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Jueves, 29 de septiembre de 2022

La depresión y la ansiedad provocan la pérdida anual de 12.000 millones de días de trabajo y un billón de dólares

  • Un reciente informe sobre salud mental revela que de los mil millones de personas que vivían con un trastorno mental en 2019, un 15% eran adultos en edad laboral.

    La depresión y la ansiedad causan una pérdida de 12.000 millones de días de trabajo cada año provocando unas pérdidas de casi un billón de dólares a la economía mundial, destacan dos nuevas publicaciones lanzadas por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo.

    Las directrices mundiales de la Organización Mundial de la Salud recomiendan una serie de medidas para afrontar los riesgos asociados a la salud mental, como las grandes cargas de trabajo, los comportamientos negativos y otros factores que generan angustia en el trabajo.

    Un reciente Informe de salud mental a nivel global reveló que de los mil millones de personas que vivían con un trastorno mental en 2019, hubo un 15% de adultos en edad laboral que experimentaron esos síntomas. El trabajo agudiza problemas sociales más importantes que afectan negativamente a la salud mental, como la discriminación y la desigualdad.

    La intimidación y la violencia psicológica, también conocida como mobbing, es una de las principales causas de acoso laboral que provoca un impacto negativo en la salud mental. Sin embargo, hablar o revelar problemas de salud mental sigue siendo un tabú en los entornos laborales de todo el mundo.

    Las orientaciones también recomiendan mejores métodos para atender las necesidades de los trabajadores con problemas de salud mental, proponen actuaciones que apoyen su reincorporación al trabajo y, en el caso de padecer síntomas graves, ofrecen medidas que facilitan la incorporación al empleo remunerado.

    El segundo documento, elaborado conjuntamente, explica las directrices de la Organización Mundial de la Salud mediante estrategias concretas para los gobiernos, los empleadores y los trabajadores, y sus organizaciones, en los sectores público y privado.

    Su objetivo es apoyar la prevención de riesgos causados por la salud mental, su protección y mejora en el trabajo, y apoyar la participación y el desarrollo de las personas que sufran esos síntomas en el ámbito laboral. Para la aplicación de estas estrategias se indica que serán fundamentales la inversión y el liderazgo.

    A lo largo de 2020, los gobiernos de todo el mundo solo destinaron una media del 2% de los presupuestos sanitarios a la salud mental, y los países de renta media-baja invirtieron menos del 1%.

    El Convenio de la OIT sobre Seguridad y Salud en el Trabajo (nº 155) y la Recomendación (nº 164) proporcionan un marco legal para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores. Sin embargo, el Atlas de Salud Mental de la OMS (en inglés), descubrió que sólo el 35% de los países aseguraron contar con programas nacionales de promoción y prevención de la salud mental relacionada con el trabajo.

    Fuente: ONU 28 de septiembre de 2022

  • Jueves, 7 de julio de 2022

    Los trabajadores de las zonas rurales se
    enfrentan a graves déficits de trabajo decente

  • Aproximadamente el 80 por ciento de los pobres del mundo viven en zonas rurales, en las que se enfrentan a deficiencias de gobernanza, la actividad informal, sistemas de producción subdesarrollados, un acceso limitado a los servicios públicos y una cobertura inadecuada de protección social.

    Aproximadamente el 80 por ciento de los pobres del mundo viven en zonas rurales, y muchos de ellos son trabajadores que se enfrentan a graves déficits de trabajo decente, en particular una seguridad inadecuada en el trabajo, una baja remuneración, la falta de estabilidad y de seguridad del trabajo, y horas de trabajo excesivas, y las mujeres y los trabajadores jóvenes son los más afectados según un nuevo informe de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    El informe, Déficits de trabajo decente entre los trabajadores rurales , se basa en 16 estudios de caso que cubren 15 países en África, Asia, Asia Central, Europa y América Latina.

    El informe concluye que:

  • La exposición a productos químicos plantea graves riesgos para la salud y de otro tipo para los trabajadores agrícolas, en particular los niños y las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.

  • Las trabajadoras están desproporcionadamente representadas en la mayoría de los empleos precarios. Las trabajadoras también tienden a tener empleos mal remunerados y poco calificados, son objeto de grandes brechas salariales por motivo de género, y tienen más probabilidades de ser víctimas de acoso y abuso en el lugar de trabajo en comparación con sus homólogos masculinos.

  • El trabajo infantil, el trabajo forzoso y la servidumbre por deudas siguen siendo una realidad. Hasta el 95 por ciento de los niños que realizan trabajos peligrosos se encuentran en la agricultura, en particular en los sectores del cacao, el aceite de palma y el tabaco. El trabajo forzoso también es una realidad en algunos sectores y está vinculado con la múltiple dependencia de los empleadores por parte de los trabajadores.

  • El escaso diálogo social y los obstáculos para acceder a las organizaciones de trabajadores. En muchos sectores, los sindicatos son inexistentes o se enfrentan a importantes obstáculos para interactuar con otras organizaciones de trabajadores, tales como los grupos y cooperativas de trabajadores. El diálogo social y la representación de los trabajadores del sector informal, ocasionales, estacionales, temporales e independientes, y de trabajadoras, son ámbitos que suscitan especial preocupación, al igual que la representación de los pequeños agricultores.

  • La protección social sigue siendo un sueño. La protección social inadecuada es un problema que afecta más en particular a los trabajadores que tienen modalidades de trabajo precarias, incluidos los trabajadores del sector informal, ocasionales, temporales y subcontratados y los jornaleros, que constituyen la gran mayoría de los trabajadores en las plantaciones agrícolas.

    El informe de ACTRAV formula una serie de recomendaciones para ayudar a encarar estos déficits de trabajo decente. Estas incluyen:

  • fortalecer la administración del trabajo en las economías rurales;

  • mejorar la presencia y la capacidad en las economías rurales de los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores de base;

  • lograr la transición de las empresas del sector informal y de las modalidades de trabajo informales a la economía formal;

  • ratificar los convenios pertinentes de la OIT y otras normas internacionales del trabajo, y adherirse a ellos;

  • integrar los sectores de la economía rural en procesos de diálogo social formales e institucionalizados;

  • fortalecer la preparación para las situaciones de crisis y la protección social en la economía rural, y

  • realizar más estudios y análisis de política para comprender mejor las necesidades y expectativas de los trabajadores rurales y sus organizaciones, y responder a ellas.

    Fuente: OIT 07 de julio de 2022

  • Martes, 28 de junio de 2022

     

    Nuevo análisis de UNICEF, ” 25 años de conflictos armados y la infancia: Actuar para proteger a los niños y niñas en la guerra

  • Entre 2016 y 2020 se verificó un promedio de 71 violaciones graves cada día

    Entre 2005 y 2020, las Naciones Unidas verificaron más de 266.000 violaciones graves contra la infancia cometidas por las partes en más de 30 situaciones de conflicto en África, Asia, Oriente Medio y América Latina, dijo UNICEF en un nuevo informe. Esta cifra representa solamente una fracción de todas las violaciones que se cree que se han producido, ya que las limitaciones en materia de acceso y seguridad, entre otras, y la vergüenza, el dolor y el miedo que sufren los niños y las familias supervivientes dificultan a menudo la denuncia, la documentación y la verificación de las violaciones graves contra la infancia en situaciones de conflicto armado.

    El informe, titulado 25 años de conflictos armados y la infancia: Actuar para proteger a los niños y niñas en la guerra, reveló que entre 2005 y 2020 se han verificado los datos siguientes: más de 104.100 niños y niñas han sido asesinados o mutilados en situaciones de conflicto armado; más de 93.000 niños y niñas han sido reclutados y utilizados por las partes en conflicto; al menos 25.700 niños y niñas han sido secuestrados; y las partes en conflicto han violado, casado a la fuerza, explotado sexualmente y cometido otras formas graves de violencia sexual contra al menos 14.200 niñas y niños. Las Naciones Unidas verificaron más de 13.900 incidentes de ataques contra escuelas y hospitales y no menos de 14.900 incidentes de denegación de acceso humanitario a los niños desde 2005.

    El informe señala que muchos niños y niñas sufren más de una violación, un factor que aumenta su vulnerabilidad.

    El informe constata que todas las partes en conflicto, tanto los Estados como los agentes no estatales, cometen graves violaciones contra los niños. Entre 2016 y 2020, los agentes estatales –incluidas las fuerzas y coaliciones nacionales e internacionales– fueron responsables de al menos el 26% de todas las violaciones. En comparación, los agentes no estatales fueron responsables de alrededor del 58% de todas las violaciones verificadas, lo que destaca la importancia de comprometerse con todas las partes en conflicto, incluidos los agentes no estatales, para poner fin y prevenir de forma contundente las violaciones contra la infancia.

    El informe también constató lo siguiente:

    Poco antes de que varios dirigentes mundiales se reúnan en la cumbre del G7, UNICEF pide 1.200 millones de dólares para:

  • Los niños procedentes de los entornos más pobres y los niños de condición o características específicas –incluidos los niños refugiados, desplazados internos e indígenas, entre otros– siguen corriendo un mayor riesgo de sufrir violaciones graves.

  • Los datos disponibles desglosados por sexo indican que los incidentes verificados de violaciones graves han afectado predominantemente a los niños varones. Por ejemplo, en 2020, los niños varones representaron el 73% de todas las víctimas infantiles, una mayoría en el caso del reclutamiento y la utilización (85% de varones), el secuestro (76% de varones) y el asesinato y la mutilación (70% de varones). En comparación, las niñas son una cuarta parte (26%) de todos los niños y niñas víctimas, aunque en el caso de la violación y otras formas graves de violencia sexual la mayoría son niñas, un 98%.

  • El uso de armas explosivas de amplio efecto, sobre todo en zonas pobladas, son una amenaza persistente para los niños y sus familias. Sólo en 2020, las armas explosivas y los restos explosivos de guerra fueron responsables de al menos el 47% de todas las víctimas infantiles, con el resultado de más de 3.900 niños y niñas muertos y mutilados.

    Las recomendaciones del informe, basadas en las pruebas y los análisis presentados, tienen por objeto movilizar a todas las partes interesadas, incluidas las partes en conflicto, los Estados y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para proteger a los niños de forma eficaz y sostenible y acelerar la acción a nivel local, nacional, regional y mundial.

    Además de hacer un llamamiento a las partes en conflicto y a los Estados para que cumplan con sus obligaciones en virtud de los derechos humanos internacionales y el derecho humanitario, el informe incluye una serie de recomendaciones sobre las cuestiones siguientes:

  • cómo se pueden proporcionar mejores servicios de atención y respuesta que estén adaptados a los niños y niñas afectados por los conflictos,

  • cómo se puede mejorar el desglose y el análisis de los datos para que la respuesta y la prevención sean más sólidas,

  • cómo se puede apoyar a los Equipos de Tareas nacionales de supervisión y presentación de informes para acelerar la toma de medidas y mejorar su colaboración con los gobiernos;

  • cómo se puede colaborar mejor con las partes en conflicto para elaborar planes de acción que permitan proteger a los niños y niñas de forma sostenible.

    Fuente: UNICEF 28 de junio de 2022

  • Jueves, 23 de junio de 2022

    Aumentar la productividad laboral
    es un imperativo para América Latina

  • Nuevo informe dice que brechas de productividad lastran la capacidad para hacer frente a múltiples crisis.

    La OIT planteó la necesidad de formular estrategias efectivas de aumento de la productividad laboral en América Latina, ante la evidencia de un persistente rezago regional que compromete las posibilidades de encontrar el rumbo de un futuro del trabajo con crecimiento sostenible y más y mejores empleos.

    El nuevo informe de OIT destaca la “urgente necesidad por comprender de manera sistémica los factores que concurren al incremento sostenido de la productividad, y sobre esa base animar instancias de diálogo social necesarias para acompañar y regular las inevitables transiciones que este proceso conlleva”.

    El informe destaca que de acuerdo a la evidencia acumulada “la gran mayoría de los países de América Latina y el Caribe (ALC), ya desde antes de la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia de Covid-19, ha evidenciado un estancamiento tanto de la productividad laboral como de la productividad total de factores”.

    Al mismo tiempo, “la agenda de la región en lo que hace a la transformación digital y productividad necesita políticas públicas que ayuden a remover los obstáculos que aparecen en el camino de dicha transformación y que asegure que esta transición propicie la creación de más y mejores empleos”.

    Fuente: OIT 22 de junio de 2022

  • Viernes, 17 de junio de 2022

     

    En el mundo hay cerca de 37 millones de niños
    y niñas desplazados, la cifra más alta registrada

  • En vísperas del Día Mundial de los Refugiados, UNICEF insta a los gobiernos a fortalecer la protección y el acceso a los servicios para los niños y niñas refugiados, migrantes y desplazados.

    Según estimaciones de UNICEF, una cifra sin precedentes de 36,5 millones de niños y niñas estaban desplazados de sus hogares a finales de 2021 debido a los conflictos, la violencia y otras crisis. Se trata de la cifra más alta registrada desde la Segunda Guerra Mundial, e incluye a 13,7 millones de niños y niñas refugiados y solicitantes de asilo† y cerca de 22,8 millones de niños y niñas desplazados internamente a causa del conflicto y la violencia.

    El número sin precedentes de niños y niñas desplazados es la consecuencia directa de una serie de crisis en cadena: los conflictos prolongados y de gran magnitud, como el de Afganistán; la frágil situación de países como la República Democrática del Congo o el Yemen y otras crisis relacionadas, agravadas por los efectos del cambio climático. Como sucede con la fragilidad de algunos países, el desplazamiento infantil se está propagando rápidamente. A lo largo del año pasado, la cifra mundial de niños y niñas desplazados aumentó en 2,2 millones.

    La población mundial de refugiados se ha duplicado con creces en el último decenio, y casi la mitad del total son niños y niñas. Más de una tercera parte de los niños y niñas desplazados viven en África Subsahariana (3,9 millones o un 36%), una cuarta parte en Europa y Asia Central (2,6 millones o un 25%) y un 13% (1,4 millones) en Oriente Medio y el Norte de África.

    Los niños y niñas en tránsito –ya sean refugiados, solicitantes de asilo o desplazados internos– pueden enfrentarse a graves peligros para su bienestar y su seguridad. Esto es especialmente cierto en el caso de los cientos de miles de niños y niñas no acompañados o separados que corren mayor riesgo de caer en la trata, la explotación, la violencia y el abuso. Aproximadamente un 34% de las víctimas de la trata identificadas en todo el mundo son niños y niñas.

    UNICEF pide a los Estados Miembros que cumplan su compromiso con los derechos de todos los niños y las niñas en tránsito, como los acuerdos suscritos de conformidad con el Pacto Mundial sobre los Refugiados y el Pacto Mundial para la Migración, y que inviertan más recursos en los datos y las investigaciones que reflejan la escala real de los problemas que afectan a los niños y las niñas refugiados, migrantes y desplazados.

    UNICEF insta a los gobiernos a emprender seis acciones con miras a lograr la igualdad de derechos y oportunidades para todos los niños y las niñas refugiados, migrantes y desplazados:

  • Proporcionar un apoyo equitativo a todos los niños y niñas, sin importar su origen.

  • Reconocer a los niños y niñas refugiados, migrantes y desplazados ante todo como niños y defender su derecho a la protección, el desarrollo y la participación.

  • Ampliar las acciones colectivas a fin de garantizar el acceso efectivo a los servicios esenciales (en particular, la atención de la salud y la educación) para todos los niños, niñas y familias en tránsito, sin importar su condición.

  • Proteger a los niños y las niñas refugiados, migrantes y desplazados contra la discriminación y la xenofobia.

  • Poner fin a las prácticas perjudiciales de gestión de las fronteras y la detención de niños y niñas inmigrantes.

  • Empoderar a los jóvenes refugiados, migrantes y desplazados para que den rienda suelta a su talento y desarrollen plenamente su potencial.

    Fuente: UNICEF 17 de junio de 2022

  • Viernes, 3 de junio de 2022

    Los desechos plásticos globales casi
    se triplicarán para 2060, dice la OCDE

  • La cantidad de desechos plásticos producidos a nivel mundial está en camino de casi triplicarse para 2060, con alrededor de la mitad terminando en vertederos y menos de una quinta parte reciclada, según un nuevo informe de la OCDE.

    Global Plastics Outlook: Policy Scenarios to 2060 dice que sin una acción radical para frenar la demanda, aumentar la vida útil de los productos y mejorar la gestión de residuos y la reciclabilidad, la contaminación plástica aumentará junto con un aumento de casi tres veces en el uso de plásticos impulsado por el aumento de la población y los ingresos. El informe estima que casi dos tercios de los desechos plásticos en 2060 provendrán de artículos de corta duración como empaques, productos de bajo costo y textiles.

    El informe proyecta un aumento del consumo mundial de plásticos de 460 millones de toneladas (Mt) en 2019 a 1231 Mt en 2060 en ausencia de nuevas políticas audaces, un aumento más rápido que la mayoría de las materias primas. materiales El crecimiento será más rápido en los países en desarrollo y emergentes de África y Asia, aunque los países de la OCDE seguirán produciendo muchos más desechos plásticos por persona (238 kg por año en promedio) en 2060 que los países no pertenecientes a la OCDE (77 kg).

    A nivel mundial, se prevé que la fuga de plástico al medio ambiente se duplique a 44 Mt por año, mientras que la acumulación de plásticos en lagos, ríos y océanos se triplicará con creces, ya que los desechos plásticos aumentarán de 353 Mt en 2019 a 1014 Mt en 2060. La mayoría la contaminación proviene de desechos más grandes conocidos como macroplásticos, pero la fuga de microplásticos (polímeros sintéticos de menos de 5 mm de diámetro) de artículos como gránulos de plástico industrial, textiles y desgaste de neumáticos también es una preocupación grave.

    El aumento proyectado en el consumo y desperdicio de plásticos se producirá a pesar de un aumento esperado en el uso de plástico reciclado en la fabricación de nuevos productos, así como de los avances tecnológicos y los cambios económicos sectoriales que deberían significar una disminución estimada del 16 % para 2060 en la cantidad de plástico necesaria para crear USD 1 de producción económica.

    Se prevé que la proporción de residuos plásticos que se reciclan con éxito aumente al 17 % en 2060 desde el 9 % en 2019, mientras que la incineración y el vertido seguirán representando alrededor del 20 % y el 50 % de los residuos plásticos, respectivamente. Se prevé que la proporción de plástico que evade los sistemas de gestión de residuos, que terminan en vertederos no controlados, quemados en pozos abiertos o filtrándose en el suelo o en ambientes acuáticos, caiga del 22% al 15%.

    El nuevo informe se basa en el primer Global Plastics Outlook: Economic Drivers, Environmental Impacts and Policy Options de la OCDE , publicado en febrero de 2022. Ese primer informe encontró que los desechos plásticos se han duplicado en dos décadas, y la mayoría termina en vertederos, incinerados o filtrándose en el entorno. Desde la publicación de ese informe, los estados miembros de la ONU se han comprometido a negociar un acuerdo internacional legalmente vinculante para 2024 para poner fin a la contaminación plástica.

    Global Plastics Outlook: Policy Scenarios to 2060 analiza el impacto de dos posibles escenarios. El primero, un escenario de acción regional que comprende una combinación de políticas fiscales y regulatorias principalmente en los países de la OCDE, podría reducir los desechos plásticos en casi una quinta parte y reducir en más de la mitad la fuga de plástico al medio ambiente sin un impacto sustancial en el PIB mundial, que sería 0,3 menor. % para 2060. El segundo, un escenario de acción global que comprende políticas más estrictas implementadas en todo el mundo, podría reducir los desechos plásticos en un tercio y eliminar casi por completo la fuga de plástico al medio ambiente, al mismo tiempo que reduce el PIB mundial en aproximadamente un 0,8 %./p>

    El informe también analiza cómo las acciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero podrían reducir la contaminación plástica dada la interacción entre el ciclo de vida de los plásticos, los combustibles fósiles y el cambio climático.

    Las políticas para reducir los impactos ambientales de los plásticos y fomentar un uso más circular de los mismos deben incluir:

  • Impuestos sobre los plásticos, incluidos los envases de plástico.

  • Incentivos a la reutilización y reparación de artículos de plástico.

  • Objetivos de contenido reciclado en nuevos productos de plástico.

  • Esquemas de responsabilidad extendida del productor (EPR).

  • Mejora de la infraestructura de gestión de residuos.

  • Aumento de las tasas de recogida de basura.

    Fuente: OECD 03 de junio de 2022

  • Jueves, 21 de abril de 2022

    La industria creativa 4.0 ofrece grandes
    oportunidades para los países en desarrollo

  • Un nuevo informe de la UNCTAD ofrece opciones de política para que los países en desarrollo aprovechen las nuevas tendencias tecnológicas para su economía creativa.

    El 21 de abril se celebra el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación , un día para aumentar la conciencia sobre el papel de la creatividad y la innovación en la resolución de problemas y el desarrollo sostenible.

    Este año, la UNCTAD celebra este día con el lanzamiento de un nuevo informe, “ Industria creativa 4.0: Hacia una nueva economía creativa globalizada ”, que se centra en la intersección de la industria 4.0 y la economía creativa.

    El informe destaca cómo las tecnologías de la industria 4.0 transforman las industrias creativas y brindan opciones de políticas para que los países en desarrollo aprovechen estas nuevas tendencias tecnológicas para su economía creativa.

    Se espera que Creative Industry 4.0 se beneficie de las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías. Por el lado del diseño y la producción, estos son: eficiencia mejorada, creatividad sin restricciones, mayor interactividad y flexibilidad que facilita la personalización rentable.

