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Viernes, 16 de abril de 2021

El Banco Mundial adelanta la AIF-20 para ayudar a los países
más pobres a recuperarse de la crisis provocada por la COVID-19

El Banco Mundial puso en marcha anticipadamente el vigésimo proceso de reposición de los recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), su fondo para los países más pobres del mundo, con el objetivo de ayudar a dichos países a recuperarse de la crisis desatada por la COVID-19 e iniciar la transición hacia un desarrollo verde, resiliente e inclusivo. La vigésima reposición de los recursos de la AIF (AIF-20) concluirá en diciembre de 2021 con un paquete de políticas y financiamiento para apoyar a 74 países entre julio de 2022 y junio de 2025.

“En 2020, la AIF aceleró sus compromisos de financiamiento para ayudar a los países más pobres del mundo a contener los impactos de la pandemia y sentar las bases para la recuperación. Me complace que nuestros accionistas hayan acordado una reposición anticipada para que la AIF pueda continuar con estos esfuerzos”.

“La AIF es una plataforma sumamente eficaz que consolida los recursos mundiales de los donantes y los mercados de capital para respaldar programas y gastos de desarrollo nacionales bien orientados. Para proporcionar a los países más pobres el financiamiento en condiciones concesionarias y las donaciones que necesitan con tanta urgencia en este momento, será imprescindible lograr que para diciembre de 2021 tenga lugar una AIF-20 ambiciosa y exitosa”.

El ciclo de tres años de la AIF-19 comenzó en julio de 2020 con USD 23 500 millones en contribuciones de donantes destinadas a proporcionar un financiamiento total de USD 82 000 millones a los países de la AIF. Casi la mitad de este monto se ha comprometido para ayudar a los países más pobres del mundo en el primer año del ciclo de la AIF-19, por lo que es necesario acelerar la AIF-20 a fin de que los países puedan disponer de recursos financieros adicionales para atender sus necesidades de desarrollo urgentes. En febrero de 2021, los representantes de los donantes y los prestatarios de la AIF acordaron realizar la AIF-20 un año antes de lo previsto debido a las presiones de la crisis provocada por la COVID‑19.

En el marco del tema “Construir mejor tras la crisis: hacia un futuro verde, resiliente e inclusivo”, el proceso de la AIF-20 se basará en los avances logrados en la AIF-19 y en la misión del Banco Mundial y su respuesta a la COVID-19. Los representantes de los donantes y los prestatarios de la AIF acordaron que en el marco de políticas de la AIF-20 se mantendrán los cuatros temas especiales de la AIF-19 (cambio climático; fragilidad, conflicto y violencia; género, y empleo y la transformación económica), y se incorporará el capital humano como el quinto tema especial. En la AIF-20 también se profundizarán los esfuerzos de recuperación haciendo hincapié en cuatro cuestiones transversales: preparación para la crisis; sostenibilidad y transparencia de la deuda; gobernanza e instituciones, y tecnología.

Fuente: BANCO MUNDIAL 15 de abril de 2021

Miércoles, 14 de abril de 2021

A casi la mitad de las mujeres se les niega el derecho
a decidir sobre su cuerpo y sus relaciones sexuales

  • Un nuevo informe de la agencia de población señala que la educación es vital para las mujeres, ya que a mayor educación mayor control sobre sus cuerpos. Las principales vulneraciones que sufren las mujeres incluyen la violación, la esterilización forzada, las pruebas de virginidad, la mutilación genital femenina o el matrimonio infantil entre otros.

    Casi la mitad de las mujeres en 57 países en desarrollo no tienen el derecho a decidir si quieren tener relaciones sexuales con sus parejas, usar anticonceptivos o buscar atención sanitaria, según concluye el nuevo informe sobre el Estado de la Población Mundial 2021 del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

    El informe anual sobre el Estado de la Población Mundial, este año bajo el lema Mi cuerpo me pertenece: Reclamar el derecho a la autonomía y la autodeterminación, es el primero que realiza la ONU centrándose en la autonomía corporal y busca resaltar el poder y la capacidad para tomar decisiones de las mujeres sobre sus cuerpos, sin temor a la violencia o a que alguien más decida por ellas.

    El Fondo destaca que la falta de autonomía corporal comporta grandes implicaciones que van más allá de los grandes perjuicios para las mujeres y las niñas en la esfera individual: una potencial depresión de su productividad económica, el menoscabo de sus habilidades, y los costos adicionales resultantes para los sistemas judiciales y de atención de la salud.

    El análisis mide tanto el poder de las mujeres para tomar decisiones acerca de sus cuerpos como el grado de apoyo o interferencia legislativo de los países sobre el derecho de una mujer a tomar este tipo de decisiones. Los datos muestran que existe un fuerte vínculo entre el poder para tomar decisiones y los niveles educativos más altos.

  • Solo el 55% de las mujeres están totalmente empoderadas para tomar decisiones relacionadas con la atención de la salud, la anticoncepción y la capacidad para decir sí o no a mantener relaciones sexuales

  • Únicamente el 71% de los países garantizan el acceso a servicios de maternidad integrales

  • Solamente el 75% de los países garantizan legalmente un acceso pleno y equitativo a la anticoncepción

  • Cerca del 80% de los países tienen leyes que apoyan la salud y el bienestar sexuales

  • Únicamente alrededor del 56% de los países tienen leyes y políticas que apoyan la educación integral en sexualidad

    El informe también analiza cómo las iniciativas para confrontar los abusos pueden derivar en mayores vulneraciones de la autonomía corporal.

    Según el estudio, las auténticas soluciones a estos problemas deberán considerar las necesidades y experiencias de las personas afectadas.

    El informe sobre el Estado de la Población Mundial se publica anualmente desde 1978 y pone de relieve cuestiones novedosas en el campo de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, incorporándolas al debate público y analizando los retos y las oportunidades que presentan para el desarrollo internacional.

    Fuente: ONU 14 de abril de 2021

  • Martes, 13 de abril de 2021

    Unas 85.000 personas mueren al año por el alcohol
    en las Américas, el mayor consumidor mundial

  • Cerca de 80% de las muertes en las cuales el consumo de bebidas alcohólicas fue una “causa necesaria” ocurrieron en tres de los países más poblados: Estados Unidos (36,9%), Brasil (24,8%) y México (18,4%).

    El consumo de bebidas alcohólicas, por sí solo, ocasionó un promedio de 85.000 muertes anualmente entre 2013 y 2015 en las Américas, donde la ingesta per cápita es 25% mayor a la del promedio mundial, según un estudio de la Organización Panamericana de la Salud y publicado en la revista Addiction.

    El análisis de los datos de mortalidad en 30 países de la región (el mayor en su tipo en las Américas) muestra los siguientes resultados clave:

  • En promedio, 85.032 muertes (1,4%) anuales se atribuyeron exclusivamente al consumo de bebidas alcohólicas

  • En su mayoría, estas muertes (64,9%) correspondieron a personas menores de 60 años y se debieron principalmente a hepatopatías (63,9%) y a trastornos neuropsiquiátricos (27,4%), como la dependencia del alcohol

  • El consumo de bebidas alcohólicas es un factor contribuyente en más de 300.000 muertes (5,5%) al año en la región de las Américas

  • El número de hombres que murieron por consumir bebidas alcohólicas fue mayor al de mujeres, y los hombres representaron 83,1% de las muertes atribuibles exclusivamente a ese consumo. Las mayores disparidades de género se hicieron evidentes en El Salvador y Belice, mientras que esta brecha fue más pequeña en Canadá y Estados Unidos

  • Cerca de 80% de las muertes en las cuales el consumo de bebidas alcohólicas fue una “causa necesaria” ocurrieron en tres de los países más poblados: Estados Unidos (36,9%), Brasil (24,8%) y México (18,4%)

  • Las tasas de mortalidad atribuible al consumo de bebidas alcohólicas fueron más elevadas en Nicaragua (23,2 por 100.000 habitantes) y Guatemala (19 por 100.000 habitantes), aunque en estos países el consumo per cápita de esos productos fue relativamente menor.

    Los resultados de este estudio indican que los países de ingresos altos tienen un mayor consumo per cápita de bebidas alcohólicas mientras que los países de bajo y mediano ingreso tienen una mayor tasa de mortalidad atribuible al alcohol para el mismo nivel de consumo de esas bebidas.

    La agencia de la ONU para la salud en el continente exhorta a los países de la región a frenar el consumo nocivo de bebidas alcohólicas mediante el aumento de los impuestos aplicables e imponer amplias restricciones a la publicidad, la promoción y el patrocinio de estos productos. Asimismo, el acceso a datos de mejor calidad sobre la mortalidad y la morbilidad causadas por las bebidas alcohólicas es fundamental para dar seguimiento al impacto de la ingesta de alcohol.

    Durante la pandemia de COVID-19, las bebidas alcohólicas se han promovido por las redes sociales y su disponibilidad ha aumentado en muchos países debido a la mayor facilidad de acceso a las compras en línea y las entregas a domicilio.

    Hay evidencias que indican que las personas con mayor probabilidad de aumentar su consumo de bebidas alcohólicas como resultado estos factores, ya consumían alcohol en exceso antes de la pandemia. Adicionalmente, los puntos de venta de bebidas alcohólicas, como bares y clubes nocturnos, atraen multitudes que no respetan el uso de mascarillas ni practican el distanciamiento social.

    Fuente: ONU 12 de abril de 2021

  • Miércoles, 7 de abril de 2021

    Día Mundial de la Salud 2021

  • Son previsibles sufrimientos innecesarios, enfermedades evitables y muertes prematuras que perjudican a nuestras sociedades y economías: OMS.

    Un mundo más justo y saludable exige la ética social ante lo que descarnadamente ha exhibido la pandemia de COVID-19: “Vivimos en un mundo desigual, donde algunas personas pueden llevar una vida más sana y tener mejor acceso a los servicios de salud que otras, debido enteramente a las condiciones en las que nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen”.

    En el Día Mundial de la Salud, este 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pone el dedo en la llaga, y reconoce que algunos grupos luchan por llegar a fin de mes con pocos ingresos diarios, tienen peores condiciones de vivienda y educación y menos oportunidades de empleo, experimentan una mayor desigualdad de género y tienen poco o ningún acceso a entornos seguros, agua y aire limpios, seguridad alimentaria y servicios de salud.

    Todo ello provoca sufrimientos innecesarios, enfermedades evitables y muertes prematuras, y perjudica a nuestras sociedades y economías, admite el organismo que ha encabezado las acciones globales ante la pandemia, al lanzar una campaña para construir el anhelo de equidad, porque esas condiciones no sólo son injustas, sino evitables.

    Uno de los sectores más impactados por la pandemia son las mujeres, aun cuando “la gran mayoría de los trabajadores de salud pública son mujeres”, de acuerdo con la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), quien ha señalado que ellas “son también líderes de familia y las principales proveedoras en muchos de estos hogares, y gran parte su trabajo no es remunerado o se considera mano de obra informal”.

    Datos del grupo de trabajo interamericano sobre el liderazgo de la mujer, indican que en América Latina y el Caribe nueve de cada 10 enfermeras son mujeres, mientras que solo el 25% de los puestos ejecutivos en los hospitales son ocupados por mujeres. En las Américas, aproximadamente un millón de trabajadores de salud pública se han infectado de COVID-19, 4,000 han perdido la vida y de estos dos de cada tres son mujeres.

    Las políticas, programas y proyectos en salud son adaptables y transferibles al momento de confrontar la inequidad étnica mediante la inclusión de las poblaciones afectadas por la misma, dentro del marco de sus actividades.

    Aboga por programas y proyectos con políticas inclusivas y tradicionalmente sensibles que consideran dentro de sí la medicina y prácticas tradicionales. De lo contrario, subraya, la carencia de esta consideración implica políticas, programas y proyectos culturalmente insensibles.

    Fuente: SEMARNAT 07 de abril de 2021

  • Miércoles, 7 de abril de 2021

    Día Mundial de la Salud 2021

    Construir un mundo más justo y saludable

    En el Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril de 2021, le invitamos a unirse a una nueva campaña para construir un mundo más justo y saludable.

    Como ha puesto de manifiesto la COVID-19, algunas personas pueden llevar una vida más sana y tener mejor acceso a los servicios de salud que otras, debido enteramente a las condiciones en las que nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen.

    En todo el mundo, algunos grupos luchan por llegar a fin de mes con pocos ingresos diarios, tienen peores condiciones de vivienda y educación y menos oportunidades de empleo, experimentan una mayor desigualdad de género y tienen poco o ningún acceso a entornos seguros, agua y aire limpios, seguridad alimentaria y servicios de salud. Todo ello provoca sufrimientos innecesarios, enfermedades evitables y muertes prematuras. Y perjudica a nuestras sociedades y economías.

    Esto no solo es injusto: es evitable. Por eso pedimos a los líderes que garanticen que todas las personas tengan unas condiciones de vida y de trabajo que favorezcan la buena salud. Al mismo tiempo, instamos a los líderes a monitorear las desigualdades en materia de salud y a garantizar que todas las personas puedan acceder a servicios de salud de calidad cuando y donde los necesiten.

    La COVID-19 ha golpeado duramente a todos los países, pero su impacto ha sido más acusado en las comunidades que ya eran vulnerables, que están más expuestas a la enfermedad, que tienen menos probabilidades de acceder a servicios de salud de calidad y que tienen más probabilidades de sufrir consecuencias adversas como resultado de las medidas aplicadas para contener la pandemia.

    Fuente: OIT abril de 2021

    Miércoles, 7 de abril de 2021

    Las cinco cosas urgentes que debemos hacer
    para mejorar la salud de todos después del COVID-19

    La pandemia del coronavirus no ha hecho más que agravar las desigualdades en el ámbito de la salud y el bienestar en muchas naciones y entre países.

    Ante esta complicada situación, que afecta especialmente a los grupos que se enfrentan a la discriminación, la pobreza, la exclusión social y las condiciones adversas de vida y de trabajo, la Organización formuló cinco llamamientos para actuar urgentemente con el fin de mejorar la salud de todas las personas.

    1. Acelerar el acceso equitativo a la tecnología relacionada con la COVID-19 entre países y en cada uno de ellos

    El organismo destaca que, tras el rápido desarrollo y aprobación de las vacunas contra la enfermedad, el siguiente desafío es garantizar su acceso a todas las personas que las necesitan.

    Para lograrlo destaca como “fundamental” el apoyo al mecanismo COVAX, la iniciativa global en la que participa la ONU y que trabaja con los gobiernos y las empresas farmacéuticas para garantizar que las vacunas contra el COVID-19 estén disponibles en todo el mundo, tanto para los países de ingresos altos como para los de ingresos bajos, que espera llegar durante los próximos días a cien países y economías.

    2. Mayor inversión en atención primaria

    Al menos la mitad de la población mundial sigue sin acceso a los servicios sanitarios esenciales; más de 800 millones de personas gastan al menos el 10% de sus ingresos familiares en atención sanitaria, y esos gastos conducen a la pobreza a casi 100 millones de personas cada año.

    A medida que los países avanzan en el combate al coronavirus, será vital evitar recortes en el gasto público en salud y otros sectores sociales. Es probable que tales recortes aumenten las dificultades de los grupos ya desfavorecidos, debiliten el rendimiento del sistema sanitario, crezcan los riesgos para la salud, aumenten la presión fiscal en el futuro y socaven los logros del desarrollo.

    En cambio, los gobiernos deberían cumplir el objetivo recomendado por la Organización de gastar un 1% adicional del PIB en atención primaria. Los datos de la Organización revelan que los sistemas de salud orientados hacia ese tipo de cuidado han producido sistemáticamente mejores resultados sanitarios, mayor equidad y eficiencia.

    3. Priorizar la salud y la protección social

    En muchos países, el COVID-19 ha causado graves repercusiones socioeconómicas superiores al impacto del virus en la salud pública, tales como la pérdida de puestos de trabajo, el aumento de la pobreza, problemas educativos y dificultades en la alimentación.

    Algunos países ya han puesto en marcha planes de protección social para mitigar estos efectos negativos y han iniciado un diálogo sobre cómo seguir prestando apoyo a las comunidades y las personas en el futuro.

    4. Construir comunidades seguras, sanas e inclusivas

    La Organización destaca como elementos clave para todo el mundo el acceso a una vivienda saludable, en barrios seguros, con servicios educativos y recreativos adecuados, pero recuerda que el 80% de la población mundial vive en condiciones de extrema pobreza se encuentra en zonas rurales.

    Actualmente, 8 de cada 10 personas que carecen de servicios básicos de agua potable viven en zonas rurales, al igual que 7 de cada 10 personas que carecen de servicios básicos de saneamiento.

    5. Potenciar los sistemas de datos y la información sanitaria

    Disponer de un mayor número de datos actualizados y de calidad clasificados por sexo, riqueza, educación, etnia, raza, género y lugar de residencia es clave para averiguar dónde existen desigualdades y abordarlas.

    Una reciente evaluación mundial de la OMS muestra que sólo el 51% de los países han incluido el desglose de datos en sus informes de estadísticas sanitarias nacionales.

    Fuente: ONU 06 de abril de 2021

    Miércoles, 7 de abril de 2021

    El FMI mejora las perspectivas de crecimiento para
    todas las economías, incluidas las de América Latina

    La economía mundial crecerá un 6% en 2021, moderando ese aumento a un 4,4% en 2022, según el último informe del Fondo Monetario Internacional sobre Perspectivas de la Economía Mundial.

