener un cierto grado de responsabilidad social y contribuía a la cultura de rendición de cuentas a pesar de lo limitado de sus recursos y de la precariedad en la que vive la población jornalera agrícola.

    Fuente: CONEVAL 20 de octubre de 2020

    Martes, 20 de octubre de 2020

    INEGI se une a la conmemoración del Día Mundial de la
    Estadística: “Conectando al mundo con datos confiables”

  • Se realiza cada cinco años bajo la dirección de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas.

    Este día se celebra, por tercera ocasión, el Día Mundial de la Estadística con el lema “Conectando al mundo con datos confiables”, el cual se realiza cada cinco años, organizado bajo la dirección de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas con la participación de más de 140 Estados miembros de dicha comisión, así como de organizaciones internacionales y regionales.

    La consigna que promueve la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas invita a reflexionar sobre la importancia de la confianza, los datos oficiales, la innovación y el bien público que generan los sistemas estadísticos nacionales.

    En México, el INEGI es el organismo constitucional autónomo del Estado mexicano que, además de ser el principal productor de estadísticas oficiales del país, coordina el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica.

    La fortaleza institucional del INEGI es fundamental para mantener la credibilidad en la medición de la realidad mexicana y esto es posible gracias a 5 pilares que rigen su actuar: autonomía; objetividad y rigurosidad técnica; principios y buenas prácticas; transparencia y rendición de cuentas y participación de la sociedad.

    El INEGI tiene como mandato brindar a la sociedad y al Estado información estadística confiable, de acuerdo con las mejores prácticas nacionales e internacionales, generada y difundida libre de presiones de grupos de interés, que sirva de fundamento para la toma de decisiones basadas en evidencia.

    Aplicar las mejores prácticas nacionales e internacionales, así como utilizar metodologías científicamente sustentadas, permite la comparabilidad internacional de la información y da la oportunidad a nuestro país de estar conectado con el mundo.

    Actualmente, el Instituto cuenta con información estadística que permite el análisis de una gran variedad de fenómenos sociales y económicos tales como: población, ocupación y empleo, ingreso y gasto de los hogares, migración, salud y nutrición, victimización, percepción de inseguridad, corrupción, gobierno, igualdad de género, competitividad, evolución de las actividades económicas, comportamiento de precios, ciclos económicos, inclusión financiera, bienestar subjetivo, movilidad social, medio ambiente, uso de las tecnologías de la información, entre otros.

    Asimismo, el INEGI mantiene el compromiso de atender las necesidades de información de los usuarios para responder de manera rápida y eficiente a nuevas demandas de información, así como a necesidades coyunturales que permitan prevenir y en su caso atender emergencias o catástrofes.

    Tal es el caso de la pandemia por el COVID-19, en donde el Instituto tuvo que innovar en procesos alternativos de captación para seguir ofreciendo información pertinente a la sociedad y amplió su oferta de productos para poder medir el impacto de esta emergencia sanitaria en la actividad económica y el mercado laboral.

    Por todo lo anterior, el Instituto contribuye a la comunidad estadística internacional contando con información estadística confiable y comparable para conocer los fenómenos que acontecen, comprender nuestro mundo y aportar al progreso de nuestras sociedades.

    Y convoca a la sociedad a continuar contribuyendo a la generación de esta información participando como informantes de los distintos programas y a través de las consultas públicas, asimismo a seguir utilizando la información estadística para la toma de decisiones.

    Fuente: INEGI 20 de octubre de 2020

  • Viernes, 16 de octubre de 2020

    Día Mundial de la Alimentación: un tributo a los
    héroes que llevan la comida de la granja a la mesa

  • Durante la pandemia de COVID-19, los agricultores y muchos otros han trabajado incansablemente para proveer al mundo de alimentos. Este año, la ONU quiere rendir homenaje a su trabajo, y recordar que deben ser parte fundamental de los planes de la recuperación de la crisis del coronavirus.

    Es más importante que nunca reconocer la necesidad de apoyar a los “héroes alimentarios”: agricultores y trabajadores de toda la cadena de valor que garantizan que los alimentos lleguen de la granja a la mesa, incluso en medio de una crisis sin precedentes como la del COVID-19, aseguró la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

    Este año el Día Mundial de la Alimentación invita a reflexionar y revivir el aprecio por algo que muchos “dan por sentado y que otros no tienen”, la comida, esencia de la vida y base de culturas y comunidades, y para rendir tributo a todas las personas que participan en el proceso para proveerla alrededor del mundo.

    La FAO asegura que preservar el acceso a alimentos inocuos y nutritivos es y seguirá siendo una parte esencial de la respuesta a la pandemia de COVID-19, en particular para las comunidades pobres y vulnerables, que son las más afectadas las crisis económicas resultantes.

    Según la Organización, en las últimas décadas, el mundo ha logrado avances significativos en la mejora de la productividad agrícola.

    Sin embargo, aunque ahora se produce comida más que suficientes para alimentar a todo el mundo, los sistemas alimentarios están desequilibrados. El hambre, la obesidad, la degradación ambiental, la pérdida de la diversidad biológica, la pérdida y el desperdicio de alimentos y la falta de seguridad para los trabajadores de la cadena alimentaria son solo algunos de los problemas que subrayan este desequilibrio.

    Unos 130 millones de personas corren el riesgo de ser empujadas al borde de la inanición a finales de este año, lo que se suma a los 690 millones de personas que ya carecen de lo suficiente para comer. Al mismo tiempo, más de 3000 millones de personas no pueden permitirse una dieta saludable.

    La FAO recalca que Los países, el sector privado y la sociedad civil deben asegurarse de que los sistemas alimentarios cultiven una variedad de alimentos para nutrir a una población en crecimiento y cuidar el planeta, juntos.

    Las tecnologías digitales son clave para transformar la forma en que se producen, procesan, comercializan y consumen los alimentos y para construir sistemas alimentarios más resistentes y sólidos. Tienen el potencial de cerrar la gran brecha digital entre países desarrollados y en desarrollo, ciudades y áreas rurales, hombres y mujeres, jóvenes y mayores. Pero la digitalización es una realidad lejana para más de 3000 millones de personas en el mundo que carecen de acceso a Internet, la mayoría de las cuales vive en zonas rurales y remotas.

    Fuente: ONU 16 de octubre de 2020

    |