    El informe examina los aspectos económicos de la interacción entre la creatividad y las innovaciones tecnológico-empresariales, mejorando la comprensión de cómo la cuarta revolución industrial, o industria 4.0, ha cambiado la forma en que las empresas y los profesionales creativos ejercen su actividad.

    La comercialización de productos y servicios creativos se ha vuelto más fácil y económica, lo que permite a las empresas ingresar a nuevos nichos de mercado.

    Sin embargo, no todos los segmentos de la economía creativa están listos y son capaces de beneficiarse de este potencial. Esto es particularmente cierto para los productores de artesanías en áreas rurales. La disponibilidad de tecnologías para muchos productores de productos y servicios creativos sigue siendo insuficiente.

    El informe muestra una demanda creciente de que los gobiernos de los países desarrollados y en desarrollo proporcionen la infraestructura y los programas necesarios y adecuados para empoderar a los trabajadores para que aprovechen al máximo las nuevas oportunidades que ofrecen las industrias creativas 4.0.

    También necesitan contar con marcos legales nacionales, regionales e internacionales para apoyar a las pequeñas y medianas empresas y a los consumidores en el comercio electrónico, y sistemas modernos de gobernanza comercial para proteger los conocimientos y la creatividad de los artesanos individuales y las pequeñas empresas.

    Fuente: UNCTAD 21 de abril de 2022

  • Miércoles, 20 de abril de 2022

    ¿Qué es la publicación Expectativas
    Agroalimentarias 2022 y por qué es importante?

  • El próximo jueves 21 de abril, el Servicio de información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), presentará la publicación Expectativas Agroalimentarias 2022.

    El SIAP, nuevamente pone a disposición de todos los participantes del sector agroalimentario y del público en general, este documento que es único en su tipo, no sólo por la información que contiene, sino por la estructura organizacional y metodológica que la respalda, lo que hace que esté a la altura de publicaciones de otras agencias en diversos países del mundo, que también se dedican a la generación de la estadística agrícola, pecuaria y pesquera.

    El documento es incomparable, ya que es la única publicación en nuestro país que ofrece las cifras del cierre preliminar de producción del sector agropecuario y pesquero del año agrícola que termina –2021– pero, sobre todo, porque nos proporciona las expectativas del año agrícola que le sigue, es decir 2022. Vale destacar, que estas expectativas tienen tras de sí, una estructura institucional, que permite que más de un centenar de técnicos de campo distribuidos a lo largo y ancho del país, se encarguen de la captura de los datos, en las zonas directamente dedicadas a la actividad alimentaria. Visita que además ofrece la posibilidad de contemplar las condiciones de clima, suelo y costos de insumos en las zonas productoras, lo que es fundamental para generar un dato preliminar y/o de expectativa.

    De igual modo, las estimaciones ofrecidas por el SIAP cuentan con una metodología documentada y evaluable, que propicia que se divulgue mensualmente un boletín de Expectativas Agroalimentarias, así como el Índice de Volumen Físico (IVF) del Sector Agropecuario mediante el que se mide la evolución y el ritmo mensual de la producción agropecuaria.

    Los datos publicados en Expectativas Agroalimentarias 2022, agrupan a los 64 cultivos que contribuyen con cerca del 94% del valor total de la producción agrícola y el total de los productos pecuarios y pesqueros; lo que indica su carácter representativo. Aun así, la publicación contiene información de productos seleccionados por su importancia en el mercado nacional que se desagrega por región y principal entidad productora, por lo que incluye expectativas de granos básicos -como maíz, arroz, sorgo, frijol y trigo- de productos agroindustriales –café, cacao, caña de azúcar- así como de frutas y hortalizas. En el caso de lo pecuario, indica cifras de carne de ave, de bovino, de porcino, huevo para plato, leche de vaca y miel; mientras que en lo pesquero muestra datos de atún, camarón, charal y sardina.

    Consigna además, información sobre comercio exterior, commodities agroalimentarios seleccionados y expectativas sobre condiciones climatológicas –temperatura y precipitación–- así como disponibilidad de agua en las presas de uso agrícola.

    La importancia de la publicación, radica en el hecho de que numerosos actores del sector agroalimentario y de políticas públicas, utilizarán estas expectativas para planificar, reducir la incertidumbre o bien, mejorar la asignación de sus recursos. Pensemos, por ejemplo, que el productor tendrá un conocimiento de la probable oferta que estará en el mercado y de la estrategia que deberá utilizar para comercializar su producto y alcanzar su margen de ganancia; que el agroindustrial podrá planificar el volumen de sus insumos; que los transportistas podrán programar sus envíos para acceder a menores costos y que los consumidores podrán advertir mayores o menores precios en los alimentos finales.

    Fuente: SIAP 19 de abril de 2022

  • Jueves, 7 de abril de 2022

    El 25% de los empleados no se sienten valorados en sus trabajos

  • Un nuevo informe sobre el mercado laboral destaca que casi la totalidad de los directivos se sienten más incluidos que el personal de categorías inferiores. El documento revela que cuanto mayor la igualdad, diversidad e inclusión de una empresa, mayor es la innovación, la productividad y el rendimiento laboral.

    Uno de cada cuatro empleados no se siente valorado en su trabajo y los que sí son los que ocupan cargos de mayor responsabilidad, concluye un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo sobre diversidad e inclusión.

    El estudio destaca que cuando en los trabajos se producen unos elevados niveles de igualdad, diversidad e inclusión, estos valores van unidos a una mayor innovación, productividad y rendimiento, a la contratación y retención de talentos y al bienestar de los trabajadores. Sin embargo, solo la mitad de los encuestados para el estudio constató que la diversidad y la inclusión están lo suficientemente identificadas y dotadas de recursos en la cultura y la estrategia de sus centros de trabajo.

    Una diferencia fundamental de este análisis sobre los anteriores informes es su amplio alcance participativo. Anteriormente, solo se recogían datos sobre la diversidad e inclusión en grandes empresas, con frecuencia multinacionales, en países occidentales de altos ingresos, mientras el nuevo estudio se centra en compañías de todos los tamaños en economías de renta media-baja y media-alta y recopila información de una mezcla diversa de personal, directivos y altos ejecutivos.
    Además, incluye diversidad en las franjas de edad, de género, de orientación sexual, de grupos étnicos, raciales y religiosos, de personas con discapacidad y de las que viven con el VIH.

    Uno de los hallazgos centrales del estudio fue que el sentimiento de inclusión en el lugar de trabajo tiende a asociarse más a la antigüedad en el puesto que a los antecedentes personales o a características como la edad, el sexo o la etnia, la raza o la religión. Así, un 92% de las personas en cargos directivos dijo sentirse incluido y que se respetaba y valoraba la diversidad en el trabajo, en comparación con el 76% de los encuestados de categorías inferiores.

    La diversidad y la inclusión desempeñan un “papel fundamental (…) en el alto rendimiento de la mano de obra, las empresas, las economías y las sociedades a nivel mundial”, afirma el informe.

    En el apartado de género, sólo una cuarta parte de los encuestados declaró que las mujeres constituían una parte importante de los cargos de alta dirección – entre un 40 y un 60%-, y una tercera parte dijo que no había personas con discapacidad en cargos directivos.

    Algunos grupos minoritarios también manifestaron tener cada vez menos experiencias inclusivas positivas, y además tienden a agruparse en los niveles de personal más subalterno.

    La información usada para el estudio se recopiló entre julio y septiembre de 2021, durante la pandemia de COVID-19, entre más de 12.000 empleados en 75 países de cinco regiones del mundo.

    Mientras dos terceras partes de los encuestados afirmó que desde el inicio de la epidemia de coronavirus se incrementó el nivel de interés y acción sobre la diversidad e inclusión en sus lugares de trabajo, un porcentaje similar dijo que la pandemia aumentó sus expectativas de que los empleadores intensificaran el fomento de ambos conceptos.

    “Los empleados deben sentirse valorados, respetados, tratados con justicia y capacitados mediante prácticas empresariales inclusivas, una cultura organizativa inclusiva y un liderazgo inclusivo. Este enfoque transformador de la diversidad y la inclusión es el que contribuye significativamente al rendimiento general de la empresa”.

    Fuente: ONU 06 de abril de 2022

  • Miércoles, 30 de marzo de 2022

    La OMS insta a ofrecer atención de
    calidad a las mujeres y los recién nacidos

  • Se publican nuevas recomendaciones que subrayan la urgencia de apoyar la salud física y mental en el periodo posnatal.

    En todo el mundo, más de tres mujeres y bebés de cada 10 no reciben actualmente atención posnatal en los primeros días tras el nacimiento, el periodo en que se producen la mayoría de las muertes maternas e infantiles. En ese plazo las consecuencias físicas y emocionales del parto –de lesiones a dolor recurrente y trauma– pueden ser debilitantes si no se tratan, pese a que con frecuencia son muy fáciles de tratar si se ofrece la atención adecuada en el momento adecuado.

    Además de tratar los problemas de salud inmediatos, las primeras semanas tras el nacimiento son cruciales para crear lazos y establecer comportamientos que inciden en el desarrollo y la salud del lactante a largo plazo. Las directrices incluyen recomendaciones para asesorar sobre la lactancia materna –por ejemplo, facilitar el anclaje y el posicionamiento en el establecimiento de la lactancia– y para ayudar a los progenitores a ofrecer una atención que se adapte a sus bebés recién nacidos.

    En total, las nuevas directrices reúnen más de 60 recomendaciones que contribuyen a dar forma a una experiencia posnatal positiva para las mujeres, los bebés y las familias. He aquí algunas de las recomendaciones:

  • Atención de calidad en los establecimientos de salud para todas las mujeres y bebés durante al menos 24 horas tras el nacimiento, con un mínimo de tres reconocimientos posnatales adicionales en las seis primeras semanas. Ello debería incluir visitas domiciliarias, de ser posible, para que el trabajador de la salud pueda facilitar la transición a la atención en el domicilio. Si el parto ha tenido lugar en el hogar, la primera consulta posnatal debe ser lo antes posible, y no más de 24 horas después del nacimiento.

  • Medidas para detectar y responder a los signos de peligro que requieren atención médica urgente, ya se trate de la mujer o el bebé.

  • Tratamiento, apoyo y asesoramiento para facilitar la recuperación y gestionar los problemas habituales que las mujeres pueden experimentar después del parto, como dolor perineal y congestión mamaria.

  • Exploración de todos los recién nacidos para detectar anomalías oculares y deficiencias auditivas, y administración de la vacunación que corresponde al nacer.

  • Apoyo para ayudar a las familias a interactuar con los bebés y responder a sus señales, y mantenerse en contacto estrecho con ellos y ofrecerles calor y bienestar.

  • Asesoramiento sobre lactancia materna exclusiva, acceso a la anticoncepción y promoción de la salud posnatales, en particular la práctica de una actividad física.

  • Fomento de la participación de la pareja, para que esté presente en los reconocimientos, por ejemplo, y brinde apoyo a la mujer y atienda al recién nacido.

  • Cribados para detectar depresión y ansiedad posparto en la madre, con servicios de derivación y tratamiento de ser necesario.

    En las recomendaciones se especifica la duración mínima de la estancia hospitalaria tras el nacimiento y se ofrecen orientaciones sobre los criterios para dar el alta, si bien se indica que el tiempo necesario dependerá de cada mujer y cada bebé, el contexto social, la experiencia del parto y la existencia de algún problema de salud. Se recomiendan consultas posnatales adicionales para las mujeres y los recién nacidos sanos entre 48 y 72 horas después del parto, entre siete y 14 días, y durante la sexta semana. Si se detectan riesgos para la salud, probablemente se requieran más consultas, con tratamiento que podría ser necesario mantener más allá de las seis primeras semanas.

    Estas recomendaciones culminan una trilogía de directrices de la OMS para una atención de maternidad de calidad durante el embarazo, el parto y el posparto que se centran en atender las necesidades de todas las mujeres que dan a luz y de sus bebés. Las directrices propugnan los derechos a una experiencia de atención de salud positiva, en que las personas reciban un trato digno y respetuoso y puedan participar activamente en la toma de decisiones en materia de salud que les atañen.

    Fuente: ONU 30 de marzo de 2022

  • Viernes, 18 de marzo de 2022

    Juventudes afrodescendientes de América Latina
    y el Caribe afrontan mayores desigualdades

  • Nuevo informe elaborado por CEPAL y UNFPA presenta una matriz de desigualdades que viven aproximadamente 37,6 millones de personas jóvenes afrodescendientes en América Latina y el Caribe

    Un informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) revela que las juventudes afrodescendientes de la región enfrentan mayores desigualdades socioeconómicas e inequidades estructurales, basadas en sistemas de opresión como el racismo, el sexismo, el adultocentrismo, la heteronormatividad y el perfilamiento racial.

    El documento Las juventudes afrodescendientes en América Latina y la matriz de la desigualdad social: Derechos, desigualdades y políticas ofrece un diagnóstico actualizado de la situación de las juventudes afrodescendientes en la región y evidencia la necesidad de impulsar políticas y programas que fortalezcan liderazgos de personas jóvenes y organizaciones juveniles afrodescendientes. Su rol debe ser protagónico en la construcción de propuestas y acciones vinculadas a su entorno y realidad.

    El estudio refleja que los casi 38 millones de jóvenes afrodescendientes en la región continúan enfrentando grandes retos vinculados a la pobreza, la desigualdad, la exclusión y el racismo y la discriminación. Una realidad que repercute directamente en su educación, salud y oportunidades de empleo y que se vio agudizada por la pandemia de COVID-19.

    Durante el encuentro se dio a conocer una Declaración del Comité Asesor de Juventudes Afrodescendientes de América Latina y el Caribe, donde se subraya que “hoy más que ayer se requiere incluir las voces de las juventudes afrodescendientes en todos los procesos del desarrollo sostenible, debido a que hemos sido las más afectadas en la crisis sanitaria provocada por el COVID-19. Resulta imperativo el resurgimiento y la recuperación de nuestra comunidad, a través de la configuración de espacios que permitan que seamos escuchados y escuchadas”.

    Según la investigación, actualmente en América Latina existen 134 millones de personas que se autoidentifican a partir de categorías relacionadas con la afrodescendencia o el color de la piel, lo que representa el 20,9% de la población total de esta región. Con respecto al total de la población joven afrodescendiente de 14 países con información censal de la década del 2010, se observa que esta superaba los 30 millones de personas de 15 a 29 años, representando un 28% sobre el total de la población afrodescendiente. Las estimaciones sugieren que habría unos 37,5 millones en el 2020. Sin embargo, se enfatiza en la importancia y necesidad de disponer de información no solo censal sino también sobre las tendencias de las variables demográficas (fecundidad, mortalidad y migración).

    El informe aborda temas como educación, trabajo, acceso a salud sexual y reproductiva, discapacidad, violencias, vivienda y acceso a servicios de infraestructura y muestran que se viven situaciones de muchas vulnerabilidades cuando se comparan a las juventudes no afrodescendientes.

    Fuente: CEPAL 16 de marzo de 2022

  • Viernes, 4 de marzo de 2022

    Más de 4 millones de mujeres no han logrado
    retornar al trabajo en América Latina y el Caribe

  • Una elevada tasa de desocupación de 16,4 por ciento, alta informalidad, sobrecarga por tareas de cuidados, son factores que contribuyen a incrementar las brechas de género en el mercado laboral.

    La crisis provocada por la pandemia de COVID-19 en los mercados laborales de América Latina y el Caribe impactó en mayor medida a las mujeres, y ha colocado a la región frente al desafío de enfrentar un retroceso sin precedentes de la igualdad de género en el trabajo, destacó una Nota Técnica publicada por OIT.

    De los 23,6 millones de puestos de trabajo de las mujeres que se perdieron en el peor momento de la crisis el segundo trimestre de 2020, a fines de 2021 aún faltaban por recuperar unos 4,2 millones. En el caso de los hombres, en cambio, ya se habían recuperado prácticamente por completo los 26 millones de puestos perdidos en ese momento.

    La Nota Técnica de OIT “América Latina y Caribe: Políticas de igualdad de género y mercado de trabajo durante la pandemia ”, que forma parte de la serie regional Panorama Laboral en tiempos de COVID-19, presenta una serie de datos sobre la situación del empleo femenino y hace un análisis de las estrategias que se han puesto en práctica en diferentes países de la región.

    La nueva nota técnica de la OIT destaca que la tasa de participación regional de las mujeres que rondaba 41 por ciento a comienzos de los años 1990 había subido en forma constante hasta 52,3 por ciento en 2019 (promedio de los primeros tres trimestres). En 2020, en ese mismo período bajó a 47 por ciento aunque ese año el promedio regional llegó a estar en 43 por ciento.

    En 2021 la tasa de participación registró una recuperación insuficiente, pues subió hasta 49,7 por ciento, 2,5 puntos porcentuales por debajo de los niveles pre-pandemia.

    Al mismo tiempo, al tercer trimestre de 2021 la tasa promedio de desocupación de las mujeres es de 12,4 por ciento, la misma de 2020, lo que es un signo de que no ha habido una mejoría, y que debe bajar en forma importante para regresar al 9,7 por ciento de 2019. Está por encima de la tasa general de desocupación, de 10 por ciento, y del 8,3 por ciento de la tasa de los hombres.

    El análisis de OIT dice que las medidas adoptadas para atender la emergencia sanitaria, como el cierre de los centros educativos y de cuidados en forma generalizada, tuvieron un impacto negativo en la participación laboral femenina.

    El impacto fue mayor en el empleo informal y en las micro, pequeñas y medianas empresas donde también predomina el empleo femenino. El trabajo doméstico, donde el 91 por ciento del empleo es femenino y el 72 por ciento es empleo informal, se vio afectado por una pérdida considerable de puestos de trabajo.

    El estudio de OIT realiza un análisis de políticas y medidas del mercado laboral que han buscado contribuir a la mitigación de los efectos perniciosos de la pandemia y a la recuperación, con un enfoque específico en aquellas que consideran una perspectiva de género.

    “Las consideraciones sobre igualdad de género deben ser un componente intrínseco del diseño, la elaboración, la aplicación y el análisis de los resultados de la totalidad de programas y estrategias, políticas, leyes y reglamentos implementados durante la pandemia y en la etapa de recuperación”, dice la Nota Técnica de la OIT.

    Además señala que no se deben retirar en forma anticipada las medidas de estímulo sectorial para consolidar la recuperación, especialmente en sectores con una proporción mayoritaria de mujeres trabajadoras. Tampoco deben retirarse las medidas de transferencias de ingresos o ayudas en especie para garantizar las condiciones mínimas que permitan sostener el crecimiento del empleo.

    El documento añade que la inversión en cuidados es fundamental tanto para la generación de empleo de calidad como para la inserción plena de las mujeres en el mercado laboral. El fortalecimiento de las capacidades de las mujeres para desarrollar sus condiciones para la empleabilidad, y la reconversión y adaptación de las capacidades para ingresar al mundo de la economía digital resultan clave en la recuperación con perspectiva de género.

    Fuente: OIT 03 de marzo de 2022

  • Jueves, 3 de marzo de 2022

    La pandemia de COVID-19 dispara la depresión y la ansiedad

  • Las enfermedades mentales crecieron más entre las mujeres que entre los hombres y en los jóvenes más que en los adultos, destaca un nuevo informe de la agencia sanitaria de la ONU.

    La convivencia de las personas con el COVID-19 ha provocado un importante repunte de las enfermedades mentales. Un nuevo estudio de la Organización Mundial de la Salud destaca que durante el primer año de la pandemia la prevalencia mundial de la ansiedad y la depresión aumentó un 25%.

    Aunque el 90% de los países encuestados incluyeron la salud mental y el apoyo psicosocial en sus planes de respuesta a la COVID-19, el informe indica que todavía siguen existiendo importantes lagunas y preocupaciones.

    El informe concluye que este aumento afectó más a las mujeres que a los hombres, y a los jóvenes, especialmente los que tenían entre 20 y 24 años, más que a los adultos mayores.

    Una de las principales causas de este incremento fue el estrés sin precedentes que causó el aislamiento social provocado por la pandemia. A este factor, se le ha de añadir otros condicionantes como las limitaciones de las personas a la hora de trabajar, a recibir el apoyo de sus seres queridos y a participar en sus comunidades.

    Otros factores que condujeron a los altos niveles de ansiedad y depresión fueron la soledad, el miedo a la infección, al sufrimiento y a la muerte, tanto propia como de los seres queridos, el dolor tras el duelo y las preocupaciones económicas. Entre el personal sanitario, el agotamiento fue una de las principales causas de los pensamientos suicidas.

    El informe muestra que la pandemia ha afectado a la salud mental de los jóvenes y que éstos corren un alto riesgo de sufrir conductas suicidas y de autolesionarse.

    También indica que las personas con enfermedades físicas preexistentes, como el asma, el cáncer y las cardiopatías fueron más propensas a desarrollar síntomas de trastornos mentales.

    Sin embargo, los datos sugieren que las personas con trastornos mentales preexistentes no suelen presentar una mayor vulnerabilidad a la infección por COVID-19. En cambio, cuando estas personas se infectan, son más propensas a sufrir hospitalizaciones, enfermedades graves y muerte en comparación con las personas sin trastornos mentales.

    Las personas con trastornos mentales más graves, como las psicosis, y los jóvenes aquejados de estos padecimientos, corren un mayor riesgo.

    El aumento de casos de depresión y ansiedad coincidió con graves interrupciones en los servicios de salud mental. Durante gran parte de la pandemia, los servicios dedicados a las enfermedades mentales, neurológicas y de consumo de sustancias tóxicas fueron los más afectados entre todos los servicios sanitarios esenciales notificados por los Estados miembros de la Organización.