    La estimulación de la economía a lo largo de este año lo atribuye el Fondo “al ingenio de la comunidad científica”, que ha logrado que se estén administrando vacunas a millones de personas.

    Además, las economías también siguen adaptándose a nuevas modalidades de trabajo a pesar de la movilidad restringida, y ello ha permitido en todas las regiones una reactivación más vigorosa de lo previsto. El respaldo fiscal adicional proporcionado en las grandes economías, en especial Estados Unidos, contribuyó a mejorar aún más las perspectivas.

    Sin embargo, uno de los grandes problemas que observa la institución es que “la recuperación será desigual y requerirá esfuerzos multilaterales para salvaguardar los avances logrados antes de la pandemia en la reducción de la desigualdad y el alivio de la pobreza”.

    Los pronósticos del Fondo indican un mayor crecimiento mundial en 2021 y 2022 principalmente debido a revisiones al alza para las economías avanzadas, especialmente una revisión significativa en el caso de Estados Unidos (1,3 puntos porcentuales), donde se prevé que el crecimiento sea de 6,4% este año. Esto significa que Estados Unidos sería la única de las grandes economías donde se proyecta que el PIB supere el nivel pronosticado para 2022 de no haber ocurrido la pandemia.

    Dentro del grupo de economías de mercados emergentes y en desarrollo, se proyecta que China crecerá 8,4% este año. Aunque la economía del país asiático ya había retomado en 2020 el nivel de PIB previo a la COVID, se prevé que muchos otros países no lo harán hasta 2023.

    Por su parte, la economía de América Latina y el Caribe crecerá en 2021 un 4,6%, según el Fondo, que revisa al alza en un punto porcentual las previsiones de crecimiento que hizo en enero para la región.

    “Después de una fuerte caída en 2020, solo se espera una recuperación leve y de varias velocidades en América Latina y el Caribe en 2021”, después de que en 2020 la economía regional se hundiera un 7%.

    Las tres grandes economías de Latinoamérica, Brasil, México y Argentina crecerán este año el 3,7 %, el 5 %, y el 5,8 %, respectivamente. Colombia, por su parte, subirá un 5,1%; Chile, un 6,2%; y Perú un 8,5%. Por el contrario, Venezuela sufrirá una contracción económica del 10 %.

    El FMI advierte que las perspectivas a largo plazo siguen dependiendo de la trayectoria de la pandemia. “Con algunas excepciones -por ejemplo, Chile, Costa Rica o México-, la mayoría de los países no han obtenido suficientes vacunas para cubrir a su población”.

    Sin embargo, el futuro plantea enormes desafíos. La pandemia aún no ha sido derrotada y los casos de infección se están acelerando en muchos países. Se observa también una peligrosa divergencia en la recuperación entre los distintos países y dentro de cada país, dado que la situación es menos favorable en las economías donde la distribución de las vacunas es más lenta, el respaldo de política económica es más limitado y la dependencia del turismo es mayor.

    Es probable que esa divergencia en las trayectorias de recuperación ahonde las disparidades en los niveles de vida de los distintos países en comparación con las expectativas previas a la pandemia.

    Según las proyecciones, en comparación con los pronósticos previos a la pandemia, la pérdida anual de PIB per cápita en 2020–24 será, en promedio, de 5,7% en los países de bajo ingreso y 4,7% en los mercados emergentes, en tanto que para las economías avanzadas se prevén pérdidas menores, de 2,3%.

    Estas pérdidas han borrado los avances en la reducción de la pobreza: se prevé que 95 millones de personas más caigan en la pobreza extrema en 2020 en comparación con las proyecciones anteriores a la pandemia.

    ambién la recuperación es dispar dentro de cada país, ya que los trabajadores jóvenes y los menos calificados siguen viéndose mucho más afectados. Como la crisis ha acelerado las fuerzas transformadoras de la digitalización y la automatización, muchos de los empleos perdidos tienen pocas probabilidades de reaparecer; eso exigirá una reasignación de los trabajadores entre sectores, lo cual a menudo castiga con dureza los ingresos.

    Debido a que se evitó una crisis financiera, se prevé que las pérdidas a mediano plazo, de alrededor de 3%, serán menores que después de la crisis financiera internacional de 2008. No obstante, a diferencia de lo que ocurrió después de esa crisis , se prevé que las mayores cicatrices queden en los países de mercados emergentes y de bajo ingreso, dado el limitado margen de que disponen para la aplicación de políticas.

    Fuente: ONU 06 de abril de 2021

    Lunes, 5 de abril de 2021

    Estadísticas a Propósito del Día Internacional
    del Deporte para el Desarrollo y la Paz

  • De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2019, entre la población de 12 años y más, 33% dedica tiempo para realizar deporte o ejercicio físico.

  • En México la población de 12 años y más dedica tres veces más tiempo a la utilización de medios de comunicación masiva (15.6 horas) que a la práctica de actividades físico-deportiva (4.8 horas).

  • Los Censos Económicos 2019 revelan que en nuestro país existen 44 297 establecimientos dedicados a alguna actividad relacionada con el deporte y dan empleo a 171 649 personas.

  • De los inmuebles las Administraciones Públicas para la realización de actividades de activación física, cultura física y deporte, uno de cada dos está destinado para la activación y recreación física y 30% para hacer algún deporte de forma organizada o reglamentada.

    En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, reconociendo al deporte como un instrumento para promover estilos de vida saludable; educar en principios como la tolerancia y el respeto, la cooperación, solidaridad, comprensión e inclusión social; y prevenir y controlar enfermedades no transmisibles a través del ejercicio físico.

    Con el lema Mantente Activo frente al COVID-19, este año las Naciones Unidas invitan a la población a mantenerse activa, sana y solidaria en tiempos de distanciamiento físico y social, con el fin de ayudar a superar la incertidumbre y las dificultades actuales, tanto a nivel individual como comunitario.

    En este marco, el INEGI se une a la labor de sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de la participación de mujeres y hombres en la práctica de algún deporte o ejercicio físico y pone a disposición, información estadística sobre la situación que guarda nuestro país el aprovechamiento de esta actividad que, incluso desde el confinamiento en los hogares, permite mejorar la salud y bienestar de la población.

    Fuente: INEGI 05 de abril de 2021

  • Miércoles, 24 de marzo de 2021

    Edición 2020 del Anuario Estadístico de la
    CEPAL ofrece un conjunto de estadísticas

  • La nueva versión de la tradicional publicación de la Comisión regional de las Naciones Unidas presenta una selección de indicadores y estadísticas sobre la situación social, económica y ambiental de los países de la región.

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó el Anuario Estadístico de América Latina y el Caribe 2020, accesible a través de internet, en el que se presenta un panorama estadístico que da cuenta del desarrollo social, económico y ambiental de los países de la región a partir de la información que se encontraba disponible hasta diciembre de 2020.

    Esta publicación anual contribuye a la generación de conocimiento sobre América Latina y el Caribe y, por lo tanto, constituye una referencia esencial para el análisis comparado entre países con datos estadísticos descriptivos.

    El Anuario Estadístico 2020 se organiza en tres capítulos. En el primero se presentan aspectos demográficos y sociales que incluyen indicadores de población, trabajo, educación, salud, vivienda y servicios básicos, pobreza y distribución del ingreso y género. Según estos datos, la población de América Latina y el Caribe alcanzó los 654 millones de habitantes al año 2020, con una tasa de crecimiento anual del 0,8%.

    El segundo capítulo presenta información económica referida a cuentas nacionales, balanza de pagos, comercio exterior e índices de precios, entre otros. El Anuario muestra que el bajo crecimiento del PIB regional de 0,1% registrado en 2019 generó una disminución en el PIB promedio por habitante, el cual alcanzó 8.361 dólares. Las diferencias entre subregiones siguen prevaleciendo; en 2019 el Caribe superaba en 23,2% el nivel del PIB por habitante de la subregión de América Latina. Las proyecciones de la CEPAL para el 2020 muestran una caída del PIB de 7,7% en la región, como resultado del impacto que tuvo la pandemia por COVID-19.

    El tercer capítulo ofrece estadísticas e indicadores ambientales de la región. Destacan métricas sobre condiciones físicas, cobertura terrestre, ecosistemas, biodiversidad, calidad ambiental, tierra, recursos energéticos, hídricos y biológicos, emisiones al aire, desastres, asentamientos humanos, regulación y gobernanza ambiental.

    El Anuario Estadístico se publica en versión impresa y electrónica con algunas diferencias. En la versión impresa se incluye una selección de cuadros y gráficos orientados a brindar un resumen de la información estadística desde la perspectiva regional. La versión electrónica, en tanto, incluye un mayor número de cuadros que brindan información más detallada y sobre un período histórico mucho más amplio, así como un capítulo adicional donde se explican los aspectos metodológicos y las referencias a las fuentes de los datos.

    La edición de este año incluye una versión web interactiva para el usuario que facilita la navegación y el acceso a la información presentada en su versión impresa. La información que da sustento al Anuario forma parte del conjunto de estadísticas disponibles en CEPALSTAT, la plataforma que da acceso a toda la información estadística actualizada de los países de la región recolectada, sistematizada y publicada por la CEPAL, y que se encuentra actualmente en un proceso de actualización tecnológica y funcional.

    Dado que la mayor parte de la información proviene de las oficinas nacionales de estadística, bancos centrales, organismos internacionales y otras instituciones oficiales, la CEPAL invita a los usuarios a prestar atención a las fuentes y notas técnicas que se presentan en este trabajo. Los datos se obtienen a partir de metodologías y estándares internacionales con el fin de asegurar la mayor comparabilidad posible entre los países, por lo que estas cifras pueden no coincidir necesariamente con los datos nacionales.

    Fuente: CEPAL 24 de marzo de 2020

  • Miércoles, 24 de marzo de 2021

    La inclusión laboral de las mujeres,
    crítica para el desarrollo postpandemia

    Si bien la pandemia ha tenido un impacto en el empleo y la participación laboral en general, las mujeres se han visto más afectadas. Ellas trabajan proporcionalmente con más peso en el sector de servicios, uno de los más golpeados. Pero, además, la crisis sanitaria ha profundizado las barreras que existían desde hace décadas a su participación laboral y ha incrementado los riesgos para las jóvenes que se están formando para entrar al mercado laboral.

    El estudio La participación laboral de la mujer en México, del Banco Mundial, muestra que antes de la pandemia sólo 45% de las mujeres en México participaban en el mercado laboral en 2019 (comparado con 77% de los hombres). Este nivel era muy bajo comparado con los países de la OCDE y de Sudamérica, disputando los últimos lugares en la tabla latinoamericana con países de Centroamérica. La crisis empeoró la situación. Con datos del Inegi, más de 1.6 millones de mujeres dejaron el mercado laboral, una caída de 3.8 puntos porcentuales a la baja participación laboral femenina.

    Antes de la pandemia, el quehacer doméstico y cuidado de personas recaía desproporcionadamente en las mujeres; de acuerdo con Coneval, ellas dedican a estas actividades 2.5 veces el tiempo que los hombres. Según el estudio del Banco Mundial, una barrera crítica a la participación de las mujeres en el mercado laboral del país es la falta de servicios de cuidado infantil de calidad. Los datos muestran que sólo 5% de las niñas y niños entre 0 y 2 años asiste a algún centro de cuidado, comparado con 35% en promedio en los países de la OCDE.

    La oferta de cuidado infantil en México tiene una cobertura limitada, fragmentada, con limitaciones de acceso, costo y distancia y con una calidad muy heterogénea. Casi la mitad de los municipios no tienen una guardería. Con la pandemia muchas mujeres se han visto obligadas a dejar su trabajo para atender a sus hijos por el cierre de escuelas. Más de 23.5 millones de mexicanas reportaron no estar disponibles para trabajar por atender otras obligaciones, un incremento de 1.4 millones con respecto a fines de 2019. El estudio plantea opciones para promover un mejor sistema de cuidado infantil.

    El estudio también resalta que otra barrera a la inserción laboral de la mujer es la alta tasa de fertilidad adolescente en México, la segunda mayor entre los países de la OCDE. La maternidad temprana es la segunda causa de la deserción escolar de las mexicanas, con impactos negativos de largo plazo. La pandemia agudizó la situación.

    Con el confinamiento y otras restricciones, Conapo proyecta un alza de 12% en embarazos adolescentes. El reporte apunta a opciones como la expansión y acceso a centros de atención reproductiva para adolescentes, potenciar su desarrollo socioemocional y habilidades técnicas, y ampliar programas escolares de atención extendida, entre otras.

    Finalmente, el estudio destaca un tercer grupo de barreras en este tema, relacionadas a leyes existentes y otras políticas, las cuales podrían solucionarse.

    Todo esto afecta a los derechos básicos de las mujeres. También representa una traba y una oportunidad para la recuperación económica de México y su desarrollo inclusivo.

    De acuerdo con el estudio, si las mujeres participaran a la misma tasa que los hombres, el ingreso per cápita podría ser 22% más alto. Al mismo tiempo un grupo de políticas para cerrar esa brecha podría empezar a generar un crecimiento económico adicional de 0.4% anual.

    La pandemia ha convertido un tema crítico para el bienestar y el desarrollo del país en un asunto de extrema urgencia. Se necesitan políticas focalizadas para cerrar las brechas económicas, sociales y de seguridad de las mujeres.

    Fuente: BANCO MUNDIAL 23 de marzo de 2021

    Miércoles, 24 de marzo de 2021

    La FAO y el PMA advierten de que el hambre
    aguda aumentará en más de 20 países

  • Llamamiento para adoptar medidas urgentes y a escala a fin de evitar el aumento del hambre y el riesgo de hambruna

    La Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierten en un nuevo informe que el hambre aguda aumentará en más de 20 países en los próximos meses si no se presta asistencia urgente y a escala.

    El Yemen, Sudán del Sur y el norte de Nigeria encabezan la lista y afrontan un hambre aguda en grado de catástrofe, con familias en determinadas zonas de Sudán del Sur y el Yemen que ya sufren inanición y mueren o están en riesgo de hacerlo, según el informe “Hunger Hotspots” (Lugares críticos con respecto al hambre).

    Aunque la mayoría de los países afectados se encuentran en África, se prevé que el hambre aguda aumente drásticamente en la mayoría de las regiones del mundo, desde Afganistán, en Asia, a la República Árabe Siria y el Líbano, en Oriente Medio, hasta Haití, en América Latina y el Caribe.

    En el mundo, más de 34 millones de personas ya experimentan hambre aguda en grado de emergencia (CIF4), lo que significa que están a un paso de la inanición.

    Uno de los siguientes factores o una combinación de ellos está detrás del aumento previsto de la inseguridad alimentaria aguda en los 20 lugares críticos con respecto al hambre entre marzo y julio de 2021.

  • Los conflictos u otras formas de violencia

  • La enfermedad por coronavirus (COVID-19)

  • Probablemente, los fenómenos climáticos extremos y los fenómenos meteorológicos provocados por La Niña

  • Los brotes de langosta del desierto

  • El acceso cada vez más limitado en algunos países para ayudar a las personas necesitadas

    En el informe se recomiendan medidas críticas a corto plazo en cada lugar crítico con respecto al hambre a fin de abordar las necesidades existentes y futuras.

    Las personas de Sudán del Sur, el Yemen y el norte de Nigeria siguen siendo las que tienen un mayor riesgo de sufrir unos niveles de inseguridad alimentaria aguda crecientes y peligrosamente elevados. En Burkina Faso, la seguridad alimentaria ha mejorado ligeramente desde el pasado octubre, pero la situación sigue siendo muy preocupante.

    Otros países que, según el informe, se sitúan entre los lugares más críticos con respecto al hambre, donde el hambre que supone un riesgo para la vida está aumentando, son Afganistán, Etiopía, Haití, la República Árabe Siria, la República Democrática del Congo y el Sudán.

    Fuente: FAO 23 de marzo de 2021

  • Viernes, 19 de marzo de 2021

    Chiapas. Población Femenina de 12 años y más

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, a través de  la Dirección de Información Geografía y Estadística, presenta el documento “Población Femenina de 12 años y más”.

    Este documento pretende mostrar un panorama general de la Población Femenina de 12 años y más residente en el Estado de Chiapas en el año 2020, tomando como fuente de información los datos publicados por el INEGI como resultado del reciente Censo de Población y Vivienda 2020.

    El total de población del estado de Chiapas es de 5 millones 543 mil 828 personas, de las cuales 2 millones 837 mil 881 son mujeres, cifra que representa 51.19% del total estatal, al interior de la población femenina se tiene un total de 2 millones 115 mil 667 de población de 12 años y más, que representan 74.55%. El grupo de edad con mayor representación porcentual es el de 15 a 19 años con 12.48%, seguido por la población entre 20 y 24 años con 11.38% y en tercer lugar el grupo entre 25 y 29 años con 10.68%

    El promedio de hijas e hijos nacidos vivos es la relación del total de hijas e hijos nacidos vivos de las mujeres de determinada edad, entre el total de mujeres de esa misma edad; hayan tenido o no descendencia.

    El valor para el estado es de 2.34 por cada mujer de 12 años y más; dicho valor aumenta con el aumento de edad de las mujeres para determinar que a mayor edad de la madre se tiene mayor promedio de hijas e hijos nacidos vivos.

