CEIEG.


Archivo de la categoría "Objetivos de Desarrollo del Milenio"

Martes, 13 de julio de 2021

México entrega ante ONU informe sobre Agenda 2030

La secretaria de Economía entregó ante el Foro Político de Alto Nivel de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible el Informe Nacional Voluntario 2021 sobre la Agenda 2030 en México.

El Informe hace un recuento de los logros, desafíos y visiones de futuro de distintos sectores de la sociedad mexicana para el avance de la Agenda 2030 en el marco de los impactos de la pandemia de COVID-19, y propone que la Agenda 2030 en México se adapte al nuevo contexto nacional y global con responsabilidad compartida entre todos los sectores de la sociedad, perspectiva de recuperación sostenible que privilegie los derechos, y una mirada reflexiva que considere alternativas de acción siempre guiadas bajo el principio de que por el bien de todos primero los pobres.

El trabajo del Gobierno de México para avanzar en la Agenda 2030 se ha enfocado en tres ámbitos principales:

  • Las dimensiones social y económica de la Agenda, con énfasis en el combate a las desigualdades.

  • Las carencias que vulneran desde la raíz a la paz social, y que se ven agravadas por el dispendio y la corrupción.

  • Las alianzas internacionales para hacer frente a retos regionales y globales como la migración, el cambio climático y la vacunación universal contra el COVID-19.

    El Informe se redactó en diálogo con una comisión conformada por representantes de sociedad civil, sector privado, academia, Ejecutivo y Legislativo federal y estatales, cooperación bilateral y Sistema de las Naciones Unidas, quienes realizaron sus propias consultas y elaboraron estudios independientes que alimentan al Informe.

    En 2015, los Estados miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unida adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible para avanzar en un periodo de 15 años hacia la consecución de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos sociales, ambientales, económicos, de gobernanza, de alianzas y de combate a las desigualdades.

    En ella también se establecieron mecanismos para su seguimiento, particularmente con la presentación periódica de Informes Nacionales Voluntarios para compartir los avances y retos de cada país. El Informe entregado a Naciones Unidas es el tercero entregado por México desde que se comprometió con la Agenda 2030 en 2015.

    Fuente: SECRETARÍA DE ECONOMÍA 12 de julio de 2021

     

  • Lunes, 12 de julio de 2021

    El hambre aumenta a nivel mundial durante la pandemia

  • Unos 811 millones de personas, la décima parte de la población, padecen subalimentación en el mundo. La emergencia del COVID-19 agudizó la precariedad en la que viven las poblaciones más pobres. África es el continente con un mayor repunte del hambre. La ONU insta a transformar los sistemas alimentarios con el fin de erradicar el hambre para 2030.

    La crisis económica de 2020, derivada en gran parte de la pandemia de COVID-19, detonó uno de los mayores aumentos del hambre en el mundo en décadas, afectando a casi todos los países de renta baja y media. En algunas regiones -sobre todo en África y Asia- a esta recesión se aunaron otros factores, como los desastres relacionados con el clima, los conflictos o la combinación de ambos, incrementando enormemente la tasa de población desnutrida, revela un nuevo estudio interagencial de la ONU.

    El Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, elaborado de manera conjunta por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cifra en 811 millones el número de personas subalimentadas en 2020, cerca de la décima parte de la población mundial.

    El aumento de individuos subalimentados de 2019 a 2020 alcanzó 118 millones con desigualdades regionales calificadas como “persistentes y preocupantes” por los autores del informe.

    Del número total de personas desnutridas en 2020, más de la mitad (418 millones) vive en Asia y más de un tercio (282 millones) en África, mientras que en América Latina y el Caribe habita el 8% (60 millones). En comparación con 2019, 46 millones más de personas en África, casi 57 millones más en Asia y alrededor de 14 millones más en América Latina y el Caribe, se vieron afectadas por el hambre en 2020.

    Estos datos significan que una de cada cinco personas (un 21% de la población) enfrentaba hambre en África en 2020, más del doble de la proporción de cualquier otra región, lo que representa un aumento de 3 puntos porcentuales en un año. Le siguieron América Latina y el Caribe (9,1%) y Asia (9%), con incrementos de 2 y 1,1 puntos porcentuales, respectivamente, entre 2019 y 2020.

    El reporte explica que el análisis del costo de los alimentos y la cantidad de personas que no pueden pagar una dieta saludable permite entender mejor la tendencia hacia la desnutrición en todas sus formas.

    Detalla que el alto costo de las dietas saludables, junto a los pronunciados niveles de desigualdad de ingresos, impidió que 3000 millones de personas pudieran acceder a una dieta saludable en 2019. La mayoría de esta gente vive en Asia (1850 millones) y África (mil millones). La dieta saludable también está fuera del alcance de millones de habitantes de América Latina y el Caribe (113 millones) y América del Norte y Europa (17,3 millones).

    Entre las poblaciones más afectadas por la desnutrición destacan los niños menores de cinco años. Si bien los datos específicos sobre este colectivo fueron limitados en 2020 y las estimaciones no necesariamente tienen en cuenta los efectos de la pandemia COVID-19, se calcula que 149,2 millones (22%) sufrieron retraso del crecimiento en 2020. Casi las tres cuartas partes de ellos viven en Asia central y meridional (37%) y África subsahariana (37%).

    Por otra parte, la obesidad en los adultos sigue creciendo, y la prevalencia mundial subió del 11,7% en 2012 al 13,1% en 2016. Todas las subregiones mostraron tendencias crecientes de la obesidad en adultos entre 2012 y 2016 y están lejos de cumplir el objetivo de la Asamblea Mundial de la Salud para 2025 de detener el aumento para 2025.

    El informe reconoce las dificultades de los países para garantizar que los sistemas de salud, alimentación, educación y protección social mantengan los servicios de nutrición esenciales mientras responden a la pandemia de COVID-19, y reporta que una encuesta sobre la situación de los niños durante la pandemia mostró que el 90% de las naciones (122 de 135) informaron un cambio en la cobertura de los servicios de nutrición clave en agosto de 2020.

    Aunque faltan datos sobre los resultados nutricionales para 2020, las proyecciones más moderadas apuntan a un escenario en el que 11,2 millones de niños menores de cinco años en países de ingresos bajos y medios se agregarían al total de los que padecen emaciación de 2020 a 2022 como consecuencia de la pandemia.

    Para los titulares de las agencias autoras del estudio, “los resultados de estos acontecimientos determinarán (…) la segunda mitad del Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición”, un compromiso mundial en materia de políticas todavía pendiente de concretarse.

    En su llamado a transformar los sistemas alimentarios como condición esencial para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y poner las dietas saludables al alcance de todos, subraya la necesidad de políticas e inversiones que contrarresten los factores determinantes del hambre y la malnutrición.

    Fuente: ONU 12 de julio de 2021

  • Lunes, 12 de julio de 2021

    Informe de las Naciones Unidas: El año de la
    pandemia, dominado por un repunte del hambre mundial

  • El mayor aumento se registra en África. El mundo, que se encuentra en una coyuntura crítica, debe actuar ahora para invertir la situación para 2030.

    El hambre mundial empeoró de forma espectacular en 2020, según informaron las Naciones Unidas, y es probable que ello se deba en gran parte a la repercusión de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Aunque todavía no se ha cartografiado por completo el impacto de la pandemia*, en un informe preparado por varios organismos se estima que el año pasado estaba subalimentada cerca de la décima parte de la población mundial, lo cual puede suponer hasta 811 millones de personas. La cifra es indicio de que será preciso un esfuerzo tremendo para que el mundo cumpla su promesa de poner fin al hambre para 2030.

    La edición del año en curso de El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo es la primera evaluación mundial en su género realizada en tiempos de pandemia. La publicación del informe es obra conjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

    Ya a mediados del decenio de 2010 el hambre había empezado a aumentar sigilosamente, frustrando las esperanzas de una disminución irreversible. Resulta perturbador que en 2020 el hambre se disparara en términos tanto absolutos como relativos superando al crecimiento demográfico: se estima que el año pasado padeció subalimentación cerca del 9,9 % de la población total, frente al 8,4 % registrado en 2019.