    Al no poder acceder a la atención presencial buscaron apoyo en línea, una situación que indica la necesidad urgente de disponer de herramientas digitales fiables y eficaces y de fácil acceso. Sin embargo, el diseño y el despliegue de estas actuaciones digitales todavía supone un gran reto en los países y entornos con recursos limitados.

    Fuente: ONU 02 de marzo de 2022

  • Viernes, 25 de febrero de 2022

    El aumento de los ingresos es más perjudicial para
    el medio ambiente que el crecimiento de la población

  • El crecimiento de la renta per cápita fue más determinante que el poblacional tanto a la hora de impulsar el aumento de la producción y el consumo como en el de las emisiones de gases de efecto invernadero, destaca un nuevo análisis de las Naciones Unidas.

    Un nuevo informe sobre Crecimiento demográfico mundial y desarrollo sostenible del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU revela que desde 1950 el número de habitantes del planeta se ha triplicado con creces y podría llegar a ser de 11.000 millones a finales de siglo.

    El rápido aumento de la población puede agravar el reto de garantizar que el desarrollo futuro sea sostenible e inclusivo. La consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente los relacionados con la salud, la educación y la igualdad de género, puede contribuir a frenar el crecimiento demográfico mundial.

    Los responsables del informe añadieron que “los países más prósperos son los que soportan una mayor responsabilidad en cuanto al avance rápido del objetivo de conseguir las cero emisiones de gases de efecto invernadero y en la aplicación de estrategias para separar la actividad económica de la degradación medioambiental”.

    El análisis también destaca que el mayor crecimiento de la población mundial en el futuro tendrá lugar en los países en desarrollo.

    Una de las causas del rápido aumento poblacional se debió a una mejora de la esperanza de vida, que vendría impulsado por varios factores como las mejoras en salud pública, nutrición, higiene personal y medicina.

    Sin embargo, añadieron que el aumento de la población también supone un fracaso a la hora de garantizar que todas las personas tengan el conocimiento, la capacidad y los medios para determinar si quieren tener hijos y cuándo.

    El estudio también revela que, a medida que sus economías avancen, los países en desarrollo necesitarán apoyo para reducir las futuras emisiones contaminantes, así como asistencia técnica y financiera.

    Los sistemas alimentarios también tendrán que ser más sostenibles para satisfacer las crecientes necesidades y limitar los daños medioambientales.

    Los 10 mensajes clave del informe

  • El rápido crecimiento de la población es una característica común de la transición demográfica.

  • La mayor parte del futuro crecimiento demográfico mundial tendrá lugar en los países en desarrollo.

  • El rápido crecimiento de la población es a la vez un signo de éxito y un reto al que hay que hacer frente.

  • Se espera que la población mundial siga creciendo rápidamente en las próximas décadas.

  • El rápido crecimiento de la población es tanto una causa como una consecuencia del lento progreso del desarrollo.

  • El acceso a los servicios de salud reproductiva puede acelerar el desarrollo social y económico.

  • Un descenso de la fecundidad puede crear una oportunidad para acelerar el crecimiento económico

  • El aumento de los ingresos contribuye más a la degradación del medio ambiente que el crecimiento de la población.

  • Los países en desarrollo necesitan apoyo para reducir las emisiones futuras y desarrollarse de forma sostenible.

  • Los sistemas alimentarios deben transformarse para alimentar a una población creciente y limitar los daños medioambientales.

    Fuente: ONU 24 de febrero de 2022

  • Lunes, 21 de febrero de 2022

    Una nueva guía de la OIT y la OMS insta a reforzar
    la protección de los trabajadores sanitarios

  • La publicación conjunta alienta a los países a aumentar las medidas de protección de los trabajadores sanitarios mejorando la gestión de la seguridad y la salud en el trabajo a nivel nacional, subnacional y de los centros de salud.

    La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han publicado una nueva guía sobre el desarrollo y la implementación de programas más sólidos de salud y seguridad en el trabajo para los trabajadores sanitarios, ya que la pandemia de COVID-19 sigue ejerciendo una gran presión sobre ellos.

    La pandemia de COVID-19 ha supuesto un alto precio adicional para los trabajadores sanitarios y ha demostrado un peligroso descuido de su salud, seguridad y bienestar. Más de uno de cada tres centros sanitarios carece de puestos de higiene en el punto de atención. Menos de uno de cada seis países tiene una política nacional sobre un entorno de trabajo saludable y seguro en el sector sanitario.

    La OIT y la OMS recomiendan desarrollar y aplicar programas sostenibles para la gestión de la salud y la seguridad en el trabajo de los trabajadores sanitarios a nivel nacional, subnacional y de los centros de salud. Dichos programas deben abarcar todos los riesgos laborales: infecciosos, ergonómicos, físicos, químicos y psicosociales.

    La guía también describe el papel que deben desempeñar los gobiernos, los empleadores, los trabajadores y los servicios de salud laboral en la promoción y protección de la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores sanitarios. Destaca que la inversión, la formación, el seguimiento y la colaboración continuos son esenciales para mantener los avances en la aplicación de los programas.

    Los países que han desarrollado y están aplicando activamente programas de salud y seguridad en el trabajo para los trabajadores de la salud han experimentado reducciones en las lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo y en las ausencias por enfermedad, así como mejoras en el entorno laboral, la productividad del trabajo y la retención de los trabajadores de la salud.

    La OIT y la OMS seguirán proporcionando orientación y asistencia a los países para desarrollar y aplicar programas de salud y seguridad en el trabajo para los trabajadores de la salud.

    Fuente: ONU 21 de febrero de 2022

  • Jueves, 17 de febrero de 2022

    La confianza es clave para aumentar los
    ingresos tributarios en los países en desarrollo

    En muchos países en desarrollo, los ingresos tributarios siguen teniendo un nivel muy inferior a lo que se necesita para proporcionar a los ciudadanos servicios básicos o financiar gastos adicionales para minimizar el impacto de la COVID-19. Sin embargo, mientras los Gobiernos buscan maneras de fortalecer los sistemas de recaudación, deben adoptar un enfoque integral de reforma tributaria que, entre otras cosas, aumente la confianza de los ciudadanos, según un nuevo informe del Banco Mundial.

    En Innovations in Tax Compliance: Building Trust, Navigating Politics, and Tailoring Reforms (Innovaciones sobre cumplimiento tributario: Generar confianza, reorientar las políticas y adaptar las reformas) se describe un marco novedoso e integrado para mejorar los sistemas tributarios que se basa en tres pilares básicos: cumplimiento, facilitación y confianza. De acuerdo con el informe, cuando las estrategias para aumentar la confianza entre los contribuyentes y las administraciones tributarias se implementan junto con reformas para impulsar el cumplimiento y mejorar la facilitación, se pueden obtener tasas más altas de cumplimiento y sentar las bases del apoyo público para una tributación más eficaz.

    Las reformas tributarias se han orientado en gran medida a reforzar la recaudación impositiva y a facilitar el cumplimiento, con sanciones para los ciudadanos y las empresas que evitan pagar sus obligaciones y con mecanismos que facilitan lo más posible el proceso para que los contribuyentes puedan saber cuánto deben y cómo hacer los pagos. A pesar de los importantes éxitos logrados, estos esfuerzos no han sido suficientes para dar lugar en todos los casos a sistemas tributarios más eficaces, equitativos y con rendición de cuentas. De hecho, los impuestos a los más ricos siguen siendo sumamente ineficaces en muchos países. En muchos lugares, las deficiencias parecen tener su origen en una resistencia política a una tributación más eficaz, un bajo nivel de confianza y cumplimiento, y las dificultades planteadas por la tenencia de capitales en el extranjero.

    De acuerdo con investigaciones recientes, la falta de confianza en el papel del Estado como recaudador de impuestos y proveedor de servicios sigue siendo un factor disuasivo importante para que muchos de los potenciales contribuyentes ingresen en la economía formal o paguen todos sus impuestos; además, socava el apoyo político más amplio a los esfuerzos de reforma.

    El informe contó con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates y del Programa Mundial de Impuestos del Banco Mundial.

    Fuente: UNCTAD 17 de febrero de 2022

    Jueves, 10 de febrero de 2022

    La OIT publica el informe 2022 de la Comisión de
    Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones

    La Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones, cuyos trabajos constituyen la piedra angular del sistema de control de la OIT sobre las normas internacionales del trabajo, acaba de publicar su informe anual .

    Las normas internacionales del trabajo son instrumentos universales adoptados por la comunidad internacional que reflejan valores y principios comunes sobre los asuntos relacionados con el trabajo. Los Estados Miembros pueden elegir entre ratificar o no ratificar un Convenio determinado, pero la OIT también considera importante seguir la evolución producida en los países Miembros inclusos los que no los han ratificado.

    Una vez que un país ha ratificado un convenio de la OIT, está obligado a informar regularmente sobre las medidas adoptadas para aplicarlo. La Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones es un órgano independiente, constituido por 20 destacados juristas a escala nacional e internacional cuya misión es examinar la aplicación de los convenios y recomendaciones de la OIT por los Estados Miembros.

    Los nombramientos se realizan a título personal, efectuándose la elección entre personalidades de todas las regiones del mundo reputadas por su imparcialidad, competencia e independencia, con el objetivo de permitir que la Comisión se beneficie de una experiencia directa de diferentes sistemas legales, económicos y sociales.

    Fuente: OIT 10 de febrero de 2022

    Martes, 14 de diciembre de 2021

    Las ciudades de América Latina consumirán hasta cuatro veces más sus recursos, sino se vuelven más sostenibles

  • Si la población regional aumentase a 680 millones de personas en el año 2050, el consumo de material doméstico urbano podría aumentar hasta las 25 toneladas per cápita, muy por encima del rango de entre seis y siete toneladas per cá¬pita que el estudio del ONU Medioambiente considera sostenible

    Las ciudades de América Latina y el Caribe consumirán entre el doble y cuatro veces más recursos en 2050 si no adoptan una “planificación integral” y “aumentan la eficiencia de sus sistemas y la circularidad”, advirtió este lunes un nuevo informe del Programa de las Naciones Unida para el Medio Ambiente que destaca que ese escenario “implica la degradación severa de ecosistemas vitales.”

    Para lograr ese objetivo, el estudio del organismo de la ONU destaca que las ciudades de la región necesitarán impulsar una transformación sostenible que reduzca a la mitad el consumo de recursos tales como los combustibles fósiles, los minerales y los alimentos, al tiempo que combaten la pobreza y la desigualdad.

    El análisis del Programa traza la ruta hacia una planificación urbana deseable basándose en un paquete de medidas en cuatro ejes:

  • transporte y movilidad sostenible

  • edificaciones eficientes

  • residuos,

  • agua y saneamiento.

    Estas actuaciones servirían para reducir el consumo de recursos, los residuos, el daño ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero.

    El consumo anual per cápita de recursos en las ciudades de América Latina en 2015 oscilaba entre las 12,5 y 14,4 toneladas. Más de la mitad del inventario de material urbano de la región se encontraba en las ciudades de Brasil (38,1%) y México (21,1%).

    Si en el año 2050 la población regional aumentase a 680 millones de personas, el consumo de material doméstico urbano podría aumentar hasta las 25 toneladas per cápita, muy por encima del rango de entre seis y ocho toneladas per cá­pita que el estudio del Programa considera sostenible.

    Si se logra implementar todas las acciones propuestas en el informe, las ciudades de la región podrían reducir su consumo material anual a entre seis y siete toneladas per cápita para 2050.

    El estudio también destaca algunas medidas que ya se están tomando en esta línea como son las mejoras del transporte público en el municipio brasileño de Fortaleza, que incluyeron un mayor espacio para bicicletas y peatones, la “cosecha” de agua de lluvia en la Ciudad de México y el proyecto de calefacción por distritos de la ciudad de Temuco, en el centro de Chile.

    Según analiza el informe, el espacio construido en la región durante 40 años creció un 99%, casi el mismo número que experimentó el aumento de la población urbana en ese período (95%). La incapacidad de la mayoría de las ciudades para absorber ese crecimiento exacerbó la inequidad social y la injusticia ambiental.

    Cerrar la brecha de desigualdad conllevará resolver la situación de precariedad a la que se enfrentan las poblaciones más vulnerables; por ejemplo, la lejanía de los servicios urbanos, la infraestructura deficiente, las condiciones de violencia y la contaminación.

    Los autores del estudio llaman a tratar estos desafíos mediante “una transformación sostenible” e invitan a “orientar mayores esfuerzos hacia las ciudades intermedias”, que crecen de una forma más acelerada que la media. También recomiendan potenciar la cooperación e implementar alianzas más sólidas a nivel subnacional, subregional y regional.

    Fuente: ONU 13 de diciembre de 2021

  • Martes, 23 de noviembre de 2021

    Lograr que los sistemas agroalimentarios
    sean más resilientes a las perturbaciones

  • En el informe de la FAO El estado mundial de la agricultura y la alimentación de 2021 se pone de manifiesto la fragilidad de nuestros sistemas agroalimentarios y se ofrecen soluciones sobre cómo hacer frente a perturbaciones repentinas

    Los países deben hacer que sus sistemas agroalimentarios sean más resilientes a perturbaciones repentinas como las observadas durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), que ha pasado a ser uno de los principales factores determinantes del último aumento de las estimaciones sobre el hambre mundial. Según un nuevo informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), sin la debida preparación las perturbaciones de carácter imprevisible seguirán socavando los sistemas agroalimentarios.

    La edición de este año del informe de la FAO El estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA) se titula “Lograr que los sistemas agroalimentarios sean más resilientes a las perturbaciones y tensiones”. En él se ofrece una evaluación de la capacidad de los sistemas agroalimentarios nacionales de responder a las perturbaciones y factores de estrés o de recuperarse prontamente de estos. También se brinda orientación a los gobiernos sobre la forma en que pueden mejorar la resiliencia.

    Hoy en día hay aproximadamente 3 000 millones de personas que no pueden permitirse una dieta saludable. En el informe SOFA se calcula que otros 1 000 millones de personas pasarían a engrosar las filas de quienes padecen este problema si una crisis redujera sus ingresos en un tercio. Además, los costos de los alimentos podrían incrementarse para 845 millones de personas si se produjera una alteración de las rutas de transporte fundamentales. En el informe se definen las perturbaciones como “desviaciones de breve duración de las tendencias a largo plazo que tienen efectos negativos sustanciales en un sistema, el estado de bienestar de las personas, los activos, los medios de vida, la seguridad y la capacidad de soportar perturbaciones futuras”. Algunos ejemplos son los fenómenos meteorológicos extremos y el recrudecimiento de enfermedades y plagas de las plantas y los animales.

    Incluso antes de que la COVID-19estallara, el mundo estaba lejos de cumplir su compromiso de acabar con el hambre y la malnutrición para 2030. Y aunque las cadenas de producción y suministro de alimentos han sido históricamente vulnerables a los fenómenos climáticos extremos, los conflictos armados o las subidas de los precios de los alimentos, la frecuencia y la gravedad de estas perturbaciones van en aumento.

    Los sistemas agroalimentarios mundiales —la compleja red de actividades relacionadas con la producción de productos agrícolas alimentarios y no alimentarios, así como su almacenamiento, elaboración, transporte, distribución y consumo— producen 11 000 millones de toneladas de alimentos anuales y dan empleo a miles de millones de personas, de forma directa o indirecta. No se debe dejar de insistir en la urgencia de fortalecer su capacidad para resistir a las perturbaciones.

    En el informe se presentan asimismo indicadores nacionales de la resiliencia de los sistemas agroalimentarios en más de 100 países y se analizan factores como las redes de transporte, los flujos comerciales y la disponibilidad de dietas saludables y variadas. Aunque los países de bajos ingresos afrontan generalmente desafíos mucho mayores, las conclusiones del informe muestran que los países de ingresos medianos también están en riesgo. En el Brasil, por ejemplo, el 60 % de su valor de exportación proviene de solo un socio comercial, por lo que dispone de menos opciones si un país asociado se ve afectado por una perturbación. Incluso países de ingresos altos como Australia y el Canadá están expuestos al riesgo de una perturbación, debido a las largas distancias que hay que cubrir para distribuir los alimentos. En casi la mitad de los países analizados por expertos de la FAO, el cierre de conexiones esenciales de la red haría que el tiempo de transporte local aumentara en un 20 % o más, aumentando así los costos y los precios de los alimentos para los consumidores.

    Sobre la base de los datos empíricos del informe, la FAO recomienda que los gobiernos hagan de la resiliencia en los sistemas agroalimentarios una parte estratégica de sus respuestas a los desafíos actuales y futuros.

    La clave aquí es la diversificación —de fuentes de insumos, producción, mercados y cadenas de suministro, así como de actores—, ya que la diversidad crea múltiples vías para absorber las perturbaciones. Apoyar la creación de pequeñas y medianas empresas agroalimentarias, cooperativas, consorcios y agrupaciones ayuda a mantener la diversidad en las cadenas de valor agroalimentarias nacionales.

    Otro factor fundamental es la conectividad. Las redes agroalimentarias bien conectadas superan las alteraciones más rápidamente cambiando las fuentes de suministro y los canales de transporte, comercialización, insumos y mano de obra.

    Por último, es fundamental mejorar la capacidad de resiliencia de los hogares vulnerables para asegurar un mundo sin hambre. Esto se puede lograr a través de la mejora del acceso a activos, a fuentes diversificadas de ingresos y programas de protección social en caso de crisis.

    Fuente: FAO 23 de noviembre de 2021

  • Jueves, 11 de noviembre de 2021

    Día importante para el comercio electrónico y una
    oportunidad para aumentar la confianza del consumidor

    El Día de los Solteros, también conocido como “Doble 11”, marcado el 11 de noviembre, es un feriado no oficial chino que es el día de comercio electrónico con mayor gasto en el mundo. Esta celebración fue iniciada por el gigante del comercio electrónico Alibaba en China en 2009, ofreciendo importantes descuentos a los consumidores.

    Desde entonces, se ha extendido a otras plataformas de comercio electrónico como JD.com y Pinduoduo Inc. y se ha convertido en un día de compras anual multimillonario en poco más de una década. El año pasado, alrededor de 800 millones de consumidores participaron en el día, mientras que Alibaba y JD.com registraron alrededor de $ 115 mil millones en ventas, estableciendo nuevos récords para ambas compañías.

    Alibaba duplicó el valor de los pedidos que registró en la edición de 2019 del Día del Soltero, alcanzando más de 75.000 millones de dólares. JD.com registró un aumento de más del 25% en su volumen de transacciones durante el mismo período en 2019. Se espera que el Día de los Solteros establezca un nuevo récord de ventas en 2021 debido a un inicio temprano.

    El rápido crecimiento del Día de los Solteros es indicativo de la velocidad del crecimiento del comercio electrónico en todo el mundo, que solo se ha acelerado desde el inicio de la pandemia COVID-19, ya que los cierres y las medidas de cuarentena impulsaron a los consumidores hacia los mercados digitales. La revisión global de la UNCTAD sobre COVID-19 y el comercio electrónico muestra que la participación de mercado de la venta minorista en línea frente a la del comercio fuera de línea aumentó del 14% al 17% en 2020.

    Las disputas entre empresas y consumidores también están aumentando, lo que pone a prueba la confianza del consumidor en la economía digital. Antes del auge del comercio electrónico de 2020, una encuesta mundial de la UNCTAD de 2017 ya reveló que el 49% de los usuarios de Internet identificaba la falta de confianza como la principal razón para no comprar en línea. Esta tendencia se confirmó en 2019.

    Fomentar la confianza de los consumidores es fundamental para aprovechar los beneficios de desarrollo que prometen el comercio electrónico y la economía digital.

    La investigación de la UNCTAD muestra que un sistema eficaz de resolución de disputas de los consumidores es un instrumento clave para fomentar la confianza entre las empresas y los consumidores. La velocidad y la calidad de la resolución de disputas y quejas de los consumidores pueden afectar significativamente la lealtad del cliente y aumentar la confianza del consumidor.

    Las empresas deben darse cuenta de que los sistemas de resolución de disputas en línea (ODR) son esenciales para fomentar la lealtad del consumidor y utilizar esta herramienta como parte de su estrategia. El nuevo documento de investigación de la UNCTAD destaca que la ODR puede ser especialmente útil para las pequeñas y medianas empresas que pueden beneficiarse de la captación de nuevos clientes y el ahorro de costos.

    La percepción de justicia del consumidor es también un catalizador que refuerza la lealtad. Si el consumidor se siente bien tratado durante el proceso de resolución de disputas, existe una mayor probabilidad de que se repita la compra. En el comercio electrónico, esto requiere que las disputas y quejas de los consumidores se resuelvan tan rápido como los consumidores digitales compran en línea.

    Fuente: UNCTAD 11 de noviembre de 2021

    Viernes, 29 de octubre de 2021

    Los países más vulnerables y más afectados son
    los que más hacen para abordar la crisis climática

    Los países vulnerables están intensificando los esfuerzos a pesar de la lenta respuesta a la crisis climática por parte de algunos de los mayores emisores. Un nuevo informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), antes de las próximas negociaciones climáticas de la COP26, revela que, si bien el 93 % de los países menos adelantados (PMA) y los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) han presentado compromisos climáticos nacionales mejorados o planean hacerlo, casi la mitad del G20 aún no ha incrementado su ambición climática y no se adhiere a los principios básicos del Acuerdo de París.