    En el estado, las localidades consideradas rurales (menores de 2,500 habitantes), concentran poco menos de la mitad de población femenina de 12 años y más (47.64%), destacando por su participación porcentual las localidades con población entre 1,000 y 2,499 habitantes con 13.99%, en seguida se tienen a las localidades de entre 500 y 999 habitantes con 12.5% y casi a la par las localidades con población entre 500,000 y 999,999 habitantes (11.73%) y aquellas con menos de 250 habitantes (11.72%).

    El promedio de hijas e hijos nacidos vivos en las localidades rurales (menores a 2,500 habitantes) se encuentra por encima del valor estatal; incluso las localidades consideradas urbanas con población entre 2,500 y 4,999 habitantes; no así en las localidades con mayor cantidad de población.

    La mayoría de la población femenina se encuentra soltera (30.21%), en seguida se encuentra la población femenina en unión libre (24.58%); por su parte las mujeres casadas bajo algún régimen, ya sea sólo por el civil o por la iglesia o ambas, acumulan conjuntamente 30.5% del total de las mujeres de 12 años y más a nivel estatal.

    El grupo de mujeres que presenta el promedio más alto de hijas e hijos nacidos vivos corresponde a las viudas, seguidas por aquellas que se encuentran casadas religiosamente, en tercer lugar se encuentran las mujeres casadas civil y religiosamente, posteriormente se encuentran aquellas mujeres casadas sólo por el civil.

    La tasa global de fecundidad se refiere al número promedio de hijos o hijas que tendría cada miembro de una cohorte de mujeres, en el año 2020 el valor registrado en el estado de Chiapas fue de 2.74, sin embargo el valor más alto se registró en las localidades rurales (menos de 2,500 habitantes) con 3.39 hijas o hijos, se observa como a mayor tamaño de población se va reduciendo la tasa global de fecundidad.

    En lo que se refiere a la condición de afiliación a servicios de salud, se tiene que un millón 458 mil 257 mujeres de 12 y más años de Chiapas se encuentran afiliadas a dichos servicios, mientras que 656,661 no cuentan con afiliación a algún servicio de salud.

    En lo que se refiere al nivel de escolaridad entre las mujeres de 12 años y más, es el nivel básico el más representativo con un millón 235 mil 832 mujeres, en seguida se tiene a las mujeres que tienen educación media con 326 mil 555, el tercer lugar lo ocupan las mujeres sin escolaridad con 306 mil 7 personas y por último las mujeres con educación superior con 245 mil 337.

    A nivel estatal poco menos la mitad de las mujeres mayores de 11 años se encuentran económicamente activas ocupadas (PEAO), al desagregar la información por grupo de edad se tiene que el grupo con la mayor participación de ocupación es el de mujeres entre 40 y 44 años (98,484), seguido de las que se encuentran entre 35 y 39 años (111,289) y aquellas que tienen entre 45 y 49 años (82,890).

    Fuente: INEGI 19 de marzo de 2021

    Viernes, 19 de marzo de 2021

    Día Mundial del Síndrome de Down,
    21 de marzo

    El síndrome de Down siempre ha formado parte de la condición humana, existe en todas las regiones del mundo y habitualmente tiene efectos variables en los estilos de aprendizaje, las características físicas o la salud.

    En diciembre de 2011, la Asamblea General designó el 21 de marzo Día Mundial del Síndrome de Down. Con esta celebración, la Asamblea General quiere generar una mayor conciencia pública sobre la cuestión y recordar la dignidad inherente, la valía y las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad intelectual como promotores del bienestar y de la diversidad de sus comunidades. Asimismo, quiere resaltar la importancia de su autonomía e independencia individual, en particular la libertad de tomar sus propias decisiones.

    La incidencia estimada del síndrome de Down a nivel mundial se sitúa entre 1 de cada 1.000 y 1 de cada 1.100 recién nacidos.

    Las personas con síndrome de Down suelen presentar más problemas de salud en general. Sin embargo, los avances sociales y médicos han conseguido mejorar la calidad de vida de las personas con el síndrome. A principios del siglo XX, se esperaba que los afectados vivieran menos de 10 años. Ahora, cerca del 80% de los adultos que lo padecen superan la edad de los 50 años. Un trabajo médico y parental en edades tempranas favorece la calidad de vida y la salud de quienes sufren este trastorno genético al satisfacer sus necesidades sanitarias, entre las cuales se incluyen chequeos regulares para vigilar su desarrollo físico y mental, además de una intervención oportuna, ya sea con fisioterapia, educación especial inclusiva u otros sistemas de apoyo basados en comunidades.

    En 2020, en todo el mundo, nos tuvimos que adaptar a una forma distinta de relacionarnos los unos con los otros. Supuso un gran desafío para todo el mundo y muchas personas se quedaron rezagadas. Sin embargo, fue una oportunidad también para encontrar nuevas formas de conectarse. Esta podría ser una de las repercusiones positivas de la pandemia por COVID-19. En el Día del síndrome de Dwon de este 2021, queremos centrarnos en mejorar las conexiones para asegurar que todas las personas con síndrome de Down puedan conectarse y participar en igualdad de condiciones con los demás.

    Fuente: ONU marzo de 2021

    Jueves, 18 de marzo de 2021

    Organismo de la ONU eleva a 4.7% previsión
    de crecimiento económico mundial para 2021

  • La revisión alcista de su pronóstico realizado en septiembre tiene en cuenta un esperado aumento en el gasto del consumidor en Estados Unidos debido al progreso en la distribución de las vacunas contra el Covid-19 y un vasto paquete de estímulos fiscales, según el informe.

    La economía mundial se encamina a un crecimiento del 4.7% este año gracias a una recuperación más fuerte de la esperada en Estados Unidos, dijo el jueves un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que revisó al alza su pronóstico anterior del 4.3 por ciento.

    La revisión alcista de su pronóstico realizado en septiembre tiene en cuenta un esperado aumento en el gasto del consumidor en Estados Unidos debido al progreso en la distribución de las vacunas contra el Covid-19 y un vasto paquete de estímulos fiscales, según el informe.

    “Se espera que la recuperación global que comenzó en el tercer trimestre de 2020 continúe durante 2021, aunque con una gran cantidad de desigualdad e imprevisibilidad, lo que refleja incertidumbres epidemiológicas, políticas y de coordinación”, dijo el informe.

    A principios de mes, la OCDE también revisó al alza su pronóstico de crecimiento para este año al 5.6% desde el 4.2 por ciento.

    Sin embargo, el informe de 22 páginas de la UNCTAD titulado “¿De la sartén… al fuego?” indicó que el Covid-19 tendrá consecuencias económicas duraderas que requerirán el apoyo continuo del gobierno. Según afirmó, el principal riesgo para el panorama mundial es un “regreso equivocado a la austeridad”.

    El informe estima que el año pasado hubo una caída del 3.9% en la producción, ya que la propagación del coronavirus provocó confinamientos en todo el mundo.

    Calificó el impacto como “exorbitante”, al tiempo que se refirió a la “destrucción de ingresos a una escala sin precedentes”, con la población de los países en desarrollo particularmente afectada.

    Aún así, destacó que habría sido peor si los bancos centrales no hubieran tomado medidas preventivas para evitar el colapso financiero. Los paquetes de ayuda y la recuperación de los precios de los productos básicos, así como la aceleración del desarrollo de vacunas, también ayudaron, según el informe.

    Fuente:EL ECONOMISTA 18 de marzo de 2021

  • Jueves, 18 de marzo de 2021

    Se prevé que la economía mundial crezca un 4,7% este año

  • Las nuevas proyecciones muestran un crecimiento más fuerte de lo esperado en 2021, pero los problemas no abordados de desigualdad, endeudamiento y debilidad de la inversión amenazan las esperanzas de un futuro más resiliente.

    Se prevé que la economía mundial crezca un 4,7% este año, más rápido de lo previsto en septiembre (4,3%), gracias en parte a una recuperación más fuerte en Estados Unidos, donde se esperan avances en la distribución de vacunas y un nuevo estímulo fiscal de 1,9 billones de dólares. para impulsar el gasto de los consumidores, dice un nuevo informe de la UNCTAD.

    Pero esto todavía dejará a la economía global a más de $ 10 billones por debajo de donde podría haber estado a fines de 2021 si se hubiera mantenido en la tendencia prepandémica y con preocupaciones persistentes acerca de la realidad detrás de la retórica de un gobierno más. futuro resiliente.

    La peor parte del impacto de la economía mundial se siente en los países en desarrollo con un espacio fiscal limitado, un endurecimiento de las restricciones de la balanza de pagos y un apoyo internacional inadecuado, según la UNCTAD. Y aunque todas las regiones experimentarán un cambio de rumbo este año, los posibles riesgos económicos y de salud a la baja aún podrían producir deslizamientos.

    De cara al futuro, el informe dice dogmas económicos obsoletos, una cooperación multilateral débil y una renuencia generalizada a abordar los problemas de desigualdad, endeudamiento e inversión insuficiente, todo agravado gracias al COVID-19.

    En países donde los niveles de pobreza ya son altos y una gran parte de la fuerza laboral está trabajando en empleos informales, el impacto inmediato de incluso una pequeña recesión en la actividad económica puede ser devastador. El Banco Mundial estima que 250 millones más de personas caerán en la pobreza (en un punto de referencia diario de $ 3,20) como resultado de la pandemia.

    A pesar de la magnitud de la crisis económica y sanitaria mundial, la cooperación internacional ha quedado muy por debajo de lo que se necesita.

    El informe compara los $ 12 mil millones de servicio de la deuda suspendido (para el año de junio de 2020 a junio de 2021) para los 46 países que participan en la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI) del G20 con los $ 80 mil millones en pagos del servicio de la deuda en 2019 por los 73 DSSI elegibles. países y más de un billón de dólares para todos los países en desarrollo.

    Se espera que la recuperación mundial que comenzó en el tercer trimestre de 2020 continúe hasta 2021, aunque con una gran cantidad de desigualdades e imprevisibilidad, lo que refleja incertidumbres epidemiológicas, políticas y de coordinación.

    El informe ve un regreso equivocado a la austeridad, después de una recesión profunda y destructiva, como el principal riesgo para su panorama global, especialmente en el contexto de mercados laborales fracturados y mercados financieros desregulados en las economías avanzadas.

    Pero incluso a menos que se produzca un retorno inmediato de la austeridad, señala el informe, se necesitará más de un año para que la producción y el empleo vuelvan a sus niveles anteriores al COVID-19 en la mayoría de los países con empleo, desigualdad de ingresos y bienestar público en el mediano plazo dependiendo sobre la evolución de las respuestas políticas.

    El informe ve indicios de que las estrategias de crecimiento emergentes posteriores al COVID-19 en todo el mundo están volviendo a su norma anterior a la crisis, con un énfasis indebido en las exportaciones en partes del este de Asia y Europa occidental, una política monetaria flexible y un consumo impulsado por activos en los EE. UU. y dependencia de las entradas de capital privado y las exportaciones de productos básicos en África y América Latina.

    El paquete de estímulo de 1,9 billones de dólares en Estados Unidos es motivo de aliento. Sin embargo, si bien el paquete contiene grandes transferencias de efectivo, hay mucho menos gasto directo en consumo e inversión, lo que ofrecería la ruta más segura para la expansión de la demanda agregada y una transición verde. Esto hace que el efecto total del paquete sea incierto.

    También hay indicios de que la nueva administración de EE. UU. Está extendiendo sus esfuerzos al nivel multilateral, respaldando una emisión de $ 500 mil millones de nuevos derechos especiales de giro para respaldar la liquidez global en la próxima reunión del G20, previamente bloqueada por la administración Trump.

    Esta es una medida bienvenida pero, según el informe, la magnitud de la amenaza de la deuda, en particular para los países en desarrollo, no puede reducirse sin la condonación de la deuda y la adopción de un mecanismo de renegociación de la deuda que funcione.

    El informe llega a la conclusión de que abordar las tendencias que se refuerzan mutuamente de aumento de la desigualdad, creciente sobreendeudamiento, mercados financieros separados y creciente poder de mercado de las grandes corporaciones reacias a reinvertir sus ganancias en la construcción de capacidades productivas requerirá más que un estímulo económico de una sola vez.

    Pide una reescritura más completa de las reglas del juego económico para que no se repitan los errores de la crisis financiera de 2009 y se alcance el objetivo de una economía global inclusiva, sostenible y resiliente para 2030.

    Fuente: UNCTAD 18 de marzo de 2021

  • Miércoles, 10 de marzo de 2021

    Estadísticas sobre la Mujer

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, a través de  la Dirección de Información Geografía y Estadística, presenta el documento “Estadísticas sobre la Mujer”.

    El interés de esta sección es mostrar la situación que guardan las cifras sobre las mujeres en Chiapas en diferentes aspectos de su vida económica y social.

    La fuente de información principal es el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a través de censos y encuestas y del PNUD en el aspecto de desarrollo humano.

    Los apartados que se actualizaron fueron:

  • Percepción de la seguridad

  • Percepción de las autoridades

  • Educación

  • Población

  • Salud

  • Hogares y vivienda

  • Victimización

  • Población indígena

    Fuente: INEGI 10 de marzo de 2021

  • Martes, 9 de marzo de 2021

    Violencia contra la mujer

    Datos y Cifras

  • La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres.

  • Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

  • La mayoría de estos casos son violencia infligida por la pareja. En todo el mundo, casi un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida.

  • La violencia puede afectar negativamente la salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres y, en algunos entornos, puede aumentar el riesgo de contraer el VIH.

    Las estimaciones más precisas relativas a la prevalencia de la violencia de pareja y la violencia sexual se derivan de las encuestas poblacionales basadas en los testimonios de las víctimas. En un análisis llevado a cabo en 2013 por la OMS en colaboración con la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y el Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica, en el que se utilizaron los datos de más de 80 países, se observó que, en todo el mundo, una de cada tres mujeres (o el 35%) había sido objeto de violencia física o violencia sexual bien dentro o fuera de la pareja.

    Casi un tercio (30%) de todas las mujeres que han tenido una relación ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja. Las estimaciones de prevalencia de la violencia de pareja oscilan entre el 23,2% en los países de ingresos altos y el 24,6% en la región del Pacífico Occidental, al 37% en la región del Mediterráneo Oriental y el 37,7% en la región de Asia Sudoriental.

    El 38% de los feminicidios que se cometen en el mundo son perpetrados por la pareja. Además de la violencia de pareja, el 7% de las mujeres refieren haber sufrido agresiones sexuales por personas distintas de su pareja, si bien los datos a ese respecto son más escasos. Los actos de violencia de pareja y violencia sexual son cometidos en su mayoría por hombres contra mujeres.

    La violencia de pareja (física, sexual y emocional) y la violencia sexual ocasionan graves problemas de salud física, mental, sexual y reproductiva a corto y largo plazo a las mujeres. También afecta a sus hijos y tiene un elevado costo social y económico para la mujer, su familia y la sociedad.

    Repercusión en los niños

  • Los niños que crecen en familias en las que hay violencia pueden sufrir diversos trastornos conductuales y emocionales. Estos trastornos pueden asociarse también a la comisión o el padecimiento de actos de violencia en fases posteriores de su vida.

  • La violencia de pareja también se ha asociado a mayores tasas de mortalidad y morbilidad en los menores de 5 años (por ejemplo, por enfermedades diarreicas o malnutrición).

    Los costos sociales y económicos de este problema son enormes y repercuten en toda la sociedad. Las mujeres pueden llegar a encontrarse aisladas e incapacitadas para trabajar, perder su sueldo, dejar de participar en actividades cotidianas y ver menguadas sus fuerzas para cuidar de sí mismas y de sus hijos.

    Cada vez hay más estudios bien concebidos sobre la eficacia de los programas de prevención y respuesta. Se necesitan más recursos que refuercen la prevención y la respuesta frente a la violencia de pareja y la violencia sexual, en particular en el ámbito de la prevención primaria, a fin de impedir que llegue a producirse.

    Existen datos procedentes de los países de ingresos altos que indican que las intervenciones de sensibilización y la prestación de orientación psicológica para mejorar el acceso a los servicios dirigidos a las víctimas de violencia de pareja son eficaces a la hora de reducir dicha violencia. Los programas de visitas domiciliarias en que participan los servicios periféricos de salud por medio de profesionales de enfermería capacitados también parecen prometedores a efectos de reducir la violencia de pareja. No obstante, aún han de evaluarse para poder ser utilizados en entornos con pocos recursos.

    Entre las estrategias de prevención que podrían dar buenos resultados en entornos de bajos recursos cabe citar las siguientes: aquellas que permiten que la mujer se emancipe económica y socialmente mediante una combinación de microfinanciación y formación en materia de igualdad de género; las que fomentan la comunicación y las relaciones interpersonales dentro de la pareja y la comunidad; las que reducen el acceso al alcohol y su uso nocivo; las que transforman las normas sociales y de género nocivas, mediante la movilización de la comunidad y la educación grupal y participativa de mujeres y hombres con el fin de provocar una reflexión crítica sobre las relaciones de género y de poder desiguales.

    Fuente: OIT 09 de marzo de 2021

  • Lunes, 8 de marzo de 2021

     

    10 millones más de niñas corren el riesgo de
    contraer matrimonio infantil debido a la COVID-19

    Es probable que 10 millones más de niñas contraigan matrimonio para finales de la década, lo que amenaza con revertir años de progreso en la reducción de esta práctica, según un nuevo análisis publicado por UNICEF.