    Más de la mitad de la población subalimentada (418 millones de personas) vive en Asia; más de un tercio (282 millones) vive en África, y una proporción inferior (60 millones) vive en América Latina y el Caribe. Sin embargo, el aumento más acusado del hambre se registró en África, donde la prevalencia estimada de la subalimentación (21 % de la población) supera en más del doble a la de cualquier otra región.

    El año 2020 también fue sombrío en relación con otras mediciones. Globalmente, más de 2 300 millones de personas (el 30 % de la población mundial) carecieron de acceso a alimentos adecuados durante todo el año: este indicador, conocido como prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave, se disparó en un año tanto como en los cinco años anteriores combinados. La desigualdad de género se agudizó: en 2020, por cada 10 hombres que padecían inseguridad alimentaria, había 11 mujeres que la padecían (frente a 10,6 en 2019).

    Persistió la malnutrición en todas sus formas, que se cobró un precio alto entre los niños: se estima que en 2020 más de 149 millones de menores de 5 años padecieron retraso del crecimiento (su estatura era demasiado baja para su edad); más de 45 millones padecieron emaciación (su delgadez era excesiva para su altura), y casi 39 millones sufrieron sobrepeso***. No menos de 3 000 millones de adultos y niños seguían sin poder acceder a dietas saludables, en gran parte a causa de los costos excesivos. Casi un tercio de las mujeres en edad reproductiva padece anemia. A escala mundial, pese a los avances en algunos aspectos (por ejemplo, se alimenta a más niños pequeños exclusivamente con leche materna), el mundo no va camino de cumplir para 2030 las metas correspondientes a ninguno de los indicadores en materia de nutrición.

    A partir de las tendencias actuales, en El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo se estima que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre cero de aquí a 2030) quedará incumplido por un margen de casi 660 millones de personas. De esta cifra total, puede que unos 30 millones se deban a los efectos duraderos de la pandemia.

    Como se indicaba en el informe del año pasado, la transformación de los sistemas alimentarios es esencial para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y poner las dietas saludables al alcance de todos. En la edición del año en curso se pasa a exponer seis “vías de transformación” que, según afirman los autores, se basan en “un conjunto coherente de carteras de políticas e inversiones” dirigidas a contrarrestar los factores que determinan el hambre y la malnutrición.

    Fuente: FAO 12 de julio de 2021

  • Miércoles, 7 de julio de 2021

    El COVID-19 agranda el desafío para lograr
    la Agenda 2030 de desarrollo sostenible

  • El mundo no estaba en camino de cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible antes de que golpeara el COVID-19, y ahora el desafío se ha magnificado muchas veces, según un nuevo informe de la ONU que indica que los países deben tomar medidas ‘críticas’ para salir de la pandemia, durante los próximos 18 meses.

    El Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2021, presentado en la Sede de la ONU en Nueva York, muestra el exorbitante peaje que la pandemia de COVID-19 se ha cobrado de la Agenda 2030.

    Además de los casi cuatro millones de muertes por coronavirus, entre 119 y 124 millones de personas volvieron a la pobreza y al hambre crónica, y se perdió el equivalente a 255 millones de empleos a tiempo completo, indica el informe.

    Las interrupciones de los servicios de salud esenciales han amenazado años de progreso en la mejora de la salud materno infantil, el aumento de la cobertura de inmunización y la reducción de las enfermedades transmisibles y no transmisibles. Alrededor del 90% de los países todavía informan sobre una o más interrupciones importantes de los servicios de salud esenciales.

    El informe también indica que la pandemia ha puesto de manifiesto e intensificado las desigualdades dentro y entre países.

    El informe también confirma lo que agencias de la ONU como la Organización Meteorológica Mundial han estado dando la alarma: la desaceleración económica en 2020 hizo poco para frenar la crisis climática, que continúa en gran medida sin cesar.

    El mundo también se quedó corto en los objetivos de 2020 para detener la pérdida de biodiversidad y la reversión de los 10 millones de hectáreas de bosque que se perdieron cada año, entre 2015-2020.

    La pandemia de COVID-19 también ha afectado negativamente el progreso hacia la igualdad de género. La violencia contra las mujeres y las niñas se ha intensificado, se espera que aumente el matrimonio infantil y las mujeres han sufrido una parte desproporcionada de la pérdida de puestos de trabajo y mayores responsabilidades de cuidado en el hogar.

    Mientras tanto, los flujos globales de inversión extranjera directa cayeron un 40% en 2020 en comparación con 2019. El documento muestra que la pandemia ha traído inmensos desafíos financieros, especialmente para los países en desarrollo, con un aumento significativo del sobreendeudamiento.

    Según el informe, para volver a encarrilar la Agenda 2030, los gobiernos, las ciudades, las empresas y las industrias deben utilizar la recuperación para adoptar vías de desarrollo bajas en carbono, resilientes e inclusivas que reducirán las emisiones de carbono, conservarán los recursos naturales y crearán mejores empleos, avanzar en la igualdad de género y abordar las crecientes desigualdades.

    La Agenda 2030, adoptada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas en 2015, proporciona un plan común para la paz y la prosperidad de las personas y el planeta, ahora y en el futuro.

    En su esencia, los 17 Objetivos suponen mejorar la salud y la educación, reducir la desigualdad y estimular el crecimiento económico, todo mientras se aborda el cambio climático y se trabaja para preservar nuestros océanos y bosques.

    La reunión pondrá el foco en nueve Objetivos Globales de este año: poner fin a la pobreza, acabar con el hambre, mejorar la salud, lograr un trabajo decente, reducir las desigualdades, hacer un consumo y una producción responsables; tomar medidas para frenar el cambio climático y mantener la paz.

    Fuente: ONU 06 de julio de 2021

  • Lunes, 5 de julio de 2021

    Las Perspectivas agrícolas de la OCDE-FAO presentan tendencias
    producción, consumo, comercio y precios para el próximo decenio

  • Los sistemas agroalimentarios mundiales deben transformarse para alcanzar los ODS para 2030

    A menos de 10 años de la fecha límite de 2030 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, los gobiernos deben redoblar sus esfuerzos para alcanzar las metas mundiales relativas a la seguridad alimentaria y el medio ambiente, según un nuevo informe presentado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    En las Perspectivas agrícolas 2021-2030 de la OCDE-FAO se ofrece a los responsables de la formulación de políticas una evaluación de consenso de las perspectivas a lo largo de los próximos 10 años para 40 productos agrícolas y pesqueros principales en los planos regional, nacional y mundial, y se analizan los factores del rendimiento de los mercados agroalimentarios, lo que ayuda a fundamentar los análisis y la planificación prospectivos en materia de políticas. Las proyecciones de referencia de las Perspectivas describen las tendencias previstas sobre la base de las políticas existentes, destacando las esferas en las que se requiere un esfuerzo adicional para cumplir los ODS.

    Garantizar la seguridad alimentaria y una dieta saludable para una población mundial creciente seguirá siendo un desafío. Se prevé que la demanda mundial de productos agrícolas -lo que incluye aquellos utilizados como alimentos, piensos, combustibles e insumos industriales- crezca un 1,2 % anual durante el próximo decenio, aunque a un ritmo anual más lento que durante el decenio anterior. Según las previsiones, las tendencias demográficas, la sustitución de la carne de ave por carnes rojas en los países ricos y en muchos países de ingresos medianos, y el auge del consumo per capita de productos lácteos en Asia meridional determinarán la demanda futura.

    La mejora de la productividad será fundamental para alimentar de forma sostenible a una población mundial cada vez mayor, que se prevé que alcanzará los 8 500 millones de personas en 2030. De los incrementos de la producción mundial de cultivos previstos para 2030, se estima que el 87 % procederá del aumento del rendimiento, mientras que el 6 % se deberá a la expansión del uso de las tierras y el 7 % al aumento de la intensidad de los cultivos. Del mismo modo, se espera que una gran parte de la expansión prevista de la producción ganadera y pesquera sea el resultado de aumentos de la productividad. Sin embargo, también se espera que la ampliación de los rebaños contribuya significativamente al crecimiento de la producción ganadera en las economías emergentes y en los países de ingresos bajos.