    Como países responsables de más de las tres cuartas partes de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), el papel del G20 en la lucha contra la crisis climática es significativo. Sin embargo, el informe del PNUD señaló que cuatro países del G20 responsables del 33 % de las emisiones globales de GEI no habían presentado Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) de segunda generación a fecha de 12 de octubre de 2021. Esta era la fecha límite para su inclusión en el análisis de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el cual tiene como objetivo informar de las conversaciones sobre el clima de la ONU que comenzarán en Glasgow en unos días.

    Además, de las 16 NDC que fueron presentadas por los miembros del G20, cinco países responsables del 13,1 % de las emisiones globales de GEI no fortalecieron sus objetivos de mitigación. Incluso para aquellos que han reforzado sus promesas de NDC, el consenso es que deben hacer mucho más para ayudar a prevenir el aumento global de las emisiones actuales de GEI.

    El informe del PNUD, El estado de la ambición climática (disponible en inglés), es único en el sentido de proporcionar una evaluación global tanto de las promesas ya presentadas a la CMNUCC, como de las ambiciones de los países que aún planean incorporarse. El nuevo informe también compara las tendencias actuales con las que se evaluaron en el primer informe NDC Global Outlook en 2019.

    El informe muestra que los países vulnerables, que a menudo albergan a las personas más pobres del mundo y quienes se encuentran en primera línea de la crisis climática, continúan siendo pioneros en la ambición climática, dejando a los países más ricos rezagados.

    A fecha de 12 de octubre de 2021, las intenciones de ambición de los PMA y los PEID habían aumentado significativamente. Un 93 % había presentado NDC mejoradas o planeaba hacerlo (frente al 42 % en 2019). Mirando solo las intenciones de reducir las emisiones de GEI, el 86 % de los PMA y los PEID tienen la intención de aumentar la ambición de mitigación (frente al 40 % en 2019). Sin embargo, el informe advierte que, en última instancia, este grupo de 78 países solo es responsable del 7 % de las emisiones globales de GEI.

    En general, el informe también posee algunas noticias alentadoras. Por ejemplo, muestra que el engranaje del Acuerdo de París está funcionando, ya que la mayoría de los países han cumplido su principio clave de revisar y posteriormente presentar NDC cada vez más ambiciosas cada cinco años. En total, 178 países, que representan el 79,3 % de las emisiones globales de GEI, planean presentar NDC mejoradas, frente a solo 75 países en 2019.

    El informe también señala un repunte desde 2019 en la cantidad de países que preparan y presentan estrategias a largo plazo para alcanzar emisiones netas cero para mediados de siglo. Estos compromisos podrían ayudar a lograr los objetivos del Acuerdo de París, pero requieren estrategias sólidas y creíbles para respaldarlos y una mejor alineación con las NDC, advierte el informe.

    El PNUD ha desempeñado un papel destacado en la presentación del nuevo ciclo de NDC en el marco de su iniciativa de la Promesa Climática lanzada en 2019. Al momento, 120 países en desarrollo y 35 socios forman parte de la iniciativa, que ahora es la oferta de apoyo más grande del mundo para países en torno a NDC. El PNUD está preparando actualmente una nueva fase de la iniciativa centrada en la implementación de las mismas.

    El informe presenta iniciativas prometedoras de diez países que han recibido el apoyo de la Promesa Climática, que incluyen:

  • La estrategia financiera de Chile para lograr las transformaciones requeridas en todos los sectores que jugarán un papel crucial para lograr su ambicioso objetivo de NDC de alcanzar un pico de emisiones en 2025 y lograr la neutralidad de carbono para 2050.

  • Irak, un emisor importante en el proceso de ratificación del Acuerdo de París, ya ha intensificado su ambición (aumentando el objetivo de reducción de emisiones tanto condicional como incondicional) al adoptar un enfoque inclusivo que involucre a toda la sociedad y un compromiso al más alto nivel político.

  • El segundo compromiso nacional de Macedonia del Norte es el más ambicioso en la región de Europa del Este y Asia Central, fijando su objetivo en una reducción del 82 % en las emisiones de GEI en comparación con los niveles de 1990. El sector privado nacional se ha comprometido a entregar la mayoría (85 %) de las inversiones totales necesarias para alcanzar los objetivos de mitigación de la NDC en el sector industrial.

  • Dado que los bosques cubren el 78 % de la superficie terrestre total de Papúa Nueva Guinea, el sector tiene un papel clave que desempeñar en los planes climáticos del país. El reconocimiento de la naturaleza y los bosques aumentó drásticamente de 35 referencias en la primera NDC a 173 en la segunda. El gobierno también apunta a lograr la neutralidad de carbono en el subsector de las industrias energéticas para 2030.

  • Zimbabue realizó una evaluación de empleos verdes para medir los impactos económicos y sociales de las políticas climáticas propuestas en su NDC. Encontró que las inversiones en agricultura de conservación podrían crear hasta 30.000 puestos de trabajo por cada millón de dólares estadounidenses invertidos. Esto contribuyó a presentar un caso económico para que el país aumentara su objetivo de mitigación a un objetivo económico de reducción del 40 % en su NDC de segunda generación.

    Fuente: PNUD 28 de octubre de 2021

  • Jueves, 28 de octubre de 2021

     

    Al menos 200 millones de niños en edad escolar siguen sin
    estar preparados para poner en práctica la enseñanza a distancia

  • Según nuevo informe, de 31 países que no están preparados para la enseñanza a distancia, casi la mitad mantuvo cerradas sus escuelas durante al menos la mitad de la pandemia de COVID-19, dejando a 102 millones de estudiantes sin ningún tipo de educación

    De acuerdo con un nuevo informe de UNICEF, al menos 200 millones de niños en edad escolar viven en 31 países de bajos y medianos ingresos que siguen sin estar preparados para poner en práctica la enseñanza a distancia durante los cierres escolares que se puedan presentar en el futuro debido a situaciones de emergencia. De esos estudiantes, 102 millones viven en 14 países que mantuvieron total o parcialmente cerradas sus escuelas durante al menos la mitad de la pandemia de COVID-19, lo que dejó a muchos escolares sin ningún tipo de educación.

    El Índice de preparación para el aprendizaje a distancia mide la preparación de los países para impartir enseñanza de forma remota en respuesta a las interrupciones de la educación presencial, que abarca casi al 90% de los estudiantes de los países de ingresos bajos y medianos bajos. El análisis se centra en tres ámbitos: la disponibilidad de recursos en el hogar y el nivel de educación de los progenitores, la adopción de políticas y la capacitación de los docentes, y la preparación del sector educativo para las emergencias.

    Entre los países que necesitan mejoras con mayor urgencia en el sector de la educación se cuentan Benin, Burundi, Congo, Côte d’Ivoire, Etiopía, Madagascar, Malawi, Níger y Togo. Durante la pandemia de COVID-19, la falta de preparación para la enseñanza a distancia impactó especialmente a los estudiantes que viven en países donde las escuelas estuvieron cerradas total o parcialmente durante al menos la mitad de los últimos 19 meses, como el Congo y Madagascar.

    El informe destaca las limitaciones del aprendizaje a distancia y las desigualdades en el acceso, y advierte que la situación es probablemente mucho peor de lo que indican los datos disponibles. Más allá de los países que fueron evaluados, datos anecdóticos y cualitativos revelan que los estudiantes han afrontado desafíos con la educación a distancia en todo el mundo, incluso en los países de ingresos altos y medianos altos.

    Otras conclusiones importantes del informe son las siguientes:

  • De 67 países evaluados, 31 no están preparados para ofrecer enseñanza de forma remota en ningún nivel y los estudiantes más afectados son los de África Occidental y Central; 17 países tienen un nivel de preparación promedio y 19 países, un nivel de preparación superior al promedio.

  • La enseñanza preescolar es el nivel educativo más descuidado ya que muchos países no adoptaron las políticas pertinentes durante las cuarentenas por la COVID-19, dejando atrás a los estudiantes más jóvenes durante los años más críticos de su desarrollo.

  • Otras crisis, como por ejemplo las que provoca el cambio climático, también pueden repercutir significativamente en el acceso a la enseñanza. De los 31 países, 23 también están altamente –o extremadamente– expuestos a las perturbaciones climáticas y ambientales, lo que aumenta el riesgo de que 196 millones de niños en edad escolar se vean obligados a interrumpir sus estudios debido al cierre de las escuelas en las situaciones de emergencia.

  • Argentina, Barbados, Filipinas y Jamaica tienen los niveles más altos de preparación. No obstante, incluso tratándose de los países con los puntajes más altos en el Índice, las diferencias dentro de cada país significan que los niños de las zonas rurales o de las familias más pobres son, de lejos, los que tienen más probabilidades de perder la oportunidad de estudiar durante los cierres escolares.

  • Es alentador que muchos países con un producto interno bruto relativamente bajo hayan obtenido puntajes superiores al promedio en el Índice, lo que indica que posiblemente se beneficiaron de la cooperación internacional y del intercambio de buenas prácticas.

    Según el informe, nada reemplaza el aprendizaje presencial. Sin embargo, las escuelas resilientes y con sistemas sólidos de enseñanza a distancia, sobre todo en materia digital, pueden ofrecer un nivel de educación relativamente bueno durante los cierres escolares en épocas de emergencia. Además, al reabrir las escuelas, estos sistemas pueden ayudar a que los alumnos recuperen el aprendizaje perdido.

    Por medio de la iniciativa Reimaginar la Educación, UNICEF trabaja con el público y los aliados privados para proporcionar a los niños y a los jóvenes un acceso equitativo al aprendizaje digital de calidad, con el propósito de llegar a 3.500 millones con soluciones de aprendizaje digital de clase mundial en 2030. Una de las maneras como UNICEF trabaja para lograr estos objetivos es a través del Pasaporte de Aprendizaje, una plataforma mundial de aprendizaje desarrollada en colaboración con Microsoft que apoya a 1.600 millones de estudiantes durante los cierres escolares. Además, Reimaginar la Educación recibe apoyo de Giga, una iniciativa mundial de UNICEF y la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones) para conectar a todas las escuelas y sus comunidades circundantes a Internet. Hasta la semana pasada, Giga había identificado 1 millón de escuelas en 41 países y había conectado a más de 3.000 escuelas en cuatro continentes, beneficiando a 700.000 estudiantes.

    Fuente: UNICEF 28 de octubre de 2021

  • Jueves, 28 de octubre de 2021

    COVID alcanza niveles de migración

  • Los esfuerzos de recuperación deben abordar los obstáculos estructurales para la integración de los migrantes

    Los flujos migratorios hacia los países de la OCDE disminuyeron significativamente, y gran parte del progreso en la integración de los migrantes logrado durante la última década desapareció en solo un año a raíz de la pandemia de COVID-19.

    Estos son algunos de los hallazgos clave de la última OCDE International Migration Outlook 2021

    Los flujos migratorios permanentes hacia los países de la OCDE disminuyeron en más del 30% en 2020, a alrededor de 3,7 millones, el nivel más bajo desde 2003. Todas las categorías de migración permanente experimentaron una caída, siendo la migración familiar la que mostró la mayor disminución.

    Los flujos migratorios humanitarios también se vieron gravemente afectados, en particular hacia los Estados Unidos y Canadá. La migración laboral y la libre movilidad disminuyeron aproximadamente un 24% y un 17%, respectivamente. La migración laboral temporal se redujo drásticamente, en promedio, en un 58% y los traslados intraempresariales en un 53%.

    Outlook dice que, desde el comienzo de la pandemia, los trabajadores nacidos en el extranjero se han visto afectados de manera desproporcionada por la pérdida de puestos de trabajo. La brecha en la tasa de empleo entre las personas nacidas en el extranjero y las personas autóctonas se ha ampliado en los países de la OCDE hasta alcanzar un promedio de 2 puntos porcentuales, mientras que la diferencia en la tasa de desempleo es ahora de más de 3 puntos porcentuales.

    Un capítulo especial de Outlook analiza en detalle el impacto fiscal de la migración en los países de la OCDE. Si bien existen diferencias entre ellos, los migrantes en general contribuyen más en impuestos y contribuciones de lo que reciben en salud, educación y protección social. Una mejor integración de los inmigrantes puede promover las ganancias fiscales. Por ejemplo, el simple hecho de cerrar la brecha de empleo entre los migrantes en edad de trabajar y los nacidos en el país de la misma edad y nivel educativo podría aumentar la contribución fiscal neta total de los migrantes en más de un tercio de un punto porcentual del PIB en uno de cada tres países.

    Para promover una mejor integración, los gobiernos deben abordar las muchas desventajas que enfrentan los migrantes en los mercados laborales y las sociedades en sus planes de recuperación ante una pandemia, dice Outlook. Esto requerirá ampliar el enfoque de las políticas de integración, así como la acción coordinada en los ámbitos de las políticas, como salud, trabajo, educación y vivienda, y niveles de gobierno. Dada la sobrerrepresentación de los migrantes entre quienes tienen trabajos poco calificados, se debe prestar atención a garantizar que los migrantes puedan adquirir las habilidades para ocupar los puestos de trabajo del futuro. Esto requiere abordar la brecha de formación entre los inmigrantes y los nativos.

    También se debe prestar más atención a los desafíos en áreas de alta concentración geográfica de migrantes. Los migrantes tienden a vivir en barrios atrasados, que tienden a acumular desventajas, incluso a través de viviendas e infraestructura deficientes. Para los recién llegados, establecerse en vecindarios con una fuerte presencia de inmigrantes a menudo conlleva importantes beneficios, pero puede tener un costo a largo plazo en términos de un peor aprendizaje de idiomas y acceso a buenos trabajos. La política no debe tratar principalmente de prevenir la inmigración inicial a áreas específicas, sino más bien facilitar la emigración, señala el informe. Es necesario prestar más atención a mejorar la vivienda y reforzar la integración en áreas concentradas, especialmente para las mujeres migrantes y con respecto al aprendizaje de idiomas.

    Fuente: OECD 28 de octubre de 2021

  • Jueves, 28 de octubre de 2021

    Por cada dólar prometido para hacer frente a la crisis climática,
    se gastan cuatro dólares en subsidios a los combustibles fósiles

  • La nueva campaña “No elijas la extinción” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, encabezada por personalidades mundiales, tiene como objetivo crear conciencia acerca de los efectos adversos de los subsidios a los combustibles fósiles en las personas y el planeta.

    El mundo gasta la asombrosa cifra de 423.000 millones de dólares de los Estados Unidos por año en subsidios a los combustibles fósiles para los consumidores: petróleo, electricidad generada por la quema de otros combustibles fósiles, gas y carbón. Esta cantidad es cuatro veces superior a la que se necesita para ayudar a los países pobres a hacer frente a la crisis climática, uno de los puntos a tratar en la conferencia mundial sobre el clima (COP26) que se celebrará la semana que viene, según una nueva investigación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

    La cantidad que se gasta directamente en estos subsidios podría sufragar las vacunas contra la COVID-19 de todas las personas del planeta o financiar tres veces la cantidad anual necesaria para erradicar la pobreza extrema en el mundo. Si se tienen en cuenta los costos indirectos, incluidos los costos para el medio ambiente, la cifra se eleva a casi 6 billones de dólares, según datos publicados recientemente por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    En cambio, el análisis del PNUD destaca que estos fondos, aportados por los contribuyentes, acaban profundizando la desigualdad e impidiendo la acción para combatir el cambio climático.

    Los subsidios a los combustibles fósiles son ineficientes y poco equitativos. En los países en desarrollo, cerca de la mitad de los recursos públicos que se destinan a apoyar el consumo de combustibles fósiles beneficia al 20 % más rico de la población, según el FMI.

    El informe, publicado antes de las próximas reuniones del G20 y la COP26, se presenta en el contexto de un creciente reconocimiento de la necesidad de reformar los subsidios a los combustibles fósiles por parte de los economistas y políticos, así como del FMI y el Banco Mundial. El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, también ha hecho un fuerte llamamiento en favor de la reforma.

    Para destacar los efectos enormemente negativos que tienen los subsidios a los combustibles fósiles en las personas y el planeta, el PNUD ha producido un interesante cortometraje como parte de una nueva campaña en la que uno de los animales extintos más conocidos del mundo, una dinosaurio, pronuncia un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en el que insta a los líderes mundiales a eliminar los subsidios a los combustibles fósiles y a no elegir la extinción.

    El principal contribuyente a la emergencia climática es el sector energético, que representa el 73 % de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por la actividad humana. Las reformas de los subsidios a los combustibles fósiles contribuirían a reducir las emisiones de CO2 y beneficiarían la salud y el bienestar de los seres humanos. Son además un primer paso hacia la fijación correcta de los precios de la energía para que reflejen el costo “verdadero” y total del uso de los combustibles fósiles para la sociedad y el medio ambiente.

    No obstante, el análisis del PNUD muestra que las reformas de los subsidios a los combustibles fósiles también pueden ser injustas y perjudiciales para los hogares y la sociedad si están mal concebidas. Si bien estos subsidios tienden a ser un instrumento de desigualdad, ya que la mayor parte de los beneficios se concentra en los ricos, también representan una porción importante de los ingresos de las personas pobres que, de otro modo, deben pagar por el consumo de energía. La supresión de los subsidios a los combustibles fósiles podría convertirse fácilmente en una estrategia de empobrecimiento de los ingresos y de la energía. Esto contribuye a dificultar la reforma de los combustibles fósiles y constituye un obstáculo clave para la transición hacia fuentes de energía limpias y renovables.

    Teniendo esto presente, la investigación del PNUD aboga por un enfoque progresivo y gradual de las reformas. Incluye un análisis de casos de éxito recogidos en varios países de distintas regiones y ofrece un conjunto de herramientas para que los responsables de las políticas presten apoyo a las reformas de los subsidios a los combustibles fósiles y de los precios de la energía. El conjunto de herramientas permite un enfoque gradual justo y equitativo que incluye la protección de los ingresos y la compensación a los grupos menos favorecidos.

    La campaña “No elijas la extinción” cuenta con una plataforma de inteligencia colectiva, Global Mindpool, para ayudar a abordar los problemas más importantes de nuestro tiempo. Vinculando ideas de todo el mundo (sobre la emergencia climática, la crisis de la naturaleza y la desigualdad) Global Mindpool apoyará al PNUD a fin de informar y preparar mejor a los responsables de las políticas en los Gobiernos, la sociedad civil y el sector privado.

    https://youtu.be/7j3kuPLwhXM

    Fuente: PNUD 26 de octubre de 2021

  • Lunes, 25 de octubre de 2021

    Declaración de la OCDE sobre los
    niveles futuros de financiación climática

  • Es probable que los países desarrollados alcancen la meta de USD 100 mil millones en 2023

    Según un nuevo análisis de la OCDE, la financiación climática proporcionada y movilizada por los países desarrollados para la acción climática en los países en desarrollo alcanzará los 100.000 millones de dólares en 2023.

    La meta anual para los países desarrollados de proporcionar y movilizar USD 100 mil millones de financiamiento climático por año para la acción climática en los países en desarrollo debía haberse cumplido en 2020 y mantenerse hasta 2025.

    La última evaluación de progreso de la OCDE, publicada en septiembre, mostró que la financiación climática proporcionada y movilizada por los países desarrollados ascendió a 79.600 millones de dólares en 2019 , solo un 2% más que en 2018. Es poco probable que se haya alcanzado la marca de 100.000 millones de dólares en 2020, aunque los datos verificados necesarios para finalizar esta determinación oficialmente no estarán disponibles antes de 2022.

    En la reunión ministerial de julio que se preparaba para la COP26, Canadá y Alemania acordaron, a solicitud de la presidencia entrante de la COP 26 del Reino Unido, desarrollar un Plan de Entrega colectivo para alcanzar la meta lo antes posible. Se solicitó a la OCDE que brinde apoyo técnico a este plan de ejecución.

    Desde esa reunión y la publicación de las cifras de la OCDE de 2019 en septiembre, se hicieron más compromisos para aumentar la financiación climática pública bilateral en alrededor de USD 10 mil millones al año en promedio durante el período 2022-2025 en relación con el período 2018-19 para esos mismos donantes. . Esto se suma a los compromisos asumidos en 2020 y antes en 2021 por otros países y al aumento de las proyecciones de financiamiento climático futuro de los bancos multilaterales de desarrollo.

    El nuevo análisis de la OCDE Escenarios prospectivos de financiación climática proporcionados y movilizados por países desarrollados en 2021-2025 establece dos escenarios para la financiación climática futura.

    Estos se basan en un análisis detallado de la OCDE de los compromisos de financiación climática pública prospectivos recibidos de los países desarrollados y las proyecciones de financiación climática de los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), comunicados en el contexto del plan de ejecución de los donantes.

    Tras un análisis en 2016 de la financiación climática estimada en 2020, este es el segundo resultado prospectivo de la OCDE en relación con el objetivo de 100.000 millones de dólares. Dichos análisis complementan las evaluaciones periódicas de la OCDE sobre el progreso hacia el objetivo, utilizando la misma metodología y definiciones, pero se llevan a cabo retrospectivamente cuando se dispone de los datos verificados necesarios.

    El ritmo al que se puede aumentar la financiación climática en la práctica dependerá de muchos factores, incluidas las condiciones macroeconómicas, a nivel mundial y en los países en desarrollo, así como la creación de capacidad y el desarrollo de proyectos climáticos en tramitación.

    Los dos escenarios utilizados por la OCDE proporcionan dos desarrollos distintos para los niveles futuros de financiamiento climático con el fin de ilustrar el rango de incertidumbre. No deben interpretarse como pronósticos y es posible que no cubran la gama completa de resultados potenciales.