    El informe COVID-19: A threat to progress against child marriage (COVID-19: Una amenaza para el progreso contra el matrimonio infantil), publicado durante el Día Internacional de la Mujer, advierte que el cierre de escuelas, las limitaciones económicas, la interrupción de servicios, las muertes durante el embarazo y las muertes de los progenitores debido a la pandemia aumentan el riesgo de matrimonio para las niñas más vulnerables.

    Incluso antes de la epidemia de la COVID-19, 100 millones de niñas ya corrían el riesgo de contraer matrimonio infantil en la próxima década, a pesar de que esta práctica ha disminuido considerablemente en varios países en los últimos años. En la última década, la proporción de mujeres jóvenes de todo el mundo que se casaron cuando eran niñas se redujo en un 15%, pasando de casi una de cada cuatro a una de cada cinco. Gracias a ello se han evitado unos 25 millones de matrimonios, pero estos progresos se encuentran ahora en peligro.

    El matrimonio infantil tiene consecuencias inmediatas y permanentes para las niñas que sufren esta práctica, ya que tienen más probabilidades de ser víctimas de la violencia doméstica y menos opciones de permanecer en la escuela. El matrimonio infantil también aumenta el riesgo de embarazos precoces y no planificados, lo que provoca complicaciones derivadas del embarazo y mortalidad materna. Esta práctica también puede aislar a las niñas de sus familias y amigos e impedirles participar en sus comunidades, una situación que tiene graves consecuencias para su salud mental y su bienestar.

    La COVID-19 afecta profundamente la vida de las niñas. Las restricciones de movimiento y el alejamiento social asociados a la pandemia dificultan el acceso de las niñas a la atención sanitaria, los servicios sociales y el apoyo comunitario que las protegen contra el matrimonio infantil, los embarazos no deseados y la violencia de género. Mientras las escuelas permanezcan cerradas, las niñas tienen más probabilidades de abandonar los estudios y no volver a ellos. Las pérdidas de empleo y el aumento de la inseguridad económica también pueden obligar a las familias a casar a sus hijas para aliviar su carga financiera.

    Se calcula que 650 millones de niñas y mujeres vivas hoy en día en todo el mundo se casaron cuando eran niñas, y casi la mitad de estos matrimonios se producen en Bangladesh, Brasil, Etiopía, India y Nigeria. Para contrarrestar los efectos de la COVID-19 y poner fin a esta práctica antes de 2030, en consonancia con la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos acelerar significativamente el ritmo del progreso.

    Fuente: UNICEF 08 de marzo de 2021

    Lunes, 8 de marzo de 2021

    El empoderamiento de las mujeres y las niñas es
    esencial para garantizar la seguridad alimentaria sostenible

  • Acto de la FAO, el FIDA y el PMA centrado en la labor de liderazgo de las mujeres dirigida a reconstruir mejor después de la pandemia

    El hambre y las hambrunas persistirán, y la recuperación de las repercusiones de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) será desigual, a no ser que más mujeres de zonas rurales y urbanas ocupen puestos directivos acompañados de un mayor poder de decisión, afirman los responsables de los tres organismos de las Naciones Unidas dedicados a la alimentación con anterioridad al acto que celebrarán el 8 de marzo con ocasión del Día Internacional de la Mujer.

    El acto, organizado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), dirigirá la atención mundial al papel esencial que corresponde a las agricultoras, empresarias y líderes empoderadas para que las mujeres puedan contribuir en igualdad de condiciones a la recuperación de la pandemia de la COVID-19 y a la creación de un entorno favorable a la eliminación de la pobreza, el aumento de la productividad y la mejora de la seguridad alimentaria y la nutrición.

    “En el mundo viven más de 1 100 millones de chicas menores de 18 años con potencial para convertirse en la mayor generación que se haya conocido jamás de mujeres líderes, empresarias y agentes del cambio en aras de un futuro mejor. Sin embargo, las mujeres y las niñas siguen enfrentándose a limitaciones estructurales persistentes que les impiden desarrollar su pleno potencial y obstaculizan sus esfuerzos por mejorar su vida y la de sus hogares y comunidades”.

    El liderazgo de las mujeres reviste especial importancia en las zonas rurales de los países en desarrollo, donde suele pasarse por alto la voz de los 1 700 millones de mujeres y niñas que viven en ellas. El 60 % de las mujeres de Asia meridional y África subsahariana se dedican a la agricultura, pero gozan de menor acceso que los hombres a recursos y servicios, en particular a tierras, finanzas, capacitación, insumos y equipo. Aparte de su labor agrícola, las mujeres soportan una sobrecarga de tareas domésticas y de cuidados de su familia, labores que han aumentado durante la pandemia de la COVID-19. A la vez, las mujeres se ven afectadas de forma más negativa por las repercusiones sociales y económicas de la pandemia de la COVID-19, en particular por pérdidas de medios de vida y disminuciones de sus ingresos personales.

    La mayor presencia de mujeres no se reduce sin más a una cuestión de igualdad de género. Las dirigentes femeninas pueden promover el mejor acceso y control por parte de las mujeres con respecto a los bienes y los insumos productivos, lo cual impulsa su productividad y sus ingresos, redunda en seguridad alimentaria y eleva sus oportunidades de empleo y sus salarios reales.

    Según varias investigaciones, si las agricultoras tuvieran el mismo acceso a los recursos productivos que los hombres, los rendimientos podrían aumentar del 20 % al 30 % y la producción agrícola total del 2,5 % al 4 %, con lo cual saldrían de la pobreza entre 100 y 150 millones de personas.

    La FAO se afana por fortalecer la participación y el liderazgo de las mujeres rurales en los sistemas agroalimentarios. También está en contacto con organizaciones de agricultores para velar por que se escuche la voz de las mujeres rurales y promueve enfoques transformadores de género para poner en cuestión las normas socioculturales injustas que imperan en las comunidades rurales. Además, la FAO ayuda a los gobiernos a adoptar políticas y estrategias que aborden las necesidades y aspiraciones de las mujeres y niñas del medio rural al permitirles participar en la adopción de decisiones y asumir puestos de liderazgo. Ello supone también potenciar las aptitudes de liderazgo y la autoconfianza de las mujeres y crear conciencia en materia de género en las instituciones nacionales y locales. Dentro de la Organización, la FAO ha establecido un Comité de las mujeres, que ofrece un espacio inclusivo y seguro dimanante del carácter diverso y enérgico de la fuerza laboral femenina de la FAO. La Organización también creó incentivos en relación con las perspectivas de carrera de sus funcionarias a fin de lograr la paridad de género en todos los niveles y en todas las categorías de trabajos.

    El FIDA viene aplicando desde 2009 un enfoque de “metodologías basadas en los hogares” para reforzar la igualdad de papeles y la capacidad decisoria de las mujeres dentro de los hogares, grupos y comunidades. Datos relativos a Uganda, Rwanda, Kirguistán y otros países han mostrado que las mujeres que toman parte en el programa asumen funciones de liderazgo en sus organizaciones y comunidades y ejercen mayor influencia en la adopción de decisiones en sus hogares. A raíz de ello ha aumentado la productividad agrícola.

    La seguridad alimentaria y la desigualdad de género están íntimamente ligadas a desventajas que comienzan a una edad temprana. En muchos países, la niñez de que gozan los varones y las hembras presenta grandes variaciones. Los varones comen primero y reciben más alimentos que sus hermanas, se encargan de menos tareas domésticas y contraen matrimonio a una edad más tardía. En el caso de las niñas, puede que su niñez esté dominada por el matrimonio y no por la actividad escolar. La labor del PMA dirigida a lograr la igualdad de género comienza en la escuela, donde se apoyan o ejecutan programas de alimentación escolar en más de 70 países, lo cual contribuye a elevar la asistencia a la escuela de las niñas. Ello les facilita un mayor acceso a la educación, reduce el riesgo de matrimonio infantil y otras formas de violencia de género y aumenta las futuras oportunidades de las niñas en cuanto a medios de vida y liderazgo.

    Fuente: FAO 06 de marzo de 2021

  • Lunes, 8 de marzo de 2021

    ¿Qué datos tiene el CONEVAL sobre
    la situación de las mujeres en México?

    Desde hace más de 10 años, el CONEVAL genera información que sirve de insumo para el diseño y la evaluación de la política de desarrollo social orientada a reducir las brechas de género en el acceso a los derechos sociales.

    En esta ocasión, te compartimos algunos análisis y documentos que el Consejo ha generado para tener un panorama sobre el vínculo entre la pobreza y las mujeres en México.

    Medición multidimensional de la pobreza 2008-2018

    Cada dos años, el CONEVAL publica los resultados de la medición de pobreza a nivel nacional y por grupo de población. Esta proporciona el porcentaje de mujeres en el país que se encuentra en situación de pobreza y que carece de acceso a la alimentación, salud, educación, seguridad social, servicios básicos de la vivienda, así como de calidad y espacios en la misma.

    Pobreza y género: hacia un sistema de indicadores 2008-2018

    Este sistema está integrado por 30 indicadores que analizan la desigualdad de género en términos de la conformación de los hogares, el acceso a la educación, a la salud, a la seguridad social, a la alimentación, el trabajo remunerado, el ingreso, las características de la vivienda y el trabajo doméstico no remunerado, los cuales muestran la relación entre las inequidades de género y la situación de la pobreza de las personas. La actualización que en esta ocasión se presenta permite observar el comportamiento de los indicadores de 2008 a 2018.

    Sistema de Información de Derechos Sociales

    En el Sistema de Información de Derechos Social (SIDS) puedes consultar 161 indicadores sobre las brechas que enfrentan las mujeres indígenas en el acceso a sus derechos sociales.

    Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020

    El informe presenta un análisis sobre las condiciones de pobreza, salud y trabajo que presentan las mujeres. También, señala algunas condiciones que limitan el ejercicio de sus derechos sociales y que las colocan en una mayor condición de vulnerabilidad frente a la pandemia de COVID-19. Para atender estos desafíos, el CONEVAL propone recomendaciones puntuales en materia de políticas públicas.

    Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP)

    Trimestralmente, el CONEVAL publica el ITLP para conocer la evolución de los ingresos laborales a nivel nacional y en grupos de población vulnerable, como es el caso de las mujeres.

    DataMun: datos del avance municipal

    Esta plataforma tiene indicadores a nivel municipal agrupados en siete categorías temáticas. Respecto al género, encontrarás información sobre la situación de las mujeres y hombres en el ámbito laboral, trabajo no remunerado y la participación en puestos titulares de administraciones públicas municipales.

    Fuente: CONEVAL 08 de marzo de 2021

    Viernes, 5 de marzo de 2021

    América Latina es la región en desarrollo
    más afectada del mundo por la pandemia

    La economía latinoamericana se contrajo un 7,7% y casi tres millones de empresas cerraron en 2020 a causa de la pandemia. Además, la región registró cerca del 28% de las muertes por COVID-19 a nivel mundial pese a que en su territorio vive apenas el 8,4% de la población del planeta, revela la comisión económica de la ONU para la región en un informe en el que urge a mantener las ayudas de emergencia al menos durante este año para paliar el impacto social de la crisis.

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó un análisis del impacto de la pandemia que alerta una vez más sobre los problemas estructurales en los países de la región y llama a invertir en un estado de bienestar y una sociedad del cuidado.

    El “Panorama Social de América Latina 2020” da cuenta de una contracción del Producto Interno Bruto regional de 7,7% y del cierre de 2,7 millones de empresas con el consecuente incremento del desempleo, que afecta desproporcionadamente a las mujeres.

    Pero lo peor de todo es que con sólo el 8,4% de la población mundial, la región haya registrado el 27,8% de las muertes por COVID-19.

    La emergencia sanitaria profundizó las desigualdades estructurales que a lo largo de los años han dado como resultado altos niveles de informalidad, falta de protección social y baja productividad.

    Además, la pandemia evidenció graves carencias y fragilidad en los sectores de la salud, la educación y los cuidados.

    El estudio señala que todo esto ocurrió a pesar de las medidas de emergencia que tomaron los gobiernos para encarar la crisis y más aún, advierte que la pobreza y la pobreza extrema seguirán creciendo hasta un punto que no se había observado en muchos años.

    “Las medidas de protección social han evitado un mayor aumento de la pobreza y pobreza extrema pero hay un retroceso de doce años en la pobreza y de 20 años en la pobreza extrema”, dijo la responsable de la CEPAL.

    Detalló que esas medidas cubrieron a cerca del 50% de la población y costaron unos 86.000 millones de dólares entre marzo y diciembre del año pasado. Sin embargo, la cifra de latinoamericanos pobres que viven con un ingreso máximo de tres veces la línea de pobreza llegó a 491 millones, es decir, el 80% de la población de la región.

    Para impulsar el estado de bienestar, la CEPAL aboga por un pacto social y político genuino que aborde las diferencias en el acceso a recursos y que se ocupe de las desigualdades profundas y las brechas estructurales que existen en la región.

    Fuente: ONU 04 de marzo de 2021

    Jueves, 4 de marzo de 2021

     

    Por lo menos 1 de cada 7 niñosy jóvenes ha vivido
    confinado en el hogar durante gran parte del año

    Por lo menos 1 de cada 7 niños, es decir, 332 millones en todo el mundo, ha vivido bajo políticas de confinamiento obligatorias o recomendadas a nivel nacional durante al menos nueve meses desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, lo que supone un riesgo para su salud mental y su bienestar advirtió UNICEF.

    Aunque casi todos los niños del mundo han vivido bajo alguna forma de confinamiento intermitente durante el último año, el nuevo análisis de UNICEF, que utiliza datos del registro de respuestas gubernamentales a la COVID-19 de Oxford, se refiere a algunas de las condiciones de confinamiento más duraderas en todo el mundo.

    Según el análisis, 139 millones de niños en todo el mundo han vivido bajo una situación de confinamiento obligatorio en el hogar a nivel nacional durante al menos nueve meses desde que la COVID-19 fue calificada como pandemia el 11 de marzo de 2020 –lo que significa que están obligados a permanecer en casa con pocas excepciones–, entre ellos los niños de países como Paraguay, Perú y Nigeria. El resto de los 332 millones, es decir, 193 millones, han vivido bajo políticas de confinamiento en el hogar recomendadas a nivel nacional durante el mismo período de tiempo.

    A medida que la pandemia entra en su segundo año, el impacto en la salud mental y el bienestar psicosocial de los niños y jóvenes está pasando factura. En América Latina y el Caribe, una encuesta reciente de U-Report de UNICEF entre los jóvenes generó más de 8.000 respuestas y reveló que más de una cuarta parte había sufrido casos de ansiedad, y un 15% depresión.

    Incluso antes de la pandemia, los niños y los jóvenes soportaban la mayor parte de los riesgos en materia de salud mental, ya que la mitad de los trastornos mentales surgen antes de los 15 años, y el 75% al principio de la edad adulta. La mayoría de las 800.000 personas que mueren por suicidio cada año son jóvenes, y las autolesiones son la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años, con tasas más altas entre las adolescentes. Se calcula que en todo el mundo 1 de cada 4 niños vive con un progenitor que padece un trastorno mental.

    En el caso de los niños que sufren situaciones de violencia, abandono o abusos en el hogar, los cierres han dejado a muchos de ellos desamparados en compañía de sus maltratadores y sin el apoyo de los maestros, las familias ampliadas y las comunidades. Los niños que pertenecen a los grupos de población vulnerables –como los que viven y trabajan en la calle, los niños con discapacidades y los que viven en entornos donde se producen conflictos– corren el riesgo de que sus necesidades de salud mental no se tengan en cuenta en absoluto.

    Según la OMS, la pandemia de COVID-19 ha perturbado o interrumpido los servicios esenciales de salud mental en el 93% de los países de todo el mundo, mientras que la demanda de apoyo a la salud mental está aumentando. Un estudio realizado en 194 ciudades de China reveló que el 16% de los encuestados declaró síntomas depresivos de moderados a graves durante la pandemia, y el 28% síntomas de ansiedad de moderados a graves.

    A finales de este año, UNICEF dedicará su principal informe bienal, el Estado Mundial de la Infancia, a la salud mental de los niños y los adolescentes, en un esfuerzo por aumentar la concienciación sobre este desafío mundial, ofrecer soluciones y alentar a los gobiernos a que presten mayor atención a esta cuestión.

    Fuente: UNICEF 04 de marzo de 2021

    Jueves, 4 de marzo de 2021

     

    Las escuelas de más de 168 millones de niños
    del mundo llevan casi un año entero cerradas

    Las escuelas de más de 168 millones de niños del mundo llevan casi un año cerradas por completo debido a los confinamientos impuestos por la COVID-19, según los nuevos datos que ha publicado hoy UNICEF. Además, en torno a 214 millones de niños del mundo (uno de cada siete) han perdido más de tres cuartas partes de la educación presencial.

    El informe Análisis del cierre de las escuelas pone de relieve que 14 países del mundo permanecieron cerrados en gran medida desde marzo de 2020 hasta febrero de 2021. Dos terceras partes de esos países se encuentran en América Latina y el Caribe, y casi 98 millones de niños en edad de asistir a la escuela resultaron afectados. De los 14 países, las escuelas de Panamá son las que más días permanecieron cerradas, seguidas de las de El Salvador, Bangladesh y Bolivia.