    El comercio seguirá siendo fundamental para la seguridad alimentaria, la nutrición, los ingresos agrícolas y la lucha contra la pobreza rural a nivel mundial. En promedio en todo el mundo, alrededor del 20 % de lo que se consume en cada país es importado. De cara a 2030, se prevé que las importaciones representen el 64 % del consumo interno total en la región de Cercano Oriente y África del Norte, mientras que se espera que la región de América Latina y el Caribe exporte más de un tercio de su producción agrícola total.

    Se prevé que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura aumenten un 4 % en los próximos 10 años, sobre todo debido al aumento de la producción ganadera, a pesar de que se espera que las emisiones por unidad de producción -la intensidad de carbono de la producción- disminuyan en gran medida durante el período.

    A nivel mundial, se prevé que la disponibilidad total de alimentos aumente un 4 % en el próximo decenio, hasta alcanzar algo más de 3 000 calorías por persona y día. Se prevé que el consumo per capita de grasas sea el que más crezca entre los principales grupos de alimentos, debido al mayor consumo de alimentos elaborados y de fácil preparación y a la creciente tendencia a comer fuera de casa, ambos relacionados con la urbanización continua y el aumento de la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo. La escasez de ingresos y la inflación de los precios de los alimentos tras la pandemia de la COVID-19 están reforzando esta tendencia.

    En los países de ingresos altos, no se prevé que la disponibilidad de alimentos per capita aumente significativamente respecto a sus niveles ya elevados. Sin embargo, el crecimiento de los ingresos y las cambiantes preferencias de los consumidores darán paso a una mayor sustitución de los alimentos básicos y edulcorantes por alimentos de mayor valor, como frutas y hortalizas y, en menor medida, productos de origen animal.

    En los países de ingresos bajos, se prevé que la disponibilidad de alimentos aumente en un 3,7 %, lo que equivale a 89 calorías por persona y día, constituidas principalmente por alimentos básicos y edulcorantes. Las restricciones económicas limitarán el aumento del consumo de productos de origen animal, frutas y hortalizas. Debido a las limitaciones de ingresos, se prevé que el consumo per capita de proteínas de origen animal disminuya ligeramente en África subsahariana, una región cuya autosuficiencia en cuanto a los principales productos alimentarios se prevé que disminuya para 2030, según las tendencias actuales.

    A medio plazo, las condiciones meteorológicas, el crecimiento económico y la distribución de los ingresos, los factores demográficos y los cambios en los hábitos alimentarios, los avances tecnológicos y las tendencias en materia de políticas determinarán los precios de los alimentos y los productos agrícolas. Aunque el Índice de precios de los alimentos de la FAO ha registrado un importante aumento en el último año, se espera que estos aumentos vayan seguidos de un período de ajuste a la baja. Según las previsiones de las Perspectivas, los precios de los alimentos retomarán una trayectoria gradualmente descendente en valores reales, en consonancia con la desaceleración del crecimiento de la demanda y los aumentos de productividad previstos.

    Fuente: FAO 05 de julio de 2021

  • Lunes, 5 de julio de 2021

    Cómo les está yendo a los países con los
    objetivos globales en medio de COVID-19

  • La actualización de 2021 de UNCTAD SDG Pulse ilustra en números el progreso y los desafíos de los países para lograr los objetivos de desarrollo sostenible para 2030.

    El SDG Pulse actualizado de la UNCTAD , muestra cómo la crisis de salud del COVID-19 exacerbó muchos desequilibrios en 2020 y retrasó el progreso hacia la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

    Presenta un análisis de una serie de indicadores de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y otros relacionados con el comercio, la inversión, la financiación para el desarrollo, la deuda, el transporte y la tecnología.

    SDG Pulse también ayuda a ilustrar la importante contribución que hace la UNCTAD a la implementación de los ODS, respondiendo directamente a una solicitud de los países.

    Las políticas y estrategias de recuperación de COVID-19 deben enfocarse en reconstruir la resiliencia a los impactos abordando los desafíos de desarrollo persistentes y emergentes que enfrentan los países en desarrollo, según varios líderes.

    A medida que el comercio disminuyó en la primavera de 2020, muchos gobiernos impusieron barreras a las exportaciones de productos médicos y redujeron los aranceles a las importaciones de productos agrícolas para maximizar el suministro de bienes críticos a los mercados internos.

    El impacto económico resultante tuvo muchas consecuencias. La deuda externa, por ejemplo, creció a un nivel récord en 2020, alcanzando el 31% del PIB en las economías en desarrollo, según SDG Pulse.

    Los contratiempos de la economía en 2020, particularmente en la demanda de energía, el turismo y el transporte, provocaron una caída del 7% en las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2), la mayor disminución jamás registrada.

    Según la UNCTAD , las ventas de comercio electrónico ascendieron a 26,7 billones de dólares en 2019, alrededor del 30% del PIB mundial. Esto incluye las ventas de empresa a empresa (B2B) y de empresa a consumidor (B2C).

    El índice de comercio electrónico B2C de la UNCTAD ayuda a los países a comprender mejor su preparación para el comercio electrónico. De las 20 economías con las puntuaciones más bajas en 2020, 18 eran PMA, lo que sugiere que no están preparadas para la adopción del comercio electrónico y otras oportunidades de desarrollo derivadas de las TIC.

    El ODS Pulse muestra que la mayor parte del gasto en proyectos de la UNCTAD respalda el ODS 17 sobre asociaciones, el ODS 9 sobre industria, innovación e infraestructura, el ODS 15 sobre la vida en la tierra y el ODS 8 sobre trabajo decente y crecimiento económico.

    El informe también comparte el progreso en los indicadores de los ODS de los que la UNCTAD es custodio. Junto con socios y estados miembros, la organización ha desarrollado conceptos y metodologías acordados para todos sus indicadores custodios, incluido el indicador 16.4.1 de los ODS sobre flujos financieros ilícitos. En 2021, 12 países africanos y seis asiáticos son métodos de prueba piloto para este indicador.

    Fuente: UNCTAD 02 de julio de 2021

  • Miércoles, 30 de junio de 2021

    Día Internacional del Parlamentarismo

    Todos los países del mundo tienen alguna forma de gobierno representativo.

    Las generaciones futuras están destinadas a vivir con las decisiones políticas tomadas ahora. Solo por esa razón resulta justo que la juventud tenga un asiento en la mesa de toma de decisiones. Sin embargo, los jóvenes están subrepresentados en los parlamentos de todo el mundo.

    En 2021, la Unión Interparlamentaria (UIP) y sus parlamentos miembros marcarán el Día Internacional del Parlamentarismo con una serie de eventos centrados en el empoderamiento de los jóvenes tras el reciente lanzamiento de la campaña de la Unión Interparlamentaria: “¡Digo sí a la juventud en el parlamento!”

    El Día Internacional del Parlamentarismo se celebra cada año el 30 de junio, el mismo día que se creó, en 1889, la Unión Interparlamentaria (UIP). Dicho día internacional se estableció en 2018 a través de una Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

    El Día Internacional del Parlamentarismo es un momento para revisar el progreso que los parlamentarios han conseguido en algunos objetivos clave para ser más representativos y adaptarse a los tiempos, incluida la realización de autoevaluaciones, trabajar para incluir a más mujeres y jóvenes parlamentarios y adaptarse a las nuevas tecnologías.

    La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución A/RES/72/278 de mayo de 2018, reconoce la función y la responsabilidad de los parlamentos nacionales en lo que respecta a los planes y estrategias nacionales, así como a asegurar una mayor transparencia y rendición de cuentas tanto a nivel nacional como mundial.

    Los parlamentos son responsables de hacer cuadrar las agendas internacionales y nacionales, de asegurarse de que los gobiernos apliquen los tratados y acuerdos internacionales que han suscrito. Asimismo, desempeñan un papel vital en la implementación de la Agenda 2030, para el Desarrollo Sostenible y la Unión Interparlamentaria trabaja con estos estrechamente para ayudarles en la realización de sus tareas.