    El primer escenario asume que las finanzas públicas se amplían de acuerdo con la información proporcionada, sujeto a controles de la OCDE para estandarizar la información y evitar el doble cómputo. También asume que el financiamiento privado movilizado por este financiamiento público aumenta en línea con el valor más bajo de la razón privado / público observado en el período 2016-19. Dados los cambios en la composición esperada de las carteras de financiamiento público, esto implica mayores tasas de movilización de financiamiento privado para proyectos relevantes durante el período y resulta en volúmenes crecientes de financiamiento privado durante el período.

    El segundo escenario tiene en cuenta cuestiones que pueden resultar en niveles de financiación climática inferiores a los previstos. Estos incluyen el impacto potencial de los riesgos macroeconómicos a corto plazo en los países en desarrollo, las limitaciones de capacidad exacerbadas por la pandemia de COVID-19 y los cambios previstos en la composición de las carteras de los proveedores en relación con el aumento de la participación del financiamiento para la adaptación, del financiamiento mediante donaciones y de financiación para los países menos adelantados (PMA) y los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID). La naturaleza de este ejercicio no permitió una estimación agregada cuantitativa de estos cambios de cartera a lo largo del tiempo. Sin embargo, muchos proveedores han dejado en claro su intención de ampliar la financiación para la adaptación en términos relativos y absolutos dentro de sus carteras de financiación climática. Este cambio en la composición de la cartera está integrado en los cálculos.

    Fuente: OCDE 25 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    El mundo necesita un acelerador mundial
    para el empleo y la protección social

    A fin de garantizar una recuperación centrada en las personas y capacitarlas para afrontar los desafíos de un mundo laboral en rápida evolución, el Director General de la OIT, ha pedido a los países que respalden el Acelerador Mundial para el Empleo y la Protección Social lanzado por el Secretario General de las Naciones Unidas, conjuntamente con la OIT. Este programa aumentaría las inversiones en protección social universal, trabajo decente y una transición justa y ecológica.

    Se calcula que en 2020 se perderá el 8,8 por ciento del total de horas de trabajo en todo el mundo. El equivalente a las horas trabajadas en un año por 255 millones de trabajadores a tiempo completo.

    Los gobiernos de todo el mundo han puesto en marcha una respuesta sin precedentes en materia de empleo y protección social para proteger la salud, el empleo y los ingresos de las personas, pero estas medidas son insuficientes para mitigar todo el impacto de la crisis y han dejado sin protección al 53,1 por ciento de la población mundial, unos 4.140 millones de personas.

    El Director General de la OIT alentó a los países a tomar el “mejor camino” hacia la protección social, invirtiendo en sistemas de protección social universales, integrales, adecuados y sostenibles, en línea con los principios de los derechos humanos y las normas internacionales de seguridad social. Sin una financiación adecuada y sin voluntad política, los gobiernos podrían volver a tomar “un camino peor”, marcado por unas prestaciones mínimas y escasa cobertura.

    Los avances logrados a través de la Iniciativa de Financiación para el Desarrollo deben ser llevados adelante no sólo para hacer frente a la inminente crisis de la deuda, sino para desencadenar la inversión en una recuperación inclusiva, sostenible y resiliente, canalizando la asignación sin precedentes del FMI de Derechos Especiales de Giro (DEG) de 650.000 millones de dólares a los países y propósitos que más lo necesitan.

    También habló de la lucha contra el cambio climático mediante la creación de trabajo decente. “Una transición verde y justa tiene un enorme potencial para todos los países, en particular invirtiendo en economías más sostenibles y diversificadas, así como en la creación de nuevas oportunidades de empleo productivo”.

    Las iniciativas clave que la OIT ha tomado para liderar una recuperación que no deje a nadie atrás:

  • En la 109ª Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en junio de 2021, los representantes de los gobiernos y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores de los 187 Estados miembros de la OIT adoptaron un Llamamiento Mundial a la Acción para una recuperación de la crisis COVID-19 centrada en el ser humano , que sea inclusiva, sostenible y resiliente.

    Durante la Asamblea General, el Secretario General de las Naciones Unidas lanzó, conjuntamente con la OIT, un Acelerador Mundial para el Empleo y la Protección Social con el objetivo de crear al menos 400 millones de empleos para 2030, principalmente en las economías verdes y del cuidado, y extender los pisos de protección social a más de 4 mil millones de personas que actualmente no están cubiertas.

    En el primer semestre de 2022, la OIT convocará un foro multilateral con el fin de revisar los avances y ampliar los compromisos en apoyo de las estrategias de recuperación centradas en el ser humano de los Estados miembros, incluso mediante iniciativas conjuntas y acuerdos institucionales mejorados entre las instituciones internacionales y regionales.

    Fuente: OIT 14 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    Sin salud no habrá recuperación
    económica sostenible en América Latina

  • La prioridad sigue siendo controlar la crisis sanitaria con un enfoque integral y acelerar los procesos de vacunación contra el COVID-19, dicen dos agencias regionales de la ONU, recordando que la pandemia ha costado más de 1,5 millones de vidas en esa zona del mundo. Debemos ser solidarios y entender a la salud como parte de la economía, recalcan.

    En América Latina y el Caribe vive el 8,4% de la población mundial; sin embargo, es una región que acumula la quinta parte de los casos de COVID-19 y el 30% de las muertes por esa enfermedad (1,5 millones), además de que su economía ha sido la más afectada por la pandemia, con una contracción del 6,8% de su Producto Interno Bruto en 2020.

    Estos datos hacen evidente la necesidad de construir una agenda de salud pública integral “que reconozca la interdependencia entre las dimensiones sanitaria, social, económica y ambiental”, subraya un informe conjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

    El estudio La prolongación de la crisis sanitaria y su impacto en la salud, la economía y el desarrollo social insta a los gobiernos de la región a acelerar los procesos de vacunación, transformar los sistemas de salud, fortalecer la inversión pública y consolidar Estados de bienestar para controlar la crisis sanitaria en el corto plazo y avanzar hacia una recuperación con igualdad y sostenibilidad ambiental, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    La prioridad sigue siendo controlar la crisis sanitaria desde un enfoque integral y mediante la aceleración de los procesos de vacunación de la población, apuntan los organismos.

    La pandemia de COVID-19 hizo evidentes las limitaciones de los países del bloque para el abastecimiento de vacunas y medicamentos, y probó las debilidades de los sistemas de salud, la desigualdad frente al acceso a atención primaria universal y la carencia de una planificación anticipatoria.

    Además, la falta crónica de financiamiento a la investigación y el desarrollo tecnológico y las débiles políticas industriales impidieron desarrollar las capacidades existentes para producir vacunas oportunamente y construir un mercado de escala de medicamentos.

    La OPS y la CEPAL indicaron que la lentitud y desigualdad de la vacunación en la región, así como las dificultades de los países para mantener medidas sociales y de salud pública en los niveles adecuados, son consecuencia directa de la debilidad estructural de los sistemas sanitarios para encarar la pandemia y la prolongación de la crisis.

    El informe da cuenta también de la falta de acceso a los servicios de salud que ha padecido gran parte de la población debido a la saturación de los sistemas sanitarios por la pandemia. Según datos oficiales, en 2021 un 35% de los países habría registrado algún tipo de interrupción en la provisión de servicios integrados de salud, lo que llegó a un 55% en el caso de los países que declararon interrupciones en servicios prestados en el primer nivel de atención.

    Frente a este escenario, es imperativo entender la salud como parte de la economía y trabajar en la construcción de sistemas sanitarios “universales, solidarios y resilientes”, lo que requiere inversiones públicas y privadas.

    Fuente: ONU 14 de octubre de 2021

  • Viernes, 15 de octubre de 2021

    Hacer ejercicio puede evitar hasta
    cinco millones de muertes al año

  • En todos los países, las mujeres, los grupos étnicos minoritarios, las comunidades desfavorecidas y las personas con discapacidades o enfermedades crónicas tienen más probabilidades de permanecer inactivas.

    La actividad física mejora la salud física, mental y social y el bienestar general; ayuda a prevenir enfermedades y reduce la carga sobre los sistemas de salud. Según los responsables de la Organización Mundial de la Salud, se podrían evitar hasta 5 millones de muertes al año si la población mundial fuera más activa.

    La práctica del deporte “es un componente esencial de la ‘Salud para todos’, que es el credo de la Organización Mundial de la Salud para lograr poblaciones más sanas y un planeta más saludable. En resumen, es tiempo de velar por que la actividad física sea imprescindible”.

    Las estadísticas muestran que uno de cada cuatro adultos de todo el mundo no realiza la actividad física suficiente que le permita aprovechar sus beneficios y revelan que, en todos los países, las mujeres, los grupos étnicos minoritarios, las comunidades desfavorecidas y las personas con discapacidades o enfermedades crónicas tienen más probabilidades de permanecer inactivas.

    Por ejemplo, Las mujeres son menos activas que los hombres, con una diferencia de más del 8% a nivel mundial (32% hombres frente a 23%, mujeres). Los países de renta alta son más inactivos (37%) en comparación con los de renta media (26%) y los de renta baja (16%).

    Las directrices de la Organización Mundial de la Salud recomiendan que todo el mundo sea activo con regularidad para obtener beneficios para la salud mental y física. Los adultos deben realizar al menos entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada y vigorosa a la semana, y una media de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

    Los niveles de inactividad entre los adolescentes son también alarmantes, dado que al menos las tres cuartas partes de ellos no observan las directrices y, de esa proporción, en la mayoría de los países, las muchachas son más propensas a la inactividad que los muchachos.

    En un documento para promocionar la práctica del ejercicio físico, titulado Juego Limpio: Crear un sólido sistema de actividad física para personas más activas, los expertos de salud pública de la OMS explican cómo puede lograrse ese objetivo.

    El informe recuerda que la actividad física contribuye a la integración social, la igualdad de género, la empleabilidad y la educación, destaca los principales retos y oportunidades de cómo los países pueden construir un sistema de actividad física y deporte más justo, y hace un llamamiento para apoyar a los países a ampliar las acciones de promoción de la actividad física en todas sus formas, para todas las edades y capacidades.

    Para lograr avances reales en la esfera de la actividad física se requiere un enfoque de sistemas estratégicos coordinados, según se describe en el Plan de acción mundial sobre Actividad Física 2018-2030 de la Organización Mundial de la Salud.

    El Plan incluye datos probatorios y recomendaciones normativas basadas en la práctica sobre la manera de incrementar la actividad física en todos los países.

    Además, insta a todos los países a proporcionar educación pública constante, entornos propicios y programas diversos que permitan a las personas mantenerse activas de manera segura y placentera a través de:

  • Campañas constantes de comunicación sobre actividad física, realizadas a través de una amplia gama de medios de comunicación, con mensajes e imágenes adaptadas a la diversidad de comunidades, a fin de llegar eficazmente a las personas y darles participación.

  • Entornos que proporcionen un acceso seguro y asequible a establecimientos, lugares y espacios en los que las personas puedan ser más activas de diferentes maneras.

  • Programas, productos y servicios que ofrezcan oportunidades asequibles e integradoras para realizar ejercicio.

    Fuente: ONU 14 de octubre de 2021

  • Viernes, 8 de octubre de 2021

    La pérdida de biodiversidad amenaza a los
    pequeños agricultores y la lucha contra el hambre

  • El 80% de las necesidades de las personas pobres del mundo están vinculadas a los recursos biológicos, incluida su capacidad para llevar a cabo actividades agropecuarias y generar ingresos.

    Si continúa la actual pérdida de biodiversidad en el planeta, las personas más vulnerables del mundo no podrán adaptarse al cambio climático ni producir alimentos de manera sostenible, ha advertido el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.

    Un nuevo informe de la agencia especializada de la ONU destaca los riesgos a los que se enfrentan los pequeños productores rurales que constituyen la mayor parte de la población mundial que sufre los efectos de la pobreza y el hambre, en un momento en que la biodiversidad está en peligro.

    El análisis calcula que el 80% de las necesidades de las personas pobres del mundo están vinculadas a los recursos biológicos, incluida su capacidad para llevar a cabo actividades agropecuarias y generar ingresos.

    Sin embargo, advierte que la pérdida de biodiversidad se está agravando: un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción y 31 especies se declararon extinguidas solo durante el año pasado.

    El Fondo recordó que la diversidad biológica favorece la producción de alimentos a través de la formación del suelo, la productividad de la tierra, el control de plagas y enfermedades, la reposición de las aguas subterráneas y los servicios de polinización.

    El estudio indica que las inversiones en biodiversidad contribuyen a la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes, y la mejora de la nutrición.

    Además, demuestra que las inversiones en la protección y mejora de los ecosistemas pueden generar más beneficios para los pequeños productores y el medio ambiente.

    Como parte de sus inversiones en biodiversidad, el pasado mes de septiembre el FIDA anunció que se comprometía a destinar el 30% de su inversión climática a financiar proyectos ecológicos de agricultura rural a pequeña escala de aquí a 2030.

    Fuente: ONU 07 de octubre de 2021

  • Jueves, 7 de octubre de 2021

    Una estrategia de financiación más ambiciosa que permita al
    mundo reconstruir de forma más inclusiva y sostenible es posible

  • Un uso más audaz de la arquitectura financiera internacional existente podría acelerar la recuperación mundial COVID-19 y la acción climática, incluso en los países de bajos y medianos ingresos, dice un nuevo documento de investigación de la OIT.

    Una utilización más plena del capital y las herramientas existentes de las instituciones financieras internacionales podría reducir más rápidamente las amenazas que representan para la humanidad la pandemia y el cambio climático, dice un nuevo documento de trabajo de la Organización Internacional del Trabajo.

    El documento Financing Human-Centred COVID-19 Recovery and Decisive Climate Action Worldwide: International Cooperation’s 21st Century Moment of Truth , ofrece una ilustración concreta de cómo el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los bancos multilaterales de desarrollo podrían triplicar los flujos externos relacionados con la ayuda oficial al desarrollo para los países en desarrollo en los próximos años, a fin de combatir la creciente disparidad tras la pandemia respecto a los países desarrollados, y hacer frente a uno de los mayores y más inmediatos obstáculos para la consecución de los objetivos del Acuerdo de París: la quema de carbón.

    El documento sostiene que todas las naciones tienen interés en acelerar en gran medida la aplicación -incluso en los países de renta baja y media-baja- de las estrategias que se han acordado a nivel internacional para hacer frente a las amenazas universales que plantean la pandemia y el cambio climático, es decir, la iniciativa ACT-A/COVAX de la Organización Mundial de la Salud (OMS); el Llamamiento Mundial a la Acción de la OIT para una Recuperación Centrada en las personas tras la Crisis de la COVID-19 ; y la Agenda 2030 , que incluye los objetivos del acuerdo climático de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Esta utilización más completa de las instituciones financieras internacionales para aplicar los objetivos acordados multilateralmente permitiría al mundo pasar de un progreso continuo e incremental a un progreso verdaderamente transformador para combatir los efectos de la pandemia de COVID-19 y del cambio climático sin depender de grandes aumentos en los presupuestos de ayuda exterior bilateral. Aumentaría los flujos externos relacionados con la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) en los próximos siete años en 2 billones de dólares para los 82 países en desarrollo más pobres, el equivalente a alrededor del 4 por ciento de su PIB por año durante este período. Esto superaría el apoyo del Plan Marshall a los esfuerzos de Europa para “reconstruir mejor” después de la Segunda Guerra Mundial, al tiempo que aprovecharía ese aumento de la financiación externa para mejorar la movilización de los recursos nacionales. También cumpliría la promesa, aún incumplida, de los países avanzados de movilizar al menos 100.000 millones de dólares al año en financiación para el clima a los países en desarrollo para 2020.

    Todo esto sería posible si los países más ricos acordaran donar una media del 60 por ciento de su nueva asignación de DEG a los países de renta baja y media-baja y si los consejos de administración de los Bancos Multilaterales de Desarrollo acordaran utilizar dos tercios del espacio adicional estimado que tienen colectivamente en sus estructuras de capital para ampliar la actividad de préstamo y de financiación combinada sin afectar a sus calificaciones crediticias.

    Fuente: OIT 07 de octubre de 2021

  • Martes, 5 de octubre de 2021

    Los profesores son el motor de la “recuperación
    de la educación mundial” tras el COVID-19

    La recuperación del sector educativo tras la pandemia de COVID-19 necesita una mayor inversión en el bienestar, la formación, el desarrollo profesional y las condiciones de trabajo de los 71 millones de educadores que hay en el mundo, afirmaron los responsables de los organismos de la ONU durante la conmemoración del Día Mundial de los Docentes.

    El Día Mundial de los Docentes, que se celebra anualmente el 5 de octubre, ofrece la oportunidad de pedir a los gobiernos y a la comunidad internacional que presten atención a los docentes y a sus problemas, y que compartan respuestas políticas eficaces y prometedoras.

    Pero no solo eso, también prestan apoyo socioemocional a sus alumnos, especialmente los más vulnerables y a los que corren más riesgo de quedarse atrás, los profesores siempre han estado en el centro de la respuesta educativa a la crisis de COVID-19.

    Hasta el 27 de septiembre, las escuelas han reabierto totalmente en 124 países, parcialmente en otros 44, y han permanecido totalmente cerradas en 16.

    Según una evaluación de la UNESCO, el 71% de los países priorizaron de algún modo la vacunación de los profesores, pero sólo 19 los incluyeron en la primera ronda de inoculaciones, mientras que otras 59 naciones no les dieron ningún tipo de preferencia en sus planes de distribución de la vacuna.

    Por ello, es necesario dedicar un mayor esfuerzo en apoyo de los profesores cuando la enseñanza a distancia e híbrida sigue siendo necesaria.

    Situar a los profesores en el centro de la recuperación de la educación -el objetivo de este año- exigirá aumentar el tamaño de la plantilla. Por ejemplo, en el África Subsahariana se necesitan 15 millones más de profesores para alcanzar los objetivos relativos a la educación en 2030.

    La Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe recordó que para el año 2020 todavía el 5,5% de la población joven y adulta era analfabeta, un porcentaje que crece al 17,3% contando a la población mayor de 65 años. Además, se estima que cerca del 20% de la población de 25 años y más no culminó la educación primaria, según una estimación realizada sobre datos de 13 países que disponen de información durante los años 2019 o 2020.

    Con motivo de la celebración el fondo mundial de las Naciones Unidas para la educación en situaciones de emergencia y crisis prolongadas, conocido como La Educación No Puede Esperar, lanzó su informe anual de resultados donde destacó que entre 2017 y 2020 apoyó a 150.000 docentes y a más de 4,6 millones de niños con educación de calidad en más de 30 países que sufren las peores crisis humanitarias en el mundo.

    Fuente: ONU 05 de octubre de 2021

    Martes, 5 de octubre de 2021

    La pandemia de COVID-19 dejará una “huella
    imborrable” en la salud mental de niños y jóvenes

  • El impacto de la pandemia en la salud mental de niños y jóvenes es incalculable y podría durar muchos años, advierte la agencia de la ONU para la infancia y agrega que al menos uno de cada siete niños ha sido afectado por los encierros, mientras que más de 1600 millones de ellos han sufrido alguna pérdida de educación.

    La pandemia de COVID-19 está pasando una factura muy alta en la salud mental de niños y jóvenes, una afectación que también le cuesta a las economías unas pérdidas estimadas en 390.000 millones de dólares al año, según revela un nuevo informe divulgado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

    Ya antes de la pandemia, más de uno de cada siete niños y adolescentes de entre 10 y 19 años del mundo padecía algún trastorno mental diagnosticado y 46.000 se suicidaban anualmente, una situación que se ha agravado con la emergencia sanitaria, advierte el estudio.

    Los confinamientos y las restricciones de movimiento impuestas por la pandemia alejaron a ese colectivo de componentes clave para el desarrollo de los niños, como la familia, los amigos, las aulas y el juego, lo que dejará una “huella imborrable” en ellos.

    De acuerdo con una encuesta internacional de UNICEF y Gallup en 21 países muestra que uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años respondió que a menudo se siente deprimido o tiene poco interés en hacer cosas.

    Los datos más recientes de UNICEF indican que al menos uno de cada siete niños ha sido directamente afectado por los encierros, mientras que más de 1600 millones han sufrido alguna pérdida en materia de educación.

    Hasta ahora, los trastornos mentales diagnosticados son el síndrome de atención con hiperactividad, la ansiedad, el autismo, el trastorno bipolar, el trastorno de conducta, la depresión, los trastornos alimentarios, la discapacidad intelectual y la esquizofrenia. Todos estos padecimientos pueden dañar la salud, la educación y la capacidad de generar ingresos de los niños y jóvenes.

    El impacto en la vida de los niños es incalculable, pero en términos económicos sí tiene un costo para las sociedades. La London School of Economics estima que las contribuciones perdidas debido a los trastornos mentales que conducen a la discapacidad o la muerte entre los jóvenes sumarían casi 390.000 millones de dólares al año.

    Pese a la importancia crítica de la salud mental para las sociedades, los gobiernos invierten muy poco en ese renglón, alertó la directora ejecutiva de UNICEF.

    El informe destaca el abismo que existe entre las necesidades de salud mental y el presupuesto para atenderlas: regularmente, los gobiernos asignan a la salud mental el 2% de sus partidas para el sector sanitario.

    El informe de UNICEF pide a los gobiernos y a los socios del sector público y privado que actúen para promover la salud mental de todos los niños, adolescentes y sus cuidadores, además de brindarles cuidados a los más vulnerables.

    Fuente: ONU 05 de octubre de 2021

  • Miércoles, 29 de septiembre de 2021

    Hay que abordar la pérdida y el desperdicio de
    alimentos para lograr la meta mundial de 2030

  • La FAO, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y sus asociados celebran el segundo Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos

    Transformar los sistemas agroalimentarios para hacerlos más eficientes, inclusivos y sostenibles es fundamental para impedir que la pérdida y el desperdicio de alimentos sigan minando los esfuerzos realizados por erradicar el hambre, mejorar la nutrición y reducir la presión sobre los recursos naturales y el medio ambiente.