    El cierre de las escuelas tiene consecuencias desastrosas para la educación y el bienestar de los niños. Los niños más vulnerables y los que no pueden acceder a la educación a distancia tienen más probabilidades de no regresar nunca a la escuela, e incluso de ser víctimas del matrimonio infantil o el trabajo infantil. Según los últimos datos publicados por la UNESCO, más de 888 millones de niños de todo el mundo siguen sufriendo interrupciones en su educación debido al cierre total o parcial de las escuelas.

    Para la mayoría de niños en edad escolar del mundo, las escuelas son el único lugar en el que pueden relacionarse con sus compañeros, encontrar apoyo, acceder a servicios de salud e inmunización y obtener comidas nutritivas. Cuanto más se prolonga el cierre de las escuelas, más tiempo pasan los niños sin acceder a estos elementos fundamentales de la infancia.

    A medida que los estudiantes regresan a las clases, necesitarán ayuda para volver a adaptarse y ponerse al día con su educación. Los planes de reapertura de las escuelas deben incluir iniciativas para que los niños recuperen la educación perdida. UNICEF exige a los gobiernos que den prioridad a las necesidades específicas de cada estudiante ofreciendo actividades de recuperación, servicios de salud y nutrición y medidas relacionadas con la salud mental y la protección en las escuelas, con objeto de fomentar el desarrollo y el bienestar de los niños y los adolescentes.

    Fuente: UNICEF 03 de marzo de 2021

    Jueves, 4 de marzo de 2021

     

    OPS insta a detectar a tiempo los defectos congénitos

    En América Latina y el Caribe, 15 países cuentan con sistemas de vigilancia de estas anomalías que causan anualmente casi 20 mil fallecimientos de niños de hasta 28 días de vida.

    En América Latina y el Caribe aproximadamente 1 de cada 5 defunciones durante los primeros 28 días de vida – casi 20.000- se debe a defectos congénitos, anomalías que pueden ser estructurales o funcionales, y que ocurren durante la gestación. Los más comunes y graves son los defectos cardíacos congénitos, los defectos del tubo neural y anomalías cromosómicas como el síndrome de Down. “.

    En América Latina y el Caribe, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela cuentan con un sistema de vigilancia de defectos congénitos.

    La OPS trabaja desde hace años para concientizar sobre el problema y para implementar acciones de vigilancia en los sectores de salud y de gobierno. Sin embargo, todavía hay un largo camino por recorrer.

    El CLAP de la OPS está colaborando con las acciones para la construcción de un registro regional de defectos congénitos a partir de los reportes de los sistemas de vigilancia de los países.

    Fuente: OPS 03 de marzo de 2021

    Lunes, 1 de marzo de 2021

     

    Chiapas. Población Hablante de Lengua Indígena(PHLI)2020

    Cifras febrero 2021

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, presenta la Población Hablante de Lengua Indígena (PHLI) 2020, actualizado al mes de febrero del 2021.

    Este documento pretende mostrar un panorama general de la Población Hablante de Lengua Indígena (PHLI) residente en el Estado de Chiapas en el año 2020, tomando como fuente de información los datos publicados por el INEGI como resultado del reciente Censo de Población y Vivienda 2020.

    El estado de Chiapas es la entidad que concentra el mayor número de población de 3 años y más hablante de lengua indígena (PHLI) con 1´459,648 personas, dicha cifra representa 19.82% del total a nivel nacional. El segundo estado con mayor PHLI es Oaxaca con 1´221,555 personas (16.59%), esta cifra es 238,093 personas menos que la PHLI registrada en Chiapas.

    La PHLI del estado de Chiapas representa 28.17% del total estatal de población de 3 años y más, lo anterior se puede interpretar que por cada 100 personas de 3 años y más, 28 hablan alguna lengua indígena.

    Entre el año 2015 y 2020 la PHLI en el estado de Chiapas aumentó 250,591 personas, al pasar de 1´209,057 a 1´459,648, el dato de 2020 se encuentra integrado por 714,600 hombres (49%) y 745,048 mujeres (51%).

    La pirámide de PHLI muestra que la mayor parte de dicha población se encuentra en edad infantil, juvenil y en edad productiva, por lo que de manera general se considera una población joven.

    En Chiapas, al 2020 la PHLI y que también habla español fue de 1´036,366 personas, cifra que representa 71% del total estatal; por su parte aquella población que sólo habla alguna lengua indígena sumó 397,179 personas que representan 27.2% del total estatal.

    Del total de PHLI en Chiapas, 429,981 asisten a la escuela, lo que representa 29.46%; en contraparte se tiene que 1´029,428 personas hablantes de lengua indígena no asisten a la escuela, dicho valor representa 70.53%.

    Por nivel de escolaridad, 304,453 personas de la PHLI de Chiapas no tiene escolaridad; 1´001,150 personas cuentan con educación básica; 121,798 personas tienen educación media superior y 30,293 personas cuentan con educación superior.

    En lo que se refiere a la condición de afiliación a servicios de salud, se tiene que 1´130,723 personas de la PHLI de Chiapas se encuentra afiliada a dichos servicios, mientras que 328,696 no cuentan con afiliación a servicios de salud.

    Fuente: SH 01 de marzo de 2021

    Lunes, 1 de marzo de 2021

    La Secretaría de Hacienda, en el marco del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica, a través de  la Dirección de Información Geografía y Estadística informa la actualización de Compendio de Información Geográfica y Estadística de Chiapas (CIGECH):

    En este documento obtendrás un panorama completo del estado con el Compendio de Información Geográfica y Estadística de Chiapas, amplio documento temático que contiene mapas e información sociodemográfica y económica que permite conocer la situación estatal en distintos rubros.

    Para facilitar su consulta los archivos en formato pdf han sido separados por tema para que puedas descargar la información que sea de tu interés.

    Esta información esta disponible para su consulta en el Geoweb , herramienta geográfica para desplegar de manera cartográfica la distribución espacial de la información estatal.

    Fuente: SH 01 de marzo de 2021

    Viernes, 26 de febrero de 2021

    Nueva edición del Observatorio Demográfico
    de América Latina y el Caribe 2020

    El impacto de la pandemia del coronavirus (COVID-19) en la mortalidad de los países de la región y los posibles efectos de las muertes asociadas a esta enfermedad en la esperanza de vida al nacer de los 38 países y territorios de la región, son analizados en la nueva edición del Observatorio Demográfico de América Latina y el Caribe 2020, documento elaborado por el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE)-División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

    De acuerdo al documento, la aparición del COVID-19 golpeó a la región en un contexto de mejoras generalizadas y sistemáticas de la esperanza de vida concomitante con algunos retrocesos en ciertas causas de muerte y la presencia aún significativa de cargas de enfermedad asociadas a la desigualdad persistente.

    Agrega que, desde el primer caso detectado en América Latina y el Caribe (Brasil, 25 de febrero de 2020), la pandemia ha presentado grandes retos económicos y sociales para la región, que van desde efectos directos en los sistemas de salud y en la salud de la población a los efectos indirectos generados por las medidas de distanciamiento social, con consecuencias en la oferta y la demanda económica, la suspensión de ciertas actividades productivas, el aumento del desempleo y la recesión económica mundial. La vulnerabilidad ante la pandemia se exacerba con los desafíos estructurales de la pobreza, la profunda desigualdad y la debilidad de los sistemas de protección social y salud en la región, señala la publicación.

    El Observatorio revela que los diez países con mayor número de defunciones cuya causa se clasifica como COVID-19 hasta el 31 de octubre de 2020 por cada 100.000 habitantes son Perú, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, México, Argentina, Panamá, Colombia y Bahamas. En ese grupo, el rango de valores oscila entre 104,2 y 36,1 defunciones clasificadas como COVID-19 por 100.000 habitantes.

    La evidencia indica que la mortalidad por COVID-19 es efectivamente mayor para la población de edades avanzadas. Además, una vez producido el contagio del virus, la mortalidad es más elevada en lugares con sistemas de salud fragilizados, donde hay más comorbilidades y, por ende, menor esperanza de vida al nacer. Los países con una mayor proporción de población adulta mayor, por una parte, y con una menor esperanza de vida al nacer, por otra, pueden resultar más afectados por la mortalidad de la pandemia una vez que estén infectados, a partir de las características observadas de mortalidad por el virus.

    Asimismo, el documento señala que, de acuerdo a las investigaciones, el impacto mayor en la esperanza de vida al nacer se registraría en América del Norte, Europa y en América Latina y el Caribe debido a su estructura de población envejecida. En esas regiones, cada aumento porcentual en la prevalencia del COVID-19 puede disminuir la esperanza de vida al nacer en aproximadamente 0,1 años. Con una prevalencia del 10%, se perdería aproximadamente 1 año de esperanza de vida, y a 50%, 5 años. Cinco años menos en la esperanza de vida al nacer de América Latina y el Caribe significa retroceder a los niveles de 20 años atrás en la región. Así, América Latina y el Caribe puede ser una de las regiones más afectadas debido a su estructura por edades envejecidas.

    El Observatorio Demográfico 2020 advierte que la tasa de letalidad por el COVID-19 puede ser cambiante y no estable, tanto por las mutaciones del virus y la población afectada como por los cambios en la práctica médica y en el tratamiento a medida que esta “aprende” con la pandemia, algo que, a su vez, puede ser diferente en los distintos países. Asimismo, el conocimiento sobre la prevalencia de la enfermedad acumulada en un año sigue siendo imprecisa. Con todo, aunque puede parecer apresurado indicar si los comportamientos observados impactan en la esperanza de vida al nacer, los resultados de las simulaciones alertan sobre probables estancamientos o retrocesos en este indicador. Pueden ser mayores si se considera el contexto de profundas desigualdades característico de la región, que puede estar incidiendo en grupos poblacionales en situación de mayor vulnerabilidad. Junto con ello, no se puede descartar un aumento de las muertes por enfermedades no tratadas debido a la crisis y a la falta de acciones claras por parte de los gobiernos para concientizar a la población sobre la necesidad de continuar los tratamientos en curso, así como los chequeos preventivos.

    Fuente: CEPAL 23 de febrero de 2020

    Jueves, 25 de febrero de 2021

    Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020

    En un contexto en el que enfrentamos una crisis económica, de salud pública y social, cuyo desarrollo y efectos aún no son totalmente conocidos, el CONEVAL da a conocer el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020 que proporciona información sobre la situación social del país a partir del análisis de la evolución de la pobreza en México en la última década y el análisis de algunas de las condiciones socioeconómicas de los grupos históricamente discriminados, así como un estudio exploratorio de la política nacional de desarrollo social y su enfoque territorial.

    En el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020 se comparten algunas recomendaciones por grupo poblacional para su atención en el corto plazo. Se enlistan a continuación al menos una por cada sector.

    Mujeres: implementar acciones y programas integrales que compensen la carencia de acceso a seguridad social para las mujeres en situación de pobreza y madres jefas de familia.

    Niños: garantizar su acceso a la alimentación y educación con énfasis en los hogares en situación de pobreza.

    Jóvenes: continuar con la promoción para que los jóvenes se inserten de manera exitosa en el mercado laboral.

    Población con discapacidad: generar estrategias que aseguren igualdad de oportunidades para los trabajadores con discapacidad y que permitan recopilar información de este sector de la población.

    Personas mayores: garantizar el esquema universal de pensiones para la población mayor de 65 años, entendido como un derecho en términos de su subsistencia y dignidad.

    Población indígena: generar estrategias que aseguren igualdad de oportunidades para las personas indígenas, que permitan el acceso a empleos fuera de condiciones precarias y que garanticen el acceso a la seguridad social.

    Dichas recomendaciones buscan desplegar mecanismos de reparación, desarrollo de capacidades, eliminación de barreras e incentivos discriminatorios, esenciales para la construcción de una política efectiva de bienestar que contribuya a la reducción de la pobreza.

    Fuente: CONEVAL 15 de febrero de 20210

    Jueves, 11 de febrero de 2021

     

    La OPS insta a países de las Américas a robustecer su preparación para la vacunación contra la COVID-19

    La Organización Panamericana de la Salud (OPS) insta a los países de las Américas a asegurarse de que estén preparados para el despliegue de las vacunas contra la COVID-19. La información proporcionada voluntariamente a la OPS por los países muestra importantes avances y también brechas.

    Las áreas clave para un despliegue exitoso de las vacunas incluyen el desarrollo de planes nacionales de vacunación, establecer procesos regulatorios acelerados, capacitación de los trabajadores de salud y fortalecer la capacidad de la cadena de frío.

    Al 8 de febrero, 30 países de las Américas ofrecieron información sobre su preparación para la vacunación contra la COVID-19 a través de la Herramienta de Preparación para la Introducción de Vacunas, o VIRAT, una plataforma en línea mantenida por la OPS/OMS, UNICEF y el Banco Mundial. De éstos, 21 compartieron su plan nacional de vacunación y 20 revisaron sus equipos y procedimientos de cadena de frío. Se requieren tres rangos de temperatura de cadena de frío para las diversas vacunas COVID-19 disponibles o en desarrollo: + 2-8°C, -20°C y -70°C.

    El subdirector de la OPS, Jarbas Barbosa, alentó a los ministros de salud a ofrecer actualizaciones periódicas sobre su preparación a través de VIRAT, ya que permite identificar sus necesidades de cooperación técnica. Esta plataforma evalúa la preparación de los países para el despliegue de vacunas COVID-19 en diez áreas: planificación y coordinación; presupuesto; regulación; priorización, focalización y vigilancia; oferta de servicios; capacitación y supervisión; monitoreo y evaluación; vacunas, cadena de frío, logística e infraestructura; vigilancia de seguridad; y generación de demanda y comunicación.

    Fuente: OPS 09 de febrero de 2021

    Jueves, 11 de febrero de 2021

     

    OPS mantiene recomendación de utilizar vacunas COVID-19 que llegarán por COVAX a las Américas pese a nuevas variantes

    “Tenemos a nuestro alcance toda una generación de vacunas eficaces para prevenir la infección y, especialmente, la enfermedad grave”, señaló. “En el futuro, es posible que tengamos que adaptar nuestras estrategias, pero continuaremos confiando en estas vacunas hasta entonces. El desafío de hoy sigue siendo garantizar que estas vacunas se distribuyan de manera rápida y justa en la región, comenzando por aquellos que más las necesitan”.

    Hasta el momento, 20 países de la región han reportado la presencia de al menos una de las tres variantes que generan preocupación, indicó la Directora de OPS. La evidencia sugiere que dos de las variantes — la B117, detectada por primera vez en el Reino Unido, y la P.1, detectada por primera vez en Brasil — podrían transmitirse más fácilmente.

    La Red Regional de Vigilancia Genómica de la OPS está rastreando las variantes que generan preocupación, trabajando en estrecha colaboración con esfuerzos similares en todo el mundo. “Hay equipos de investigación de campo sobresalientes que trabajan en lugares como Manaos, Brasil, enfocados en este tema y que nos proporcionan información lo más rápido posible”, destacó Etienne, refiriéndose a la ubicación donde se originó la variante P.1.

    La Red ha aumentado la capacidad de secuenciar muestras virales en un 50% desde principios de 2021. Ahora, al menos 11 países de la región pueden secuenciar muestras del virus y detectar nuevas variantes.

    Fuente: OPS 10 de febrero de 2021

    Viernes, 5 de febrero de 2021

    CEPAL lanzará informe especial COVID-19 sobre la autonomía económica de las mujeres en la recuperación pospandemia

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) lanzará el miércoles 10 de febrero de 2021, a las 11:00 horas de Chile (GMT-3), el Informe Especial COVID-19 Nº9, titulado La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad, que aborda los efectos de la pandemia en el empleo y los ingresos de las mujeres y propone acciones para la igualdad de género en la recuperación.

    El documento, el noveno de una serie que elabora la CEPAL sobre la evolución y los efectos de la pandemia de COVID-19 en América Latina y el Caribe, será presentado en conferencia de prensa por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo regional de las Naciones Unidas.

    El informe examina los efectos del COVID-19 en sectores económicos con alta participación de mujeres, así como los obstáculos que estas enfrentan para acceder a la economía digital, tema clave para alcanzar la autonomía en un contexto de aceleración de la digitalización debido a la pandemia. También se analizan los desafíos en materia fiscal para una recuperación con igualdad de género.

    Fuente: ONU 03 de febrero de 2021

    Viernes, 5 de febrero de 2021

    Estadísticas a propósito del día Mundial contra el Cáncer
    (4 de febrero)

    En México, entre enero y agosto de 2020 se registraron 683 823 defunciones, de las cuales 9% se deben a tumores malignos (60 421). Un año antes, en 2019, se registraron 747 784 defunciones, de las cuales 12% se deben a tumores malignos (88 683).

    La distribución porcentual por sexo indica que hay más fallecimientos en mujeres (51%) que en los hombres (49%) por esta causa.

    Las tasas de defunciones por tumores malignos indican que, en los primeros grupos de edad (antes de los 30 años), no se superan las 12 defunciones por cada cien mil habitantes en cada grupo de edad y en los hombres las tasas son más altas que en las mujeres, aspecto que se revierte a partir de los 30 años y hasta los 59 años.

    La tasa de defunción por sexo aumenta conforme avanza la edad y es de 1 140.10 defunciones por cada cien mil hombres de 80 años y más; en este grupo la brecha respecto a las mujeres casi se duplica (674.43 defunciones por cada 100 mil mujeres).

    Fuente: INEGI 04 de febrero 2021.