    Los parlamentos y las organizaciones parlamentarias desempeñaron un papel activo en las negociaciones sobre el marco para el desarrollo después de 2015, promoviendo con firmeza, por ejemplo, la inclusión de objetivos relacionados con la gobernanza democrática, que se corresponde con el actual objetivo de desarrollo sostenible número 16. Dicho objetivo es promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas para un desarrollo sostenible; para ello, este objetivo se centra en la promoción de un acceso universal a la justicia y la construcción de instituciones responsables y eficaces a todos los niveles. Para cumplir con la 2030 Agenda, el enfoque de la cooperación entre las Naciones Unidas, los parlamentos nacionales y las organizaciones parlamentarias ha pasado a centrarse decididamente en la aplicación de esta.

    Fuente: ONU 30 de junio de 2021

    Miércoles, 30 de junio de 2021

     

    México, en ruta hacia el consumo sostenible

    Cambiar la forma en que consumimos —desde la alimentación y la vivienda, hasta el transporte y el ocio— es indispensable para sanar al planeta. Sin embargo, para la gran mayoría de la población, las alternativas más sostenibles son limitadas, poco atractivas o inaccesibles.

    La Hoja de Ruta Rumbo a Estilos de Vida Sostenibles – Curso de Acción para el Desarrollo de un Consumo Responsable en México al 2030 presenta un plan estratégico para impulsar la ecologización del consumo.

    La guía, realizada en el marco de la iniciativa Impulsando el Consumo Sostenible en América Latina (ICSAL) del PNUMA, con financiamiento de la Comisión Europea, reúne el análisis de expertos nacionales e internacionales, quienes muestran el camino para fomentar estilos de vida más responsables, deseables, beneficiosos y accesibles para los ciudadanos de México.

    Fuentes Lara, y los ganadores de las otras dos ediciones del concurso, recibirán US$3.000 en asistencia técnica para ejecutar sus proyectos y participarán en un campamento virtual organizado por el Centro de Emprendimiento de la Universidad de los Andes, en Colombia, donde expertos en ecoinnovación les ayudarán en la implementación de sus ideas.

    El concurso en México recibió 50 propuestas de más de 100 estudiantes de licenciaturas y posgrados en 20 universidades. Un panel de expertos evaluó los proyectos, entre los cuales se incluyeron iniciativas como campañas de comunicación, bocetos de patentes, propuestas de ley y prototipos tecnológicos.

     

    ver documento “Rumbo a Estilos de Vida Sostenibles – Curso de Acción para el Desarrollo de un Consumo Responsable en México al 2030”

     

    Fuente: UNEP 30 de junio de 2021

     

    Martes, 29 de junio de 2021

    Día Internacional de los Trópicos

    29 de junio

    El futuro le pertenece a las zonas tropicales

    Celebramos el Día Internacional de los Trópicos para reconocer su gran diversidad y dar a conocer los retos y las oportunidades a los que se enfrentan los pueblos que los habitan. Asimismo, nos brinda la ocasión de evaluar los progresos realizados, compartir historias y experiencias del trópico y reconocer la diversidad y el potencial de la región.

    Los trópicos son la región de La Tierra comprendida entre los paralelos denominados trópico de Cáncer, en el hemisferio boreal, y trópico de Capricornio, en el austral, equidistantes del ecuador, situados a 23° 27′ de latitud norte y sur respectivamente. Si bien la topografía y otros factores contribuyen a la variación climática, por lo general, podemos decir que las regiones tropicales son cálidas y las estaciones están poco marcadas por el cambio de las temperaturas. Una característica de las zonas más próximas al ecuador es la prevalencia de las lluvias. Las zonas tropicales se enfrentan a diversos desafíos que requieren una atención especial, como el cambio climático, la deforestación, la explotación maderera, la urbanización y los cambios demográficos.

    Las naciones tropicales han realizado progresos importantes, aunque se enfrentan a diversos desafíos que requieren una atención especial en una serie de indicadores y datos sobre desarrollo para alcanzar el desarrollo sostenible.

  • Se calcula que para 2050 en los trópicos vivirá la mayor parte de los habitantes del planeta y, en concreto, casi dos tercios de la población infantil.

  • En concordancia con los altos niveles de pobreza de la región, en los trópicos hay más personas malnutridas que en otras partes del mundo.

  • La proporción de población urbana que vive en barrios marginales es mayor que en otras regiones del planeta.

    El 29 de junio de 2014, la laureada con el premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, lanzó el primer Informe sobre el Estado de los Trópicos. Este documento es producto de la colaboración entre doce centros de investigación líderes en las cuestiones de los trópicos y ofrece una perspectiva única sobre esta cada vez más importante región. Coincidiendo con el aniversario de la publicación del mencionado informe, la Asamblea General designó el 29 de junio como el Día Internacional de los Trópicos mediante su resolución A/RES/70/267 aprobada el 14 de junio de 2017.

    El objetivo es sensibilizar sobre los desafíos específicos a los que se enfrentan las zonas tropicales, las consecuencias de gran alcance que tienen los problemas que afectan a la zona tropical del mundo y la necesidad, a todos los niveles, de crear conciencia al respecto y subrayar el importante papel que desempeñarán los países de los trópicos en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Fuente: ONU 29 de junio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Día Internacional de las Viudas

  • Se estima que hay 258 millones de viudas en todo el mundo, y casi una de cada diez vive en la pobreza extrema.

    Para muchas mujeres, la devastadora pérdida de su pareja se ve magnificada por una lucha a largo plazo por sus derechos básicos y su dignidad. A pesar de que hay más de 258 millones de viudas en todo el mundo, históricamente estas mujeres han pasado desapercibidas, sin apoyo ni medidas en nuestras sociedades.

    En el Día Internacional de las Viudas, el 23 de junio, descubramos los problemas a los que se enfrentan para salvaguardar y promover sus derechos.

    Las Naciones Unidas conmemoran el 23 de junio como el Día Internacional de las Viudas (A/RES/65/189) desde 2011 con el fin de dar voz a las experiencias de las viudas y para reactivar cuanto antes el apoyo especial que necesitan.

    Esto incluye proporcionarles información sobre el acceso a una parte justa de su herencia, tierras y recursos productivos; pensiones y protección social que no se basen únicamente en el estado civil; trabajo decente e igualdad de remuneración; y oportunidades de educación y formación. Capacitar a las viudas para que se mantengan a sí mismas y a sus familias también significa abordar los estigmas sociales que crean la exclusión y las prácticas discriminatorias o perjudiciales.

    Asimismo, los gobiernos deben tomar medidas para mantener sus compromisos para garantizar los derechos de las viudas tal como los consagra el derecho internacional, lo que incluye la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño. Incluso cuando existen leyes que protegen los derechos de las viudas, la debilidad de los sistemas judiciales de gran cantidad de estados compromete la forma en la que se defienden los sus derechos en la práctica. La falta de concienciación y la discriminación por parte de los funcionarios judiciales puede provocar que las viudas eviten acudir al sistema judicial para reclamar la restitución de sus derechos.

    En definitiva, deben emprenderse programas y políticas para terminar con la violencia contra las viudas y sus hijos, mitigar su pobreza, ofrecerles educación y otras formas de ayuda. Estos programas deben incluirse en el contexto de los planes de acción para acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Fuente: ONU 23 de junio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública

  • Innovar la futura administración pública: nuevos modelos de gobierno para una nueva era

    El Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública (23 de junio) reconoce la labor de los trabajadores públicos en nuestras comunidades y alienta a los jóvenes a seguir carreras en el sector público.

    Para alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se necesita una prestación efectiva de servicios públicos, incluso en la respuesta a la pandemia de COVID-19.

    El servidor público es clave para garantizar una respuesta efectiva a la crisis, ya sea como trabajador de primera línea en el cuidado de la salud, o al diseñar estrategias y planes para mitigar su impacto.

    Para reforzar el reconocimiento del Día y el valor del servicio público, las Naciones Unidas establecieron el programa de Premios de Servicio Público de la ONU en 2003. En 2016, la premiación se alineó con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la implementación de su Agenda 2030, para promover y recompensar la innovación y la excelencia de los servicios públicos que apoyan la aplicación efectiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, bajo el principio de no dejar a nadie atrás.