    A escala mundial, alrededor del 14 % de los alimentos que se producen se pierde entre la cosecha y la venta minorista. Esto equivale a una pérdida de 400 mil millones de USD al año en valor de alimentos, en tanto que, según las estimaciones, se desperdicia el 17 % de la producción total de alimentos (el 11 % en los hogares, el 5 % en los servicios de comidas y el 2 % en el comercio al por menor).

    “Debemos acelerar los progresos realizados en la consecución de la meta 12.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de aquí a 2030, con vistas a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos en el mundo y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha”, solo nos quedan “nueve temporadas (cosechas) para hacerlo”.

    “La pérdida y el desperdicio de alimentos son el origen del 10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto significa, fundamentalmente, que se utilizan valiosos recursos de tierras y aguas para nada”.

    Se tiene la necesidad de abordar la pérdida y el desperdicio de alimentos mediante la incorporación de innovaciones eficaces en la cadena de suministro agroalimentario con productos, servicios, modelos empresariales y tecnologías a mayor escala. La reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos conduciría a un uso más eficiente de la tierra y una mejor gestión de los recursos hídricos, lo que tendría efectos positivos en el cambio climático y los medios de vida.

    En calidad de organismo corresponsable de la meta 12.3 de los ODS, dirigida a reducir el desperdicio de alimentos en el ámbito de los consumidores antes de 2030, la FAO acoge la Plataforma técnica sobre la medición y reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos del G-20, la FAO y el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), dirigida a facilitar el intercambio de buenas prácticas entre los miembros. La publicación El estado mundial de la agricultura y la alimentación de 2019, se centró en las pérdidas de alimentos, en particular, y en el Índice mundial de pérdidas de alimentos. En junio de 2021, la Conferencia de la FAO aprobó el Código de conducta voluntario para la reducción de las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

    Fuente: FAO 29 de septiembre de 2021

  • Lunes, 20 de septiembre de 2021

    Impulsar la inversión en educación para abordar
    la desigualdad de oportunidades, dice la OCDE

    Los gobiernos deberían impulsar su inversión en educación para abordar las fuentes de desigualdad de oportunidades. Esto ayudaría a crear un campo de juego más nivelado para que las personas de todas las edades adquieran las habilidades que impulsan mejores trabajos y mejores vidas, según un nuevo informe de la OCDE.

    Education at a Glance 2021 dice que uno de cada cinco adultos en la OCDE no ha obtenido la educación secundaria superior y, en algunos países, una parte significativa de los niños abandona la escuela antes de tiempo. En 2019, al menos uno de cada diez jóvenes en edad escolar no estaba escolarizado en aproximadamente una cuarta parte de los países de la OCDE. Pero algunos países han avanzado: entre 2005 y 2019, la tasa de no escolarización en el nivel secundario superior se redujo en más de 15 puntos porcentuales en México, Portugal y la Federación de Rusia.

    El estatus socioeconómico tiene un mayor impacto en las habilidades de alfabetización de los jóvenes de 15 años que el género o el país de origen, pero algunos sistemas educativos son mucho más resistentes a las desventajas sociales que otros, dice el informe. El estatus socioeconómico también tiende a influir en la orientación del programa que persiguen los estudiantes, y los que no tienen padres con educación terciaria tienen más probabilidades de seguir carreras profesionales en el nivel secundario superior. Quienes no tienen educación secundaria superior se enfrentan a desventajas en el mercado laboral. En 2020, la tasa de desempleo de los adultos jóvenes que no habían completado la educación secundaria superior era casi el doble que la de aquellos con calificaciones más altas.

    El origen de los inmigrantes tiende a influir en las trayectorias de aprendizaje, mientras que las perspectivas de empleo de los adultos nacidos en el extranjero varían mucho de un país a otro, según el informe. En casi todos los países con datos disponibles, la tasa de finalización de la educación secundaria superior de los inmigrantes de primera o segunda generación fue más baja que la de los estudiantes sin antecedentes de inmigración. Los resultados del mercado laboral varían mucho para los adultos nacidos en el extranjero con diferentes niveles de educación, lo que refleja la oferta y la demanda de diferentes habilidades, las dificultades que enfrentan los adultos nacidos en el extranjero con educación terciaria para obtener reconocimiento por su educación y experiencia obtenidas en el extranjero, y expectativas salariales más bajas de trabajadores extranjeros en algunos países.

    También persisten las disparidades de género. Los niños tienen más probabilidades que las niñas de repetir un grado y de tener un rendimiento inferior en lectura, y es menos probable que completen la educación secundaria superior. Los niños suelen estar sobrerrepresentados en las trayectorias profesionales y es menos probable que ingresen y se gradúen de la educación terciaria. Las mujeres también superan en número a los hombres en las tasas de participación en el aprendizaje formal de adultos. Sin embargo, sigue siendo menos probable que tengan empleo y ganen menos que los hombres en todos los niveles de logro educativo y en los países de la OCDE, incluso entre los que se han graduado en el mismo campo de estudio.

    La inversión en educación es clave, pero el aumento del gasto en educación generalmente no ha conducido a mejores resultados, lo que sugiere que los países deben analizar más detenidamente cómo invertir los recursos de manera más eficaz y hacer coincidir los recursos con las necesidades. En promedio, en todos los países, el gasto en instituciones educativas ascendió a aproximadamente USD 9 300 por alumno en el nivel preescolar en 2018; USD 10 500 a nivel primario, secundario y postsecundario no terciario; y USD 17 100 a nivel terciario. El sector público financia en promedio el 90% del gasto total en instituciones primarias y secundarias, a menudo obligatorio en la mayoría de los países de la OCDE, y el 66% a nivel terciario.

    Dos tercios de los países informaron un aumento del gasto público en educación en 2020 para apoyar la respuesta educativa a COVID-19 y alrededor de tres cuartas partes informaron que lo aumentaron en 2021. Mantener estas inversiones será fundamental para revertir las pérdidas de aprendizaje y desarrollar la capacidad de los docentes para adaptar el aprendizaje estrategias para las necesidades individuales de los estudiantes y aprovechar las inversiones realizadas para integrar la tecnología en la educación.

    El aprendizaje permanente se ha vuelto más crítico para que los adultos mejoren sus habilidades y vuelvan a capacitarse en un mundo cambiante. Sin embargo, más de la mitad de los adultos no participaron en el aprendizaje de adultos en 2016, y la pandemia redujo aún más las oportunidades para hacerlo. Los educadores deben trabajar más de cerca con otros sectores gubernamentales y empresas para ayudar a promover vías flexibles dentro y fuera de la educación que evolucionen junto con las demandas del mercado laboral, según el informe.

    Education at a Glance 2021 incluye un informe especial destacado: El estado de la educación global: 18 meses después de la pandemia. El informe revela que el alcance de las oportunidades de aprendizaje perdidas en el aula ha sido significativo en muchos países. Cuanto mayor era el nivel de educación, las escuelas más largas estaban cerradas por completo en promedio. El número de días de cierre completo de la escuela representa aproximadamente el 28% del total de días de instrucción durante un año académico típico en preprimaria y más del 56% en el nivel secundario superior en promedio en los países de la OCDE. Esto tiene consecuencias en el aprendizaje equitativo: si bien la mayoría de los sistemas educativos de todo el mundo cambiaron al aprendizaje a distancia, los estudiantes de entornos desfavorecidos pueden tener más dificultades para estudiar de manera eficaz desde casa.

    Fuente: OECD 16 de septiembre de 2021

    Jueves, 9 de septiembre de 2021

    Recuperación insuficiente del
    empleo en América Latina y el Caribe

  • Alrededor de 70 por ciento de los puestos de trabajo generados en los últimos meses en un grupo de países latinoamericanos, son en condiciones de informalidad.

    La reactivación de las economías de América Latina y el Caribe aún es insuficiente para recuperar los empleos perdidos durante la pandemia, y ha dado lugar a un mercado de trabajo caracterizado por una elevada tasa de desocupación y un fuerte predominio de las ocupaciones informales, destacó una nueva nota técnica de la OIT.

    La nota técnica “Empleo e informalidad en América Latina y el Caribe: una recuperación insuficiente y desigual ” revisa los cambios detectados en los mercados laborales, en los ingresos y en la desigualdad durante los últimos meses, abordando tanto los impactos de la crisis como la recuperación de puestos de trabajo registrada a medida que se recuperaban algunas actividades económicas.

    Alrededor de 70 por ciento de los empleos que se están generando desde mediados de 2020 hasta el primer trimestre de 2021 son ocupaciones en condiciones de informalidad, de acuerdo con datos de un grupo de países de América Latina, destaca el documento de la OIT.

    “En el primer trimestre de 2021, alrededor del 76 por ciento de los trabajadores independientes, y algo más de un tercio de los asalariados, eran informales”, añade la nota técnica y explica que “si bien es prematuro para afirmar que se está observando un proceso de informalización de las ocupaciones previamente formales, teniendo en cuenta experiencias de crisis previas, este es un riesgo latente importante”.

    Junto con la informalidad, la región experimenta una recuperación insuficiente de los puestos de trabajo, de acuerdo con los datos de la nota técnica. Destaca que en la reducción de la ocupación entre el primer y segundo trimestre de 2020, en el peor momento de la crisis por COVID-19, llegó de algo más de 43 millones de empleos.

    “La posterior recuperación desde ese momento hasta el primer trimestre de 2021 fue de alrededor de 29 millones. Por lo tanto, el aumento de la ocupación no logró compensar completamente la pérdida anterior”, destacó el documento. Alrededor de 30 por ciento de los empleos perdidos aún no se han recuperado.

    Al mismo tiempo, a comienzos de año se arrastraban indicadores laborales críticos. En la comparación interanual entre el primer trimestre de 2020 e igual trimestre de 2021 se observaba una reducción promedio para la región de 3,5 puntos porcentuales en la tasa de ocupación, y una contracción en la tasa de participación económica de 2,6 puntos porcentuales. Además, hubo un alza de 2 puntos porcentuales en la tasa de desocupación.

    Ello arroja para el primer trimestre del corriente año un valor de 59 por ciento de tasa de participación económica y 52,6 por ciento de tasa de ocupación, en ambos casos las más bajas en al menos una década, y de 11 por ciento de tasa de desocupación, lo que implica que alrededor de 32 millones de personas estaban buscando activamente un empleo sin conseguirlo.

    La nota técnica de la OIT además dice que las mujeres, los jóvenes y las personas de menores calificaciones han sido desproporcionadamente afectados por la contracción del empleo y los ingresos, y resultan afectados con mayor fuerza por los impactos desigualadores y de aumento de la pobreza de esta crisis en la región, dice la nota técnica.

    La nota técnica destaca que las medidas especialmente enfocadas en mejorar la generación de empleo buscan evitar que la crisis se prolongue y deje cicatrices de largo plazo.

    “Las disímiles velocidades de recuperación del empleo entre diferentes grupos de trabajadores y los crecientes niveles de desigualdad y pobreza no sólo pueden limitar fuertemente el crecimiento económico, sino que pueden incrementar el grado de malestar social en la región”, dice el documento.

    Fuente: OIT 08 de septiembre de 2021

  • Lunes, 30 de agosto de 2021

    Hacer que cada gota de agua cuente

  • Dos nuevos informes de la FAO muestran los niveles de estrés hídrico y subrayan la necesidad urgente de usar el agua con eficiencia.

    Dado que el volumen total de agua dulce en la Tierra es finito e inalterable, la producción alimentaria y algunas de las ciudades más grandes del mundo se enfrentan a riesgos graves, por lo que la asignación eficiente y eficaz del agua es de suma importancia, según se señala en dos nuevos informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

    Los efectos del cambio climático ya se están dejando sentir en el abastecimiento de agua para los sistemas de producción agrícola, provocando desde inundaciones y sequías hasta un aumento de la variabilidad de las lluvias y la subida de las temperaturas, así como la competencia entre los usuarios allí donde el estrés hídrico y la escasez de agua ya son notables.

    Los informes, presentados durante la Semana mundial del agua de 2021 en Estocolmo, tienen como finalidad aportar a las partes interesadas y a los encargados de formular las políticas en todo el mundo datos críticos sobre las tendencias en el aprovechamiento del agua y su disponibilidad. Tanto en Progress on change in water-use efficiency (Progresos en relación con el cambio en la eficiencia del uso del agua) como en Progress on level of water stress (Progresos en relación con el nivel de estrés hídrico) se proporciona información detallada actualizada sobre la situación mundial y la necesidad de acelerar la aplicación de medidas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 6.4.1 y 6.4.2, de los cuales la FAO es el organismo de las Naciones Unidas responsable.

    En el informe de la FAO sobre el ODS 6.4.2, relativo al nivel de estrés hídrico, se evalúa el nivel de estrés por falta de agua en todas las regiones del mundo, haciendo hincapié en la necesidad urgente de crear sistemas de gestión del agua resilientes, en particular para la producción agrícola de regadío y secano. El aumento de las prácticas para un uso eficiente del agua en todos los sectores, particularmente el sector agrícola, que representa aproximadamente el 70 % de las extracciones mundiales de agua dulce, supone una estrategia beneficiosa para todos, que promueve mejores prácticas de gestión de la demanda de agua y se adapta a los efectos del cambio climático mediante el fortalecimiento de la resiliencia de dichos sistemas.

    En el citado informe sobre el estrés hídrico se observa que alrededor de un tercio de la población mundial (2 300 millones de personas) vive en países donde se sufre estrés por falta de agua, mientras que el 10 % (733 millones) lo hace en países con un nivel alto o crítico de estrés por déficit hídrico, lo que tiene un efecto significativo en el acceso al agua y su disponibilidad para necesidades personales. Más aún, los agricultores pueden experimentar mayores desigualdades al tratar de acceder a los recursos hídricos en situaciones de estrés hídrico, lo que pone de manifiesto la necesidad de promover una gestión y una gobernanza de las distintas fuentes de agua que no solo sean sostenibles, sino también inclusivas e integradas.

    El informe sobre el ODS 6.4.1, relativo al cambio en la eficiencia del uso del agua, contiene un útil índice de referencia sobre dicho tema que permite seguir las tendencias recientes -un aumento de la eficiencia del 9 % entre 2015 y 2018- y puede servir como base para introducir mejoras adicionales en años venideros. En este informe se señala el comercio como uno de los factores que podrían influir en la eficiencia del uso del agua y se destacan los intercambios virtuales de agua como soluciones prometedoras que contribuirían al esfuerzo para contabilizar el uso de los recursos hídricos de forma adecuada. Asimismo, se hace hincapié en la necesidad de encontrar el equilibrio entre la seguridad alimentaria, el uso sostenible del agua y el crecimiento económico.

    La División de Tierras y Aguas de la FAO, autora de ambos informes, participa en muchos otros proyectos en los que se aborda directamente la escasez de agua y se promueve su uso eficiente. Entre ellos figuran AQUASTAT, un conjunto mundial de datos; la Base de datos de acceso libre sobre la productividad del agua, un programa de teledetección para medir la productividad del agua; Reconstruir mejor, una iniciativa para potenciar el capital humano en contextos frágiles; Field guide to improve water use efficiency in small-scale agriculture (Guía de campo para mejorar la eficiencia del uso del agua en la agricultura en pequeña escala), con estudios de casos en África; Water Productivity, the yield gap and nutrition (La productividad del agua, la brecha de rendimiento y la nutrición), una innovadora evaluación de las necesidades de agua y rendimiento, así como nutricionales, en Etiopía; el Libro blanco del Marco mundial sobre la escasez de agua en la agricultura, sobre la productividad del agua; así como liderazgo intelectual e información sobre el papel de la tenencia de la tierra y el agua.

    Principales conclusiones

  • Entre 2015 y 2018, la eficiencia mundial del uso del agua aumentó de 17,30 USD a 18,90 USD por metro cúbico (un 9 %), con el sector industrial liderando las mejoras.

  • En 86 países donde se informa con regularidad sobre el uso del agua, la eficiencia en el sector agrícola aumentó un 60 % entre 2006 y 2018.

  • A escala mundial, en 2018 se extrajo alrededor del 18,4 % de los recursos totales de agua dulce renovables, aunque la cifra superó el 25 % en Asia central y meridional, así como en el África septentrional.

  • Si se mide por cuencas fluviales en lugar de países, pueden encontrarse zonas con grave estrés hídrico en muchos Estados, como Chile, China, los Estados Unidos de América, México y Sudáfrica.

  • Los valores de estrés hídrico extremadamente bajos pueden indicar la incapacidad de un país para utilizar correctamente sus recursos hídricos en beneficio de la población.

  • Los usos urbano, agrícola e industrial del agua son sumamente interdependientes y están vinculados con el crecimiento demográfico, cuestiones climáticas y las prácticas de riego. Estos factores provocaron en 2018 un corte de suministro del agua en Ciudad del Cabo, y grandes ciudades como Beijing, Londres, Mumbai o Tokio, se podrían enfrentar a crisis hídricas para 2050.

    Fuente: FAO 26 de agosto de 2021

  • Miércoles, 25 de agosto de 2021

    Más de 700 millones de personas con hipertensión sin tratar

    El número de adultos de entre 30 y 79 años con hipertensión ha aumentado de 650 millones a 1280 millones en los últimos treinta años, según el primer análisis mundial exhaustivo de las tendencias de la prevalencia, la detección, el tratamiento y el control de la hipertensión- en inglés, dirigido por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicado en The Lancet. Casi la mitad de estas personas no sabían que tenían hipertensión.

    El estudio, realizado por una red mundial de médicos e investigadores, abarcó el periodo 1990-2019. Se utilizaron datos de medición y tratamiento de la tensión arterial de más de 100 millones de personas de entre 30 y 79 años de 184 países, que en conjunto cubren el 99% de la población mundial, lo que lo convierte en la revisión más completa de las tendencias mundiales de la hipertensión hasta la fecha.

    Al analizar esta enorme cantidad de datos, los investigadores descubrieron que hubo pocos cambios en la tasa general de hipertensión en el mundo desde 1990 hasta 2019, pero la carga se ha desplazado de las naciones ricas a los países de ingresos bajos y medianos. La tasa de hipertensión ha disminuido en los países ricos —que ahora tienen por lo general algunas de las tasas más bajas—, pero ha aumentado en muchos países de ingresos bajos o medianos.

    Aunque el porcentaje de personas con hipertensión ha cambiado poco desde 1990, el número de personas con hipertensión se duplicó hasta alcanzar los 1280 millones. Esto se debió principalmente al crecimiento de la población y al envejecimiento. En 2019, más de mil millones de personas con hipertensión (el 82% de todas las personas con hipertensión del mundo) vivían en países de ingresos bajos y medianos.

    Aunque es sencillo diagnosticar la hipertensión y relativamente fácil tratarla con fármacos de bajo costo, el estudio reveló importantes lagunas en el diagnóstico y el tratamiento. Alrededor de 580 millones de personas con hipertensión (el 41% de las mujeres y el 51% de los hombres) desconocían su afección porque nunca fueron diagnosticados.

    El estudio también indicó que más de la mitad de las personas (el 53% de las mujeres y el 62% de los hombres) con hipertensión, es decir, un total de 720 millones de personas, no recibían el tratamiento que necesitaban. La tensión arterial estaba controlada, es decir, los medicamentos mantenían eficazmente la tensión arterial en intervalos normales, en menos de una de cada cuatro mujeres y uno de cada cinco hombres con hipertensión.

    En la directriz de la OMS para el tratamiento farmacológico de la hipertensión en adultos (WHO Guideline for the pharmacological treatment of hypertension in adults), se ofrecen nuevas recomendaciones para ayudar a los países a mejorar el tratamiento de la hipertensión.

    Las recomendaciones abarcan el nivel de tensión arterial con el que hay que empezar a tomar la medicación, el tipo de medicamento o la combinación de medicamentos que hay que utilizar, el nivel de tensión arterial que hay que lograr y la frecuencia con la que hay que hacer controles de seguimiento de la tensión arterial. Además, la directriz sienta las bases de cómo los médicos y otros trabajadores de la salud pueden contribuir a mejorar la detección y el tratamiento de la hipertensión.

    Fuente: OMS 25 de agosto de 2021

    Martes, 13 de julio de 2021

    México entrega ante ONU informe sobre Agenda 2030

    La secretaria de Economía entregó ante el Foro Político de Alto Nivel de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible el Informe Nacional Voluntario 2021 sobre la Agenda 2030 en México.

    El Informe hace un recuento de los logros, desafíos y visiones de futuro de distintos sectores de la sociedad mexicana para el avance de la Agenda 2030 en el marco de los impactos de la pandemia de COVID-19, y propone que la Agenda 2030 en México se adapte al nuevo contexto nacional y global con responsabilidad compartida entre todos los sectores de la sociedad, perspectiva de recuperación sostenible que privilegie los derechos, y una mirada reflexiva que considere alternativas de acción siempre guiadas bajo el principio de que por el bien de todos primero los pobres.

    El trabajo del Gobierno de México para avanzar en la Agenda 2030 se ha enfocado en tres ámbitos principales:

  • Las dimensiones social y económica de la Agenda, con énfasis en el combate a las desigualdades.

  • Las carencias que vulneran desde la raíz a la paz social, y que se ven agravadas por el dispendio y la corrupción.

  • Las alianzas internacionales para hacer frente a retos regionales y globales como la migración, el cambio climático y la vacunación universal contra el COVID-19.