    Martes, 15 de diciembre de 2020

     

    La OPS actualiza las funciones esenciales de salud pública para los países de las Américas

    La Organización Panamericana de la Salud (OPS) urgió hoy a los países de las Américas a actualizar las funciones esenciales de salud pública (FESP) que todo sistema de salud debería cumplir como un medio para brindar servicios y acciones de calidad, enfrentar epidemias y avanzar hacia la salud universal.

    En el marco del Día de la Salud Universal, que se celebra cada 12 de diciembre para aumentar la conciencia sobre la importancia del acceso a la salud como un derecho humano esencial, la OPS lanzó la publicación Las funciones esenciales de salud pública en las Américas: una renovación para el siglo XXI.

    Las once funciones esenciales que los sistemas de salud deberían observar se basan en evaluar el estado de salud de la población y los factores de la mala salud, desarrollar políticas para fortalecer los sistemas de salud y abordar los determinantes, asignar los recursos necesarios, y garantizar el acceso a todas las intervenciones y servicios de salud pública.

    Como novedad, las funciones esenciales se enmarcan como capacidades institucionales que los países deberían fortalecer para una apropiada formulación de acciones de salud pública. Asimismo, se asume un rol de participación de la sociedad civil y actores claves como parte del proceso de desarrollo de políticas, y no se los limita a ser facilitadores de la prestación de servicios. También, asumen más relevancia las intervenciones intersectoriales que abordan los determinantes sociales de la salud.

    Fuente: OPS 11 de diciembre de 2020

    Martes, 15 de diciembre de 2020

    Aumento del riesgo de violencia en el hogar contra
    niñas, niños y adolescentes en tiempos de COVID-19

  • El documento elaborado en conjunto por CEPAL, UNICEF y la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre Violencia contra los Niños recomienda acciones concretas para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19.

    El documento Violencia contra niños, niñas y adolescentes en tiempos de COVID-19 alerta que estimaciones recientes calculan una prevalencia del 55% de agresión física y 48% de agresión psicológica en la crianza en América Latina y el Caribe.

    Asimismo, agrega que, en el marco de la contención de la pandemia, se han reducido factores de protección y se han exacerbado los riesgos de violencia. De un lado, se constata una menor capacidad de detección de incidentes de violencia debido al aislamiento físico y al cierre de actividades presenciales en instituciones educativas y centros de primera infancia, la reducción en la oferta social de los Estados y la crisis económica que ha impactado el nivel de ingresos en los hogares.

    A lo anterior se suma la cobertura limitada de acceso a internet y la brecha generacional en conocimientos sobre entorno digital en los adultos, que limita la labor de adecuado monitoreo y acompañamiento a niñas y niños que hoy pasan más tiempo en línea.

    De igual forma, el informe advierte que los factores de riesgo para que niñas, niños y adolescentes sean víctimas de violencia en el hogar se han exacerbado. Entre estos, se resalta el incremento en los reportes de violencia contra la mujer (que tiene una estrecha relación con violencia perpetrada contra niñas, niños y adolescentes), el aumento en el estrés y la ansiedad, el impacto económico en la niñez y adolescencia, el incremento de la actividad en línea tanto de niñas, niños y adolescentes, como de los perpetradores de violencia sexual.

    Para abordar la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el marco de la respuesta a la crisis del COVID-19, el documento propone recomendaciones adicionales a las políticas, programas y acciones con que se contaba antes de la crisis:

    1.- Poner a la niñez en el centro de las políticas y planes para la recuperación económica de los países para revertir el incremento de la pobreza y erradicar inequidades históricas que perpetúan desafíos estructurales como la violencia basada en el género y la violencia contra niños, niñas y adolescentes, al mismo tiempo, que se reconstruye la confianza en las instituciones democráticas.

    2.- Optimizar recursos mediante la convergencia de servicios que, entre otras, permita atender de forma coordinada los casos de violencia contra las mujeres y contra las niñas, niños y adolescentes; que amplíe el número de perceptores de oferta pública de servicios; que brinde atención específica y diferencial a las poblaciones que ya estaban en vulnerabilidad, y que promuevan la economía del cuidado atendiendo el equilibrio en la distribución de roles y tareas.

    3.- Brindar atención para la salud mental y apoyo psicosocial en forma universal y gratuita para prevenir y atender trastornos de salud mental como depresión, ansiedad, tendencias suicidas y estrés en padres, madres y cuidadores, y en los propios niños, niñas y adolescentes, y a su vez promover prácticas asertivas de crianza y comunicación en el hogar.

    4.- Asegurar el acceso universal a internet de todos los niños, niñas y adolescentes en áreas no cubiertas, así como la difusión de dispositivos electrónicos a las niñas, niños y adolescentes para asegurar su educación continua.

    5.- Proteger a la niñez frente a la violencia en línea, difundiendo mensajes sobre el comportamiento seguro y responsable en línea y adoptando medidas concretas para combatir adecuadamente la violencia en internet.

    6.- Garantizar la protección social universal para las familias incluyendo estímulos en efectivo, cobertura universal de salud y reconociendo la protección de la infancia, la salud mental y la educación como servicios esenciales y parte de una respuesta intersectorial basada en derechos.

    7.- Asignar una inversión sostenida en la infancia y fortalecer los servicios para el bienestar y la protección de la niñez frente a todas las formas de violencia.

    8.- Promover políticas laborales orientadas a apoyar la parentalidad positiva y basada en el género.

    9.- Involucrar a las niñas, niños y adolescentes en la construcción de soluciones y oportunidades en el ámbito comunitario, local, regional y nacional.

     

    Fuente: CEPAL 15 de diciembre de 2020

     

  • Martes, 15 de diciembre de 2020

    CONEVAL presenta la Plataforma para
    el Análisis Territorial de la Pobreza

  • La plataforma aporta elementos para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las especificidades de cada localidad, municipio o región. Es una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial relacionada con la pobreza desde una perspectiva territorial.

  • Está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) pone a disposición de la ciudadanía y los tomadores de decisión la Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza (PATP), en su primera etapa, como una herramienta que permite el análisis y divulgación de información geoespacial sobre la pobreza desde una perspectiva territorial.

    La plataforma es un proyecto a largo plazo que se presentará por etapas y la actualización de sus indicadores se realizará en función de la disponibilidad de información. La primera etapa está organizada en cinco dimensiones: económica, sociodemográfica, infraestructura, geográfica y gobierno, con un total de 25 indicadores.

    Para cada dimensión, los indicadores están disponibles mediante visores geoespaciales en los que se presenta información sobre el acceso de la población a infraestructura de salud o educación; entorno físico-geográfico; estructura sociodemográfica de la población; contexto económico e incluso, de algunas acciones en materia de infraestructura social del gobierno, entre más información.

    La PATP destaca las características y contextos específicos de los municipios a partir de indicadores enfocados principalmente al análisis de la pobreza, con la finalidad de aportar elementos que sean de utilidad para tener un panorama general de las condiciones de los municipios en situación de pobreza y para el diseño e implementación de políticas públicas acordes a las características específicas de la población de cada localidad, municipio o región.

    La Plataforma para el Análisis Territorial de la Pobreza está compuesta por elementos que pueden ser descargados directamente y otros solo son para visualización y consulta.

    La estructura general de la plataforma se muestra en la imagen siguiente.

    Uno de los productos que se suma a la publicación de la PATP es el documento Pobreza rural en México (https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Documents/PATP/Pobreza_rural.pdf) que surge a partir de una tipología municipal que forma parte de los indicadores de la dimensión geográfica, con el objetivo de analizar la pobreza e identificar el contexto territorial de los municipios rurales en México.

    Fuente: CONEVAL 15 diciembre de 2020

  • Lunes, 14 de diciembre de 2020

    Casi 2.000 millones de personas dependen de centros de atención de la
    salud que carecen de servicios básicos de agua, según la OMS y UNICEF

    El informe, Global progress report on WASH in health care facilities: fundamentals first (Informe sobre los progresos mundiales en materia de agua, saneamiento e higiene en los centros de atención de la salud: primero lo fundamental), llega cuando la COVID-19 está exponiendo deficiencias importantes en los sistemas de salud, incluyendo la prevención y el control inadecuados de las infecciones.

    El agua, el saneamiento y la higiene son vitales para la seguridad de los trabajadores de la salud y los pacientes, y, sin embargo, no se da prioridad a la prestación de estos servicios. En todo el mundo, 1 de cada 4 centros de atención de la salud carece de servicios de agua, 1 de cada 3 no dispone de acceso a la higiene de las manos en los lugares donde se presta atención, 1 de cada 10 no tiene servicios de saneamiento* y en 1 de cada 3 no separan los desechos de manera segura.

    La situación es peor sobre todo en los 47 países menos adelantados (PMA) del mundo: 1 de cada 2 centros de atención de salud carece de agua potable básica, 1 de cada 4 centros de atención de salud no dispone de instalaciones para la higiene de las manos en los puntos de atención; y 3 de cada 5 carecen de servicios básicos de saneamiento.

    Según el informe, las inversiones incrementales e inmediatas en agua y saneamiento producen grandes beneficios: la mejora de la higiene en los centros de atención de la salud es la “mejor compra” que se puede realizar para hacer frente a la resistencia antimicrobiana. Reduce los costos de la atención de la salud porque disminuye las infecciones asociadas a los centros de salud (que son costosas de tratar). Ahorra tiempo, ya que los trabajadores sanitarios no tienen que buscar agua para la higiene de las manos. Una mejor higiene también aumenta la utilización de los servicios. Todo esto se plasma en un retorno de 1,5 dólares por cada dólar invertido.

    Estos servicios son especialmente importantes para las poblaciones vulnerables, como las madres embarazadas, los recién nacidos y los niños. La mejora de los servicios de agua, saneamiento e higiene en los centros de atención de la salud es especialmente importante en torno al periodo del parto, cuando es excesivo el número de madres y recién nacidos que sufren y mueren, incluso a causa de trastornos prevenibles como la sepsis. Unos mejores servicios de agua, saneamiento e higiene podrían salvar la vida de un millón de mujeres embarazadas y recién nacidos, y reducir los nacimientos de mortinatos.

    Los asociados mundiales en materia de agua, saneamiento e higiene y los asociados en el ámbito de la salud han mostrado su apoyo al cumplimiento de los objetivos mundiales y nacionales en materia de agua, saneamiento e higiene en los centros de atención de la salud. Para 2020, más de 130 asociados se han comprometido a aportar recursos, de los cuales 34 han asumido compromisos financieros específicos por un total de 125 millones de dólares.

    No obstante, la aplicación de la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud de 2019 relativa al agua, el saneamiento y la higiene en los centros de atención de la salud es desigual. De los casi 50 países sobre los que la OMS y UNICEF disponen de datos, el 86% dispone de normas actualizadas y el 70% ha realizado evaluaciones iniciales que muestran que, en general, esta cuestión va por buen camino. Sin embargo, sólo un tercio de los países han calculado los costos de las hojas de ruta de los centros de atención de la salud en materia de agua, saneamiento e higiene, y sólo el 10% ha incluido indicadores sobre agua, saneamiento e higiene en el monitoreo de los sistemas nacionales de salud.

    Se necesita una financiación mundial que sirva de estímulo, así como apoyo técnico y recursos nacionales, para mantener seguros y protegidos a los trabajadores de la salud y a los pacientes. Ahora existe la oportunidad de aprovechar los esfuerzos y compromisos existentes e integrar el agua, el saneamiento y la higiene en los centros de atención de la salud en todos los planes nacionales para la COVID-19, la distribución de vacunas y los paquetes de recuperación económica.

    Los datos publicados por la OMS en octubre indican que las cifras de infecciones por COVID-19 entre los trabajadores de la salud son mucho mayores que las de la población general: los trabajadores de atención de la salud representan menos del 3% de la población, pero constituyen el 14% de los casos de COVID-19 a nivel mundial notificados a la OMS. Es imperativo garantizar que los trabajadores de la salud tengan acceso a las necesidades básicas de agua, saneamiento e higiene para mantenerse seguros ellos mismos, así como a sus pacientes, sus familias y sus hijos.

    Fuente: OIT 14 de diciembre de 2020

    Viernes, 11 de diciembre de 2020

    Cuenta satélite del Sector Salud de México, 2019

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta los resultados de la “Cuenta Satélite del Sector Salud de México, 2019”, año base 2013, la cual permite dimensionar la importancia de este sector y apoyar la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado.

    La producción del sector salud está compuesta por los bienes y servicios generados por las actividades económicas que están relacionadas con la prevención, la curación y el mantenimiento de la salud humana, incluyendo a las instituciones que tienen la facultad de regular y administrar dichas actividades. Al agregar a este rubro la valoración del trabajo no remunerado que los hogares destinan a los cuidados de salud (TNRS), se hace referencia entonces al Producto Interno Bruto Ampliado del sector salud.

    En el periodo de 2009 a 2019 la participación promedio del sector salud al Producto Interno Bruto del país fue de 5.6% y registró un crecimiento promedio anual de 1.6% en términos reales en igual lapso.

    Durante 2019 el Producto Interno Bruto Ampliado (PIBA) del sector salud fue equivalente a un monto de 1 millón 379 mil 096 millones de pesos (a precios de mercado), que contribuyó con el 5.6% del PIB total obtenido en el país.

    Por componentes del PIBA del sector (a precios básicos), el valor de la producción del sector salud se constituyó en su mayor parte con 72.7% del producto ampliado y el TNRS de los hogares aportó el 27.3% restante.

    En su comportamiento anual el PIBA del sector salud mostró una variación de 1.3% en términos reales respecto a 2018. Este comportamiento se explica por el incremento en el TNRS de los hogares de 1.5% y en las actividades del sector salud de 1.3 por ciento.

    En 2019 en el sector salud se registraron 2 millones 273 mil 797 puestos de trabajo remunerados, que significaron el 5.2% de los empleos remunerados de la economía en ese año. Al considerar a los empleados por sector contratante, el 50.2% laboró en el sector privado y el resto lo hizo en el sector público.

    En los hogares, el tiempo que se dedicó a las actividades de prevención, cuidado y mantenimiento de la salud fue de 5 mil 030 millones de horas en 2019. A su interior, los cuidados dentro del hogar concentraron el 69.5% de dicho trabajo y el resto se destinó como apoyo a otros hogares y/o trabajo voluntario. El valor de estas actividades en los hogares fue equivalente a poco más de 362 mil 834 millones de pesos.

    Fuente: INEGI 11 de diciembre de 2020

    Viernes, 11 de diciembre de 2020

    Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal

    El 12 de diciembre de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la que instaba a los países a acelerar los progresos hacia la consecución de la Cobertura Sanitaria Universal (CSU), la idea dirigida a que todas las personas, en cualquier lugar, tengan acceso a servicios de salud de calidad y asequibles, como una prioridad para el desarrollo internacional. El 12 de diciembre de 2017, en virtud de la resolución 72/138, las Naciones Unidas proclamaron el 12 de diciembre como Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal (Día de la CSU).

    El Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal tiene la finalidad de aumentar la concienciación respecto de la necesidad de contar con sistemas de salud sólidos y resilientes, y una cobertura sanitaria universal con múltiples partes interesadas asociadas. El 12 de diciembre de cada año, los defensores de la CSU alzan sus voces para contar las historias de los millones de personas que aún esperan su acceso a la salud; defender lo que hemos logrado hasta el momento; pedir a los dirigentes que realicen inversiones mayores y más acertadas en la esfera de la salud; y alentar a diversos grupos a asumir compromisos que contribuyan a acercar al mundo a la CSU para 2030.

    Un año después de la reunión de alto nivel sobre la cobertura sanitaria universal, en la que los Estados Miembros aprobaron el documento más ambicioso de la historia en materia de salud, y en medio de una pandemia, nos unimos en el Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal para pedir a nuestros dirigentes protección para todos.

    Para acabar con esta crisis y construir un futuro más saludable para todos, debemos invertir desde ya en sistemas de salud que nos protejan a todos. Nuestras vidas y nuestro futuro dependen de ello.

    Fuente: ONU 11 de diciembre de 2020

    Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Las diez principales causas de muerte en el mundo,
    una lista que varía entre países ricos y pobres

  • En los países más desarrollados la principal causa de muerte sigue siendo la cardiopatía, seguida por el alzhéimer; en los menos desarrollados, muchos niños no alcanzan siquiera a crecer, con la principal causa de muerte siendo las afecciones neonatales, seguidas por las infecciones al sistema respiratorio. El COVID-19 podría alterar la lista el próximo año, aseguran los expertos de la agencia de salud de la ONU.

    Las enfermedades no contagiosas ahora constituyen siete de las diez principales causas de muerte en el mundo, cuando en el 2000 sólo eran cuatro, revelaron las Estimaciones de Salud Mundial de 2019 de la Organización Mundial de la Salud.

    La enfermedad cardíaca se ha mantenido como la principal causa de muerte a nivel mundial durante los últimos 20 años. Sin embargo, ahora está matando a más personas que nunca aumentando de dos millones al comienzo de este siglo, a casi nueve millones en 2019. Las afecciones cardíacas ahora representan el 16% del total de muertes por todas las causas.

    La segunda causa de muerte en el 2019 fueron los infartos cerebrales. A falta de los datos completos de 2020, el COVID-19, que ha causado más de un millón y medio de muertos, podría contribuir a un fuerte aumento en los fallecimientos por enfermedades pulmonares y respiratorias, que fueron la tercera y cuarta causa en 2019.