    Las instituciones eficaces, responsables e inclusivas son esenciales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible ( ODS ). Así lo contempla el ODS 16 y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible . La Agenda también reconoció que los gobiernos tienen la responsabilidad principal de implementar los ODS y garantizar el seguimiento y la revisión en los próximos 15 años, a nivel nacional, regional y global. Uno de los primeros pasos que toman los gobiernos para implementar la Agenda es a menudo dar forma a los arreglos institucionales para dirigir la implementación de los ODS y revisar el progreso.

    La administración pública, piedra angular del trabajo de los gobiernos, juega un papel esencial y crítico en la mejora de la vida de las personas. Reinventar la administración pública es una forma positiva y necesaria de avanzar. Sin la modernización y transformación de la administración pública para adaptarse a las necesidades de hoy, será imposible lograr un futuro mejor para todos. Donde faltan administraciones capaces, los gobiernos están incapacitados; y donde los gobiernos están incapacitados, el desarrollo sostenible se queda corto.

    Fuente: ONU 22 de junio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Atrapados: alta desigualdad y bajo
    crecimiento en América Latina y el Caribe

    La región se encuentra en una trampa de alta desigualdad y bajo crecimiento. La concentración de poder, la violencia, y las políticas de protección social ineficientes alimentan ese círculo vicioso y limitan el desarrollo humano.

    La brecha entre extrema riqueza y extrema pobreza y vulnerabilidad que caracteriza a la región quedó en evidencia como nunca y se profundizó aún más a raíz de la pandemia de la COVID-19. El Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 “Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe”, lanzado de forma virtual por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), analiza la trampa en la que se encuentra sumida la región, que impide el avance hacia el logro de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    A pesar de los avances de las últimas décadas, los países de América Latina y el Caribe son más desiguales que los de otras regiones con niveles similares de desarrollo, y sus indicadores sociales aún se encuentran por debajo de los esperados para su nivel de ingreso promedio.

    El informe explora tres factores que se repiten y retroalimentan el círculo vicioso de alta desigualdad y bajo crecimiento: la concentración de poder, la violencia en todas sus formas y las políticas de protección social que no funcionan bien.

    El documento señala que la concentración de poder en manos de unos pocos que defienden sus intereses privados es uno de los factores que conectan la alta desigualdad con el bajo crecimiento. A través de su influencia política, el poder mal utilizado distorsiona las políticas públicas y debilita las instituciones. Un ejemplo que se explora en el informe es el rol de las élites económicas en el bloqueo a reformas fiscales que apoyarían una forma más progresiva de redistribución. Para balancear la distribución de poder, el organismo sugiere explorar líneas de acción como la regulación del lobby y el financiamiento de las campañas políticas.

    También se destaca que la región es la más violenta del planeta, y advierte que si bien la desigualdad causa mayor violencia, la violencia también aumenta la desigualdad porque afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a perpetuar su estado de privación. La violencia limita también el crecimiento a través de su impacto sobre el capital humano (y la productividad) y sobre la inversión pública y privada que se ve distorsionada, así como por el gasto en seguridad y por la incertidumbre acerca de los derechos de propiedad.

    Entre las líneas de acción que propone el documento para abordar este tema, figuran el fortalecimiento de los sistemas de justicia local y la expansión de la atención en salud mental para las víctimas de violencia.

    El informe también se detiene en la fragilidad de los sistemas de protección social de la región, evidenciada en su limitada capacidad de respuesta durante la pandemia. La vinculación de los sistemas de aseguramiento frente a los riesgos con el empleo formal ha motivado a los gobiernos a crear sistemas paralelos, de menor calidad, para cubrir a las personas que quedan excluidas, que en la región son la mayoría. Los países de ALC tienen mercados laborales segmentados y sistemas de protección social que reproducen desigualdades e incentivan la organización de la producción en negocios muy pequeños y poco productivos. Para ello, el documento sugiere repensar la protección social para asegurar universalidad.

    Finalmente, el reporte plantea que las soluciones deben llevar a un mayor crecimiento con sostenibilidad ambiental, y a una mayor inclusión y movilidad social. Se trata de soluciones que requieren balancear el poder en el área de la definición de reglas y políticas, erradicar la violencia en todas sus formas y redefinir del ambiente institucional que constituye la esencia del contrato social: las oportunidades en el mercado laboral, la fiscalidad y la protección social.

    Fuente: PNUD 22 de junio de 2021

    Lunes, 7 de junio de 2021

    El acceso universal a la energía
    sostenible seguirá siendo inalcanzable

  • Las soluciones sostenibles deben dirigirse a los países africanos que han quedado rezagados en la búsqueda del acceso mundial a la energía

    Durante la última década, un mayor porcentaje de la población mundial obtuvo acceso a la electricidad; sin embargo, la cantidad de personas que no tienen electricidad en África al sur del Sahara de hecho aumentó. Si no se intensifican considerablemente los esfuerzos en los países con los mayores déficits, el mundo seguirá sin poder garantizar el acceso universal a energía asequible, confiable, sostenible y moderna para 2030, de acuerdo con el documento Tracking SDG 7: The Energy Progress Report (Seguimiento del ODS 7: El informe de progreso en materia de energía) que dieron a conocer hoy el Organismo Internacional de Energía, la Agencia Internacional de Energías Renovables, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud.

    Según el informe, desde el año 2010, se ha avanzado significativamente en varios aspectos del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7, pero el progreso no ha sido equitativo en todas las regiones. Aunque más de mil millones de personas obtuvieron acceso a la electricidad a nivel mundial a lo largo de la última década, el impacto financiero de la COVID-19 ha hecho que 30 millones más de personas, la mayoría de ellas situadas en África, no puedan afrontar el costo de los servicios básicos de electricidad. Nigeria, la República Democrática del Congo y Etiopía tuvieron los mayores déficits de acceso a la electricidad, con lo cual Etiopía ha desplazado a la India y ocupa el tercer lugar.

    En el mundo, la cantidad de personas sin acceso a la electricidad disminuyó de 1200 millones en 2010 a 759 millones en 2019. Se aceleró especialmente la electrificación mediante soluciones descentralizadas basadas en energías renovables. La cantidad de personas conectadas a minirredes aumentó más del doble entre 2010 y 2019, y subió de 5 millones a 11 millones de personas. Sin embargo, habida cuenta de las políticas actuales y planificadas, y debido a los impactos de la crisis provocada por la COVID-19, se estima que 660 millones de personas, la mayoría de ellas en África al sur del Sahara, seguirán sin tener acceso a la electricidad en 2030.

    Al mismo tiempo, en 2019, alrededor de 2600 millones de personas seguían sin tener acceso a formas limpias de cocinar, lo que equivale a un tercio de la población mundial. Este progreso que en gran medida está paralizado desde 2010, provoca millones de muertes cada año debido a la inhalación de humos de cocina, y si no se toman medidas rápidas para ampliar el acceso a formas limpias de cocinar, el mundo no alcanzará su meta por un 30 % para el año 2030. La situación de acceso en la región de África al sur del Sahara se caracteriza por un crecimiento demográfico que supera los logros en cuanto a la cantidad de personas con acceso, de modo que 910 millones de personas en la región no tienen acceso a formas limpias de cocinar. Los 20 principales países con déficit de acceso representan el 81 % de la población mundial sin acceso a tecnologías y combustibles limpios. Entre estos, la República Democrática del Congo, Etiopía, Madagascar, Mozambique, Níger, Uganda y Tanzania tenían el 5 % o menos de sus poblaciones con acceso a formas limpias de cocinar. La buena noticia es que Indonesia, Camboya y Myanmar registraron progresos todos los años durante el período de declaración.

    Las mejoras en materia de uso intensivo de energía (como indicador sustitutivo de eficiencia energética) se están alejando de la meta establecida en el ODS 7 para 2030. En 2018, la tasa de mejora en el uso intensivo de energía primaria mundial fue de 1,1 % en comparación con 2017, la tasa de mejora anual promedio más baja desde 2010. Para alcanzar el objetivo, la mejora anual deberá ser del 3 % en promedio hasta el 2030.