    El Informe se redactó en diálogo con una comisión conformada por representantes de sociedad civil, sector privado, academia, Ejecutivo y Legislativo federal y estatales, cooperación bilateral y Sistema de las Naciones Unidas, quienes realizaron sus propias consultas y elaboraron estudios independientes que alimentan al Informe.

    En 2015, los Estados miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unida adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible para avanzar en un periodo de 15 años hacia la consecución de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos sociales, ambientales, económicos, de gobernanza, de alianzas y de combate a las desigualdades.

    En ella también se establecieron mecanismos para su seguimiento, particularmente con la presentación periódica de Informes Nacionales Voluntarios para compartir los avances y retos de cada país. El Informe entregado a Naciones Unidas es el tercero entregado por México desde que se comprometió con la Agenda 2030 en 2015.

    Fuente: SECRETARÍA DE ECONOMÍA 12 de julio de 2021

     

  • Jueves, 8 de julio de 2021

    Las mujeres son líderes destacadas

  • Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Universidad de Pittsburgh muestra que los techos y los muros de cristal son un freno para el liderazgo de las mujeres.

    El último informe Igualdad de Género en la Administración Pública (GEPA, por su sigla en inglés) —la primera investigación integral exhaustiva sobre el tema que cubre 170 países— encuentra que las brechas de género persisten y que las mujeres siguen topándose con techos y muros de cristal que frenan su promoción a los más altos puestos de poder e influencia. Si bien en muchos países se ha registrado un progreso en la representación de las mujeres en la administración pública en términos generales, los hombres en todas las regiones del mundo todavía superan en número considerable a las mujeres en los cargos de liderazgo y decisión. En promedio, las mujeres representan el 46% de las personas que se desempeñan en la administración pública, pero solo el 31% ocupa los cargos más altos de liderazgo y conforman únicamente el 30% del personal directivo superior.

    La igualdad de género es fundamental para una administración pública inclusiva y capaz de rendir cuentas. Cuando las mujeres asumen funciones de liderazgo en la administración pública, los Gobiernos demuestran mayor receptividad y rendición de cuentas y la calidad de los servicios públicos mejora notablemente, según la investigación descrita en el informe. Por ejemplo, los datos muestran que cuando las mujeres están en el poder, aquellas políticas más soslayadas (como las orientadas a poner fin a la violencia contra las mujeres, o los servicios de cuidado infantil y de atención médica) cobran mayor atención, y a menudo hay menos corrupción en el Gobierno y los partidos políticos son más proclives a trabajar de forma mancomunada. Dado que la crisis del COVID-19 impone desafíos sin precedentes a los Gobiernos y su ciudadanía, la toma de decisiones efectiva en las instituciones públicas y los servicios públicos receptivos e innovadores se hacen más necesarios que nunca.

    Estos nuevos datos se presentan cuando muchos países continúan luchando contra las consecuencias de la crisis del COVID-19 y sus preocupantes efectos económicos y sociales en las mujeres y las niñas: desde el alarmante aumento de la violencia contra las mujeres y las niñas hasta la enorme pérdida de empleo e ingresos, lo que amenaza con detener el progreso hacia la igualdad de género. Hasta 105 millones más de mujeres y niñas —que ya de por sí son la mayoría de quienes viven en la pobreza extrema en el mundo— podrían verse empujadas a la pobreza de aquí a 2030 a causa de la pandemia, según el análisis del PNUD.

    En el informe GEPA se muestra que las mujeres ejercen un rol muy limitado en la adopción de decisiones sobre la política sanitaria, incluidas las respuestas de los países al COVID-19. Si bien el 58% de quienes se desempeñan en los ministerios de salud son mujeres, estas ocupan en promedio solo el 34% de los cargos de decisión.

    En el informe también se señala que las mujeres de la administración pública están apartadas de ciertas áreas de la labor política, donde se topan con “muros de cristal” además de los techos de cristal. El número de mujeres es más alto en los ministerios abocados a las cuestiones de las mujeres, la salud y la educación, pero se mantiene en niveles bajos en otras áreas del quehacer político.

    Sin la participación de las mujeres y con una subrepresentación de estas en los cargos de liderazgo en las tres áreas críticas de acción —la crisis sanitaria, la recuperación socioeconómica y el clima— es prácticamente imposible reconstruir mejor. Conforme los Gobiernos diseñan y perfeccionan las políticas para adaptarlas a la pandemia, el PNUD y la Universidad de Pittsburgh los instan a considerar los efectos de género de la crisis y a garantizar la participación plena e inclusiva de las mujeres en la administración pública, entre otros puestos, en los cargos de liderazgo y adopción de decisiones.

    En el informe GEPA se brindan cinco conjuntos de recomendaciones para ayudar a corregir el desequilibrio de poder y romper estos techos y muros de cristal, como por ejemplo las siguientes:

  • 1. Fortalecer las leyes, los marcos y las políticas vigentes y presionar para la sanción de estos instrumentos cuando no los hubiera, como por ejemplo, las cuotas y medidas especiales de carácter temporal y la creación de un presupuesto nacional de género;

  • 2. Generar un cambio institucional, entre otras cosas, a través de la reforma del lugar de trabajo, políticas de recursos humanos inclusivas y la sanción del sexismo y el acoso laboral;

  • 3. Mejorar la disponibilidad de datos de calidad sobre igualdad de género y mujeres en la administración pública;

  • 4. Aprovechar las alianzas en curso y forjar otras nuevas, como por ejemplo, con organizaciones no gubernamentales y movimientos de mujeres y alianzas empresariales, y

  • 5. Promover sinergias entre la agenda para la igualdad de género, entre otras cosas, a través de la concienciación y el apoyo a la educación y preparación de las mujeres para una carrera en la función pública.

    Fuente: ONU MUJERES 08 de julio de 2021

  • Miércoles, 7 de julio de 2021

    Informe sobre productos básicos y desarrollo 2021

  • Escapar de la trampa de la dependencia de los productos básicos a través de la tecnología y la innovación

    La edición de 2021 del Informe sobre productos básicos y desarrollo explora cómo el desarrollo tecnológico y la innovación pueden ayudar a los países en desarrollo dependientes de productos básicos (CDDC) a lograr la diversificación económica y la adición de valor.

    El informe, titulado ” Salir de la trampa de la dependencia de los productos básicos mediante la tecnología y la innovación “, destaca que la mayoría de los países en desarrollo dependen de los productos básicos y que sus movimientos hacia y desde la dependencia de los productos básicos no son aleatorios. Una vez que un país se vuelve dependiente de los productos básicos, la probabilidad de convertirse en no dependiente es muy baja. En otras palabras, la dependencia de los productos básicos es una trampa y conlleva muchos desafíos socioeconómicos graves.

    El informe muestra que la dependencia de los productos básicos está asociada con bajos niveles de productividad laboral en toda la economía, bajo crecimiento de la productividad, alta volatilidad del crecimiento de la productividad y una alta frecuencia de shocks negativos de productividad. Identifica un gran potencial de aumento de la productividad en los CDDC a través del crecimiento de la productividad intrasectorial y del cambio estructural. En este sentido, el informe sostiene que la mejora tecnológica y la innovación pueden desempeñar un papel importante en el aumento de la productividad y la diversificación económica.

    El informe destaca que un mayor nivel tecnológico se asocia con una mayor productividad y permite la producción de productos más complejos. Un desafío clave para los CDDC es su posición lejos de la frontera tecnológica. La diversificación en sectores más dinámicos puede requerir grandes “saltos” en la innovación. En este contexto, las tecnologías de digitalización, comercio electrónico y blockchain tienen un gran potencial para ayudar a los CDDC a reducir los costos de transacción, aumentar la productividad y promover la transformación estructural.

    El informe identifica los facilitadores de la transformación tecnológica que pueden ayudar a los CDDC a lograr economías más diversificadas. Estos incluyen habilitaciones horizontales, como la infraestructura, así como habilitadores verticales, como medidas para aumentar la productividad en la agricultura. El informe sostiene que el conjunto de intervenciones de política necesarias para facilitar la actualización tecnológica y la innovación debe tener en cuenta las características y contingencias específicas de cada país, así como las condiciones externas.

    El informe concluye con sugerencias de medidas clave a nivel nacional, regional e internacional que podrían ayudar a los CDDC a escapar de la trampa de la dependencia de los productos básicos mediante la transformación estructural. En este sentido, el informe sostiene que se necesita un fuerte compromiso político a nivel nacional, la integración regional y la transferencia de tecnología para impulsar un proceso de transformación estructural habilitado por la tecnología.

    Fuente: UNCTAD julio de 2021

  • Miércoles, 23 de junio de 2021

    Atrapados: alta desigualdad y bajo
    crecimiento en América Latina y el Caribe

    La región se encuentra en una trampa de alta desigualdad y bajo crecimiento. La concentración de poder, la violencia, y las políticas de protección social ineficientes alimentan ese círculo vicioso y limitan el desarrollo humano.

    La brecha entre extrema riqueza y extrema pobreza y vulnerabilidad que caracteriza a la región quedó en evidencia como nunca y se profundizó aún más a raíz de la pandemia de la COVID-19. El Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 “Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe”, lanzado de forma virtual por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), analiza la trampa en la que se encuentra sumida la región, que impide el avance hacia el logro de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    A pesar de los avances de las últimas décadas, los países de América Latina y el Caribe son más desiguales que los de otras regiones con niveles similares de desarrollo, y sus indicadores sociales aún se encuentran por debajo de los esperados para su nivel de ingreso promedio.

    El informe explora tres factores que se repiten y retroalimentan el círculo vicioso de alta desigualdad y bajo crecimiento: la concentración de poder, la violencia en todas sus formas y las políticas de protección social que no funcionan bien.

    El documento señala que la concentración de poder en manos de unos pocos que defienden sus intereses privados es uno de los factores que conectan la alta desigualdad con el bajo crecimiento. A través de su influencia política, el poder mal utilizado distorsiona las políticas públicas y debilita las instituciones. Un ejemplo que se explora en el informe es el rol de las élites económicas en el bloqueo a reformas fiscales que apoyarían una forma más progresiva de redistribución. Para balancear la distribución de poder, el organismo sugiere explorar líneas de acción como la regulación del lobby y el financiamiento de las campañas políticas.

    También se destaca que la región es la más violenta del planeta, y advierte que si bien la desigualdad causa mayor violencia, la violencia también aumenta la desigualdad porque afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a perpetuar su estado de privación. La violencia limita también el crecimiento a través de su impacto sobre el capital humano (y la productividad) y sobre la inversión pública y privada que se ve distorsionada, así como por el gasto en seguridad y por la incertidumbre acerca de los derechos de propiedad.

    Entre las líneas de acción que propone el documento para abordar este tema, figuran el fortalecimiento de los sistemas de justicia local y la expansión de la atención en salud mental para las víctimas de violencia.

    El informe también se detiene en la fragilidad de los sistemas de protección social de la región, evidenciada en su limitada capacidad de respuesta durante la pandemia. La vinculación de los sistemas de aseguramiento frente a los riesgos con el empleo formal ha motivado a los gobiernos a crear sistemas paralelos, de menor calidad, para cubrir a las personas que quedan excluidas, que en la región son la mayoría. Los países de ALC tienen mercados laborales segmentados y sistemas de protección social que reproducen desigualdades e incentivan la organización de la producción en negocios muy pequeños y poco productivos. Para ello, el documento sugiere repensar la protección social para asegurar universalidad.

    Finalmente, el reporte plantea que las soluciones deben llevar a un mayor crecimiento con sostenibilidad ambiental, y a una mayor inclusión y movilidad social. Se trata de soluciones que requieren balancear el poder en el área de la definición de reglas y políticas, erradicar la violencia en todas sus formas y redefinir del ambiente institucional que constituye la esencia del contrato social: las oportunidades en el mercado laboral, la fiscalidad y la protección social.

    Fuente: PNUD 22 de junio de 2021

    Lunes, 17 de mayo de 2021

    Las jornadas de trabajo prolongadas aumentan las defunciones
    por cardiopatía isquémica o por accidentes cerebrovasculares

  • La OMS y la OIT alertan de que las jornadas de trabajo prolongadas aumentan las defunciones por cardiopatía isquémica o por accidentes cerebrovasculares.

    Las jornadas laborales prolongadas provocaron 745 000 defunciones por accidente cerebrovascular y cardiopatía isquémica en 2016, una cifra un 29% superior a la de 2000. Este dato procede de las estimaciones más recientes realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Que aparecen en la publicación Environment International.

    Ambas organizaciones han realizado un primer análisis mundial de la pérdida de vidas y de salud derivada de las largas jornadas de trabajo. Sus datos indican que, en 2016, 398 000 personas fallecieron a causa de un accidente cerebrovascular y 347 000 por cardiopatía isquémica como consecuencia de haber trabajado 55 horas a la semana o más. Entre 2000 y 2016, el número de defunciones por cardiopatía isquémica debidas a las jornadas laborales prolongadas aumentó en un 42%, mientras que el incremento en el caso de las muertes por accidente cerebrovascular fue del 19%.

    Estos problemas de salud de origen laboral son más notorios en los hombres (el 72% de las personas fallecidas por esta causa eran varones), en las personas que viven en las regiones del Pacífico Occidental y de Asia sudoriental y en los trabajadores de mediana edad o mayores. La mayor parte de las defunciones registradas correspondieron a personas de entre 60 y 79 años que habían trabajado 55 horas o más a la semana entre los 45 y los 74 años.

    Estas cifras demuestran que alrededor de una tercera parte de la morbimortalidad estimada total relacionada con el trabajo se debe a las jornadas laborales prolongadas, que son el factor de riesgo que más contribuye a aumentar la carga de enfermedades ocupacionales. Por esta razón, este factor de riesgo laboral relativamente nuevo para la salud humana, que tiene un carácter más psicosocial, se encuentra en el centro del debate.

    El estudio concluye que trabajar 55 horas o más a la semana aumenta en un 35% el riesgo de presentar un accidente cerebrovascular y en un 17% el riesgo de fallecer a causa de una cardiopatía isquémica con respecto a una jornada laboral de 35 a 40 horas a la semana.

    El 9% de la población mundial trabaja muchas horas al día. Cada vez son más los trabajadores cuya jornada laborales excesivamente prolongada, una tendencia que da lugar a un incremento en el número de personas que corren riesgo de sufrir discapacidades o fallecer por motivos ocupacionales.

    Los gobiernos, los empleadores y los trabajadores pueden adoptar las siguientes medidas para proteger la salud de estos últimos:

  • Los gobiernos pueden introducir, aplicar y hacer cumplir leyes, reglamentos y políticas que prohíban las horas extraordinarias obligatorias y garanticen que se limitan los horarios laborales;

  • Los convenios bipartitos o colectivos entre empleadores y asociaciones de trabajadores pueden flexibilizar estos horarios y fijar un máximo de horas de trabajo;

  • Los trabajadores podrían informar del número de horas que trabajan para que no superen las 55 semanales.

    Fuente: OMS 17 de mayo de 2021

  • Miércoles, 5 de mayo de 2021

    La inseguridad alimentaria aguda
    alcanza su nivel más alto en cinco años

  • Los conflictos, las conmociones económicas —en particular debido a la COVID-19 y a las condiciones meteorológicas extremas— abocaron al menos a 155 millones de personas a la inseguridad alimentaria aguda en 2020.

    El número de personas que sufre inseguridad alimentaria aguda y necesita asistencia urgente para salvar su vida y salvaguardar sus medios de subsistencia alcanzó en 2020 su nivel más alto en cinco años en los países aquejados por crisis alimentarias, según se revela en un informe anual presentado por la Red mundial contra las crisis alimentarias, una alianza internacional de las Naciones Unidas, la Unión Europea (UE), organismos gubernamentales y no gubernamentales que trabaja para hacer frente conjuntamente a las crisis alimentarias.

    La seria advertencia formulada en el Informe mundial de 2021 sobre las crisis alimentarias pone de manifiesto que los conflictos o las conmociones económicas, a menudo relacionadas con la enfermedad por coronavirus (COVID-19) junto con las condiciones meteorológicas extremas, siguen abocando a millones de personas a la inseguridad alimentaria aguda.

    En el informe de la Red mundial contra las crisis alimentarias se revela que al menos 155 millones de personas se encontraban en contextos de crisis con una inseguridad alimentaria aguda o en situaciones peores (Fases 3 a 5 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF/CH)) en 55 países o territorios en 2020 -un aumento de alrededor de 20 millones de personas respecto del año anterior- y se advierte seriamente de una tendencia preocupante: la inseguridad alimentaria aguda lleva aumentando de forma incesante desde 2017, año de la primera edición del informe.

    De dichas personas, en torno a 133 000 habían alcanzado en 2020 la fase más grave de inseguridad alimentaria aguda -la fase de catástrofe (Fase 5 de la CIF/CH)- en Burkina Faso, Sudán del Sur y el Yemen, donde fue preciso actuar urgentemente para evitar la muerte generalizada y el colapso de los medios de vida.

    Al menos otros 28 millones de personas se enfrentaron a niveles de emergencia (Fase 4 de la CIF/CH) de inseguridad alimentaria aguda en 2020 -lo que significa que se encontraban a un paso de la inanición -en 38 países o territorios donde la intervención urgente salvó vidas y salvaguardó los medios de subsistencia, además de evitar que la hambruna se propagase.

    Treinta y nueve países y territorios han padecido crisis alimentarias durante los cinco años que la Red mundial contra las crisis alimentarias ha venido publicando su informe anual; en esos países o territorios, la población afectada por altos niveles de inseguridad alimentaria aguda (Fases 3 a 5 de la CIF/CH) aumentó de 94 millones a 147 millones entre 2016 y 2020.

    Además, en los 55 países y territorios con crisis alimentaria que abarca el informe, más de 75 millones de niños menores de cinco años sufrían retraso del crecimiento (eran demasiado bajos) y más de 15 millones, emaciación (estaban demasiado delgados) en 2020.

    Las principales causas subyacentes de la creciente inseguridad alimentaria aguda de 2020 fueron:

  • Los conflictos (principal factor que abocó a casi 100 millones de personas a la inseguridad alimentaria aguda, respecto de los 77 millones de 2019);

  • Las conmociones económicas -a menudo debido a la COVID-19- ocuparon el lugar de los fenómenos meteorológicos como segunda causa de inseguridad alimentaria aguda en cuanto a número de personas y de países afectados (más de 40 millones de personas en 17 países o territorios, respecto de los 24 millones de personas y los ocho países de 2019);

  • Las condiciones meteorológicas extremas (más de 15 millones de personas, respecto de 34 millones).

    Si bien en 2021 los conflictos siguen siendo la principal causa de las crisis alimentarias, la COVID-19 y las medidas de contención de la enfermedad, así como los fenómenos meteorológicos extremos, continuarán exacerbando la inseguridad alimentaria aguda en las economías frágiles.

    “Un año después de que se declarase la pandemia de la COVID-19, las perspectivas para 2021 y posteriormente son sombrías. Los conflictos, las restricciones impuestas a raíz de la pandemia que han exacerbado las penurias económicas y la amenaza persistente de condiciones atmosféricas adversas probablemente sigan desencadenando crisis alimentarias”, afirmaron la UE, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas -miembros fundadores de la Red mundial- junto con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en la declaración que publicaron con el informe.

    “La pandemia de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la fragilidad del sistema alimentario mundial y la necesidad de sistemas más equitativos, sostenibles y resilientes para alimentar de forma nutritiva y sistemática a 8 500 millones de personas para 2030. Es necesaria una transformación radical de nuestros sistemas agroalimentarios a fin de lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.

    “El carácter prolongado de la mayoría de las crisis alimentarias indica que las tendencias medioambientales, sociales y económicas a largo plazo agravadas por los crecientes conflictos y la inseguridad están menoscabando la resiliencia de los sistemas agroalimentarios. Si las tendencias actuales no se revierten, la frecuencia y la gravedad de las crisis alimentarias se incrementarán”.

    Para abordar esos desafíos, la Red mundial redoblará los esfuerzos para promover los sistemas agroalimentarios resilientes que sean sostenibles desde el punto de vista social, medioambiental y económico y apoyará grandes eventos este año, tales como la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Cumbre del Grupo de los Veinte (G-20), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Cumbre sobre Nutrición para el crecimiento. Asimismo, cooperará con la iniciativa del Grupo de los Siete (G-7) para evitar la hambruna.

    La Red mundial hace hincapié en la necesidad de actuar urgentemente y con decisión y pide a la comunidad internacional que se movilice contra el hambre.

    Fuente: FAO 23 de abril de 2021

  • Miércoles, 7 de abril de 2021

    Las cinco cosas urgentes que debemos hacer
    para mejorar la salud de todos después del COVID-19

    La pandemia del coronavirus no ha hecho más que agravar las desigualdades en el ámbito de la salud y el bienestar en muchas naciones y entre países.

    Ante esta complicada situación, que afecta especialmente a los grupos que se enfrentan a la discriminación, la pobreza, la exclusión social y las condiciones adversas de vida y de trabajo, la Organización formuló cinco llamamientos para actuar urgentemente con el fin de mejorar la salud de todas las personas.

    1. Acelerar el acceso equitativo a la tecnología relacionada con la COVID-19 entre países y en cada uno de ellos

    El organismo destaca que, tras el rápido desarrollo y aprobación de las vacunas contra la enfermedad, el siguiente desafío es garantizar su acceso a todas las personas que las necesitan.

    Para lograrlo destaca como “fundamental” el apoyo al mecanismo COVAX, la iniciativa global en la que participa la ONU y que trabaja con los gobiernos y las empresas farmacéuticas para garantizar que las vacunas contra el COVID-19 estén disponibles en todo el mundo, tanto para los países de ingresos altos como para los de ingresos bajos, que espera llegar durante los próximos días a cien países y economías.