    La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia se encuentran ahora entre las 10 principales causas de muerte en todo el mundo, ocupando el tercer lugar tanto en las Américas como en Europa. Las mujeres se ven afectadas de manera desproporcionada: a nivel mundial, el 65% de las muertes por Alzheimer y otras formas de demencia son mujeres.

    Las muertes por diabetes aumentaron en un 70% a nivel mundial entre 2000 y 2019, con un aumento del 80% en las muertes entre los hombres. En el Mediterráneo oriental, los fallecimientos por diabetes se han más que duplicado y representan el mayor aumento porcentual de todas las regiones.

    La OMS alerta también sobre el ascenso de las muertes por consumo de drogas en América, la única región donde esta causa se encuentra entre las diez principales de mortalidad y donde los fallecimientos por este motivo se han multiplicado por tres desde el año 2000.

    En 2019, las 10 principales causas de muerte representaron el 55% de los 55,4 millones de muertes en todo el mundo. Las causas de muerte se pueden agrupar en tres categorías: transmisibles (enfermedades infecciosas y parasitarias y condiciones maternas, perinatales y nutricionales), no transmisibles (crónicas) y lesiones.

    1.- La cardiopatía isquémica
    2.-Accidente cerebrovascular
    3.-Enfermedad pulmonar obstructiva
    4.-Infecciones del sistema respiratorio inferior
    5.-Afecciones neonatales (nacimiento, asfixia, trauma al nacer, parto prematuro)
    6.-Cánceres de tráquea y bronquios Enfermedad de Alzheimer y otras
    7.-Enfermedades diarreicas Diabetes melitus
    8.-Enfermedades renales
    9.-Diabetes melitus
    10.-Enfermedades renales

    Fuente: ONU 09 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Día Internacional de los Derechos Humanos 2020

  • Todos a reconstruir tras la pandemia de COVID-19 para lograr un desarrollo sostenible para las personas y el planeta, exhorta la ONU.

    Plasmadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, estas prerrogativas son inalienables para toda persona, sin distingo de raza, color, religión, sexo, idioma, cultura, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, lugar de nacimiento o cualquier otra condición.

    Estos preceptos universales que representan un ideal común para todos los pueblos y naciones, postulan que todas las personas tienen la misma dignidad y el mismo valor, y son reconocidos en todo el mundo desde el 10 de diciembre de 1948, fecha en que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de Derechos Humanos, que ha sentado las bases de un mundo más justo.

    Los derechos humanos son inalienables, es decir, no pueden ser legítimamente negados a ninguna persona al ser inherentes al individuo por el sólo hecho de pertenecer a la especie humana; se adquieren de manera involuntaria.

    Considera que este 10 de diciembre es una oportunidad para reafirmar la importancia de los derechos humanos para construir de nuevo el mundo que queremos, la necesidad de solidaridad mundial y la interconexión y humanidad que compartimos como seres humanos.

    Los derechos humanos han sido clasificados según el momento histórico en que surgieron o el reconocimiento que han tenido por parte de los Estados, como de primera generación (derechos civiles y políticos); segunda generación (derechos económicos, sociales y culturales) y tercera generación (los que corresponden a grupos de personas o colectividades que comparten intereses comunes).

    Aun antes de la pandemia de COVID-19, el Gobierno de México había puesto un foco de atención sobre un grave problema de salud pública y ambiental relacionado con la alimentación basada en productos industrializados de alto contenido calórico que generó las comorbilidades que hoy agudizan la catástrofe sanitaria en el país y, por si fuera poco, impactan agua, suelos, aire y biodiversidad por el uso de agroquímicos.

    El organismo internacional aboga por asegurarnos de que las voces de los más afectados y vulnerables informen de las actividades de recuperación. Necesitamos, dice, el desarrollo sostenible para las personas y para el planeta, y considera que los derechos humanos, la Agenda 2030 y el Acuerdo de París son los pilares de una recuperación que no deje a nadie atrás.

    Fuente: SEMARNAT 10 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    presenta la vía política para la recuperación de
    COVID-19 del comercio internacional en 2020

  • El alivio de la deuda, una mayor cooperación y cadenas de valor regionales más cortas son pasos clave de políticas para una mejor recuperación posterior al coronavirus, dijo en la reunión el subdirector de la UNCTAD.

    Un nuevo informe de la UNCTAD, Impacto de la pandemia de COVID-19 en el comercio y el desarrollo: transición a una nueva normalidad , traza tanto los impactos económicos de la pandemia hasta 2020 como los primeros pasos tangibles hacia una mejor recuperación.

    La UNCTAD ha pasado la mayor parte de 2020 analizando el impacto de la crisis en el comercio y el desarrollo, abarcando todas las industrias y sectores y tocando las finanzas, la deuda, la inversión, la protección del consumidor, el medio ambiente, el transporte, el comercio, la tecnología y el desarrollo.

    Esta semana presentó a sus miembros una compilación final de siete meses de análisis y un conjunto de conclusiones de política para guiar su toma de decisiones después de la pandemia.

    El mayor riesgo a largo plazo, dice el informe, es el empeoramiento de las desigualdades y vulnerabilidades incluso mucho después de que una vacuna esté disponible.

    El escenario de una desigualdad cada vez más profunda es evidente a través de la amplitud de los datos recopilados por la UNCTAD a lo largo del año, donde los países en desarrollo y los países menos adelantados han luchado, de manera desproporcionada, para responder a la crisis y ofrecer socorro permanente y redes de seguridad a sus ciudadanos.

    En términos socioeconómicos, COVID-19 ha afectado a la mayoría de los pobres, los trabajadores informales, los migrantes, en resumen, todos aquellos sin o insuficientes redes de seguridad social. Y a menudo, y predominantemente, se trata de mujeres.

    La pobreza mundial está aumentando por primera vez desde la crisis financiera asiática de 1998. En 1990, la tasa de pobreza mundial era del 35,9%. Para 2018 se había reducido al 8,6%, pero ya se ha incrementado hasta el 9,2% este año, dijo recientemente el Banco Mundial, y probablemente aumentará a lo largo de 2021.

    Según el informe, se prevé que el producto interior bruto (PIB) caiga un 4,3% en 2020. La mayoría de los países han experimentado un crecimiento negativo en 2020, con China como una excepción notable.

    A pesar de los impactos catastróficos, hay pasos de política sólidos que se pueden tomar para mitigar y luego recuperarse.

    El primer paso es el alivio de la deuda. “La deuda en muchos países en desarrollo está aumentando, y aunque la suspensión de la deuda es bienvenida y necesaria, de ninguna manera es suficiente. Necesitamos más, necesitamos alivio de la deuda “.

    El segundo es reimaginar cómo se pueden hacer más resistentes las redes de producción internacionales. “La crisis ha acelerado la transformación de la producción mundial que se ha estado produciendo desde 2008/09. El comercio futuro y los flujos de IED pueden estabilizarse en niveles más bajos que los observados en las décadas anteriores. Por tanto, pensamos que las cadenas de valor serán más cortas, más regionales y más digitales ”.

    La UNCTAD también recomendó a sus Estados miembros que apoyaran la ciencia abierta y las tecnologías de fuente abierta y destacó la importancia de integrar a los científicos y fabricantes de los países en desarrollo en la cooperación científica internacional para producir los productos sanitarios necesarios.

    El informe se actualizará con nuevos datos entrantes en 2021, y ya se está complementando con las recientes publicaciones estadísticas inmediatas de la UNCTAD en el nuevo Manual de estadísticas de 2020 en diciembre, junto con recomendaciones de políticas nuevas y ampliadas.

    Fuente: OIT 09 de diciembre de 2020

  • Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Revela las principales causas de muerte
    y discapacidad en el mundo: 2000-2019

    En la actualidad siete de las 10 principales causas de muerte son enfermedades no transmisibles, según las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2019 de la OMS, publicadas hoy, lo que constituye un aumento con respecto a 2000, año en que las enfermedades no transmisibles eran cuatro de las 10 principales causas de muerte. Los nuevos datos abarcan de 2000 a 2019, ambos inclusive.

    Las estimaciones revelan las tendencias de las dos últimas décadas en mortalidad y morbilidad por enfermedades y traumatismos. Asimismo, subrayan claramente la necesidad de prestar una mayor atención en el ámbito mundial a la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las neumopatías crónicas, y de reducir los traumatismos, en todas las regiones del mundo, tal como se establece en la agenda para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

    Las cardiopatías son desde hace 20 años la causa principal de mortalidad en todo el mundo, si bien ahora provocan más muertes que nunca. El número de muertes debidas a las cardiopatías ha aumentado desde 2000 en más de 2 millones de personas, hasta llegar a casi 9 millones de personas en 2019. Las cardiopatías representan en estos momentos el 16% del total de muertes debidas a todas las causas. Más de la mitad de los dos millones de muertes adicionales han ocurrido en la Región del Pacífico Occidental de la OMS. Por su parte, la Región de Europa ha experimentado una disminución relativa de las cardiopatías, con una disminución de las muertes del 15%.

    La enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia se encuentran ahora entre las 10 principales causas de muerte en todo el mundo, y ocupan el tercer lugar tanto en las Américas como en Europa en 2019. Las mujeres se ven afectadas de forma desproporcionada: a nivel mundial, el 65% de las muertes por Alzheimer y otras formas de demencia corresponden a mujeres.

    Las muertes por diabetes aumentaron en un 70% a nivel mundial entre 2000 y 2019, con un aumento del 80% en el número de muertes por esa causa entre los hombres. En la Región del Mediterráneo Oriental, las muertes por diabetes se han más que duplicado y representan el mayor porcentaje de aumento de todas las regiones de la OMS.

    En 2019, la neumonía y otras infecciones de las vías respiratorias inferiores fueron el grupo más mortífero de enfermedades transmisibles y en conjunto se clasificaron como la cuarta causa principal de muerte. Ahora bien, en comparación con 2000, esas infecciones se cobran menos vidas que en el pasado, ya que el número mundial de muertes por esa causa ha disminuido en casi medio millón.

    La tuberculosis ya no figura entre las 10 principales causas mundiales, al pasar del séptimo lugar en 2000 al decimotercero en 2019, con una reducción del 30% en las muertes mundiales. Con todo, sigue siendo una de las 10 causas principales de muerte en las regiones de África y Asia Sudoriental, donde es la octava y quinta causa principal, respectivamente. África experimentó un aumento de la mortalidad por tuberculosis después de 2000, si bien ello ha empezado a remitir en los últimos años.

    Las nuevas estimaciones también ponen de relieve las vidas que las enfermedades transmisibles siguen cobrándose en los países de ingresos bajos: seis de las 10 principales causas de muerte en los países de ingresos bajos siguen siendo enfermedades transmisibles: paludismo (sexta causa), tuberculosis (octava) y VIH/sida (novena). Por su parte, en los últimos años, los informes de la OMS apuntan a una desaceleración o estancamiento general de los progresos contra enfermedades infecciosas como el VIH, la tuberculosis y el paludismo.

    Las estimaciones corroboran la tendencia creciente de la longevidad: en 2019, las personas vivían más de 6 años más que en 2000, con un promedio mundial de más de 73 años en 2019 en comparación con casi 67 en 2000. Ahora bien, de media solo 5 de esos años adicionales se vivieron gozando de buena salud.

    En efecto, la discapacidad va en aumento. En gran medida, las enfermedades y las afecciones de salud que más muertes causan son las que provocan el mayor número de años de vida saludable perdidos. Las cardiopatías, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer de pulmón y la neumopatía obstructiva crónica provocaron en conjunto 100 millones más de años de vida saludable perdidos en 2019, en comparación con 2000.

    Los traumatismos son otra importante causa de discapacidad y muerte: se ha registrado un aumento considerable de los traumatismos debidos al tránsito en la Región de África desde 2000, con un aumento de casi el 50 % en el número de muertes y en los años de vida saludable perdidos. Aumentos similares pero ligeramente inferiores (alrededor del 40%) se observaron también en la Región del Mediterráneo Oriental. A nivel mundial, las muertes debidas a traumatismos causados por el tránsito corresponden en un 75% de los casos a hombres.

    En las Américas, el consumo de drogas ha surgido como un factor importante que contribuye a la discapacidad y al número de muertes. En esa Región, entre 2000 y 2019, casi se triplicó el número de muertes debidas a trastornos por consumo de drogas. La Región de las Américas es también la única en la que el trastorno por consumo de drogas es uno de los 10 principales factores que contribuye a la pérdida de años de vida saludable debido a muertes prematuras y discapacidad, mientras que en todas las demás regiones, el consumo de drogas ni siquiera aparece entre las 25 causas principales.

    Las Estimaciones Sanitarias Mundiales de la OMS presentan datos integrales, comparables y transparentes de series temporales para la salud de la población, en particular la esperanza de vida, la esperanza de vida saludable, la mortalidad y la morbilidad, y la carga de morbilidad a nivel mundial, regional y nacional, desglosados por edad, sexo y causa, a partir del año 2000.

    Fuente: OIT 09 de diciembre de 2020

    Jueves, 10 de diciembre de 2020

    Pone en marcha una campaña de un año de duración
    para ayudar a 100 millones de personas a dejar el tabaco

    La OMS pone en marcha, de cara al Día Mundial sin Tabaco 2021, una campaña mundial de un año de duración que discurrirá bajo el lema «Comprométete a dejarlo durante la COVID-19» y llega acompañada del nuevo «Desafío para dejarlo» por WhatsApp y la publicación de «Más de 100 razones para dejar de fumar».

    La pandemia de COVID-19 ha llevado a millones de consumidores de tabaco a afirmar que desean dejarlo. La campaña ayudará al menos a 100 millones de personas en su esfuerzo por abandonar el tabaco a través de comunidades de personas que dejan de fumar.

    La campaña «Comprométete a dejarlo durante la COVID-19» ayudará a crear entornos más saludables, que ayudan a dejar el tabaco, de varias maneras: abogando por enérgicas políticas de abandono del tabaco; incrementando el acceso a servicios de deshabituación tabáquica; dando mejor a conocer las tácticas de la industria tabacalera y facultando a los consumidores de tabaco para tener éxito en su tentativa de dejarlo por medio de iniciativas Quit & Win [déjalo y gana].

    Dejar el tabaco es difícil, sobre todo con la carga añadida de tensiones sociales y económicas que la pandemia ha traído consigo. Hay en el mundo alrededor de 780 millones de personas que afirman querer dejarlo, pero solo el 30% de ellas tiene acceso a medios que puedan ayudarlas a conseguirlo. Junto con sus asociados, la OMS proporcionará a las personas los instrumentos y recursos que necesitan para tener éxito en su empeño de dejar de fumar.

    Este mismo año la OMS publicó una reseña científica que demostraba que los fumadores corren mayor riesgo de presentar síntomas graves y fallecer a causa de la COVID-19. El consumo del tabaco también es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y diabetes. Además, las personas que viven con estas afecciones son más vulnerables a las formas graves de la COVID-19.

    Como parte de la campaña se implantarán herramientas que ayudan a abandonar el tabaco a escala tanto mundial como regional. Ya está disponible en inglés, y lo estará pronto en árabe, chino, español, francés y ruso, el acceso ininterrumpido a los servicios de ayuda a la deshabituación tabáquica de la trabajadora digital de la salud de la OMS.

    A fin de generar condiciones propicias al abandono del tabaco, la OMS ha venido trabajando con varios asociados y países de todo el mundo para aplicar medidas de lucha antitabáquica que reduzcan eficazmente la demanda de tabaco.

    La OMS exhorta a todos los gobiernos a que hagan lo necesario para que todos sus ciudadanos tengan acceso a servicios de asesoramiento breve, líneas de atención telefónica gratuita sobre el tema, servicios por vía digital y telefonía móvil, tratamientos de sustitución con nicotina y otros medios de probada eficacia para ayudar a la gente a dejar de fumar. Un sólido conjunto de servicios de deshabituación tabáquica trae consigo una mejor salud, salva vidas y ahorra dinero.

    Fuente: OIT 08 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Reconstruir mejor juntas y juntos para
    poner fin al Sida para las mujeres y las niñas

    En este Día Mundial del Sida tenemos buenas noticias para reflexionar: según la actualización mundial sobre el SIDA de ONUSIDA, hay más mujeres recibiendo tratamiento vital que nunca antes; y se ha registrado un progreso constante, aunque frágil, en la reducción de nuevas infecciones por el VIH y muertes relacionadas con el Sida entre las mujeres de varias regiones. En noticias recientes y alentadoras en materia de prevención del VIH, existe un compuesto inyectable de acción prolongada que suma otra opción de gran impacto para las mujeres, pues tiene el potencial de ser 89 % más eficaz en la prevención del VIH entre las mujeres en África subsahariana en comparación con las tabletas diarias.

    El SIDA sigue siendo una peligrosa amenaza para las mujeres en edad reproductiva y una de las principales causas de muerte. Esto subraya el hecho de que el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva es un derecho esencial que salva vidas. La mayoría de los países (78 de los 125 que informan al ONUSIDA) todavía tiene leyes que exigen el consentimiento de los padres para que las y los adolescentes obtengan servicios de salud sexual y reproductiva, lo que dificulta el acceso de las niñas a la prevención, el tratamiento y la atención del VIH. Una de cada tres mujeres que viven con el VIH notificó al menos una forma de discriminación relacionada con su salud sexual y reproductiva en los últimos 12 meses. En tanto que sólo el 55 % de las mujeres casadas o en unión toman sus propias decisiones en relación con su salud sexual y reproductiva.