    La aceleración del ritmo de avance en todas las regiones y los indicadores requerirá de un compromiso político más firme, planificación en materia de energía a largo plazo y políticas e incentivos a escala que sean adecuados para estimular la rápida aceptación de las soluciones de energía sostenible. Aunque las inversiones en energía limpia siguen proviniendo principalmente del sector privado, el sector público sigue siendo una importante fuente de financiamiento y desempeña una función central en cuanto al aprovechamiento del capital privado, especialmente en los países en desarrollo y en el contexto posterior a la COVID-19. Uno de los indicadores más recientes del informe, los flujos financieros públicos internacionales hacia los países en desarrollo, muestra que el apoyo financiero internacional sigue concentrándose en unos pocos países y no llega a muchos otros más necesitados. Los flujos hacia los países en desarrollo para respaldar la adopción de energías limpias y renovables alcanzó los USD 14 000 millones en 2018, y solo un 20 % se destinó a los países menos adelantados, que están más lejos de alcanzar las diversas metas del ODS 7. En los próximos años, se deberá poner mayor énfasis en “no dejar a nadie atrás”.

    Fuente: OMS 7 de junio de 2021

  • Jueves, 19 de noviembre de 2020

     

    Día Mundial del Retrete… ¡Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático!

  • La reutilización segura de los desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y proporciona a la agricultura una fuente fiable de agua y nutrientes.

    El cambio climático se está acelerando. Las inundaciones, las sequías y el aumento del nivel del mar amenazan a los sistemas de saneamiento, desde los retretes hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. El agua de las inundaciones puede contaminar los pozos utilizados para abastecerse de agua potable. Las inundaciones también pueden dañar los retretes y esparcir los desechos humanos en las comunidades y los cultivos alimentarios, causando enfermedades mortales y crónicas y planteando riesgos para la seguridad de los cultivos y la inocuidad de los alimentos.

    Hoy en día, 4 200 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura. En cambio, a menudo utilizan retretes poco fiables e inadecuados o defecan al aire libre. La defecación al aire libre y la falta de saneamiento mejorado se encuentran entre los principales factores que conducen a la malnutrición, siendo los principales contribuyentes a la contaminación del agua y el suelo. En las zonas rurales, las aguas contaminadas se utilizan para regar cultivos y para otras actividades agrícolas como abrevar el ganado, lo que pone en contacto a los cultivos y los animales con patógenos y otros contaminantes.

    A nivel mundial, el 80 % de las aguas residuales generadas por la sociedad vuelven al ecosistema sin ser tratadas ni reutilizadas y desechos humanos no tratados se vierten en el medio ambiente y propagan enfermedades mortales y crónicas. Cuando el agua se expone a excrementos humanos no tratados, se convierte en un caldo de cultivo para parásitos y enfermedades transmitidas por el suelo y el agua, como el cólera, la disentería, la E. coli, la salmonela y los gusanos intestinales transmitidos por el suelo (helmintiasis).

    Todos deben tener un saneamiento sostenible que ayude a combatir el cambio climático y preservar tanto la salud como el funcionamiento de las comunidades. Los sistemas de saneamiento sostenibles también hacen un uso productivo de las aguas residuales y los biosólidos que contienen agua, nutrientes y energía de gran valor, para impulsar la agricultura de manera segura y, al mismo tiempo, reducir y capturar las emisiones de gases de efecto invernadero.

    La FAO presta apoyo a los Estados Miembros para que adopten el enfoque de la economía circular aplicado a la agricultura, haciéndola más respetuosa con el medio ambiente, sostenible y resistente a crisis como la de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

    Se trata de adoptar medidas para hacer frente a la crisis mundial del saneamiento y alcanzar el sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 6), relativo al agua y el saneamiento para todos para 2030.

     

    Fuente: FAO 19 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 18 de noviembre de 2020

    La ONU presenta un nuevo mecanismo global
    para financiar programas de saneamiento e higiene

  • La pandemia de COVID-19 ha evidenciado el papel clave del saneamiento y la higiene para detener la propagación de enfermedades. Con un nuevo fondo, la ONU busca canalizar millones de dólares a la creación de infraestructura útil para resolver los grandes problemas de salud pública en los países de renta baja.

    La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos lanzó un nuevo mecanismo de financiamiento global para apoyar los programas orientados a hacer accesible el saneamiento y la higiene para todos.

    El objetivo del Fondo de Saneamiento e Higiene es la inversión público-privada de 2000 millones de dólares en los próximos cinco años para dar una solución a la crisis de larga data en materia de saneamiento, higiene y salud menstrual.

    El Fondo ayudará a los países con menor capacidad de respuesta a esta crisis y tendrá cuatro metas estratégicas:

  • Ampliar el saneamiento doméstico.

  • Garantizar la salud e higiene menstrual.

  • Proporcionar servicios de saneamiento e higiene en las escuelas y las instalaciones sanitarias.

  • Apoyar las soluciones innovadoras de saneamiento

    Según datos de la ONU, la mitad de la población mundial no tiene acceso a un saneamiento seguro:

  • 620 millones de niños asisten a escuelas sin baños.

  • 1 de cada 3 escuelas no tiene ni siquiera servicios básicos de saneamiento e higiene.

  • 1 de cada 5 establecimientos de salud no tiene ningún servicio de saneamiento.

    Esta falta de servicios cuesta unos 222.000 millones de dólares anuales en productividad perdida, aumento del gasto en salud y producción económica.

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible plantean garantizar el agua limpia y el saneamiento sustentables para todos los habitantes del planeta para 2030; sin embargo, al ritmo actual, esa meta se alcanzaría hasta el próximo siglo.

    La falta de inversión en ese sector durante las últimas décadas ha tenido un profundo impacto negativo en la salud, la educación y los resultados económicos de los países y las comunidades.

    Fuente: ONU 17 de noviembre de 2020

  • Martes, 17 de noviembre de 2020

    Por un futuro sin cáncer del cuello uterino: por primera
    vez el mundo se ha comprometido a eliminar un cáncer

    La Estrategia Mundial de la OMS para Acelerar la Eliminación del Cáncer del Cuello Uterino, se basa en tres pilares fundamentales: la vacunación, la detección y el tratamiento. La aplicación con éxito de los tres podría llevar a una reducción de más del 40% de los nuevos casos de la enfermedad y evitar 5 millones de muertes relacionadas con ella para el año 2050.

    Esto constituye un hito histórico, ya que por primera vez 194 países se comprometen a eliminar un cáncer, como resultado de la adopción de una resolución en la Asamblea Mundial de la Salud de este año. .‎

    El logro de las siguientes metas para el año 2030 pondrá a todos los países en el camino hacia la eliminación:‎

  • 90% de las niñas totalmente vacunadas antes de cumplir los 15 años con la vacuna contra el virus del papiloma humano‎

  • 70% de las mujeres examinadas antes de los 35 y nuevamente antes de los 45 años mediante una prueba de alta precisión‎

  • 90% de las mujeres diagnosticadas con cáncer del cuello uterino reciben tratamiento (90% de las mujeres con lesiones precancerosas y 90% de las mujeres con cáncer invasivo).

    En la estrategia también se destaca que la inversión en las intervenciones para alcanzar esas metas puede generar considerables beneficios económicos y sociales. Se estima que por cada dólar que se invierta en la estrategia hasta 2050 y más allá, volverán a la economía US$ 3,20 gracias al aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. La cifra se eleva a US$ 26 si se consideran los beneficios que reporta la mejora de la salud de las mujeres a las familias, las comunidades y las sociedades.‎

    El cáncer del cuello uterino es una enfermedad que se puede prevenir. También se puede curar, si se detecta a tiempo y se trata adecuadamente. A pesar de ello, es el cuarto cáncer más común entre las mujeres de todo el mundo. Si no se adoptan medidas adicionales, se prevé que la cifra anual de nuevos casos de cáncer del cuello uterino aumente de 570 000 a 700 000 entre 2018 y 2030, y que la cifra anual de muertes aumente de 311 000 a 400 000. La incidencia de este cáncer es casi el doble en los países de ingresos bajos y medianos, y sus tasas de mortalidad son tres veces superiores a las de los países de ingresos altos.‎

    El lanzamiento se está celebrando con un día de movilización a escala mundial, en el que los ministerios de salud, las entidades asociadas y las activistas contra el cáncer participan en actividades dirigidas a mejorar el acceso de las niñas y las mujeres a la prevención y el tratamiento del cáncer.