    2. Mayor inversión en atención primaria

    Al menos la mitad de la población mundial sigue sin acceso a los servicios sanitarios esenciales; más de 800 millones de personas gastan al menos el 10% de sus ingresos familiares en atención sanitaria, y esos gastos conducen a la pobreza a casi 100 millones de personas cada año.

    A medida que los países avanzan en el combate al coronavirus, será vital evitar recortes en el gasto público en salud y otros sectores sociales. Es probable que tales recortes aumenten las dificultades de los grupos ya desfavorecidos, debiliten el rendimiento del sistema sanitario, crezcan los riesgos para la salud, aumenten la presión fiscal en el futuro y socaven los logros del desarrollo.

    En cambio, los gobiernos deberían cumplir el objetivo recomendado por la Organización de gastar un 1% adicional del PIB en atención primaria. Los datos de la Organización revelan que los sistemas de salud orientados hacia ese tipo de cuidado han producido sistemáticamente mejores resultados sanitarios, mayor equidad y eficiencia.

    3. Priorizar la salud y la protección social

    En muchos países, el COVID-19 ha causado graves repercusiones socioeconómicas superiores al impacto del virus en la salud pública, tales como la pérdida de puestos de trabajo, el aumento de la pobreza, problemas educativos y dificultades en la alimentación.

    Algunos países ya han puesto en marcha planes de protección social para mitigar estos efectos negativos y han iniciado un diálogo sobre cómo seguir prestando apoyo a las comunidades y las personas en el futuro.

    4. Construir comunidades seguras, sanas e inclusivas

    La Organización destaca como elementos clave para todo el mundo el acceso a una vivienda saludable, en barrios seguros, con servicios educativos y recreativos adecuados, pero recuerda que el 80% de la población mundial vive en condiciones de extrema pobreza se encuentra en zonas rurales.

    Actualmente, 8 de cada 10 personas que carecen de servicios básicos de agua potable viven en zonas rurales, al igual que 7 de cada 10 personas que carecen de servicios básicos de saneamiento.

    5. Potenciar los sistemas de datos y la información sanitaria

    Disponer de un mayor número de datos actualizados y de calidad clasificados por sexo, riqueza, educación, etnia, raza, género y lugar de residencia es clave para averiguar dónde existen desigualdades y abordarlas.

    Una reciente evaluación mundial de la OMS muestra que sólo el 51% de los países han incluido el desglose de datos en sus informes de estadísticas sanitarias nacionales.

    Fuente: ONU 06 de abril de 2021

    Viernes, 26 de febrero de 2021

    La COVID-19 acentúa la desigualdad de género

  • A pesar de los avances recientes, las leyes aún limitan las oportunidades económicas de las mujeres, concluye un estudio

    Según un nuevo informe del Banco Mundial, los países continúan avanzando lentamente hacia una mayor equidad de género; sin embargo, las mujeres en todo el mundo se enfrentan a leyes y regulaciones que limitan sus oportunidades económicas, especialmente frente a los nuevos desafíos causados por la pandemia de COVID-19 en materia de salud, seguridad, y protección económica.

    Las reformas adoptadas para eliminar los obstáculos a la inclusión económica de las mujeres han sido lentas en muchas regiones y al mismo tiempo desiguales entre estas mismas, según el informe Mujer, Empresa y el Derecho 2021. En promedio, las mujeres tienen sólo tres cuartas partes de los derechos reconocidos a los hombres. Las mujeres ya se encontraban en desventaja antes de la pandemia, y las iniciativas gubernamentales a fin de atenuar algunos efectos de la crisis, si bien innovadoras, han sido limitadas en muchos países, señala el informe.

    El informe Mujer, Empresa y el Derecho 2021 mide leyes y regulaciones en 8 áreas que afectan las oportunidades económicas de las mujeres en 190 países dentro de un período que va desde septiembre de 2019 a octubre de 2020. Desde la movilidad a los desafíos que representan el trabajo, la crianza de los hijos y la jubilación, los datos ofrecen puntos de referencia objetivos y medibles sobre el progreso global hacia la igualdad de género. Tras el desencadenamiento de la pandemia, el informe también analiza igualmente la respuesta de los gobiernos a la crisis de COVID-19 y cómo la pandemia ha afectado a las mujeres en el trabajo y en el hogar, principalmente en lo referente al cuidado de los niños, el acceso a la justicia, la salud y la seguridad.

    En general, los hallazgos del informe indican que muchos gobiernos han adoptado medidas para abordar el impacto de la pandemia en las mujeres trabajadoras. Por ejemplo, menos de una cuarta parte de las economías analizadas por el informe garantizaba por ley a los padres trabajadores alguna licencia para el cuidado de los hijos antes de la pandemia. Desde entonces, con el cierre de escuelas, cerca de 40 economías en todo el mundo han establecido políticas sobre licencias o prestaciones sociales con el fin de ayudar a los padres en el cuidado de los niños. Aun así, es probable que estas medidas sean insuficientes para abordar los desafíos que ya enfrentan muchas madres trabajadoras, y la crisis de los servicios para el cuidado de los niños.

    La pandemia también ha contribuido al aumento de la gravedad y frecuencia de la violencia contra las mujeres. Una investigación preliminar muestra que, desde principios de 2020, los gobiernos adoptaron alrededor de 120 medidas nuevas como líneas de atención telefónica directa, asistencia psicológica y refugios para proteger a las mujeres de la violencia doméstica. Algunos gobiernos también establecieron medidas para brindar acceso a la justicia de varias maneras, por ejemplo, declarando urgentes los casos de familia durante el confinamiento y autorizando los procedimientos judiciales remotos para dichos asuntos. Sin embargo, los gobiernos aún cuentan con un amplio margen para implementar medidas y políticas destinadas a abordar las causas fundamentales de la violencia en el hogar.

    A pesar de la pandemia, 27 economías en todas las regiones y niveles de ingreso promulgaron reformas en todas las áreas analizadas y aumentaron las buenas prácticas en materia de legislación en 45 casos durante el año cubierto por el estudio. La mayoría de las reformas introdujeron o enmendaron leyes que afectan las áreas de remuneración y parentalidad.

    Aunque lograr la igualdad jurídica de género requiere un esfuerzo concertado por parte de los gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones internacionales, entre otros, las reformas jurídicas y regulatorias pueden servir como un catalizador importante para mejorar las vidas de las mujeres, sus familias y comunidades. Un mejor desempeño en las áreas medidas por el informe Mujer, Empresa y el Derecho está asociado con la reducción de la brecha de género en resultados en materia de desarrollo, una mayor participación femenina en la fuerza laboral, empleos menos vulnerables y una mayor representación de las mujeres en los parlamentos nacionales.

    Fuente: BANCO MUNDIAL 23 de febrero de 2021

  • Miércoles, 11 de noviembre de 2020

    La recuperación del mercado laboral
    en América Latina tras la pandemia será lenta

  • Los mercados laborales de América Latina y el Caribe están siendo golpeados por la pandemia del COVID-19 de una manera nunca vista lo que se ha traducido en la mayor contracción de los últimos 100 años con fuertes costos económicos, laborales, sociales y productivos. Los mayores efectos se sintieron en el segundo trimestre del año en el que se estima una pérdida de aproximadamente 47 millones de empleos

    La reactivación del mercado laboral de América Latina y el Caribe pos-COVID-19 será lenta y se necesitará mucho tiempo para que los principales indicadores del mundo del trabajo regresen a los niveles previos a la crisis sanitaria y más tiempo aún para poder cumplir con las metas establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, según un informe conjunto de los responsables de la Comisión Económica de la ONU para esa región y la Organización Internacional del Trabajo.

    La edición número 23 del informe Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. La dinámica laboral en una crisis de características inéditas: desafíos de política señala que el retorno al nivel de actividad económica pre-pandemia tomará varios años, lo que se traducirá en una lenta recuperación del empleo.

    De esta forma, si se mantuviera una tasa de crecimiento promedio del producto interno bruto (PIB) regional de 3%, solo se alcanzaría en 2023 el nivel de PIB que existía en 2019. Sin embargo, con la tasa promedio de 1,8% mostrada en la última ddécada, se alcanzaría recién en 2025 el nivel de PIB de 2019. Y con la tasa promedio de 0,4% anotada durante el último sexenio no se alcanzaría en la próxima década.

    Además de entregar cifras sobre la dinámica del mercado de trabajo en los últimos meses, especialmente en los dos primeros trimestres de 2020, el informe conjunto CEPAL-OIT señala que por diversas razones entre las personas que se vieron fuertemente afectadas por la crisis sanitaria se ubican las mujeres, los jóvenes y los inmigrantes. Específicamente, la segunda parte del documento examina la manera en que se vieron afectados los jóvenes en la actual coyuntura laboral.

    De acuerdo con el documento, en 2020 las economías y los mercados laborales de América Latina y el Caribe fueron golpeados por la pandemia del COVID-19 de una manera nunca vista lo que se ha traducido en la mayor contracción de los últimos 100 años con fuertes costos económicos, laborales, sociales y productivos.

    Según el informe, los mayores efectos se sintieron en el segundo trimestre del año en el que se estima una pérdida de aproximadamente 47 millones de empleos en el conjunto de la región con respecto al año anterior. Gran parte de las personas que perdieron su trabajo no vieron oportunidades para una pronta reinserción laboral o estuvieron impedidas de buscar empleo por las restricciones a la movilidad y se retiraron de la fuerza laboral. Por ello, las pérdidas de empleo se expresaron solo parcialmente en un aumento de la desocupación abierta, que se incrementó de 8,9% en el segundo trimestre de 2019 a 11% en el segundo trimestre de 2020.

    Con respecto al empleo de los jóvenes durante la crisis del COVID-19, la pandemia ha afectado fuertemente el empleo de ese grupo de población entre los 15 y 24 años, impactando particularmente a los que se incorporan al mercado laboral por primera vez.

    Según datos disponibles de cuatro países de la región, la caída en el empleo para las personas en este rango de edad fue del 7,8% con respecto al segundo trimestre de 2019, mientras que para los mayores de 25 años fue del 7,3%. Asimismo, el aumento en la tasa de desocupación de los jóvenes en el segundo trimestre de 2020 fue mayor que para los adultos (3,4% versus 1,8%), a pesar de la mayor caída en la tasa de participación (8,7% versus 6,8%).

    El efecto de la crisis es mayor entre los jóvenes debido a la menor disponibilidad de vacantes para los primeros empleos (menos incorporaciones) y la menor renovación de contratos temporales y de períodos de prueba (más desvinculaciones), indican CEPAL y OIT.

    Se requieren programas de formación profesional que faciliten la recalificación o reconversión laboral para los jóvenes que han perdido sus empleos y también se deben aprovechar las tecnologías digitales para potenciar la capacidad de aprendizaje y así cerrar brechas digitales entre ellos.

    Fuente: ONU 10 de noviembre de 2020

  • Miércoles, 28 de octubre de 2020

    Los derechos fundamentales en el trabajo pueden contribuir
    a lograr una mejor reconstrucción después de la COVID-19

  • Los derechos y principios fundamentales relacionados con el trabajo pueden desempeñar una función primordial a los efectos de recuperación frente a la crisis de la COVID-19, y contribuir a una reconstrucción del mundo del trabajo más adecuada y equitativa, según un nuevo informe de la OIT.

    Los principios y derechos fundamentales en el trabajo pueden desempeñar una función primordial en la adopción de medidas de respuesta eficaces y consensuadas que faciliten la recuperación frente a la crisis de la COVID-19 y contribuyan a una reconstrucción más adecuada y justa del mundo del trabajo, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    Sin embargo, en el informe se señala que la crisis ha conllevado un mayor riesgo para las libertades y los derechos laborales, habida cuenta del nivel más elevado de pobreza, desigualdad y vulnerabilidad que deben afrontar los países.

    En el informe Issue paper on COVID-19 and fundamental principles and rights at work (Documento temático sobre los principios y derechos fundamentales en el trabajo frente a la COVID-19) se proporciona información pormenorizada sobre los efectos de la pandemia de COVID-19 en el trabajo infantil, el trabajo forzoso, la discriminación, la libertad de asociación y la negociación colectiva. Se aborda la manera de invertir los procesos que propician la informalidad, la pobreza y la explotación, a fin de facilitar una mejor reconstrucción, en beneficio de todos. Se señala que aún no se ha atendido a la acuciante necesidad de dar una respuesta integrada a la pandemia.

    En los resultados del informe se destaca que las restricciones en materia de libertad de circulación y celebración de reuniones públicas, impuestas en el marco de determinadas medidas de respuesta para luchar contra la pandemia a escala nacional, dificultan “la observancia de los derechos de libertad de asociación y de negociación colectiva, tanto en el plano legislativo como en el de su aplicación, y que ello es a su vez un obstáculo para la formulación de medidas de respuesta frente a la crisis sobre la base de un consenso social”. Según se desprende de las conclusiones del informe, se ven afectadas, en particular, 2.000 millones de personas que trabajan en la economía informal, que con frecuencia carecen de voz representativa colectiva.

    Se ha constatado que los efectos económicos de la pandemia, entre otros, exacerban el trabajo infantil, puesto que las familias se ven obligadas a encontrar nuevos medios de subsistencia para sobrevivir. También propician la servidumbre por deudas y una mayor dependencia de organismos y plataformas de contratación informales que dejan a los trabajadores más expuestos a casos de explotación.

    Por otro lado, el acceso a una educación de calidad es fundamental para evitar el trabajo infantil. A lo largo de este año, 1.500 millones de niños se han visto afectados por el cierre de escuelas. Un tercio de esos niños no pueden tener acceso a sistemas de enseñanza a distancia, y muchos de ellos dependían de la comida que recibían gratuitamente en centros escolares y de las ayudas económicas que percibían por asistir a la escuela.

    La crisis de la COVID-19 también ha puesto de relieve la discriminación de determinados grupos de trabajadores y la arraigada desigualdad de género en los mercados de trabajo y en la prestación de servicios de atención comunitaria no remunerados.

    En el documento se propone asimismo un marco de políticas basado en cuatro pilares para hacer frente a la COVID-19, en consonancia con las normas internacionales del trabajo. Éstas abarcan la promoción de la economía y del empleo; el apoyo a las empresas y el fomento del empleo y de los ingresos; la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo; y la eficacia del diálogo social para la búsqueda de soluciones.

    Fuente: OIT 28 de octubre de 2020

  • Miércoles, 28 de octubre de 2020

    El Caribe necesita apoyo internacional urgente para enfrentar alto
    endeudamiento, vulnerabilidad al cambio climático y costos de la pandemia: CEPAL

    Los países del Caribe, especialmente los pequeños Estados insulares, necesitan apoyo de la comunidad internacional para enfrentar la “tormenta perfecta” que se cierne sobre ellos: alto endeudamiento y crisis de liquidez, vulnerabilidad al cambio climático y elevados gastos producto de la pandemia del COVID-19.

    La CEPAL proyecta una contracción de 6,9% del PIB de la subregión en 2020 (excluyendo a Guyana), lo que se suma al déficit fiscal (estimado en 2,1% del PIB en 2018 y con tendencia al alza) y a los altos niveles de deuda pública que también están en aumento (en 2019 alcanzó a 67,6% del PIB).

    El documento presentado por la CEPAL indica que el turismo ha sido uno de los sectores más afectados por la pandemia en los países del Caribe (se espera una contracción de entre 6,6 y 8,5% del PIB en turismo), en tanto que los gastos de salud por causa del COVID-19 ascendieron a 260 millones de dólares solo durante el primer trimestre de 2020.

    Por otra parte, los efectos socioeconómicos de la pandemia observados en la subregión, de acuerdo con el informe, son reflejo de desigualdades subyacentes en el acceso a la educación. El cierre temporal de recintos escolares ha afectado a cerca de 12 millones de estudiantes en 29 países del Caribe.

    Anualmente, el Caribe gasta 3.000 millones de dólares en pérdidas y daños por causa de los desastres ambientales y los efectos del cambio climático, lo que incrementa la carga fiscal de los países.

    The Caribbean Outlook plantea una serie de prioridades de desarrollo para reconstruir mejor en el Caribe: fortalecer la seguridad alimentaria y abordar la pobreza y la desigualdad; promover la diversificación económica y las inversiones azules/verdes para construir resiliencia; expandir el acceso a la banda ancha y promover un uso más amplio de las plataformas digitales para la educación y las comunicaciones; fortalecer la evaluación de riesgos y la gestión de desastres; mejorar la protección social y abordar las necesidades de las poblaciones vulnerables; y fortalecer la infraestructura de salud para la respuesta al COVID-19.

     

    Fuente: CEPAL 28 de octubre de 2020

     

    Miércoles, 30 de septiembre de 2020

    Día Internacional de la Traducción

    30 de septiembre

    La celebración del Día Internacional de la Traducción nos brinda la oportunidad de rendir tributo a la labor de los profesionales lingüísticos y al importante papel que desempeñan en acercar a las naciones, facilitar el diálogo, el entendimiento y la cooperación, contribuir al desarrollo y reforzar la paz y la seguridad mundiales.

    Por estas razones, el 24 de mayo de 2017, la Asamblea General adoptó la resolución 71/288 acerca de la función de la profesionales lingüísticos en el establecimiento de vínculos entre las naciones y la promoción de la paz, el entendimiento y el desarrollo, y declaró el 30 de septiembre Día Internacional de la Traducción.

    El 30 de septiembre se celebra la festividad de San Jerónimo, traductor de la Biblia y patrón de los traductores.
    San Jerónimo fue un cura en el noreste de Italia que ha pasado a la historia por haber traducido al latín la mayor parte de la Biblia a partir de los manuscritos del Nuevo Testamento. También tradujo al griego parte del evangelio hebreo. Su lengua materna era el ilirio y estudió latín. Hablaba, además, griego y hebreo, que aprendió estudiando y viajando. San Jerónimo murió el 30 de septiembre del año 420 en las cercanías de Belén.

    Fuente: ONU 30 de septiembre de 2020

     

    Miércoles, 4 de septiembre de 2019

    Proyecciones de la Población de los

    municipios de México, 2015-2030

     

    En este apartado se presentan los datos, metodología y análisis de los resultados de las proyecciones de la población de los municipios de México*, para el periodo 2015-2030.

    Las nuevas directrices de la planeación del país requieren de programas con un enfoque local que permitan a la población allegarse de los beneficios del desarrollo, donde nadie quede excluido. Para ello, la Secretaría General del Consejo Nacional de Población (SG CONAPO) contribuye con esta estimación de la población para los municipios del país, proporcionando un umbral de proyección de 15 años que permitirá a los gobiernos locales establecer estrategias para atender a su población, así como prever y atender las demandas resultantes de los cambios en la estructura por edad.

    La estimación de la población de los municipios se realizó con base en el resultado del ejercicio de las Proyecciones de la Población de México y de las Entidades Federativas, 2016-2050 y de la Conciliación Demográfica de México, 1950-2015 que la SG CONAPO publicó en 2018, considerando las fuentes de información disponibles a este nivel de desagregación. Los datos que aquí se presentan son un insumo de utilidad para los distintos órdenes de gobierno y para las personas que deseen conocer la evolución de la población para los 2 457 municipios existentes en el país, al momento de la Encuesta Intercensal 2015.

    Este insumo es de gran utilidad para tomar decisiones informadas y sustentadas, para responder oportunamente a los retos actuales y futuros derivados del cambio en el nivel y tendencia de las variables demográficas (mortalidad, fecundidad y migración interna e internacional). La población se estimó a partir de la Encuesta Intercensal 2015 para los 2,457 municipios existentes en ese año. Sin embargo, para robustecer y dar coherencia a los resultados de este proyecto se consideraron las fuentes de información disponibles desde 1990 (censos y conteos) que tienen datos al nivel de desagregación necesario para la realización de este ejercicio de proyección. A partir de ello se llevó a cabo el pronóstico de la población municipal para el periodo 2016-2030, dando cuenta del crecimiento poblacional y el cambio en la estructura etaria y por sexo que permiten conocer la dinámica demográfica de cada municipio[2]

    A nivel nacional en 2015, poco más de la mitad de la población tenía menos de 30 años. Sin embargo, el escenario es distinto en cada municipio del país, debido a la gran heterogeneidad existente entre ellos. Es posible tener municipios como Santiago el Pinar en Chiapas, donde casi tres cuartas partes de la población tienen menos de 30 años y; mientras que el municipio de San Juan Achiutla en Oaxaca únicamente una tercera parte pertenecen a este grupo poblacional. Estos datos visibilizan las distintas necesidades de atención que derivan de las diferencias en la composición de la población de los municipios del país.

    Para 2030, la estimación de la población de 60 años y más a nivel nacional mostrará un aumento considerable, quince de cada cien personas serán adultas mayores. En Cosolotepec, Oaxaca se prevé que existirán 44 por cada cien residentes en ese territorio. Asimismo, en Solidaridad, Quintana Roo se estimó que habrá seis personas en ese grupo etario por cada cien habitantes, aunque el municipio con menor población en ese rango de edad y General Zuazua, en Nuevo León se calculó que habrá cuatro personas adultas mayores por cada cien habitantes.

    Estas proyecciones ofrecen una visión del volumen y estructura por edad y sexo de la población para cada municipio, permitiendo conocer las variaciones y generar una evaluación del tipo de intervenciones que deben realizarse para atender las demandas derivadas del cambio demográfico en materia de educación, salud, empleo, vivienda y seguridad social, entre otras.

    Fuente: INEGI 02 de septiembre de 2019