    Los resultados de esta falta de conocimiento y acceso son devastadores. En 2019, alrededor de 4.500 adolescentes y mujeres jóvenes se infectaron con el VIH cada semana en África subsahariana, y sólo una tercera parte de las jóvenes y niñas tenía conocimiento exhaustivo del VIH. En la región de Oriente Medio y Norte de África, en América Latina, Europa y Asia Central, las nuevas infecciones por el VIH siguen aumentando entre las mujeres.

    Las mujeres necesitan métodos de prevención del VIH que puedan controlar y a los que tengan acceso. Debemos dar prioridad a las inversiones en la investigación para proporcionar esos métodos, así como a la transformación de normas desiguales de género y la promoción de la igualdad y el empoderamiento de las comunidades. El enfoque HeForShe de ONU Mujeres en Sudáfrica demuestra cómo pueden cambiarse las creencias y comportamientos desiguales y perjudiciales relacionados con la violencia contra las mujeres, tanto entre hombres como entre mujeres, así como asegurar que el 62 % de ellas pueda acceder a servicios integrales de VIH.

    La distribución desigual de los progresos realizados en la reducción de las infecciones por el VIH y la prestación de tratamiento se ha visto agravada aún más por la pandemia de COVID-19, que ha afectado desproporcionadamente a las mujeres y las niñas y sigue amenazando los logros alcanzados en materia de igualdad de género. Sin embargo, esas mujeres y niñas siguen haciendo una contribución indispensable en la respuesta al VIH, proporcionando atención crítica a sus familias y comunidades afectadas por el VIH, y trabajando como defensoras y líderes en las comunidades y en los espacios de toma de decisiones.

    Ahora más que nunca, es necesario crear, institucionalizar y sostener espacios para las mujeres, en particular las jóvenes y las niñas, para que se las escuche. Estas líderes de hoy deben contar con recursos suficientes para continuar con su acción colectiva y sus labores de defensa y liderazgo.

    La COVID-19 nos ha demostrado la importancia de acelerar los compromisos, tanto de los Gobiernos como del sector privado y la sociedad civil, de invertir en la igualdad de género, poner fin a la violencia, apoyar el liderazgo y el pleno disfrute de los derechos humanos de todas las mujeres y niñas, especialmente las afectadas por el coronavirus y el VIH. Sólo entonces podremos reconstruir mejor

    Fuente: ONU MUJERES 01 de diciembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Día Mundial de la Lucha contra el Sida

    El lema del Día Mundial de la Lucha contra el Sida de este año “solidaridad mundial, responsabilidad compartida” nos recuerda el impacto de la pandemia en nuestra vida y cómo debemos aunarnos para vencer.

    Tanto el VIH como la COVID-19 dejan al descubierto las desigualdades y las exacerban. Nos muestran una vez más que la buena salud implica mucho más que una visita a la consulta médica; cómo la salud se interrelaciona con la igualdad, los derechos humanos y la protección social.

    Así como sobre las personas más marginadas y vulnerables recae la carga más desproporcionada del VIH, en prácticamente todos los países, la COVID-19 ha afectado a las comunidades más pobres y las personas más vulnerables con tasas mucho más altas que a quienes pueden afrontar una cuarentena. Las personas que viven con VIH, las mujeres, las niñas y los niños, las poblaciones clave, las personas migrantes y las refugiadas se encuentran entre quienes más probablemente experimentarán consecuencias devastadoras.

    A pesar de cierto progreso destacable alcanzado en la respuesta al sida, antes de la pandemia de COVID-19, el mundo no estaba encaminado para cumplir las metas mundiales sobre sida que acordaron los Estados Miembros en 2016. La COVID-19 ahora amenaza con deshacer ese progreso que tanto logró conseguir. En el informe de 2020 de ONUSIDA con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el Sida se muestra que se ha frenado la ampliación de los tratamientos, y se estima que las interrupciones asociadas a la COVID-19 podrían causar entre 123.000 y 293.000 infecciones nuevas y entre 69.000 y 148.000 más de muertes relacionadas con el sida. Es necesario que actuemos con urgencia para proteger lo logrado y redoblar los esfuerzos para, de aquí a 2030, erradicar el sida como amenaza a la salud pública.

    El PNUD trabaja con sus socios para apoyar a los países a garantizar la continuidad de los servicios relacionados con el VIH durante la pandemia de COVID-19 a través del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, su alianza con el Fondo Mundial, y como responsable de la dirección técnica del marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la COVID-19. El PNUD ha prestado apoyo a 140 países para garantizar los suministros que aseguren la continuidad de los servicios sanitarios y brindó apoyo especial para la continuidad y adaptación de los servicios relacionados con el VIH en 55 países, incluido el acceso continuo a dichos servicios.

    El enfrentamiento de las dos pandemias nos presenta una oportunidad única. Como hemos visto este año, ante una crisis, gobiernos, el mundo científico y las comunidades son capaces de hacer las cosas más extraordinarias. Para reconstruir mejor a partir de la COVID-19, necesitamos un enfoque de sistemas regido por la equidad y la sostenibilidad. Deberíamos aprovechar el momento para convertir la crisis en un punto de inflexión en materia de cobertura sanitaria universal. Necesitamos ampliar los servicios esenciales y los asociados al VIH y, a la vez, promover la igualdad de género y la reforma de aquellas leyes y políticas que aumentan el riesgo y el estigma, y que propagan las infecciones y vulneran el empoderamiento.

    En esta Día Mundial de la Lucha contra el Sida, el PNUD hace un llamado a repensar el desarrollo humano con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la promesa de no dejar a nadie atrás como brújula. En momentos en que la COVID-19 predomina en cada discurso, debemos redoblar nuestros esfuerzos para erradicar el sida como amenaza a la salud de aquí a 2030, una meta de los ODS que todavía podemos alcanzar con una voluntad política renovada, solidaridad mundial y responsabilidad compartida.

    Fuente: FAO 30 de noviembre de 2020

    Martes, 1 de diciembre de 2020

    Día Mundial del Sida 2020

    Solidaridad mundial, servicios resilientes

    Desde finales del decenio de 1990 el mundo ha realizado progresos significativos, pero el VIH sigue siendo un importante problema mundial de salud pública. Al igual que muchas otras cuestiones principales, el VIH plantea retos adicionales durante la pandemia de COVID-19.

    Los servicios de prevención, detección, tratamiento y atención relativos al VIH se están desarticulando, sobre todo en países con sistemas de salud frágiles. El colapso de los servicios esenciales relativos al VIH provocado por la pandemia de COVID-19 está poniendo en peligro muchas vidas. Cualquier retraso en la prestación de esos servicios expondrá a muchas poblaciones vulnerables a mayores riesgos de infección con el VIH y a defunciones relacionadas con el sida. No obstante, el personal sanitario y los representantes comunitarios de todo el mundo están haciendo todo lo posible por mantener esos servicios en funcionamiento, mediante la adopción de medios innovadores para superar los trastornos provocados por la COVID-19 en los servicios.

    El 1 de diciembre, la OMS se unió a los asociados para rendir homenaje a todo el personal que presta servicios relacionados con el VIH, e instar a los dirigentes y a los ciudadanos de todo el mundo a congregarse en pro de la “«solidaridad mundial», con el fin de mantener en funcionamiento los servicios esenciales relativos al VIH durante y después de la pandemia de COVID-19. Es un llamamiento a centrar la atención en los grupos vulnerables que ya están en riesgo, y hacer extensiva la cobertura a los niños y los adolescentes. Y en 2020, Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería, ese llamamiento se hace en favor de una mayor protección y apoyo a los profesionales sanitarios que han estado durante mucho tiempo en la primera línea de los servicios relacionados con el VIH. Todos podemos contribuir a los esfuerzos destinados a poner fin al sida y hacer del mundo un lugar más saludable.

    Fuente: OIT 01 de diciembre de 2020

    Lunes, 30 de noviembre de 2020

    Día Mundial del Sida

    El 1 de diciembre de cada año, el mundo conmemora el Día Mundial del Sida. Ese día gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con el VIH y están afectadas por el virus, y para recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.

    En el año 2020, todos los ojos se han puesto sobre la pandemia de la COVID-19 y sobre cómo esta ha afectado a nuestra salud. Hemos corroborado de qué manera las pandemias hacen tambalear tanto nuestra existencia como nuestros medios de vida. La COVID-19 ha puesto sobre la mesa una vez más que la salud se interrelaciona directamente con otros problemas fundamentales, tales como la reducción de la desigualdad, los derechos humanos, la igualdad de género, la protección social y el crecimiento económico. Con todo esto en mente, el lema del Día Mundial del Sida este año es ‘Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”.

    La COVID-19 nos ha demostrado que, en tiempos de pandemia, nadie está a salvo hasta que todos estamos a salvo. Dejar a alguien atrás no es una opción cuando lo que queremos es alcanzar el éxito. Para acabar con las pandemias del VIH y de la COVID-19, coincidentes en el tiempo, es clave eliminar el estigma y la discriminación, poner a las personas en el centro de la pandemia, basar nuestras respuestas en los derechos humanos y adoptar enfoques con perspectiva de género.

    En su nuevo informe, Prevailing against pandemics by putting people at the centre (Vencer las pandemias con las personas en el centro de la respuesta), ONUSIDA pide a los países que inviertan mucho más en la respuesta mundial a las pandemia y que adopten un nuevo conjunto de objetivos para el VIH exigentes y ambiciosos, pero que se puedan alcanzar. Si logramos hacer realidad dichos objetivos, el mundo volverá de nuevo a la senda de lo programado para poner fin al sida como amenaza para la salud pública para 2030.

    Fuente: ONU 30 de noviembre de 2020

    Jueves, 26 de noviembre de 2020

    Cada movimiento cuenta para mejorar la salud

    Hasta 5 millones de muertes al año podrían evitarse si la población mundial fuera más activa. En un momento en el que muchas personas están obligadas a permanecer en casa debido a la COVID-19, las nuevas Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios hacen hincapié en que todas las personas, sea cual sea su edad y capacidades, pueden ser físicamente activas y en que cada tipo de movimiento cuenta.

    Las nuevas directrices recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

    Las estadísticas de la OMS muestran que uno de cada cuatro adultos y cuatro de cada cinco adolescentes no realizan suficiente actividad física. Se estima que, a nivel mundial, esto cuesta US$54 000 millones en atención sanitaria directa y otros US$14 000 millones por la pérdida de productividad.

    Se aconseja a los adultos de edad avanzada (65 años o más) que añadan actividades destinadas a reforzar el equilibrio y la coordinación, así como el fortalecimiento de los músculos, para ayudar a prevenir las caídas y mejorar la salud.

    «La actividad física es fundamental para la salud y el bienestar, ya que puede ayudar a añadir años a la vida y vida a los años», dijo el Director General de la OMS. «Cada movimiento cuenta, especialmente ahora que estamos haciendo frente a las limitaciones derivadas de la pandemia de COVID-19. Todos debemos movernos cada día, de forma segura y creativa».

    Toda actividad física es beneficiosa y puede realizarse como parte del trabajo, el deporte y el ocio o el transporte (caminar, patinar y montar en bicicleta), pero también del baile, el juego y las tareas domésticas cotidianas, como la jardinería y la limpieza.

    La OMS alienta a los países a que adopten las directrices mundiales para elaborar políticas nacionales de salud en apoyo del Plan de acción mundial sobre actividad física 2018-2030 de la OMS. El plan fue acordado por los líderes mundiales de la salud en la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2018 con el objetivo de reducir la inactividad física en un 15% para 2030.

    Fuente: OMS 25 de noviembre de 2020

    Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    Basta de violencia contra la mujer, dice la ONU
    en la jornada internacional contra ese flagelo

  • Liderados por el ente dedicado a las mujeres, el sistema de las Naciones Unidas pugna por poner fin a la violencia de género de una vez por todas y afirma que esto puede lograrse con voluntad. En el contexto de la pandemia de COVID-19, la violencia contra las mujeres es “una pandemia a la sombra de otra”, alerta la ONU.

    Una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia sexual o física, la mayor parte de las veces a manos de su pareja. Aún así, sólo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, en 37 no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima y en otros 49 no existe una legislación que proteja a las mujeres de ese lastre.

    Desde que surgió el brote de COVID-19, los nuevos datos e informes de los trabajadores de primera línea revelan que la violencia contra las mujeres y las niñas se ha agudizado, sobre todo cuando ocurre en el hogar.

    En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, destacó la diferencia en la respuesta que las sociedades y los servicios públicos dan a las personas que contraen una enfermedad que podría ser mortal y a las que piden ayuda porque sus parejas amenazan su salud o su vida.

    Según los datos de ONU Mujeres, sólo el año pasado, 243 millones de mujeres y niñas sufrieron violencia sexual o física por parte de sus parejas. Este año, las denuncias de violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado, el ciberacoso, los matrimonios infantiles y el acoso y la violencia sexuales han aumentado.

    “Las mujeres deben gozar de pleno acceso a la justicia, procedimientos judiciales confiables y prevención efectiva de los delitos”, recalcó, añadiendo que menos del 40% de las mujeres víctimas de delitos violentos denuncian estas agresiones por desconfianza en la respuesta que obtendrán del sistema.

    Mlambo-Ngcuka afirmó que el cambio debe empezar en las facultades de Derecho y las academias de policía, enseñándole a sus estudiantes a reconocer e intervenir en casos de maltrato. “Implica erradicar la impunidad, con marcos jurídicos y políticos sólidos y con datos para registrar los avances y exigir cuentas de la sociedad y de las autoridades”, apuntó.

    “La economía de la violencia es simple y devastadora. Nadie sale ganando. Todas las personas perdemos. Debemos revertir esta situación”, enfatizó la directora ejecutiva y sostuvo que esto se puede lograr con voluntad.

    Hace 20 años, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución en la que designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre este flagelo y de impulsar medidas para ponerle fin.

    Hasta la fecha, sólo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, mientras que en 37 Estados todavía no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima. Además, en otros 49 Estados no existe aún una legislación que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.

    Para amplificar su llamado a acabar con la violencia contra las mujeres, el Día Internacional marca el principio de la campaña anual 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, que termina el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

    Fuente: ONU 25 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 25 de noviembre de 2020

    Preocupa la persistencia de la violencia contra las mujeres y niñas
    en la región y su máxima expresión, el feminicidio o femicidio

  • La estrategia para enfrentar de forma urgente esta verdadera “pandemia en la sombra” debe basarse en cuatro pilares: financiamiento, prevención, respuesta y recopilación de datos.

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) manifestó hoy su preocupación por la persistencia de la violencia por razones de género contra las mujeres y las niñas de la región y por las altas tasas de feminicidio observadas. Según los últimos datos oficiales reportados al Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Comisión, en 2019 se registraron 4.640 casos de feminicidio en 24 países, 18 latinoamericanos y 6 caribeños.

    La situación de las mujeres y las niñas se ha visto agravada durante el confinamiento y las restricciones de movilidad dispuestas por los países frente al COVID-19, que limitaron su acceso a redes de apoyo y servicios de atención, plantea la CEPAL en un documento publicado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se conmemora cada 25 de noviembre, y que da inicio a 16 días de activismo hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

    “La violencia de género ocurre de forma sistemática en nuestra región. No conoce fronteras, afecta a mujeres y niñas de todas las edades y sucede en todos los espacios: en los lugares de trabajo, en el marco de la participación política y comunitaria, en el transporte y en la calle, en la escuela y en los centros educativos, en el ciberespacio y, sin duda, en los propios hogares. Es lo que en el sistema de las Naciones Unidas hemos llamado una ‘pandemia en la sombra’”, señaló la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

    De acuerdo con encuestas nacionales de seis países de la región, entre el 60% y el 76% de las mujeres (alrededor de 2 de cada 3) ha sido víctima de violencia por razones de género en distintos ámbitos de su vida. Además, en promedio 1 de cada 3 mujeres ha sido víctima o vive violencia física, psicológica y/o sexual, por un perpetrador que era o es su pareja, lo que conlleva el riesgo de la violencia letal: el feminicidio o femicidio.

    Los gobiernos de la región han informado al Observatorio COVID-19 en América Latina y el Caribe de la CEPAL más de 90 medidas para enfrentar la violencia contra las mujeres en este período. Se destaca la respuesta de países donde la totalidad o parte de los servicios de atención a este flagelo fueron declarados esenciales. Sin embargo, la adaptación a modalidades remotas ha sido muy compleja y limita el acceso a la justicia, lo que aumenta el riesgo de impunidad que afecta a estos delitos, alerta la CEPAL.

    El documento señala que “la gran cantidad de denuncias en líneas remotas y de forma presencial exige fortalecer la acción pública con aumento de recursos fiscales y medidas que garanticen la atención integral en servicios sociales y acceso a la justicia a través de canales activos y expeditos”.

    “Para superar la violencia por razones de género contra las mujeres y las niñas se requiere de políticas que aborden los nudos estructurales de la desigualdad, principalmente los derivados de los patrones culturales patriarcales discriminatorios y violentos”, dice la CEPAL. “Urge avanzar en forma integral y acelerada en la garantía de los derechos y la autonomía de las mujeres en sus dimensiones económica, física y en la toma de decisiones”.

     

    Fuente: CEPAL 24 de noviembre de 2020