    Monumentos de todo el mundo se están iluminando con el color verde turquesa asociado al cáncer del cuello uterino, desde las Cataratas del Niágara en América del Norte hasta el Marco de Dubai, al igual que los contornos de ciudades de toda Australia. (En el sitio web de la OMS dedicado al evento se publicará más información sobre la iluminación de monumentos y los actos organizados en países de todo el mundo.

    Fuente: OMS 17 de noviembre 2020

  • Lunes, 16 de noviembre de 2020

    Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020: historias
    y conocimientos presentados mediante gráficas innovadoras

    El Banco Mundial publicó el Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020 (i). El Atlas de este año es una publicación en la web que, mediante narraciones interactivas y visualizaciones de datos innovadoras, presenta a los lectores la situación y los avances de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

    Los ODS procuran servir de guía para la acción global destinada a abordar muchos de los mayores desafíos mundiales, tales como poner fin a la pobreza, acabar con el hambre, ampliar el acceso a la educación, lograr la igualdad de género y enfrentar la crisis climática. El propósito del Atlas es aumentar el conocimiento de los principales indicadores y tendencias de los ODS, lo cual es importante para medir los avances y orientar las acciones. La edición de 2020 incluye maneras nuevas y creativas de expandir la información relativa a cada uno de los 17 objetivos.

    El Atlas se basa en los conocimientos y la experiencia de expertos en distintas materias, científicos de datos y profesionales de la estadística que trabajan en el Banco Mundial, así como de un equipo talentoso de diseñadores especializados en la visualización de datos. Este Atlas no sería posible sin la labor en curso del Banco con los países asociados y los organismos de Naciones Unidas dirigida a hacer un seguimiento de los ODS y mejorar las formas de medir los avances.

    El Atlas de este año, mediante narraciones, explora metas específicas para cada objetivo y destaca las tendencias hacia el logro de los ODS. También incorpora información conceptual para los lectores sobre cómo se miden algunos de los ODS. Cuando hay disponibilidad de datos, en los capítulos del Atlas se destacan algunos de los impactos de la pandemia de COVID-19 en los indicadores y tendencias presentadas.

    Los lectores podrán explorar los ODS a través de una experiencia interactiva. Por ejemplo, en el capítulo sobre el ODS 10 (i), explicamos un tema conceptualmente complejo —la desigualdad de ingresos—, utilizando gráficos dinámicos e historias para mostrar ejemplos de diferentes países.

    En el capítulo 3 (Buena salud y bienestar) (i) permite a los lectores ver rápidamente la tendencia en la vacunación contra el sarampión dentro de un grupo de ingreso y en cada país durante un período de 40 años.

    En el capítulo 4 (Educación de calidad) (i), los lectores pueden comparar de manera rápida las tendencias relativas y absolutas en materia de ‘pobreza de aprendizajes’ (i), ya que los datos se visualizan simplemente en un gráfico de barras regular (Marimekko [i]).

    En el capítulo 14 (Vida bajo el agua) (i), el mapa del mundo se focaliza en los océanos en vez de los continentes, facilitando la visualización de la distribución de la vida marina en peligro de extinción, como los corales.

    Estas son solo algunas de las historias y gráficas que el Atlas 2020 pone a disposición de los lectores. Los datos incluidos en el Atlas se extrajeron de los Indicadores del Desarrollo Mundial (i) del Banco Mundial, y se incorporan además nuevos datos generados por científicos e investigadores de todo el mundo.

    Esperamos que la última edición del Atlas resulte atractiva e informativa para los lectores, y que estos se sientan motivados a descubrir, conocer y visualizar los avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Nota: Por el momento el Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020 se encuentra disponible solo en inglés.

    Fuente: BANCO MUNDIAL noviembre 2020

    Jueves, 12 de noviembre de 2020

    La crisis del COVID-19 amenaza el financiamiento
    de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

    Según la última Perspectiva mundial sobre la financiación para el desarrollo sostenible de la OCDE , los países en desarrollo se enfrentan a un déficit de 1,7 billones de dólares en la financiación que necesitarían este año para mantenerse encaminados hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de 2030. ), mientras los gobiernos y los inversores se enfrentan a los impactos económicos, sociales y en la salud de la crisis del COVID-19.

    El informe dice que los países en desarrollo están preparados para ver una caída de USD 700 mil millones en la financiación privada externa en 2020 y una brecha de USD 1 billón en el gasto público en medidas de recuperación del coronavirus en comparación con lo que se está gastando en las economías avanzadas, donde los gobiernos tienen una mayor capacidad. pedir prestado. La caída de las finanzas privadas proviene de una caída en las inversiones de cartera, la inversión extranjera directa y una disminución en las remesas enviadas a casa por los trabajadores migrantes.

    “La financiación para el desarrollo sostenible corre el riesgo de colapsar cuando se necesita más que nunca. COVID-19 está borrando años de progreso en el desarrollo y provocando importantes contratiempos en todas las fuentes de financiación de los países en desarrollo bajo tensión, muchos de los cuales entraron en la crisis con impedimentos estructurales ya graves ”, dijo el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría, al presentar el informe en un reunión de alto nivel del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE. “Con COVID-19 ya revirtiendo los avances en desarrollo y muchos desafíos aún por delante, es urgente que rediseñemos las finanzas globales para incentivar la inversión sostenible y redoblar nuestros esfuerzos para ayudar a los países en desarrollo a recuperarse de la crisis de una manera inclusiva, resiliente y sostenible”.

    El déficit proyectado de 1,7 billones de dólares para 2020 se suma a la brecha existente de 2,5 billones de dólares en financiamiento anual para que los países en desarrollo logren los 17 ODS para 2030. Mientras tanto, 90 de 122 países en desarrollo se encuentran ahora en recesión económica debido a que el virus afecta a sectores como turismo, manufactura y materias primas. La pandemia también corre el riesgo de ejercer presión sobre los flujos de ayuda al desarrollo de las economías avanzadas a las economías en desarrollo.

    Con 379 billones de dólares, los activos financieros globales están en su valor más alto desde antes de la crisis financiera mundial, sin embargo, el 80% de estos activos se encuentran en economías avanzadas y la falta de criterios universalmente aceptados significa que se sabe poco sobre su desarrollo sostenible y su impacto climático. , dice el informe. Solo el 20% de los activos financieros se encuentran en países en desarrollo, donde vive más del 80% de las personas del planeta. Según el informe, la reasignación de solo el 1,1% de los activos totales en poder de los bancos, inversores institucionales o administradores de activos (4,2 billones de dólares estadounidenses) sería suficiente para llenar el vacío en el financiamiento de los ODS.

    Arreglar las ineficiencias en los sistemas financieros y tributarios que permiten que el dinero se drene de los países en desarrollo a través de la evasión y elusión fiscal y las altas tarifas de transferencia de remesas (que promediaron el 7% en 2017-19) ayudaría a mejorar la distribución geográfica de los activos. El informe también pide mejores incentivos para orientar el financiamiento, mayor transparencia y responsabilidad de los flujos financieros y una solución sistémica a la deuda de los países en desarrollo para evitar problemas de liquidez, garantizar el acceso a los mercados de capital y preservar la estabilidad bancaria. Sobre la base de los hallazgos de Global Outlook, la OCDE está trabajando con las Naciones Unidas para diseñar un marco para mejorar la alineación de las finanzas globales con los ODS.

    Fuente: OECD 11 de noviembre de 2020

    Viernes, 23 de octubre de 2020

    Día de las Naciones Unidas, 24 de octubre

    75 años trabajando por la paz

    El Día de la ONU marca el aniversario de la entrada en vigor en 1945 de la Carta de las Naciones Unidas. Con la ratificación de este documento fundacional de la mayoría de sus signatarios, incluidos los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, las Naciones Unidas entraron oficialmente en vigor.

    El 24 de octubre se ha celebrado como Día de las Naciones Unidas desde 1948. En 1971, la Asamblea General de Naciones Unidas recomendó que el día se observase por los Estados miembros como un día festivo.

    Para conmemorar el 75º aniversario de la Organización, el Centro Regional de Información para Europa Occidental ha puesto en marcha una iniciativa para “Pintar Europa de azul” con el apoyo de Fabrizio Hochschild, Asesor Especial del Secretario General para la conmemoración del 75º aniversario de las Naciones Unidas.

    Para esta campaña paneuropea, en un continente donde se encuentran muchos de los miembros fundadores de la ONU, muchos de los edificios y monumentos más emblemáticos de Europa, aeropuertos, museos y otros lugares de interés se iluminarán de azul – el color oficial de las Naciones Unidas – el 24 de octubre de 2020.

    La iniciativa supone un esfuerzo simbólico para unir a los ciudadanos del mundo, promover el lenguaje universal de la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos.

    “El futuro que queremos, las Naciones Unidas que necesitamos”

    La pandemia de COVID-19 nos ha recordado de la manera más elocuente posible que estamos estrechamente interconectados y únicamente trabajando juntos y con espíritu de solidaridad podremos crear resiliencia contra futuras pandemias y otros problemas mundiales.

    En línea y fuera de línea, en diálogos formales e informales, ONU75 involucró a tantas personas como fue posible, y juntas compartieron sus esperanzas y temores, evaluaron los riesgos y oportunidades actuales y futuros, y buscaron soluciones para la cooperación mundial.

    Las opiniones e ideas consolidadas a raíz de esas conversaciones han sido tenidas en cuenta por los líderes mundiales y han dado lugar a la adopción de una declaración política con visión de futuro que se negociará a través de un proceso intergubernamental sobre el tema “El futuro que queremos, las Naciones Unidas que necesitamos: reafirmación de nuestro compromiso colectivo con el multilateralismo”.

    Fuente: ONU 23 de octubre de 2020

    |

    Lunes, 28 de septiembre de 2020

     

     

    Bono histórico de 890 millones de dólares para los
    Objetivos de Desarrollo Sostenible emitido por México

  • México lanza una innovadora herramienta financiera vinculada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible con la participación del PNUD.

     

    México se ha convertido en el primer país del mundo en emitir un Bono Soberano de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un paso importante en el compromiso del país con el logro de los ODS y un gran avance para la financiación del desarrollo.

    México emitió el innovador Bono ODS de siete años por un valor total de 890 millones de dólares americanos, recursos que se transferirán de fondos privados para financiar programas orientados a los ODS. Este bono innovador fue emitido bajo su nuevo “Marco de Bonos Soberanos SDG” desarrollado con el banco de inversión Natixis, y lanzado en febrero. La operación alcanzó una demanda de 5.696 millones de dólares, equivalente a 6,4 veces el importe asignado. 267 firmas de inversión globales participaron en la operación.

    “Esta iniciativa es un importante paso adelante en el desarrollo de un mercado para el financiamiento de los ODS a gran escala y un mecanismo innovador para aprovechar el mercado de capital privado para financiar programas relacionados con los ODS. El PNUD valora la invitación del Gobierno de México para contribuir a esta iniciativa y desea que otros países puedan seguir pronto”, dijo el Administrador del PNUD, Achim Steiner.

    El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue invitado por el Gobierno de México a asociarse con ellos en esta iniciativa. El PNUD emitió una opinión en forma de carta de alineación sobre el Marco y agradece sus características únicas, incluido el uso de los ODS como punto de entrada y un criterio de elegibilidad que incluye la recopilación de datos espaciales para identificar las comunidades más desfavorecidas. El PNUD también emitirá una opinión sobre el informe de impacto. Los inversores acogieron con agrado la participación del PNUD que, dijeron, fortalece la transparencia y validez de los informes de impacto.

    En 2015, 195 países acordaron la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. El PNUD tiene una larga relación con el Gobierno de México, apoyando sus esfuerzos de desarrollo y el progreso hacia el desarrollo sostenible. Por ejemplo, el PNUD ha colaborado en la iniciativa innovadora de México para mapear su presupuesto federal con los ODS.

    El Gobierno de México declaró: “Con esta emisión, la Secretaría de Hacienda inaugura el programa de financiamiento sustentable de México y coloca al país a la vanguardia en la innovación de instrumentos de financiamiento sostenible. Además, la emisión permite al país ampliar su base de inversionistas al acceder a fondos internacionales comprometidos con el desarrollo económico sostenible”.

    El PNUD cree que el Marco de Bonos Soberanos de los ODS contribuye al compromiso de México de lograr los ODS de tres maneras específicas: fortalece la transparencia presupuestaria; aumenta el gasto destinado a programas de desarrollo sostenible y contribuye al desarrollo de los mercados de capitales locales e internacionales destinados al financiamiento del desarrollo.

    El PNUD trabaja en todo el mundo ayudando a los emisores de bonos a introducir factores de impacto en el desarrollo en todas las etapas, utilizando el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con 17 metas, existen oportunidades para que los emisores de bonos aborden temas de género, salud, educación, comunidades sostenibles y muchos más. Así como los bonos verdes han creado conciencia sobre los riesgos climáticos y han estimulado el desarrollo y la financiación de proyectos centrados en la reducción de carbono, el mercado de bonos ODS puede crear conciencia en la amplia comunidad inversora sobre los desafíos sociales que enfrentamos actualmente y abordar activamente esos desafíos.

     

     

    Fuente: PNUD septiembre de 2020

  • Martes, 8 de septiembre de 2020

    Día Internacional de la Alfabetización, 8 de septiembre

  • Enseñanza y aprendizaje de la alfabetización durante y después de la COVID-19

    El Día Internacional de la Alfabetización 2020 hace hincapié en la “Enseñanza de la alfabetización y el aprendizaje durante y después de la crisis de la COVID-19 “, y especialmente en el papel de los docentes y la evolución de las pedagogías en la lectoescritura dirigidas tanto a los jóvenes como a los adultos. La crisis reciente del COVID-19 constituye un crudo recordatorio de la gran diferencia entre el discurso político y la realidad: ya antes de la pandemia existía una gran brecha y esta se ha incrementado, con la consecuente repercusión en la vida diaria y el aprendizaje de los jóvenes y adultos que no carecen o disponen de pocas competencias en lectoescritura.

    Durante la crisis del coronavirus, en numerosos países, los programas de alfabetización de adultos han estado ausentes de los planes de respuesta educativa, de manera que la mayoría de los programas de alfabetización de adultos que existían se suspendieron, y solo algunos cursos se mantenían de manera virtual mediante la radio, la televisión o los espacios al aire libre. ¿Qué repercusión tiene la crisis del COVID-19 en los docentes de alfabetización y en los adultos, así como en enseñanza y el aprendizaje? ¿Qué enseñanzas ha aportado esta crisis? ¿Cómo podemos colocar eficazmente el aprendizaje de la lectoescritura de jóvenes y adultos en las respuestas mundiales y nacionales y en las estrategias de reanudación y de reforzamiento de la resiliencia?

    El Día Internacional de la Alfabetización 2020 proporcionará la oportunidad de reflexionar y debatir sobre estas preguntas y ofrecerá la posibilidad de analizar el papel de los docentes, así como las políticas, los sistemas, la gobernanza y las medidas eficaces capaces de apoyar a los educadores y el aprendizaje. En el marco de una conferencia virtual, la UNESCO presentará un debate colectivo a escala mundial con miras a reformular la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización para los jóvenes y adultos después de la COVID-19.

    La Conferencia General de la UNESCO declaró el 8 de septiembre Día Internacional de la Alfabetización, durante su 14ª sesión celebrada el 26 de octubre de 1966, con el fin de recordar a la comunidad internacional la importancia de la alfabetización de las personas, las comunidades y las sociedades, así como de la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograrlo. La alfabetización es un componente clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dentro del marco de la Agenda 2030.

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados por los mandatarios mundiales en septiembre de 2015, promueven el acceso universal a una educación de calidad y oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida de las personas. En concreto, una de la metas del Objetivo nº 4 está dirigida a asegurar que todos los jóvenes aprendan a leer y escribir y tengan conocimientos básicos de aritmética, y que los adultos que carezcan de esos conocimientos tengan la oportunidad de adquirirlos.

    Fuente: ONU 08 septiembre de 2020

  • Lunes, 7 de septiembre de 2020

    Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul

    El mayor riesgo ambiental para la salud humana

  • El 92% de nuestro mundo está expuesto a un aire contaminado que causa aproximadamente 7 millones de muertes prematuras cada año.